La impunidad se ha extendido en México debido a la corrupción en los tres poderes del gobierno y la dificultad para que los ciudadanos accedan a la justicia. Esto ha creado un deterioro de las instituciones y desconfianza pública. A pesar de ser contraria al estado de derecho, la impunidad sigue arraigada en el sistema mexicano debido al abuso de poder de los políticos y la protección legal de que gozan.