El castillo de Lorca, fortaleza medieval construida entre los siglos IX y XV, se convirtió en un enclave estratégico tras la conquista cristiana en 1244. A lo largo de los siglos, sufrió variaciones en su importancia, desde su vital papel en la frontera frente al emirato de Granada hasta su declive tras la conquista de Granada en 1492, y su posterior revitalización en los conflictos del siglo XIX. También ha sido declarado monumento histórico nacional y ha sufrido daños significativos, como en el terremoto de 2011, pero sigue siendo un atractivo turístico.