Dos amigas borrachas tuvieron que orinar en un cementerio debido a su estado de ebriedad. Una usó y desechó su bombacha para secarse, mientras que la otra usó una cinta de una corona floral para evitar mojar su bombacha costosa. Al día siguiente, los maridos de las amigas se enteraron de lo sucedido de forma diferente: uno porque su esposa llegó sin bombacha y el otro porque su esposa llegó con la cinta en el culo que decía los nombres de varios hombres.