Después de casi cinco años de tramitación, el Senado brasileño aprobó un acuerdo para que la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) opere oficialmente en Brasil. El acuerdo autoriza a la OIM a abrir oficinas en Brasil y tener los mismos privilegios e inmunidades que las agencias de la ONU. La aprobación finaliza un largo proceso que comenzó en 2010 con conversaciones entre el gobierno brasileño y la OIM sobre la gestión de temas migratorios.