Un grave error de software en la biblioteca de encriptación OpenSSL compromete la seguridad de dos tercios de las páginas web existentes. El fallo, conocido como "Heartbleed", permite que los hackers accedan a información privada almacenada en servidores sin dejar rastro. Muchas compañías se apresuraron a actualizar OpenSSL para solucionar el problema y proteger los datos de sus usuarios.