Svante Arrhenius fue el primero en manifestar interés en el calentamiento global en 1903, calculando que los combustibles fósiles podrían elevar la temperatura de la Tierra en 3000 años. En la década de 1950-1960, Keeling midió aumentos constantes de CO2 en la atmósfera, estableciendo que la concentración promedio aumenta 1.5 partes por millón por año. Actualmente, la mayoría de organismos internacionales aceptan que el calentamiento global observado desde mediados del siglo XX es debido a las emisiones humanas