El documento discute que las únicas formas válidas de comunicarse con Dios son a través de Jesucristo y mediante la oración en su nombre. Advierte contra seguir doctrinas que prohíben casarse o comer ciertos alimentos, o invocar a ángeles u otras figuras en lugar de a Dios. Exhorta a buscar la verdad solo en la Biblia, el camino hacia Dios es a través de Jesucristo.