A mediados del siglo XIX, Chile buscó expandir y consolidar su territorio a través de expediciones de ocupación en el Estrecho de Magallanes, la Araucanía, Valdivia y Puerto Montt. También trajo colonos alemanes para poblar las zonas entre Valdivia y Reloncaví. Luego, la Guerra del Pacífico (1879-1883) contra Perú y Bolivia permitió que Chile incorporara las provincias de Tarapacá y Antofagasta.