El documento discute las diferentes formas en que Dios se ha comunicado con la humanidad a través de la historia, incluyendo la voz de Dios, profetas, la Biblia y los escritos de Elena G. White. Argumenta que aunque algunos no han escuchado directamente la voz de Dios, Él nunca ha abandonado a su pueblo y siempre se ha revelado a través de su Palabra y mensajeros.