Este documento presenta un comentario sobre el Cántico "Alabad a mi Dios con tambores" de Judit 16:2-3, 15-19 que forma parte de la Liturgia de las Horas. En menos de 3 oraciones, resume lo siguiente:
El comentario expresa la alegría y satisfacción del autor al despertar pensando en Dios y alabándolo con instrumentos musicales como una sinfonía de Mozart. Al invocar el nombre de Dios, el comentarista se acuerda de que Dios respondió "Yo soy el Dios de la vida".