El documento describe el proceso de supervisión de obras públicas. La supervisión consiste en realizar un seguimiento puntual de la obra para asegurar que se ejecute según lo establecido en el contrato y la normativa aplicable. La entidad contratante designa a un supervisor o inspector que controla que el contratista cumpla con los parámetros de calidad, plazo y presupuesto. El supervisor se encarga específicamente de controlar los aspectos de precio, plazo y calidad de la obra.