La administración de proyectos informáticos consiste en planificar y controlar el uso de recursos para cumplir los objetivos del proyecto, abarcando desde la idea inicial hasta la entrega final del software. Incluye varios planes como el de desarrollo, fases e interacción, además de la gestión de riesgos para identificar y mitigar posibles problemas. Una gestión adecuada mejora la calidad del producto y la probabilidad de éxito del proyecto dentro de los plazos y presupuestos establecidos.