Blackberry, originalmente reconocida por sus dispositivos móviles, enfrenta retos significativos ante la competencia de teléfonos inteligentes como iOS de Apple y Android de Google, lo que ha llevado a la empresa a reinventarse centrando su enfoque en la concesión de licencias de software. Actualmente, su estrategia incluye el desarrollo de tecnología para el 'internet de las cosas' y software automotriz, aunque su popularidad ha disminuido considerablemente en varios mercados. A pesar de esto, Blackberry sigue siendo considerada útil en algunos países como Venezuela y Sudáfrica.