Este documento habla sobre las batallas espirituales que enfrentan los creyentes y cómo vencer al enemigo. Explica que a veces las dificultades vienen por nuestros propios errores, pero que Dios siempre nos da la fuerza para superarlos. También advierte que el enemigo ataca cuando estamos débiles, por lo que debemos orar y delegar responsabilidades para no cansarnos. Finalmente, anima a entregarse completamente a Dios para que rompa todo lo que nos ata y nos llene de su poder.