El poema trata sobre un amor del pasado representado por un corazón dibujado en la arena junto al río. El yo lírico recuerda los buenos momentos vividos con su amada pero reconoce que el invierno ha borrado el dibujo y que no vale la pena insistir en lo que ya no existe. Aunque sigue sintiendo amor, decide por ahora no involucrarse emocionalmente.