El 10 de abril de 2014, compañías de internet alertaron sobre un grave error en el software OpenSSL que comprometía la seguridad de dos terceras partes de páginas web. OpenSSL es una herramienta que ofrece encriptación de datos para proteger la privacidad, pero el error "heartbleed" permitía a los hackers robar información privada sin dejar rastro. Muchas empresas importantes como Google, Facebook y Amazon actualizaron OpenSSL para solucionar el problema.