El documento discute la adicción a los videojuegos y las opiniones contradictorias sobre si es una adicción real o simplemente una afición. Algunos estudios muestran que los videojuegos pueden mejorar habilidades como el pensamiento crítico, mientras que otros sugieren que la exposición excesiva puede ser perjudicial y conducir a problemas de comportamiento. En general, los videojuegos pueden tener efectos positivos o negativos dependiendo de cuánto y qué tipo se juega.