Este documento describe las prácticas de curación de civilizaciones antiguas como los egipcios y los esenios. Explica que en ese tiempo, los centros de curación también eran templos sagrados debido a que se veía el cuerpo como parte de un todo espiritual más grande. Los terapeutas recibían entrenamiento no solo médico sino también espiritual. El documento sugiere que muchas prácticas antiguas anticiparon conceptos de la medicina holística moderna y que nuestras prácticas actuales son en realidad redescubrimientos