El documento describe cómo un guardabosque encontró los restos de una madre pájaro que murió protegiendo a sus tres polluelos durante un incendio forestal en el Parque Nacional de Yellowstone. A pesar de poder haber volado para salvarse, la madre pájaro prefirió quedarse con sus polluelos y acurrucarlos debajo de sus alas para protegerlos del humo, aunque esto le costó la vida. El artículo compara esta muestra de amor maternal con cómo Dios protege a sus hijos bajo sus alas.