Este documento explora la verdadera naturaleza del infierno según lo revelado en la Biblia, especialmente en el Apocalipsis. Resume que: 1) El infierno no está ardiendo debajo de la tierra, sino que las llamas descienden del cielo. 2) Los malos serán castigados por un tiempo limitado, no por toda la eternidad. 3) El diablo y sus ángeles, no Dios, serán los que supervisarán el castigo en el lago de fuego.