Eliú se enojó contra Job y sus tres amigos por sus discursos. Para evitar la ira debemos someternos a Dios en oración, tener paciencia y humildad. Al comunicar la verdad debemos hacerlo con humildad y citar las Escrituras, no presumir de nosotros mismos. La ira justa se motiva por amor a la justicia, mientras la ira propia viene del odio y egoísmo. Debemos imitar a Jesús usando palabras para sanar, no herir.