Las ruedas laterales de la carroza se rompieron debido a los baches en la carretera y el exceso de velocidad y peso. Para arreglarla, se llamó a una grúa para levantar la carroza, y un soldador soldó las ruedas en unos 25 minutos, permitiendo continuar el desfile. El proceso total tomó alrededor de 2 horas y costó 141 euros, pero permitió que el desfile continuara para el público.