La carta expressa la oposición a la equiparación de las parejas homosexuales con el matrimonio en la ley de parejas de hecho del parlamento vasco, argumentando que las uniones homosexuales no aportan beneficios a la sociedad como lo hace el matrimonio. Se destaca la corta duración de las uniones homosexuales y se sugiere que esto podría generar derechos que resulten perjudiciales. Además, se menciona que los derechos ya son garantizados a todos los ciudadanos, independientemente de su orientación sexual, y se recomienda una regulación privada para estas uniones.