El poema describe cómo los amores del pasado pueden volverse inmunes al olvido y permanecer en la memoria como fantasmas de un idilio perdido. Estas heridas de amor quedan siempre abiertas y transforman nuestras vidas, aferrándose con bravía para recordarnos constantemente aunque estén distantemente. Son amores viejos e imborrables que se vuelven poco a poco inolvidables a pesar de estar lejos del alma.