Sta. Rosa de Virterbo
Patrona Fraternidad
Alcázar de San Juan
Una historia de leyenda Santa Rosa de
Viterbo. Con un mensaje a la Iglesia fuiste
enviada al cielo; venciste niña al gigante y
liberaste a tu pueblo.
Los milagros te acompañan desde tus años
primeros; pero mayor maravilla obra la gracia
en tu pecho, la oración, la penitencia, la
caridad y el silencio.
Se convierten muchedumbres ante Rosa de
Viterbo. Es Dios quien toca las almas; una
niña en su instrumento; resuena la profecía
vencido el tirano muerto.
La hija de San Francisco, desterrada de su
pueblo, aguanta persecuciones y calumnias y
desprecios; en las sombras resplandece la
santidad de su ejemplo.
Rosa nació en Viterbo en 1234. Con sólo diez años ingresó en la
Tercera Orden de san Francisco. Su vida, a veces desconcertante, con
una santidad clamorosa, irresistible por sus milagros y acciones
arriesgadas, le acarrearon ser considerada peligrosa para el orden
público y la expulsión de su ciudad. Sufrió mucho en su vida pero supo
aceptarlo con grandeza de alma y talante cristiano y franciscano, y
todos terminaron reconociendo su santidad. Resplandeció por su
caridad para con el prójimo y por su profunda fe y piedad. Murió en su
ciudad natal, en 1252, a los dieciocho años. En 1258 trasladaron su
cuerpo a la iglesia de Santa María de la Rosas, llamada también de
Santa Rosa. Fue canonizada por Calixto III en 1457.
--PRÓXIMA REUNIÓN—
El próximo día 24 de septiembre, en los salones del Convento de S.
Francisco a las SEIS Y MEDIA de la tarde con el siguiente orden del
día: Acogida: por la Hna. Ministra. Lectura del acta anterior.
Formación: Temario de Zona. Informe Capítulo de Zona
Bendición de S. Francisco. A continuación Eucaristía
--CELEBRACIÓN—
El 17 de septiembre (domingo) celebramos la Fiesta de la Impresión de
las Llagas, en la Iglesia de San Francisco
A las SIETE Y MEDIA de la tarde, Oración y a continu
HERMANO FRANCISCO
BOLETÍN DE INFORMACIÓN DE LA ORDEN
FRANCISCANA SE
Nº
LLAMADOS A VIVIR LA FRESCURA DEL
EVANGELIO EN FRATERNIDAD
Señor, que nuestras fraternidades sean espacios donde
germine la sencillez de nuestra humanidad;
donde cada hermano crezca con sus dones y
donde habite lo diferente, lo único y singular, lo igual y
Haznos dóciles a tu Palabra, se
consuelo, de la compasión, de la misericordia...
Que mi fraternidad sea la casa de los abrazos a la vida,
que apueste por los más pequeños.
Que nuestra fraternidad sea el santuario de la verdad y
del misterio de cada hermano;
que nuestra fraternidad esté abierta al cobijo de todos;
una fraternidad a la intemperie, una fraternidad en
salida, a pie de calle,
allí donde urge una palabra, una mano que levante, una
mirada cómplice...
Sta. Rosa de Virterbo
Una historia de leyenda Santa Rosa de
. Con un mensaje a la Iglesia fuiste
enviada al cielo; venciste niña al gigante y
Los milagros te acompañan desde tus años
maravilla obra la gracia
en tu pecho, la oración, la penitencia, la
Se convierten muchedumbres ante Rosa de
Viterbo. Es Dios quien toca las almas; una
niña en su instrumento; resuena la profecía
vencido el tirano muerto.
an Francisco, desterrada de su
pueblo, aguanta persecuciones y calumnias y
desprecios; en las sombras resplandece la
santidad de su ejemplo.
ingresó en la
Tercera Orden de san Francisco. Su vida, a veces desconcertante, con
una santidad clamorosa, irresistible por sus milagros y acciones
arriesgadas, le acarrearon ser considerada peligrosa para el orden
ió mucho en su vida pero supo
aceptarlo con grandeza de alma y talante cristiano y franciscano, y
todos terminaron reconociendo su santidad. Resplandeció por su
caridad para con el prójimo y por su profunda fe y piedad. Murió en su
los dieciocho años. En 1258 trasladaron su
cuerpo a la iglesia de Santa María de la Rosas, llamada también de
en los salones del Convento de S.
Y MEDIA de la tarde con el siguiente orden del
Lectura del acta anterior.
Informe Capítulo de Zona
continuación Eucaristía
a de la Impresión de
las Llagas, en la Iglesia de San Francisco
uación Eucaristía.
HERMANO FRANCISCO
BOLETÍN DE INFORMACIÓN DE LA ORDEN
FRANCISCANA SECULAR FRATERNIDAD DE
ALCÁZAR DE SAN JUAN
Nº91, Año 2023, Mes de Septiembre
LLAMADOS A VIVIR LA FRESCURA DEL
EVANGELIO EN FRATERNIDAD
Señor, que nuestras fraternidades sean espacios donde
germine la sencillez de nuestra humanidad;
donde cada hermano crezca con sus dones y
fragilidades;
donde habite lo diferente, lo único y singular, lo igual y
armónico...
Haznos dóciles a tu Palabra, semilla de fraternidad, del
consuelo, de la compasión, de la misericordia...
Que mi fraternidad sea la casa de los abrazos a la vida,
que apueste por los más pequeños.
Que nuestra fraternidad sea el santuario de la verdad y
del misterio de cada hermano;
nuestra fraternidad esté abierta al cobijo de todos;
una fraternidad a la intemperie, una fraternidad en
salida, a pie de calle,
allí donde urge una palabra, una mano que levante, una
mirada cómplice...
Atenta a los clamores y a
los silencios de un
mundo en búsqueda...
Señor, que nuestra
fraternidad sea tu
Fraternidad:
Buena Noticia de tu
Vida,
porque es tu Casa, donde
tú habitas y nos acoges.
LA FE y FRANCISCO dE ASíS
FRANCISCO, HOMbRE dE FE...
La fe es encuentro, movimiento, vida: vida que se desarrolla y se
profundiza al filo de las experiencias, de las reflexiones y de los
progresos que estas experiencias provocan. Francisco fue fiel a las
lecciones de la vida, que él se esforzó en leer e interpretar a la luz
del Evangelio.
Si copiaba a Cristo, era para impregnarse de su espíritu. En esta
lectura de los signos de Dios, la fe se hace incesantemente más
profunda; a cada nuevo hallazgo, los precedentes deben ser
asumidos en el plano de la vida concreta con una fidelidad nueva.
Rechazar este movimiento, este progreso, es rechazar la fe.
Pues la fe progresa o desaparece; no es estática, jamás es el objeto
inerte de una posesión definitiva o de una comprensión inmediata.
Francisco comprendió, como Abraham, padre de la fe, a quien Dios
ordenó también partir, que será un nómada, «peregrino y extranjero
en este mundo».
Mientras la fe no haya alcanzado el pleno conocimiento de Dios y
de su Designio de salvación, tendrá al creyente proyectado hacia
adelante, a la búsqueda de un nuevo descubrimiento.
Ella deja en su corazón una tensión e insatisfacción profundas, que
impulsaron a Francisco a desear el martirio y, en su defecto, a
compartir en su propio cuerpo los sufrimientos de la Pasión.
A través de este signo de identificación, que son las llagas, pudo él
comprender aún más la profundidad del Amor de su Señor.
El deseo del «cara a cara», término normal de la fe en lo invisible,
le lleva a celebrar «nuestra hermana la muerte» como «la puerta de
la vida».
Francisco fue caballero mucho más allá de sus sueños de juventud.
Su fe fue la de un hombre totalmente bajo el dominio de Dios.
Ante cada interrogante de la vida, ante cada viraje hacia lo
desconocido, Francisco, como San Juan de la Cruz, hubiera podido
responder: «Al amor que se te lleva, no le preguntes dónde va».
17 DE SEPTIEMBRE
IMPRESIÓN DE LA LLAGAS A S. FRANCISCO
En la aparición seráfica, Cristo, que era quien se aparecía, habló a San
Francisco de ciertas cosas secretas y sublimes, que San Francisco jamás
quiso manifestar a nadie en vida, pero después de su muerte las reveló,
como se verá más adelante. Y las palabras fueron éstas:
-- ¿Sabes tú -dijo Cristo- lo que yo he hecho? Te he hecho el don de las
llagas, que son las señales de mi pasión, para que tú seas mi portaestandarte.
Y así como yo el día de mi muerte bajé al limbo y saqué de él a todas las
almas que encontré allí en virtud de estas mis llagas, de la misma manera te
concedo que cada año, el día de tu muerte, vayas al purgatorio y saques de
él, por la virtud de tus llagas, a todas las almas que encuentres allí de tus tres
Ordenes, o sea, de los menores, de las monjas y de los continentes (6), y
también las de otros que hayan sido muy devotos tuyos, y las lleves a la
gloria del paraíso, a fin de que seas conforme a mí en la muerte como lo has
sido en la vida.
Cuando desapareció esta visión admirable, después de largo espacio de
tiempo y de secreto coloquio, dejó en el corazón de San Francisco un ardor
desbordante y una llama de amor divino, y en su carne, la maravillosa
imagen y huella de la pasión de Cristo. Porque al punto comenzaron a
aparecer en las manos y en los pies de San Francisco las señales de los
clavos, de la misma manera que él las había visto en el cuerpo de Jesús
crucificado, que se le apareció bajo la figura de un serafín.
Sus manos y sus pies aparecían, en
efecto, clavados en la mitad con
clavos, cuyas cabezas,
sobresaliendo de la piel, se
hallaban en las palmas de las
manos y en los empeines de los
pies, y cuyas puntas asomaban en
el dorso de las manos y en las
plantas de los pies, retorcidas y
remachadas de tal forma, que por
debajo del remache, que sobresalía
todo de la carne, se hubiera podido
introducir fácilmente el dedo de la
mano, como en un anillo. Las
cabezas de los clavos eran
redondas y negras….

BOLETÍN SEPTIEMBRE 2023.pdf

  • 1.
    Sta. Rosa deVirterbo Patrona Fraternidad Alcázar de San Juan Una historia de leyenda Santa Rosa de Viterbo. Con un mensaje a la Iglesia fuiste enviada al cielo; venciste niña al gigante y liberaste a tu pueblo. Los milagros te acompañan desde tus años primeros; pero mayor maravilla obra la gracia en tu pecho, la oración, la penitencia, la caridad y el silencio. Se convierten muchedumbres ante Rosa de Viterbo. Es Dios quien toca las almas; una niña en su instrumento; resuena la profecía vencido el tirano muerto. La hija de San Francisco, desterrada de su pueblo, aguanta persecuciones y calumnias y desprecios; en las sombras resplandece la santidad de su ejemplo. Rosa nació en Viterbo en 1234. Con sólo diez años ingresó en la Tercera Orden de san Francisco. Su vida, a veces desconcertante, con una santidad clamorosa, irresistible por sus milagros y acciones arriesgadas, le acarrearon ser considerada peligrosa para el orden público y la expulsión de su ciudad. Sufrió mucho en su vida pero supo aceptarlo con grandeza de alma y talante cristiano y franciscano, y todos terminaron reconociendo su santidad. Resplandeció por su caridad para con el prójimo y por su profunda fe y piedad. Murió en su ciudad natal, en 1252, a los dieciocho años. En 1258 trasladaron su cuerpo a la iglesia de Santa María de la Rosas, llamada también de Santa Rosa. Fue canonizada por Calixto III en 1457. --PRÓXIMA REUNIÓN— El próximo día 24 de septiembre, en los salones del Convento de S. Francisco a las SEIS Y MEDIA de la tarde con el siguiente orden del día: Acogida: por la Hna. Ministra. Lectura del acta anterior. Formación: Temario de Zona. Informe Capítulo de Zona Bendición de S. Francisco. A continuación Eucaristía --CELEBRACIÓN— El 17 de septiembre (domingo) celebramos la Fiesta de la Impresión de las Llagas, en la Iglesia de San Francisco A las SIETE Y MEDIA de la tarde, Oración y a continu HERMANO FRANCISCO BOLETÍN DE INFORMACIÓN DE LA ORDEN FRANCISCANA SE Nº LLAMADOS A VIVIR LA FRESCURA DEL EVANGELIO EN FRATERNIDAD Señor, que nuestras fraternidades sean espacios donde germine la sencillez de nuestra humanidad; donde cada hermano crezca con sus dones y donde habite lo diferente, lo único y singular, lo igual y Haznos dóciles a tu Palabra, se consuelo, de la compasión, de la misericordia... Que mi fraternidad sea la casa de los abrazos a la vida, que apueste por los más pequeños. Que nuestra fraternidad sea el santuario de la verdad y del misterio de cada hermano; que nuestra fraternidad esté abierta al cobijo de todos; una fraternidad a la intemperie, una fraternidad en salida, a pie de calle, allí donde urge una palabra, una mano que levante, una mirada cómplice... Sta. Rosa de Virterbo Una historia de leyenda Santa Rosa de . Con un mensaje a la Iglesia fuiste enviada al cielo; venciste niña al gigante y Los milagros te acompañan desde tus años maravilla obra la gracia en tu pecho, la oración, la penitencia, la Se convierten muchedumbres ante Rosa de Viterbo. Es Dios quien toca las almas; una niña en su instrumento; resuena la profecía vencido el tirano muerto. an Francisco, desterrada de su pueblo, aguanta persecuciones y calumnias y desprecios; en las sombras resplandece la santidad de su ejemplo. ingresó en la Tercera Orden de san Francisco. Su vida, a veces desconcertante, con una santidad clamorosa, irresistible por sus milagros y acciones arriesgadas, le acarrearon ser considerada peligrosa para el orden ió mucho en su vida pero supo aceptarlo con grandeza de alma y talante cristiano y franciscano, y todos terminaron reconociendo su santidad. Resplandeció por su caridad para con el prójimo y por su profunda fe y piedad. Murió en su los dieciocho años. En 1258 trasladaron su cuerpo a la iglesia de Santa María de la Rosas, llamada también de en los salones del Convento de S. Y MEDIA de la tarde con el siguiente orden del Lectura del acta anterior. Informe Capítulo de Zona continuación Eucaristía a de la Impresión de las Llagas, en la Iglesia de San Francisco uación Eucaristía. HERMANO FRANCISCO BOLETÍN DE INFORMACIÓN DE LA ORDEN FRANCISCANA SECULAR FRATERNIDAD DE ALCÁZAR DE SAN JUAN Nº91, Año 2023, Mes de Septiembre LLAMADOS A VIVIR LA FRESCURA DEL EVANGELIO EN FRATERNIDAD Señor, que nuestras fraternidades sean espacios donde germine la sencillez de nuestra humanidad; donde cada hermano crezca con sus dones y fragilidades; donde habite lo diferente, lo único y singular, lo igual y armónico... Haznos dóciles a tu Palabra, semilla de fraternidad, del consuelo, de la compasión, de la misericordia... Que mi fraternidad sea la casa de los abrazos a la vida, que apueste por los más pequeños. Que nuestra fraternidad sea el santuario de la verdad y del misterio de cada hermano; nuestra fraternidad esté abierta al cobijo de todos; una fraternidad a la intemperie, una fraternidad en salida, a pie de calle, allí donde urge una palabra, una mano que levante, una mirada cómplice... Atenta a los clamores y a los silencios de un mundo en búsqueda... Señor, que nuestra fraternidad sea tu Fraternidad: Buena Noticia de tu Vida, porque es tu Casa, donde tú habitas y nos acoges.
  • 2.
    LA FE yFRANCISCO dE ASíS FRANCISCO, HOMbRE dE FE... La fe es encuentro, movimiento, vida: vida que se desarrolla y se profundiza al filo de las experiencias, de las reflexiones y de los progresos que estas experiencias provocan. Francisco fue fiel a las lecciones de la vida, que él se esforzó en leer e interpretar a la luz del Evangelio. Si copiaba a Cristo, era para impregnarse de su espíritu. En esta lectura de los signos de Dios, la fe se hace incesantemente más profunda; a cada nuevo hallazgo, los precedentes deben ser asumidos en el plano de la vida concreta con una fidelidad nueva. Rechazar este movimiento, este progreso, es rechazar la fe. Pues la fe progresa o desaparece; no es estática, jamás es el objeto inerte de una posesión definitiva o de una comprensión inmediata. Francisco comprendió, como Abraham, padre de la fe, a quien Dios ordenó también partir, que será un nómada, «peregrino y extranjero en este mundo». Mientras la fe no haya alcanzado el pleno conocimiento de Dios y de su Designio de salvación, tendrá al creyente proyectado hacia adelante, a la búsqueda de un nuevo descubrimiento. Ella deja en su corazón una tensión e insatisfacción profundas, que impulsaron a Francisco a desear el martirio y, en su defecto, a compartir en su propio cuerpo los sufrimientos de la Pasión. A través de este signo de identificación, que son las llagas, pudo él comprender aún más la profundidad del Amor de su Señor. El deseo del «cara a cara», término normal de la fe en lo invisible, le lleva a celebrar «nuestra hermana la muerte» como «la puerta de la vida». Francisco fue caballero mucho más allá de sus sueños de juventud. Su fe fue la de un hombre totalmente bajo el dominio de Dios. Ante cada interrogante de la vida, ante cada viraje hacia lo desconocido, Francisco, como San Juan de la Cruz, hubiera podido responder: «Al amor que se te lleva, no le preguntes dónde va». 17 DE SEPTIEMBRE IMPRESIÓN DE LA LLAGAS A S. FRANCISCO En la aparición seráfica, Cristo, que era quien se aparecía, habló a San Francisco de ciertas cosas secretas y sublimes, que San Francisco jamás quiso manifestar a nadie en vida, pero después de su muerte las reveló, como se verá más adelante. Y las palabras fueron éstas: -- ¿Sabes tú -dijo Cristo- lo que yo he hecho? Te he hecho el don de las llagas, que son las señales de mi pasión, para que tú seas mi portaestandarte. Y así como yo el día de mi muerte bajé al limbo y saqué de él a todas las almas que encontré allí en virtud de estas mis llagas, de la misma manera te concedo que cada año, el día de tu muerte, vayas al purgatorio y saques de él, por la virtud de tus llagas, a todas las almas que encuentres allí de tus tres Ordenes, o sea, de los menores, de las monjas y de los continentes (6), y también las de otros que hayan sido muy devotos tuyos, y las lleves a la gloria del paraíso, a fin de que seas conforme a mí en la muerte como lo has sido en la vida. Cuando desapareció esta visión admirable, después de largo espacio de tiempo y de secreto coloquio, dejó en el corazón de San Francisco un ardor desbordante y una llama de amor divino, y en su carne, la maravillosa imagen y huella de la pasión de Cristo. Porque al punto comenzaron a aparecer en las manos y en los pies de San Francisco las señales de los clavos, de la misma manera que él las había visto en el cuerpo de Jesús crucificado, que se le apareció bajo la figura de un serafín. Sus manos y sus pies aparecían, en efecto, clavados en la mitad con clavos, cuyas cabezas, sobresaliendo de la piel, se hallaban en las palmas de las manos y en los empeines de los pies, y cuyas puntas asomaban en el dorso de las manos y en las plantas de los pies, retorcidas y remachadas de tal forma, que por debajo del remache, que sobresalía todo de la carne, se hubiera podido introducir fácilmente el dedo de la mano, como en un anillo. Las cabezas de los clavos eran redondas y negras….