Este poema describe un encuentro íntimo entre dos amantes alrededor de una taza de café. La habitación está casi a oscuras iluminada solo por una vela, mientras la pareja comparte un momento de silencio, cercanía y creciente pasión. El aroma del café y la piel de la amada se mezclan en el aire, avivando los sentimientos de los amantes. Finalmente la pasión estalla cuando ya no pueden contener más el deseo de tocarse y besarse.