Antes de contar, escribe; y antes de firmar, recibe
Este refrán nos aconseja que hay que ser precavidos. En la primera
parte, se refiere a que antes de contar algo hay que hacerlo primero
firme, es decir los logros contarlos después de haberlos conseguido.
Otro refrán que habla de la primera parte de este refrán es el de “No
vendas la piel del oso antes de haberlo cazado“. En cuanto a la segunda
parte, nos aconseja que antes de fiarnos de cualquiera, antes debemos
de recibir una señal o una muestra de buena fe por su parte.
Amor con casada, vida arriesgada
Este refrán nos habla de todos los riesgos que existen en las
aventuras amorosas con mujeres casadas u hombres casados.
Como la mayoría de los refranes, este tiene siglos de historia y por
ello se aplicaba solo a las aventuras con mujeres casadas que
pudieran tener los hombres. A día de hoy tanto se puede aplicar a
las aventuras de los hombres como de las mujeres. La segunda
parte del refrán “vida arriesgada” tiene que ver con el echo de que hay riesgo de que la otra parte
se entere del romance y aparezcan los problemas.
A quien le dan el pie, se toma la mano
Este refrán aconseja no tener excesivas familiaridades con gente
ruin ya que de esta forma nos evitaremos situaciones
comprometidas con personas que se toman más confianza de la
que le hemos dado.
Cantando se van las penas
Este refrán afirma que el cantar es un buen tratamiento para que se vayan
las penas, ya que la música alegra el alma y la vida. Además si somos
nosotros los que cantamos, se nos cambia el humor simplemente por
pensar en la letra de lo que cantemos. Un buen remedio para las penas sin
lugar a dudas.
Con pan y vino, se anda el camino
Este refrán apunta a que el vino y el pan son buenos acompañantes, y que
son necesarios para llevar a cabo un trabajo, ya que el pan siempre hace
referencia a la comida en general y el vino, además de a la bebida en si, se
refiere además a cualquier otro tipo de acompañamiento. Para rendir al
máximo hay que estar siempre bien alimentado.
EL HORMIGUERO MÁS
GRANDE DEL MUNDO
Debajo de una encina, justo en medio del prado más hermoso que existe en primavera,
está el hormiguero más grande del mundo.
Hace mucho tiempo en otro prado parecido a este había muchos hormigueros
diferentes. Unos más grandes que otros pero todos llenos de hormigas. Todas querían
tener el mejor hormiguero de la comarca.pero la lluvia no se dio cuenta de eso y
empezó a caer y caer hasta que los hormigueros desaparecieron.
Imagina cuántas hormigas sin casa. En aquél prado inundado no podían volver a vivir y decidieron
buscar un lugar mejor.
Lo encontraron y llegaron a un bello prado soleado, lleno de mariposas, escarabajos, flores y
hierba fresca.
Algunas hormigas, las más trabajadoras, se pusieron manos a la obra, hasta que una hormiga les
dijo:
-¿Porqué no unimos nuestras patas y hacemos un solo hormiguero?. Grande, pero donde
podamos vivir todas juntas. Si hacemos eso, viviremos mejor y acabaremos el trabajo antes.
Todas las demás hormigas se miraron: ¿colaborar todas juntas?, decían.pero si somos diferentes.
-¿En qué? preguntó la hormiga..Y no sabían la respuesta.
¡Colaborar todas juntas!, qué idea tan fantàstica. Trabajaban de dia con la luz del sol y de noche
con la de la luna y la compañía de los búhos. Enviaban exploradores a buscar la mejor cosecha de
cereales, las mejores casas del pueblo para encontrar el pan recién hecho.
Al cabo de unas semanas tenían el mejor hormiguero. Nunca una hormiga había visto algo así. Era
tan grande que había más habitaciones y galerías que hormigas. Pero disfrutaban tanto de
colaborar juntas que siempre tenían un lugar para hormigas viajeras que estaban de paso.
Por eso, m ira bien donde pisas cuando paseas. Puede ser que pienses que estás encima de un
montón de tierra y sea el hormiguero más grande del mundo.
EL OJO DEL CIELO
Cuando ninguno, pero ninguno, de los abuelos de nuestros abuelos había
nacido, la Tierra era un lugar en el cual, apenas el sol se escondía tras el
horizonte, la gente se iba a dormir de inmediato porque todo se entenebrecía y
las estrellas eran puntos celestes sin ningún brillo. En ese tiempo no existía la
luna. La noche caía como una manta pesada sobre los campos y los ríos, y hasta
los animales se metían en sus escondrijos hasta que amanecía.
Cuentan que, una tarde de verano, los niños jugaban a las escondidas entre los
árboles. Las madres llamaron a sus hijos para que entraran a sus casas antes
que la luz del sol desapareciera. Todos los chicos volvieron, menos Rafael.
Rafael se había dormido detrás de una roca mientras esperaba que descubrieran
su escondite.
Cuando la mamá notó su ausencia, el último rayito dorado se escapaba tras las montañas. Los
adultos salieron a buscarlo en la oscuridad. Pero era inútil... ¡la noche era tan negra! Rafael dormía
profundamente y no escuchó que los hombres gritaban su nombre y tropezaban chocando con los
pinos.
Entonces, las mujeres encendieron un fuego en un claro del bosque y, tomadas de las manos, le
pidieron al cielo que las ayudara. El cielo lo meditó durante unos minutos y sintió que el ruego
llegaba con tanto amor que era imposible ignorarlo. Al fin, decidió abrir uno de sus ojos. Era
redondo como un anillo, blanco como la sal y brillante como una perla. El bosque se iluminó de
pronto, como si estuviera por amanecer, y las estrellas refulgieron como espejos de plata lustrada.
Los hombres encontraron a Rafael y se reunieron con las mujeres y los niños a admirar la belleza
del resplandor.
Dicen que el ojo del cielo es la luna. Dicen que nunca más se cerró por las noches. Para que los
hombres puedan encontrar lo que buscan. Para que los niños no se pierdan. Y para que las
mujeres recuerden que el cielo siempre concede aquello que el amor clama, con las manos unidas,
cerca de una hoguera.
JARDÍN
Lajas de piedra verde-azul marcaban un camino serpenteado
que recorría todo el jardín. Cada día nacían en el más
corazones y todos eran de diferentes formas: redondos,
afilados, unos con capacidad para flores, otros para espigas,
unos más altos, esbeltos, pequeños, ovalados. Era una vasta
dimensión la del jardín y otra la forma en que la vida aquí
interactuaba: había el ronroneo de tallos enredándose unos
con otros, hojas nervadas en forma de filigrana, creciendo y
amamantando con su extendida sombra a otros corazones
vivos como ellas; musgos verdes sedando la aspereza de una
roca, hormigas viviendo bajo esa roca, bebiendo de la
humedad del musgo.
Las historias del jardin, amarillas de polen, volaban de un lado
a otro con el aire y también en las alas de mariposas delgadas
o en abejas tozudas y disciplinadas como sus simétricas
rayas.
Y en tiempos de amor, unas mariposas preferían flores a otras mariposas de su misma raza y
ciertas flores se abrían más cuando ellas llegaban, las esperaban con el olor dulzón salpicado en
los pétalos y la mariposa de ala prístina se posaba cautelosa, besaba a la flor que se arqueaba
girando en su propio tallo, ligera.ruboroza.
Los anillos en el tronco del cocotero eran los caminos para orugas de colores y pelaje espeso
como espuma, veinte diminutos pies impulsaban a otros veinte que hacían de delanteros en la
caminata pausada y a menudo interrumpida por el martilleo agudo de un despeinado pájaro
carpintero, que impulsivo y voraz, abría túneles en cortezas olorosas buscando alimento.
Un día en que el sol casi desaparecía y la vida era color naranja quemado, una muchacha salió
descalza a las lajas y se sentó en ellas tratando de acomodar su cuerpo a los límites de la piedra;
al sentarse suspiró y la onda de viento rozó a la oruga que perdió un anillo de color en el instante.
Ella no percibió el susto de la oruga, llevaba su corazón triste y los bordes de sus ojos y sus labios
eran del mismo color que los tres pétalos del flamboyán, rojo intenso.
Dos lágrimas impulsadas como olas volaron desde sus ojos hasta el mismo pecho de una hormiga
que del impacto quedó virada patas al cielo revolviéndose como un fuelle de reloj.. Sus amigas
rápido soltaron todas las migajas de pan recolectadas durante el día y fueron en su ayuda, el
hormiguero se alarmó sobremanera, todas chocaban entre sí y al hacerlo se tocaban las antenas
buscando más fuerza, una bien pequeña y colérica se abalanzó a los pies de la muchacha e hincó
con fuerza sus dientes en una mordida que casi la deja sin vida. En segundos la piel se enrojeció y
todas temieron la furia con la que los seres grandes reaccionan a sus mordidas, pero para
asombro de todas, ella apartó amorosa todas las hierbas que cubrían a la hormiga empapada de
su lágrima y la subió a una hoja de punta afilada..la hormiga aún tragó en seco y se aguantó como
pudo de los nervios que quedaban de la hoja, la muchacha acercó su boca roja y exhaló un dulce
suspiro, secando del todo a la hormiga, quien bajó sus antenas en señal de paz quedándose
dormida a toda pata suelta.
La muchacha rió y al reír, sus ojos se volvieron del color del único pétalo jaspeado del flamboyán,
devolvió a la hormiga a su casa y se alejó por el camino de las lajas riendo, dejando tras de sí una
estela olorosa de amor que rápido siguieron todas las mariposas, las abejas y hasta el despeinado
pájaro carpintero.
Y tú, si alguna vez lloras en un jardín, cuida tus lágrimas porque siempre habrán otras dimensiones
respirando junto a ti. Compartiendo tu respiración.
EL MURO
Érase una vez un niñito azul que quería una manzana para regalársela a su mamá, pero
las manzanas estaban en el huerto de la gente verde, gente que los azules decían que
era mala, y que habían puesto un gran muro que impedía llegar a su huerto. Pero el
niñito azul quería una manzana y escaló el muro, y una vez arriba vio que la gente verde
no era mala como decían, estaban bailando y cantando. Entonces un niñito verde se
acercó a la barda y le dijo:
- Por favor no nos hagas daño, yo sé que la gente azul es mala, pero nosotros no te
hemos hecho nada, por favor déjanos.
Y el niñito azul contestó:
-La gente azul no es mala, sino la verde, han puesto éste muro para que no tengamos
manzanas.
El niño verde respondió:
-Eso no es cierto, el muro lo pusieron ustedes los azules para no dejarnos tomar mangos, lo sé
porque yo quisiera darle a mi mamá un mango pero ustedes no nos dejan tomarlos.
El niño azul comprendió el malentendido y le dijo:
-Para que veas que no es así, toma éste mango
-Y tu también toma ésta manzana.- Contestó el niño verde.
Y fueron a dárselas a sus mamás que las disfrutaron mucho.
Así se hicieron grandes amigos, y tiempo después con las piedras del muro construyeron una gran
pista de baile para gente azul y verde, y cualquiera podía tener manzanas y mangos, y todos
fueron felices para siempre.
Y colorín colorete, este cuento.¡si se puede!.
CAMPO FLOR
Campo Flor es un pequeño pueblo en medio de un tranquilo valle. Tiene las paredes blancas y
los techos rojos y sus ventanas siempre están abiertas para que entre el aire.
Alrededor hay un bosque tan viejo que tiene barbas y unas montañas grandes como gigantes,
que meten sus cabezas en las nubes para refrescarse. Los ríos bajan por el cuerpo de las lomas
tan veloces, que los peces saltan las piedras para no golpearse, formando un arcoiris en el aire.
Los vecinos de Campo Flor, que velan por la salud del valle, abren las puertas del pueblo el
último día de primavera para que las personas de todo el mundo pasen.
El campo huele a tierra fresca y a flor y parece una acuarela por sus colores.
Los visitantes, que no han visto con frecuencia un lugar tan bello y cuidado, caminan bajo los
árboles recogiendo semillas y fotografiando los nidos de las aves; escalan las montañas para tocar
las nubes con las manos o se sientan en las aceras del pueblo para ver a los ciervos y las ardillas
atravesar las calles. Por supuesto que está prohibido cazar y talar en cualquier época del año. De
otro modo, los árboles no serían como ancianos ni los animales fueran mansos y amigables.
Todos los que vienen a Campo Flor, desde su prime viaje, saben que no deben maltratar a las
plantas ni a los animales. Aquellos que se atrevieron, alguna vez, a poner sus nombres en los
árboles o apedrear un ave, pasaron mucho tiempo sembrando arbustos o cuidando a las crías en
el bosque.
A pesar de que existen hombres malos, que no aman la naturaleza ni conocen su importancia, las
puertas del pueblo son abiertas cada año en la fecha exacta.
Los que van a Campo Flor aprenden que el mundo puede ser así. Eso es lo que quieren
enseñarles los habitantes del valle.
DE OLA EN OLA
De ola en ola,
de rama en rama,
el viento silba
cada mañana.
De sol a sol,
de luna a luna,
la madre mece,
mece la cuna.
Esté en la playa
o esté en el puerto,
la barca mía
la lleva el viento.
EN MEDIO DEL PUERTO
En medio del puerto,
con velas y flores,
navega un velero
de muchos colores.
Diviso a una niña
sentada en la popa:
su cara es de lino,
de fresa, su boca.
Por más que la miro,
y sigo mirando,
no sé si sus ojos
son verdes o pardos.
En medio del puerto,
con velas y flores,
se aleja un velero
de muchos colores.
POEMAS INFANTILES
COMO SE DIBUJA A UN NIÑO
Para dibujar un niño
hay que hacerlo con cariño.
Pintarle mucho flequillo,
—que esté comiendo un barquillo—;
muchas pecas en la cara
que se note que es un pillo;
—pillo rima con flequillo
y quiere decir travieso—.
Continuemos el dibujo:
redonda cara de queso.
Como es un niño de moda,
bebe jarabe con soda.
Lleva pantalón vaquero
con un hermoso agujero;
camiseta americana
y una gorrita de pana.
Las botas de futbolista
—porque chutando es artista—.
Se ríe continuamente,
porque es muy inteligente.
Debajo del brazo un cuento
por eso está tan contento.
Para dibujar un niño
hay que hacerlo con cariño.
EL LAGARTO ESTÁ LLORANDO
El lagarto está llorando.
La lagarta está llorando.
El lagarto y la lagarta
con delantalitos blancos.
Han perdido sin querer
su anillo de desposados.
¡Ay! su anillito de plomo,
¡ay! su anillito plomado
Un cielo grande y sin gente
monta en su globo a los pájaros.
El sol, capitán redondo,
lleva un chaleco de raso.
¡Miradlos qué viejos son!
¡Qué viejos son los lagartos!
¡Ay, cómo lloran y lloran!
¡Ay, ay, cómo están llorando!
EL AVE
El ave
para cantar
piensa en el mar.
Está enamorada la luna
de la canción encantada
del ave sobre mi cuna...
cuida mis sueños un hada.
Mi ave
es melodía
de cada día.
MARIPOSA
Mariposa del aire,
qué hermosa eres,
mariposa del aire
dorada y verde.
mariposa del aire,
¡quédate ahí, ahí, ahí!...
No te quieres parar,
pararte no quieres.
Mariposa del aire
dorada y verde.
Luz de candil,
mariposa del aire,
¡quédate ahí, ahí, ahí!...
¡Quédate ahí!
Mariposa, ¿estás ahí?
EL GATO
El gato
cuando está ronco
imita al pato.
El gato se vuelve loco
cuando aparece un ratón
y lo invita poco a poco
para ver televisión.
Mi gato
es cojín esponjado
junto a mi lado.
LA VACA LLORONA
La vaca está triste,
muge lastimera,
ni duerme, ni bebe
ni pasta en la hierba.
La vaca está triste,
porque a su chotito
se lo han llevado
los carniceros
al mercado.
Está tan delgada,
la vaca de Elena,
que en vez de dar leche,
da pena.
LA GALLINA DE LOS HUEVOS DE ORO
Érase una Gallina que ponía
un huevo de oro al dueño cada día.
Aun con tanta mala ganancia contento,
quiso el rico avariento
descubrir de una vez la mina de oro,
y hallar en menos tiempo más tesoro.
Mató, abrió el vientre de contado;
pero, después de haberla registrado,
¿Qué sucedió? que muerta la Gallina,
perdió su huevo de oro y no halló la mina.
¡Cuántos hay que teniendo lo bastante
enriquecerse quieren al instante,
abrazando proyectos
a veces de tan rápidos efectos
que sólo en pocos meses,
cuando se contemplaban ya marqueses,
contando sus millones,
se vieron en la calle sin calzones.
Ese sapo verde
se esconde y se pierde;
así no lo besa
ninguna princesa.
Porque con un beso
él se hará princeso
o príncipe guapo;
¡y quiere ser sapo!
No quiere reinado,
ni trono dorado,
ni enorme castillo,
ni manto amarillo.
Tampoco lacayos
ni tres mil vasallos.
Quiere ver la luna
desde la laguna.
Una madrugada
lo encantó alguna hada;
y así se ha quedado:
sapo y encantado.
Disfruta de todo:
se mete en el lodo
saltándose, solo,
todo el protocolo.
Y le importa un pito
si no está bonito
cazar un insecto;
¡que nadie es perfecto!
¿Su regio dosel?
No se acuerda de él.
¿Su sábana roja?
Prefiere una hoja.
¿Su yelmo y su escudo?
Le gusta ir desnudo.
¿La princesa Eliana?
Él ama a una rana.
A una rana verde
que salta y se pierde
y mira la luna
desde la laguna.
- Papá, ¿qué se siente tener un hijo tan guapo?
- No sé hijo, pregúntale a tu abuelo...
Había una vez un hombre tan pequeño que se subió encima de una canica y dijo:
¡El mundo es mío!
La maestra:
- Jaimito, si en esta mano tengo 8 naranjas y en esta otra 6 naranjas ¿Qué
tengo?
- Unas manos enormes, señorita.
Esto son dos mosquitos que van en una moto y el de atrás le dice al de
delante:
-¡Oye, para, que se me ha metido una mosca en el ojo...!
-¿Sabes que mi hermano anda en bicicleta desde los cuatro años?
-Mmm, ya debe estar lejos.
- Luisito, ¿qué es la A?, pregunta la profesora
- Una vocal, profesora
- ¿Y la K?
- Una consonante que no se puede repetir.
- Pedrito, ¿qué planeta va después de Marte?
- Miércole.
- ¿Cuál es el pez que huele mucho? Peztoso!!!
- Profesora, ¿qué quiere decir 'why'?
- ¿Por qué?
- Por saberlo
- Mamá, en el colegio me llaman distraído
- Juanito, tu vives en la casa de enfrente

Antes de contar

  • 1.
    Antes de contar,escribe; y antes de firmar, recibe Este refrán nos aconseja que hay que ser precavidos. En la primera parte, se refiere a que antes de contar algo hay que hacerlo primero firme, es decir los logros contarlos después de haberlos conseguido. Otro refrán que habla de la primera parte de este refrán es el de “No vendas la piel del oso antes de haberlo cazado“. En cuanto a la segunda parte, nos aconseja que antes de fiarnos de cualquiera, antes debemos de recibir una señal o una muestra de buena fe por su parte. Amor con casada, vida arriesgada Este refrán nos habla de todos los riesgos que existen en las aventuras amorosas con mujeres casadas u hombres casados. Como la mayoría de los refranes, este tiene siglos de historia y por ello se aplicaba solo a las aventuras con mujeres casadas que pudieran tener los hombres. A día de hoy tanto se puede aplicar a las aventuras de los hombres como de las mujeres. La segunda parte del refrán “vida arriesgada” tiene que ver con el echo de que hay riesgo de que la otra parte se entere del romance y aparezcan los problemas. A quien le dan el pie, se toma la mano Este refrán aconseja no tener excesivas familiaridades con gente ruin ya que de esta forma nos evitaremos situaciones comprometidas con personas que se toman más confianza de la que le hemos dado. Cantando se van las penas Este refrán afirma que el cantar es un buen tratamiento para que se vayan las penas, ya que la música alegra el alma y la vida. Además si somos nosotros los que cantamos, se nos cambia el humor simplemente por pensar en la letra de lo que cantemos. Un buen remedio para las penas sin lugar a dudas. Con pan y vino, se anda el camino Este refrán apunta a que el vino y el pan son buenos acompañantes, y que son necesarios para llevar a cabo un trabajo, ya que el pan siempre hace referencia a la comida en general y el vino, además de a la bebida en si, se refiere además a cualquier otro tipo de acompañamiento. Para rendir al máximo hay que estar siempre bien alimentado.
  • 2.
    EL HORMIGUERO MÁS GRANDEDEL MUNDO Debajo de una encina, justo en medio del prado más hermoso que existe en primavera, está el hormiguero más grande del mundo. Hace mucho tiempo en otro prado parecido a este había muchos hormigueros diferentes. Unos más grandes que otros pero todos llenos de hormigas. Todas querían tener el mejor hormiguero de la comarca.pero la lluvia no se dio cuenta de eso y empezó a caer y caer hasta que los hormigueros desaparecieron. Imagina cuántas hormigas sin casa. En aquél prado inundado no podían volver a vivir y decidieron buscar un lugar mejor. Lo encontraron y llegaron a un bello prado soleado, lleno de mariposas, escarabajos, flores y hierba fresca. Algunas hormigas, las más trabajadoras, se pusieron manos a la obra, hasta que una hormiga les dijo: -¿Porqué no unimos nuestras patas y hacemos un solo hormiguero?. Grande, pero donde podamos vivir todas juntas. Si hacemos eso, viviremos mejor y acabaremos el trabajo antes. Todas las demás hormigas se miraron: ¿colaborar todas juntas?, decían.pero si somos diferentes. -¿En qué? preguntó la hormiga..Y no sabían la respuesta. ¡Colaborar todas juntas!, qué idea tan fantàstica. Trabajaban de dia con la luz del sol y de noche con la de la luna y la compañía de los búhos. Enviaban exploradores a buscar la mejor cosecha de cereales, las mejores casas del pueblo para encontrar el pan recién hecho. Al cabo de unas semanas tenían el mejor hormiguero. Nunca una hormiga había visto algo así. Era tan grande que había más habitaciones y galerías que hormigas. Pero disfrutaban tanto de colaborar juntas que siempre tenían un lugar para hormigas viajeras que estaban de paso. Por eso, m ira bien donde pisas cuando paseas. Puede ser que pienses que estás encima de un montón de tierra y sea el hormiguero más grande del mundo.
  • 3.
    EL OJO DELCIELO Cuando ninguno, pero ninguno, de los abuelos de nuestros abuelos había nacido, la Tierra era un lugar en el cual, apenas el sol se escondía tras el horizonte, la gente se iba a dormir de inmediato porque todo se entenebrecía y las estrellas eran puntos celestes sin ningún brillo. En ese tiempo no existía la luna. La noche caía como una manta pesada sobre los campos y los ríos, y hasta los animales se metían en sus escondrijos hasta que amanecía. Cuentan que, una tarde de verano, los niños jugaban a las escondidas entre los árboles. Las madres llamaron a sus hijos para que entraran a sus casas antes que la luz del sol desapareciera. Todos los chicos volvieron, menos Rafael. Rafael se había dormido detrás de una roca mientras esperaba que descubrieran su escondite. Cuando la mamá notó su ausencia, el último rayito dorado se escapaba tras las montañas. Los adultos salieron a buscarlo en la oscuridad. Pero era inútil... ¡la noche era tan negra! Rafael dormía profundamente y no escuchó que los hombres gritaban su nombre y tropezaban chocando con los pinos. Entonces, las mujeres encendieron un fuego en un claro del bosque y, tomadas de las manos, le pidieron al cielo que las ayudara. El cielo lo meditó durante unos minutos y sintió que el ruego llegaba con tanto amor que era imposible ignorarlo. Al fin, decidió abrir uno de sus ojos. Era redondo como un anillo, blanco como la sal y brillante como una perla. El bosque se iluminó de pronto, como si estuviera por amanecer, y las estrellas refulgieron como espejos de plata lustrada. Los hombres encontraron a Rafael y se reunieron con las mujeres y los niños a admirar la belleza del resplandor. Dicen que el ojo del cielo es la luna. Dicen que nunca más se cerró por las noches. Para que los hombres puedan encontrar lo que buscan. Para que los niños no se pierdan. Y para que las mujeres recuerden que el cielo siempre concede aquello que el amor clama, con las manos unidas, cerca de una hoguera.
  • 4.
    JARDÍN Lajas de piedraverde-azul marcaban un camino serpenteado que recorría todo el jardín. Cada día nacían en el más corazones y todos eran de diferentes formas: redondos, afilados, unos con capacidad para flores, otros para espigas, unos más altos, esbeltos, pequeños, ovalados. Era una vasta dimensión la del jardín y otra la forma en que la vida aquí interactuaba: había el ronroneo de tallos enredándose unos con otros, hojas nervadas en forma de filigrana, creciendo y amamantando con su extendida sombra a otros corazones vivos como ellas; musgos verdes sedando la aspereza de una roca, hormigas viviendo bajo esa roca, bebiendo de la humedad del musgo. Las historias del jardin, amarillas de polen, volaban de un lado a otro con el aire y también en las alas de mariposas delgadas o en abejas tozudas y disciplinadas como sus simétricas rayas. Y en tiempos de amor, unas mariposas preferían flores a otras mariposas de su misma raza y ciertas flores se abrían más cuando ellas llegaban, las esperaban con el olor dulzón salpicado en los pétalos y la mariposa de ala prístina se posaba cautelosa, besaba a la flor que se arqueaba girando en su propio tallo, ligera.ruboroza. Los anillos en el tronco del cocotero eran los caminos para orugas de colores y pelaje espeso como espuma, veinte diminutos pies impulsaban a otros veinte que hacían de delanteros en la caminata pausada y a menudo interrumpida por el martilleo agudo de un despeinado pájaro carpintero, que impulsivo y voraz, abría túneles en cortezas olorosas buscando alimento. Un día en que el sol casi desaparecía y la vida era color naranja quemado, una muchacha salió descalza a las lajas y se sentó en ellas tratando de acomodar su cuerpo a los límites de la piedra; al sentarse suspiró y la onda de viento rozó a la oruga que perdió un anillo de color en el instante. Ella no percibió el susto de la oruga, llevaba su corazón triste y los bordes de sus ojos y sus labios eran del mismo color que los tres pétalos del flamboyán, rojo intenso. Dos lágrimas impulsadas como olas volaron desde sus ojos hasta el mismo pecho de una hormiga que del impacto quedó virada patas al cielo revolviéndose como un fuelle de reloj.. Sus amigas rápido soltaron todas las migajas de pan recolectadas durante el día y fueron en su ayuda, el hormiguero se alarmó sobremanera, todas chocaban entre sí y al hacerlo se tocaban las antenas buscando más fuerza, una bien pequeña y colérica se abalanzó a los pies de la muchacha e hincó con fuerza sus dientes en una mordida que casi la deja sin vida. En segundos la piel se enrojeció y todas temieron la furia con la que los seres grandes reaccionan a sus mordidas, pero para asombro de todas, ella apartó amorosa todas las hierbas que cubrían a la hormiga empapada de su lágrima y la subió a una hoja de punta afilada..la hormiga aún tragó en seco y se aguantó como pudo de los nervios que quedaban de la hoja, la muchacha acercó su boca roja y exhaló un dulce suspiro, secando del todo a la hormiga, quien bajó sus antenas en señal de paz quedándose dormida a toda pata suelta. La muchacha rió y al reír, sus ojos se volvieron del color del único pétalo jaspeado del flamboyán, devolvió a la hormiga a su casa y se alejó por el camino de las lajas riendo, dejando tras de sí una
  • 5.
    estela olorosa deamor que rápido siguieron todas las mariposas, las abejas y hasta el despeinado pájaro carpintero. Y tú, si alguna vez lloras en un jardín, cuida tus lágrimas porque siempre habrán otras dimensiones respirando junto a ti. Compartiendo tu respiración. EL MURO Érase una vez un niñito azul que quería una manzana para regalársela a su mamá, pero las manzanas estaban en el huerto de la gente verde, gente que los azules decían que era mala, y que habían puesto un gran muro que impedía llegar a su huerto. Pero el niñito azul quería una manzana y escaló el muro, y una vez arriba vio que la gente verde no era mala como decían, estaban bailando y cantando. Entonces un niñito verde se acercó a la barda y le dijo: - Por favor no nos hagas daño, yo sé que la gente azul es mala, pero nosotros no te hemos hecho nada, por favor déjanos. Y el niñito azul contestó: -La gente azul no es mala, sino la verde, han puesto éste muro para que no tengamos manzanas. El niño verde respondió: -Eso no es cierto, el muro lo pusieron ustedes los azules para no dejarnos tomar mangos, lo sé porque yo quisiera darle a mi mamá un mango pero ustedes no nos dejan tomarlos. El niño azul comprendió el malentendido y le dijo: -Para que veas que no es así, toma éste mango -Y tu también toma ésta manzana.- Contestó el niño verde. Y fueron a dárselas a sus mamás que las disfrutaron mucho. Así se hicieron grandes amigos, y tiempo después con las piedras del muro construyeron una gran pista de baile para gente azul y verde, y cualquiera podía tener manzanas y mangos, y todos fueron felices para siempre. Y colorín colorete, este cuento.¡si se puede!.
  • 6.
    CAMPO FLOR Campo Flores un pequeño pueblo en medio de un tranquilo valle. Tiene las paredes blancas y los techos rojos y sus ventanas siempre están abiertas para que entre el aire. Alrededor hay un bosque tan viejo que tiene barbas y unas montañas grandes como gigantes, que meten sus cabezas en las nubes para refrescarse. Los ríos bajan por el cuerpo de las lomas tan veloces, que los peces saltan las piedras para no golpearse, formando un arcoiris en el aire. Los vecinos de Campo Flor, que velan por la salud del valle, abren las puertas del pueblo el último día de primavera para que las personas de todo el mundo pasen. El campo huele a tierra fresca y a flor y parece una acuarela por sus colores. Los visitantes, que no han visto con frecuencia un lugar tan bello y cuidado, caminan bajo los árboles recogiendo semillas y fotografiando los nidos de las aves; escalan las montañas para tocar las nubes con las manos o se sientan en las aceras del pueblo para ver a los ciervos y las ardillas atravesar las calles. Por supuesto que está prohibido cazar y talar en cualquier época del año. De otro modo, los árboles no serían como ancianos ni los animales fueran mansos y amigables. Todos los que vienen a Campo Flor, desde su prime viaje, saben que no deben maltratar a las plantas ni a los animales. Aquellos que se atrevieron, alguna vez, a poner sus nombres en los árboles o apedrear un ave, pasaron mucho tiempo sembrando arbustos o cuidando a las crías en el bosque. A pesar de que existen hombres malos, que no aman la naturaleza ni conocen su importancia, las puertas del pueblo son abiertas cada año en la fecha exacta. Los que van a Campo Flor aprenden que el mundo puede ser así. Eso es lo que quieren enseñarles los habitantes del valle.
  • 7.
    DE OLA ENOLA De ola en ola, de rama en rama, el viento silba cada mañana. De sol a sol, de luna a luna, la madre mece, mece la cuna. Esté en la playa o esté en el puerto, la barca mía la lleva el viento. EN MEDIO DEL PUERTO En medio del puerto, con velas y flores, navega un velero de muchos colores. Diviso a una niña sentada en la popa: su cara es de lino, de fresa, su boca. Por más que la miro, y sigo mirando, no sé si sus ojos son verdes o pardos. En medio del puerto, con velas y flores, se aleja un velero de muchos colores. POEMAS INFANTILES
  • 8.
    COMO SE DIBUJAA UN NIÑO Para dibujar un niño hay que hacerlo con cariño. Pintarle mucho flequillo, —que esté comiendo un barquillo—; muchas pecas en la cara que se note que es un pillo; —pillo rima con flequillo y quiere decir travieso—. Continuemos el dibujo: redonda cara de queso. Como es un niño de moda, bebe jarabe con soda. Lleva pantalón vaquero con un hermoso agujero; camiseta americana y una gorrita de pana. Las botas de futbolista —porque chutando es artista—. Se ríe continuamente, porque es muy inteligente. Debajo del brazo un cuento por eso está tan contento. Para dibujar un niño hay que hacerlo con cariño. EL LAGARTO ESTÁ LLORANDO El lagarto está llorando. La lagarta está llorando. El lagarto y la lagarta con delantalitos blancos. Han perdido sin querer su anillo de desposados. ¡Ay! su anillito de plomo, ¡ay! su anillito plomado
  • 9.
    Un cielo grandey sin gente monta en su globo a los pájaros. El sol, capitán redondo, lleva un chaleco de raso. ¡Miradlos qué viejos son! ¡Qué viejos son los lagartos! ¡Ay, cómo lloran y lloran! ¡Ay, ay, cómo están llorando! EL AVE El ave para cantar piensa en el mar. Está enamorada la luna de la canción encantada del ave sobre mi cuna... cuida mis sueños un hada. Mi ave es melodía de cada día. MARIPOSA Mariposa del aire, qué hermosa eres, mariposa del aire dorada y verde. mariposa del aire, ¡quédate ahí, ahí, ahí!... No te quieres parar, pararte no quieres. Mariposa del aire dorada y verde. Luz de candil, mariposa del aire, ¡quédate ahí, ahí, ahí!... ¡Quédate ahí! Mariposa, ¿estás ahí?
  • 10.
    EL GATO El gato cuandoestá ronco imita al pato. El gato se vuelve loco cuando aparece un ratón y lo invita poco a poco para ver televisión. Mi gato es cojín esponjado junto a mi lado. LA VACA LLORONA La vaca está triste, muge lastimera, ni duerme, ni bebe ni pasta en la hierba. La vaca está triste, porque a su chotito se lo han llevado los carniceros al mercado. Está tan delgada, la vaca de Elena, que en vez de dar leche, da pena. LA GALLINA DE LOS HUEVOS DE ORO Érase una Gallina que ponía un huevo de oro al dueño cada día. Aun con tanta mala ganancia contento, quiso el rico avariento descubrir de una vez la mina de oro, y hallar en menos tiempo más tesoro. Mató, abrió el vientre de contado; pero, después de haberla registrado,
  • 11.
    ¿Qué sucedió? quemuerta la Gallina, perdió su huevo de oro y no halló la mina. ¡Cuántos hay que teniendo lo bastante enriquecerse quieren al instante, abrazando proyectos a veces de tan rápidos efectos que sólo en pocos meses, cuando se contemplaban ya marqueses, contando sus millones, se vieron en la calle sin calzones. Ese sapo verde se esconde y se pierde; así no lo besa ninguna princesa. Porque con un beso él se hará princeso o príncipe guapo; ¡y quiere ser sapo! No quiere reinado, ni trono dorado, ni enorme castillo, ni manto amarillo. Tampoco lacayos ni tres mil vasallos. Quiere ver la luna desde la laguna. Una madrugada lo encantó alguna hada; y así se ha quedado: sapo y encantado. Disfruta de todo: se mete en el lodo saltándose, solo, todo el protocolo. Y le importa un pito si no está bonito cazar un insecto; ¡que nadie es perfecto! ¿Su regio dosel?
  • 12.
    No se acuerdade él. ¿Su sábana roja? Prefiere una hoja. ¿Su yelmo y su escudo? Le gusta ir desnudo. ¿La princesa Eliana? Él ama a una rana. A una rana verde que salta y se pierde y mira la luna desde la laguna. - Papá, ¿qué se siente tener un hijo tan guapo? - No sé hijo, pregúntale a tu abuelo... Había una vez un hombre tan pequeño que se subió encima de una canica y dijo: ¡El mundo es mío! La maestra: - Jaimito, si en esta mano tengo 8 naranjas y en esta otra 6 naranjas ¿Qué tengo? - Unas manos enormes, señorita. Esto son dos mosquitos que van en una moto y el de atrás le dice al de delante: -¡Oye, para, que se me ha metido una mosca en el ojo...! -¿Sabes que mi hermano anda en bicicleta desde los cuatro años?
  • 13.
    -Mmm, ya debeestar lejos. - Luisito, ¿qué es la A?, pregunta la profesora - Una vocal, profesora - ¿Y la K? - Una consonante que no se puede repetir. - Pedrito, ¿qué planeta va después de Marte? - Miércole. - ¿Cuál es el pez que huele mucho? Peztoso!!! - Profesora, ¿qué quiere decir 'why'? - ¿Por qué? - Por saberlo - Mamá, en el colegio me llaman distraído - Juanito, tu vives en la casa de enfrente