La carta alienta a los jóvenes que sufren burlas e insultos por su fe en Jesús, recordándoles que Jesús también sufrió incomprensión y que Dios fortalecerá a aquellos que permanecen humildes y unen sus sufrimientos a los de Jesús. Les pide respetar a los mayores y orar a Dios para que los ayude a mantenerse firmes en su fe.