La catedral de Chartres, construida entre 1205-1240, es un ejemplo paradigmático del estilo gótico francés. Sus características principales incluyen la verticalidad, linealidad y transparencia logradas a través del uso de vidrieras y rosetones. La catedral tiene una estructura jerárquica que guía al observador en un camino ascendente hacia Dios. Su ingeniería constructiva incluye contrafuertes, arbotantes y un sistema de bóvedas de crucería que permiten su gran altura y espacios luminosos