Este poema recopila 25 haikus que exploran temas como la soledad, la muerte, la ausencia y la fragilidad de la vida a través de imágenes como estrellas, abismos, almas, lobos, vampiros y calaveras. Cada haiku captura una imagen con pocas palabras y una estructura silábica precisa para transmitir sentimientos profundos sobre la condición humana en pocos versos.