La tecnología, derivada del griego, abarca conocimientos técnicos que facilitan la creación de bienes y servicios, adaptando la vida humana al medio ambiente. A menudo, su desarrollo favorece el consumismo sobre las necesidades esenciales, lo que puede llevar a la degradación ambiental y desigualdades sociales. No obstante, también tiene el potencial de proteger el medio ambiente y gestionar de manera sostenible los recursos del planeta.