La princesa disfrutaba visitar su lugar secreto y mágico en el campo después de cenar, donde se sentía feliz observando la naturaleza. Su padre le informó que se comprometió con el príncipe Carlos, pero a ella no la consultaron. Cuando conoció al príncipe, charlaron y se llevaron bien. Finalmente se casaron, pero sufrieron un accidente en la luna de miel que dejó a la princesa inconsciente por varios días hasta que despertó en su nuevo reino, donde vivieron felices para siempre.