Los códigos QR, una forma de código bidimensional, surgieron en 1994 y se popularizaron a partir de 2003, sirviendo como una herramienta de marketing para empresas al permitir la recopilación de información. Su notable diferencia con los códigos BIDI radica en la capacidad de almacenamiento de datos y la licencia de uso. Además, los códigos QR están transformando la experiencia del usuario en diversas industrias, como el embarque en aerolíneas, al ofrecer modernidad y comodidad.