Este documento discute la naturaleza espiritual de la guerra y la rebelión contra Dios como la raíz de todos los problemas. Examina varios pasajes bíblicos que usan términos militares para describir la lucha espiritual y establecen a Dios como el comandante supremo. Argumenta que la paz solo se puede lograr sometiéndose a la autoridad de Dios y sus líderes terrenales y abandonando la rebelión.