Charles Dickens se inspiró en gran medida en la ciudad de Londres para sus obras literarias. Escribió novelas como Oliver Twist y Los papeles póstumos del Club Pickwick, en las que retrató la vida en los barrios pobres y las calles de Londres. Muchos lugares de la ciudad como el Museo Charles Dickens y la Abadía de Westminster conservan huellas y recuerdos del escritor, quien falleció en 1870.