La Catedral de Burgos, iniciada en 1221, es uno de los monumentos más representativos del arte gótico y fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1984. Cuenta con impresionantes detalles arquitectónicos como la Puerta del Sarmental, el rosetón, el cimborrio y la Capilla de los Condestables, así como obras de arte como el retablo mayor y el cofre del Cid Campeador.