Este documento resume la infancia y primera comunión de Santa Gema Galgani. Creció en una familia muy religiosa que le enseñó desde pequeña. Quedó huérfana a los 7 años y se preparó para su primera comunión a los 9 años, una experiencia que la marcó de por vida y le dio el deseo de ser religiosa. Más tarde, una maestra organizó un juego en el que Gema "ganó" ser santa, despertando su compromiso con la santidad.