La princesa Julia se enamora de Juan de Calatrava, un joven encarcelado injustamente, y lo libera para que sea su mensajero. Sin embargo, su amor está prohibido debido a su posición social. En una carta, Julia le ordena a Juan que abandone el reino para siempre y no regrese, rompiéndole el corazón. Agobiado por el dolor, Juan se ahorca en el bosque.