La maniobra de Heimlich es una técnica de primeros auxilios que puede salvar vidas cuando alguien se atraganta y no puede respirar. Consiste en abrazar a la persona por detrás y aplicar fuertes compresiones en el abdomen para expulsar el objeto atascado. Debe aplicarse de inmediato si alguien no puede respirar, toser o hablar, pues la asfixia puede causar la muerte en pocos minutos.