Francisca y Gerbert están trabajando hasta tarde en el teatro para terminar de preparar una obra. Francisca se siente sola y explora el teatro vacío, disfrutando de tenerlo solo para ella. Vuelve con Gerbert y terminan su trabajo, aunque Francisca se entristece pensando que pronto dejarán de verse a diario. Gerbert no parece sentir nostalgia por el fin de su colaboración.