La taza cuenta su historia de cómo pasó por un proceso de moldeado, horneado y pulido a manos de un alfarero, sufriendo calor y dolor en el proceso. Aunque rogaba que parara, el alfarero le decía que aguantara un poco más porque todavía no era el momento. Finalmente, cuando fue terminada y se vio en el espejo, se dio cuenta de que se había convertido en una hermosa obra de arte. El alfarero le explicó que aunque sufrió, el proceso la hizo sólida y hermosa