La asepsia de la región operatoria tiene como objetivo disminuir el porcentaje de bacterias en la piel para reducir el riesgo de infección. Se debe limpiar el área quirúrgica de forma central a periférica usando soluciones antisépticas como clorhexidina, yodina o alcohol. La preparación debe documentarse en la hoja quirúrgica, incluyendo detalles sobre el estado de la piel, agentes usados y persona que realizó la limpieza.