La carta expresa la decepción de unos jóvenes con la celebración comercial de la Navidad y las malas condiciones del mundo, sugiriendo que Jesús no debería volver. Jesús responde que ya está entre la gente y dentro de ellos, y que la Navidad se celebra cada vez que se piensa en los demás, se reza, se perdona y se crea alegría.