Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
 TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS. Charallave – Venezuela. 2009
CIELO
TIERRA
INFIERNO
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Mairim Soledad González
Síguela
MairimSoledad
Mairim Soledad Gonzalez-Literatura
MairimSoledad12
Nació en Caracas – Venezuela el 12 de abril de 1988,
graduada en el Colegio Universitario de Caracas en la carrera de
turismo y ahora estudiante de Comunicación Social en la
Universidad Católica Santa Rosa.
Actualmente vive con sus padres en un poblado muy cerca de
Caracas, es la menor de 5 hermanos, es gerente de una agencia de
viajes y coordinadora de una agencia de eventos, campamentos
vacacionales para jóvenes y niños. Animadora, planeadora de
eventos, amante de la lectura y la escritura ya ha logrado escribir
sus 5 primeros libros, sensible a la música siempre busca en ella y
en sus sueños la inspiración para escribir cada una de sus historias
y afirma que “no cree en los finales felices”.
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Capítulo 1
Abrí los ojos y eran las 9.30 a.m. ¿era posible que hubiera dormido tanto? ¿Y cómo no? me había
acostado a las 3.00 de la madrugada en una despedida que nos habían organizado mis dos mejores
amigos Eduardo y Jennifer, además de mis padres. Tenía una pereza terrible y no quería levantarme,
pero mi gato fue mi despertador, fue el anunciante de que tenía un día muy largo por delante, tenía que
organizar muchas cosas antes de irme, y apenas tenía unas cuantas horas para ello. ¿Dónde me voy? Me
voy a Sioux Falls – Estados Unidos.
Me levanté y miré a la cama que estaba a mi lado y Adriana (mi hermana menor) aún dormía,
por lo visto muy profundo, tenía la boca semiabierta, estaba en una posición extraña, y un tanto
incómoda para mí gusto ¿cómo demonios podía dormir así? Pensé que no la podría despertar tan fácil
porque tenía el sueño pesadísimo y así se estuviera cayendo el mundo, ella ni se inmutaría. Decidí
despertarla de forma “ligera”.
-¡Despierta, despierta, despierta! _ me subí encima de ella, golpeando débilmente el colchón de su
cama. Se levantó asustada, estaba algo despeinada, yo estaba riéndome entre dientes, pobre… pero tardó
pocos segundos en recuperar el sentido de la realidad
-¿Que sucede Alexandra?
-Nada, en realidad… Solo quería levantarte, ya es tarde_ me levanté y fui hacia el baño. Ambas
empezamos a cepillarnos los dientes y a lavarnos la cara, teníamos caras de muerte, las ojeras nos
llegaban a la nariz –casi-
-Que patética te ves Adriana
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- ¡Espantosa! Pero tú eres mi contrincante perfecta, mira esa cara, ese cabello, esa nariz, esos ojos,
esa boca…
- ¡Hey! Dime que me haga una cirugía plástica de una vez sin tantos rodeos_ le di un leve codazo
y ambas reímos, nos llevábamos estupendamente bien, tampoco es que era exageradamente menor que
yo, tenía 19 años, el mes que viene cumpliría los 20, y yo tenía 21, en ocasiones ella parecía mayor que
yo, era demasiado racional, al contrario de mí, yo era más alocada, vivía a mi manera, guiada por
impulsos y presentimientos. Así que la edad y la jerarquía de hermana mayor no valía entre nosotras,
simplemente éramos hermanas y más que todo amigas.
Me fui a la cocina donde se escuchaba ruido, bajé las escaleras y me recibió mi perro Rocky, mi
mamá estaba en la cocina preparando el desayuno, me acerqué le di un beso de buenos días
-¿Quién gritó de ustedes? ¿Tratando de despertar a Adriana?_ Las tres nos reímos, todos
sabíamos que despertar a Adriana a veces resultaba muy difícil, pero eso lo heredó de mamá justamente,
por eso le encontrábamos mucha gracia.
-Má’ ¿sacaste de la secadora la ropa que estaba lavando ayer? Tengo que terminar de arreglar mi
equipaje…
- Si, está en el lavandero metida en la cesta de ropa limpia ya doblada para ahorrarte el trabajo, y
la tuya también Adriana
- Gracias ¿qué te falta arreglar a ti Alex?
-Solo la ropa que estaba sucia y tengo que ir a buscar unos papeles del instituto que no sé dónde
los metí, pero deben estar en la mesa de la computadora guardados en las carpetas que tengo allí_ Yo era
desordenada en cierto punto, mi mamá le ponía orden a todo, y Adriana era maniática con el orden y la
limpieza.
-¿Te vas a llevar todos tus libros?
- No todos ¿enloqueciste? Me cobrarían exceso de equipaje, solo me llevo los que están en el
estante del cuarto_ yo era una lectora empedernida, tenía cientos de libros, era algo que tenía en común
con mi mejor amiga Jennifer, ambas gozábamos una vez al mes en librerías comprando libros. Lo que
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más me apasionaba eran las historias de ciencia ficción: hadas, sirenas, hombres lobo, fantasmas, pero
mis favoritos y de la cual tenía la mayoría de los libros publicados aquí en el país eran “Vampiros”.
- Mamá ¿y Andrés?_ Andrés era nuestro hermano mayor, tenía 24 años, era un hombre de esos
con los que sueña cualquier mujer, siempre le decía que si no fuera su hermana estaría enamorada de él,
se parecía mucho a papá en muchos aspectos. Era alto, de complexión física atlética, antes solía
practicar natación, pero eso fue antes de empezar la universidad cuando tenía 18 años. Adriana y él se
parecían mucho físicamente, ambos con el cabello oscuro como el de papá y los ojos oscuros como los
de mamá, yo tenía el cabello castaño medio y los ojos acaramelados como los de mi abuelo paterno
Rafael.
-Salió a casa de Liliana, sabes que ha sido difícil para ellos esto del viaje
- Si, Andrés siempre anda con el ánimo en peligro de caer por un precipicio_ Liliana era la novia
de Andrés, tenían 2 años juntos, más o menos, era una chica agradable, pero a raíz de la noticia de
nuestro viaje ambos decayeron emocionalmente, pasaban más rato juntos y casi no lo veía desde hacía
dos meses que recibimos la carta de aceptación en La Universidad de Sioux Falls a través de un
intercambio de estudiantes y ganándonos una beca de estudio por nuestras calificaciones.
Adriana estudiaba leyes, Andrés estudiaba Bioquímica y yo estudiaba Geografía. Los tres
presentamos la prueba de admisión en febrero y tardaron 1 mes en darnos la feliz noticia de que éramos
3 de los 10 alumnos aceptados.
Era realmente emocionante la idea de vivir en otro país y con todas las oportunidades en bandeja
servidas; iban a ser 5 años o quizá más, sólo vendríamos en vacaciones navideñas. Eso nos entristecía un
poco, porque eran meses sin ver a nuestros padres y amigos de toda la vida que dejábamos aquí.
Terminamos de desayunar y subí a terminar de empacar, era extraño ver la habitación tan vacía
sólo dejábamos la mayoría de las cosas decorativas. Saqué uno de los CD’s de Britney Spears y lo puse
en el DVD de mi habitación. Terminé de recoger los últimos libros que me quedaban en el estante
cuando sonó mi celular y vi en el identificador de llamadas que era Jennifer
-¿Si?
-¿Alex, estás en casa?
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Sí, estoy terminando de empacar y arreglando las cajas que van por correspondencia, mamá las
va a llevar a la oficina postal
-Voy en camino
No pasaron 20 minutos cuando Jennifer llegó a casa, ella era como miembro de mi familia.
Jenni era como mi hermana, solíamos estudiar juntas en el instituto de idiomas.
-¿Cómo te preparas para dejarnos?
-¡Ay por Dios Jenni! No me voy de por vida, además tu viajas mucho más, hace 2 años te fuiste
2 meses a Vancouver
-Solo fueron pocas semanas, no meses ni años
-Sí, pero no sabes cómo te extrañé, parecían años_ Estábamos en mi habitación, ella me ayudó a
recoger mis cosas. Jennifer sin duda sería una de las personas que extrañaría a morir. Ella y Eduardo
siempre estaban de viaje, o al menos 2 veces al año salían del país con sus familias de vacaciones, y los
extrañaba a chorros cada vez que se iban.
Se hizo medio día y ya había logrado recoger todo, mamá y Adriana se fueron a la oficina postal
del centro a poner las cajas con las pertenencias de nosotras dos y Andrés que no podíamos llevar en el
avión. Yo me quedé en casa esperando a Eduardo que ya había llamado que venía en camino porque
ellos nos acompañarían al aeropuerto en la tarde para despedirnos. Pero antes de que llegara Ed, llegó
Andrés con Liliana
-¡Hola guapo! Hasta que por fin apareces. Hola Lili
-¡Hola! Y si, aquí estoy, estaba en casa de Lili despidiéndome de sus padres y trayéndome unas
cosas que tengo que llevarme que había dejado en su casa. ¿Dónde está mamá?
-Salió con Adriana a la oficina postal a dejar las cajas de nuestras cosas, tú sabes, para ver si nos
llegan pasado mañana.
Mamá y Adriana llegaron a la casa 1 hora después junto a papá quién tuvo que pedir permiso en
el trabajo para poder ir al aeropuerto con nosotros. Papá era mi protector, Adriana y yo éramos sus
niñitas consentidas y Andrés era su orgullo.
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Salimos al poco rato al Aeropuerto, Eduardo nos alcanzó en el camino. Llegamos a las 4 de la
tarde. El vuelo salía a las 6.30 p.m., entregamos maletas en el counter de la aerolínea y fuimos a la sala
de espera
-Adriana, Jennifer, Ed acompáñenme a la dulcería_ quería tener minutos a solas con mis amigos
una última vez antes de irme, además que quería comprar algunas chucherías para el viaje, ya que era un
viaje largo y teníamos que hacer conexión en Atlanta para tomar otro avión que nos llevara a Chicago y
luego irnos por carretera a Sioux Falls.
-Llévense unos cuantos chocolates, caen de maravilla cuando te dan ataques de nervios en lo
alto
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Capítulo 2
Nos devolvimos a la sala de espera y no demoramos 2 segundos cuando hicieron el primer
llamado de nuestro vuelo que ya era hora de abordar el avión, todos nos miramos tristes, y nos
levantamos al mismo tiempo, Eduardo fue el primero en despedirse
-Alex…Te voy a extrañar mucho, escribe seguido, conéctate por chat o Facebook todos los días
si puedes, y toma muchas fotos. Cuídate, ¿si?
-Claro que lo haré, sabes que no puedo vivir sin computadora_ Lo abracé fuertemente, pero ya
en mis ojos se estaban asomando las primeras lágrimas, era demasiado sentimental desde que era niña,
hasta ver una película romántica me ponía melancólica. La siguiente fue Jennifer
-Mi Alex… Nunca te olvides de mí por favor, te voy a extrañar muchísimo, ya no voy a tener
con quien pasar los sábados en la tarde de críticas literarias, y eso es muy triste para mí, además que no
voy a tener a mi amiga que me mire a los ojos y me de consejos sobre qué hacer con este tonto que tengo
por novio_ Le dio un manotón a Ed por el hombro y el la vio con una sonrisilla dibujada en el rostro.
- ¡Ay tonta! Sabes que siempre me tendrás, al menos nos veremos por una webcam, no te vas a
deshacer tan fácil de mí. Y si alguno de los dos se llega a lastimar el uno al otro vengo en el primer avión
para golpearlos, ¿está claro?_ Ambos me abrazaron al mismo tiempo, Jennifer estaba llorando al igual que
yo. Y ahora venía lo más difícil: mis padres. Papá siguió
-Alexandra, hija… me parece mentira que se vayan, tengan mucho cuidado, sé de sobra que se
saben cuidar y se tienen unos a los otros para cuidarse. Pero recuerda que estarán en territorio
desconocido, con desconocidos y ya no estaremos para protegerlos y…
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-Papá, estaremos de lo mejor, recuerda que ya estamos en los 20 los tres, somos adultos,
sabemos defendernos y cuidarnos, no solo por nosotros sino por ustedes_ Papá era a veces tan alarmista y
extremista que más bien parecía la madre, lo abracé y me dio un beso en la frente. Luego siguió mamá
-Alex, yo ya te dije todo lo que podía decirte, confío en ustedes, recuerden llamar
esporádicamente y enviar fotografías, Jennifer prometió ayudarme con la computadora a ver si termino de
aprender de utilizarla_ Ambas reímos con las lágrimas en el rostro, me acarició en cabello y me dio un
beso en la mejilla y me dio la bendición. Voltee a ver y Adriana se estaba despidiendo de Eduardo, vi más
allá y Andrés estaba abrazando a Liliana aferradamente, ella tenía la cara oprimida en su pecho, me sentí
horriblemente triste por ellos, se veía que se amaban mucho y que la situación era fuerte, y a la vez me
sentí sola, extraña, al no tener ningún novio despidiéndose de mí en el aeropuerto, no tenía un amor a
quien extrañar, pero eso no tenía por qué preocuparme en ese momento, ya que no era mi prioridad, y esa
no era mi pena, sino la de mi hermano.
Hicieron el segundo llamado, Adriana, Andrés y yo tomamos nuestras cosas y caminamos hacia
el pasillo de abordaje, eran las 6.15 p.m. entregamos el boleto, el pasaporte a la señorita que estaba en la
entrada del pasillo, Adriana y yo volteamos al mismo tiempo para verlos a todos por última vez antes de
subir al avión, pero Andrés ni siquiera fue capaz de voltear, llevaba un lagrima en la mejilla, fue muy
cobarde para voltear; así que seguimos caminando por el pasillo, subimos al avión y tomamos nuestros
asientos.
Andrés iba en el puesto entre Adriana y yo, estaba callado, pero no queríamos pronunciar
palabra alguna ninguno de los tres, se sentía rara la situación, así que me limité a ver por la ventanilla. La
aeromoza trancó la puerta del avión y los pilotos pasaron a la cabina de control; ordenaron el ajuste de los
cinturones de seguridad puesto que ya estábamos a punto de despegar. Al momento de despegar se sentía
un vació horrible de por sí, pero nunca lo había sentido tan pronunciado como ese entonces, miré por la
ventanilla y veía todo alejarse de mí. Una vez en el aire vi el mar desde la ventanilla.
-Alex, por favor pásame la bolsa de los dulces que tengo algo de hambre
- ¿Nervios?_ Le di la bolsa y vi a Andrés, no sé si se había dormido, pero lo parecía, en ese caso
era algo bueno porque así descansaría un rato. Saqué de mi bolso mi iPod y me dispuse a escuchar música
hasta que me quedé dormida.
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Abrí los ojos de golpe porque Andrés me estaba llamando tocando mi pierna, anunciándome
que ya habíamos llegado a Atlanta y teníamos que bajarnos. Nos bajamos del avión y ya estábamos más
compuestos, pero apenas tocamos el suelo del aeropuerto se sintió un frío abrumador, fue cuando me di
cuenta que ya no estaba en mi país
-Vaya que hace frío aquí, ¿no?
-Y no has visto nada Alex, en invierno esto es un congelador_ Andrés ya había venido un par de
veces a Estados Unidos para unos decatlones en Boston.
-¡Vamos a tomar algo caliente por favor!_ Fuimos a la cafetería a esperar que nos llamaran para
abordar el avión que nos llevaría a Chicago que salía en una hora aproximadamente_ Tenemos que salir
unos días a recorrer ciertas ciudades de Estados Unidos, siempre me ha encantado este país
-Sí, es un país muy bonito y muy bien cuidado
-Por lo que vi en Boston, es bonito sí, con mucha nieve por cierto
- Donde vamos no hay precisamente mucho sol todo el tiempo hermanito
-Si lo sé, la casa tiene calefacción, al menos_ ¿La casa? Cierto, íbamos a tener una casa para
nosotros solos, la compramos entre mis padres y nosotros cerca de la universidad, solo la habíamos visto
por internet, y era muy bonita, una típica casa americana, bastaba verla en persona.
Tomamos el avión a Chicago y el viaje se me hizo rápido a pesar que teníamos que atravesar de
sur-este a norte los Estados Unidos. Bajamos y esperamos nuestro equipaje en el carrusel de equipaje,
típico de un aeropuerto, esperamos alrededor de media hora, mi maleta pesaba como mil kilos -menos
mal tenia rueditas-. Eran las 3.00 a.m. cuando llegamos a la salida del aeropuerto buscando un taxi que
nos llevara a Sioux Falls, a nuestra nueva casa.
Por fortuna el señor del taxi se sabía la dirección y nos dejó en la puerta de la casa, el vecindario
era muy bonito y tranquilo, pero claro ¿cómo no iba a ser un vecindario tranquilo siendo de madrugada?
Andrés le pagó al señor del taxi y se marchó, fue cuando vi la casa de en frente, era deslumbrante, más
que en las fotos, era blanca con detalles en azul oscuro de madera como típica casa americana, tenía un
jardín muy poblado de grama y flores silvestres, eso me agradaba, se veía que sus antiguos dueños la
cuidaron mucho.
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Andrés abrió la puerta de la entrada y nos dio paso a Adriana y a mí para ser las primeras en
pasar; era hermosa, todo perfectamente puesto y limpio, mi mamá había ordenado que limpiaran la casa
antes de que nosotros llegáramos. A mi lado izquierdo estaba la sala, bastante espaciosa, de color hueso,
con una chimenea; del lado derecho estaban unas escaleras y el comedor, al fondo la cocina. Dejé mi
maleta y los bolsos en el suelo y fui a ver la cocina, era del mismo color de la sala, amplia, con cortinas
muy lindas, un mesón en el centro con la cocina y unas sillas altas, del lado izquierdo estaba una puerta
que era la que dirigía hacia el comedor y del lado derecho había otra puerta con una ventana que daba al
patio trasero, abrí esa puerta y salí, no se podía distinguir mucho por la oscuridad, solo iluminaban las
lámparas de afuera y la luna que estaba llena. Alcancé a ver un juego de muebles de exteriores de color
blanco con cojines con flores azules grandes que hacían juego con el color de la casa; más allá de la cerca
había un bosque bastante poblado de pinos y arboles altos, el ambiente olía formidable, hacía una brisa
ligera, pero me ponía los pelos de punta. Cuando me disponía a entrar de nuevo a la casa y vi de nuevo al
bosque, entre los arboles había una silueta humana parada de frente a mi nueva casa, como la de un
hombre, pero cuando aclaré la vista ya no estaba, y en ese momento pasó un cuervo volando hacia mí y se
posó en la cerca a unos pasos de mí; me pareció extraño, pero no le di importancia y entré a la casa
- ¿No te parece que la casa está estupenda, Alex?
- ¿Que si está estupenda? ¡Me encanta! Es así estilo colonial con moderno, yo no sé mucho de
decoración ni arquitectura, pero es la sensación que da.
-Pues sí ¿qué tal afuera?_ abrió la puerta por la que yo venía entrando y se asomó_ ¡Un cuervo!
¿Lo viste? Está parado en la cerca…
-Si lo vi, deja la paranoia, voló desde el bosque cuando estaba parada afuera y se posó allí ¿qué
tiene de extraño? aquí en Estados Unidos es muy común el cuervo
- ¡Claro! ¿Cómo te va a asustar un cuervo cuando eres amante de historias raras?_ hizo una
mueca como si fuera un monstruo_ Y los cuervos si dan miedo, significan algo oscuro, le sacan los ojos a
los cadáveres y quien sabe que otras cosas
-Lo sé, recuerda que “…soy amante de historias raras…”
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Capítulo 3
Subimos y nos instalamos en nuestras habitaciones, cada uno tenía su propia habitación, me
sentía extraña estar sola en mi propio espacio, llevaba casi 20 años compartiendo mi espacio con Adriana,
solo estuve un año y unos meses estando solo yo, pero supongo que no recuerdo esos días, porque solo
era un bebé. Mi habitación era espectacular, la ventana daba al bosque, era color hueso con detalles en
madera natural claro. La cama era de la misma madera que había en las paredes con un edredón blanco
con florecitas color rosa, organicé mis cosas en el closet y me senté en el asiento de la ventana a ver a
través de ella hacia el bosque, me gustaba mucho la naturaleza, por eso había elegido esa alcoba; no sé
por qué tenía la impresión de que alguien miraba desde el bosque; sin embargo eso no me angustiaba en lo
más mínimo.
-¿Que tal todo?
-Muy bien ¿Qué tal tu habitación, hermanito?
-Muy cómoda, ya la iré adecuando a mis gustos, parece habitación de mujer de los años de ‘20_
Ambos reímos_ La tuya es preciosa, encaja contigo, te traje este estante de madera que creo que lo vas a
necesitar para guardar tus libros cuando lleguen mañana, o mejor dicho, dentro de unas horas
-Si ya lo creo. Son las 6.00 de la mañana, casi. Ya entiendo por qué tanto cansancio, creo que
voy a tomar una siesta hasta las 9.00 a.m.
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-Yo voy a hacer lo mismo, Adriana se nos adelantó, ya está como muerta, se quedó dormida
con zapatos y todo, pobre. Nos vemos en un rato Alex, descansa_ Me dio un beso en la mejilla y cerró la
puerta de mi habitación. Tomé una breve ducha caliente y me acosté a dormir un rato.
<<….Iba corriendo por el bosque desaforada, alguien me perseguía, sudaba a pesar del frío, las ramas
rozaban mi cuerpo por la velocidad que llevaba. Algo o alguien me perseguían pero no veía lo que era. Me
detuve un momento al ver un desvío; estaba jadeando, pero escuché pasos detrás de mí y escuché mi nombre
viniendo de la voz de un hombre la cual desconocía “Alex, Alex”, tomé el camino de la derecha al azar,
seguí corriendo desesperadamente, tropecé con una raíz de árbol y caí de golpe al suelo, cuando me vi las
manos estaban cubiertas de sangre, el suelo estaba manchado de sangre, en ese momento pasó volando el
cuervo por encima de mi cabeza y se posó en frente de mi…>>
Me desperté jadeando cansada de un brinco. Tenía mucho tiempo sin tener pesadillas, era algo
emocionante porque mi mente trabaja emociones que no utilizaba a diario.
Me levanté y vi el reloj de pulsera que dejé en la mesa de noche eran las 9.47 a.m. me cepillé el
cabello y los dientes, bajé las escaleras, la casa estaba iluminada por el sol, por todas partes entraba la luz
solar, era muy agradable. Bajaba con la intensión de llegar a la cocina y que mamá estuviera preparando
el desayuno como siempre, pero sabía que no iba a ser, aun así escuche voces y ruido en la cocina; eran
Andrés y Adriana que estaban terminando el desayuno
-¡Buen día hermanitos! ¿hace cuánto están despiertos?
-Hola Alex, hace menos de una hora no pude dormir mucho la verdad a pesar de lo cómoda que
es mi cama
-¿De verdad? Tu sin poder dormir bien, Adriana? Pues, me pareció lo contrario cuando pasé por
tu habitación, estabas como muerta_ Andrés me miró con complicidad y me sonrió
- Es cierto. Tú te quedas profundamente dormida así sea encima de una cama de clavos
-Muy graciosos ustedes dos hoy, muy graciosos…_ comimos en el mesón de la cocina hasta que
se hicieron las 11.15 de la mañana_ Oigan hay que llamar a los viejos_ Adriana se levantó y tomó el
teléfono de la cocina, los llamó y hablamos con ellos un rato contándoles lo estupenda que era la casa.
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Eran casi las 12.00 del mediodía, era sábado, nos dispusimos a arreglar las cosas en la casa, más
de lo que estaban. Tocaron la puerta principal, Andrés fue a abrir, alcancé a escuchar que le decían
“Bienvenido”, Adriana y yo nos miramos extrañadas y fuimos a ver, era una señora como de unos 45
años y una chica de mi edad con una cesta repleta de frutas frescas en la mano
-¡Hola muchachas! Muy buenos días. Bienvenidos al vecindario. Soy Julia Adams y ella es mi
hija Vanessa Adams, les trajimos esto como regalo de bienvenida, espero que les guste_ La Sra. Julia era
de aspecto joven y muy guapa, de piel tersa y cabello castaño muy claro a nivel de los hombros, ojos
caramelo muy intensos. Vanessa era muy parecida a su madre con la nariz perfilada y cabello rubio
oscuro y ojos ámbar
-¡Oh! Gracias Sra. Julia. Mi nombre es Andrés Torres y ellas son mis hermanas Alexandra y
Adriana
-Mucho gusto Sra. Julia, mucho gusto Vanessa_ Les estreché las manos a ambas y tomé la cesta.
Lo impresionante era lo frías que estaban sus manos, supongo que por el clima.
-Si llegan a necesitar algo, vivimos en la casa de en frente, tengo entendido que son latinos
ustedes
-Sí, de Venezuela
-¡Oh, bien! los dejamos, chicos para no importunarlos más
-De nuevo gracias Sra. Julia, y a ti también Vanessa, que pasen buen día_ Andrés cerró la puerta
y nos vimos atónitos las caras, era extraño eso, no estábamos acostumbrados a que nos tocaran la puerta
de la casa a darnos la bienvenida, nunca nos habíamos mudado, y tampoco teníamos esas costumbres en
nuestro país.
Pasamos el día limpiando y organizando todo, a eso de las 5.00 de la tarde llegó el mensajero
con nuestras cajas, así que estuvimos algo ocupados en el resto de la tarde.
Se hicieron las 7.00 y me fui a dar una ducha. Encendí la tele de mi habitación, daban una
película, me acosté a verla mientras me comía el resto de los chocolates que quedaban en mi bolso. Al
cabo de una hora, una vez finalizada la película, bajé a preparar la cena, la cocina estaba sola, me provocó
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comer pasta. Me fui a la lavar las manos en el lavaplatos, al ver por la ventana de la cocina que daba al
patio trasero vi la misma silueta posada más cerca en las orillas del bosque, pero esta vez no se molestó en
desaparecer, me dio un escalofrío extraño, tenía mucha curiosidad
- ¿Qué haces de comer?_ brinqué y voltee a ver a Adriana_ ¿Que te pasó? ¿Te asusté?
-Sí, digamos que si…_Voltee otra vez a la ventana y ya no estaba la silueta_ Es que estaba
viendo por la ventana y vi a un hombre parado en la entrada del bosque, ayer también lo vi, estaba viendo
hacia acá, pero cada vez que me enfoco más para poder distinguir de quien se trata, desaparece
-¿Un fantasma? ¿Asustada?
-¡No, tarada! Debo imaginarlo, o no debe ser nada, tal vez sea alguien que vive en alguna de las
casas de por aquí o haya un vecindario del otro lado del bosque_ Seguí cocinando con la compañía de
Adriana.
En la noche volví a tener la misma pesadilla de la noche anterior, no solía soñar dos veces con
lo mismo, posiblemente se debía al “fantasma” que me parecía ver en la entrada del bosque y el cuervo
del día anterior, a fin de cuentas siempre se sueña con las cosas que vio o vivió durante el día.
Andrés había salido a comprar 2 autos usados para nuestro uso. Después de almorzar me vestí con
unos jeans claros, una franelilla blanca y un suéter café para salir a dar una vuelta por el vecindario,
además necesitábamos comprar algo de víveres, Adriana me acompañó. Las tiendas quedaban a 4
cuadras de casa, fuimos caminando, en el camino nos conseguimos a la Sra. Julia en su camioneta pero
no nos vio, o al menos eso pareció; entramos en el mini súper que había en la esquina, era pequeño la
verdad, pero había mucha gente para ser domingo en la tarde. Compramos lo necesario y nos fuimos a
casa otra vez caminando lento disfrutando de las calles, antes de pasar la primera cuadra, Vanessa pasó en
un Mazda 3 color plateado, nos tocó corneta, se detuvo a nuestro lado y nos saludó muy cordialmente
-¡Hola chicas! ¿Quieren que las empuje a casa? Suban_ sonreímos y subimos, yo me senté en el
asiento del copiloto
-Hola Vanessa, ¿cómo estás?
-Bien, tu eres Alexandra ¿verdad?
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-Sí, pero puedes decirme Alex, así me dicen mis amigos
-Bien, y tú eres Adriana
-¡Correcto! No tuve la oportunidad de hablar ni un poco en nuestra presentación de ayer, es que
todo fue tan rápido
-Así es, yo tampoco pude, mi madre habla más de lo que se es capaz de escuchar a veces, que
bueno tenerlas a ustedes y su hermano como vecinos, esa casa llevaba varios años vacía, le hacía falta
habitarla, está muy bonita ahora, la arreglaron a raíz de su llegada
-¿Ah sí? Mis padres mandaron a acomodarla un poco ya que nos mudábamos nosotros_ en
cuestión de 2 minutos llegamos a la puerta de la casa_ ¿quieres pasar a tomarte algo y charlar?
-Ojalá pudiera, pero tengo cosas que hacer, otro día les acepto la invitación
-Estás en deuda con nosotras, saludos a tu madre de nuestra parte, muchas gracias por el
aventón_ tanto Adriana como yo nos bajamos del carro y nos despedimos con la mano mientras ella
entraba en el garaje de su casa. Andrés no había llegado aún. Entramos a casa y llevamos todo a la
cocina, quise salir de nuevo
-Adri, ¿quieres venir a dar una vuelta conmigo al bosque?
-Tengo que terminar de organizar las cosas en mi cuarto, ten cuidado Alexandra, llévate una
linterna_ no quedaba más remedio que ir sola, en el fondo eso quería, quería estar sola un rato y respirar
aire puro. Tomé una linterna del estante de la cocina y la cámara que había en mi bolso, salí por la puerta
trasera hacia el patio, hacía algo de brisa, el sol se estaba ocultando, anunciando la llegada de la noche,
pero aún faltaba un poco para eso, eran las 5.00 de la tarde. Me adentré en el bosque, olía a pino por todas
partes, todo era silvestre, caminé menos de 1 km dentro del bosque cuando me conseguí con una laguna
pequeña, era hermosa, me senté en una piedra que había en la orilla y tomé fotografías del lugar y mías,
me sentía en paz, el sonido de los pájaros era leve, no se escuchaba nada más que el sonido del riachuelo
que corría del otro lado. Por un momento recordé un paseo familiar que hicimos cuando yo tenía 10 años
a un parque nacional cerca de casa en Venezuela y me di cuenta cuanto extrañaba todo aquello. El tiempo
pasó volando pero ya estaba la puesta de sol, vi el reloj y eran las 6.00 pronto iba a quedar todo oscuro y
era hora de regresar, para evitar preocupaciones de mis hermanos. Tomé mis cosas del suelo y me eché a
andar; cuando voy entrando al bosque sentí que me seguían, pero tal vez era paranoia, además el
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ambiente casi oscuro no ayudaba, saqué la linterna y la encendí, pasó un cuervo volando cerca de mí y lo
observe, cuando voltee la mirada salió un hombre de la nada
-No deberías estar sola en el bosque_ me espanté horriblemente, su voz era grave, subí la
linterna para alumbrarle el rostro, era un hombre exageradamente perfecto, era alto, cara perfilada,
mandíbula un poco ancha, ojos grises y cabello oscuro. Pero el miedo y la desconfianza tomaron partida
en la situación. ¿Que se supone que hacía un hombre en medio del bosque a esta hora? Lo mismo que yo
posiblemente
-¿Disculpa?
-Que no deberías andar por ahí sola
-¿Quién lo dice?_ Estaba a la ofensiva totalmente, yo no sabía nada de karate, ni nada por el
estilo, pero sabía defenderme, aunque al ver a semejante hombre con tal altura y músculos, me ponía en
duda muchas cosas acerca de mi reacción
- Disculpa, mi nombre es Adam… Adam Vangarret
-Al menos sé el nombre de mi acosador_ apuesto que mi posición corporal era tensa, solo me
enfocaba en sus ojos, una parte de mi quería brincarle encima, no sé exactamente con que intensiones, me
miraba como si fuera comida y él estuviera hambriento, sus pupilas empezaron a dilatarse más de lo
normal, sus puños estaban cerrados, su mirada era excesivamente intensa, algo de él no me gustaba, pero
todo lo demás me encantaba. Era irreal. Contraproducente.
-Tranquilízate, si pretendiera atacarte ya lo hubiera hecho y ni cuenta te habrías dado,
Alexandra
-¡Wow! Supongo que con eso debo sentirme mejor. ¡Hey! ¿Cómo sabes mi nombre?_ Eso sí era
la tapa de lo extraño, como podría saber mi nombre si ni siquiera lo había visto
-Son populares con su llegada, escuché a tu hermano hablar de ustedes dos esta mañana en la
venta de autos usados, vivo muy cerca de aquí, los vi cuando llegaron, tu sabes, carne fresca_ esa frase me
erizó la piel, no me agradaba para nada
-¿Carne fresca? Vaya manera de referirte a los nuevos_ de pronto salió de la nada un cuervo, no
sé si el mismo volando por encima de nosotros, vi la expresión del hombre llamado Adam y era como de
desagrado. Y apareció otro hombre
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-¿Adam estás molestando a la señorita? Disculpa, suele ser un tanto acosador cuando se lo
propone_ los ojos se me abrieron como platos ¿de qué se trataba todo esto?
-Ok ¿a qué jugamos? ¿A aparecer y asustarme? Porque lo lograron
-No es mi intención asustarte, mi nombre es Samuel Vangarret_ llevé la luz de la linterna a su
rostro y era tan hermoso como el otro hombre pero de aspecto un poco mayor como unos 25 quizá,
llevaba el cabello cortado de forma clásica y de un color un poco más claro
-¿Son familia ustedes? ¿Es costumbre asustar a los nuevos?
-Somos hermanos, Sam es “El hermano mayor” el orgullo de la familia
-Mmm… ¿Será que me pueden dejar ir?
-Desde luego, pero permíteme acompañarte a casa, no es recomendable andar a oscuras por
estos lares_ ¿de donde había salido él? ¿De una novela de 1914? Adam seguía viéndome extraño, y veía a
su hermano como con rabia fulminante, estaba demasiado confundida
-No es necesario, me sé el camino a pesar de ser “nueva”
-Por favor Alexandra, permítenos acompañarte
-Si Alexandra, no es muy seguro andar sola a oscuras por ningún lado
-Sí, ya me lo han dicho suficientes veces, digamos que no soy buena siguiendo reglas… _ ambos
se miraron. Desconfiaba menos del tal Sam, pero Adam me resultaba enigmático, me daba algo de miedo,
pero eso me gustaba de cierta forma, así que les permití acompañarme. Caminamos hasta la entrada de la
puerta de la cocina_ ¿Y ustedes son de por aquí?
-Sí, vivimos en la calle de atrás, estudiamos en la Universidad de Sioux Falls
-¿Ah sí? Nosotros también estudiaremos allí ¿que estudian?
-Yo apenas voy a comenzar a estudiar geografía, y Samuel estudia 3er año de psicología
-¡Oh! ¿Quiere decir que estudiaremos juntos? Yo también estudiaré geografía_ algo me decía
que él ya lo sabía, su actitud era arrogante, su mirada era aún más intensa a plena luz sus facciones eran
impresionantemente perfectas. Samuel era lo mismo físicamente, pero para mi gusto menos encantador
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
que su hermano. Más sociable, sí, más educado, también. Nos quedamos unos segundos parados en la
puerta trasera de la casa cuando la puerta se abrió de golpe por si sola
-¿Alex? ¡Oh! Vienes acompañada… ya me estaba preocupando por ti
-Hola Adri, te presento a… Adam y… Samuel_ Estaba algo nerviosa, como si mi hermana me
hubiera atrapado en algo indebido. Adriana miró fijamente a Samuel, estaba como hechizada_ Ella es mi
hermana menor Adriana
-Mucho gusto Adriana, muy linda igual que tu hermana_ me sonrojé por un momento
-Mucho gusto Adriana, es un verdadero placer_ ambos miraron de forma “extraña” a Adriana,
Samuel la veía como Adam me miró a mí en el bosque
-¿Gustan pasar a tomarse algo?_ Invitó Adriana, quise taparle la boca
-Claro que nos…
-¡Eh no! Muchas gracias por la invitación Adriana pero mi “hermano” y yo tenemos que irnos,
ya es un poco tarde y tenemos cosas que hacer en casa, en otra oportunidad será_ Se excusó muy
educadamente Samuel
-Muchas gracias por acompañarme, y no le den esos sustos a nadie más, dale gracias a Dios
Adam, que no tenía un paralizador conmigo
-¡Oh sí! Le daré gracias a Dios por eso…_ fue demasiado sarcástico para mi gusto_ espero verte
pronto_ y soltó la primera sonrisa que le había visto, la sonrisa del encanto y el desmayo; me despedí
tontamente con la mano en el aire, cuando voltee Adriana tenía la misma expresión que yo debí tener, así
que le di un codazo
-¿Adriana?
-¿Si?
-¿Quién te gustó de los dos?
-¡¿Ah?! ¿De que hablas?
-¡Claro! Simula que estoy loca
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Ambos eran chicos súper “hot”, pero ¿me tiene que gustar alguno? Tú fuiste la que llegaste con
ellos no yo… y mírate la cara ¡por Dios Alex! Tienes mirada pícara, tenía tiempo sin verte esa expresión_
Traté de encontrar un espejo cerca, cambié la expresión que tenia de forma exagerada, la verdad no se
cual podría
-¡Vete por las ramas ahora Adriana Carolina!, Adam es como raro, ¿no?
-Parece un tipo rebelde, arrogante, me gustó más Sam
-¿“Te gustó más Sam?” Lo sabía, y creo que le gustaste también, te miraba extraño
-¿A mí? ¿Si? quien sabe por qué… Pero… pero no me has dicho como los conociste
-Fue de la forma más inusual posible, yo estaba de regreso de la laguna, cuando estaba entrando
al bosque, Adam salió de la nada diciéndome que no era prudente que anduviera sola a esas horas en el
bosque
-Razón tenía Alex, siempre se te hace tarde fuera, ya yo me estaba preocupando
-Pues sí, pero Adam me miraba “raro”, como Sam te miraba a ti, me miraba como si fuera
comida, y eso no es bueno la verdad, quien sabe que cosas le estaban pasando por la mente, estaba súper
tensa, tenía ganas de salir corriendo, pero por otro lado quería quedarme allí parada, era como si estuviera
pegada el suelo por un imán
-Me imagino, Adam es encantador, tenía tiempo que no veía a un chico así, parecen modelos de
Calvin Klein_ Ambas reímos
-Por cierto Adri ¿Andrés no ha llegado?
-Si llegó, pero llegó directo a ducharse, ni se había dado cuenta que no estabas
-¿Y se puede saber dónde estaba usted señorita?_ Andrés siempre parecía un fantasma, me
recordó a Adam y Samuel apareciendo en frente de mi
-¿Tú también? Hoy es el día de la gente aparecer como fantasmas en frente de mí
-¿Ah sí? ¿Quién más apareció ante tus ojos?_ en vez de parecer un hermano sobre protector era,
protector en su medida justa
-Fue un par de chicos que conocí hoy, dando una vuelta a la laguna que está detrás del bosque
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-¿Chicos Alexandra? Eso debería gustarme
-No, porque es a mí a quien tendría que gustarme, y a pesar que parece ser algo peligroso,
porque hasta yo lo pensé en su momento, no lo fue, al contrario, me protegieron y me trajeron a casa a
salvo
-Mmmmm… De todas formas siempre te sales con la tuya, ¿no? Tienes algo raro, seguro te
gusto alguno de los chicos de los que me hablas. ¿Tan temprano y ya asaltando corazones, hermanita?
-Ja, ja, ja. Tonto, y ya dejen la lata con eso, ya pasó. ¿Compraste los autos?_ Traté de desviar la
conversación, la vía que estaba tomando no me agradaba, me incomodaba ser el tema de conversación
-Sí, mañana los traen temprano antes de irnos al colegio
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Capítulo 4
<<….Iba corriendo por el bosque desaforada, alguien me perseguía, sudaba a pesar del frío, las
ramas rozaban mi cuerpo por la velocidad que llevaba. Algo o alguien me perseguían pero no lograba ver
que era. Me detuve un momento al ver un desvío para ver cuál tomaba, estaba jadeando, escuché pasos
detrás de mí y escuché mi nombre viniendo de la voz de un hombre “Alex, Alex” la voz ya me era familiar,
volteé y era Adam, tomé el camino de la derecha al azar, seguí corriendo desesperadamente, tropecé con una
raíz de un árbol y caí de golpe al suelo, cuando me veo las manos estaban cubiertas de sangre, el suelo estaba
manchado de sangre, habían muchos animales muertos a mi alrededor, en ese momento pasó volando el
cuervo por encima de mi cabeza subí la miraba y Adam estaba parado en frente de mí, me puse de pie y nos
miramos fijamente, soltó su sonrisa cautivadora pero malévola…>>
Me desperté sudada, jadeando, como si de verdad hubiera estado corriendo por salvar mi vida;
<<¿¡Que rayos!?>> Ahora mi pesadilla anterior tenía rostro propio, Adam, era cierto que no confiaba del
todo en él. Tanto él como Sam eran misteriosos, pero me sentía más fiada de Sam que de Adam, es que
no lo sabía, Adam era muy fuerte presencialmente, me da escalofríos, no sólo por su misterio sino por su
belleza paranormal que me abrumaba por completo. Algo me invitaba hacia él.
Vi el reloj y eran las 6.00 a.m. pero no podía conciliar el sueño de nuevo, algo tocó mi ventana y
brinqué en la cama del susto, estaba totalmente concentrada en mis pensamientos; voltee y era un cuervo.
Había una manada de cuervos en el bosque, siempre me perseguían, y Adriana tenía razón, los cuervos
eran escalofriantes, reflejaban la muerte, pero decidí no prestarle atención.
Me levanté, tomé mi laptop y me conecté a internet, no me había conectado desde que llegué a
Estados Unidos, tenía varios mensajes en Facebook, uno de Eduardo y otro de Jennifer, diciéndome que
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
me extrañaban, subí las fotos que había tomado de la casa y de la laguna, les conté de Vanessa, la Sra.
Julia, Adam y Samuel, pero sin detenerme mucho en Adam, sino algo totalmente trivial. Me levanté
directo a la ducha, salí y abrí la ventana necesitaba aire fresco, bajé y desayuné cereal, Andrés era el único
en la cocina, pero Adriana no demoró en bajar. Al cabo rato sonó el timbre de la casa y salí a ver quién
era, posiblemente era otro vecino cortés. Era un muchacho delgado de mi altura venía a entregar los autos
que compró Andrés ayer
-¡Andrés llegaron los autos!_ Andrés llegó trotando desde la cocina con la boca un tanto llena de
comida aún, firmó los papeles y salimos a verlos, los estaban bajando de la grúa, uno era un Mustang
viejo, pero en muy buenas condiciones de color azul eléctrico, por lo que vi descapotable. El Mustang
siempre fue nuestro carro favorito, así que supuse que sería de él, cuadraba perfecto con él. El otro era una
camioneta Wagonner vieja, pero igual en buen estado color dorado pálido.
-¿Adivina cuál será el tuyo Alex?_ tenía una sonrisa traviesa dibujada en sus rostro como
cuando jugamos con agua en carnaval en casa
-Ni idea
-Pues es el Mustang, hermanita
-¡¿Qué?! ¡¿En serio?! ¡Gracias Andrés!_ salí corriendo a abrazarlo, me besó el cabello, ya que era
notablemente más alto que yo. Estaba súper feliz, semejante auto mío, y otra cosa que traía adicional, es
que era descapotable y Andrés le había mandado a instalar un buen estéreo. Adriana se limitaba a vernos
desde la puerta sonriendo como si estuviéramos locos. A ella no le gustaban los autos de la misma forma
que a mí y Andrés, ni siquiera le gustaba manejar, le daba pavor agarrar un volante.
Busqué mi chaqueta, tomé mis libros y mi bolso, además de las llaves de mi nuevo Mustang, y
salí de casa con Adriana como copiloto, era nuestro primer día de clase en la universidad, quedaba a 15
minutos de casa. Era inmensa, me estacioné en el aparcamiento frontal, vimos asombradas la universidad,
yo con una sonrisita en la cara que acostumbraba a llevar siempre que algo me agradaba. Caminamos
entre la gente, uno que otros nos veían, pero prácticamente pasábamos desapercibidas, ambas llevábamos
nuestros itinerarios de clase en mano, pero la facultad de Adriana quedaba del lado este de la universidad
y la mía quedaba del lado nor-oeste. Nos despedimos y quedamos en vernos a la salida en el
estacionamiento.
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Yo me eché a andar por el jardín izquierdo, todo resaltaba, el sol brillaba radiantemente, había
estudiantes por todos lados. Cuando voy llegando a una cafetería alguien me llamó a lo lejos, voltee y era
Vanessa
-¡Hola Vanessa! ¿Cómo has estado?
-Bastante bien ¿hacia dónde vas?
-Voy al edificio de Educación. Mi primera clase empieza dentro de media hora
-Yo estudio en ese mismo edificio ¿qué vas a estudiar?
-Geografía
-¿¡De verdad!? Yo estoy en segundo año de Geografía, veremos un par de clases juntas por lo
visto_ Vanessa era muy agradable, me gustaba hablar con ella, por lo menos eso me quedó de las pocas
veces que nos habíamos visto. Caminamos juntas hasta el edificio de Educación. Entramos al salón, ella
vería la primera clase conmigo de Geografía Internacional, nos sentamos en los puestos del centro, habían
varios alumnos dentro del aula, pero muy pocos charlaban.
-Ya vengo Alexandra, voy al baño antes de empezar la clase_ salió del salón, decidí sacar la
libreta y el libro de geografía para ponerlo en el pupitre. Levanté la vista y Adam estaba parado en la
puerta con una muchacha rubia bastante delgada, parecía modelo europea con anorexia, pero bastante
bonita, con la piel tersa y blanca como un papel. Se despidió de ella con un beso en los labios, pero me
hice la desentendida e hice que no había visto y bajé la vista. ¡Claro! ¿Cómo no iba a saber yo, o a suponer
que tendría novia? que tarada era
-Muy buenos días señorita Torres_ levanté la vista algo tímida pero fingiendo no haberlo visto
antes
-Buenos días señor Vangarret
-¿Cómo se siente en su primer día de clase?
-Bien… y no actúes como tu hermano Samuel, es vergonzoso que me traten de “usted”
-¿Puedo?_ señaló el pupitre que había a mi mano izquierda
-Claro, estamos en un país libre, ¿no?_ Vanessa entró como un fantasma porque no la sentí sino
hasta que estuvo sentada en el pupitre del lado derecho
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-¡Volví! Ya veo que conoces a Adam… Hola Adam_ Lo saludó con desgano y noté algo de
precaución o celos en su tono
-Eh si… Nos conocimos anoche…_ entró quien debía ser el profesor
-¡Buenos días estudiantes! Bienvenidos a la Universidad de Sioux Falls nuevamente, mi nombre
es Jeffrey Johnson su profesor de Geografía Internacional. Cualquier pregunta, intervención o acotación
durante la clase, por favor levantar la mano. Saquen el libro que se les asignó; empezaremos el día de hoy
con nuestro continente “América” _ sacó un mapamundi del tamaño de la pizarra y lo guindó del borde
del mismo_ A ver, empecemos: América del Sur, veamos que poseemos aquí…_ Sondeaba con el dedo
como si fuera un busca persona_... Señor, usted, su nombre por favor
-Christopher Lambert
-Bien señor Lambert, respóndame ¿Cuáles son los países por encima del ecuador de América del
Sur?
-Venezuela y Colombia
-Solamente señor Lambert?
-No lo sé señor_ Christopher era un chico moreno con cabello extra bajo con ojos oscuros como
la noche de complexión rellena, estaba algo intimidado por el profesor Johnson, ¿y quién no? Los
profesores siempre intimidan en la primera impresión, pero tenía facciones relajadas, incluso tenía la
impresión que gozaba de buen humor
-Está bien señor Lambert, ¿quién puede decirme la respuesta completa por favor?_ levanté la
mano de forma instantánea como si tuviera un resorte en el brazo. Adam y Vanessa me miraron como si
fuera una extraña, el profesor se dirigió a mi_ ¿Señorita…?
-Torres, Alexandra Torres
-Bien señorita Torres, ¿tiene la respuesta a mi pregunta?
-Venezuela, Colombia, parte de Ecuador, parte de Brasil, Guayana Francesa, Guyana y
Surinam, señor
-Bien señorita Torres, por lo visto nos vamos a llevar muy bien, tiene 2 puntos a su favor por su
respuesta correcta_ todos me miraban de forma extraña, no rechazándome, pero no estoy segura que
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
fuera de aprobación, me sentía como una “nerd”, todos estaban aplaudiéndome, unos con pequeñas
sonrisas otros de forma mecánica. Me fijé en Adam, me miraba fijamente con esos ojos matadores,
aplaudiéndome y con esa sonrisita a medias que asesinaba a cualquiera
-Bien hecho cerebrito_ Vanessa me dio con el codo en forma de broma
La clase del señor Johnson surgió maravillosa, ya se había convertido en mi materia favorita.
Tuve un par de clases más después de Geografía Internacional, que fueron Historia e Inglés. Cuando salí
de inglés me fui detrás de Adam, esperando hablarle, era el único conocido que tenía en inglés porque
Vanessa solo veía Geografía Internacional conmigo en el día, pero caminó a grandes zancadas y se
encontró en mitad del pasillo central con la muchacha de la puerta -su novia- le dio un beso y la tomó por
la cintura. Me detuve un momento a observarlos sin importarme que me vieran, como deseaba ser ella,
era como una especie de envidia, entré como en una especie de trance imaginándome ser esa chica, pero
salí del trance y caminé hacia la cafetería por un poco de Coca-Cola, abrí la botella, bebí un poco, me di
media vuelta para ir hacia a mi auto, pero mi paso lo interrumpió un muchacho que estaba parado detrás
de mí pagando unas golosinas, lo tropecé sin querer, casi volteo todo el refresco en su camisa
-¡Oh! Disculpa_ ni siquiera levanté la vista para ver quién era
-No te preocupes… ¡Oye! Espera_ me detuve en seco y voltee_ Eres Alexandra, ¿verdad?
-Si no me han cambiado el nombre aun, eso es un si_ me reí tontamente igual que él_ ¿y tú
eres…?
-Simon Mazzocca, estudiamos juntos, impresionante lo de Geografía, ¿no?_ Simon, que nombre
tan fuerte, no le encajaba de hecho, se veía tierno a simple vista, era muy guapo de hecho, era un poco
más alto que yo, rubio con piel bronceada y ojos azules muy claros, parecía un Ken. Le sonreí y le
estreché la mano
-Mucho gusto Simon, y gracias por lo de “impresionante”, simplemente me gusta mucho el
mundo, por decirlo de cierta forma
-Sí, se nota, se nota que no eres de por aquí, eres latina, ¿verdad?
-Sí, ¿tanto se nota? Supongo que el bronceado y mi cara me delatan
-La verdad, si_ me mirada de una forma tan dulce
-Oye Simon, me tengo que ir, mi hermana debe estar esperándome, ¿nos vemos mañana?
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-¡Claro!, hasta mañana entonces…
Caminé de vuelta al estacionamiento frontal y vi a Adriana a lo lejos parada al lado del auto,
conversando muy sonrientemente con Sam, estos hermanitos se las traían, tenían un encanto fuera de lo
normal, y por lo visto yo no era la única atrapada. Seguí caminando hasta que me vieron y ambos me
saludaron a lo lejos con una sonrisa
-Hola Sam
-Hola Alex ¿Cómo estás?
-Bastante bien. Hola Adri
-Hola Alex
-¿Qué tal tu primer día Alex?
-Excelente, me gustaron mucho las clases y la universidad_ me dirigí a Adriana con una sonrisa
de complicidad_ ¿te vas conmigo a casa o prefieres quedarte con Sam?
-Voy a quedarme un rato más con Sam, en un rato voy a la casa, después de todo, hoy me toca a
mí perderme…
-Oye Alex, ¿no has visto a Adam por ahí?
-Lo vi cuando salí de clases, pero iba muy bien acompañado, por su novia supongo
-Mmmm… ya, Phoebe_ hice un gesto como que si ni me interesara el tema y abrí la puerta del
piloto
-Bueno chicos, cuídense, Sam llévala temprano a casa por favor_ les sonreí y les guiñé el ojo,
ambos se vieron y se sonrieron.
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Capítulo 5
De regreso a casa, conduje lento, observando todo lo que había a mi alrededor, se veía una
ciudad tranquila, hacía algo de calor, pero era normal, estábamos empezando el verano y la playa estaba 3
horas y media por carretera. Llegué a casa y estaba sola, Andrés no había regresado, y no creo que llegara
temprano porque hasta donde me había dicho, tenía planeado buscar un trabajo de medio tiempo, yo
debía hacer lo mismo, pero ese día no tenía ganas de salir en busca de trabajo.
Fui a la cocina a prepararme algo rápido para almorzar ya eran la 2.00 pasadas de la tarde,
encendí el televisor de la cocina y me puse a ver las noticias, estaba puesto un canal local; una mujer
relataba algo que había pasado
“…se han buscado rastros del posible atacante, pero como siempre nunca dejan alguno a la vista, sabe hacer muy
bien el trabajo. El reconocimiento de los cadáveres se hará dentro de pocas horas cuando el forense evalúe la
dentadura…”
El camarógrafo paneaba restos calcinados del terreno y parte del cadáver
“…el evento fue llevado a cabo a eso de las 10.00 de la noche de ayer…. Les reporta desde el bosque de West
Sioux Falls, Hilary Roberts para el noticiero del canal 6”
¡Los hechos habían sido en el bosque! ¡Dios mío!, ya veo por qué Adam salió a prevenirme, ahora
le estaba muy agradecida, del asombro se me quitó el apetito, y dejé de comer, me levanté para llevar el
plato a lavaplatos, pero al levantarme el ancla del noticiero estaba terminando la noticia que la
corresponsal acababa de rendir
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
“…cabe destacar que este es el décimo caso de asesinato en 3 meses, y todos presentan las mismas condiciones,
todas las victimas terminan calcinadas para no dejar evidencia alguna de la agresión, huellas o algo parecido; se
presume que sea más de uno el autor de estos crímenes, ya veremos que nos arroja el examen forense…”
¿Diez veces? Pero no dijeron la cantidad de víctimas, debía de ser alguien peligroso, y era mejor
estar prevenida. ¿No había algún lugar en el mundo que no fuera tan peligroso? Estúpidos sádicos,
enfermos por la sangre.
Subí a mi habitación, agarré mi laptop y me senté en el asiento de la ventana, la abrí para permitir
que entrara el aire, observé el bosque, parecía inofensivo, y quería regresar a la laguna, me daba una paz
profunda estar allí, pero ahora debía ser precavida, a pesar de que no todos los asesinatos que dijeron en
el noticiero habían sido en el bosque, con el hecho de que al menos uno solo se haya llevado a cabo ahí,
ya me daba algo de miedo. Y yo era una especie de enferma también, siempre me ha gustado enfrentar el
peligro de una forma irresponsable, nunca permitía que esa especie de acontecimientos me atemorizara
más de lo normal, ni permitía que me cohibieran de caminar libre por donde yo quisiera, cuando quisiera.
A veces me comportaba como una adolescente rebelde, a pesar que nunca lo fui a sus anchas.
Puse el reproductor de música de mi laptop; me puse a investigar algunas cosas de tareas que ya
me habían dejado en la universidad. El profesor Jeffrey nos había dejado como encargo llevarle la
próxima clase una breve investigación sobre las capitales de los países suramericanos, así que debía buscar
los datos exactos de cada país.
La tarde pasó rápida y tranquila sin muchos agites, terminé mis deberes y tomé el teléfono para
llamar a Jennifer y Eduardo para saludarlos. Ambos se mostraron felices de hablarme, estaban tristes por
mi ausencia, pero se encontraban en excelente estado, yo los extrañaba un montón. Colgué y me lancé
boca arriba en mi cama mirando el techo, me sentía triste, muy triste, ¿a que se debía? ¿a la llamada?,
posiblemente, pero en ese momento me llegó una imagen de Adam a mi cabeza sonriendo, y ese recuerdo
me hizo sonreír automáticamente.
Escuché ruido abajo y salí a ver quién había llegado, era Adriana quién aún estaba en la puerta,
bajé trotando las escaleras y vi que era Sam
-Sam ¿por qué no pasas? Me debes la de anoche…_ le dije en voz alta desde el primer peldaño
de la escalera, Adriana volteó asustada, no me sintió bajar. Sam sonrió amablemente
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Claro, puedo quedarme con ustedes un rato, me caerá muy bien charlar y disfrutar de su
compañía_ Sam era un poco extraño a veces, se comportaba raro, demasiado educado
-Entonces entra_ Adriana y Sam se vieron sonriendo pícaramente y Adriana lo invitó a pasar
con un gesto_ Hola tonta, por lo que veo les fue de maravilla, ¿o me equivoco?_ le pasé el brazo por los
hombros a Adriana y la vi sonriéndole
-Si nos fue bien, Alex_ Adriana me miraba con expresión de vergüenza, sus mejillas se
sonrojaron, me encantaba hacer eso, se veía muy linda. Nos dirigimos a la sala y nos sentamos
-¿Qué tal la pasaron?
-Bien, fuimos a dar una vuelta por el centro, llevé a Adriana al parque, charlamos, comimos,
seguimos caminando y regresamos
-El parque es muy bonito Alex, seguro te va a gustar mucho
-Sí, seguramente, Adam y yo íbamos mucho cuando éramos niños_ Adam, recordarlo en ese
momento no fue bueno, sentí como si me faltara el aire y solté un suspiro, ambos me miraron extrañados
-¿Si? lo visitaré pronto entonces. Sam ¿lograste conseguir a Adam?
-Sí, lo vimos luego de salir del parque, estaba con Phoebe, nunca se despegan…_ lo dijo con una
mueca tonta, y Adriana se levantó
-Ya regreso, voy por unos jugos a la cocina
-Por favor, a mi tráeme una cerveza_ le pedí
-Que sean dos… _ Dijo Sam sonriéndome y guiñándome el ojo. Le devolví el gesto. Adriana se
perdió de vista, así que aproveché para interrogar a Sam
-¿Por qué dices que nunca se despegan?
-Siempre andan juntos, a veces es muy tedioso verlos tan juntos, es así desde que tengo memoria
-¿Ah sí? Quiere decir que llevan bastante tiempo juntos…_ esa idea me ponía el corazón
arrugado
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Sí, más de lo que puedas imaginar, ya perdí la cuenta, estamos hablando de varios años ya, no
sé cómo soportan tanto_ era divertido oír hablar a Sam así, de forma informal, queriendo hablar mal de su
“cuñada”
-¿Por qué dices eso?
-Bueno, no creo que te hayas dado cuenta, pero mi hermano es el ser más obstinado del mundo,
cuando quiere claro está, porque no sabes si habla en serio o está bromeando contigo. A veces no se toma
las cosas en serio, como hay otras que las toma demasiado en serio. Es el típico ser bipolar_ “Bipolar” ese
tipo de gente me asustaba, porque nunca sabes cuando están de buen humor y cuando les cambiará_ y
Phoebe, bueno, ella por lo poco que creo que has visto de ella es hermosa, parece un ángel de hecho, pero
toda esa belleza es nublada por su carácter odioso y retorcido…._ luego me miró con una media sonrisa
dibujada en su perfecto rostro_ ¿por qué tanto interés? _ ¡Bang! Me habían descubierto, apuesto que me
sonrojé, las mejillas me ardían, pero para mí tranquilidad me salvó la campana
-¡Regresé! ¿Me extrañaron?
-Ya comenzaba a hacerlo hermanita_ solté una sonrisa nerviosa, y Sam me la respondió
mirándome como si supiera de pies a cabeza que estaba pensando yo. En cuanto Adriana se sentó al lado
de Sam, se oyó ruido afuera, anunciando la llegada de Andrés. No tardó mucho en entrar
-¡Llegué!_ Anunció abriendo la puerta pero aún sin verlo, sonaba feliz, caminó un poco hacia
adelante y volteó hacia nosotros, todos estábamos mirándolo, él se impresionó, pero su sonrisa no se
borró_ ¡Oh! Tenemos visita, buenas noches
-Pasa Andrés, te presento a un amigo, él es nuestro hermano_ Andrés pasó mirando fijamente a
Sam y se estrecharon la mano
-Mucho gusto, Samuel Vangarret
-Igual, Andrés Torres_ Andrés tomó asiento a mi lado, dándome un beso en la frente como lo
hacía papá siempre
-Él fue uno de los muchachos que me acompañó anoche hasta acá, el otro es su hermano
-Mmmm… supongo que estoy en deuda contigo y con tu hermano por haber cuidado de mi
hermana_ lo dijo sonriendo, y pasando su brazo por encima de mis hombros. ¿Por qué estaba tan feliz?
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Andrés, ¿a qué se debe tanta felicidad?_ en ese momento supe por la expresión de Adriana que
ella también quería esa información
-Fue un excelente día, cada día me gusta más este lugar, conseguí trabajo. Oye ¿me das un poco
de tu cerveza?_ me dijo sonriendo, en seguida le tendí la botella viéndolo extrañada
-¿Donde conseguiste empleo?
-Fue gracias a un profesor nuevo que tengo de biología orgánica, por algún motivo le llamé la
atención desde que entró a clases y me puso a prueba. Salimos y cuando voy camino al estacionamiento
me detuvo en pleno pasillo para decirme que estuvo leyendo mi expediente y le gustó mucho lo que vio ,
me propuso dar clases en el High School del pueblo de biología o química en las tardes, que si estaba
interesado…_ sonaba muy emocionado, me encantaba verlo sonreír, su felicidad siempre la
contagiaba_...y de inmediato le dije que sí, era como si me hubiera leído la mente, era un trabajo perfecto,
y en efecto lo acepté, fuimos a su despacho y conversamos acerca del trabajo; y ¿adivina que Alex?_ se
volteó hacia mí de repente
-¿Qué?
-Me habló que necesitaba a alguien para que asumiera el puesto como profesor de algo así
llamado como Esparcimiento y Tiempo Libre en la escuela, que queda justo al lado del high school, le
hablé de ti, se lo mucho que te gustan los niños_ en efecto siempre me la lleve muy bien con los niños, y
me fascinaba contar historias, pero trabajar con niños debía ser difícil
-¿Ah sí? ¿Por qué no?
-Mañana tienes cita con él en su despacho apenas se terminen las clases en el medio día.
Profesor Douglas Adams, es el esposo de la señora Julia, y padre de Vanessa, quiere decir que es nuestro
vecino frontal
-Las casualidades de la vida
Estuvimos conversando alrededor de 1 hora, Sam se fue, me fui a la cocina y Andrés se fue a
dar un baño, cuando llegué a la cocina, me quedé mirando el bosque a través de la ventana trasera
sumergida en un trance, Adriana me sacó de ese trance
-¡Booh!_ asustándome y con buen resultado para ella_ ¿en que te quedaste pensando?
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-No, en nada, bueno si, sólo recordaba las noticias que escuché en el medio día, han habido 10
asesinatos en el pueblo en menos de 3 meses_ no me atreví a decirle que la mayoría de esos asesinatos se
habían llevado a cabo en el bosque, no quería escuchar un sermón en ese momento
-Algo escuché cuando estaba con Sam en el pueblo… Parece que la inseguridad está en todas
partes. ¿Qué vamos a cenar?
-No lo sé, tengo pereza de cocinar
-Yo también, hagamos uso del teléfono entonces y ajustémonos a la cultura americana_ sabía de
sobras a que se refería, así que llamó a la pizzería, y en una hora aproximadamente llegó la entrega a la
puerta de la casa. Comimos los tres en la cocina conversando tonterías
-Oigan, mañana tenemos que comprarnos unos celulares, no puedo andar incomunicada, y
saben que tenemos que estar comunicados entre nosotros mismos_ en realidad no soportaba estar sin
tecnología y menos sin un celular.
Subimos a nuestras habitaciones, ya eran las 9.30 p.m., me cambié la ropa y me puse a distender
la cama, encendí el televisor y una brisa helada entró por la ventana, se abrió por el viento, fui a cerrarla y
un cuervo voló hasta el techo, me provocó un susto tremendo, pero su llegada vino con otra brisa fría, me
dio escalofrió, fue cuando escuché mi nombre <<Alex, Alex….>> pero la voz era muy suave y grave,
parecía la voz de Adam. Miré al bosque, vi la misma silueta de hombre del otro día, volví a escuchar mi
nombre, entré en trance, algo me invitaba a ir al bosque, estaba atrapada dentro de mí misma, <<Alex,
Alex….>> mi nombre lo repetía, pero ¿quién me llamaba? De pronto sonó el teléfono de casa, salí de
aquella especie de sueño y salí corriendo a contestar, era mamá y papá
Me devolví a mi habitación al colgar la llamada y cerré la ventana con seguro, miré el bosque
preguntándome que se supone que me había pasado, pero no logré ver nada. Me acosté y me puse a ver
un documental que estaban dando en History Channel del apocalipsis.
Siempre me llamó la atención ese tipo de temas, aunque me daban un miedo terrible, a nadie le
gustaba ver ni escuchar que el planeta o el mismísimo Dios nos iba a aniquilar, quien sabe de qué forma.
No pasaron ni 15 minutos antes de quedarme rendida.
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
<<…Corría por el bosque huyendo de Adam quien me perseguía sin saber por qué, pero por todos
lados había sangre, animales y personas muertas, me llamaba constantemente como la voz que escuché en la
noche. Yo seguí corriendo sin mirar atrás; el corazón me latía fuerte, parecía que se me iba a salir del pecho.
Grité por auxilio pero no había nadie quien pudiera salvarme…>>
Me desperté sudada, Andrés y Adriana me estaban llamando y agitando mis hombros, estaba
muy exaltada
-¿Estás bien, Alex?
-Sí, solo era una pesadilla_ apenas podía respirar, pareciera que en realidad hubiera estado
corriendo
-Salí corriendo, gritabas como si te pasara algo, pedías auxilio
-Si Alex y nombrabas a Adam_ ¿En realidad hice todo eso? Nunca había pasado algo así,
siempre que tenía pesadillas eran pesadillas “normales”
-Sí, estaba soñando con él, pero gracias a Dios solo era una pesadilla_ Andrés me pasó la mano
por el cabello como gesto de cariño
-Bueno, ya pasó… voy a bajar a hacer el desayuno aprovechando que ya estamos despiertos_
salió por la puerta y Adriana no desvió la mirada de mi
-¿Estás bien, Alex?
-Sí, sí, sólo fue un mal sueño_ ella me miraba y me evitaba la mirada como si quisiera decirme
algo_ ¿qué pasa Adriana? ¿Quieres decirme algo?
-¿Que soñaste?_ le conté más o menos el sueño, pero sin muchos detalles, no quería espantarla
mucho, la palabra “sangre” no era muy buena_ yo he tenido sueños parecidos, sangre, personas muertas,
y en parte de mis pesadillas veo a Sam, pero no entiendo por qué, son tan reales esas pesadillas_ que yo
tuviera esas pesadillas más de una vez era raro, pero que Adriana también las tuviera, era aún más
extraño
-¿Si? una rara casualidad, pero no es nada Adri, sólo son pesadillas, además soñar con los
hermanos Vangarret resulta fácil cuando son tan guapos_ levanté las cejas dos veces y le sonreí, ella me
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
devolvió el gesto. Me levanté, puse el reproductor de música para escuchar Ricky Martin, necesitaba algo
que me recordara mi casa y me levantara los ánimos. Me di una ducha fría con mucho esfuerzo, pero me
relajó bastante.
Me puse ropa fresca, ya empezaba a hacer un poco de calor. Bajé a la cocina, ya eran las 6.30 de
la mañana, adoraba cuando amanecía, el sol se colaba por todas las ventanas, eso me hacía sentir viva.
Andrés ya había terminado el desayuno, no había dejado tapado en el mesón, eran sándwiches con
jamón, queso y salsa. Tomé un vaso con jugo de naranja que había en la nevera.
Terminé mi desayuno y subí a maquillarme un poco y a peinarme, me hice una media cola. Bajé
y Adriana me estaba esperando con la puerta abierta. Salimos al garaje y Andrés estaba saliendo, se
despidió de nosotras recordándome la cita que tenía en la oficina del profesor Adams en el medio día.
Abrí la puerta del auto y escuché que se abría la puerta del garaje de la casa de Vanessa y voltee, ella salió
con su carro y nos tocó corneta gritándome_ ¡Nos vemos en la universidad!
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Capítulo 6
Conduje hasta la universidad escuchando Backstreet Boys, a Adriana y a mí nos encantaba
mucho escucharlos, éramos sus fans desde que éramos pre adolescentes, nos divertimos por el camino
cantando sus canciones. Llegamos al estacionamiento frontal de la universidad mientras cantábamos
“Larger than life” a todo pulmón, la gente nos miraba al pasar, pero no le dimos importancia. Me
estacioné, apagué el motor y nos echamos a reír. Salimos del auto y vi cuatro vehículos más allá que se
estaba bajando de su camioneta Grand Vitara color vinotinto, a Simon, llamaba mucho la atención, buen
cuerpo, excelente cara, parecía de porcelana. Me voltee hacia mi hermana y nos despedimos. Me fui
caminando hasta mi facultad, pero no había caminado mucho cuando escuché que me llamaron
-¡Alexandra!_ voltee con la esperanza que fuera Adam, pero era Simon quien venía trotando
hacia mí, venía mostrando una bonita sonrisa bastante amplia, traía puesto unos jeans algo ajustados
oscuros, una franela rojo escarlata con un rayo amarillo en el centro (Flash, quizás) y una chaqueta de
algodón color gris claro. Le devolví la sonrisa con un saludo de mano en el aire_ ¡Hola! Corrí para
alcanzarte, te vi en el estacionamiento pero caminas rápido
-¡Hola Simon!, sí, yo también te vi en el estacionamiento, estaba con mi hermana
-Sí, vi a una muchacha contigo. Muy linda por cierto_ sonreí pensando <<Adriana ha conseguido
otro admirador, ¡qué suerte!>> estaba empezando a ponerme celosa, era algo tonto
-Cuando quieras te la presento_ me miró de una forma divertida
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Será un placer conocer a la hermana de la chica más simpática, linda e inteligente que he
conocido_ me guiñó el ojo, y me sonrojé un poco, sonreí tímidamente tratando de ocultar mi rostro
viendo hacia otro lado, ¿ahora se supone que me estaba halagando? eso recuperó mi depresión en un 80%.
En ese momento pasamos por el frente de la cafetería_ ¿quieres algo antes de entrar a clase? Todavía
tenemos 15 minutos libres antes de entrar_ asentí con la cabeza. Pedí un chocolate y una botellita de agua;
él pidió sólo un Gatorade. Cuando estoy sacando el dinero de mi monedero me lo impidió con su mano
derecha_ Deja que yo pague lo tuyo también, yo invito
-No me pare…_ me cortó sabía lo que diría
-No te preocupes, lo hago con gusto_ y me sonrió, sus ojos azules brillaban al ser iluminados
por el sol, eran hermosos, y le quedaban perfectos con su cabello rubio y su piel perfectamente bronceada
-Supongo que no debo discutir contigo porque al final ganarás. Gracias…_ le sonreí y él me
devolvió el gesto. Caminamos lento hacía el edificio hablando sobre las clases del día anterior. Llegamos
hasta la puerta del salón de clase y voltee hacia adentro, Vanessa y Adam nos veían a Simon y a mí.
Vanessa sonreía pícaramente, pero Adam nos miraba con cierto recelo, en especial a Simon.
Ver a Adam me causó una electricidad por todo el cuerpo, sonreí aún más cuando mis ojos y los
de él se encontraron, pero él no sonrió en ningún momento. Me fui a mi lugar, como si en el pupitre
estuviera escrito mi nombre; Simon pasó por mi lado, sentándose un par de puestos más atrás de Adam.
Voltee a ver a Adam, pero él estaba como petrificado viendo hacia delante, estaba muy serio. En ese
momento Vanessa llamó mi atención
-¡Hola Alex! Ya veo que vienes muy bien acompañada
-Ehm sí, me conseguí a Simon en el camino, es bastante amable, nos conocimos ayer a la salida
-¿Amable? Por lo visto le gustas, esa forma de mirarte…_ ¿gustarle a un chico como Simon? Eso
sí sería un gran logro, la verdad. Le sonreí nerviosamente a Vanessa cuando entró la profesora de
Sociología.
La clase fue un tanto aburrida, la profesora solo se limitó a hablar de los ingleses –blah, blah…-
de vez en cuando le echaba un ojo a Adam esperando llamarlo con la mirada, pero en ningún momento
volteó. Acabó la primera hora de clases y todos salieron como balas. Las siguientes dos clases fueron muy
buenas Literatura y Metodología Educativa I. Adam no me dirigió la palabra en todo el día, lo vi entre
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
clases con su novia Phoebe, eso me tenía muy triste, ¿por qué no me había saludado en toda la mañana?.
Terminó la última clase y recogí mis cosas, Simon se aproximó a mí por detrás
-Terminamos la mañana_ Adam volteó a vernos de forma gruñona pero breve y se fue, yo lo vi
con ganas de llorar y con ganas de salir detrás de él, pero Simon ni se había inmutado de la presencia de
Adam, así que tuve que volver a la realidad y dibujarme una sonrisa forzada
-Sí, todo terminó… por hoy claro está_ me levanté y caminamos hacia fuera
-¿Qué vas a hacer esta tarde, Alex?
-No lo sé, tengo que irme ahora mismo a la oficina del profesor Douglas Adams, en la facultad
de Ciencias, tengo una cita con él por el asunto de un trabajo de medio tiempo
-Ok, entiendo_ la sonrisa se le borró y en su lugar la expresión que adoptó fue de decepción
-…Pero supongo que eso no me llevará mucho tiempo, ¿por qué?
-Quería invitarte a dar una vuelta e ir al cine_ ¡MI DIOS! ¿Una cita con Simon? Eso sería un
sueño, eso me hizo sonreír de inmediato
-No veo por qué decirte que no, por el contrario, sería un placer
-¡¿De verdad?! ¿Te parece si te recojo en tu casa a las 4.00 de la tarde?
-¡Perfecto!_ así me daría tiempo de ir a comprar el celular que necesitaba_ ¿sabes mi dirección?
-¿Vives en una casa blanca con azul que está en la calle Prince? Las casas que dan hacia el
bosque_ entonces supe de que si era mi casa
-Sí, entonces si es mi casa, nos vemos entonces a las 4.00_ llegamos caminando hasta el edificio
central
-Te acompaño hasta acá, tengo que hacer algo antes de vernos, cuídate, nos vemos a las 4.00,
suerte con tu entrevista_ me dio un beso en la mejilla que me tomó por sorpresa y se fue alejando de mí.
Caminé hasta el edificio de ciencias, iba pensando lo que me había dicho antes Simon, en ese
momento recordé la cara molesta de Adam de la mañana, ¿que le pasaba?
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Llegué sin problemas a la oficina del profesor Adams, Andrés eran muy bueno dando
indicaciones y yo muy buenas siguiéndolas, nunca me perdía, además la oficina tenía su nombre, toqué la
puerta suavemente “toc, toc”, desde el interior de la oficina alguien respondió
-¡Siga!_ abrí la puerta y entré_ ¡Oh! Usted debe ser la señorita Torres, pase adelante por favor y
tome asiento_ le sonreí nerviosamente
-Buenas tardes profesor Adams
-Buenas tardes jovencita, y bien vayamos al grano de una vez. He visto tu expediente y es muy
bueno, totalmente limpio y buenas calificaciones. Estuve hablando con algunos de tus profesores actuales
y me han dado buenas referencias tuyas, sobre todo el profesor Johnson, me habló maravillas de usted. Y
como debe saber, soy padre de Vanessa y somos vecinos, Vanessa me ha hablado muy bien de usted al
igual que su hermano Andrés. Lo que me lleva a la conclusión que es excelente persona, ¿o me equivoco?
-¿Que se supone que deba responder? ¿Que si?_ le sonreí tímidamente_ es una pregunta un tanto
retórica para hacérmela a mí misma, y disculpe tanta franqueza
-¡Me parece perfecto! Eso me gusta, y me agrada señorita Torres, respuestas limpias e
instantáneas, cargadas de sinceridad_ me dedicó una sonrisa para tranquilizarme_ bien, supongo que su
hermano le habrá dicho a que vino
-Me comentó acerca de ser profesora de niños de primaria en la escuela de acá del pueblo, pero
no entendí del todo de que se trata
-Muy bien, le dijo lo básico, y lo que me importa que supiera, así me ahorraba explicar esa
parte. El cargo es de ser maestra de niños de 2do y 3er grado en una materia que abrimos este año escolar
que denominamos Esparcimiento y Tiempo libre. Basándonos en estudios psicológicos que nos dice que
los niños necesitan al menos 3 horas semanales de recreación y distracción entre clases, realizar
actividades de integración, y por lo que me comentó el señor Torres usted es perfecta para el cargo,
dígame que opina
-Ya sé de qué me habla, en Venezuela hay colegios que imparten esa materia, incluso yo llegué
a verla, y en efecto cae de maravilla, a veces los niños se ven agotados y aburridos de estudiar tanto y les
hace falta algo de diversión para motivarse un poco. Así que si quiere mi opinión acerca de ello, pues le
digo que es una idea estupenda. En cuanto a ser ideal o no para el trabajo eso lo dejo a su juicio, admito
que adoro estar con niños, se me da muy bien tratarlos, suelo ganármelos con facilidad y se muchos
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
juegos, cuentos y actividades ideales para ellos, sería cuestión de sentarme a diseñarles un programa, si es
que ustedes ya no tienen establecido alguno_ el profesor Adams subió ambas cejas demostrando interés y
asombro a la vez. Siempre he sido buena con las palabras y tratando a la gente, se me hacía fácil entablar
una conversación y conocer gente
-¡Wow! Señorita Torres, se nota que usted y su hermano comparten la misma sangre y la misma
crianza, y felicito a sus padres por eso. ¿Que si es perfecta para el puesto? Ya eso es un hecho, encaja
perfectamente con el trabajo. Con respecto a planes de trabajo tenemos uno diseñado por nuestro
psicólogo y psicopedagogo de la escuela, pero no estaría de más que usted nos aportara uno según sus
conocimientos. Referente a su horario, empezamos el 10 de septiembre las clases, es una sola sección por
grado, quiere decir que serán 4 días de la semana que necesitaremos de sus servicios que sería de lunes a
jueves, son 2 horas diarias que irían de 2.00 p.m. a 4.00 p.m., o sea en el turno final de las clases. Su
salario equivale al salario básico más todos los reglamentos exigidos por la ley. ¿Tiene alguna pregunta u
objeción?_ El profesor Adams me había dejado muda, sin ninguna pregunta que hacer, la información
que me había dado no podía ser más completa
-No ninguna, todo me parece perfecto, despejó cualquier duda que podía haber tenido
-¿Quiere decir que acepta el trabajo?
-Desde luego…_ estrechamos las manos con una sonrisa amable en ambos rostros. Su mano
estaba helada, al parecer era la temperatura natural de la gente en este lugar
-Bien señorita Torres, todo ha quedado claro entonces, bienvenida a la primaria de Sioux Falls.
-Un placer conocerlo profesor Adams, quizá nos veamos cerca de casa, saludos a su esposa
Julia, por favor
-Con mucho gusto, y el placer es todo mío_ le dediqué una última sonrisa, abrí la puerta y salí
caminando hacia el estacionamiento, apenas era la 1.00, tenía que irme corriendo a la tienda de celulares
a comprarme uno e irme a casa a arreglarme para la cita con Simon. Un momento… ¿“la cita”? qué
bueno sonaba eso… tenia siglos sin tener una “cita”. Un momento… ¿en realidad Simon me había
invitado a salir con esas intenciones? ¿Y si yo estaba mal interpretando todo?
Una vez que compré el celular, me fui directo a la casa, solo tenía una hora para arreglarme.
Llegué y dejé el auto estacionado afuera, salí de él y Vanessa me llamó desde la puerta de su casa
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Vane, lo siento pero tengo algo de prisa, tengo que salir en menos de una hora
-¿Para dónde vas? ¿Si se puede saber…?_ me miraba con una sonrisa pícara como sabiendo que
le iba a responder
-Simon me viene a buscar para salir…
-Con que Simon, ¿eh?
-Sí, Simon…
-Déjame ayudarte a elegir que ponerte_ Vanessa se fue conmigo a mi habitación. Ella era de
esas amigas geniales, me recordaba a Jennifer, era como si la misma Jennifer se hubiera cambiado de
cuerpo al de Vanessa. Estaba radiante y sonriente, parecía más emocionada que yo por la cita que yo iba a
tener con Simon dentro de pocos minutos, ella era preciosa, sus ojos eran de un color ámbar intenso y su
piel era muy blanca, pareciera que nunca tomaba sol, pero le daba un toque de delicadeza y femineidad_
¿Cómo te invitó a salir?
-Me acompañó hasta el edificio principal de la universidad y me preguntó que iba a hacer en la
tarde, y me invitó a salir, estaba un tanto nervioso, pero se le hizo fácil para ser sincera
-Le gustas, créeme que cuando te digo que le gustas, es porque así es… Creo que yo no le
simpatizo, y el a mí tampoco, pero parece ser un buen chico
-Hablas como si supieras que piensa o siente
-Más o menos… ¿Y Andrés?
-¿Andrés? No lo sé, debe estar haciendo quien sabe qué cosa, no me dijo nada de algo que
tuviera que hacer hoy por la tarde, pero quién querría quedarse en casa mientras tenemos mucho que
recorrer del pueblo, recuerda que sólo tenemos 3 días aquí…_ algo me pareció extraño en esa pregunta, la
mirada le cambió cuando me preguntó por mi hermano_ ¿por qué la pregunta?
-No, sólo por saber, tengo desde esta mañana que no lo veo y me dio curiosidad saber nada
más…
-¿Curiosidad? ¿Estás segura? ¿No será que te gusta mi hermano?_ su expresión la delató
-¿Yo? bueno ¿a quién no? La verdad es un chico muy guapo y simpático y por lo que me ha
dicho mi padre es muy inteligente al igual que tu_ saber eso me hacía sentir feliz, tener a Vanessa como
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
cuñada sería genial, pero creo que me estaba adelantando mucho a los acontecimientos, Andrés aún
estaba muy dolido por haber dejado a Liliana en Venezuela, dudaba mucho que pudiera olvidarla tan
fácil, a pesar de verlo tan feliz en los últimos dos días
-Si lo es, pero si de verdad te gusta, inténtalo, es el mejor hermano del mundo, lo que me
supongo que lo hace el mejor novio del mundo, es casi igual y hermano que un novio, siempre lo he
pensado así, mi hermano sabe cómo tratar a una mujer, aunque debo decirte que está destrozado por
haber dejado a su novia en Venezuela, así que eso te hará más difícil el trabajo
-Mmm… Bueno ya veremos qué pasa “cuñada”_ ambas reímos a carcajadas, en realidad dudo
que Vanessa tuviera dificultad para lograr conquistar a Andrés, era preciosa físicamente y era encantadora
en cuanto a su personalidad_ Alex ¿qué hay de los hermanos Vangarret? vi anoche que vino el mayor de
ellos, Samuel, y el otro día te vi hablando con Adam, ¿de donde los conoces?_ Me quedé congelada
apenas me dijo el nombre de Adam
-Ehmmm, los conocí el domingo cuando llegué, decidí dar una vuelta por el bosque de atrás y
cuando venía de regreso Adam me interceptó para advertirme que no debía andar solar por ahí a esas
horas y al cabo rato apareció Sam para decirme lo mismo, ambos me acompañaron a casa_ su cara se
tornó preocupada
-Alex, no sé si deba decirte esto, pero ten cuidado. Adam Vangarret es un ser extraño, de
apariencia peligrosa, yo no me fiaría de él, sé que te interesa y no te molestes en negármelo, se te nota en
los ojos que te gusta. No te dejes llevar por su cara bonita…_ ¿ella era bruja o algo parecido?
-Dudo que lleguemos a tener algo, hoy ni me dirigió la palabra, estaba como molesto, ni
siquiera sé si seguiremos cruzando palabra alguna
-Tal vez sea mejor así Alex, he visto como lo miras y deja mucho que decir, y también he visto
que tu hermana sale con Samuel, él no es tan malo como Adam, pero igual no deben fiarse_ ¿“…tan
malo?” ¿Qué tendría de malo Sam? Adam siempre me pareció extraño, pero Sam era más transparente
que Adam al menos, ¿qué me querría decir Vanessa con eso de “no fiarme” que sabía ella que yo no? Pero
no pude preguntárselo porque en ese momento escuché que tocaban la puerta de mi habitación
-Entra_ era Andrés
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Hola hermanita, ¡oh! ¡Que linda! ¡Hola Vanessa!_ la mirada de Vanessa de encendió, sus
pupilas se dilataron y lo vio con deseo, ¿que tanto le gustaba Andrés a Vanessa?_ Alex, abajo hay un
muchacho buscándote, me dijo que se llamaba Simon
-¿Ya llegó?_ miré el reloj y eran las 4.03_ ¡Wow! Que puntual _ lo dije bromeando viendo a
Vanessa guiñándole el ojo_ Andrés por favor dile que ya bajo, que me de 5 minutos_ Andrés cerró la
puerta y se fue
-Estás muy linda Alex, pero opino que te pongas este gorro_ me guiñó el ojo, y le hice caso, en
ese momento le di gracias a dios por ser delgada y con buena figura, al menos para lucir semejante ropa.
Vanessa me terminó de arreglar la parte atrás de mi cabello. Bajé las escaleras y Andrés estaba hablando
con Simon en la sala, ambos me vieron y sonrieron; Vanessa venía detrás de mí
-¡Estás preciosa!_ me dijo Simon con una sonrisa en la cara, los ojos le brillaban
-Gracias… ehm, Simon bueno ya como debes saber él es mi hermano Andrés y ella una gran
amiga y vecina Vanessa, mi hermana no está en casa para presentártela como prometí esta mañana_ le
sonreí recordándole lo que me había dicho en la mañana. Él y Vanessa se vieron con algo de tensión
-Prometo traerla temprano_ le dijo a Andrés
-Tranquilo, sólo ocúpate de cuidarla y de hacer que la pase bien_ todos nos miramos sonriendo
amablemente
-Bueno Alex, yo entonces me voy, apenas llegues me llamas por favor_ en eso mi malicia se
puso en acción
-¡Eh! No Vane_ la tomé por el brazo y la introduje en la sala_ ¿por qué no te quedas y le haces
compañía a Andrés? y así hablan un rato
-Si, ¿por qué no? No me caería mal la compañía de una amiga durante lo que queda de la tarde_
le guiñé el ojo a Vanessa quien parecía apenada, pero raramente no se ponía colorada como un ser
normal.
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Capítulo 7
Simon y yo salimos de la casa y me abrió la puerta del copiloto de su camioneta con una
galantería que nunca había visto en persona
-¿Qué quieres hacer primero?
-No lo sé, tú eres mi secuestrador hoy, vayamos a donde quieras
-Bien… vayamos a dar una vuelta por ahí antes de ir al cine, sé que te va a gustar_ me puso la
mano sobre la mía que reposaba encima de mi bolso que tenía encima de las piernas, eso me provocó un
vacío horrible en el estómago y me aceleró el corazón, tenía tiempo que no me sentía nerviosa por la
presencia o una acción de un hombre.
Me llevó al parque donde Sam había llevado a mi hermana, era muy bonito, había gente
trotando por los alrededores y niños regados por ciertas partes. No sé si era debido a que estaba con
Simon y me sentía feliz estando con él, pero era una tarde bella, faltaba la musiquita romántica de fondo
-¿Quieres algodón de azúcar?_ años que yo no comía algodón de azúcar, creo que desde que era
niña
-Sí, claro, tengo mucho tiempo sin comer uno_ nos paramos en el puesto donde un señor vendía
los algodones, apenas un grupo de tres niños terminó de pedir los suyos, salieron corriendo a seguir
jugando. Me comí el primer bocado_ tenía tiempo sin sentir el algodón deshaciéndose en mi boca, es
una sensación extraña
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Sí, siempre me han gustado los algodones de azúcar, es como volver a ser niño_ que extraño
era oír hablar a un hombre de esa forma, pero eso lo hacía aún más especial.
Caminamos alrededor del parque hablando tonterías y nos sentamos en una banca que había
cerca de una laguna artificial que habían hecho en el parque
-¿De qué parte de Venezuela eres?
-De Caracas_ que bueno y que nostálgico me resultaba recordar mi hogar
-Caracas… nunca he ido, me han dicho que es bonita y tiene trenes muy ordenados, pero mis
amigos que han viajado me han hablado muy bien
-Ehm si, gozamos de las mejores playas del Caribe. ¿Tu desde cuando vives aquí?
-Vivo aquí desde hace poco, hace pocos meses, ya me perdí en el tiempo, antes vivíamos en
Nápoles. Soy italiano
-Sí, lo noté por tu apellido, ¿y tus padres?
-Mi madre era Americana, se conocieron en Florencia, se llamaba Monic. Mi padre era italiano,
se llamaba Rino
-¿Qué paso con ellos? ¿Murieron?
-Fallecieron…_ bajó la mirada
-Lo siento, no sabía…
-No tenías que saberlo, apenas lo recuerdo. Pero no sigamos hablando de eso. ¿Y tus padres
como se llaman?
-Mi madre se llama Ángela Gutiérrez y mi padre Carlos Torres. Soy de descendencia española,
mis abuelos paternos lo eran, se mudaron a mi país en los años 40
-¡Genial!_ Su mirada había cambiado, quería demostrarme alegría, pero desde que tocó el tema
de la muerte de sus padres, su humor había cambiado, bajó la mirada nuevamente
-Simon_ le tomé la barbilla con los dedos índice y medio de mi mano derecha y le subí la cara,
tenía los ojos aguados_ todo está bien, tus padres están bien y deben estar orgullosos por ver en lo que te
has convertido, aunque no sé exactamente en que sea eso que te hayas convertido, pero sé que están
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
orgullosos…_ le sonreí para alegrarlo, él me respondió la sonrisa y me dio un abrazo de esos que deseas
no separarte de esa persona, pero fue muy breve
-Gracias Alex… ¿en qué me he convertido? Soy estudiante del primer año de Geografía de la
Universidad de Sioux Falls. Soy deportista, surfeo seguido y practico soccer. Como debes saber, los
italianos amamos el futbol_ claro, eso debía explicar su complexión física y su bronceado
-¿Deportista? Ohhhhhh_ dije de forma exagerada para bromear_ yo de casualidad iba al
gimnasio, pero también solía practicar algo de futbol, pero eso fue sólo hasta los 17 años, ya se me debe
haber olvidado como patear un balón
-No lo creo, deberíamos jugar un día, sería divertido verte “patear el balón”_ ambos reímos
-Si ya lo creo, por cierto ¿qué edad tienes?
-21 ¿y tú?
-21, igual que tú
-¿Qué te parece si vamos al cine?
-Está bien…_ nos levantamos y caminamos hacia la salida del parque, fuimos al centro
comercial donde estaba el cine
-¿Y qué película quieres ver?_ consultamos la cartelera y no había alguna película nueva que no
hubiera visto o que al menos no me llamara la atención.
Durante la película lloré y me reí como solía hacerlo siempre, era una película de comedia
romántica, el amor de los protagonistas era demasiado contrariado y tormentoso, siempre me pregunte
por qué existían amores así; eran cosas que sólo se podían escribir en un libro o reflejarse en una
película. No creía en el amor tan grande y eterno, pero aun así me daba sentimiento la historia, era
perfecta, estar con Simon lo hacía más agradable, a veces sentía la necesidad de tenderme en su costado
y que me abrazara mientras veíamos la película, había momentos en los que me sumergía en esa idea y
me hacía gracia pensar en ello.
La película se terminó y salimos hacia el estacionamiento
-¿Te llega la película, no?
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Sí, es un amor demasiado torturado y tierno a su vez, es perfecta. Simon manejó hasta mi casa,
no hablamos casi en el camino, eso era raro, tampoco es que el camino fuera tan largo, sólo eran 10
minutos, se estacionó justo en frente de mi casa, apagó el motor y se bajó a abrirme la puerta
-Espero que te hayas divertido
-Más de lo que debería, gracias Simon. ¿Por qué no entras a cenar con nosotros? aún es
temprano
-¿Segura?
-100%_ le sonreí y subí las escaleritas del porche para abrir la puerta de la casa_ ¡Llegué!_ grité
anunciando mi llegada a la casa. Al cabo de 2 segundos Adriana y Andrés bajaron las escaleras
-¡Hola Simon! ya veo que cumpliste tu palabra_ dándome un beso en la mejilla igual que
Adriana
-Adriana, él es Simon, un amigo y compañero de clases, Simon, ella es mi “linda” hermana
-Hola mucho gusto, ahora puedo corroborar de cerca lo bonita que “dije” que era_ ambos nos
reímos
-Simon, ¿con cual de mis hermanas vas a salir? ¿Con Adriana o con Alex?_ esta vez todos
estallamos en risas
-¿Hicieron cena? invité a Simon a cenar
-Ehh no, pero pongámonos a preparar algo_ caminamos a la cocina, adorábamos cocinar todos
juntos, eso nos recordaba a la familia_ ¿qué apeteces comer Simon?
-Es italiano Adri, así que preparemos algo italiano…
-Yo quiero ayudarles, hagamos Pasta a la carbonara, es mi especialidad
-Simon ¡por Dios! eres mi invitado, ¿cómo voy a dejar que cocines?
-Me encanta cocinar, y más cuando se trata de comida italiana_ los cuatro nos pusimos a
cocinar mientras charlábamos de lo que habían hecho Adriana y Andrés durante el día, cuando recordé
que debía llamar a Vanessa o si no me mataría, y así aprovechaba para invitarla a cenar también y
compartiera aún más con Andrés
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-¡Oh! Tengo que llamar a Vanessa, la voy a invitar a cenar con nosotros, ojalá no haya comido
algo. Por cierto, ¿cómo acabaron de pasar la tarde Andrés?
-¡Bien! ella fue a su casa a buscar sus libros y nos pusimos a estudiar juntos, es una muchacha
muy agradable_ eso era un buen avance, así que tomé el teléfono de la cocina, la llamé a su casa, la
invité a casa y en menos de 5 minutos tocó el timbre, salí corriendo a abrirle
-¡Hola Vane!
-¡Hola Alex! Cuéntamelo todo…
-Simon está en la cocina haciendo Pasta a la carbonara con mis hermanos, así que vas a cenar
con nosotros
-Bien…_ su expresión se debatía entre sonreír y estar seria. La verdad no entendía el por qué
-Me tienes que contar que pasó con Andrés_ cenamos en el comedor por primera vez. Por fin
me había librado de la imagen de Adam, y todo gracias a Simon, pero eso no duró mucho, pero no me
agobió mucho su recuerdo. La cena estuvo divertida, contábamos cualquier cantidad de anécdotas;
Simon nos contaba anécdotas de surf y de sus viajes por otros países. Se hicieron las 10.30 de la noche y
Simon vio el reloj de la cocina mientras limpiábamos todo
-Ya es tarde, debo irme, todo estuvo delicioso, gracias por el rato
-Gracias a ti por ayudarnos a hacer la pasta, nos quedó deliciosa, un verdadero placer conocerte
Simon
-De verdad gracias Simon, puedes venir cada vez que quieras_ Andrés y Simon estrecharon las
manos despidiéndose
-Hasta luego Vanessa, un placer
-Igual para mí, nos vemos mañana en clases_ Era rara la tensión entre ellos a pesar que se
trataban con mucho respeto y educación
Acompañé a Simon a la puerta, se detuvo en las escaleras del porche y yo un escalón arriba de
él me tomó ambas manos
-Gracias por todo
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-No, al contrario, gracias a ti, la pasé de mil maravillas
-Igual yo, nos vemos mañana_ acarició mi mejilla con su mano derecha
-Sí, nos vemos mañana, cuídate, avísame cuando llegues a tu casa, por favor_ le di el número de
mi celular nuevo, me tomé una “autofoto” con su teléfono y la agregué a mi contacto.
-Ok, que pases buena noche_ me dio un beso dulce en la mejilla izquierda, sentí que todos los
bellos del cuerpo se ponían de punta. Qué lindo era Simon, el posible hombre perfecto para cualquier
mujer. Lo despedí a lejos con la mano en el aire, prendió el motor de la camioneta y se perdió de vista en
el camino. Entré al a casa y Vanessa me estaba esperando en la punta de las escaleras
-¡Que romántico!
-Si eres tonta… Es muy dulce sí, pero solo eso
-Bueno ya me contaras mañana, tengo algo de sueño
-Es verdad, hasta mañana entonces_ Vanessa abrió la puerta y se fue, yo subí a mi habitación,
me desvestí y me eché una ducha caliente.
Mientras me caía el agua tibia en la cara, cerré los ojos y me vino la imagen de Adam, ¿por qué
demonios pensaba en Adam cuando había pasado un día espectacular con Simon? Me acosté en mi
cama directamente, estaba muerta del cansancio y no demoré mucho en quedarme profundamente
dormida. Esa noche logré dormir tranquila sin pesadillas. Me despertó el radio reloj. Me levante y me
preparé para irme a la universidad.
Llegué a la universidad y Simon me volvió a conseguir en el estacionamiento, llegamos juntos a
clases, conservaba la esperanza que Adam me volviera a hablar ese día, pero su expresión del día
anterior no cambió. Lo único que me preguntaba era, ¿que se suponía que le había hecho? Pero tampoco
quería averiguarlo. Pasaron los días y Adam continuó así, mientras que Simon y yo éramos grandes
amigos, solíamos pasar ratos juntos, él, Vanessa y yo, a veces se nos unía Adriana; aunque tenía días que
Adriana no hablaba ni veía a Sam.
Faltaba una semana para el cumpleaños de Adriana. Había planeado con Andrés una pequeña
reunión en casa con Vanessa, Simon, Sam y dos amigas de ella, que conocía de la universidad. Solo me
quedaba hablar con Sam, era el único que no sabía, tenía como una semana que no veía a Sam, así que
no me quedaba remedio que preguntarle a Adam.
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Era viernes en el medio día, salí de clases sola, tratando de ocultarme de Simon, ya que tenía que
buscar a Adam quién había salido un poco antes que yo. Troté por el pasillo buscándolo, hasta que lo vi
parado en una hilera de casilleros con la novia, me armé de valor, respiré hondo y me les acerqué -Vaya
que era valiente-
-Adam…_ ambos voltearon, Adam parecía impresionado pero la tal Phoebe me fulminaba con la
mirada, tenía los ojos azules como los de Simón, pero sus pupilas estaban exageradamente dilatadas al
verme, ya veo por qué Sam decía que era obstinada. En ese momento le di gracias a Dios por no haber
puesto en los humanos el poder de matar con la mirada, porque si no en ese momento hubiera
desaparecido de la faz de la tierra
-Alexandra…_ esbozó una media sonrisa
-Disculpa, ¿pero podemos hablar un momento?_ ¿por qué le dije eso? Sólo le tenía que preguntar
por Sam e irme, pero en el fondo sabía que tenía que hablar con él
-Creo que lo que tengas que hablar con Adam lo puedo escuchar_ la miré por primera vez con
ganas de no precisamente abrazarla, no estaba de humor para escenas como esa
-Y yo creo que no nos han presentado, disculpa ¿pero tú eres…?
-Su novia…
-¿Su novia? Ah, Bien, entonces eso responde y resuelve la situación. Eres su novia, no ninguno de
sus sentidos ni su conciencia_ no iba a permitir que ella me intimidara con su mirada asesina ni su
postura de modelo enfadada. A simple vista se veía que con un soplo la sacaba volando de allí_ así que
por favor si nos puedes dejar solos que necesito hablar algo importante con Adam_ ella trató de
pronunciar palabra abalanzándose sobre mí, pero con la mirada encendida, incluso creo haber visto que
unas venitas brotaron alrededor de sus ojos, pero debió ser producto de la rabia
-Ehh Phoebe, amor, mejor déjanos hablar, recuerda que no debes alterarte tanto_ ella ocultó su
rostro detrás de Adam inmediatamente y se fue sin voltear
-Estas me las pagas…
-Cuando quieras bonita…_ le dije casi a gritos ya que iba lo bastante lejos como para que me
escuchara
-Bien Alexandra, ¿que quieres hablar conmigo?
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Solo preguntarte por Sam, necesito hablar con él sobre el cumpleaños de Adriana, tengo días sin
verlo
-¿Hiciste todo este rollo para preguntarme por Sam? Él debe estar saliendo de clases, toma su
número de celular
-Bien, gracias, disculpa la escena con tu novia, pero no es precisamente simpática_ me voltee con
intención de irme
-¡Wow! Que mujer…_ dijo bromeando y dejando ver su sonrisa matadora_ Alex…Espera,
necesitamos hablar_ me tomó por el brazo impidiendo que siguiera caminando, voltee a verlo extrañada,
su piel era fría
-¿De qué se supone que tenemos que hablar?
-¿No te has preguntado por qué he estado distante durante estas semanas?
-¿Que si no? Cambiaste de repente y nunca supe por qué, porque no te hice algo, al menos no de
forma consiente
-Sólo te quiero preguntar algo…_ me quedé mirándolo fijamente a los ojos esperando la pregunta,
tenía el ceño fruncido
-Adelante
-¿Eres novia de Mazzocca?
-¿Novia de Simon…? Ja! ¿Que tiene que ver eso con que no nos hablemos?
-No me respondas con otra pregunta
-No, no soy novia de Simon, sólo somos buenos amigos
-Pareciera lo contrario, pasan mucho tiempo juntos
-¿Y que con eso?
-¿Sabes que Alex? Olvídalo, tengo mejores cosas que hacer…_ se dio media vuelta y se fue, yo me
quedé con la boca abierta con la palabra en la boca. Se me hizo un nudo en la garganta, me quedé
parada sola en el pasillo. Se me llenaron los ojos de lágrimas y empecé a llorar. <<¿Por qué lo hacía? ¿Por
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qué yo lloraba?>> Vanessa tenía más razón de la que yo quisiera. Adam me gustaba y por visto mucho,
¿pero por qué?
Caminé vía el estacionamiento, cuando empecé a caminar escuché que me llamaron, era Simon,
no quise voltear, lo sentía cerca de mí, así que me limpié rápido las lágrimas
-¡Alex!, ¿no me escuchas?_ me tomó por el brazo derecho, y por visto no me había limpiado bien
la cara_ ¿qué te pasa? ¿Por qué lloras? Te vi hablando con uno de los Vangarret, ¿qué te hizo?_ su
expresión linda y amable cambió por completo por una severa y molesta
-Nada, sólo hablamos…_ en ese momento no sabía mentir, me sentía mal
-¡Ese imbécil…! No me importa que te haya dicho o hecho, le voy a partir la cara…_ me tomó la
cara entre sus manos y salió corriendo en dirección hacia donde se había ido Adam
-¡SIMON! ¡SIMON POR FAVOR…!_ corrí detrás de Simon, hasta que encontró a Adam en el
estacionamiento frontal
-¿Por qué la hiciste llorar?_ Simon le exigió con mucha rabia reflejada en el rostro
-¿De qué hablas?_ Simon lo empujó con mucha fuerza
-¡SIMON, POR FAVOR NO!_ traté de meterme pero Adam le devolvió el empujón
-¿Qué rayos te pasa?
-No sé qué hayas estado hablando con Alex, pero cualquier cosa que haya sido la hiciste llorar, y
eso no te lo voy a permitir
-¿Quién eres tú para dejarme de permitir cosas? Eso es asunto de ella y mío, hasta donde sé ni su
novio eres…_ la mirada de Simon se encendió por completo, y se le abalanzó a Adam encima
agarrándolo por la el pecho de la camisa_ ¿Qué le hiciste?_ yo no sabía qué hacer, estaba temblando de
los nervios y había mucha gente a nuestro alrededor viendo el espectáculo
-¡Quítame las manos de encima Mazzocca!
-Oblígame…_ Adam lo empujó y Simon le lanzó un puñetazo en la cara a Adam quién sangró un
poco por la nariz. Adam le devolvió el golpe pero de forma más brutal, no sabía quién era más alto, pero
ambos eran iguales en complexión física, Adam se veía más peligroso por alguna razón. Simon cayó en
el suelo votando sangre por la nariz, cayó encima de unos vidrios que estaba en el asfalto y se rompió las
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manos. La mirada de Adam cambió hasta ponerse su pupila completamente negra y el resto del ojo lleno
de sangre como si se le hubieran rotos los vasos sanguíneos, le estaban empezando a aparecer las mismas
venitas alrededor de los ojos como los de la novia, pero no me quise fijar mucho en eso, salí corriendo
hacia Simon, estaba lastimado
-¡SIMON, YA! estás lastimado, te cortaste las manos, tenemos que ir a la enfermería_ cuando
voltee Adam había desaparecido.
-¡Ese cobarde…!_ me daba tranquilidad que Adam hubiera salido corriendo, pero… ¿por qué? Se
notaba que Adam no era del tipo de hombres que salía corriendo por miedo. Ayudé a levantar a Simon
mientras todos los que estaban a nuestros alrededor hablaban entre sí sobre lo sucedido
-¿Estás bien?
-Sí, tranquila…_ volvió a mirarme con la ternura habitual
-Vamos a la enfermería, se ve serio, tienes vidrios en la mano todavía y la nariz la tienes rota_
caminamos hacia la enfermería que quedaba en el edificio principal y nos recibió una enfermera de
complexión robusta
-¿Qué paso?
-Una pelea afuera… y cayó encima de unos vidrios rotos que habían en el suelo_ la enfermera le
examinó las manos y la nariz
-Lo de las manos sólo será cuestión de limpiártelas y echarte un cicatrizante no son cortadas
profundas por fortuna, la nariz está más delicada, hay que agarrarte 3 puntos dentro_ hizo un gesto de
desaprobación con la cara y me miró pidiéndome disculpas. La enfermera hizo su trabajo muy bien en
media hora más o menos. Salimos de la enfermería directo al estacionamiento frontal, nos encontramos
a Andrés y Adriana llegando a nuestros autos
-¡Dios mío! ¿Qué te pasó Simon!?_ por lo visto Simon tenía peor aspecto de lo que yo creía,
cuando lo detallé tenía gotas de sangre encima de la camisa azul que tenía puesta y tenía el pantalón
sucio. Lo miré con intenciones de que no le dijera ni una palabra a ellos de lo que había pasado
realmente
-Nada, una pequeña pelea
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-¿Con que tú eras uno de los implicados? Escuchamos el rumor por los pasillos, ¿pero qué
sucedió?
-Un imbécil que se quiso pasar por listo…_ me miró y cortó la historia
-Menos mal no pasó nada grave. ¿Alex y tú estabas con él?
-Por fortuna si, pude detener a tiempo la pelea y llevarlo a la enfermería, se cortó con unos vidrios
que habían en el suelo
-Bueno Alex, yo me voy a casa, me duele la cabeza
-¿Seguro que puedes conducir?
-Si tranquila Adriana…
-¿Alex te vienes a la casa o vas a acompañar a Simon?
-Yo creo que sí, después voy a comprar algo en el mini súper, de ahí me voy a casa_ mis
hermanos se despidieron de Simon preocupados y se fueron, Simon y yo nos dirigimos a su camioneta
-¿Seguro que vas a estar bien?
-Claro que sí, no es nada de muerte tranquila
-¿No es nada de muerte? Si no te hubieras caído y roto la mano, no hubiera tenido la oportunidad
de interferir y detenerlos, no le hubiera dado chance a Adam para que se fuera. ¡Gracias a Dios se fue! Si
no, no sé qué hubiera pasado…
-Es un cobarde
-Lo que sea, pero gracias por defenderme…_ me miró tiernamente y esbozó una media sonrisa
muy suave
-Yo por ti, lo que sea… O sea, ¿somos amigos no? Para eso estoy…_ en cierta parte me
tranquilizó la aclaratoria que fuéramos solo amigos
-Confío en tu juicio Simon, llámame o escríbeme un texto apenas llegues a casa por favor_ me
besó en la mejilla, se montó en su camioneta y se fue.
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Yo me fui a mi auto, me monté y me quedé congelada unos segundo viendo hacia ningún lado,
no quería ir a casa, así que decidí irme al parque. Caminé y me senté en la misma banca donde Simon y
yo nos habíamos sentado la última vez cerca de la laguna artificial. Me sumergí en el recuerdo de
cuando conocí a Adam, de cómo logramos charlar tan cómodamente en tan sólo dos días de
conocernos, sólo 2 días había hablado con Adam en el mes y medio que ya llevaba en Sioux Falls. Pero
algo había pasado en esos dos días que me había encantado de Adam, había algo en él que me atraía
como un imán, quería saber muchas cosas de él, sin tener que preguntárselas a Sam, deseaba con el alma
poder ser otra vez su amiga, o por lo menos ser lo que éramos durante esos 2 días.
Luego llegó a mi mente como una película la escena de cuando estaba hablando con Adam en el
pasillo de nuestro edificio, en la manera que me habló y se fue. No es que esperara un gran afecto de su
parte tras habernos tratado sólo 2 días, pero si un poco de consideración. Además algo le tenía que pasar
a Adam para que no me quisiera hablar, eso quería decir que si le importaba yo, al menos un poco para
tomarse la molestia de no dirigirme la palabra, de eso estaba segura. ¿Por qué me gustaba tanto Adam?
¿Por su cabello? ¿Por sus ojos? ¿Por su cara? ¿Por su misterio? ¿o por todo eso junto? Creo que la
respuesta era lo último.
Pasé gran parte de lo que quedó de la tarde allí sentada, cuando recordé que tenía que hablar con
Sam, así que saqué mi celular y lo llamé al número que Adam me había dado
-¿Aló?
-¿Sam?
-Sí, ¿quién es?
-Hola, es Alex
-Hola Alex, Días sin verte
-Bien… te llamo para avisarte que el sábado de la próxima semana es el cumpleaños de Adriana y
estamos organizando una fiesta sorpresa para ella en mi casa, ¿será que cuento con tu presencia?
-¡Por supuesto! gracias por invitarme…
-Perfecto. Hablamos en la semana entonces
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Ok. Saludos_ lástima que yo no podía decir lo mismo
Fui al mini súper a comprar algunos víveres, pasé por McDonald’s y compré comida para llevar
para nosotros tres, ya eran las 6.00. Conduje hasta casa lento, llegué y guardé el auto en el garaje. Entré
a la casa con las bolsas; Adriana estaba sentada en la sala leyendo uno de sus libros de leyes, estaba
repleta de cuadernos y papeles
-¡Hola Alex! ¿Cómo terminó de llegar Simon?
-Bien, llegó durmiendo_ seguí caminando hacia la cocina y dejé las bolsas en el mesón central
-¿Con quién se peleó?
-Con Adam
-¿Con Adam Vangarret?
-Si
-¿Pero por qué?_ no quería hablar de esa parte
-No lo sé, líos entre ellos_ saqué las cosas de las bolsas y Adriana me ayudó
-Alex, ¿qué te pasa?
-Nada... _ ¿nada? Cuando yo decía “nada” era porque me pasaba “todo”
-Tengo toda mi vida conociéndote Alexandra, ¿qué te pasa?_ la miré y decidí contarle porque si
no Simon se lo iba a contar de todas formas
-No sé si estás al tanto que Adam no me habla desde hace bastante tiempo
-Sí, lo noté, me pareció extraño, incluso le pregunté a Sam en una oportunidad, pero me dijo
que su hermano era extraño y él no se metía en sus líos
-Si así es…
-¿Pero que pasó? ¿Se pelearon por algo? ¿Le hiciste algo? ¿Te hizo algo?
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Sería lo más natural, ¿verdad?, pero no, dejó de tratarme de la noche a la mañana, y hoy le pedí
una explicación, y me salió con la pregunta de que si yo era novia de Simon, luego me dijo “…déjalo así,
tengo mejores cosas que hacer” y se fue dejándome sola. Luego Simon me consiguió llorando, conectó todo
porque me había visto hablando con Adam y supo que estaba llorando por algo que me había dicho él,
salió a buscarlo, y bueno… el resto creo que lo sabes
-¿Con que esas tenemos? ¿Alex, no te das cuenta?
-¿De qué?
-Ambos se pelearon por celos
-¿Qué?
-No hay que ser muy inteligente para darse cuenta. Adam no te trata desde hace un tiempo, más
o menos desde que tú y Simon salen, ¿cierto? y Simon sale corriendo a defenderte de él porque te hirió.
Les gustas_ ¿qué les gusto? De Simon lo suponía, era evidente, ¿pero Adam?
-¿Yo gustarle a Adam? Vaya manera de demostrarlo
-Claro, está celoso Alex, sólo está furioso porque estás con Simon. Adam hizo mucho con
protegerte ese día en el bosque, acompañarte a casa, se notaba que le interesabas, te miraba con deseo
incluso
-Tiene sentido lo que dices, pero no lo sé, y dudo poderlo averiguar, no creo que nos volvamos a
tratar alguna vez.
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Capítulo 8
La mañana del sábado fue como todas las demás, no me sentía bien la verdad, estaba
deprimida, tenía tiempo que no me sentía así, la mayoría del tiempo siempre estaba de buen humor,
pero cuando algo lograba molestarme o entristecerme, lo hacía de verdad.
A eso de las 10.00 de la mañana llamé a Simon a ver como seguía, contestó una mujer que
debía ser su tía
Colgué la llamada y Adriana tocó la puerta de mi habitación
-Pasa. ¿Desde cuándo tocas la puerta?
-No lo sé… ¿Que vas a hacer hoy?
-No tengo idea, quizá me ponga a lavar ropa y haga algunas tareas de la universidad, ¿por qué?
-Andrés y yo pensamos ir a la playa en Milwaukee, ¿por qué no vienes con nosotros?_ de verdad
no tenía ni las más mínimas ganas de salir. En situaciones normales hubiese dicho que si
inmediatamente, amaba estar en la playa
-Creo que no Adri, no estoy de humor y tengo cosas que hacer aquí en casa
-¿Estás segura? Nos vamos en una hora, regresamos mañana
-No de verdad, prefiero quedarme sola, así podré pensar
-Te entiendo, bueno…_ torció la boca y salió del cuarto cerrando la puerta.
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Andrés y Adriana terminaron yéndose a las 12.00 del mediodía, yo salí a despedirlos a la puerta.
Encendí el equipo de sonido que teníamos en la sala y puse mi iPod a ver si me animaba a limpiar, la
música siempre me daba ánimos. Limpié las ventanas, las mesitas y las lámparas cantando y bailando al
ritmo de la música que sonaba, ser latina era lo mejor del mundo, porque llevabas en la sangre el buen
ritmo. Subí a mi habitación y saqué la ropa sucia, bajé al sótano donde estaba la lavadora y la secadora.
Se hicieron las 2.00 y me dio hambre así que decidí comerme algo. Subí a la cocina y preparé una
ensalada rusa con un bistec a la plancha. Comí viendo las noticias y volvieron a hablar de otro asesinato
”…El asesino volvió a atacar, en esta ocasión a las afueras de la ciudad, el incidente ocurrió anoche a eso de las 7 de
la noche. La víctima fue chica de nombre Amber Williams de 26 años de edad, encontramos sus documentos en el
fondo de la camioneta que manejaba. El cuerpo se halló fuera de la camioneta. El modus operandi fue el mismo,
atacó a la víctima y luego la quemó…”
¿De qué se trataba todo esto? ¿Qué clase de persona era capaz de hacer semejante cosa? Apague
el televisor, lavé los platos sucios, recogí todas las cosas de limpieza y apagué la música, subí a mi
habitación a bañarme. Tomé un baño con burbujas por una hora, me sentía tensa. Salí en toalla a mi
cuarto ya el sol estaba más opaco, abrí el closet y escuché que me llamaron <<Alex, Alex…>> voltee
hacia la ventana en seguida, pero no había nadie, y volví a escuchar que me llamaban. Decidí ponerme
unos jeans, unas botas y un sweater marrón cuello largo con una chaqueta negra.
Salí por la puerta trasera de la cocina con la cámara y la linterna metida en un bolsito pequeño y
caminé hacia el bosque. ¿Estaba loca? Si, eran ya las 4.00 de la tarde y no era muy cuerdo adentrarse en
el bosque a esa hora porque pronto oscurecería, pero algo me decía que tenía que ir. Caminé bosque
adentro hasta que llegué a la laguna, me arrodillé en la orilla y tomé un poco de agua, me sentía agitada,
me recosté de una piedra y miré hacia el norte y por alguna razón Adam me vino a la mente, y por otra
razón pero ilógica me quedé dormida sobre la piedra
<<…”Alex, Alex….” Adam me llamaba insistentemente pero yo huía de él… “¡déjame en paz!”,
hasta que logró alcanzarme y me tomó por el brazo, mi corazón latía muy fuerte, me volteó y me apretó
contra él….>>
Me desperté de golpe, abrí los ojos y vi las estrellas, voltee y había un hombre a mi lado
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-¿Quién es usted? ¡Aléjese de mí!_ << ¡el asesino!>> dije con cautela, saqué de forma torpe la
linterna del bolso, la encendí y alumbré hacia el hombre. Era Adam quién observaba fijamente algo
hacia el norte_ ¿Adam? ¿Qué haces aquí?
-¿Qué crees tú? Cuidando de ti nuevamente… ¿Tú no ves las noticias?
-Sí, pero ¿por qué me proteges? ¿Cómo sabías que yo estaba aquí?
-Yo suelo venir seguido por aquí, me gusta respirar aire puro, y supongamos que no he tenido
días geniales. Llegué y te vi aquí tendida
-Bueno, ya me desperté, me voy a casa_ intenté ponerme de pie pero Adam me detuvo
-No Alex, espera un momento…_ lo miré violentamente pero con un signo de interrogación
dibujado en mi frente
-¿Ah? No por favor Adam, si me vas a hablar de la pelea de ayer, no tengo ánimos
-No es sólo de eso de la cual quiero hablarte, quiero explicarte unas cosas y arreglar nuestra
relación, creo que no es justo para ti ni para mi esta situación_ Ahora sí que no entendía nada. Su
expresión facial era tensa, sus ojos eran gris intenso con las pupilas dilatadas
-No entiendo nada Adam ¿de qué se supone que tienes que hablarme?
-Ayer no fui amable contigo, y no lo merecías, me buscaste para conseguir respuestas y por el
contrario conseguiste más interrogantes_ mi tensión se fue bajando un poco, pero aún estaba en guardia,
él estaba triste
-¿Te pasa algo Adam?
-Nada especial. Sólo quiero que hablemos_ me miró dulcemente como lo hacía Simon, pero esa
mirada causaba otro efecto en mí; me derretía por completo, era como si me hipnotizara
-Hablemos entonces…_ busqué una postura cómoda y lo miré dispuesta a escucharlo
-Sé que te preguntas por qué cambié contigo, y no sabría exactamente cómo responder eso_
entonces recordé lo que Adriana me había dicho la noche anterior
-¿Por qué me preguntaste si era novia de Simon?
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Tenía curiosidad, siempre los veo juntos y él no es de mi agrado tampoco…_ su cara se tornó
obstinada, me hizo gracia, pero tuve que contener la risa
-Mmmm… con que curiosidad, y supongo que eso explica tu cambio
-Digamos que si…_ me miró una vez más pero esta vez lo hacía con deseo, su mirada se
intensificó_ ¡Ay! ¿Qué demonios…?_ y sin darme cuenta se abalanzó sobre mí y me plantó un beso en
los labios. Mi corazón se aceleró, supongo que hasta yo lo escuchaba desde fuera. Sus labios eran suaves
pero fríos, sabían a sangre, algo así, era como un sueño ¿y si era otro de mis sueños? Pero esta vez no
quería despertarme. Su mano izquierda se posó en mi mejilla derecha, me besaba con pasión pero
lentamente, abrí los ojos y vi el cielo estrellado, y fue cuando caí de golpe en la realidad y decidí yo
misma despertarme de ese sueño y lo empujé con poca fuerza
-¿Qué demonios estás haciendo Adam?
-Una estupidez… Pero si te soy sincero, es la mejor estupidez que he hecho en mi vida…_ me
miró con gesto de vergüenza
-Definitivamente… Ahora no entiendo absolutamente nada ¿que se supone que significó ese
beso?
-¿No te diste cuenta? Se supone que ese beso respondería tu pregunta de por qué me había
alejado de ti_ la verdad ese beso me había confundido más ¿que se supone que era lo que tenía que ver?
Me había dicho que una de las razones era porque compartía mucho tiempo con Simon y luego se me
lanza encima. ¡Claro! Adriana tenía razón
-¿Celos de Simon?
-Eres más inteligente de lo que creí…
-¿Pe… pe… pero por qué?
-¿Y todavía lo preguntas? Te digo que no me agrada el chico con quien sales, te dejo de tratar a
raíz de que sales con él ¿y todavía no lo entiendes?_ pues sí, era lo bastante evidente la verdad
-Ahora que lo explicas así… ¿Pero por qué nunca me dijiste nada?
-Hay muchas razones además de Mazzocca por la cual me alejé de ti_ ¿ah sí? ¿Cuáles serían?
-Pues, explícame cuáles son esas razones
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Es muy complicado, pero básicamente no puedo enamorarme de ti_ << ¿por qué no?>>
-¿Y eso por qué? Me imagino que es por tu adorable novia Phoebe
-¿Phoebe? si, ella podría ser una razón_ se rió con el ceño fruncido_ digamos que no soy el tipo
que te conviene_ en ese momento recordé lo que me había dicho Vanessa <<…no te fíes de él…>> pero
¿qué era eso tan feo que me separaba de él?
-Eso debería decidirlo yo, ¿no crees?_ ambos nos vimos por unos segundos, su mirada era
intensa. Me moría de ganas de besarlo. Me miró y sonrió de repente_ ¿Qué?
-Nada, sólo que esta situación es graciosa. Es mejor regresar, vamos, yo te acompaño una vez
más a casa_ se levantó y me tendió la mano derecha para ayudarme a levantar, tenía la mano helada,
pero eso se debía al frío que hacía esa noche. Caminamos de regreso a mi casa en silencio, abrí la puerta
de la cerca y subí las escaleras de la parte de atrás de la casa y me paré en la puerta
-¿Quieres pasar a tomar algo?
-No creo que deba, estás sola en casa…_ ¿cómo sabía que me había quedado sola? Seguramente
Sam le contó que mis hermanos se fueron a Milwaukee
-Tengo 21 años de edad Adam, no tengo que pedirle permiso a nadie
-Aun así, pienso que no debería. Que pases buenas noches, Alex…_ se volteó para salir pero lo
detuve
-¡Adam espera!
-Dime…
-Sólo quiero saber si podemos seguir siendo amigos, al menos
-No lo sé Alex, no deberíamos… Descansa…
Se dio a vuelta y se marchó; ¿por qué no deberíamos ser amigos? ¿Qué era eso que escondía
Adam?
Entré a casa y dejé el bolso sobre el mesón de la cocina, abrí la nevera y tome un vaso de agua
bien fría, miré el reloj de la pared y eran las 9.00 ¿cuánto tiempo me había quedado dormida? ¿Y por
qué? Fue como un desmayo más bien. Subí a mi habitación, no tenía apetito, me quité la ropa y me
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
metí al baño a cepillarme los dientes, salí y estaba el cuervo parado en la ventana observándome, lo
espanté y cerré la ventana. Apagué la luz y me acosté, me quedé viendo al techo pensando en todo lo
reciente: Adam me había besado, era el pensamiento más claro en mi mente, le gustaba como Adriana
me había dicho. Pero ahora me mortificaba el hecho de por qué teníamos que estar lejos el uno del otro.
¿Por qué los hombres se complicaban tanto cuando querían? después dicen que somos nosotras las
mujeres, yo nunca he tenido la mejor de las experiencias con los hombres, algo debía de estar fallando en
mí, o era alguna especie de karma.
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Capítulo 9
Era una mañana común, era lunes, era mi primer día dando clases en la primaria de Sioux Falls,
estaba algo nerviosa, y tenía toda la mañana para drenar esa ansiedad. En la universidad todo era igual
cada mañana cuando llegaba; mi primera clase del día era mi favorita Geografía Internacional con el
profesor Johnson. Llegué al salón de clases y todos estaban sentados en sus habituales lugares, saludé a
Vanessa y a Simon, Adam estaba sentado en el puesto de mi lado izquierdo como siempre, sólo nos
dedicamos una breve sonrisa tímida y un “hola”. Nuestra relación había mejorado excesivamente poco,
insistía en estar alejado de mí. Entró el profesor al salón de clases
-Buenos días jóvenes, como les prometí hoy hay interrogatorio como todos los lunes. Hoy nos
corresponde el interrogatorio con Europa ya que lo trabajamos en 2 semanas, así tantearemos el terreno
para que ustedes tengan una idea de cómo va a ser el examen el Miércoles_ sacó de su maletín su típica
lista de preguntas, todo el mundo se ponía tenso ante dichos interrogatorios_ bien, empecemos…: señorita
Collins empecemos con usted. Capital de Austria
-Viena
-Ok, un punto. Capital de Bélgica
-Bruselas, señor.
-Excelente, 2 puntos en total. Señor Mazzocca vamos con usted, en efecto no preguntaré nada
de Italia, eso le daría ventaja_ dijo bromeando para relajar a la audiencia_ por 2 puntos: nómbreme 2
ciudades europeas de diferentes países que hayan pertenecido a la antigua Unión Soviética
-Kiev y Moscú
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-¡Excelente!, se ganó sus dos puntos_ a mí me resultaba divertido y a algunos también estos
interrogatorios porque eran como un programa de concursos_ prosigamos con usted señor Tanner, por 2
puntos: nombre de las islas españolas donde se encuentran Ibiza y Palma de Mayorca_ el pobre se quedó
en blanco_ señor Tanner esperamos su respuesta
-No… No la sé señor
-Es una verdadera lástima. Lo que quiere decir que cualquiera de los demás tiene la oportunidad
de responder la pregunta y sumar 2 puntos más a su puntaje reglamentario de hoy_ el puntaje
reglamentario eran 5 puntos por alumno por cada interrogatorio y si alguno no respondía correctamente,
cualquier alumno tenía la oportunidad de responder y ganar más puntos, pero si tu respuesta era errada,
perdías la misma cantidad de puntos que poseías. Era el propio concurso de televisión, sólo que no
ganabas dinero sino puntos en tu calificación_ Bien ¿quién se atreve a responder?_ levanté la mano_
Señorita Torres
-Islas Baleares, señor
-¡Respuesta correcta! Ha ganado 2 puntos adicionales, sigamos con usted, está en la etapa
plateada_ quería decir que tenía que responder una pregunta con varias respuestas, un punto por cada
respuesta correcta_ Nómbreme las capitales de los países Escandinavos
-Oslo, Estocolmo y…Helsinki
-¡Excelente! Quiere decir que lleva 5 puntos. 4 reglamentarios y 1 adicional_ el profesor siguió
con su interrogatorio y la mayoría salió bien.
Al salir de la última clase del día me sentí un tanto ansiosa otra vez, ya que de allí me iba a
almorzar con Simon y Vanessa a la pizzería de la cuadra de abajo, y luego saldría camino a mi nuevo
trabajo. Le dediqué una mirada a Adam cuando íbamos saliendo del salón de clases, iba solo, tenía varios
días, pocos, pero días al fin que no lo veía con su “simpática novia”. Salí directo al baño de damas, le dije
a Simon que me esperara en el estacionamiento, que buscara a Vanessa mientras. Entré al baño y me
retoqué el maquillaje, cuando estoy guardando mis cosas en mi bolso entró Phoebe, la vi a través del
espejo << ¡Fantástico!>>
-A ti estaba buscando…_ su mirada era exacta a la del día que “la conocí”
-Hola Phoebe, yo estoy bien ¿y tú? ¿Bien? Qué bueno, adiós_ no me molesté en levantar la cara
hacia el espejo de nuevo o voltearme a verla de frente, estaba ocupada recogiendo mis cosas de encima del
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
mesón donde están los lavamanos. En cuestión de abrir y cerrar de ojos la tenía encima de mí
recostándome de la pared. ¿Cómo pudo llegar tan rápido?
-Por fin lograste lo que supuse que estabas buscando…
-¿Perdón…? ¡Quítame las manos de encima!_ forcejee con ella tratando de quitarle sus manos de
mi chaqueta pero no pude, y vaya que yo era ruda
-Adam me dejó, y por lo que creo ¡fue por ti!_ hasta donde yo sabía ellos eran inseparables y
tenían mucho tiempo juntos.
-¿Que? ¿Qué?_ en ese momento dejé de forcejear con ella por un momento
-Él no me dio ninguna razón, sólo que ya no quería estar conmigo. ¡Él y yo hicimos un pacto de
estar juntos para siempre y llegaste tú y lo echaste todo a perder!_ me agarró con una mano por el cuello y
me empezó a ahorcar con fuerza. La vi y empezaron a brotar lágrimas de sus ojos pero con la expresión
furiosa, tenía las pupilas exageradamente dilatadas y empezaron a brotarle las venitas alrededor de los
ojos. Me asusté, no podía gritar porque tenía mi garganta oprimida con sus manos, ¿cómo podía tener
tanta fuerza cuando era tan delgada? Luché por soltarme, pero mis intentos no sirvieron de nada. ¿Por
qué no había nadie en el baño en ese momento? Para mi salvación entró alguien al baño pero no vi quien
era
-¡Alex! ¡Suéltala!_ era la voz de Vanessa, se le abalanzó encima a Phoebe lanzándole un
puñetazo muy efectivo como todo un varón. Lo que provocó que Phoebe me dejara libre; yo caí en el
suelo tosiendo y tratando de respirar con normalidad agarrándome la garganta con ambas manos.
Vanessa se puso entre nosotras, estaba furiosa, miraba a Phoebe con recelo. Me ayudó a ponerme de pie.
Phoebe me vio mientras me levantaba
-¡Te juro que ambas pagaran!_ salió furiosa
-¿Estás bien Alex? ¿No te ha hecho nada?_ en ese momento entró Simon al baño
-¿Qué pasó? ¡Alex! ¿Qué te sucedió?_ me vi en el espejo y no tenía heridas, pero me imagino que
estar respirando de forma irregular y ver a Vanessa con expresión preocupada indicaba que algo me había
sucedido
-Un encontronazo con Phoebe
-Pero ¿por qué? ¡No! No me digas… fue por Vangarret, ¿verdad?
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-No lo sé, estaba como loca, solo se abalanzó encima de mi sin decirme nada, sólo me decía que
se las iba a pagar y me ahorcó con claras ideas de matarme asfixiada_ dije mintiendo y por lo visto con
éxito
-Ustedes las mujeres pelean peor que nosotros los hombres, ustedes van directo a la muerte…_
dijo en tono burlón_ me alegra que no llegó a hacerte daño, aun así no se me sale de la cabeza que fue por
culpa de Vangarret
-¡Simon! Por favor no quiero más problemas, me prometiste que nunca más volverías a tocar a
Adam, suficiente con esta loca por hoy, ¿sí?_ Vanessa tomó mi bolso y Simon me tomó de la mano
-Está bien, sólo porque tú me lo pides, pero eso no deja que no trague a ese tipo
-¿Segura que estás bien? Mejor vamos a la enfermería
-No Vane, no exageres, no me duele nada, ya estoy respirando normal tranquila. Vámonos a
comer, ya me dio algo de hambre_ mentí de nuevo, la verdad no tenía ni pizca de hambre, pero tenía que
disimular un poco la situación.
Salimos al estacionamiento frontal y cada uno se montó en su respectivo auto. Bajamos a la otra
cuadra para ir a la pizzería. Entramos e hicimos la fila para hacer el pedido. La pizzería estaba llena de
estudiantes de la universidad
-¿Que van a comer ustedes?
-Yo quiero la misma de siempre, con extra de queso, pero…no tengo mucha hambre, Vane ¿por
qué no pedimos una mediana para las dos?
-Ok, de igual manera no tengo mucho apetito
Comimos y conversamos acerca de la universidad, del interrogatorio loco del señor Johnson,
definitivamente era nuestro profesor favorito, era nuevo en la universidad, por lo que me contaba
Vanessa, el anterior era “Un ogro vestido con ropa Armany” siempre me reía mucho cuando lo contaba.
Terminamos de comer y nos despedimos en la puerta de la pizzería, ambos me desearon suerte
en mi primer día, y yo le deseé suerte a Simon en su partido de soccer que tenía en la universidad, ya que
había logrado entrar y era su primer partido. Lástima que yo no podía asistir sino hasta la final del 2do
tiempo. Me fui hasta la escuela que quedaba a 3 cuadras, me sentía extraña, empecé a pensar en lo que
me había dicho la loca de la novia, o ex novia de Adam << ¿Terminaron?>> pero ¿por qué? Adam había
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
hablado conmigo esa noche en el bosque y me dejó claro que estaba celoso de Simon, pero en ningún
momento me dijo estar enamorado de mí, ¿o era algo que yo tenía que deducir yo sola?
Llegué al estacionamiento de la escuela primaria, justo al puesto que el profesor Adams me
había indicado el día que firmamos el contrato en su oficina, y como prometió tenía mi nombre escrito en
una plaquita de metal “Profesora Alexandra E. Torres”, se sentía raro pero muy bien la verdad. Fui
directo a la dirección a reportarme. Cuando llegué me recibió el profesor Adams
-Buenas tardes señorita Torres
-Buenas tardes profesor Adams
-Llegas puntal como siempre, firma acá tu ingreso y vamos a llevarte a tu zona de trabajo_ firmé
la planilla y nos fuimos a la parte de atrás, atravesando el pasillo de la escuela, había ruido en todos los
salones, tenía tiempo que no entraba en un recinto de tantos niños. Llegamos a las canchas de futbol que
habían en la parte de atrás de la escuela, eran pequeñas_ Esta será tu zona de trabajo o si bien lo prefieres
puedes utilizar la zona techada de la entrada de los vestidores, pero todo esto es tuyo, puedes disponer de
él como gustes. Si necesitas algún material pásalo por escrito a dirección un día antes_ su explicación fue
interrumpida por una bulla que provenía de detrás de nosotros. Eran los niños que venía en fila hacia
nosotros, eran mis primeros alumnos_ Parece que llegaron tus primeros chiquillos_ me dijo sonriendo
dándome ánimos_ ¡Hola niños! Buenas tardes
-Buenas tardes, señor director_ respondieron todos los niños en unísono
-Maestra Jeffers colóquelos en las gradas sentados por favor para presentarle a su maestra
nueva_ la mujer obedeció, tenía rasgos latinos y muy amables, típico de una maestra de primaria. Estos
niños eran de 2do grado, niños entre 7 y 8 años o sea los más pequeños que me tocaba darle clases. Una
vez que los niños se sentaron de forma ordenada a excepción de un niño gordito que estaba en el segundo
peldaño de la grada a quien el señor Adams le tuvo que llamar la atención_ Bien niños, esta es su nueva
materia, se llama “Esparcimiento y Tiempo Libre” y ella es su maestra, la señorita Alexandra Torres,
espero no recibir quejas de ella acerca de su comportamiento… Señorita Torres son todos suyos, buena
suerte_ respiré hondo y le sonreí, me paré en frente de los niños
-¡Hola niños! Buenas tardes
-Buenas tardes señorita Torres_ todos corearon mientras el profesor Adams se alejaba a paso
apresurado de nosotros
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Buenas tardes señorita Jeffers_ ella sólo sonrió y asintió con la cabeza
-Bueno niños, como les dijo el director, yo seré su nueva maestra de esta materia, pero
dejémonos de diplomacias, con toda confianza me pueden llamar Alex, así me llaman mis amigos y está
claro que ustedes serán mis amigos_ les sonreí y ellos hicieron lo mismo_ Vayamos a lo nuestro, ¿a quién
de ustedes les gusta escuchar historias?_ todos levantaron la mano de forma entusiasmada
-¡A mi…!_ me reí sonoramente
-Si ya me doy cuenta, lo supuse… yo no seré quien los regañe y yo no califico, solo doy regalos,
si ustedes responden mis preguntas o participan mucho durante nuestras actividades se llevaran como
premio un dulce, ¿qué les parece?_ les mostré una paleta de fresa que saqué del bolsillo de la chaqueta.
Todos gritaron emocionados
-¡SI…!_ tanto la maestra como yo nos reímos y nos vimos con gesto diciéndonos “qué fácil es
comprar a un niño”. Y en efecto yo había ideado esa táctica para ganármelos y así tenerlos motivados de
alguna manera, eso lo había aprendido del profesor Johnson, tenía que haber diversión dentro de la
educación, eso nos abría el interés. A pesar de todo eran pocos niños, eran alrededor de 20 niños, el que
más me llamaba la atención era el gordito intranquilo así que decidí hacerle una pregunta
-¡Oye tú!_ el volteó_ ¿cómo te llamas?
-Albert_ me miró con susto como si esperara un regaño
-Bien Albert, vamos a hacer 2 tratos, ¿sí?_ el asintió con la cabeza_ si tú te portas bien durante
las dos horas todos los días yo te regalo un dulce todos los días, ¿te parece?
-Sí, Señorita Torres…
-El segundo trato es que no me llames maestra, me llamo Alex, así quiero que me llamen todos,
yo no soy su maestra sino una amiga que vino a jugar con ustedes y vino a contarle historias de terror…_
hice la dramatización mala de un monstruo. Una niña de rizos rubios levantó la mano_ Dime, ¿cómo te
llamas?
-Samantha… Alex
-Estamos progresando_ les dije a todos sonriendo_ dime Samantha
-Es que no me gustan los cuentos de terror, me dan miedo_ reí
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-No te preocupes, también se historias con hadas, princesas y caballos, ¿te gustan esas?_ asintió
con la cabeza. Mamá siempre me había dicho que yo tenía un don para los niños, los bebés y los animales
y yo también lo sabía, eso me hacía feliz. Otro niño levantó la mano_ ¿Cómo te llamas?
-Christian Allen_ se veía un niño serio, era el único que se había presentado con nombre y
apellido como un adulto
-¿Te puedo decir Chris?
-Si
-Bien, dime, ¿qué me quieres decir?
-¿Podemos jugar béisbol?
-Ahora tengo planeado otra cosa para ustedes, ¿qué te parece si organizamos un juego de béisbol
para la próxima vez que nos veamos esta semana?_ la idea de organizar un juego era buena idea, así podía
citar a los padres para que vieran sus hijos e hijas jugar béisbol. Ver a niños jugando cualquier deporte era
realmente tierno
-¡Genial! Gracias…
-Gracias a ti por la idea_ le guiñe el ojo_ ok mis niños, ¿a quién le gusta dibujar?
-¡Si…!
-Hoy nos tocará dibujar nuestro personaje favorito de caricaturas o películas_ saqué de mi bolso
un lote de hojas blancas. Le pedí a la maestra Jeffers que me ayudara a mover a los niños a la zona
techada, ya que estaríamos más cómodos y el suelo era liso para que los niños afincaran. Entre la maestra
y yo entregamos las hojas en blanco y les pedí que sacaran sus lápices y colores_ Van a dibujar al
personaje que más admiran y que ustedes quisieran ser cuando grandes. Después me van a explicar quién
es y por qué lo admiran. ¿Bien?
-Si Alex…_ todos empezaron a trabajar. Yo le entregué una hoja a la maestra
-Tenga, dibuje el suyo_ ella me miró extrañada_ no me mires así, nosotras también tenemos
derecho a regresar por unos minutos a la niñez_ ella me sonrió y tomó la hoja_ por cierto, ¿cuál es tu
nombre?
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Claire… me puedes llamar Claire, es bueno salirse de lo formal de vez en cuando_ ambas nos
sonreímos. Yo tomé mi hoja y me senté en el suelo, todos los niños estaban concentrados dibujando_
¿Cómo llegaste hasta aquí?
-Por cosas de la vida. El director Adams es profesor de mi hermano en la universidad y por
razones que no recuerdo muy bien el profesor le ofreció trabajo en el high school como profesor de
química y biología en las tardes, y mi hermano le habló de mí ya que yo también estaba buscando trabajo.
Estamos casi recién mudados, tenemos 3 meses y medio viviendo aquí
-¿De dónde vienen?
-De Venezuela
-Se nota que eres latina, tienes ese don que la mayoría tiene
-Siempre me han gustado los niños, todos alguna vez lo fuimos también_ yo me traté de dibujar
a Tinkerbell, era mi hada favorita, ya había pasado la primera hora y ya todos los niños habían
terminado_ ¡Niños! Todos vengan a sentarse a mi alrededor formando un circulo_ todos se sentaron
rápido a mi alrededor, yo me metí entre dos niños y Claire me imitó_ Bien señoritos, veamos que dibujó
cada uno. Empecemos contigo_ señalé a un niño que estaba dos niños más allá de mí. Era delgado con el
cabello negro azabache y ojos oscuros_ ¿Cómo te llamas?
-Jesse
-A ver Jesse, muéstranos que dibujaste y dinos por qué admiras a tu personaje_ él levantó la
hoja tenía dibujado algo que yo entendía que era Spider man
-Dibujé a Spider man, tengo muchos muñecos como él_ era cierto, su bolso era de Spider man_
me gusta mucho como le sale la telaraña de aquí_ señaló su muñeca izquierda_ y como trepa paredes, me
gustaría hacer eso
-A todos nos gustaría hacer eso, pero nunca lo intentes a menos que salga telaraña de aquí,
¿ok?_ le señale mi muñeca, era una buena forma de prevenirlo de intentar hacer cosas de súper héroes, era
algo totalmente normal en un niño_ Sigamos contigo Samantha, ¿qué dibujaste?_ levantó su hoja y vi algo
como una muñeca o una persona, no se veía bien
-Dibujé a Barbie, cuando sea grande quiero tener tanta ropa como ella y bonita_ se veía que iba
a ser muy delicada cuando fuera mayor
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Y te apuesto a que serás tan hermosa como Barbie mientras cuides tu cabello, tus dientes y tu
salud comiendo lo que tus papás te den en cada comida_ detrás de cada discurso que le daba a los niños
debía de haber algo educativo, esa era la ciencia de la materia, diversión con educación
-Sí, pero a mí no me gusta comer zanahorias y ni esas ramas raras que mi mamá le pone a la
comida, saben espantoso
-A mí tampoco me gustaban, pero cuando empecé a crecer me daban dolores en la barriga y me
estaba poniendo fea, mi mamá me decía que era por no comer vegetales ni ensaladas. La zanahoria te
pone las mejillas rosadas, y hace que veas mejor_ le acaricié la mejilla y ella me sonrío
-Chris, muéstrame a ver qué dibujaste_ levantó su dibujo y había dibujado casi perfectamente un
muñeco con sombrero de visera ancha y un cuchillo en la mano_ ¿quién es?
-Van Helsing_ << ¿Van Helsing?>> ¿cómo un niño iba a admirar a Van Helsing?, un adolescente
lo haría, pero ¿un niño de 8 años? a mí me gustaba Van Helsing por la historia de vampiros, hombres lobo
y Frankestain, además que en la película quién interpretaba a Van Helsing era Hugh Jackman. Quizá el
niño veía mucha televisión como cualquier niño, pero en lugar de ver caricaturas, veía películas en TNT
-¿Van Helsing? ¿Y por qué te gusta Van Helsing?
-Lucha con monstruos todo el tiempo y es muy valiente_ la mayoría de la veces a los niños les
producía miedo ver monstruos y a mi parecer más como los mostraban en la película de Van Helsing,
pero estos niños de hoy en día no eran igual a cuando yo era niña definitivamente
-Ser valiente es muy bueno, nos ayuda a enfrentar muchas cosas como los monstruos que
enfrenta Van Helsing. Además Van Helsing protegía a los seres que quería y eso es una virtud. Eso sin
incluir que Van Helsing era muy guapo como tú…_ le sonreí y él me devolvió la sonrisa. Era un niño muy
lindo de cabello castaño y ojos color miel, nariz de botón y labios pequeños. Su mirada era intensa pero a
la vez dulce. Pero había algo que me preocupaba, él utilizó muchos colores fuertes en su dibujo: Negro,
marrón, rojo. Y según lo que yo sabía de psicología, no era normal que un niño utilizara tanto esos
colores en su vida cotidiana, eso reflejaba algún trastorno. Algo no estaba bien con Chris._ Yo dibujé a
Tinkerbell. Ella es mi favorita, es muy linda, muy valiente y lucha por conseguir lo que quiere a pesar que
todo le salga mal, ella no se da por vencida. Hará lo imposible hasta conseguir ser hada del campo_ una
niña de cabello liso a nivel del cuello intervino
-¿Alex, las hadas existen?
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Hay gente que dice que no, pero las hadas son seres mitológicos que sólo seres muy inocentes
como ustedes los niños pueden verlos, pero si lo desean con el corazón_ todos abrieron los ojos como
platos dejando salir frases como “¡Wow!”_ Bien mis niños, es todo por hoy, ya se cumplió la hora, así que
tenemos que irnos_ algunos pusieron caras tristes incluyendo a la niña de cabello corto castaño
-¿Alex nos seguirás hablando de las hadas la próxima clase?_ todos los demás niños me
miraban. En total eran 8 niños y los 12 restantes eran niñas
-Claro que sí, de hadas y de quién ustedes quieran_ entonces Albert intervino
-¿Alex y sabes algo sobre los súper héroes? Sobre Superman?_ Superman era un clásico entre los
súper héroes y en realidad yo sabía mucho de súper poderes y cuentos fantásticos, desde niña me llamaron
la atención ese tipo de historias, y por lo que veía yo había despertado su interés por escuchar historias.
Chris levantó la mano_ Dime Chris…
-¿El miércoles jugaremos béisbol?
-Claro, incluso tengo pensado organizar un torneo de béisbol entre todos los niños de 2do y 3er
grado, y así sus padres puedan venir a verlos._ todos los niños varones sonrieron emocionados por la
idea_ y ustedes las niñas me van a ayudar a hacer porras, van a ser las animadoras del juego
-Mi hermana es animadora del equipo de futbol de la universidad, me dice que es lo mejor de
mundo_ todas las niñas sonrieron mostrando el mismo interés
-¡Claro que sí!, lo voy a consultar con el director para que nos autorice. Ya hablaremos de eso el
miércoles cuando nos veamos otra vez. Recojan sus cosas y váyanse con la señorita Jeffers_ todos los
niños empezaron a recoger sus útiles mientras Claire se acercó a mi
-Eres muy buena con los niños, se divierten mucho contigo, ya los oigo hablando durante estos
días de ese juego
-Sí, es para entusiasmarlos, a nadie le cae mal eso, y hay que consentirlos un poco de vez en
cuando, lo que me recuerda algo. ¡Niños! Tengan su premio de hoy_ saqué de mi bolso una bolsa con
golosinas y los niños enloquecieron y se aproximaron a mí, le di una a cada uno
-Bien niños, vamos de salida, despídanse de la señorita Alexandra
-Alex, por favor_ Claire me sonrió. Todos los niños se me abalanzaron encima dándome besos
en la mejilla y abrazos a nivel de mi cintura. Se sentía de maravilla, eso indicaba que me los había ganado
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Hasta el miércoles Alex_ me dijo Jesse
-Hasta el miércoles Alex, te regalo mi dibujo, hasta el miércoles_ me dijo Chris. Todos los niños
imitaron su gesto. Se me llenaron de lágrimas los ojos
-¡Gracias! Hasta el miércoles mis niños, pórtense bien
Me sentía feliz y satisfecha, mi primer día había estado estupendo, los niños eran grandiosos.
Tomé los dibujos que me habían dado y los guardé en mi bolso, saqué mi celular del bolso y vi que tenía
un mensaje de Simon que decía
<<Vamos 3-1, ganando nosotros, llega antes que finalice el partido>>
Vi la hora y eran las 4.05 de la tarde, tome mis cosas y salí corriendo hacia el estacionamiento,
me subí en mi auto y arranqué vía a la universidad. Me estacioné en mi puesto habitual y salí corriendo
hacia los campos de futbol que había en la parte de atrás de la universidad. El estadio estaba repleto y
había emoción en la multitud, vi entre el montón de gente, vi a Vanessa y a Adriana sentadas en los
asientos del centro, subí abriéndome paso entre la multitud
-¡Hola chicas! ¿Qué tal va el partido?_ Vi el marcador y era el minuto 75 de partido, iban 3-2 a
favor del equipo de nuestra universidad. Estábamos jugando contra los chicos de la universidad Omaha.
Era un amistoso que daba apertura a los inter-universidades de Sioux Falls, Minneapolis, Omaha y
Chicago. Eran aproximadamente 10 universidades quienes participaban en este torneo. Miré hacia el
campo a ver si lograba ver a Simon, y lo vi corriendo a toda velocidad tratando de defender el balón, él
era lateral derecho hasta donde él me había dicho. Pero para mi sorpresa vi a Sam jugando también, no
sabía que Sam jugara futbol; la verdad no debía sorprenderme, algo debía mantenerlo en forma
-¡Hola Alex!, por fin llegas. ¿Qué tal tu primer día?
-¡Mejor imposible…! No sabía que Sam jugara futbol soccer
-Sí, tiene un año jugando para el equipo de la universidad
-Genial
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
El partido terminó en el minuto 93, el árbitro dio 3 minutos adicionales, saliendo victoriosa mi
universidad. La afición enloqueció cuando el árbitro sonó el pitazo final, todos celebraron el triunfo de
nuestra universidad.
Nosotras dos nos fuimos al estacionamiento frontal a esperar a Sam y Simon para felicitarlos,
demoraron alrededor de media hora en encontrarse con nosotras. Ambos venían sonrientes yo salí
corriendo hacia Simon y Adriana hacia Sam
-¡Felicitaciones Simon!_ le brinqué encima abrazándolo, él me cargó y me dio vueltas en el aire,
era la única forma de quedar a su nivel, era muy alto. Sudaba pero no me importaba
-Gracias… _ me dirigí hacia Sam y le di un abrazo
-¡Felicitaciones Sam!
-¡Gracias Alex!
-¿Qué les parece si vamos a celebrar?_ dijo Vanessa de forma muy entusiasta
-Me parece buena idea_ dije_ ¿por qué no vamos a comer algo?
-¡Perfecto!_ dijo Simon_ ¡tengo tanta hambre que me comería un elefante!
-Tu siempre tienes hambre Simon…_ todos nos vimos entre sí y nos reímos a carcajadas.
-¿Sam, por qué no manejas mi camioneta y te vas con Adriana? Yo me voy con Alex en su
carro_ Sam aceptó las llaves. Me sentía rara con Vanessa, ella tendría que ir sola en su auto. Era una
salida dispareja, aunque me hubiese encantado que en lugar de Simon, Adam fuera mi pareja en esa
salida, pero no era así. Se me ocurrió una solución para la situación de Vanessa en cuanto estábamos a
punto de irnos
-Simon maneja tú, tengo una llamada que hacer antes de llegar al centro comercial_ le lancé las
llaves y nos metimos al auto. Saqué mi celular del bolso, busqué a Andrés en el directorio y lo llamé
-Aló, ¿Alex?
-¿Dónde estás?
-Llegando a la casa
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Pues, vente al centro comercial al restaurante chino de la mezzanina. Samuel, Adriana, Simon,
Vanessa y yo vamos camino para allá a celebrar la victoria del equipo de nuestra universidad
-¿Cuánto quedó el partido?
-3-2
-Ya voy camino para allá entonces_ tranqué la llamada y Simon me miró con una sonrisa de
complicidad dibujada en el rostro
-¿Te las sabes todas, no?
-Digamos que si…
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Capítulo 10
Llegamos al centro comercial y fuimos directo al restaurante chino, pedimos una mesa para seis,
mi hermano no había llegado todavía. Nos sentamos, vimos la carta y Andrés hizo su entrada, le di con
el pie a Vanessa por debajo de la mesa y ella volteó a ver hacia la puerta, me sonrió abiertamente
Simon se dirigió a mí
-¿Que vas a pedir?
-Sólo arroz frito y un jugo de mora_ Pasamos el rato divirtiéndonos hablando sobre el partido
hasta que Simon cortó el tema
-¿Y a ti como te fue en tu primer día en el trabajo Alex?
-Excelente, los niños son hermosos, tu papá Vane ¡es lo máximo!, planee ciertas cosas con los
niños, digamos que me los gané con trampa, pero siempre funcionan los dulces_ todos sonrieron_ ¿y a ti
Andrés? ¿Como te fue?
-Bastante bien, hoy no di mucho contenido, como era el primer día de clases no quise
recargarlos tanto. Tenía que dar una buena impresión a la primera_ Vanessa intervino
-Seguro que la diste, con un profesor tan bien parecido, no dudo que dejaras a todas las niñas
con la baba afuera_ yo la vi con la ceja izquierda levantada y esbozando una media sonrisa. <<¿Se
atrevió a admirar abiertamente a mi hermano delante de nosotros?>>
-¡Oh! Gracias Vanessa, tú eres muy linda también_ la vio con dulzura. Esa era buena señal
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Aunque no dudo que los niños de Alex no hayan quedado embobados con la belleza de su
nueva maestra_ intervino Simon, me hizo sonrojar
-¡Hey! ¿Y entonces…? Ya me estoy poniendo celosa…_ dijo Adriana fingiendo celos
-Por cierto, Andrés, Alex, tenemos algo que comunicarles_ dijo Sam un poco serio y le tomó la
mano a Adriana. Andrés y yo nos miramos, ya sabíamos por dónde venía la cuestión_ Como eres lo más
cercano a un padre para Adriana y tu como una madre Alex, quiero pedir su aprobación para mantener
una relación sentimental con Adriana_ todos nos quedamos congelados, incluso Adriana, ella lo miraba
con ganas de llorar y con una sonrisa de oreja a oreja. Así que tuve que abrir mi boca para decir alguna
de las mías
-¡Un momento! Ahora soy yo la celosa y la ofendida, primero Samuel Vangarret: no soy lo más
cercano a ser madre de nadie ¿ok? Y segundo: Adriana Torres, ¿por qué no me habías contado nada? No
te lo voy a perdonar… tercero: ¡Felicitaciones muchachos!_ les dediqué la más anchas de mis sonrisas,
ambos se habían puesto tensos por mi regaño fingido. Entonces entró Andrés en acción
-¡Hey!, falto yo… tranquilícense que yo no voy a asustarlos como siempre hace esta tonta_ dijo
señalándome y sonriendo_ la verdad me alegra mucho verlos juntos, ya era hora y sé que vas a cuidar
mucho a mi hermanita menor Sam. Confío en ello…
Mi hermana menor era novia del hermano mayor de mi amor, me sentía feliz por ellos, pero
que perfecto sería también anunciar mi noviazgo con Adam, pero eso era soñar. Adam y yo no
establecíamos una conversación desde aquella noche en la laguna del bosque. Sólo nos limitábamos a
saludarnos por cortesía.
Terminamos de cenar y se hicieron las 7.30, llegamos a la entrada del centro comercial para
despedirnos
Todos nos montamos en nuestros respectivos autos y nos fuimos a nuestras casas, conduje
callada, Adriana puso el reproductor y cayó la canción de N’sync “Yo te voy a amar”. Se me llenaron
los ojos de lágrimas, la razón era Adam. Adriana se dio cuenta
-¿Qué te sucede, Alex?_ me orillé hacia derecha, me detuve y me eché a llorar, ella me abrazó.
Me calmé un poco mientras ella me secaba un poco las lágrimas con sus dedos pulgares_ ¿Alex, que
sucede?
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Que estoy enamorada de alguien y ni siquiera sé que siente él por mí, porque es incapaz de
decirme alguna palabra
-Si te refieres a Simon, creo que él es muy explícito al demostrarte sus sentimientos, se nota que
te adora_ eso lo sabía, pero él nunca me hablado de sus sentimientos, y esperaba que nunca lo hiciera
porque no quería herirlo, yo quería muchísimo a Simon, pero no lo quería como pasaba con Adam. Le
negué con la cabeza a Adriana sin decir ninguna palabra_ ¡Oh! Ya entiendo… ¿Es Adam, verdad?
-Sí, es un idiota. No me dirige la palabra, me dice que es mejor no tener ningún tipo de relación,
que él no es el tipo que me conviene y una cantidad de estupideces que se dicen cuando no queremos
tener a alguien cerca_ seguí llorando desconsoladamente. Logré calmarme. Me sentía como una
completa idiota
-Tranquilízate, a fin de cuentas tu misma me has dicho que nunca terminamos de entender a los
hombres
-Es cierto… gracias por recordármelo_ le sonreí, nos faltaban sólo dos cuadras para llegar.
Llegamos a casa y estacioné en el garaje abierto de mi casa, al bajarnos, alguien se nos acercó
-Hola Alex, hola cuñadita…_hizo una pausa_ ¿Alex, será que podemos hablar?_ voltee
violentamente para asegurarme que mis oídos no me engañaban. Era Adam, estaba hermoso, llevaba
unos jeans negros, una franela gris y una chaqueta de cuero negra; se veía triste. Adriana me miró y me
guiñó el ojo
-Yo voy a entrar para dejarlos charlar a solas_ pasó por el lado de Adam y le dio unas
palmaditas en el hombro.
Yo terminé de sacar mis cosas del auto y cerré la puerta, caminé hacia la puerta de mi casa, no
la abrí, me quedé parada mirándolo
-¿Ahora de que me quieres hablar?_ yo tenía la misma expresión que él, lo sabía
-¿Has estado llorando?_ debía tener la nariz como un tomate de roja, igual que los ojos, era un
problema para mi disimular cuando lloraba
-¿Que importa eso?
-Sé que esas lágrimas llevan mi nombre Alex_ ¿cómo podía saber eso?
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-¿Por qué lo dices? No hables como si fueras el sostén del mundo
-Me parece que ya no debemos seguir forcejeando con esto
-¿Forcejeando con que Adam? Tú eres quien se aleja de mí ¿o se te olvidó?_ hice una pausa_
¿sabes qué? Es mejor dejar todo este rollo a un lado, odio el drama Adam y siento que ya me estoy
pasando de la raya con todo este sentimentalismo, ni siquiera lo mereces
-Lo sé…_ su mirada era intensa pero muy triste_... y te juro que ya no puedo con esto, necesito
decirte tantas cosas…
-Puedes empezar, tenemos toda la noche_ tiré el bolso en el suelo, dispuesta a escuchar lo que
me tenía que decir. Era contradictoria mi reacción, lo sé
-Como sabes, aquella noche te dije que una de las razones por la que te dejé a un lado era
Mazzocca. La segunda razón es… es, que me gustas mucho Alex…_ me lo dijo con mucha tristeza. Yo
no sabía si mis oídos me estaban engañando y me estaban jugando sucio, haciéndome creer que había
escuchado algo que quería escuchar con muchas ansias_ Me gustas Alex, me gustas desde el día que te
vi en el bosque, por eso te protegí, por eso me alejé de ti cuando te vi con Mazzocca. ¡Odio verte con él!_
lo dijo con rabia_ sin embargo mantengo en pie lo que te dije de que no te convengo, pero no me
importa, quiero estar contigo
-Con razón tu novia está así…
-¿Qué paso con Phoebe?
-Para resumírtelo, casi me mata asfixiada, pero nada en general
-¡Oh! Discúlpame… ella es muy impulsiva y desde que terminé con ella está fuera de control
-¿Por qué nunca me hablaste de esto? ¿Por qué no me dijiste todo desde un principio y eso nos
hubiera ahorrado malos ratos? Estuve confundida todo este tiempo, no sabía que decirte. Y sí, estás
lagrimas fueron por ti, no soporto estar lejos de ti…_ se me salieron unas lágrimas y bajé el rostro. Me
tomó desprevenida, me tomó la cara y me besó, me recostó violentamente de la pared pero sin
lastimarme, me tomó por la cintura y me besó apasionadamente, de nuevo volvía a sentir sus labios
junto a los míos, eran tan suaves. Tomó mi cara entre sus manos y me siguió besando, yo desee que ese
momento fuera eterno, no me quería despegar de él, era como si nuestros labios se conocieran de toda la
vida, se entendían muy bien entre ellos y llevaban un ritmo por si solos. Bajó sus manos por mi espalda y
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
me apretó hacía él, quedando tan juntos nuestros cuerpos que ambos cabríamos en una caja sin
problema. Nuestra respiración era entrecortada mi piel estaba erizada por completo y mi corazón latía a
toda velocidad. Por fin me liberó
-No puedo seguir lejos de ti Alex, perdóname, pero no puedo_ nos abrazamos
-No tengo nada que perdonarte, esto es lo mejor para los dos
-Créeme que no lo es. Ojalá nunca sepas el por qué
-Pero por qué no me lo dices tú…
-No creo que sea el momento indicado para que lo sepas_ ¿de que se trataba? ¿Era un
delincuente? ¿Un ex convicto? No lo sé, solo se me ocurría eso y si era eso lo entendía, nadie se siente
orgulloso de eso
-Está bien, no te voy a presionar para que me lo digas, en algún momento lo sabré. Lo más
importante es que ahora al menos la mayoría de nuestros conflictos quedaron resueltos…_ me abrazó
fuerte, estaba frio como el hielo_ estás frío…
-La noche no está muy caliente que se diga Alex_ me dijo sonriendo_ ¿entonces me permites
estar contigo?
-No sólo te lo permito Adam, te lo exijo…_ me dio un beso corto y me abrazó dulcemente. Yo
sonreí de oreja a oreja, ahora sabía lo que Adriana sentía
-¿Quieres pasar a notificárselo a tus hermanos?
-Andrés ha tenido bastante hoy con lo del anuncio del noviazgo de tu hermano y la mía, no sé si
resista el anuncio de noviazgo de su otra hermana menor_ la verdad quería gritárselo al mundo entero
-Apuesto a que si… Entremos_ abrí la puerta de la casa y entré, él se quedó parado del lado de
afuera
-¿En necesario que te invite a entrar?_ afirmó con la cabeza_ Entra, no seas tonto_ entró y cerró
la puerta tras de él_ ¡Andrés, Adriana… Vengan a la sala por favor!!_ grité para que mis hermano
salieran de donde estuvieran, ambos salieron de la cocina y nos vieron a ambos, ahora recordaba que
Andrés no conocía a Adam, por otro lado Adriana nos miraba con una media sonrisa y con
impaciencia_ Andrés te presento a Adam, el hermano de Sam
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Mucho gusto, Adam Vangarret
-Andrés Torres…
-Siéntense, necesito notificarles algo
-Déjame a mi Alex…_ mis dos hermanos nos miraban intrigados, pero Adriana lo hacía con
una gran sonrisa dibujada en su rostro_ Yo sé que no me conocen muy bien, Adriana es la que más me
conoce ya que sale desde hace algún tiempo con mi hermano. Por el contrario Andrés, me estás
conociendo. Pero queremos decirles que Alex y yo nos acabamos de hacer novios
-¡Si!_ Adriana sólo un gritó acompañada de una gran sonrisa_ ¿viste hermanita que yo tenía
razón…?_ saltó hacia mí y me abrazó
-¡Wow! Mis dos hermanas me dicen que tienen novio el mismo día… Ni siquiera sabía que
ustedes dos estuvieran saliendo
-De hecho no lo hacíamos, fue algo repentino, nos queríamos en silencio por así decirlo
-Como dijiste, apenas nos estamos conociendo, pero si mi hermana te escogió es porque eres un
buen tipo y debo darte algo de crédito por ser hermano de Sam, él me cae muy bien
-Gracias por el crédito, pero mi hermano es el agraciado de la familia
-Eres sincero, pero no te desacredites
-Ya me tengo que ir, tengo cosas que hacer_ Todos nos levantamos al mismo tiempo_ Hasta
luego entonces, que pasen buena noche_ se despidió de mis hermanos. Lo acompañé hasta la puerta
-Será hasta mañana entonces…
-Pues sí, mi bella dama…_ me acaricio la mejilla izquierda. Su mirada era arrolladora, era
profunda e intensa pero muy fría_ Nos vemos mañana en la universidad_ me besó en la frente con sus
labios suaves y fríos y se marchó.
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Capítulo 11
Me voltee y mis hermanos estaban en la entrada de la sala observándome, yo tenía una sonrisa
abierta, no podía ocultar mi felicidad. Adriana vino hacia mí y me abrazó
-¿Lo ves? Sólo había que tener paciencia y esperanza
-Si lo sé, la vida es tan extraña…_ esta vez Andrés vino hacia mí y me abrazó
-Vaya sorpresa nos diste Alex, pero por lo que veo fue más sorpresa para mí, yo pensé que
vendrías a darme la noticia de que eras novia de Simon_ era algo de esperarse y lo más lógico
-¿Sí, no?, pero Simon es sólo un gran amigo a quien adoro, nada más
-Sí pero creo que eso él no lo va a entender tan bien como nosotros_ en eso Andrés tenía
mucha razón, siempre la tenía_ tus gustos son tan raros Alex, o sea no digo que Adam sea mal parecido
(¡ay por Dios! Ya empiezo a hablar como una mujer, parte negativa de tener sólo hermanas), pero a lo
que me refiero es que pensé que elegirías a Simon, se nota a leguas que te quiere. No digo que Adam no,
pero es tan extraño, como… no lo sé, es lo contrario a Sam_ Adriana alzó ambas cejas en señal de
desconcierto
-Hablando de otras cosas hermanito, hoy como Cupido anda lanzando flechas como loco ¿a ti
no te interesa ninguna chica?_ la expresión le cambió un poco
-No, ninguna en serio al menos. Hay chicas muy lindas por aquí pero no me he detenido a ver
a ninguna realmente, saben que todavía amo a Liliana, llevamos casi 5 meses separados y a pesar de
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
pedirle que no me buscara ni que me escribiera ni llamara; me duele no saber de ella. Supongo que me
falta tiempo para poderla olvidar del todo_ Adriana y yo lo abrazamos al mismo tiempo
-Tranquilo Andresito, pronto lo harás… es cuestión de tiempo, pero deberías ver un poco más
allá, estoy segura que hay más de una chica interesada por ti_ mi hermano era guapísimo. Alto, piel
trigueña, ojos oscuros, cabello ondulado color castaño oscuro, musculoso, inteligente, dulce, alegre…
En fin… ¿qué más se podía pedir de un hombre?
-¿Ah sí…? Como quién?_ Adriana y yo nos vimos. No sabía si Vanessa me fuera a matar, pero
yo sabía que eso daría resultado
-Vanessa por ejemplo…_ le sonreí, él se extrañó
-¿Vanessa? ¡Wow! Nunca me había dado cuenta. Ella es tan dulce y un poco rara, entusiasta,
es muy linda la verdad_ era como si ahora se detuviera a ver sus cualidades. Saber que alguien se fijaba
en ti siempre hacía que te detuvieras a detallarlo
-¿Lo ves…? Quizás ella es quien te puede ayudar a olvidar a Liliana
-Puede ser… pero es muy pronto para hablar de eso, ya veremos que nos dice el tiempo
chiquitas_ nos alborotó el cabello con la parte de delante de la cabeza sonriéndonos y abrazándonos a
las dos al mismo tiempo. Mi familia era lo más hermoso que poseía, y ahora Adam. Pero mis hermanos
eran los mejores del mundo al igual que mis padres, siempre contábamos los unos con los otros y
siempre estábamos unidos.
Subí a mi habitación y me tomé una ducha, Adam siempre estuvo en mi mente durante todo
ese momento. Todo lo que hice, lo hice con una sonrisa en el rostro, estaba demasiado feliz. Salí del
baño, vi hacia la ventana y un cuervo estaba parado en la orilla, ¿cómo hacía para abrir la ventana? Pero
ya la presencia del cuervo me estaba empezando a fastidiar. Me acerqué, lo espanté y cerré la ventana
con seguro. Hacía bastante frio, me tuve que poner medias y un suéter, ya el otoño había empezado. Me
acosté y en lo único que podía pensar era en Adam, no sabía si conciliaría el sueño debido a la emoción,
pero si lo hice.
Me desperté a las 6.30 de la mañana, me levanté como todos los días. Me puse unos jeans
desteñidos, unos zapatos deportivos, una franelilla verde oliva y un suéter beige y una chaqueta marron,
ese día me recogí el cabello como una cola de caballo.
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Me fui a la universidad con Adriana, llegamos a la universidad de muy buen humor, ambas
teníamos unas sonrisas radiantes, ella estaba preciosa, tenía mucho tiempo que no la veía tan feliz, ella
no era de la clase de chica que saliera seguido con chicos y menos tener una colección de novios. Me
estacioné donde siempre y para mi sorpresa Adam y Sam nos esperaban recostados del jeep negro que
estaba el puesto del frente
-Buenos días señoritas Torres_ vinieron hacia nosotras sonriendo, parecían un par de Adonis
-Buenos días señores Vangarret_ Sam fue hacia mi hermana y Adam hacia mí
-¿Cómo pasaste la noche? Por lo visto muy bien…_ Adam me dio un beso y me miró con
dulzura, el sol hacía que brillaran sus ojos y resaltara su tono gris oscuro
-¡Excelente!_ nos fuimos caminando tomados de la mano hacia el salón de clases. Pero antes
de entrar le solté la mano sin que se diera cuenta. Lo más seguro Simon estuviera dentro y no creo que le
cayera muy bien ver esa escena. Ambos entramos conversando casualmente y en efecto Simon estaba
dentro del salón al igual que Vanessa, nos vieron, Simon hizo un gesto de molestia y Vanessa un gesto
parecido pero era más de preocupación, Adam no se dio cuenta por fortuna. Tomamos nuestros puestos
y saludé a Simon con la mano en el aire y una sonrisa nerviosa. Entonces saludé a Vanessa que estaba en
el puesto de mi lado derecho
-¿Qué haces con Adam? ¿Ustedes no estaban peleados o algo así?
-Sí, pero resolvimos eso anoche, ahora somos novios…_ le guiñé el ojo
-¡Alex! Te advertí que no estuvieras con él…_ Adam volteó a mirarla con una mirada
fulminante. Que horrible se sentía, ninguno de mis dos mejores amigos quería a Adam
-Si lo sé… ¿pero que cuento hay de Adam? ¿Qué es eso que me “separa” de él? él no para de
decírmelo también_ lo dije en voz muy baja para que él no escuchara. La pupila de los ojos de Vanessa
ocupaba gran parte del iris, era como un gato cuando se le dilataban las pupilas cuando estaban cazando
-Será porque él sabe que no debe estar contigo, ese tipo no me gusta para nada Alex y lo sabes_
su expresión dulce habitual se había transformado a una agresiva
-¡Ay por Dios, Vanessa! Ya empiezas a hablar como Simon…
-¿Será porque tenemos razón?_ eso me dejó pensando, pero nuestra conversación la
interrumpió la profesora Williams.
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Salimos de clase y yo salí corriendo al baño, me estaba orinando. Cuando salí del baño vi a
cierta distancia a Phoebe, estaba hablando con Adam. Me dieron ciertos celos, pero no los suficientes
como para armar un dramón, no me quise acercar a ellos, se veía que estaban discutiendo. Me fui
caminando por el patio lateral que daba hacia mi edificio hacia el estacionamiento y en eso me alcanzó
Simon
-¡Alex! ¿Vas al estacionamiento?
-Si…
-Entonces acompáñame, tengo algo para ti…_ <<¿Algo para mí?>> ¿de qué se trataba? me
tomó por la mano izquierda y corrimos hacia el estacionamiento hasta que llegamos a su camioneta_ ¡Sé
que te va a encantar!_ abrió la puerta trasera de la camioneta y sacó una cesta de paja mediana del
puesto de atrás, cuando la bajó era un gato blanco con un lazo rojo en el cuello_ Toma… es un regalo
que quise hacerte, sé que te gustan muchos los animales y supuse que querrías una mascota_ extendió la
cesta hacia mi
-¿Para mí…? ¿Un gato? ¡Gracias Simon!_ lo abracé con el brazo que me quedaba libre_ es el
mejor regalo que me has podido hacer…_ tenía una amplia sonrisa, se veía hermoso sonriendo
-¿Vas camino a la escuela?
-Voy a comprar un libro antes ¿por qué?
-Necesito hablar algo contigo antes ¿podríamos?
-Sí, claro…_ ¿que tenía que hablar Simon conmigo?
-Vamos al parque, dame tus llaves, yo manejo_ le di las llaves de mi Mustang y me monté en el
copiloto con la cesta con el gato dentro, encima de mis piernas. Lo iba acariciando_ ¿Que nombre le vas
a poner?
-Qué es…?_ levanté al gato para ver si era macho o hembra y era macho_ Se va a llamar Simba
-¿Simba? ¿Como El Rey León?_ El Rey León era una de mis películas de Disney favoritas
-Sí, desde niña amé esa película
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Llegamos al parque y dejé a Simba en la cesta en el puesto trasero. Entramos al parque y nos
sentamos en nuestra banca en frente de la laguna del parque
-A ver… ¿Qué es eso tan importante que quieres decirme?_ se puso algo nervioso, lo notaba en
su mirada azul como el cielo, lo conocía demasiado. Miró hacia el cielo por un momento, me agarró
ambas manos, entonces deduje que podía ser. <<¡Oh no!>>
-Alex… Llevamos casi 5 meses conociéndonos y hemos compartido cosas geniales. ¡Eres la
mujer más maravillosa del mundo! No sé si te has dado cuenta, pero yo te tengo situada en un lugar muy
especial en mi vida…
-Si yo también Simon…_ lo interrumpí con la idea de cortarle la idea pero él me interrumpió a
mí
-¿De verdad? Quiero decir, que eres demasiado importante para mí, te convertiste en alguien
especial desde el día en que te conocí. Y no sé si te has dado cuenta, me imagino que sí. Pero ya no
puedo callar más esto_ <<Aquí vamos….>>_ ¿Alex, quieres ser mi novia?_ <<Bang!>> ¡lo sabía!
-Simon…_ le quité mis manos_ Simon…_ ¿qué le iba a decir?_ Simon… Tu eres un ser mega
especial para mí, te adoro…_ su expresión cambió de repente
-¿Pero…?
-Pero no lo suficiente para ser tu novia, eres uno de mis mejores amigos Simon, y te adoro por
eso. Además… tengo novio_ tenía que decírselo
-¿Que tienes novio? ¿Pero quién? Por lo menos me hubieses contado, no se supone que eso es
algo que sabe un “mejor amigo” así yo no hacía este numerito tan vergonzoso_ ¿cómo demonios le iba a
decir? que era Adam
-Simon… No hables así por favor, y no te lo había dicho porque pasó anoche cuando llegué a
casa. Es Adam…_ su expresión triste pasó a ser de furia
-¿Adam Vangarret? ¿Pero, por qué? ¿Por qué él?
-Simon cálmate por favor_ le tome las manos_ no te pongas así…
-¿Que no me ponga cómo? apenas te he visto hablar con ese tipo, y una de las pocas veces que
te vi hablando con él te hizo llorar, eso no significa nada bueno
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Es un poco complicado de explicar…
-Si ya me doy cuenta…
-Simon, por favor, no te molestes conmigo, perdóname por favor…_ se calmó y su expresión
volvió a ser triste
-¿Por qué Alex? ¿Por qué lo elegiste a él?_ me sentía fatal, quería llorar_ Y yo pensando como
un idiota que podía gustarte, incluso ver anoche que tu hermana y Sam hicieron el anuncio de su
noviazgo eso me dio valor para hacer todo esto_ miraba al cielo_ Todo por nada_ dijo en voz baja pero
no lo suficiente para no escucharlo
-Simon, perdóname pero sabes que esto de los sentimientos es algo muy complicado y por
desgracia no mandamos en ellos
-Sí, yo me se ese discurso, tranquila_ me quitó sus manos y se levantó del asiento_ Yo te elegí
a ti_ dijo apenas pudiendo entenderlo
-¡Simon espera por favor!
-No te preocupes. Ya se me pasara, pero ahora quiero estar sólo…_ me acarició la mejilla
izquierda y se fue. Yo me senté soltando algunas lágrimas ¿cuánto daño le había hecho? Me quedé unos
minutos sentada viendo el agua, solo recordaba mirada triste de Simon, yo no soportaba ver un hombre
triste y mucho menos llorando.
Se hizo la 1.30 del mediodía, me fui a la escuela, llamé a Adriana para que pasara buscando a
Simba, no podía tenerlo mientras estaba con los niños. Recibí al otro grupo de niños de 3er grado ese
martes a las 2.00 de la tarde, las dos horas transcurrieron casi igual que las de día anterior eran niños un
poco más grandes pero el truco de los dulces funcionó de igual manera. Hablé con ellos sobre el juego de
béisbol contra los niños de segundo y estuvieron de acuerdo, se mostraron entusiastas.
A pesar de mostrarles el mejor de mis humores, en realidad me sentía mal, estaba deprimida,
¿ese era mi estado de ánimo cotidiano nuevo? Terminé la clase de los niños, caminé lento casi
arrastrando los pies hacia el estacionamiento con la cara larga. Cuando vi hacia mi auto, Adam me
estaba esperando recostado de él.
-Qué cara traes… Debes estar cansada_ ¿cansada? No tanto la verdad, <<¿…será que le cuento a
Adam?>>
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Sí, algo…_ le di un beso y abrí la puerta. Adam era el único que podía alegrarme en ese
momento. Nos montamos y manejé camino a casa_ ¿cómo supiste a qué hora salía?
-Le pregunté a Adriana…_ me puso la mano en el muslo derecho_ ¿qué te sucede, Alex?
-Después te cuento, ¿sí?
-¿Quieres ir a dar una vuelta?
-Quiero ir al bosque, necesito respirar aire fresco_ me miró extrañado, sin duda sabía que algo
me pasaba.
Llegamos a mi casa y abrí la puerta anunciando mi llegada como nosotros solíamos hacer, ya
se nos había vuelto costumbre obligada. Adriana bajó trotando por las escaleras con Simba en los brazos
-Simba es una ternura de gato Alex… Hola cuñado…_ se dirigió a Adam con una sonrisa
burlona y él se la respondió. Al ver a Simba me dio más nostalgia, me recordaba a Simon, era uno de los
mejores regalos que había recibido en mi vida, Simon me conocía muy bien. Adriana me tendió los
brazos para que yo cargara a Simba, era un gato grande
-¿Desde cuándo tienen gato?_ Simba se inquietó un poco, lo acaricié para tranquilizarlo,
brincó al suelo_ Creo que no le caigo bien…_ a decir verdad, Adam no era de la clase de chicos que le
cae bien a todo el mundo, era muy mal encarado y serio, pero eso era lo que lo hacía irresistible.
-Descuida, ya te agarrará cariño…
-No soy como tú que todos te aprender a querer tarde o temprano_ me sonrió buscando
sacarme una a mí y lo logró.
Dejé mis cosas en mi habitación y bajé rápido sólo con el bolso pequeño donde llevaba una
manta de rallas, la cámara y la linterna. Adriana y Adam estaban en la cocina charlando. Tomé un
termo con agua de la nevera y llené otro con jugo de limón que había hecho Adriana; agarré unas
galletas Oreo de la lacena y abrí la puerta trasera
-Adri, volvemos en la noche, vamos al bosque a la laguna, cualquier cosa llevo mi celular.
Vamos Adam…
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Capítulo 12
Nos echamos a caminar hacia el bosque tomados de la mano, <<¿por qué tenía que estar siempre
tan frío?>>, no pronunciamos palabra alguna durante el camino, supongo que él respetaba mi silencio,
sabía que algo me pasaba. Llegamos a la laguna en menos de 10 minutos, yo extendí la manta en la
orilla justo delante las rocas donde me quedé dormida la última vez. Ambos nos sentamos sobre ella y
nos recostamos de las rocas. Miré hacia el frente con la mirada perdida, ya el sol estaba empezando a
ocultarse
-¿Qué sucede Alex? Has estado callada desde que te fui a buscar a la escuela, ni siquiera te
despediste de mí en la universidad…_ no recordaba eso, de él hablando o discutiendo con la pesada de
Phoebe, “su ex”
-Lo de la universidad, discúlpame, salí corriendo al baño cuando terminamos con Historia,
cuando salí del baño te vi discutiendo con Phoebe y no quise interferir…_ esbozó una sonrisa de placer
y no me dejó terminar
-¿Celosa Alex? ¿Por eso estás así?
-¡No seas idiota!_ lo miré con algo de rabia, pero cuando me encontré con sus ojos era como si
me hechizara y se me quitara el disgusto, sus ojos brillaban, terminé riéndome, pero devolviéndome a
la melancolía otra vez_ No me dejaste terminar, no me acerqué porque supuse que ella no querría que
lo hiciera, además que no estaba de ánimos para discutir con nadie. Si me dieron un poco de celos, es
normal, pero confío en ti
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-¿No quieres saber de qué hablábamos?
-La verdad no, eso es asunto de ustedes… como te dije, confío en ti…_ ese era uno de mis
principales defectos, confiaba demasiado en la gente
-Entonces si no estás así por mi charla con Phoebe, ¿qué es lo que te pasa entonces?_ mi mente
se debatió entre contarle o no a Adam, no quería que reaccionara violentamente. Nunca lo había visto
peleando, solamente con Simon, pero su apariencia era de chico violento y rudo
-Es por Simon…
-¿Mazzocca…? ¿Qué te hizo…?_ la mandíbula se le endureció y la mirada se le incendió, pero
no alzó el tono de voz, sonaba “tranquilo”
-Más bien ¿qué le hice yo a él?
-Ahora sí que no entiendo nada…_ recordar la escena no me hacía mucho bien que digamos.
Mi mente era como una cámara fotográfica o filmadora, todo lo recordaba exacto sin importar el
tiempo que pasara. Era una de mis mejores cualidades.
-Después que te vi hablando con Phoebe decidí irte a esperar en el estacionamiento, cuando
estaba caminando hacia allá, Simon me alcanzó y me llevó a su camioneta porque me tenía un regalo,
Simba mi gato, después me dijo que quería hablar conmigo y nos fuimos al parque, me dijo que estaba
enamorado de mí y me pidió que fuera su novia…_ Adam me miró con atención y sonrió cuando
terminé la frase
-¿Con que se atrevió…? Había demorado, y para mi fortuna lo hizo tarde, yo me le adelanté_
siguió esbozando su hermosa sonrisa, pero eso me hacía sentir mal
-Adam, a mí también me alegra que me hayas pedido ser tu novia, eso me hace feliz, pero no
sabes cómo me sentí cuando me estaba diciendo todo aquello, y más cuando le dije que estaba
enamorada de otro y ese otro eras tú, y que además era tu novia. Le hubieras visto la cara, era como si
estuviera viendo su corazón en mis manos como se despedazaba. Simon es mi mejor amigo y lo quiero
mucho y no quiero lastimarlo, pero ya lo hice. Se fue molesto, no sé si llegue a perdonarme o si vuelva
a ser el mismo conmigo…_ empezaron a brotar algunas lágrimas de mi rostro y Adam me abrazó de
inmediato
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-No llores, odio verte llorar, no lo soporto… Él tiene que entender tus sentimientos tarde o
temprano, no te preocupes. Aunque odio admitirlo sé que lo quieres y él a ti, sólo lo acepto porque sé
que daría su vida por ti al igual que yo y te protege incluso de mí. Eso lo hace buen tipo
-Eso es cierto… Ojalá se mejore pronto, no voy a soportar verlo así de nuevo conmigo, me
parte el alma_ Adam me soltó y me dio un beso_ ¿Por qué siempre estás tan frío?_ la piel se me erizó
-No lo sé… digamos que se me dañó el termostato_ ambos reímos a carcajadas. Nunca lo
había visto reír así, era tan perfecto. Era como si lo sintiera mío, pero en realidad nadie nos pertenece.
Saqué la cámara del bolso
-Quiero tomarme las primeras fotos contigo, así tendré nuestros primeros recuerdos como
novios y tendré como mostrarle a mis amigos de Venezuela y mis padres quien eres_ nos tomamos
varias fotos juntos y por separado era muy fotogénico.
Charlamos alrededor de una hora más, era tan relajante estar allí en la laguna, un lugar que me
daba tanta paz y con él a mi lado. Ese momento lo iba a guardar en mi memoria. Regresamos a la casa
a eso de las 7.00, tomados de la mano, hacía bastante frio, Adam se quitó su chaqueta y me la puso,
sólo se quedó en franela
-Adam estoy bien, quédate con tu chaqueta, te vas a congelar, solo traes una franela de
algodón debajo
-Yo estoy bien, tú tienes frío, no me voy a congelar_ era tan protector y caballeroso a veces,
que me encantaba. Llegamos a la puerta trasera de mi casa, abrí la puerta y él me tomó del brazo_
Hasta mañana…
-¿No vas a pasar?
-No, tengo tareas que hacer por si no lo recuerdas
-Cierto, yo también debo ponerme en esas. Que descanses mi príncipe_ <<...mi príncipe…>>
era el mejor adjetivo que podía adjudicarle a Adam, era mi príncipe particular, aunque me di cuenta
que sonaba patético, nunca fui de esas ridículas que decía esas ridiculeces
-Igual mi princesa, hasta mañana…_ me besó dulcemente con sus labios suaves y carnosos,
pero fue un beso breve. Cada vez que lo besaba sentía que me iba a desmayar. Le di su chaqueta y se
fue.
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Me quedé parada en la puerta viendo cómo se iba por el costado de mi casa, desapareció de mi
vista; hizo una brisa helada, voltee al bosque y vi una silueta pero esta vez no era un hombre sino una
mujer, el viento alborotó un poco mi cabello arrojándomelo a la cara, me lo quité y vi al bosque, ya no
había nadie. Me terminé de quitar el cabello de la cara y un cuervo venía volando hacia mí, pero venía
directo a mi cara, me golpeó en la cara haciendo su sonido habitual, trate de golpearlo con el bolso,
pero él se ensañó conmigo, abrí la puerta rápido y la cerré de forma que el cuervo no podía pasar.
<<¿Qué demonios?>>. Entré y tenía los brazos rasguñados, pero nada grave, solo eran rasguños
superficiales poco profundos, gracias a la chaqueta que tenía puesta, si no las heridas hubieran sido
peores. Me quité la chaqueta rota y el bolso, lo puse en el mesón de la cocina. Busqué en la despensa
donde estaba guardada la caja de primeros auxilios y me limpié los rasguños con alcohol y cicatrizante.
En eso apareció Adriana
-¿Qué te paso? ¿Te caíste?
-No, un estúpido cuervo me ataco afuera
-¿Y por qué?
-¿Yo que voy a saber Adriana? se enloqueció y voló hacia mí rasguñándome con las patas_ la
verdad era extraño cuando un ave te atacaba porque cuando se sentían en peligro o para defenderse de
su depredador. Pero yo no le había hecho nada a ese cuervo. Me ardían los rasguños
Al día siguiente cuando llegue a la universidad, Sam y Adam nos esperaban a Adriana y a mí
como el día anterior. Caminamos a nuestros salones de clase, yo iba con Adam tomada de la mano, en
cuanto llegamos al salón Simon nos miró, pero lo hizo con tristeza, y Vanessa con algo de obstinación.
Simon se fue a los puestos de atrás, sentí que me quebraba por dentro, no soportaba esa situación, le
sonreí forzadamente a Simon antes de sentarme en mi lugar, pero él no me respondió la sonrisa.
¿Cómo iba a soportar eso y por cuánto tiempo Simon estaría así conmigo?
Era la mañana del 30 de octubre, ya era pleno otoño, los arboles estaban quedándose sin hojas,
la mayoría de las hojas estaban en el suelo, era fabuloso ver las hojas color naranja en el suelo, nunca
había visto un otoño en mi vida. Ya Adam y yo teníamos 1 mes de novios y Simon continuaba sin
hablarme, solo se limitaba a saludarme, era como si se hubiera volteado la situación, ahora Simon
quien no me hablaba y Adam estaba conmigo incondicionalmente <<¿de que se trata todo esto?>> lo
único que sabía era que yo sufría por tenerlos lejos de mí. Por todas partes había adornos de
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Halloween, ya que mañana sería la noche más espeluznante y donde se concentran todas las energías,
según los astrólogos y esotéricos era la noche más poderosa del año.
Me fui al estacionamiento frontal sola, Adam me dijo que tenía que hacer unas cosas, que
pasaba buscándome por la escuela en la tarde, cuando estoy llegando a mi auto una voz femenina me
detuvo
-¡Alex…!_ era la voz de Vanessa, voltee y Simon venia corriendo hacia mí. Para mi sorpresa
me abrazó
-¿Simon?_ quería sentirme feliz pero sobre eso predominaba la sorpresa y la duda_ ¿Qué pasa?
-Cuanto te he extrañado…
-Tú no sabes cómo te he extrañado a ti… ¿Pero por qué esto tan de repente?
-Digamos que no estaba dispuesto a seguir torturándome, algún día tengo que entender que
estás con Vangarret y no conmigo, supongo que no podemos tener todo lo que deseamos en la vida_ en
eso tenía la mayor de las razones
-¡Simon!_ lo abracé de nuevo_ no sabes lo feliz que me haces, no sabes cuánto sufrí por tu
culpa_ te di un golpe por el brazo derecho_ fue un mes entero sin ti y tenía muchas cosas que contarte y
compartir contigo y no estabas tonto
-Ya iremos recuperando poco a poco ese tiempo perdido. Por cierto ahora en la tarde es el
partido final del Torneo Naranja y quiero que estés
-Sabes que siempre estaré para apoyarte, apenas salga de la escuela me vengo corriendo
Me fui a la escuela temprano para organizar en un salón que me había prestado el director
para hacer mi actividad de ese día. Ese miércoles tenía planeado decorar un poco el salón con cosas de
Halloween y hacer una sesión de cuentos de terror para los niños. A pesar que Samantha era la más
cobarde en ese sentido, todos los demás se emocionaron delante de la idea de saber que ese día estaría
dedicado para ello, compré unas calabazas de plástico en la tienda que está cerca de casa y varios
paquetes de chocolates y dulces, el Halloween era una de mis tradiciones americanas favoritas y sabía
cómo lo celebraban.
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Se hicieron las 2.00 y los niños de 2do grado llegaron, Claire tocó la puerta, yo tenía puesto
unos jeans negros y un cuello largo igualmente negro; les abrí la puerta con una de las calabazas de
plástico en la mano llena de dulces
-¿Dulce o truco…?_ Todos los niños traían unas bolsitas de papel decoradas al estilo
Halloween que yo les había puesto a hacer la clase anterior. Todos sonrieron y pasaron de uno en uno
mientras yo depositaba dos dulces en sus bolsas
-Hola Alex
-Hola Claire, ¿qué tal todo?
-Muy bien… los niños me traían loca desde que entraron a clase
-Digamos que los dulces y Halloween son una buena mezcla
Sentamos a los niños en círculo como siempre solía hacerlo y yo me senté entre Albert y una
niña llamada Emma
-¡Hola chicos…! Feliz Halloween por adelantado…_ todos estaban sentados en posición de
indio expectantes
-¡Hola Alex…!
-Bueno como todos saben mañana es Halloween… ¿quién me puede decir que es Halloween?_
Jesse levantó la mano
-Es cuando salen todos los monstruos a asustarnos y vemos películas de terror
-¡Ja! Así es Jesse… ¿pero ustedes saben que significa realmente el Halloween?_ todos negaron
con la cabeza_ Como dice Jesse es cuando salen todos los monstruos a asustarnos, pero hay mucho
más que eso en el Halloween. ¿Ustedes saben que son los astrólogos?_ Chris levantó la mano_ Dime
Chris…
-Son los que estudian los planetas Alex…
-Bueno casi… esos se llaman astrónomos, los astrólogos son los que leen el tarot, te predicen el
futuro según lo que le dice el espacio. Ellos dicen que en la noche de Halloween, especialmente a las
12.00 de la medianoche es cuando estamos en un el punto más poderoso que nos ofrece el espacio
exterior, y todas las energías se juntan_ los niños me veían con atención y los ojos abiertos como
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
platos, incluso Claire_ ¿Ustedes sabían que en países como México el 1ero de noviembre es el día de
los muertos?_ algunos negaron con la cabeza_ es un día que conmemoran a sus seres queridos
fallecidos. ¿Pero saben algo? Yo siempre les soy sincera en lo que puedo, pero Halloween lo inventaron
unos empresarios para vender dulces, es un día tan comercial como San Valentín
-¿Por qué Alex?_ Samantha intervino
-Ustedes saben que el ser humano es una máquina de hacer dinero y siempre busca excusas
para hacer más, y debido a la teoría de los astrólogos que les dije de las energías en la media noche de
Halloween, decidieron crear un día entero de espantos. Así que no deben temer de ningún monstruo
que venga a atacarlos, son solo leyendas, recuerden que nos estamos formando para ser niños valientes.
¿Alguno de ustedes se sabe alguna leyenda americana?_ yo me sabía varias leyendas urbanas tanto
americanas como latinas. Un niño llamado Drew levantó la mano
-Hombres lobo Alex…
-¿Hombres lobo? Una de las más sonadas Drew. ¿Sabes que es un hombre lobo?
-Un hombre se convierte en lobo cuando hay luna llena
-Exactamente. Según la leyenda, cuenta que un humano se convierte en hombre lobo cuando
es mordido o rasguñado por otro hombre lobo. Cada noche que haya luna llena, este se transforma y
pierde el control buscando victimas para comer su corazón_ todos estaban boquiabiertos_ la única
forma de matar a un hombre lobo es…_ Chris me interrumpió
-…disparándole una bala de plata en el corazón…_ su mirada estaba perdida al mirarme
-¡Correcto Chris! A ver, ¿qué leyenda te sabes tú…?
-Los Wendigos…_ <<¿Wendigos?>> de casualidad yo sabía que era un Wendigo
-¿Wendigos, Chris? ¿Qué sabes sobre los Wendigos?
-Sólo que son caníbales, a veces sueño con ellos…_ ¿cómo un niño de 8 años podía soñar con
seres como los Wendigos?_ sabes algo de ellos Alex?
-La verdad muy poco, sólo sé que antes de ser denominados Wendigos, estos eran indios
esclavos que no comían ni bebían agua, los blancos los explotaban hasta dejarlos morir de hambre y de
sed. Hasta que locos de hambre una vez un grupo de estos indios se comieron a varios terratenientes,
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
convirtiéndose en caníbales, o sea que comen humanos. En la actualidad se dice que existen, que cazan
una vez al año humanos y los encierran en un lugar seguro y los mantienen vivos hasta que les de
hambre y se los comen vivos. Hasta donde sé son seres muy feos y esqueléticos, viven en los bosques y
cazan cuando es primavera_ me di cuenta que había dado demasiada información, la cara de los niños
estaba casi pálida_ Pero como les dije, esas son historias nada más. Las probabilidades de que seres
como los Wendigos existan en realidad son mínimas, ya que sólo son contadas por personas que
escucharon la historia de otras personas, pero nunca de una víctima sobreviviente_ pensaba cortar el
tema pero Chris volvió a hacerme otra pregunta. Él era uno de los pocos que no estaba espantado
delante de mi historia de los Wendigos, era un niño bastante serio para su edad
-¿Alex y sabes algo sobre los vampiros?_ <<¿Vampiros?>>
-¿Vampiros? Ahora si me hablas de cosas que conozco, claro que se de vampiros, son la
leyenda más antigua que conozco, la más conocida y explotada por cineastas y escritores de todas las
décadas_ la mayoría cambió un poco su expresión asustada a una de interés_ Los vampiros son mis
favoritos para serles sinceros. Les voy a resumir lo que sé: los vampiros son seres que se alimentan de la
sangre de su víctima…_ desee no decir sangre, porque la simple palabra espantaba a cualquiera_...no se
pueden exponer al sol, ni pueden ver una cruz de plata, ni recibir agua bendita_ decidí contarles la vieja
leyenda común_ ¿Pero sabes de donde nació esta leyenda de vampiros en realidad Chris?_ negó con la
cabeza_ En los años de 1600 y algo (si no me equivoco), en un país llamado Rumania, vivía un conde
de la realeza que se llamaba Dracul, quien llevado por la ira mataba hombres y ensartaba sus cabezas
en palos en señal de victoria en las guerras y bebía su sangre en vasos para recibir la fuerza del guerrero
a quien le pertenecía esa sangre. En Europa hay muchas historias de vampiros como en Alemania,
Hungría, Rumania, etc. En uno de esos países había una mujer de la realeza que mandaba a matar
doncellas y bebía su sangre para adquirir su belleza y no envejecer. Eran viejas creencias…_ Contar ese
tipo de historias me fascinaba, vi a los niños y estaban atentos pero con expresión de miedo, Claire me
miró diciéndome claramente que tenía que parar, y en efecto tenía que ser así, había dicho mucho la
palabra “muerte” y “sangre” y eso no era bueno para unos niños_ Creo que ya es suficiente de leyendas
por hoy. Les traje una película de terror para ver hoy_ la mayoría sonrió. Les había llevado “Monster
House”, era una película de terror para niños, una caricatura en 3D. Les puse la película, todos estaban
comiendo sus dulces y atentos a la película. En ese momento vi a Chris a un extremo de salón viendo
la película tranquilo con pose seria, entonces recordé las irregularidades que presentaba su
personalidad: los dibujos de Van Helsing, los colores oscuros con que dibujaba y se vestía, y lo nuevo
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
de hoy que era saber de la existencia de los Wendigos y su interés por lo vampiros_ Claire… ¿cómo es
Chris normalmente en clase?
-Es un niño muy especial e inteligente, dulce y muy serio
-¿Lo suficientemente serio para su edad, o demasiado serio para su edad?
-Demasiado serio para su edad. Pero eso es debido a las cosas que ha pasado, se ha mudado
varias veces de ciudad desde que su madre falleció. Por lo que se, su madre murió cuando él tenía 4
años, supuestamente murió poseída o algo así, disculpa pero soy católica y no creo en esas cosas
-Claro… Te entiendo…_ <<¿Poseída?>> eso me erizó la piel
Se pasó la hora que quedaba y sonó el timbre de salida
-Bueno niños ya nos tenemos que ir
-Pero no se ha terminado la película Alex…
-Lo sé Albert, les prometo ponérselas completa la próxima semana_ todos se levantaron con
caras un tanto decepcionadas.
Me quedé a recoger todo y lo metí en la caja que traje, se me hicieron las 4.40, ya había
llamado a Adam para avisarle que me iba a demorar, que me esperara en la casa. Salí con la caja a
cuestas y fui al baño a cambiarme la ropa, el negro no me favorecía mucho, me puse una chemisse
amarillo pálido, me dejé el jean negro, me puse un suéter blanco con una chaqueta negra encima y una
bufanda, hacía algo de frío. Salía hacia el estacionamiento y vi en la banca de la entrada del colegio
sentado a Chris con Claire, dejé las cosas en mi auto y fui a ver
-Hola Chris ¿Qué haces aquí todavía?
-Se le debió hacer tarde a su padre, a veces llega tarde a recogerlo_ me dijo Claire
-¿Quieres que te haga compañía?_ asintió con la cabeza_ Claire si quieres vete a tu casa, debes
estar cansada, tranquila, yo me quedo con Chris hasta que lleguen por él
-¿Segura?
-Claro…Ve a descansar, nos vemos el lunes_ ella se fue y yo me quedé con Chris charlando_
¿Cómo se llama tu padre?
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Benjamin Allen
-¿Y en que trabaja?
-Es corredor de seguros, y no es mi padre, es mi padrastro
-¡Oh! Ok…_ no quise preguntarle por su verdadero padre, no debía ser una bonita historia.
Chris hablaba como un adulto y eso no me gustaba. Se hicieron las 5.00 p.m._ ¿Chris te sabes el
número del celular de tu papá?
-Sí, lo tengo anotado en mi cuaderno_ sacó un cuaderno y me mostró la parte trasera en la
última hoja del cuaderno. Saque mi celular y llamé al número
-¿Señor Allen?
-Sí, ¿quién habla?
- Es la maestra de Christian
-¡Oh sí! Discúlpeme es que se me complicaron unas cosas aquí en el trabajo, ya voy saliendo
para la escuela a recoger a Christian
-Señor Allen, si me permite puede irse a su casa y yo llevo a Chris hasta allá
-Oh no señorita… eso sería demasiado…
-No se preocupe, de todas formas necesito hablar un asunto con usted
-En ese caso, está bien, la espero en mi casa, queda en Southwind Avenue, Christian sabe la
dirección
-Perfecto, vamos saliendo para allá_ quedaba a 20 minutos de allí, quedaba en los vecindarios
casi a las afueras de la cuidad
Manejé hasta la casa de Chris, hacía frío, Chris no habló casi por el camino
-¿Que tienes que hablar con mi padre Alex?
-Cosas de la escuela Chris…_ pero sabía que Chris era astuto no se creería esa mentira, pero
debía intentarlo
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Llegamos a la entrada de su casa, era color beige con detalles en azul marino, era pequeña, un
Ford Fiesta modelo 2002 estaba estacionado un poco más adelante. Bajamos del auto y me dispuse a
tocar la puerta, pero Chris la abrió, obvio era su casa
-Pasa Alex… ya llamo a papá…_ me quedé parada en la entrada de la casa en la parte de
adentro, la casa tenía pocos detalles, era de esperarse cuando había ausencia de una mujer en la casa.
Entonces el señor Allen salió de algo que parecía una pequeña oficina
-Buenas tardes señorita, mucho gusto, Benjamin Allen_ era un tipo delgado, de unos 40 años,
cabello negro y ojos cafés de expresión cansada, llevaba una camisa de lino manga larga blanca con los
2 últimos botones desabrochados y un pantalón de gabardina gris oscuro, zapatos de marca, a pesar de
su expresión demacrada, tenía “buen aspecto”
-Buenas tardes señor Allen, mi nombre es Alexandra Torres, soy la maestra de Chris_
estrechamos nuestras manos derechas, Chris estaba detrás de él
-Gracias y disculpe por tomarse la molestia de quedarse con Christian hasta estas horas y por
haberlo traído hasta acá. Pero se me complicaron las cosas en el trabajo, hubo otro asesinato en el
pueblo y la cuestión del seguro de vida de la víctima se complicó un poco_ <<¿Otro asesinato?>>
-Chris, por favor nos puedes dejar a solas a tu padre y a mí, tenemos cosas de adultos que
hablar_ me incliné hacia Chris, le acaricié la mejilla izquierda
-Si Alex, nos vemos el lunes, recuerda tu promesa de terminar la película
-Seguro…_ le sonreí y subió corriendo las escaleras_ Bien señor Allen, tenemos que hablar
sobre Chris
-Por favor tome asiento, ¿pasa algo con Christian? ¿A dado algún problema en la escuela? Él
me ha hablado mucho de usted, le gusta mucho sus clases
-De verdad me alegra saber eso, después de todo estoy para divertirlos un poco. Y no se trata
de algún problema que esté dando en clases. Chris es un niño muy tranquilo e inteligente. Se trata de
algo que me preocupa de Chris
-¿Qué pasa con Christian señorita Torres? Me está preocupando…
-Por favor llámeme Alexandra o Alex, y es algo que he estado observando en todos estas
semanas que llevo dándole clases a Chris. ¿Chris ha sufrido traumas?
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Ehm… presenció la muerte de su madre y nos hemos mudado varias veces desde entonces,
Christian ha cambiado un poco, ya casi no habla como antes, de hecho es un poco serio para su edad,
pareciera que maduró violentamente
-Señor Allen, yo no soy psicóloga o algo parecido, pero se algo del tema, dentro de mis
actividades esta desarrollar la sensibilidad y la creatividad e imaginación del niño, Chris suele vestirse
con colores muy oscuros para su edad, cuando dibuja lo hace con colores fuertes y sabe demasiado
para mi gusto sobre monstruos o leyendas urbanas. Puede que se deba a la muerte de su madre.
Disculpe, pero ¿podría decirme como sucedió?_ su expresión cambió a ser como si lo estuvieran
puñaleando
-No me es muy grato hablar de eso, señorita Torres
-Descuide, solo interfiero porque la verdad me preocupa Chris, le he tomado mucho cariño y
me gustaría ayudarlo. Pero sé que se no es de mi incumbencia y si no desea contármelo, lo sabré
entender
-Lo entiendo. Pero es que… Es que la historia es un tanto fuera de lo común, no fue una
muerte normal
-Tengo entendido que es padrastro de Chris, ¿es cierto?
-Sí, me casé con su madre cuando él tenía 1 año
-Por favor, haga un esfuerzo por recordar que paso ese día la muerte de su madre
-Bien. Se llamaba Emily, era hermosa y tan viva e inocente, tenía 22 años cuando la conocí, ya
tenía a Chris
-¿Qué edad tenía cuando tuvo a Chris?
-20, casi 21, era joven pero llena de muchos tormentos
-¿Tormentos? ¿Cómo cuáles?
-Su madre me contó en una oportunidad que antes de su embarazo atravesaron un infierno, ya
que fue poseída por un demonio o algo así y pasó gran parte de su embarazo poseída. Después que nos
casamos habían noches que ella no podía dormir, decía que veía demonios por todas partes, que
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
querían poseerla de nuevo y llevarse a Chris, me pedía desesperadamente que lo protegiera…_ oír eso
me espeluznaba, “Demonios” era algo que realmente me asustaba
-¿Eso sucedía con frecuencia?
-Sí, cuando Chris tenía cuatro años fue que ella murió. Emily y yo estábamos durmiendo en
nuestra habitación, escuchamos que Chris gritó desde su cuarto, salimos corriendo a ver que le sucedía,
estaba llorando sentado en su cama, Emily cayó en el suelo retorciéndose con los ojos en blanco y
hablando en algo como en otro idioma. Yo salí a abrazar a Chris, estaba muy asustado, nos quedamos
viendo como su madre se retorcía en el suelo hablando con una voz extraña y en otro idioma, pero
había oportunidades donde ella era la que hablaba y decía que no se lo llevara. No resistió y murió en
unos minutos…_ respiró hondo y le salieron unas lágrimas_ fue horrible…_ <<¡Oh por Dios!>> yo de
por si me asustaba ver películas de posesiones demoniacas, pero oír una historia real me ponía peor.
Sin embargo tenía que mantener el control
-Lo siento mucho señor Allen, me imagino lo fuerte de la situación. Le creo…
-La mayoría de la gente dice que esto es basura, incluso la iglesia se guarda estos sucesos.
Nunca llegaron a exorcizar a Emily porque pedían una cantidad de pruebas de que en realidad estaba
poseída. ¿Cómo va a ser alguien capaz de inventar algo semejante?
-Sí, me lo imagino…_ cuando escuché otra vez el nombre de Emily, me dio escalofríos_ ¿En
qué fecha fue esto más o menos? ¿Y el verdadero padre de Chris dónde está?
-Nunca supimos del padre de Christian, Emily nunca quiso hablar de él, ni siquiera su madre
sabía
-Mmmm… entiendo. ¿Y Chris presenta pesadillas continuas? Porque me ha dicho que sueña
con personajes como Wendigos y vampiros
-Sí, la mayoría de las noches se despierta gritando, ya no sé qué hacer, es un trauma que le
quedó, el psiquiatra dice que le va costar recuperarse, fue una muerte paranormal que él presenció así
que no será fácil. Me recomendó llevarlo a una escuela que le diera seguridad y que pudiera
desarrollarse junto a otros niños, cuando supe que tendría una materia como la que usted imparte me
pareció buena idea, yo no tengo mucho tiempo para sacarlo al parque, y la verdad ha cambiado mucho
desde que toma sus clases
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-¿De verdad? Me alegra estar contribuyendo para la recuperación emocional de Chris_ me
levanté del mueble_ Bueno señor Allen, fue un placer pero ya me tengo que ir, es un poco tarde
-El placer es mío, y en lo que esté en mis manos, estoy dispuesto a ayudar a Christian para que
se recupere y sea el niño de antes. La acompaño hasta la puerta_ cuando iba hacia la salida vi una
fotografía de Chris de bebé, el señor Allen y la que debía ser Emily cargando a Chris
-Que tenga buenas noches señor Allen, por favor me despide de Chris
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Capítulo 13
Pasamos las vacaciones navideñas en Venezuela con mi familia, había olvidado cuanto
extrañaba todo aquello.
La mañana del 8 de enero salimos al aeropuerto, la sensación era completamente distinta a
cuando nos fuimos en junio; la sensación de entonces no era de suma tristeza por irme de casa para
encontrarme con algo desconocido, ahora era de irme de mi país natal, de casa de mi familia, para irme
a “mi casa” a mi nuevo hogar, a continuar mi vida que hasta los momentos había sido feliz y
placentera.
Nos despedimos de nuestros padres y de Jennifer, Eduardo no había regresado de Panamá, me
iba triste por no haberlo visto. A mis padres se les hacía igual de difícil dejarnos ir otra vez, se notaba
que les hacíamos falta y los vimos tan felices en esos días que estuvimos con ellos
-Cuídense mucho, Alex_ me decía mamá mientras me abrazaba y nos dio un “paquetico” a
Adriana, Andrés y a mi_ Es para que los proteja_ los abrimos y era una cadena de plata con un dije
cromado de Cristo Crucificado, bastante delicado
-Gracias mamá
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Recuerden encomendarse a San Miguel Arcángel para que los proteja_ mi mamá era muy
devota a los arcángeles y ángeles, en un largo momento de su vida ella practicó la metafísica, yo era
niña, tendría unos 8 años cuando yo la acompañaba a los foros y reuniones del grupo metafísico que
quedaba cerca de casa.
…
Llegamos a Chicago a eso de las 7.30 de la noche, desembarcamos el avión y estaba ansiosa,
necesitaba ver a Adam, aunque no había hablado con él desde antes de año nuevo, Adriana si había
hablado con Sam y le dijo que iría a recibirnos al aeropuerto.
Salimos del pasillo de desembarque y Simon estaba parado a unos metros de distancia pero de
frente a nosotros, ambos salimos corriendo a nuestro encuentro, yo solté el bolso, le salté encima para
que me abrazara y me cargara como siempre lo hacía, me sentía como una niña cada vez que lo hacía,
estaba repleta de felicidad por volverlo a ver
-¡Simon! Cuanto te extrañé…
-Y yo a ti Alex….._ me soltó y me puso de nuevo en suelo
-¡Pero que guapo estás…!_ subí ambas cejas sincronizadas un par de veces y le guiñé el ojo, lo
hice sonrojar
-Digamos que tú no estás nada mal…_ me tomó la mano derecha y me hizo dar una vuelta en
el mismo sitio.
Miré alrededor en busca de los hermanos Vangarret y no vi a ninguno de ellos, ni siquiera
Vanessa estaba allí. Andrés y Adriana saludaron a Simon
-Simon, ¿no has visto a Adam o a Sam?
-No, tengo mucho tiempo sin verlos a ninguno de los dos_ Adriana y yo nos vimos
-Pero es extraño, Sam quedó en venir al aeropuerto_ dijo Adriana algo molesta, yo también
empecé a molestarme
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Espero no les haya pasado nada…. Hablando de personas desaparecidas, Simon, ¿y Vanessa?
-No ha regresado aun
Nos fuimos a Sioux Falls hablando sobre nuestras navidades, yo iba en el asiento del copiloto,
Adriana y Andrés iban en la parte de atrás
-¿Y Simba?
-Está bien, en casa con mi tía Rachel, se ha portado muy bien, pero me da la impresión que te
extraña porque a veces está buscándote por mi casa y maullando a todo momento
-Extraño, él no maúlla tanto, solo cuando tiene hambre y su plato está vacío. Vamos a
recogerlo después que dejemos todo en mi casa
-Claro…
-Así aprovecho y saludo a tu tía
-Y así conoces a mis primos que llegaron_ todo el camino a pesar que iba hablando con los
muchachos, Adam no se me salía de la mente, ¿que le había sucedido?
Llegamos a casa, Simon nos ayudó a bajar el equipaje y a llevarlas adentro, tomé un poco de
agua en la cocina, tomé mi bolso para ir con Simon a su casa a recoger a Simba. Llegamos a casa de
Simon, todas las calles estaban casi solas, ya eran las 10.45 de la noche; nos bajamos de la camioneta
de Simon y entramos a su casa.
-¡Tía Rachel!_ Simon llamó a su tía. Ella no tardó en aparecer con dos muchachos
escoltándola
-¡Alexandra! Querida regresaste…
-¿Cómo está señora Rachel?
-¿Alex, cuantas veces te voy a decir que no me digas “señora”¿ me siento como una anciana_
la tía de Simon era bastante joven, tenía unos 38 años, y ella detestaba tanto como yo el exceso de
formalidades
-Está bien… Rachel…_ le dije sonriendo
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Alex… Ellos son mis primos que llegaron desde Liverpool. Él es Gabriel…_ este era un
muchacho bastante agraciado, con cara de expresiones dulces, guapo, de unos 28 años, cabello negro,
ojos oscuros y piel clara y complexión delgada, apenas se asomaban unos músculos definidos en sus
brazos
-¡Hola Gabriel! Mucho gusto en conocerte
-Igualmente Alex
-…y él es Miguel_ este era de expresiones duras, serias, sin embargo me dedicó una sonrisa
amable. Tenía el cabello castaño medio, ojos verdes oscuros, cara de facciones perfiladas, tenía un
“candado” en su boca y algo de barba, mucho mayor (no demasiado) que Gabriel, éste tendría unos 30
y algo
-¡Hola Miguel! Igual mucho gusto en conocerte
-El gusto es mío
-Tienen unos nombres bastante inusuales para ser ingleses
-No lo somos, somos italianos, de Milán, solo vivíamos en Liverpool desde hace un tiempo y
decidimos mudarnos a acá para renovar ciertas cosas_ dijo Gabriel
-¿Renovar? Buena frase, digamos que siempre que cambiamos algo es para “renovarnos”. No sé
si sea la mejor persona para decirles esto, pero bienvenidos a Estados Unidos y a Sioux Falls_ les
dediqué una ancha sonrisa y ellos me la devolvieron
-Gracias Alexandra, y si creo que seas la mejor, Simon nos ha hablado mucho de ti_ dijo Miguel
me sonrojé un poco, pero me di cuenta que no era la única, Simon los vio con cierto desconcierto y
abriendo los ojos como platos como diciéndole con éste gesto a Miguel que había hablado más de la
cuenta.
-Voy a buscar a Simba_ dijo para disimular la escena
-¿Y cómo les fue por Venezuela, Alex?_ dijo Rachel
-¡Estupendo! Estuvimos compartiendo con nuestra familia y con nuestros amigos, la pasamos
muy bien, pero también extrañé mucho todo esto
-Me imagino… Simon me ha dicho que te adaptas bien a las cosas y rápido
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Sí, me gustan las cosas nuevas, los cambios siempre traen algo bueno
-O tal vez no…_ dijo Miguel
-Prefiero confiar en que si, Miguel_ le sonreí, pero él no lo hizo
-Qué lindo crucifijo llevas_ dijo Gabriel mirando mi cuello con gran interés
-Gracias, me lo regaló mi madre
-Ese crucifijo significa tantas cosas… por lo visto eres religiosa
-Tanto como religiosa… No, creo en Dios, estoy bautizada, hice la primera comunión, rezo
seguido, pero no soy fanática, ni de las que va todos los domingos a misa. Me parece que podemos
demostrar nuestra fe haciendo buenas obras en nuestra vida diaria y agradeciéndole a Dios todo los que
nos da_ todos me miraban impresionados
-Tienes razón, todo debe tener un equilibrio_ dijo Rachel. En eso llegó Simon Simba en los
brazos y yo lo cargué enseguida
-Hola bonito… Qué lindo estás, parece que te han dado mucho que comer aquí… dile gracias y
despídete de ellos, Simba_ le agarré la patita derecha e hice como si se estuviera despidiendo_ gracias
por cuidarlo
-Por nada, después de todo es como nuestro hijo y a mí me tocaba cuidarlo por unos días_ dijo
Simon
-¡Vaya hijo el que tenemos…!_ todos nos reímos_ Yo me voy, ya es tarde y no quiero
incomodarlos, deben estar cansados, y yo para serles sincera estoy muerta por el viaje
-No eres ninguna molestia Alex, sabes que puedes venir las veces que quieras y cuando quieras,
deberías venir a visitarnos más seguido y así conversamos un poco
-Lo haré pronto Rachel, lo prometo. Nos vemos luego chicos, un placer conocerlos_ me
despedí, Simon y yo nos fuimos a la camioneta. Nos montamos y Simon condujo a mi casa
-¿Que te parecieron mis primos?
-Geniales, son muy amables e igual de guapos que tú…_ le agarré la mejilla derecha como si
fuera una señora fastidiosa que le agarra las mejillas a un niño gordito. Él rió a carcajadas
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Llegamos a mi casa y estaba una Ford Explorer azul marino parada en la entrada de mi casa,
esa era la camioneta de Sam
-Parece que tienen visita…_ dijo algo mal humorado. A mí se me salía una sonrisa involuntaria,
no quería incomodar a Simon, pero sabía que Adam estaba adentro esperándome en eso sacó de su
bolsillo una cajita con un lazo de regalo aplastado_ Feliz navidad, algo retrasado_ y me dio el pequeño
regalo
-¿Para mí?_ me sentí un poco mal porque no le tenía “un regalo de navidad” sólo le había traído
unas cosas de Venezuela_ ¡Gracias Simon! Me agarraste desprevenida, tu regalo está adentro_ me vio
con algo de negación
-Me lo das después tranquila, no creo que vaya a entrar. ¡Pero ábrelo!
Abrí el paquetito delicadamente, era un dije de plata con una estrella de 5 puntas, pero cuando
me di cuenta no era una estrella común, parecía “La estrella de David”, pero esa estrella era de 6
puntas y no de 5
-¿Qué significa?_ debía significar algo esa estrella en particular
-Pensé que lo sabrías… Es un “Pentagrama”_ al oír pentagrama solo me vinieron 2 cosas a la
mente, una: fue el pentagrama que utilizan los músicos y desde luego esa estrella no tenía nada que ver
con esa estrella, y la segunda era que era el símbolo del satanismo
-¿Ahora me regalas símbolos satánicos?
-Sé lo que debes estar pensando, pero la gente tiene un mal concepto del pentagrama. La
mayoría cree que es símbolo del paganismo, satanismo y ciencias oscuras. Pero la verdad es que es un
símbolo de protección y equilibrio. Sé que te gustan las cosas raras y lo vi en la tienda y quise
regalártelo
-¡Wow! ¿Te documentaste, no?_ ambos nos reímos y lo abracé_ Muchas gracias Simon
-¿Me dejas ponértelo?
-¡Claro!_ me quité la cadena que me había dado mi mamá con el crucifijo y se lo di a Simon
para que metiera el pentagrama y me lo puso en el cuello quedando nuestros rostros muy cerca. Fue un
poco incómodo sentirlo tan cerca, de hecho mi respiración se aceleró… fuimos interrumpidos
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Buenas noches… ¿Interrumpo?_ era Adam, estaba parado en la acera pegado a la ventana del
copiloto, su expresión era de ira, sus ojos echaban fuego
-La verdad si…_ dijo Simon
-¡Adam!
-Siempre metiendo las narices en lo que no te importa…_ le dijo Simon a Adam con casi la
misma expresión que Adam
-Y tú siempre metiéndote con quien no tienes que hacerlo…
-Basta los dos. Simon vete a casa, gracias por traerme, gracias por el regalo y gracias por cuidar
a Simba_ abrí la puerta y me bajé con Simba en los brazos; cerré la puerta y Adam estaba parado a
muy poca distancia en frente de mi viendo a Simon_ Simon…_ Simon arrancó y se alejó_ ¿Y a ti qué
demonios te sucede?_ caminé hacia las escaleras del porche, la puerta de mi casa estaba entreabierta
-¿Qué hacías tan cerca de Mazzocca?_ se me acercó mucho, sólo nos separaba Simba, pero
Simba hizo un ruido extraño y saltó de mis brazos al suelo, me rasguño un poco. Siempre le huía a
Adam. Adam se me acercó un poco más, se tambaleó
-¿Te sientes bien?
-Si estoy bien, no es nada. No has respondido que hacías tan cerca de él
-¿Qué hacía tan cerca de Simon? ¿Qué quieres decir exactamente? Si te preguntas si lo iba a
besar, ¡pues no! Solo me estaba poniendo esta cadena_ miró los dijes fijamente con mayor irritación
-¿Con que te da regalos?
-Es mi mejor amigo y puede regalarme cosas cada vez que quiera, Adam
-¡Tú sabes que él quiere ser más que tu amigo!_ sus pupilas empezaron a dilatarse
exageradamente
- ¿Otra vez con lo mismo? ¡Ya basta! Ya que estamos en reclamos, yo te puedo reclamar el
hecho de que te pierdes durante varios días, no me llamas mientras estuve fuera de aquí, llego al
aeropuerto, esperaba verte y me consigo que Simon fue el único en recibirnos. Con todo y eso cuando
por fin llego a verte después de varios días que para mí fueron una eternidad tu apareces con una
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
escena de celos patética hacia alguien por la cual no siento nada sino un cariño y un aprecio muy
profundo…
-Alex…
-¡Alex, no! Y por lo que veo ¿tú esperas que yo entienda tu comportamiento? Discúlpame que
sea tan egoísta, pero no quiero entender nada Adam, ya paren ambos con esa tontería de los celos, odio
verlos así, me lastiman. No me interesa que haya pasado todo este tiempo que no supe nada de ti, sólo
quería estar contigo otra vez, ¿y tu vienes con esto?_ respiré entrecortadamente estaba muy exaltada
-Alex… escúchame por favor_ su expresión había cambiado
-No quiero Adam, discúlpame pero no quiero hablar contigo ahora…_ me di la media vuelta y
entré a la casa.
Sam y Adriana estaban en la puerta de la cocina, parecían estar discutiendo algo, pero ambos
voltearon y cortaron la conversación cuando cerré la puerta de un solo golpe
-Hola Sam…_ subí corriendo las escaleras hacia mi habitación
Me acosté en mi cama a echarme a llorar, ¿por qué los hombres eran así?, lloraba de la rabia,
nunca me imaginé que regresar hubiera sido tan doloroso para mí; era mi primera pelea con Adam, me
sentía fatal. Me empezó a doler la cabeza, sentía punzadas en varias partes del cerebro; tenía mucho
tiempo que no me molestaba tanto con alguien; mi carácter siempre ha sido tranquilo, alegre, muy
pocas cosas lograban alterarme, y esa era una de ellas.
Tocaron la puerta de mi habitación
-¿Quién es?
-Andrés
-¡No quiero hablar con nadie!
Me quité la ropa de mala gana y me quedé en ropa interior, me metí entre las sábanas y el
edredón. Me sentía fatal, no sabía cuánto podría sostener la situación de ser amiga de Simon y ser
novia de Adam al mismo tiempo que ellos se detestaban y yo sabía que era por mí.
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Capítulo 14
Me desperté a las 7.00 de la mañana gracias a Simba que estaba maullando porque tenía
hambre, me lavé la cara en el baño y bajé a la cocina para darle comida. Adriana estaba cocinando el
desayuno
-Buenos días…
-Hola Alex… ¿Cómo amaneciste?
-Bien…
-¿Que te pasaba anoche?
-Una discusión con Adam
-¿Que te hizo?
-Celos de Simon…
-Típico… yo anoche tuve una pequeña discusión con Sam también, no entiendo por qué se
desaparecen así
-Sí lo mismo digo, yo esperaba verlo ayer y emocionarme al abrazarlo y besarlo, pero ni eso
pude hacer
-En fin, ¿preparada para tu primer día en la escuela?
-Siento que es la primera vez que voy a ver a los niños
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Era el primer día de clases del nuevo período del año escolar en la primaria de Sioux Falls, aun
no empezaban las clases en la universidad sino hasta el 15 de Enero.
Se hicieron las 12.00 del mediodía y salí de casa a la escuela, ya estaba tranquila aunque un
poco agobiada por lo que había pasado la noche anterior. Llegué a la escuela y fui a la dirección a
firmar mi ingreso
-Buenas tardes profesor Adams
-Ah, ¡hola Alex! Buenas tardes… ¡Feliz año nuevo! ¿Qué tal tus vacaciones?
-Bastante buenas, ¡feliz año nuevo! Señor… ¿Y Vanessa?
-Está en casa, llegamos esta mañana de Rumania
-¡Oh! Ok, por favor dígale que se comunique conmigo
-Claro que si…
Caminé directo a la cancha techada donde impartían deportes en la escuela, allí sería la clase
de hoy, ya que afuera había mucha lluvia. Llegaron los niños y Claire, mi expresión preocupada se
transformó apenas los vi entrando a la cancha a los niños, era agradable verlos de nuevo. Todos fueron
a abrazarme, eso me hizo sentir mil veces mejor
-¡Hola chicos! ¡Feliz año nuevo! Pero que preciosos están… Hola maestra Jeffers
-Hola señorita Torres_ ambas sonreímos
-Bien chicos hagamos nuestro acostumbrado circulo_ nos sentamos en círculo como solíamos
hacerlo siempre_ cuéntenme ¿que tal sus vacaciones?_ Samantha levantó la mano emocionada
-Estuvieron geniales Alex, fui a Edmonton con mis papás, y Santa me trajo muchos regalos
-Ah sí? Que tal Edmonton? Que te trajo Santa?
-Me trajo una Barbie, una casa de Barbie y un carro para Barbie_ sonreí
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Bien mis niños, hoy vamos a seguir practicando para el juego de béisbol, porque ya la fecha
del juego se acerca_ todos gritaron emocionados_ vayan a poner sus cosas en las gradas juntas y
colóquense en sus posiciones
Chris no estaba bien, algo le pasaba, el béisbol le encantaba y más jugarlo, pero ni siquiera el
hecho de decirles que íbamos a practicar le había cambiado la expresión seria que tenía. Decidí
acercármele a Claire mientras los niños se preparaban para la práctica
-Claire… ¿sabes que le sucede a Chris?
-Sí, está molesto porque peleó con Albert en clase. Según Albert, Christian lo estaba mirando
de forma extraña, no le gustó y lo escupió en la cara
-¿Chris? ¿Albert escupió a Chris? Pero si Chris no es un niño problemático
-Si lo sé, pero Chris se alteró mucho y lo agarró por el cuello con claras intenciones de
asfixiarlo, perdió el control por completo, así que tuve que llevarlos a la dirección esta mañana
-Claire, discúlpame, pero puedes hacerte cargo unos minutos de la práctica, necesito charlar
con Chris a ver qué le pasa, sé que su vida no ha sido fácil y conozco un poco de él
-Trata a ver si te dice algo, porque no ha querido hablar desde entonces, contigo tal vez seda
Chris estaba parado a un lado de lo que se denominaba en aquel momento el terreno de juego
un poco alejado de las niñas que eran las animadoras del juego
-Bien niños, la señorita Jeffers va a ser el árbitro en el juego mientras yo voy a hacer unas
cosas. Samantha encárgate de dirigir a las demás niñas con la rutina que ya les enseñé mientras yo
regreso, ¿bien?
-Si Alex…_ todos respondieron a la vez. Me dirigí a Chris
-¿Chris, quieres venir a dar una vuelta conmigo?_ él me miró sin decir ninguna palabra pero
asintió con la cabeza, estaba extremadamente serio.
Nos fuimos por la puerta trasera de la cancha hacia la cafetería que estaba en la parte de
afuera, en ese momento estaba vacía porque todos los niños estaban en clase, así que nos sentamos en
una de las mesas vacías, ya que se veía un lugar tranquilo para charlar con él
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Chris, la señorita Jeffers me acaba de contar lo que pasó esta mañana con Albert. ¿Me quieres
contar que pasó? No quiero ni voy a regañarte por lo que pasó lo prometo, sólo quiero saber si te puedo
ayudar en algo_ me miró un tanto indeciso cuando de pronto me abrazó, yo casi salté del susto y de la
impresión_ ¿Qué pasa Chris?
-Te juro que no quería hacerle daño, Alex…
-Está bien te creo… pero me dice la señorita Jeffers que la raíz del problema fue que miraste
mal a Albert y a él no le gustó, te escupió y tu intentaste ahorcarlo, ¿es cierto?
-Si… No sé qué me pasaba, tenía mucha rabia y no sé por qué. Tengo tiempo sintiendo esto
-¿Pero por qué? ¿Qué te han hecho? ¿Algo te ha molestado en estos días?
-No que yo recuerde, pero no me siento bien Alex, me dan dolores de cabeza siempre, tengo
sueños con monstruos todas las noches, veo cosas en la oscuridad, voces que me llaman. Sé que te lo
puedo contar a ti porque sé que me crees y sé que tú crees en esas cosas
-Así es… yo te creo, pero dime exactamente ¿qué cosas ves?
-Sombras, voces hablándome en latín, bruma negra a mí alrededor, sueño con sangre, escucho
gritos a lo lejos
-Tal vez se trate de una pesadilla que te dejó un tanto de miedo. Una pregunta: ¿has visto
últimamente películas de terror?
-No, a papá no le gusta que las vea
-Mmmm… ¿no has ido más al psiquiatra?
-No, pero yo no estoy loco Alex, tienes que creerme
-Lo sé Chris y te creo, pero sabes que debes buscar ayuda, no es normal que tengas tantas
pesadillas ni visiones de esa clase
-Quiero tu ayuda, no confío en nadie, la gente es mala Alex, nadie me quiere ni me cree
-Claro que si te quieren, y de creerte, a la gente no se le hace fácil ver más allá de sus narices,
por eso no te creen. Y si quieres mi ayuda, por supuesto que voy a hacer lo posible por ayudarte, pero
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
tienes que hacer lo que yo te diga, ¿bien?_ asintió con la cabeza_ ¿Tu rezas?_ recordé las palabras de
mamá, ella decía que cuando se tienen pesadillas es porque no rezaste en la noche
-¿Que si rezo? Si, desde niño mi papá me enseñó a rezar. Eso aleja a esas cosas que me
persiguen
-¿Quiere decir que rezas cada vez que los ves?
-Sí, me quita un poco el miedo, pero eso enoja a las voces
-Mmmmm… te recomiendo que lo hagas siempre, rezar da paz, no quiero sonar como
sacerdote de iglesia, pero ambos sabemos que esas cosas que te persiguen no son buenas
-No lo son, él fue quien asesinó a mi madre_ <<¿Cómo Chris podía recordar eso?>>
-¿Quién asesinó a tu madre Chris? ¿Cómo lo sabes?
-Él me dice que viene por mí, recuerdo su voz, era la misma cuando mi madre murió_ ¿pero
cómo? Su madre había muerto por una posesión demoniaca hasta donde me había contado su esposo,
padrastro de Chris. Tal vez de ahí salía todos esos traumas y visiones de Chris; en efecto creía la
historia del señor Benjamin, pero la de Chris era extraña y escalofriante
-¿Has visto su rostro?
-No, sólo habla cuando está la sombra o la bruma negra a mí alrededor, habla en un idioma
extraño, pero yo lo entiendo
-¿Y como aprendiste a hablar ese idioma?
-Nunca he aprendido, pero sé lo que me dice
-Mmmmm… ya… Chris, me temo que tengo que hablar con tu padre sobre esto, no sé hasta
qué punto yo sola te pueda ayudar y lo necesitamos
-¡Mi papá no Alex! Él ha sufrido mucho desde que murió mi mamá y le cuesta criarme_
<<¿Por qué Chris hablaba como un adulto?>> Eso siempre me asustaba, que un niño fuera un poco
maduro para su edad era normal, pero que actuara y pensara como adulto no era algo normal
-Está bien, voy a hablar con un amigo mío que es estudiante de psicología a ver qué me dice él
a ver en que nos puede ayudar, ¿vale?
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Tengo miedo Alex…_ me abrazó de nuevo y soltando algunas lágrimas
-Tranquilo Chris, yo te voy a proteger, pero debes tener mucha valentía. Ahora vamos adentro
a la práctica. Prométeme que nunca volverás a agredir a nadie, si tienes algún problema o alguien te
molesta, díselo a un adulto, ¿bien?
-Si Alex…
-Vamos adentro y ponte en tu sitio de juego, no podemos perder a nuestro mejor pitcher_ le
dediqué una sonrisa para animarlo y él me la respondió
Entramos a la cancha y él se fue a ocupar su puesto como pitcher, era un niño muy talentoso,
lanzaba muy bien. Chris me preocupaba muchísimo, al parecer la muerte de su madre le dejó muchos
trastornos, y no sé hasta qué punto era cierto todo aquello que me contó; pero debía creerle porque el
relato que me contó su padre era que su madre había muerto mientras estaba poseída por un demonio,
y que no era la primera vez que eso sucedía, tal vez se trataba de que Chris veía al demonio, que tenía
esos dones o esa maldición, porque nunca me pareció un don ver fantasmas, ni ser ultra sensible y
vulnerable a ser poseído por ánimas ni demonios.
Seguimos el juego hasta que se hizo la hora de salida
-Bien niños, nos vemos el miércoles, traigan una semilla de cualquier árbol o arbusto, vamos a
sembrar plantas nuevas para ayudar al ambiente
Todos los niños salieron en orden de la cancha
-¡Chris!_ se detuvo en seco y me esperó_ felicitaciones por ese bateo, vaya fuerza tienes, ¿eh?
-Sí, supongo…_ me miró como si quisiera decirme algo
Lo acompañé hasta la salida de la escuela, había bastantes niños afuera montándose en el
autobús escolar, un poco más atrás del autobús estaba el señor Allen, recostado de su vehículo, me
acerqué con Chris tomado de la mano
-Buenas tardes Alexandra
-Buenas tardes señor Allen
-Ben a secas, por favor_ le sonreí
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Está bien “Ben”. Hasta el miércoles Chris, acuérdate de lo que te pedí que hicieras, cualquier
cosa este es mi número de celular, abajo está el de mi casa, no dudes en llamarme_ le di un papelito
con mi número escrito_ él lo guardo en su bolsillo_ ahora dame 5 minutos con tu padre, por favor
-Está bien Alex, hasta el miércoles_ me dio un beso en la mejilla y se montó en el auto. Tomé
al señor Ben por el brazo izquierdo alejándolo un poco del auto
-¿Todo en orden, Alexandra?
-Digamos que no todo señ… Ben. ¿Ha notado algo extraño en Chris últimamente?
-Algo realmente relevante no, sólo que no habla casi, casi todas las noches se levanta a mitad
de la noche gritando. En estos días lo encontré hablando sólo y sentado contra la pared llorando
-¿Y a qué cree que se deba?
-La verdad es que no lo sé. No ha querido hablar conmigo de que es lo que le pasa, intenté
llevarlo al psiquiatra y no quiere, dice que no está loco, es lo único que dice
-Bueno Ben, Chris tuvo un problema hoy en la escuela, tuvo una pelea con un niño en clases,
no en la mía, sino en la de la señorita Jeffers. Chris me dijo que no se pudo controlar, que tenía mucha
rabia, pero no sabía a qué se debía. Me contó que ve cosas, que tiene pesadillas casi todas las noches.
Ben, creo que esto es serio, usted me dijo que Emily murió poseída, ¿está usted seguro de eso?
-Es una de las cosas de las que he estado más seguro en mi vida, se lo juro
-Tranquilo, le creo
-¿Que cree que esté pasando con Christian?
-No quiero sacar conclusiones apresuradas, voy a investigar un poco sobre posesiones
demoniacas y toda esa clase de cosas, a ver si eso tiene algo que ver con Chris
-Cree que algo lo posee
-No, sino que es algo que trata de hacerlo. Coloque en su casa una estampa de San Miguel
Arcángel y enciéndale una vela azul durante toda una noche. Récele un padre nuestro y pida por la
protección de ustedes
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Lo haré Alexandra. Gracias por ayudar a Christian, para él es más fácil hablar contigo, no sé
qué signifiques para él, pero está claro que mucho para que confíe tanto en ti
-Descuide, si hay algún problema con Chris, por favor llámeme no importa la hora. Hasta
luego, prometo investigar cosas sobre el tema
Después que me despedí de Chris y de su padre, decidí irme a la iglesia la ciudad, algo no me
daba buena espina, me sentía extraña, era como si tuviera electricidad por todo mi cuerpo; nunca creí
participar en una historia de esa clase, de hecho los demonios y las posesiones eran un tema que no me
agradaba, pero sabía algo del tema. Por eso me asustaban tanto las religiones, le tenía mucho respeto y
admiraba a quienes la practicaban con ahínco.
Llegué a la iglesia, habían pocas personas en su interior, las que estaban, estaban hincadas
orando, me persigne al entrar, y buscando donde quedaría la oficina de la parroquia, o donde podía
ubicar a un sacerdote, fue entonces cuando vi a una de las monjas
-Disculpe… buenas tardes, estoy buscando al sacerdote de la iglesia
-¿El Padre Carter?
-Sí, supongo… ¿él es el encargado de aquí?
-Si hija, ¿que deseas?
-Necesito consultar unas cosas con él, ¿será que se encuentra?
-Sígueme hija, debe estar en su despacho_ me sentía rara dentro la iglesia, sentir la presencia
de Dios me daba algo de miedo, siempre me sofocaba dentro de una iglesia, más de una vez me
desmayé en misa, los creyentes decían que me entraba el espíritu santo. Reí ante aquel recuerdo tan
absurdo
Entramos a lo que era la parroquia sacerdotal, era muy bonita, había una fuente en el medio
del patio central con un ángel, estaba apagada. Llegamos a la puerta de lo que debía ser el despacho del
reverendo; la placa de la puerta decía “Presbítero Alan Carter”. La monja tocó la puerta y desde el
interior de la habitación permitieron entrar
-Padre, la busca una señorita. Adelante hija_ entré con algo de temor
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Sigue hija mía, toma asiento_ dijo el sacerdote dirigiéndose a mi_ muchas gracias Sor Marie_
la monja salió del despacho cerrando suavemente la puerta_ Bien, ¿para que me necesitas hija? ¿Cuál es
tu nombre?
-Alexandra Torres_ le extendí la mano
-Mucho gusto Alexandra. Yo soy el Padre Alan Carter. ¿Qué te trae por acá?
-Soy prácticamente nueva en Sioux Falls, me mudé desde Venezuela el mayo pasado, y nunca
había venido a esta iglesia, es muy bonita por cierto
-El señor te ha llamado a su casa, hija
-Digamos que no voy mucho a misa, me fatiga mucho estar dentro de una iglesia si le soy
sincera
-A muchos le pasa… pero esa no es excusa para no visitar a Dios
-Lo sé, pero la sensación de desmayarse cada vez que estoy escuchando la palabra de Dios no
es muy agradable. Prefiero hablar con Dios fuera de las cuatro paredes de una iglesia, con bastante aire
con que respirar
-A lo mejor se deba a que eres muy sensible a la presencia de Dios, hija
-Sí, me lo han dicho. Pero eso no es lo que me trae aquí padre
-Cuéntame, que te trae por aquí entonces
-Quiero preguntarle que sabe usted sobre exorcismos y posesión de demonios_ creo que fui
muy directa porque el padre abrió los ojos como platos y se persignó
-¿Por qué me preguntas algo como eso, hija? No es apropiado hablar de esas cosas en la casa
de Dios
-Discúlpeme, pero es que tengo que saber sobre el tema
-¿Y por qué tanto interés?
-No sé si sea de su interés o esté al tanto de la situación, pero hace 4 años hubo un caso de
posesión de demonio en la madre de un niño que vive aquí en Sioux Falls_ el reverendo me miró con
interés
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-¿Cómo afirmas eso? ¿Fuiste testigo?
-No, pero conozco a los implicados en la situación. Y por lo que me cuentan, no recibieron
ayuda de la iglesia. La víctima murió mientras estaba poseída
-Es muy delicado eso que cuentas hija, no sabes cuanto
-Lo sé, y por eso me atreví a venir, sé que no es un tema de la cual la iglesia le guste hablar, ni
que es un tema muy creíble, pero mi preocupación fue la que me trajo hasta aquí
-¿Preocupación? ¿Es que se está presentando el caso nuevamente hija?
-No, lo que pasa es que la víctima que murió tenía un hijo de cuatro años para aquel entonces,
él presenció todo, y ahora presenta traumas, dice que ve cosas, que algo le habla en un idioma que él
nunca conoció
-¿Y tu supones que son demonios, cierto?
-Si… me preocupa mucho el niño, yo soy su maestra, y soy la única que sabe estas cosas
porque el niño sólo me las cuenta a mí, su padrastro es quien tiene su custodia ya que su verdadero
padre nunca apareció, y él no sabe qué hacer, porque el niño no habla con nadie más que conmigo
-Hija, temo no poder ayudarte, lo más seguro se trate de un trauma diferente. Llévenlo a un
psicólogo, la televisión a veces es culpable de ese tipo de cosas_ en ese momento me di cuenta que no
iba a recibir ninguna ayuda de la iglesia, el señor Allen, tenía razón
-Mmmm… ojalá no se pierda la vida del niño por la incredulidad padre, en este mundo no
sólo existe Dios y eso usted lo sabe. Muchas gracias por su tiempo, disculpe el tiempo que le quité_ el
padre se levantó del asiento al mismo tiempo que yo
-Dios te bendiga hija_ me persigné
-Dios nos bendiga a todos… padre…_ salí del despacho decepcionada
Conduje a casa, la iglesia estaba a 15 minutos, Chris no se me salía de la mente. Eran las 5.30
de la tarde, ya el sol se estaba ocultando, llegué a mi casa y no había nadie, subí directo a mi
habitación y prendí la laptop, busqué todo lo que se refería a demonios y posesiones, pero no encontré
mucho más de lo que yo sabía, todos los artículos que conseguía tenían en común que para ser poseído
por un demonio o un ánima, para poder ver fantasmas, sentir su presencia y todo ese tipo de cosas,
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
tenías que ser un ser sensible, incluso con inocencia, ser vulnerable a algún miedo, eso era lo que me
preocupada, el hecho de ser vulnerable al miedo, porque cuando esa sensación se apoderaba de nuestro
cuerpo somos vulnerables a cualquier daño, porque nos bloqueamos y nuestros sentidos no funcionan,
nos volvemos débiles.
Me daba mucha rabia que la iglesia no creyera en estos casos, y cuando lo hacían era porque la
víctima estaba muy grave y la mayoría de las veces mueren porque el cuerpo no soporta al demonio,
sus signos vitales bajan, el demonio hace que la víctima se auto lastime; y yo no podía permitir que a
Chris le pasara nada. En eso me vino Sam a la mente, él podía ayudarme un poco.
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Capítulo 15
Tocaron la puerta de mi casa, era Adam
-¿Y tú a que viniste?
-¿Todavía estás molesta conmigo?
-No, no mucho al menos
-Perdóname, ¿sí? sé que no quieres tanto a Mazzocca como para besarlo ni para estar con él
como estás conmigo, pero no soporto verte tan cerca de él
-No sé cuántas veces te voy a decir que el único que me importa eres tú
-Digamos que a veces me pongo hostil…_ ambos sonreímos y lo abracé, pero cuando lo hice se
tambaleó
-¿Estás bien? ¡Adam!
-Sí, si eso creo, solo fue un mareo…_ hizo una mueca de dolor
-Deberías ir al médico, ayer te pasó lo mismo… _ fruncí el ceño
-¡Sí! quizá tenga algo fuera de lugar, pero no creo que sea nada. ¿Desde cuando tu usas
crucifijos y pentagramas? No creí que fueras tan espiritual_ en eso vi lo que podía ver de mi cadena con
los dijes
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-¡Oh! No, lo que sucede es que el crucifijo me lo dio mamá antes de venirnos, cree mucho en
Dios y esas cosas de ángeles, entonces nos dio uno a cada uno para que nos protegiera. Y el
pentagrama me lo regaló Simon
-Simon… mmm, claro_ dijo con algo de obstinación_ ¿Podrías no usarlos mientras estás
conmigo, al menos? Me da escalofríos ver eso
-Está-bien… de todas formas es adorno para el cuerpo…_ avancé para besarlo pero él se
tambaleó de nuevo_ Adam, no estás bien… vamos al hospital
-¡No!, no, voy a estar bien tranquila, mejor me voy a casa a descansar. Mañana seguro
amanezco mejor_ abrió la puerta trasera y se fue de manera sospechosa. ¿Que tenía Adam? Estaba tan
extraño, esos mareos no estaban bien.
Al día siguiente Sam llegó por mí a eso de las 11.20 de la mañana para irnos a la escuela a ver
a Chris. Llegamos y los niños estaban en la zona de recreo, vi a Chris a lo lejos montado en un
columpio solo, me acerqué a Claire que estaba sentada con un grupo de maestras en una mesa, hacía
algo de frío
-Hola Claire, te presento a Samuel Vangarret
-Hola, mucho gusto, Claire Jeffers
-El placer es mío, señorita
-¿Y qué haces por aquí Alex?
-Necesito hablar algo con Chris. ¿Puedo?
-¡Claro que puedes! Está allá sentado, no ha hablado en toda la mañana…
-Tranquila, ya voy con él. Vamos Sam…_ caminamos hacia Chris, tenía la vista fijada en el
suelo cuando estuve cerca lo llamé
-¡Chris! ¡Hey…!_ subió la mirada y sonrió un poco
-¡Alex! ¿Qué haces aquí?
-Te prometí que te iba a ayudar, ¿no es cierto?
-Si
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Bueno él es un gran amigo mío. Te presento a Sam_ se miraron a los ojos, y la expresión de
Chris fue de espanto
-¡Tú eres uno de ellos! ¡Aléjate de mí!_ empezó a temblar, sus ojos eran de miedo
-¿Chris que te pasa? Tranquilízate…
-¡Vete!, ¡vete! ¡Déjame en paz! Tu eres uno de ellos_ todo se lo decía hacia Sam, Sam estaba
petrificado mirándolo cuando cayó en el suelo gritando de dolor_ ¡Déjenme en paz! ¡Yo no quiero irme
con ustedes, vete!_ miraba a Sam fijamente mientras Sam se revolcaba en el suelo gritando
-¿CHRIS, QUE SUCEDE? ¡TRANQUILIZATE!
-Él es malo Alex, aléjate de él_ mientras me decía todo esto no le quitó ni un segundo la
mirada a Sam de encima, era como si él era quien lo torturaba. La gente se empezó a acumular a
nuestro alrededor
-¡Chris no! Él no es mala persona, está aquí para ayudarte_ lo agarré rápidamente por los
hombros y lo sacudí con suavidad
-¡Déjennos en paz! ¡Vete!_ Chris salió corriendo, yo traté ir tras él
-¡Chris!_ en eso apareció Claire entre la gente
-¿Que pasa Alex?
-No sé qué le pasó a Chris, salió corriendo. ¿Sam estás bien?
-Sí, sí estoy bien…_ <<¡Dios mío!, ¿era cierto lo que mis ojos habían visto?>>
-¿Seguro?
-Sí, tranquila solo fue una punzada muy fuerte
-Mejor vayamos al hospital
-¡No! No, estoy bien, no fue nada_ lo ayudé a levantarse y cuando lo tomé del torso se
tambaleó como si fuera a desmayarse
-¿No fue nada?
-Solo fue un mareo Alex, deja que yo me puedo levantar, gracias
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Claire, por favor cuida que Chris esté bien
¿Qué demonios había pasado? Era como si Chris hubiera torturado sin tocar a Sam. ¿Pero por
qué Chris decía que era uno de ellos? ¿Pero cómo? Eso era imposible… ¿O no?
Sam y yo caminamos hacia el estacionamiento de la escuela donde estaba estacionada la
camioneta de él, no dejó que lo tocara, me sentía incomoda con la situación
-¿Seguro que estás bien, Sam?
-Sí, tranquila. Que niño tan extraño, creo que sus problemas son serios, y no necesito ser
psicólogo para saber eso Alex
-Si lo sé Sam. Gracias por venir, y disculpa a Chris, él no es así créeme
-No te preocupes. ¿Te quedas?
-Sí, tengo que dar clase dentro de una hora de todas formas y tengo que ver que sucedió con
Chris
-Nos vemos entonces…
Sam se montó en la camioneta y se fue, yo me quedé sentada en el patio analizando lo que
había pasado. Entré a darles clase a los niños de 3ero, fue igual que con los niños de segundo del día
anterior; practicamos béisbol, preparándolos para el juego de primavera, pero me costaba trabajo
concentrarme, pensaba mucho en Chris y en cómo estaba.
Sonó el timbre de salida, me despedí de los niños de tercero y fui directo a la salida a esperar
que saliera Chris. No demoró mucho en salir Chris con sus compañeros; todos se acercaron a
saludarme
-¡Hola chicos! ¿Cómo les fue hoy?
-Bien Alex. ¿Mañana que vamos a hacer?
-Recuerden traer sus semillas mañana. ¿Jesse, Christian dónde está?
-Su papá lo vino a buscar hace rato
-Gracias Jesse. Hasta mañana niños
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Me levanté y decidí ir a la casa de Chris, algo le había pasado para que llamaran a su padre
para que lo viniera a buscar. Tomé un taxi hasta la casa de los Allen; me bajé y toqué la puerta de la
casa, Ben abrió
-¡Alexandra! ¡Qué sorpresa! Gracias a Dios viniste. Pasa adelante
-Supe que había ido a buscar a Chris temprano a la escuela
-Sí, me llamaron que estaba muy alterado y lloraba mucho. Lo recogí y no ha pronunciado
palabra alguna, se encerró en su habitación
-¿Será que puedo ir a su habitación y hablar con él?
-Por supuesto, es la primera habitación a mano izquierda_ subí las escaleras y vi la puerta de la
primera habitación a mano izquierda y toqué la puerta pero nadie respondió
-Chris soy yo, Alex
-¿Estás con él?
-No, estoy sola, ¿puedo pasar?
-Si_ entré y estaba sentado en su cama viendo hacia la ventana, era una habitación de color
verde oliva típica de un niño
-¿Podemos hablar, Chris? ¿Qué te sucedió en la escuela?
-Él es malo Alex… ¿De dónde lo conoces?
-Es mi cuñado Chris, él no es malo. Es psicólogo, lo llevé para que te ayudara
-Es malo Alex, lo vi en sus ojos. No tiene alma
-Chris no puedes saber si una persona es mala con solo ver sus ojos. Yo conozco a Sam y no es
malo, al contrario
-Sí lo es. Es uno de ellos, lo sé, lo vi
-¿Lo viste? ¿Pero cómo lo viste?
-Vi su mirada y vi muerte, sangre_ escuchar eso me heló las venas
-Chris es muy grave eso que me estás diciendo
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Aléjate de él Alex por favor. Eres mi amiga y no quiero que seas uno de ellos
-Somos casi familia él y yo, Chris. No está en mí poder decidirlo. Chris, no sé qué sucedió pero
mientras veías fijamente a Sam, él se retorcía de dolor en el suelo…
-Lo sé, fui yo quien le hizo eso
-¿Pe…pe…pero cómo?
-Puedo hacer esas cosas… Cuando me molesto o tengo miedo
-¿Pero cómo Chris?
-No lo sé, no lo controlo
-¿Me estás hablando de poderes?
-Si_ no se si estaba loca, pero se me ocurrió algo
-Chris, tenemos que comprobar que te pasa. ¿Puedes hacerme lo mismo que le hiciste a Sam en
la escuela?
-¿Que te haga lo mismo?
-Si
-No puedo aunque quisiera. Y créeme que no quiero hacerte daño. Sólo me pasa cuando me
quiero defender_ <<¡Dios mío!>> sentía que estaba hablando con Harry Potter. ¿Y si ese era el caso?
Que Chris era un mago_ tengo mucho miedo Alex
-Ven acá_ lo abracé, estaba caliente_ ¿te sientes bien? ¡Estás que ardes!_ Afirmó con la cabeza_
tranquilo Chris, todo va a estar bien, te lo prometo_ no sé cómo podía prometer algo que no estaba en
mis manos, pero necesitaba tranquilizarlo de alguna forma.
Bajé las escaleras, Ben estaba esperándome abajo
-¿Como lo viste?
-Está bien, algo asustado pero bien. Las pesadillas siguen haciendo de las suyas. Intente hablar
con él. Consiéntalo un poco, eso le hace bien. Súbale un té, esta quebrantado
-No sé cómo agradecerte todo lo que haces por Christian. Él es todo lo que tengo
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Lo hago de corazón. Chris es un niño especial para mí y lo quiero como si fuera mío. Dele
seguridad, él va a estar bien si le da amor
-Lo haré
-Es hora de irme, está de más decirle que si algo pasa con Chris, por favor llámeme
Salí de la casa, ya estaba todo oscuro, eran como las 6.30 de la tarde, no había ni un alma por
la calle, era un vecindario solitario, supuse que caminar hasta el centro no me haría daño, así podría
pensar un poco. Me persigné y metí mis manos en los bolsillos de mi chaqueta de invierno
-“San Miguel Arcángel acompáñame hasta casa y protégeme…”
Me eché a caminar hacia el centro para tomar un taxi hasta la casa, iba pensando en todo lo
que me había dicho Chris y en lo que había pasado en la escuela. La única hipótesis que tenía era que
Chris era un mago; era algo totalmente ridículo, pero era mejor pensar eso que pensar que Chris podía
ser un súper héroe. Caminé unos metros cuando escuché un ruido que me asustó y me detuve en seco,
mi respiración se aceleró, voltee a todos lados, pero la calle estaba totalmente solitaria, cuando me
volví hacia delante Miguel estaba justo en frente de mi
-¿Miguel? ¡Por todos los santos! Me acabas de dar un susto de muerte
-No deberías andar sola por las calles
-Me parece haber escuchado antes eso. ¿Pero de dónde saliste? Me diste un susto tremendo
-Estaba por aquí cerca, te vi a lo lejos y decidí acercarme. ¿A dónde vas?
-Al centro, vengo de casa de un amiguito. Uno de mis alumnos de la escuela. Pero ando sin mi
auto, así que caminé buscando un taxi
-Yo te acompaño hasta tu casa entonces
-Gracias… ¿Y Simon? ¿Y Gabriel?
-Están en casa… supongo… ¿Y qué hacías en casa del niño? Si se puede saber, claro…_ hizo
un gesto gracioso
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Es uno de los niños a quien le doy clases en la escuela. Tiene algunos problemas y pasé a
visitarlo a ver como seguía
-¿Está enfermo?
-Más o menos… ¿y tú qué haces por estos lados?
-Recorriendo la cuidad, aun no termino de conocerlo
-Ni creo que lo termines de conocer, yo llevo meses aquí y aun no lo conozco todo
-Simon me ha hablado mucho de ti. Dice que eres una mujer grandiosa y muy inteligente
-Simon ve ciertas cosas en mí que me sonrojan si te soy sincera. Pero yo lo adoro, es muy
importante para mí, le debo muchas cosas, entre ellas quererme tanto
-Se ve enamorado, la verdad_ voltee a verlo a la cara_ ¡Oh! Disculpa, no quería entrometerme
-No tengas cuidado. Parece que es más obvio de lo que pensaba
Seguimos caminando de forma casual, charlando sobre nuestras vidas. Miguel era un hombre
bastante agradable, serio pero agradable, en eso nos interceptó Adam
-Alex…_ Adam salió de la nada, nos dio un susto. Miguel se puso en frente de mí para
protegerme
-Aléjate de ella…_ dijo en voz baja
-Miguel, tranquilo. No hay ningún peligro que nos aseche. Relájate…_ Ambos habían tomado
posiciones de combate_ Miguel, él es mi novio Adam. Adam, él es Miguel, es primo de Simon_ ambos
se miraban sin parpadear, fue cuando Miguel volteó hacia mí_ no hay peligro te lo aseguro. Está bien_
bajó un poco la guardia
-¿Ahora Mazzocca te pone guardaespaldas?
-¡No Adam! Miguel me estaba acompañando hasta casa, no traje el auto y estaba a las afueras
de la ciudad visitando a alguien. Él me consiguió en el camino y me acompaña para protegerme_
ambos seguían mirándose con expresión obstinada
-Bien… supongo que debo darte las gracias. Pero ya puedes irte, yo la acompaño de aquí en
adelante_ me parecía ver algo de miedo en las palabras de Adam
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-No me parece que…
-Miguel, está bien, muchas gracias por protegerme y acompañarme, pero creo que debo irme
con Adam. Saludos a Rachel, a Gabriel y Simon_ lo tomé por el hombro desde atrás para calmarlo e
interrumpirlo con delicadeza
-¿Gabriel…?_ dijo Adam
-Si… el otro primo de Simon. Se acaban de mudar a Sioux Falls
-Hasta luego Miguel. Muchas gracias de nuevo
-¿Seguro que vas a estar bien?
-Por supuesto que lo va a estar…_ dijo Adam mal encarado. Lo agarré por el brazo y lo
obligué a caminar. Se tambaleó
-¿Qué demonios te pasa?
-No confío en él
-Y por lo visto él tampoco confía en ti… Ni siquiera lo conoces Adam…
-¿Cómo caminas con un desconocido?
-Disculpa pero él hizo exactamente lo que tú hiciste la vez que nos conocimos_ de repente
miró mi pecho
-¿Todavía llevas esa cosa puesta?
-Si… pero si no te gusta me lo quito entonces, mientras estamos juntos_ guardé la cadena
dentro del bolso
-Mejor… ¿y cuando llegaron esos tipos?
-¿Te refieres a “Miguel” y “Gabriel”? tienen nombres, ¿sabes? Igual que tu…
-Dudo mucho que seamos iguales. Y si me refiero a ellos
-No lo sé, fue hace poco
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Llegamos a la entrada de mi casa y abrí la puerta, él entró, al parecer no había nadie porque la
camioneta de Andrés no estaba afuera
-¿Que te hicieron mientras yo no estaba? Estás actuando tan extraño…
-Nada, simplemente no me gustan esos tipos, y mucho menos su primo
-Ni siquiera conoces a Miguel ni a Gabriel para que digas eso Adam
-Y no quiero, créeme…
-Ni siquiera he podido besarte desde que me fui…_ bajé la vista
-Eso se puede arreglar_ soltó una sonrisa y me subió el rostro besándome como sólo él sabía
hacerlo, tomó mi rostro entre sus manos, besándome lentamente, un frío recorrió mi piel, extrañé
mucho sus labios suaves_ ¿Así está mejor?_ yo quedé en puntillas con los ojos cerrados
-Ya lo creo
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Capítulo 16
En ese momento deseé quedarme con Adam toda la noche y quería que así fuera, necesitaba
recuperar el tiempo que habíamos estado separados de alguna forma
-Adam, quédate conmigo esta noche, ¿sí?_ su mirada brillaba
-¿Estás segura de lo que me estás pidiendo?
-Claro que lo estoy_ me sonrió, lo tomé de la mano y fuimos a la cocina_ ¿tienes hambre?
-No, en absoluto_ así que tomé un yogurt que había en la nevera, un vaso y me serví un poco,
yo tampoco tenía hambre, pero necesitaba algo en el estómago.
Subimos a mi habitación, yo entré al baño para ducharme un poco, él día no había sido fácil;
Adam se quedó afuera acostado en mi cama viendo la tele; <<¿Como estaba Chris?>> mientras el agua
recorría mi cuerpo me hacía esa pregunta, me preocupaba mucho Chris. Salí de la ducha y me puse la
pijama. Salí y Adam volteó en cuanto salí del baño
-Huele a limpio…_ dijo bromeando y sonriendo
-Si quieres tomar una ducha, puedes sin ningún problema, te puedo conseguir algo de ropa de
Andrés, creo que son la misma talla. Ya regreso_ salí de mi habitación y fui a la de Andrés a buscar un
short y una camisa. Tomé una franela blanca de algodón y un short de futbol negro que encontré entre
sus cosas. Regresé a la habitación y no estaba, pero sonaba la regadera en el baño, toqué la puerta y la
abrí pero sin ver hacia adentro_ Aquí te dejo la ropa_ cerré la puerta, distendí la cama y me metí debajo
de las sabanas a ver tele mientras Adam salía de la ducha. No tardó mucho en hacerlo
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Huele a limpio…_ le dije sonriendo, el me respondió la sonrisa, tenía puesta la ropa que le
busqué_ Ven…apaga la luz_ alcé el edredón para que se metiera y se acostada a mi lado izquierdo. Me
acosté en su regazo_ Estás helado…
-Me bañé con agua fría, me relaja bastante
-¿Estás loco? Con el frío que hace_ empezó a meter sus dedos en mi cabello
-Ojalá pudiera quedarme así contigo siempre Alex… Perdóname por los malos ratos, pero es
inevitable no sentirme tan protector contigo_ alcé la cabeza y la apoyé de su hombro derecho_
perdóname por haberte llamado cuando te fuiste, al menos no de la forma que esperabas, pero es que…
-Ya no importa Adam. Lo importante es que estamos juntos ahora y quisiera estar así siempre.
No quiero volver a separarme de ti. Me sentía vacía, a pesar de que estaba feliz por estar con mi
familia, me faltaba algo y ese algo eras tú…_ nos miramos a los ojos fijamente, sentía que me iba a
desmayar; fue entonces cuando me besó en los labios, colocando mi cabeza en la almohada, me besaba
lento pero con pasión, se colocó encima de mí, presionando su pecho contra el mío, pesaba bastante,
pero no me importaba; enredé mis dedos entre su cabello, la respiración la teníamos entrecortada; fue
bajando hasta mi cuello, le pasaba la lengua y lo besaba, subió la cara para volverme a besar en los
labios, cuando abrí los ojos vi algo extraño su cara y lo separé de golpe_ ¡Adam tu cara!_ se volteó de
inmediato_ ¿Adam que te pasa? ¿Qué tienes? ¿Te sientes mal?
-No, estoy perfectamente… No es nada_ en ningún momento volteó
-¿Adam mírame…!_ pero no volteó, entonces lo tomé por el brazo derecho para voltearlo
-Estoy bien_ volteó y estaba intacto
-Me pareció verte algo en la cara, y tus ojos estaban negros
-Ves cosas Alex, la luz está apagada y no ves bien_ era cierto, la única luz que nos alumbraba
era la de la televisión_ mejor hablemos, las cosas pueden ponerse de otro color_ era cierto, si no me
hubiera detenido a verlo, hubiéramos seguimos besándonos y quien sabe hasta dónde hubiéramos
llegado. Charlamos un rato mientras él me acariciaba el cabello y no tardé mucho en dormirme
<<…Estaba en una habitación oscura, que tenía en el fondo una puerta, cuando
escuché la voz de Chris que me llamaba a gritos
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-¡Alex ayúdame por favor…!_ abrí la puerta de donde provenían los gritos de Chris, y
vi a un hombre con una túnica negra con capucha y no tenía rostro; tenía a Chris cargado_ ¡Alex
no dejes que me lleve por favor…!_ me suplicó llorando…>>
Abrí los ojos de golpe y ya era de día, estaba volteada hacia la ventana, voltee para buscar a
Adam en la cama pero no estaba <<¿Adónde se habría ido?>> me levanté y vi que encima de la
peinadora Adam dejó la ropa de Andrés que le había prestado doblada y con una nota
BUENOS DÍAS, TUVE QUE IRME TEMPRANO, TENGO QUE
AYUDAR A SAM A HACER UNAS COSAS EN CASA, NOS VEMOS…
POR SIEMPRE TUYO….
ADAM.
Esa mañana amanecí flotando en una nube, estaba feliz por pasar la noche con Adam, Chris
seguía en mis pensamientos, pero iba a averiguar en la tarde como estaba ya que era miércoles y me
tocaba darle clases. Cuando voy bajando las escaleras sonó el timbre de la casa, escuché ruido en la
cocina y grité_ ¡Yo abro!_ abrí la puerta y para mi sorpresa era Vanessa
-¡Vane…!_ la abracé, estaba fría como el hielo, pero esa era una característica de ella, siempre
le decía que el sol era gratis, era excesivamente blanca al igual que sus padres
-¡Hola Alex!
-¿Dónde te has metido todo este tiempo? Pasa…_ la guié hacia la sala
-¿Hay alguien en la cocina?
-Creo que si…_ nos fuimos a la cocina, Andrés estaba preparando el desayuno
-¡Vanessa!_ salió a abrazarla, se tambaleó
-¿Te sientes bien?_ estaba encorvada, se liberó bruscamente del contacto con Andrés
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Sí, estoy bien. Sólo fue una punzada en el estomago
-¿Qué pasa con todo el mundo? Adam y Sam también andan algo enfermos
-Debe ser un virus_ dijo Andrés_ segura no quieres que te llevemos al hospital
-¡NO! No gracias, estoy bien_ dijo de forma exagerada alejándose de Andrés
-Ok… ¿Y cómo te fue en Rumania?
-¿Cómo sabes que estaba en Rumania?
-Mis fuentes… tú sabes… o sea Simon y tu padre
-Bueno bien, estuvimos con la familia. ¿Y a ustedes como les fue en Venezuela?
-Estupendo, estuvimos con nuestra familia. Por cierto… dame un momento_ subí corriendo las
escaleras hacia mi habitación y busqué en el closet los obsequios que había traído para Simon, Adam,
Sam y Vanessa. Bajé a la cocina al mismo trote, me cansé_ Ten…
-¿Para mí…? ¡Gracias Alex…!_ abrió la cajita y era una cadena con un dije de la bandera de
Venezuela_ Es precioso… yo también les traje algo_ entonces me di cuenta que traía una bolsa de
papel más o menos grande_ Ten Alex, este es el tuyo… Y este es el tuyo Andrés_ Andrés y yo
sonreímos
-¡Gracias Vane…!
-¡Gracias Vanessa…!_ dijo Andrés. Abrimos nuestros regalos, el mío era cuadrado y algo
pesado, era un libro que llevaba por título “Retrato en sangre” de John Katzenbatch
-¡Wow! Gracias… Un libro, y el título es intrigante. Ya lo había oído pero nunca he leído
sobre John Katzenbatch
-Sabía que te iba a gustar…_ Andrés vio el de él y era una agenda electrónica
-¡Vanessa! ¡Wow! No debiste…
-Sabía que necesitabas una agenda, para organizar tu tiempo y tus clases
-Pero pudiste comprarme una de papel… Quiero decir, no es que no me guste esta, al
contrario, ¡es genial!, pero debiste gastar mucho dinero…
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-No te preocupes, el dinero no me importa, sabes que no me falta y siempre puedo darme
ciertos gustos. Lo compré con mucho cariño para ti_ desee no haber estado ahí en ese momento, era el
momento de ellos dos, se miraban con ternura. Andrés se acercó para abrazarla_ ¡Oh! No… tengo el
estómago fatal tengo nauseas, mejor voy a casa, no te quiero arruinar la ropa_ se disculpó y salió de
casa. Extraño.
…
Pasaron los días hasta que llegó marzo y con ella la primavera, Chris seguía igual, pero ya
hablaba un poco con los demás, me contaba que seguían las pesadillas y sobre los poderes que tenía,
ese era nuestro secreto. Nadie iba a creer que alguien tuviera ese tipo de poderes, nos meterían a clínica
de reposo a ambos.
Ya teníamos más de un mes que habíamos comenzado de nuevo la universidad, las clases iban
de lo mejor, la universidad era una de las pocas cosas que estaban como las dejé, sin cambios ni nada
por el estilo.
Cuando voy camino a la cafetería con Vanessa, después que ambas salimos de nuestras
respectivas clases, nos conseguimos a Gabriel y a Miguel a mitad de camino
-¡Miguel…! ¡Gabriel…!_ los llamé y ellos voltearon. Miguel tenía entendido era el nuevo
decano de Comunicación Social y Gabriel era profesor de Filosofía. Vanessa me tomó el brazo
deteniéndome bruscamente
-Creo que debo irme Alex…_ la detuve
-No te vayas, ven para presentarte a los primos de Simon_ era impresionante que aún no los
conociera. En realidad ya Simon no pasaba tanto tiempo con nosotras como antes, decía que tenía
cosas importantes que hacer. En un abrir y cerrar de ojos Gabriel y Miguel llegaron hasta nosotras
-Hola Alexandra…_ me saludó Gabriel, Miguel observó fijamente a los ojos a Vanessa
-¡Hola chicos! tenía días sin verlos
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Hemos estado un poco ocupados… ¿Y ella es…?
-¡Oh! Ella es Vanessa Adams, mi mejor amiga. Vane ellos son Miguel y Gabriel_ ambos la
observaron. Ella estaba temblando y salió corriendo_ ¿Vanessa, a dónde vas?_ alcancé a gritar
-Vaya amigos tienes…_ dijo Miguel
-No tengo idea que le sucedió…
-¿De dónde la conoces?_ preguntó Gabriel
-Es mi vecina y vemos un par de clases juntas
-¿Y es gente de fiar?_ preguntó Miguel
-Desde luego. La Sra. Julia es una señora muy amable, tiene una fundación para niños que
viven en la calle; el profesor Douglas Adams es su padre y mi jefe, es muy amable y correcto, Vanessa
es mi mejor amiga al igual que Simon. ¿Por qué la pregunta?
-No, solo curiosidad… ¿Y Simon?
-Salió de clases a toda velocidad, no me dio tiempo de despedirme si quiera
Llegué al estacionamiento y Adam me interceptó
¿-Como te preparas para mañana?_ me preguntó con una sonrisa dibujada en el rostro y
tomándome por la cintura arrimándome hacia él. Mañana era mi cumpleaños número 22
-¿Debería prepararme?
-Alex, es un año más de vida…
Simon, Vanessa y mis hermanos habían preparado una fiesta en la casa con Sam y Adam, a mí
me gustaba festejar mi cumpleaños y ellos lo sabían. Voltee hacia un extremo del estacionamiento y vi
a Phoebe mirándonos a Adam y a mí con mucha ira, pero decidí no prestarle atención, ya era
costumbre.
Me fui directo a la primaria, era jueves, así que me tocaba trabajar con los niños de 3ero. La
tarde fue relajada, la clase de ese día la utilicé para proyectarles una película de Disney pero de las de
mi época de cuando yo era niña, ellos escogieron ver “La bella y la bestia” era un clásico, y quería que
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ellos vieran como eran las películas de cuando yo era niña, supongo que escogieron esa por “La
bestia”.
Llegó la hora de salida y sonó el timbre, me despedí de ellos y caminé hacia el
estacionamiento, cuando me interceptó una serpiente enorme, me miraba fijamente, me dio un susto
tremendo, voltee en búsqueda de algo que pudiera lastimarla, pero cuando voltee de nuevo hacia mi
camino Phoebe estaba parada en frente de mi
-¿Tú…? ¿Qué haces aquí?_ no sabía si ignorar a la serpiente
-No seas mal educada Alex, da el ejemplo. ¿Qué te parece mi nueva amiga?_ dijo señalando a
la serpiente
-Encantadora como tú
-Por supuesto…. ¿Y Adam cómo está?
-Muy bien. Gracias por preguntar. Pero lo siento Phoebe, me encantaría quedarme a charlar y
tomarnos una taza de té con galletitas pero tengo cosas que hacer. Llámame y fijamos una cita, ¿te
parece?_ mi mirada y mi tono era burlones. No la soportaba. Entonces se abalanzó encima de mí
-Te dije que me ibas a pagar haberme quitado a Adam, eso no se me ha olvidado, y tengo que
aprovechar la oportunidad de cuando estás sola, porque al parecer eres Miss Popularidad porque nunca
estás sola…_ me estaba asfixiando. Voltee hacia un lado y la serpiente estaba enrollada lista para
atacarme
-Eso es lo que me diferencia de ti. Soy querida, mientras que tu no…_ me apretó más fuerte,
no podía respirar. ¿Cómo una chica tan delgada como ella podía tener tanta fuerza? En eso se escuchó
una voz detrás de mí
-¡SUELTALA!_ Phoebe voló por los aires, pero nadie la tocó. Voltee tosiendo tratando de
recuperar el aire, era Chris. Su mirada era de miedo, estaba tieso con los puños cerrados, la serpiente
no demoró en quemarse sola
-¿Chris…?_ se acercó a mi
-¿Estás bien, Alex?
-Por fortuna si
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Phoebe se levantó y vino hacia nosotros con pose furiosa y los ojos desorbitados y se le estaban
marcando las venitas alrededor de los ojos. Cuando de repente Phoebe cayó en suelo retorciéndose y
gritando como Sam en aquella oportunidad; Chris la miraba fijamente, yo sabía que era él
-Aléjate de ella, nunca te le vuelvas a acercar ni a lastimarla_ Chris se acercaba cada vez más a
Phoebe que estaba tirada en el suelo retorciéndose, parecía estar sufriendo bastante, y aunque quería
que me gustara esa escena, me daba pánico ver a Chris así, no estaba bien
-¡Chris déjala ya!_ me acerqué y lo tomé por los hombros_ ya es suficiente
-Ella es uno de ellos Alex. Debe morir…_ aquello me espantó de tal manera que casi me
desmayo, escuchar eso de un niño no era nada bueno
-¡Chris ya basta!_ retiró la vista de ella y me miró a mí, ella dejó de retorcerse, pero se quejaba
del dolor_ Y tu Phoebe ¡vete de aquí!_ ella miraba a Chris con asombro y algo de fascinación, juraría
que tenía una sonrisa dibujada entre sus quejidos. Se levantó con algo de dificultad
-Interesante… Un niño que tortura sin tocar a su victima
-¡Phoebe largo de aquí¡ Tú no has visto nada…
-¿Es que tú lo sabías?_ puse a Chris detrás de mí para protegerlo, pero estaba claro que Chris
sabía defenderse y defender a los demás
-Vete y nunca regreses a esta escuela, y nunca te le acerques a él_ Phoebe miraba fijamente a
Chris
-Eres tú…_ dijo con fascinación
-¡PHOEBE, LARGO!
-Ok, ok… me voy… por ahora…_ Phoebe se alejó de nosotros y yo me voltee hacia Chris
-¿Estás bien Chris?
-Sí, ¿y tú?
-Si… gracias por defenderme y ayudarme. Creo que si no hubieras llegado me mata; pero
deberías controlarte Chris; ambos sabemos que no es normal dañar a alguien sin ni siquiera tocarlo,
sabes a lo que me refiero
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Ella es mala Alex, es una de ellos. Pero en sus ojos hay odio, es peor que tu amigo
-Sin duda Phoebe es mala y me odia. Pero debes procurar no lastimar a nadie Chris, eso es
malo, acuérdate de lo que hemos hablado. Tenemos que trabajar con tus poderes extraños, hay que
buscar una forma de controlarlos. Ahora vamos afuera que tu papá te debe estar esperando
-¿Le vas a decir lo que paso?
-No creo que sea conveniente Chris
Caminamos hacia la salida de la escuela, y vi a Ben parado en la acera un tanto impaciente,
nos acercamos a él
-Hola Ben. Disculpa que te hayamos hecho esperar, lo que sucede es que detuve un rato a
Chris, nos distrajimos charlando
-¿Pero todo en orden?
-Sí, sí, todo está bien. Chao Chris, cuídate
Caminé hacia el estacionamiento otra vez, pero con precaución, no fuera a ser que la loca de
Phoebe apareciera de nuevo. Me monté en mi auto y me fui a casa, conduciendo lento, pensando en lo
que había pasado <<¡Phoebe está loca!, pero Chris…sus poderes… Es impresionante. Phoebe dijo: Eres tú. Como
si lo conociera…>> eso me causó intriga, ¿cómo podía Phoebe conocer a Chris y de dónde? Yo tenía que
hacer algo para ayudar a Chris, ¿pero cómo? Era un niño especial y eso lo sabía mejor que nadie, tenía
que hallar una forma de ayudarlo a dominar y controlar sus poderes, ¿pero cómo podía ayudar a
alguien con algo que yo desconocía? No lo sabía, pero sabía que iba a encontrar una solución
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Capítulo 17
La mañana del 12 de marzo me despertaron mis hermanos cantándome cumpleaños con un
trozo de brownie y una vela de cumpleaños encendida
-¡Feliz cumpleaños Alex!_ Adriana me abrazó y me dio un paquete envuelto en papel de
regalo. Abrí el paquete, era pequeño, era una bufanda
-¡Gracias Adri!_ la abracé
-Ahora abre el mío_ dijo Andrés. Abrí el paquete, era pequeño, eran unos aretes con cristales
de sharowski transparentes
-¡Qué lindos! ¡Gracias!
Vi el radio-reloj de mi mesa de noche y eran las 9.26 de la mañana, me levanté y fui al baño a
lavarme la cara y los dientes. Adriana y Andrés me siguieron al baño
-¿Que vas a hacer hoy?
-La verdad no tengo nada planeado…_ en eso sonó el timbre
-Yo abro…_ Adriana salió casi corriendo de mi habitación
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Déjame ver quien es…_ Andrés me sonrió y bajó. Yo me empecé a vestir, porque lo más
seguro tendría visitas. Bajé las escaleras sonriente, caminé hacia la cocina y cuando voy pasando por la
entrada de la sala me llamaron
-¡Alex!_ voltee y era Chris, quien salió corriendo apenas me vio y me abrazó_ ¡Feliz
cumpleaños!_ yo lo abracé también
-Gracias Chris… ¿pero que haces aquí? ¿No deberías estar en la escuela?_ en eso se levantó
Ben y vino hacia nosotros
-¡Feliz cumpleaños Alexandra! Christian no quiso ir hoy a la escuela porque quería venir a
verte temprano para ser uno de los primeros en felicitarte…
-Papá dale el regalo_ Ben buscó en el lugar donde estaba sentado una bolsa de regalo que decía
Feliz cumpleaños con letras de colores
-¡Oh! No debieron molestarse…_ Ben le dio la bolsa de regalo a Chris y él me la entregó
-¡Ábrelo Alex! Lo escogí yo…_ me senté en uno de los puestos vacíos, mis hermanos estaban
sentados mirándonos. Abrí la bolsa de regalo y saqué un oso de peluche blanco con rojo, con un globo
en la pata que decía “Te quiero mucho”, se me salieron las lágrimas
-Gracias… De verdad, que bonito…_ le di un abrazo a Chris, pero me limpié las lágrimas para
hablarle algo seria a Chris_ Christian Allen, tu deberías estar en la escuela, no aquí, pudiste haberme
visitado en la tarde cuando salieras
-Es muy terco, yo también se lo dije, pero ya sabes cómo es…
-¡Oh! Disculpen, bueno Ben, Chris ellos son mis hermanos Andrés y Adriana. Andrés,
Adriana él es Christian uno de mis alumnos y un gran amiguito, y desde luego él es su padre Ben
-Si ya tuvimos la oportunidad de presentarnos mientras estuviste arriba
-Bien Christian, ya viste a Alexandra y le entregaste tu obsequio, ya es hora de irnos, tengo
mucho trabajo en la oficina por hacer
-¿Papá me puedo quedar con Alex?
-No, no, no Christian, Alexandra debe miles de cosas que hacer, y ella no está trabajando hoy
como para cuidarte…
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Ben, tranquilo Chris se puede quedar conmigo todo el día. Además, ¿dónde lo ibas a dejar
todo el día? ¿Sólo en casa?
-Llevármelo al trabajo
-Ben tranquilo, Chris se queda conmigo, así me acompaña todo el día, es mi cumpleaños y me
gustaría que él se quedara; así nos ayuda a organizar la fiesta de mi cumpleaños
-Está bien… si tanto insisten… Pórtate bien Christian
Después que Ben se fue, mis hermanos, Chris y yo desayunamos, se hicieron las 10.45 de la
mañana y sonó mi celular, era el número de Adam
-¿Si?
-¡Buenos días! ¡Feliz cumpleaños! ¿Cuantos obsequios llevas?
-¡Gracias! Llevo 3 obsequios…
-Espera el mío entonces
-Te esperaré entonces
-Nos vemos en la noche. Te quiero
-Y yo a ti…
Lo que quedó de mañana transcurrió ajetreado, mis padres, Jennifer y Eduardo me llamaron
por teléfono, era una locura escuchar tanto el teléfono repicar. Nos pusimos a limpiar un poco la casa
mientras escuchábamos música en el estéreo. Estaba feliz, a eso de las 2.00 p.m. sonó el timbre, fui a
abrir la puerta, era Simon y Vanessa
-¡Feliz cumpleaños Alex!_ Vanessa se abalanzó hacia mí y me abrazó
-¡Feliz cumpleaños Alex!_ Simon me dio un abrazo de oso, adoraba sus abrazos
-¡Gracias chicos!_ Simon traía un ramo de rosas de diferentes colores: rosado, salmón,
amarillas, blancas
-Son para ti. No sabía que regalarte, porque por lo visto no usas cadenas ni dijes…_ en eso
recordé la cadena con el crucifijo y el pentagrama que me regaló Simon en Enero
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Gracias Simon…, pero el dije está guardado en mi joyero, me lo pongo de vez en cuando, me
fastidian un poco las cadenas y los collares…_ le estaba mintiendo. Pero teóricamente lo que le había
dicho era verdadero; aunque esa no era la razón por la que dejé de usar la cadena, era porque Adam no
le gustaba verme con cosas así_ Pasen…_ Ambos entraron y fuimos a la sala donde estaban Andrés,
Adriana y Chris acomodando las cosas_ Miren quienes llegaron…._El rostro de Chris se puso algo
pálido, salí corriendo hacia él_ ¿Chris que te pasa? ¿Te sientes bien…?
-Ella… Ella es uno de ellos…_ hablaba en voz baja y señalaba a Vanessa_ Pero no es mala…_
Miré a Vanessa con algo de intriga en mi mirada
-Chris, cálmate, ella es mi amiga Vanessa, no corres peligro, ¿bien? Nada de esas cosas hoy por
favor…_ le hablé lo suficientemente bajo para que los demás no oyeran. Vanessa estaba petrificada
parada en la entrada de la sala
-Eres él…_ dijo en susurro estaba como en trance, no sabía quién estaba más asustado de los 3
-¿Disculpa Vane? ¿Lo conoces…?_ salió automáticamente de su trance
-¡Eh…! no, no lo conozco, sólo me recordó a un primito, nada más…_ Simon y Vanessa
cruzaron miradas
-Bueno chicos él es Christian, uno de mis niños de la escuela, está ayudándonos a preparar
todo. Chris ellos son mis dos mejores amigos: Simon y Vanessa_ la mirada de Chris era extraña, él y
Vanessa se miraban fijamente, Simon los miraba a ambos_ Chris, acompáñame a buscar unos refrescos
por favor…_ me inventé esa excusa porque tenía que hablar a solas con Chris. Salimos al patio trasero
y lo senté en el mueble del porche trasero y yo me agaché frente a él_ ¿Chris que está pasando? ¿Qué
pasa con Vanessa? ¿Por qué se miran así?
-Ella es una de ellos, pero no es mala, lo veo en su mirada… no mata personas como los otros
-¿Una de ellos? Chris, claro que Vanessa es buena, al igual que Sam, lástima que no pueda
decir lo mismo de Phoebe. Hagamos un trato; nada de miradas raras, ni actitudes enigmáticas por hoy.
Dentro de un rato van a venir mis amigos, mi novio, mi cuñado que es Sam y no quiero que asustes a
nadie, si te sientes mal o sientes que no puedes controlarte me lo avisas de inmediato, recuerda que no
puedes mostrar en público tus poderes, eso te hace diferente y lo diferente no siempre le gusta a los
demás, ¿de acuerdo?
-Si Alex…
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
A eso de las 5.30 de la tarde subí a ducharme y a cambiarme de ropa, porque pronto
empezarían a llegar mis amigos. Mientras me maquillaba sonó el timbre, ya la gente estaba empezando
a llegar, me peiné y bajé en 10 minutos, la música había subido de volumen, era música latina, me
hacía sentir como en mi casa de Venezuela; llegué abajo y vi de quien se trataba, eran los padres de
Vanessa
-¡Señores Adams…!
-¡Hola Alex! Feliz cumpleaños_ dijo la señora Julia_ estás preciosa mi niña
-Muchas gracias señora Julia…
-¡Feliz cumpleaños señorita Torres! O bueno, mejor debo llamarte Alex como todos, no creo
que las formalidades sirvan ahora. A fin de cuentas no estamos trabajando, ni en la universidad…_ el
señor Douglas me dedicó una ancha sonrisa mientras tomaba mi mano izquierda y la acariciaba. Vi
hacia el mueble y Chris se había quedado dormido
-¡Muchas gracias! ¿Me disculpan un momento?_ me dirigí hacia Chris con una media sonrisa
en el rostro, era tierno verlo así dormido, se veía tan indefenso
-¿Quién es el pequeño?_ preguntó el señor Douglas
-Es de los niños de la escuela, vino a pasar el día conmigo, faltó a clases
-¡Vaya Alex! Te debe querer mucho. ¿Cuál es su nombre?
-Christian Allen. Es nuevo en la escuela, ingresó este año
-¿Es huérfano verdad?
-Sí, ha sido muy duro para él. Su padre es lo único que tiene. Si me disculpa voy a acostarlo
arriba_ busqué a Simon con la mirada y lo vi de un lado de la sala charlando con Adriana_ ¡Simon!_
tuve que alzar la voz ya que con la música no se escuchaba muy bien_ ¿me ayudas a llevar a mi
habitación a Chris, por favor?
-¡Claro!_ Simon lo levantó y lo recostó de su regazo con mucha sutileza, pareciera que Chris
no pesaba ni un kilo, subí las escaleras detrás de Simon, abrí la puerta de mi habitación y Simon lo
acostó en mi cama, saqué un edredón del closet y lo arropé, dormía profundamente.
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Mientras Simon y yo bajábamos las escaleras sonó el timbre, Simon iba delante de mí y él
abrió la puerta, era Adam y Sam, la mirada de Simon y Adam se encontraron, se miraron con el
acostumbrado celo de siempre; tuve que intervenir para cortar el momento
-¡Adam!
-¡Feliz cumpleaños…!_ me abrazó fuertemente_ ten esto es para ti_ era un arreglo de globos y
flores inmenso
-¡Gracias! Es precioso…
-Dale crédito a Sam, él lo escogió, la verdad soy muy malo para esto de los regalos
-Feliz cumpleaños cuñada…_ Sam me abrazó
Me voltee para llevar el regalo de Adam y Sam arriba y todos excepto Andrés y Adriana
miraban con mala cara a mi cuñado y a mi novio, era como si los odiaran, pero ellos también miraban
a los demás con celo, sobre todo Adam, Sam pasaba desapercibido, prefirió concentrarse en mi
hermana
-Ya regreso…_ le dije a Adam. Subí y dejé arriba su regalo
Bajé y me fui con Adam, Vanessa estaba a un lado con Simon hablando, y Andrés estaba con
los padres de Vanessa, era como ver al yerno hablando con sus suegros, y eso era lo que Vanessa y yo
deseamos en realidad. Andrés se fue al estéreo, puso salsa y vino hacia nosotros
-¿Cuñado me permites?_ estiró su mano esperando la mía
-Desde luego…
Tomé la mano de Andrés sonriente, tenía mucho tiempo que no bailaba salsa, ni siquiera bailé
salsa mientras estuve de vacaciones en Venezuela en diciembre. Andrés era excelente bailarín, a mí se
me daba muy bien bailar, pero nunca como él. Mientras bailábamos vi hacia la entrada de la sala y
aparecieron Miguel y Gabriel, yo les sonreí y ellos a mí, todos voltearon a verlos, pero todos excepto
mis hermanos y yo se tensaron al verlos, no sé por qué me dio un escalofrió
-Dame un momento Andrés, llegaron los primos de Simon_ paramos de bailar y fui hacia
Miguel y Gabriel
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Feliz cumpleaños Alex…_ dijo Miguel con una media sonrisa en la cara, pero dejando ver su
tensión
-¡Gracias Miguel…!
-¡Feliz cumpleaños Alex! Menuda fiesta, ¿no? Ten esto es de parte de los dos, ojalá te guste…
-¡Gracias chicos!_ abrí el regalo, era una cajita pequeña, era una pulsera de oro blanco con un
dije de angelito del mismo material_ ¡Wow! ¡Cielos! Está hermoso, no debieron, esto debió costarles
mucho
-El costo no cuenta y lo sabes, eres como de la familia a fin de cuentas…
-¡Muchísimas gracias!
-Con que bailando salsa, ¿eh?_ dijo Miguel
-Si…
-¿Me concedes el honor…?_ me extendió la mano esperando la mía y se la di. Bailamos y a
decir verdad Miguel bailaba estupendamente bien, pareciera que estuviéramos flotando; en una de las
vueltas vi a Adam, estaba furioso, pero la cara de los demás era de miedo, no entendía a que se debía
exactamente, pero no me agradaba del todo la energía que se respiraba en mi fiesta de cumpleaños.
Sonó el timbre y Andrés fue a abrir la puerta, mientras los demás se animaron a bailar; Gabriel sacó a
bailar a Adriana, cuando logré ver Sam estaba furioso, nunca había visto esa expresión en sus ojos. Vi
hacia la entrada de la sala y vi a Ben
-Un placer bailar contigo Miguel, pero dame un minuto, llegó un amigo…_ me dirigí hacia
Ben_ Hola Ben…
-Disculpa la hora, sé que me excedí pero aproveché de trabajar horas extra, sé que es exceso de
confianza pero pensé que Christian estaría en buenas manos
-No te preocupes Ben. Christian está arriba dormido, se portó como un ángel_ subimos a
buscarlo, Ben lo cargó pero Chris no dio signos de despertarse; bajamos y nos conseguimos con Gabriel
y Simon en la punta de las escaleras
-¿Vinieron por el pequeño?_ preguntó Simon
-Sí, Ben él es Simon Mazzocca y su primo Gabriel
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Mucho gusto, Benjamin Allen
-Parece que está muy cansado_ dijo Gabriel mirando fijamente a Chris
-Sí, tiene el sueño pesado. Bueno nos vamos entonces Alexandra, gracias una vez más por
cuidar de Christian
-No hay de que, puedes traerlo cuantas veces quieras, él y usted son bienvenidos_ le di un beso
en la frente a Chris y Ben salió con él en los brazos. Simon y Gabriel lo miraban con gran interés.
Voltee porque apagaron la música y Adriana venía con una torta en la mano con varias velas
encendidas, todos empezaron a cantar cumpleaños
-Soplas las velas y recuerda pedir tu deseo_ me dijo Andrés
¿Que deseo podría pedir? <<Estar siempre con Adam…>> soplé las velas
-Ahora toma el cuchillo y cuando piques grita_ era una tradición de buena suerte y así lo hice,
siempre que lo hacía me sentía como una loca. Todos se fueron acercando uno por uno a abrazarme;
me sentía feliz, tenía a todos mis amigos reunidos, aunque se miraran con repudio unos con los otros,
pero lo importante era que estaban allí por mí. Comimos del pastel, era mi favorito, de chocolate.
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Capítulo 18
Fui a la cocina a lavarme las manos, las tenía llenas de sirope de chocolate, mientras estoy
lavándome las manos en el lavaplatos vi que algo se movía afuera, vi una silueta que iba en dirección
hacia el bosque, cuando logré enfocar bien la vista, vi que era Christian. Cerré la llave del agua y abrí la
puerta trasera de un tirón, salí corriendo persiguiendo a Chris
-¿Chris…? ¡CHRIS! ¡CHRIS ESPERA! ¿A DONDE VAS?_ corría pero él más se adentraba en
el bosque y sin inmutarse a voltear, parecía un zombie caminando mecánicamente. Seguí corriendo
detrás de Chris dentro del bosque hasta que se detuvo en seco y volteó, tenía los ojos negros por
completo y una sonrisa macabra en el rostro_ ¡Chris! ¿Qué te sucede?_ de repente ante mis ojos vi que
Chris se transformaba en Phoebe, ella se reía a carcajadas <<¿Qué demonios está pasando?>>_ ¿Tú…?
¿Pe…pe…pero cómo?
-¡Que estúpida eres Alex! Que fácil fue engañarte, sabía que correrías detrás de “Chris”, por fin
estamos solas tú y yo
-¿Como hiciste eso?_ estaba nerviosa y aun un poco incrédula de lo que habían visto mis ojos
-Fácil… ser lo que soy nos da miles de beneficios, uno de ellos hacerme pasar por otro
-¿Tienes poderes?
-Digamos que si… al igual que tu amiguito
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-¡Aléjate de Chris, Phoebe!
-Yo no seré quien lo busque, él vendrá a nosotros…
-¿Ustedes?
-Basta de charla, a lo que vinimos…_ en ese momento me sentí como un ratón en manos de un
águila; no había forma de defenderme, sin duda Phoebe tenía poderes, pero se trataba de la bruja del
cuento y se notaba que ella si dominaba y conocía muy bien los poderes que poseía; no me quedaba
más que mantener la calma hasta encontrar una escapatoria
-¿Y a que se supone que vinimos?
-¿Y todavía te lo preguntas? ¿Te parece poco haberme quitado a Adam?_ sus ojos estaban rojos
en su totalidad, como si sus vasos sanguíneos hubieran explotado, cientos de venas brotaban al
alrededor de sus ojos
-Yo no te quité nada Phoebe, ¡de sobra se nota que eres una bruja!_ me bofeteó salvajemente y
volé por los aires a unos 10 metros de distancia, caí en el suelo dolorida_ Eres fuerte, ya lo noté…
-¿Ya lo notaste? Me parece estupendo, porque esto es el comienzo_ me dio otra bofetada
arrastrándome unos metros, me rompí el brazo con unas ramas, estaba sangrando mi nariz, la boca y el
brazo. Phoebe se me acercó, yo la miraba fijamente, tenía mucho miedo pero no pretendía
demostrárselo; inhaló profundamente_ Tu sangre huele exquisito, no sé cómo puede soportarlo
Adam…_ saboreó como si estuviera comiendo algo y pasó su lengua entre sus labios, fue un gesto un
poco lésbico la verdad. Cuando vi que le salieron un par de colmillos más grandes que los normales.
Traté de retroceder mientras estaba tirada en suelo, ella se aproximó a mí y yo grité
-¡AUXILIO!_ algo voló de no sé dónde y me quitó a Phoebe de encima, cuando logré
sentarme para ver, un hombre tenía neutralizada a Phoebe en el suelo acostada
-¡Adam! ¡Suéltala, es un vampiro, te puede lastimar…!_ Adam volteó y tenía los ojos llenos de
sangre como los de Phoebe <<¡Oh por Dios!>>_ ¿Adam…? ¡No…no… No!_ se empezaron a llenar mis
ojos de lágrimas.
Adam soltó a Phoebe y vino hacia mí
-Alex…
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-¡ALEJATE DE MI!_ cuando se acercó inhaló profundamente y empezaron a crecer sus
colmillos
-Es su sangre Adam y puedes tenerla ahora mismo con solo morderla…_ dijo Phoebe quien
estaba parada detrás de él_ ¡Ay…! Que melancolía, mírala Adam, tiene miedo. ¿Te das cuenta por qué
Adam siempre será mío? somos iguales y nuestra dieta son ustedes, los humanos…_ era desgarrador
ver a Adam con ese aspecto de depredador, y su presa era yo, tenía mucho miedo, aterrada, no podía
creer lo que estaba viendo, si esto era un sueño deseaba despertarme ya mismo
-¡No te me acerques…! ¿E-res…eres un vampiro…?
-¡Bingo! Después de todo la chica si es inteligente, supongo que sabes que viene a
continuación, ¿verdad Alex?
-Aléjate de ella Phoebe, todo esto es tu culpa, ella no tenía que saber nada…_ traté de ponerme
de pie, me dolía mucho la herida del brazo. Escuchamos pisadas en el bosque no muy lejanas cuando
apareció Simon
-¡ALEX!_ vino directo hacia mí y miró a Adam desafiándolo_ ¡ALEJATE DE ELLA!
-¡Oh! que perdedor… Ya no tienes poder de hacernos daño, lo que te hace una presa igual que
ella_ dijo Phoebe sin perder su expresión malévola
Simon me ayudó a levantar, no parecía sorprendido al ver lo mismo que yo veía
-¡Simon vete! ¡Pueden matarte!_ le dije tratando de protegerlo con mi cuerpo y el a mi
-Ellos no te tocaran ni un cabello mientras yo esté vivo_ De pronto aparecieron Vanessa,
Miguel y Gabriel, pero los tres aparecieron de repente_ ¿Andrés y Adriana?
-Mis padres se quedaron distrayéndolos_ dijo Vanessa, cuando Sam apareció detrás de
Phoebe. Vanessa y Sam inhalaron profundo y los ojos se le llenaron de sangre, abrí la boca como señal
de asombro, pero la pose de Sam era más atemorizante
-No den ni un solo paso…_ advirtió Miguel, era como si estuviéramos en dos bandos, Vanessa,
Miguel, Gabriel y Simon estaban conmigo rodeándome, y del otro lado estaban Phoebe, Adam y Sam
-¿Vanessa…? ¿Sam…? ¿Ustedes también…?_ pregunté con lágrimas de dolor y terror en mis
ojos, Simon me sujetaba
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-¿Vanessa, puedes soportarlo?_ le preguntó Simon
-Si…
-¡Fuera de aquí sanguijuelas!_ le dijo Miguel al otro bando_ recuerden lo que somos para
ustedes_ Gabriel estaba parado tieso con pose de defensa a mi lado derecho
-Alex por favor… tienes que escucharme…
-¡Fuera les dije! No vuelvas a acercarte a ella
-Tranquilo Miguel, ya nos vamos_ dijo Sam, me miró con cierta culpa, agarrando a su
hermano por el brazo y a Phoebe, sus ojos ya eran de un tono normal al igual que los de Adam
-¡ESTO NO SE QUEDA ASI, ALEX! ¡ESTUPIDA PROTEGIDA!
-¡Vámonos Phoebe!_ le exigió Sam. Adam se alejó pero antes mirándome, ahora me daba
miedo verlo así, con los ojos de esa forma y los colmillos pronunciados
Empecé a temblar más que antes, y la cabeza me empezó a dar vueltas como si me fuera a
desmayar, me sentía débil, me derrumbé pero Simon me agarró y me cargó
-¿Alex, te sientes bien?
-Mejor llevémosla a la casa_ dijo Gabriel
-No…no, mis hermanos… no pueden saber nada_ alcancé a decir entre dientes en un susurro
-Nosotros nos ocupamos de ellos_ dijo Gabriel
-Vanessa ve a la casa y adviértele a tus padres que vamos en camino_ le pidió Miguel a
Vanessa y ella corrió tan rápido como era imposible
Llegamos a la casa, yo iba en brazos de Simon, entramos y Adriana salió al paso
-¿Alex, que te paso? ¿Simon que le pasa?
-Tranquila, no fue nada grave, se cayó en el bosque y se golpeó la cabeza_ Andrés apareció
-¡Alex! ¿Estás bien?_ Simon me subió a mi habitación mientras Adriana y Andrés venían
detrás de nosotros haciéndole miles de preguntas a Simon. Simon me acostó y le hablé al oído
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-No quiero que ellos sepan que sucedió. Quiero hablar con Vanessa, Miguel, Gabriel y contigo
pero a solas_ Simon asintió con la cabeza
-Gabriel, por favor…_ dijo Simon. Gabriel se acercó a mis hermanos que estaban sentados a
mí alrededor, los tocó y ambos cayeron desmayados
-¿Qué les hiciste?_ me exalté
-Tranquilízate Alex, sólo los durmió para que no escuchen nada ni interfieran_ miré a Simon y
a Gabriel con curiosidad y temor_ Llévenlos a sus habitaciones, Gabriel borra su memoria y que sólo
recuerden ver llegar a Alex lastimada y que recuerden que se cayó en el bosque y se golpeó la cabeza_
Gabriel asintió, mientras él y el señor Douglas llevaban a mis hermanos a cuestas_ Vanessa,
consígueme vendas, agua tibia y alcohol. Señora Julia, creo que debe esperar afuera_ vi a la señora
Julia y tenía la misma expresión de Vanessa, Adam, Sam y Phoebe. Ella también lo era.
Vanessa, Miguel y Gabriel no demoraron en entrar, Vanessa traía todo lo que le pidió Simon,
Simon empezó a limpiarme la sangre
-¿De que se trata todo esto?_ logré decir una vez que recuperé un poco el sentido gracias al olor
del alcohol
-Tú lo viste con tus propios ojos…_ me dijo Simon
-¿Son vampiros?
-Si
-¿Y tú lo sabías?
-Si_ Vanessa estaba pegada de la ventana intentando no respirar
-¿Y tu Vanessa…? ¿Eres uno de ellos? ¿Por qué nunca me dijiste nada?
-No podía aunque quisiera_ dijo Simon
-¿Y tu como lo sabes?
-Lo descubrí hace poco la verdad
-Vanessa y sus padres son inofensivos, ellos nos ayudan_ intervino Gabriel con expresión seria,
un poco dudoso de lo que estaba afirmando
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-¿Los ayudan?
-Ellos no son precisamente mis primos, Alex
-¿Son vampiros también?
-No, son del bando contrario, de los buenos…_ en ese momento me quedé en blanco, tratando
de analizar lo que Simon me estaba diciendo, entonces todo encajó “Miguel” y “Gabriel” nombre de
ángeles
-¿Son los ángeles Miguel y Gabriel…?
-Para ser más específicos “Arcángeles”_ dijo Miguel
-¿Pero como puede ser eso verdad…?_ ¡claro! ¿Cómo nunca pude relacionar sus nombres? pero
es que era imposible que los mismísimos arcángeles Miguel y Gabriel anduvieran como humanos
comunes por la tierra, por eso era que nunca lo relacioné, además que son nombres que usa gente
común, gracias a ellos mismos que eran los originarios con esos nombres, la gente le ponía esos
nombres a sus hijos en honor a estos ángeles, arcángeles o lo que fueran
-Digamos que tenemos una misión que cumplir, y tú estás metida hasta la cabeza en todo el
asunto
-Miguel, me parece que no es el momento, es demasiado para una noche para ella, tendremos
tiempo de hablar después. Mejor descansa un poco y duerme
-¿Dormir? ¿Simon tú crees que pueda dormir?_ Simon tomó una caja blanca de pastillas que
había en la bandeja que Vanessa trajo
-Entonces hay que obligarte a dormir…
-No quiero dormir Simon…
-Tómalas, si no Gabriel te duerme como a tus hermanos_ ante de esa amenaza quedé sin
replicas, así que no me quedó más remedio que tomarme la pastilla_ Y tranquila, nos quedaremos toda
la noche vigilando en caso de que las sanguijuelas decidan regresar.
Al cabo de unos pocos minutos, la pastilla empezó a hacer efecto, me sentía somnolienta y
cansada, los ojos se me cerraban solos hasta que logré dormirme por completo
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
<<…estaba sentada en la orilla del lago, leyendo, cuando Adam apareció, se acercó a
mí y me besó dulcemente en los labios, amaba sentir sus labios con los míos, mientras me besaba
sentía como si estuviera flotando, bajó hasta mi cuello, pasando su lengua, subió su rostro y tenía
los ojos llenos de sangre y los colmillos pronunciados, grité…>>
Abrí los ojos y ya era de día, Simon estaba recostado del mueble de la ventana
-¿Estás bien, Alex?
-Sí, sólo fue una pesadilla…_ el ver a Simon allí me recordó que lo que había pasado la noche
anterior no había sido una pesadilla, sino que era real. Simon se levantó y vino hacia mi
-¿Cómo te sientes?
-Un poco mejor… Ya no me da vueltas la cabeza, aun me arde la herida
-Dormir siempre es bueno. Vamos para que desayunes algo_ me ayudó a levantar, tenía el
bíceps derecho vendado donde tenía la herida
-Yo puedo sola…_ me levanté de la cama_ ¿Andrés y Adriana están bien?
-Sí, Andrés salió a comprar algunas medinas para ti para los golpes y Adriana está abajo con
Gabriel y Miguel. Recuerda que te caíste en el bosque, eso fue lo que le dijimos
Aun no podía creer que cuando me decía esos nombres no se trataban de gente corriente, sino
de un par de arcángeles que se hacían pasar por personas corrientes. ¿Qué le diría a Adriana ahora?
Debía alejarla de Sam como fuera, ya se me ocurriría algo.
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Capítulo 19
Simon y yo bajamos hacia la cocina, Miguel y Gabriel estaban con Adriana como Simon había
dicho
-¿Alex, cómo te sientes?_ me preguntó Adriana
-Bien, mejor, solo me duele un poco la cabeza…
-¿Cuantas veces hay que decirte que no vayas en la noche a ninguna parte Alex?
-Sin sermones Adriana, por favor_ no sabía que más decir
Desayuné, eran las 10.00 de la mañana, Andrés llegó en pocos minutos
-¿Alex, como amaneces?
-Mejor…
-A ver si tienes más cuidado y sentido común_ me dijo totalmente serio_ no quiero más salidas
de noche hacia el bosque Alex, te hablo totalmente en serio
-Supongo que tengo que decir que si…
-Yo me tengo que ir, tengo reunión en el high school
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-¿Hoy sábado?
-Sí, cuestión de profesores, regreso en la tarde_ Andrés me beso en la frente y a Adriana y se
fue
-Yo creo que nosotros también deberíamos irnos_ dijo Miguel mirando a Gabriel y Simon
-¡No! Quiero decir… ¿Simon te puedes quedar por favor?_ le pedí
-Si eso quieres…
-Bueno entonces yo aprovecho para ir a buscar a Sam, anoche desapareció y no me ha
llamado_ ¿que se supone que tenía que decirle para detenerla?
-¡No! Adriana… no deberías, quédate conmigo, te necesito, puedes llamar a Sam por teléfono
-No seas tonta, Simon se va a quedar contigo. Sam no me contesta y eso es extraño. Simon,
cuida a mi hermana por mí, ¿si?_ Adriana salió de la cocina y vi a Miguel
-Cuídala por favor…_ era extraño pedirle directamente en persona al arcángel Miguel, cuando
lo convencional era orar, hablar para sí mismo o mirando el cielo. Él asintió con la cabeza. Tanto
Miguel como Gabriel se fueron
-Supongo que me pediste que me quedara para terminar la conversación de anoche
-Correcto. ¿Qué hacen 2 arcángeles en la tierra, entre nosotros?
-Una misión
-Si ya lo sé, ¿pero qué hacen 2 arcángeles y no ángeles discípulos?
-Digamos que la misión requiere de la presencia de alguien más poderoso
-¿Por qué Miguel dijo que yo estaba en mitad de todo?
-Eres novia de un vampiro en potencia, y proteges a alguien muy peligroso
-¿A alguien muy peligroso? ¿Pero a quién? solo estaba con ellos. ¿Quién más es vampiro?
-Los que ya sabes, los padres de Vanessa. Pero ellos son “vampiros buenos” se alimentan de la
sangre de animales, son parte de la tregua, de no matar ni convertir humanos
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Y por lo que veo Sam, Adam y Phoebe no están dentro de esa tregua, bueno de Phoebe puedo
imaginarlo
-Pues no…
-Pero no me has dicho quién es la otra persona…
-El niño que tanto cuidas, Chris_ <<¿Chris?>> por lo visto Simon sabía que había algo especial
con Chris, me di cuenta que no era la única que sabía que Chris tenía poderes
-¿Qué pasa con Chris? ¿Es vampiro también?
-Ojala…
-¿Por qué lo dices en ese tono?
-Ese niño que vemos tan inofensivo es lo que tanto temen los humanos
-¿Qué es eso? Ve directo al grano Simon por favor…
-Me imagino que sabes que el niño tiene poderes sobrenaturales
-Si
-Estuvimos investigando a raíz que Miguel te vio salir de su casa; su madre la asesinó un
demonio
-Sí, eso lo se
-Lo que no sabes es que demonio fue
-Así es
-Fue el mismísimo Lucifer
-¿Lucifer? ¿Me estás diciendo que fue Satanás?
-¡Wow! No sabía que se te hacía fácil pronunciar su nombre; pero si, se trata de él. Y no sólo
eso, Satán poseía a la madre de Chris antes del embarazo y durante. ¿Nunca te preguntaste por el padre
verdadero de ese niño?_ era cierto, alguna vez me hice esa pregunta, pero Ben me dijo que nunca
supieron nada de su verdadero padre
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Sí, pero su padrastro me dijo que nunca supieron nada de él, que su madre nunca quiso
nombrarlo…
-Es porque su padre es Satán. Embarazó a la mujer mediante las posesiones_ ¿que estaban
escuchando mis oídos?
-¿Me estás tratando de decir que Chris es el hijo del diablo?
-Exactamente. Un Nefilim para ser exacto, el niño es mitad humano y mitad demonio,
traducido en otro concepto es el Anticristo
-¿Que Chris es quién? Ok, discúlpame Simon pero esto me parece una locura, no conoces a
Chris, es un niño muy inteligente y dulce; con problemas si, pero muy bueno. ¿Cómo podría ser
alguien tan malo como el Anticristo?
-Me imagino que conoces la historia de Napoleón Bonaparte y Hitler, ambos se revelaron
como Anticristos o dejaron ver las características de lo que eran después que eran adultos. Lo que
sucede es que ese niño es diferente porque es el hijo del diablo, él lo creo para destruir la humanidad,
para destruir la creación que más odió de su padre…
-¿Un momento, tú me estas tratando de decir que es como la historia de Jesús, que vino a la
tierra a salvarnos de nuestros pecados, y Christian vino a destruirnos?
-No lo pudiste haber dicho mejor. Es lo que llaman en la biblia el apocalipsis, los demonios
están rompiendo el tratado, y digamos que los ángeles también, ya con el hecho de que Miguel y
Gabriel estén aquí, se han roto varios sellos del apocalipsis_ ¿sellos? ¿De qué me hablaba?
-¿A qué tratado te refieres? ¿De que sellos me hablas? No estoy entendiendo nada
-Ninguno de los 2 bandos puede tener contacto directo con los humanos, no se les permite
influenciarlos, cada ser humano debe decidir por sí solo que camino elegir. Cada uno de los bandos ha
buscado diferentes formas de manifestarse de forma indirecta: posesiones, apariciones divinas, señales,
en fin… uno de los seres que andan libremente por la tierra son los vampiros, como sabrás son seres
malignos, y se supone que no deben asesinar a ningún humano, pero siempre lo hacen
clandestinamente. Son 7 sellos del apocalipsis, los jinetes han sido liberados, es la razón del caos en el
mundo, el toque final es el ascenso del Anticristo en el mundo, todos han de seguirlo. Por eso Miguel y
Gabriel están aquí. Otros arcángeles vigilan otros lados del mundo
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-¿Que me estás tratando de decir?_ el miedo se estaba apoderando de mi al pensar miles de
cosas que podrían suceder de aquí en adelante
-No lo sé exactamente, es una tarea difícil
-¿Y que planean hacer con Chris?_ hice esa pregunta con temor a que me respondiera algo que
mis oídos no querían escuchar
-Tenemos que encontrarlo antes que ellos
-¿Antes de quién?
-Antes de que los vampiros
-¿Por qué?
-Los vampiros son servidores del infierno, Gabriel y Miguel vinieron a destruirlo. Se supone
que no debo interferir
-¿Me estás tratando de decir que van a matar a Chris?
-Me temo que sí; pero no por el momento, solo lo mantienen vigilado
-¡No se los voy a permitir! Es solo un niño, ¿desde cuándo matan niños?
-No puedes hacer nada Alex, al final cuando sea mayor será como su padre, y está en riesgo la
humanidad. Dios encontró una forma de hacer llegar su palabra a los humanos por medio de su hijo
Jesús, que nació de una humana, y el diablo hizo exactamente lo mismo
-¡Oh por Dios!_ No sabía qué hacer, sentía que me faltaba el aire, estaba en shock, Simon me
abrazó no podía creer todo lo que me decía Simon, ni en las peores de mis pesadillas hubiera pensado
todo aquello, me parecía demasiado, solo con saber que Adam era un vampiro. Un vampiro, ¡por Dios
santo! ¿Que estaba diciendo?_ Creo que necesito una ducha fría, necesito pensar…
-Si necesitas algo, voy a estar aquí abajo_ caminé dos pasos y me detuve
-Simon… Gracias, no sé qué haría sin ti_ lo abracé fuertemente
Subí a mi habitación, cambié las sabanas y el edredón, estaban manchados de sangre; cuando
vi la sangre en las sabanas recordé a Adam, con los ojos rojos y los colmillos sobresaliéndole, deseaba
sentir miedo, pero lo que sentía era un dolor profundo, la persona con quien estuve compartiendo
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
meses de mi vida era un ser sin alma y que bebía la sangre de otras personas para alimentarse. Adam
era el ser más importante de mi vida, incluso ya lo amaba, pero nunca tuve oportunidad de decírselo, y
ahora sabía que nunca se lo diría. ¿Por qué la vida no nos sometía a pruebas de amor comunes?
Entré a la ducha, lloré mientras el agua recorría mi cuerpo, me sentía fatal, era como estar
muriendo en vida, era cierto lo que me dijo Simon, yo estaba en el medio de toda aquella guerra que
estaba a punto de desatarse, pero Adriana también tenía algo de participación en ello, no sabía si
contarle lo de Sam, o debía inventarme alguna historia, pero tenía que alejarla de Sam como fuera, su
vida corría peligro.
Salí de la ducha a los 15 minutos y fui a mi cuarto envuelta en la toalla, busqué ropa cómoda
en el closet, me vestí en el baño, me peiné y salí a mi habitación; vi hacia la ventana y había un cuervo
parado allí, sentí que un frío me recorrió el cuerpo, fui a cerrar la ventana, cuando me voltee Adam
estaba parado detrás de mí, grité por la impresión
-Shhh… Alex tranquila, no te voy a hacer daño…
-¿Qué haces aquí?_ Mi cuerpo temblaba de pies a cabeza, tenía los ojos llenos de lágrimas a
punto de salir
-Por favor no me temas, sólo necesito hablar contigo
-Vete Adam…
-Por favor escúchame al menos una vez…_ se escucharon pasos que venían a toda velocidad
subiendo las escaleras y abrieron la puerta de golpe
-¿Alex estás bien?_ miré en dirección a donde estaba Adam y había desaparecido, caminé
buscando con la vista a Adam en cualquier rincón de mi habitación
-Si Simon, estoy bien
-Estas asustada, tiemblas, tienes lágrimas en los ojos
-No es nada Simon, ando paranoica, sólo vi una cucaracha
-¡Oh!_ se acercó a mí y me acarició la mejilla_ cálmate, aquí estas a salvo. Déjame ayudarte a
buscar la dichosa cucaracha…
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-¡No!_ dije violentamente_ Quiero decir… no Simon, déjalo, quiero estar sola, si consigo a la
cucaracha yo misma la mato_ dije las últimas frases sobre pronunciadas, sabía que Adam me estaba
escuchando, pero solo era para alardear, en realidad tenía miedo, quién tenía más posibilidades de
matar a quien era Adam
-Bueno, está bien, ya sabes que voy a estar abajo_ Simon me dio un beso en la mejilla y salió
de mi habitación cerrando la puerta
-Se está aprovechando de la situación…_ voltee de golpe, ya que Adam había aparecido detrás
de mí. Tenía su típica expresión ruda, todo estaba en él como siempre, quería abrazarlo, pero no debía
acercármele ni un solo centímetro
-Eso a ti no te incumbe. ¿De qué quieres hablar?
-Gracias por no temerme, no soportaría que me vieras otra vez como anoche, sentía que me
matabas lentamente_ ser acercó con cautela
-¡Aléjate de mí! Puedes hablar desde el otro lado de la habitación, te escucho perfectamente
-Está bien, no es para menos…
-¿No es para menos, Adam? ¡Eres un vampiro! ¿Sabes? Un vampiro, vives y te alimentas de
sangre, asesinas personas
-Nunca quise que lo supieras, digamos que no me siento precisamente orgulloso, no ahora
-Adam ese tipo de cosas son las que se dicen en la primera cita: soy celoso, soy vampiro, estoy
casado_ ¿cómo podía bromear en un momento como ese? Pero aun así conservé la seriedad en mi
rostro
-P¿or qué crees que trate de alejarme de ti al principio? ¿Por qué crees que te decía que no
debía estar cerca de ti?_ era cierto, lo recordaba como si fuera ayer cuando no se me acercó durante 2
meses antes de ser novios
-Nunca me imaginé que fuera algo así Adam; llegué a pensar que eras drogadicto, eras
delincuente, cualquier cosa, menos que eras esto. Se supone que los vampiros son mitos, estupideces
creadas por el cine
-Ya ves que no. Perdóname Alex…_ su expresión facial era triste
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-No puedo Adam, eres del bando equivocado
-Por lo visto ya sabes la historia
-¿Por qué Adam?_ me senté en la parte inferior de la cama
-¿Tú crees que yo elegí ser esto?
-No lo sé… No se absolutamente nada de ti, y tampoco quiero
-No lo elegí, desearía haberme quemado, pero me convirtió en esto…
-¿De qué hablas?
-De Phoebe. Ella me convirtió en lo que soy, todo por su egoísmo de tenerme con ella, luego
yo convertí a Sam…
-¿Qué edad tienes?
-24
-¿Desde cuándo?
-Desde 1908
-¿Pero por qué? ¿Cómo?_ en eso se despertó mi curiosidad, sin embargo me aterraba seguir
descubriendo cosas
-Estábamos comprometidos en aquel entonces, y una noche decidí terminar nuestra relación,
su alma era oscura, todo el tiempo discutíamos, cada vez por cosas menos importantes, la recuerdo,
hermosa, cándida, tierna, pero de la noche a la mañana cambió. La noche que terminé con ella me dijo
que no podía vivir sin mí y fue cuando me mordió…
- ¿Y quién la convirtió a ella?_ Estaba inexpresiva
-Meses antes estuvimos en un festival, fue consultada por una gitana bastante anciana y le
aseguró que nunca nos casaríamos, la gitana le propuso un trato para que yo estuviera siempre con ella,
le vendió su alma, la gitana era el diablo, todo esto a cambio de ser inmortal y poderme hacer inmortal
para poder estar juntos toda la maldita eternidad, y mira en que nos convirtió_ No le daba crédito a lo
que mis oídos escuchaban
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-¿Me estás diciendo que Phoebe es vampiro por voluntad propia?
-Así es…
-¿Y cómo se hace un vampiro?_ Adam me miró con cierta curiosidad, era raro que yo
preguntara esas cosas, pero a decir verdad quería saber del tema, nunca pensé que fueran reales y ahora
que tenía la realidad ante mis ojos tenía que saber lo máximo posible
-Hay dos opciones, una es la que escogió Phoebe, pero digamos que ella no sabía realmente de
que se trataba aquello que pidió, pero ser vampiro implica todas las características que pidió ser. La
segunda es ser mordido por un vampiro, pero no es tan fácil como lo muestran en las películas…
-¿Entonces?
-Tienes que ser mordido por un vampiro, este te tiene que matar una vez que te muerde.
Después de muerto y despiertas a las 48 horas que nuestro veneno entra en tu organismo es que eres un
vampiro
-¿Y si no muere?
-No pasa nada, simplemente queda herido, se convierte en vampiro una vez que muere por
cualquier otra causa, nuestra mordida es una especie de infección para el ser humano. Pero digamos
que son probabilidades muy remotas, no tenemos la resistencia de beber solo un poco. Por eso
quemamos a los cuerpos, para que no quede nada físicamente hablando y no se puedan convertir. Es
un proceso físico y espiritual, por eso se convierten una vez muertos, el cuerpo queda sin alma
-¿Por qué?
-¿Te imaginas que dejáramos que se transformen todas nuestras víctimas?_ la palabra
“nuestras” no me gustó para nada, eso lo hacía un asesino
-Serían vampiros hambrientos…
-Exacto, un vampiro novato, está fuera de control, su cuerpo le pide sangre desesperadamente
y muy difícilmente se satisface su sed, sino hasta después de un tiempo que logra controlarse. Tenemos
prohibido transformar humanos, es parte del tratado_ recordé lo que me estuvo contando minutos
antes Simon en la cocina
-Por eso Miguel y Gabriel están aquí… Eso quiere decir que transformaron a alguien…
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Sí, fue Phoebe, según ella, seguía instrucciones directas
-¿De quién?_ me parecía estar escuchando a un perro que hablaba de su dueño
-Satán…_ cuando pronunció ese nombre sentí que todo se me dormía
-¿Qué?
-Al convertirnos en vampiros somos malditos y nuestra alma pasa a ser de él, estamos
condenados. Nosotros somos clanes que estamos regados alrededor del mundo, y cada clan tiene
líderes que son los que tienen contacto directo con el diablo
-¿Quiere decir que Phoebe es una de sus líderes?
-Sí
-Ya comienzo a entender…
-Alex, te cuento todo esto porque me parece necesario que lo sepas, pero quiero que sepas que
nunca te haríamos daño, nunca lo permitiré, al igual que Sam. Sam no tiene absolutamente nada que
ver con nosotros
-Pero matan a otros que es igual Adam…_ lo miré a los ojos, me sentía débil, parecía que me
fuera a desmayar, salieron varias lágrimas de mis ojos; Adam se acercó hacia mi rápidamente
-No llores Alex… Sabes que no lo soporto, y menos si es por mi
-¡Aléjate de mí…! ¿Por qué Adam?_ trató de limpiar mis lágrimas_ ¡No! Vete Adam…
-Alex, no…
-Vete, no me busques, no te le vuelvas a acercar a mis hermanos, te prohíbo a ti y a Sam que
vuelvan a nosotros
-Alex, pero es que yo…
-…está de sobra decirte que lo nuestro se terminó Adam, dile a Sam que no lo quiero cerca de
mi hermana, si no yo misma participo en su cacería_ mirada estaba perdida viendo hacia ninguna parte
mientras salían lágrimas de mis ojos
-Alex por favor…
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-¡Vete Adam!_ cerré los ojos suavemente esperando a que desapareciera cuando me dijo en
susurro en el oído
-Te amo…_ abrí los ojos de repente y ya no estaba. Me eché a llorar desconsoladamente en mi
cama, sentía que algo me quemaba por dentro.
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Capítulo 20
En ese momento quería desaparecer, quizá morirme, incluso en ese momento no me hubiera
importado servirle de presa a Adam o a Phoebe, terminaría calcinada como todas las otras víctimas de
Sioux Falls; me sentía devastada, yo nunca había tenido suerte con esas cosas del corazón, los
hombres, siempre me salían celosos, infieles o mentirosos, pero definitivamente prefería eso a
desilusionarme porque son vampiros; esa era una razón de exceso de peso para dejar de estar con
Adam. Era doloroso, tanto que sentía que moría, pero era lo mejor para todos.
Me levanté de la cama, secándome las lágrimas de la cara, y me vino a la mente Chris, tenía
que pensar en algo para ayudarlo, tenía que investigar todo acerca de su madre y su nacimiento, tenía
que haber alguna forma de evitar todo aquello que me contó Simon, Ben tenía que ayudarme de cierta
forma, ¿pero como le decía que su hijo era el hijo del diablo? ¿Cómo le decía que Chris era quien venía
a destruir al a humanidad? De solo pensarlo me daba miedo; así que decidí ir a casa de Chris de
inmediato.
Tome mi bolso y bajé las escaleras, fui a la cocina donde estaba Simon viendo la televisión
-Voy a casa de Chris…
-¿A qué? Él está bien, los vampiros no se le acercaran, Miguel lo tiene vigilado
-Necesito investigar algunas cosas, tiene que haber alguna forma de evitar que se convierta en
lo que me contaste
-Alex, es inevitable…_ lo miré diciéndole con la mirada que no me iba a detener_ Está bien,
entonces yo te acompaño
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Pero con una condición_ Simon se detuvo en seco mirándome con intriga_ Limítate a
escuchar y deja todo en mis manos Simon, yo sé cómo manejar a Chris, ¿bien?
-Está bien
Salimos de casa y nos montamos en la camioneta de Simon que estaba estacionada afuera. El
camino se me hizo corto, debía ser porque no me concentraba en el camino sino que mi mente
divagaba en miles de cosas a la vez. Antes de llegar a la casa de Chris le pedí a Simon que se detuviera
en una tienda; compré una bolsa pequeña de chucherías para llevárselas a Chris. Llegamos, eran las
2.10 de la tarde, ese vecindario acostumbraba a ser solitario; nos bajamos de la camioneta y fuimos
directo a tocar la puerta de la casa, abrió Benjamin
-¡Alexandra! Que agradable sorpresa…_ Chris lo interrumpió cuando bajó corriendo y
ruidosamente las escaleras, traía cierta cara de felicidad
-¡Alex! Sabía que eras tú…
-Hola Chris, hola Ben. Ben él es un amigo, tal vez lo viste anoche en mi casa, se llama Simon
Mazzocca
-¿Hola que tal?_ dijo Simon
-Pasen adelante…_ Chris se acercó a mí, me tomó de la mano, nos sentamos en la sala y saqué
de mi bolso la pequeña bolsa con dulces
-Ten Chris, son para ti
-¡Gracias!_ adoraba ver su sonrisa, era radiante
-Recuerda guardarme un poco y no te los comas todos en un solo día, te pueden hacer daño
tantos dulces juntos, y…
-“…lávate los dientes después que comas dulces” si ya lo sé Alex…_ le guiñé el ojo
sonriéndole con complicidad
-¿Y a que debemos tu visita Alexandra?
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Digamos que quería ver a Chris, necesito preguntarles a ambos varias cosas_ el rostro de
ambos se tornó tenso, ellos sabían de qué les hablaba
-¿Ah sí? ¿Y qué es eso que necesitas preguntarnos Alexandra? Tu tono es un poco preocupante
-Las cosas se han complicado; y tengo a la mano las respuestas de la situación de Chris_ Chris
me dedicó una mirada de súplica y Ben de igual forma y me di cuenta que era por Simon_ ¡Oh! No se
preocupen por Simon, él es de mi entera confianza y me ha estado ayudando a averiguar cómo ayudar
a Chris. ¿Chris, puedes dejarnos a solas un momento con tu padre?_ Chris nos vio con intriga y afirmó
con la cabeza_ Ben, necesito saber exactamente qué pasó antes, durante y después del nacimiento de
Chris
-Ya te conté todo lo que podía recordar. Yo conocí a Emily ya embarazada
-Y ella nunca dijo nada sobre el padre de Chris
-Nunca, la única vez que le pregunté por él se llenó de pánico, me hizo prometerle que jamás
volvería a preguntarle por algo así, y desde que nació Chris ella me dijo que yo era su verdadero padre,
nadie más
-¿Y nadie más sabía del padre de Chris?
-Su madre era la única, pero ninguna de las dos habló nunca de eso. Supongo que Christian es
producto de alguna violación_ <<¿Violación? Claro, era lo más razonable y lógico en ese caso>>
-¿La abuela de Chris vive?
-Sí, vive en Omaha
-¿Me puedes dar la dirección exacta?
-Que sucede Alexandra?
-Eso es lo que quiero averiguar_ Ben afirmó con la cabeza, buscó un trozo de papel en blanco y
escribió en él la dirección_ ¿Cómo se llama?
-Jenna Watson
-Gracias Ben, mañana salgo para allá temprano en la mañana
-No entiendo nada de lo que persigues con todo esto Alexandra, pero sé que hallaras la verdad
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Todo por el bien de Chris, Ben. Despídeme de él por favor_ Simon y yo nos levantamos al
mismo tiempo, era increíble que Simon siguiera mis instrucciones, él sabía a donde quería llegar yo.
Salimos de la casa de Chris y Ben hacia la camioneta de Simon
-¿Que harás si la abuela te confirma lo que te dije?
-La verdad es que no tengo idea, pero tengo que hacer cualquier cosa para evitar que Chris se
convierta en eso tan malo
…
La mañana siguiente Simon llegó a las 7.00, él no iba a dejar que fuera sola a Omaha, les había
dicho a Andres y Adriana que iba a dar un paseo con Simon, que necesitaba aire fresco, ellos no se
entrometían cuando salía con Simon, sabía que la curiosidad los carcomía, pero tenían que esperar de
todas formas a que les contara.
Tomamos la autopista, Omaha quedaba a una hora aproximadamente. Mientras íbamos en
camino iba pensando en Adam, todavía me parecía mentira todo lo que había sucedido, lo necesitaba a
mi lado, ¿pero cómo? Lo de nosotros era imposible viéndolo desde cualquier punto de vista
-¿Alex te sientes bien? Te ves pálida…
-Si Simon…_ no le podía decir que me sentía bien, porque era la mentira más grande del
mundo, en realidad me sentía fatal
-¿Estás pensando en Vangarret, verdad?
-Prefiero seguir callada todo el camino Simon, si no te importa…
-Bien, como quieras, pero sabes que me tienes a mí_ no dije absolutamente nada, mantuve la
mirada al frente, sabía que tenía a Simon, pero el comentario era como queriéndome decir que él sería
el reemplazo de Adam, y eso no me agradó. Recordé cuando Simon me pidió que fuera su novia y
cómo reaccionó cuando lo rechacé, en todo este enredo que había surgido de la nada: Vampiros,
ángeles, demonios, el anticristo, ahora, ¿que tenía que ver Simon con todo esto? Desde que pasó todo
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
el viernes en la noche, nunca me había detenido a pensar que tenía que ver Simon con todo esto; sabía
que no era un vampiro y que no era un arcángel, ¿entonces como sabe todo esto?
-Simon…. ¿Cómo sabes todo esto? ¿Cómo es que conoces a Miguel y a Gabriel?_ noté que se
tensó
-Ya se me hace un poco borroso recordarlo, pero fue a raíz que llegaste a Sioux Falls, una
noche me lleve un susto porque aparecieron dos hombres en mi habitación, resulta que eran ellos,
quienes me pidieron ayuda, desde luego ellos sabían la conexión que tenía contigo, y bueno, el resto lo
sabes…_ Simon no era muy bueno para mentir, había algo irregular en lo que me estaba contando, y
así lo amenazara con un puñal, él no me iba a contar la verdad, así que tenía que buscar mis propios
medios para averiguarlo
-Mmmm… ya…
-Creí que dijiste que preferías ir en silencio el resto del camino_ señal numero dos: evasión del
tema
-Sí, sólo me saltó esa pregunta al aire, nada más_ seguimos en silencio hasta que llegamos al
centro de Omaha en 15 minutos, me quería concentrar en la dirección que me dio Benjamin, saqué el
papel del bolsillo trasero de mis jeans y buscamos la dirección hasta que llegamos a una casa pequeña
de un vecindario bastante bonito, la casa era amarillo tostado, con detalles en marrón y blanco; nos
bajamos de la camioneta, Simon me alcanzó y me posó su mano en mi hombro derecho, dándome
ánimos.
Subimos las escaleras del porche y tocamos el timbre, abrió una señora de baja estatura,
canosa, con la cara algo demacrada, pero de buena apariencia
-Buenos días, ¿usted es la señora Jenna Watson?
-Sí, ¿y quienes son ustedes? ¿Que desean?
-Yo soy Alexandra Torres y mi amigo Simon Mazzocca. Yo soy maestra de su nieto
Christian_ cuando dije el nombre de Chris, el rostro de la mujer se confundió entre alegría y miedo
-¿Le pasó algo a Christian?
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-No, no, Chris está muy bien al igual que Benjamin. Solo vinimos a hacerle una visita de
cortesía_ la señora Jenna trató de cerrar la puerta. La detuve_ No somos lo que piensa señora Watson,
se lo puedo asegurar_ empujé la puerta, ella dejó abrirla, me miraba con miedo, le mostré mis dijes
-Pasen adelante…_ entramos a la casa, en un estante de madera que había cerca de la puerta
habían fotografías, por lo que pude ver eran fotos de Emily y de Chris, de la señora Jenna y quién debía
ser su esposo cuando eran más jóvenes. Había imágenes de vírgenes y en el fondo alcancé a ver que
había un crucifijo de madera
-¿Es Emily, cierto?
-Sí. ¿Que saben ustedes de mi nieto y mi hija?_ nos sentamos en la pequeña sala que había del
lado derecho de la casa
-Señora Jenna, como le dije soy maestra de Christian, la relación que tengo con su nieto es
muy estrecha, incluso desde que lo conocí, es un niño muy especial y al que aprecio muchísimo, pero
Christian ha estado presentando cuadros paranormales, estoy aquí en busca de respuestas que espero
que usted responda_ se hizo un silencio algo incómodo_ voy a ser lo más directa y sincera con usted,
así que por favor espero que usted lo sea con nosotros_ hice una pausa_ ¿Cómo falleció su hija Emily?_
la mirada de la señora Jenna se tornó espantada y llena de dolor
-Murió de un infarto
-Eso lo sé, ¿pero a que se debió ese infarto? ¿Ella sufría de la presión arterial? ¿Tienen ustedes
antecedentes de hipertensión en la familia?_ los ojos de la señora Jenna empezaron a brotar lágrimas y
empezó a hiperventilar_ Señora Jenna, tranquilícese
-¿Quiénes son ustedes?
-Ya le dijimos quienes somos, pero necesito que me diga la verdad. Emily murió poseída por
un demonio, ¿no es cierto?_ Preguntó Simon con autoridad
-¿Cómo te atreves a decir eso en mi casa?_ la señora Jenna se exaltó un poco
-Se atreve porque su padre y el mismo Christian nos autorizaron a ayudarlos, tanto Simon
como yo conocemos la historia, pero sólo la versión que nos cuentan Ben y Chris, usted sabe mucho
más, y necesitamos que nos diga todo lo que sabe. ¿Quién es el verdadero padre de Chris?_ la señora
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Jenna se derrumbó en el mueble, Simon y yo saltamos hacia ella_ ¿Se encuentra bien? Simon ve por
algo de agua_ Simon salió disparado a la cocina, regresó rápidamente con un vaso con agua
-¿Así que ustedes lo saben?
-Eso es lo que queremos saber_ la ayudamos a reincorporarse
-Ella era una buena muchacha, iba a empezar la universidad, íbamos a misa cada domingo,
cuando cumplió los 18 años una noche nos despertó gritando, fuimos a verla y tenía la mirada extraña,
fueron pasando los días y su comportamiento fue cambiando, no salía de su habitación, hasta que llegó
el punto que se lastimaba a sí misma, una noche la conseguimos literalmente pegada al techo de
cabeza, fue cuando pedimos ayuda de la iglesia, pero no recibimos ayuda
-¿Su hija era virgen?_ preguntó Simon tajantemente
-Por supuesto, ella nunca tuvo un novio sino hasta que conoció a Benjamin. Un demonio la
poseía cada noche durante 2 años hasta que cesó, buscamos la ayuda de la iglesia pero no pudimos
demostrar la posesión, dos meses más tarde Emily presentó los síntomas de un embarazo, ella decía
que nunca había estado con un hombre
-¿Entonces qué sucedió?_ pregunto Simon. La señora Jenna inspiró profundamente
-Emily dijo que un hombre vestido de negro se le apareció y le dijo que iba a fecundar el hijo
del demonio, quien sería el príncipe del infierno y quien destruiría a la humanidad…_ la señora Jenna
temblaba de pies a cabeza y se echó a llorar
-Azazel…_ susurró Simon, apenas lo pude escuchar
-Tranquila señora Jenna. Nos dio bastante información. ¿Algo más que quiera contarnos?
-Ella dio a luz mientras estaba poseída, no la pudimos llevar a un hospital, la voz que estaba
dentro de ella decía que la dejáramos, maldecía, no dejó que nos acercáramos
-¿Quien más estaba con usted?
-Mi esposo Walter
-¿Y qué sucedió con él?_ la señora Jenna volvió a llorar
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Él se acercó y no quiso prestar atención a la advertencia, apenas se acercó, no sé cómo, le dio
un infarto y falleció…
-Lo siento mucho
-¿Qué pasa con mi nieto señorita?
-Usted es religiosa, ¿cierto?
-Por supuesto…
-Entonces es mejor que no sepa de qué se trata todo esto. Y tranquila que ya somos varios los
encargados de velar por la integridad y la felicidad de Christian. Se lo prometo. Muchas gracias por su
tiempo, y gracias por confiar en nosotros_ me levanté y ella tomó mi mano
-Mi nieto es hijo de un demonio_ dijo con expresión de miedo, desprecio y amor a la vez
-Así es señora Watson
Salimos de la casa y fuimos a la camioneta, me sentía extraña, una sensación me recorría el
cuerpo, era algo escalofriante. Me detuve apenas llegamos a la camioneta
-¿Qué opinas de todo esto?
-Todo tiene sentido, Lucifer está haciendo exactamente lo que hizo Dios. Antes de que María
quedara embarazada, Gabriel le anunció que sería la madre del hijo de Dios, y por medio del espíritu
santo ella quedó embarazada; lo mismo está hizo Satán, envió a Azazel como mensajero, y por medio
de la posesión la fecundó
-¿Azazel? ¿Quién es?_ ese nombre me daba mala vibra
-Es uno de los Ángeles Caídos que ahora sirven al diablo, es uno de los más poderosos, es el
jefe de todos los ángeles caídos, antes de servir al infierno él era parte del coro de ángeles del cielo
-¿Ángeles caídos?_ el terminó lo había escuchado en alguna parte antes, pero nunca le di
importancia
-Son antiguos servidores de Dios que pecan, los destierran de la corte celestial, y estos deciden
servir al diablo
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Capítulo 21
Nos montamos en la camioneta y nos fuimos de regreso a Sioux Falls, pensando en lo que la
señora Watson nos había contado
-Simon, ¿pero crees que sea alguna clase de ciclo?
-¿A qué te refieres?
-Por lo que vemos, el diablo está siguiendo el mismo patrón que Dios al traer a su hijo a la
tierra, evidentemente a predicar sus respectivas palabras, pero sabemos que Jesús no tuvo éxito en ello,
obtuvo pocos creyentes, por eso terminó crucificado, porque creían que era un mentiroso. Después de
muerto es que le creyeron, después que dejó de existir entre nosotros. ¿No crees que pasará lo mismo?_
cuando terminé la frase me acordé de Chris, que de quién hablaba era de él y me dió de todo el solo
pensar que lo pudieran matar
-Tiene lógica lo que dices, pero creo que Lucifer ya pensó en eso. Dudo que cuando Chris
crezca diga abiertamente que es el Anticristo, el hijo del diablo, sino lo pasan por demente, debe tener
algo planeado, y como sabes el mal atrae a más discípulos que el bien. Ahora hay muchas maneras de
comunicarse masivamente con la humanidad, tal vez se convierta en presidente de algún país, lo más
posible de aquí de Estados Unidos que una de las máximas potencias en el mundo. Hay que evitar a
toda costa que los vampiros lo tengan, o hablen incluso con él, Chris es vulnerable al mal, a fin de
cuentas es su descendencia y persuadirlo no creo que sea difícil
-Pero es mitad humano, ¿eso no le da ventaja?
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-En absoluto, al contrario, lo hace más vulnerable, los humanos son influenciables_ en eso
tenía la mayor de las razones
-Tengo que hablar con Chris acerca de esto, ya que somos tan influenciables, será mejor
empezar a influenciarlo de la mejor manera
-Será mejor hablar con Miguel y Gabriel primero
Llegamos a casa en cuestión de 1 hora y unos cuantos minutos más, que diferente se veía todo
ahora, me sentía apabullada, miré hacia la casa de Vanessa, tenía desde el viernes que no la veía, ya la
extrañaba, necesitaba compartir todo lo que estaba sintiendo y todo que estaba pasando con ella,
Simon era mi único apoyo, ya había perdido demasiado en un abrir y cerrar de ojos, perdí a Adam, a
Sam, y al parecer había perdido a mi mejor amiga, pero era injusto porque no había podido cruzar
ninguna palabra con ella desde que descubrí lo que era.
Entramos a la casa y Adriana nos recibió en la punta de las escaleras
-Regresaron rápido_ tenía una apariencia tétrica, parecía que estuvo llorando
-¿Que sucede Adriana? ¿Estuviste llorando?_ yo sabía la respuesta y la razón por la cual
lloraba, era fácil de adivinar
-Yo… yo mejor voy a casa a ver cómo está todo por allá_ Simon supo que debía dejarnos solas
para charlar, y supongo que iba a hablar con Miguel y Gabriel_ llámame si necesitas algo Alex_ asentí
con la cabeza y me dio un beso en la mejilla y se despidió de Adriana con un gesto amable
-¿Que pasa Adri?_ la tomé entre mis brazos y la llevé a la sala para sentarnos_ Se trata de Sam
¿cierto?
-¿Como lo sabes?
-No lo sé, deducción…
-Terminamos hace un rato, me dijo que no me quería, que fue un error haber estado juntos,
que me olvidara de él para siempre, porque él lo haría conmigo. Que estaba interesado en alguien
más…_ rompió en llanto. Típico, Sam utilizó una historia clásica para terminar con alguien, y a mi
parecer utilizó la menos sutil pero la más efectiva, hacerle daño a mi hermana emocionalmente para
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
que lo olvide de alguna manera u otra, hacerse pasar por un patán para que ella lo deteste; pero yo
como mujer sabía que eso pocas veces hacía efecto, y menos tratándose del amor que sabía que mi
hermana le tenía a Sam, el dolor la iba a matar por unos meses o quizás años hasta que apareciera
alguien más importante que él en su vida. Yo sabía mejor que nadie que sentía Adriana, porque yo lo
sentía igual, incluso peor, porque sabía la verdad, ojalá Adam me hubiera dicho lo mismo que Sam le
dijo a Adriana, así estaría llorando por un engaño trivial y no porque el hombre que amaba era un ser
maligno
-Lo siento mucho… pero supongo que es mal de sangre. Adam y yo terminamos ayer también.
Lo descubrí con Phoebe
-¿La ex novia?
-Si…_ la voz me tembló, prefería imaginar algo así aunque dolía horrible. Inspiré hondo_ Pero
debemos ser fuertes, ya aparecerá alguien más hermanita, nadie muere de amor
-Admiro tu fortaleza Alex, yo siento que me estoy muriendo_ la verdad era que yo estaba
agonizando, el recuerdo de Adam eran como puñaladas en la espalda_ ¿Sabes? Lo amaba, lo amo
Alex, y siempre pensé que todo iba bien entre nosotros, siempre supe que había algo extraño con él,
pero no pensé que fuera esto
-¿Lo amas Adriana?_ sentir amor era algo totalmente complicado y podía ser muy doloroso
-Nunca había sentido algo así, y nunca había compartido tanto con una persona
-Ya se te pasará, el dolor y la decepción es parte de la vida
-Tienes razón…_ se limpió las lágrimas y me abrazó
-¿Y Andrés?
-No lo sé, salió hace un rato
-Yo voy a subir a ducharme.
Subí las escaleras, de pronto mi estado de ánimo decayó y fue a causa de ver a mi hermana tan
triste, no podía contarle lo que realmente pasaba con Sam y con Adam. Entré a la ducha, cerré los ojos,
pensaba en lo que Simon y yo logramos averiguar y en lo que él me contó de Azazel, Jesús, Gabriel,
Christian, era escalofriante como se conectaba todo. Pero aún seguía preguntándome como Simon
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
sabía tanto, era evidente que me mintió cuando le pregunté que tenía que ver con los arcángeles y con
los demonios, sabía demasiado para ser un humano corriente, yo estaba clara que yo sabía mucho de
esos temas, pero en esa situación me di cuenta que no sabía prácticamente nada.
Salí de la ducha y me vestí, entonces pensé en averiguar qué era lo que realmente estaba
pasando
-Gabriel… Gabriel, sé que me escuchas, por favor te necesito_ le hablé al techo, estaba
llamando a Gabriel, después de todo era un ángel y me podía escuchar, era como si estuviera orando,
tenía algo de lógica lo que estaba haciendo, aunque si alguien me veía haciendo eso, me haría pasar por
demente. Una brisa breve pero fuerte me azotó, acompañado de un aleteo
-Hola Alex_ voltee de golpe, Gabriel estaba detrás de mi
-Hola Gabriel, todavía no me acostumbro a esto, es un tanto irreal invocar a un ángel y que
este aparezca ante mis ojos
-Te entiendo. ¿Para qué me llamaste, pasa algo?
-¿Simon les contó lo que averiguamos?
-Sí, estaba en eso cuando me llamaste, pero sólo nos contó las partes que no sabíamos de la
historia_ en ese momento recordé la parte que decía “…cuando Gabriel apareció y le anunció a María
que sería la madre del hijo de Dios…” y se me escapó una risa irónica_ ¿que sucede?
-No es nada, sólo recordaba que tú fuiste quien anunció el nacimiento de Jesús, eso hace la
situación más extraña aun
-Cierto, en aquellos tiempos la gente carecía de fe, pero creo que eso no ha cambiado mucho
-En fin, no te llamé para hablar de los problemas de la humanidad Gabriel
-¿Entonces?
-Te quiero hablar de Simon_ Gabriel hizo un gesto de sorpresa, yo me senté en la cama
-¿Que me quieres hablar con respecto a Simon? Supongo que algún día lo preguntarías…
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-No sé si estás al tanto que Simon es uno de los seres más importantes en mi vida, lo adoro y
nunca me voy a cansar de agradecerle todo lo que hace por mí. Pero, ¿por qué Simon sabe tanto de
esto? ¿Cómo es que los conoce a ustedes? ¿Qué tiene que ver con todo esto?
-Alex, lo que te voy a decir es un poco extraño para cualquiera, pero asumo que tú y lo extraño
ya se llevan bien_ me sonrió un poco_ sin embargo a pesar que no deba contarte esto, pienso que tienes
derecho a saberlo
-Bien, te escucho…
-Simon era tu ángel guardián_ quedé petrificada unos largos segundos
-¿Que Simon qué…? Disculpa…_ me lleve las manos a la boca
-Te advertí que era extraño
-¿Pe…pero cómo?_ era increíble que la vida me siguiera escondiendo cosas
-Todos los humanos tienen uno desde el momento que llegan a este mundo, se les asigna un
ángel guardián para protegerlos y guiarlos, pero sin interferir en sus decisiones ni en su vida cotidiana.
Muy pocas personas se percatan de la presencia de su ángel
-¿Me estás tratando de decir que Simon es mi ángel particular? ¿Que ha estado conmigo desde
que soy un bebé?
-Sí. Una vez que llegaste aquí se le asignó la tarea de velar por tu seguridad, ya se sabía lo que
se te venía encima, eres el blanco y el centro de toda esta situación_ eso no me agradó como sonó_
enviamos a Simon para se ganara tu confianza, fue entonces que se hizo humano para que lo
conocieras y convertirse en alguien a quién apreciaras y confiaras
-¿Me estás tratando de decir que todo fue una trampa? ¿Qué Simon nunca actuó por su propio
juicio…?_ entonces recordé todos los momentos que pasé con Simon, nuestras risas compartiendo un
helado, irlo a ver en los partidos de la universidad, cuando lo conocí. Simon también me había
engañado, entonces “su amor por mi” era una farsa
-Sé lo que estás pensando, pero no todo fue una trampa, sabíamos que necesitarías un apoyo
más intenso que tus hermanos
-¿De qué hablas?
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Simon se enamoró de ti, y eso no está permitido, así que tuvimos que…
-…cortarle las alas…
-¿Cómo lo sabes?
-Sentido común. ¿Me estás diciendo que Simon ya no es mi ángel guardián?
-Sí, fue expulsado del cielo, incluso él mismo renunció y me temo que fue por ti, cuando
descubrimos que se estaba involucrando más de lo debido, decidimos removerlo pero él no lo permitió,
prefirió convertirse en mortal en su totalidad
-No querrás decir que Simon es un ángel caído, ¿cierto?
-De alguna manera sí. Faltó a su misión, falló en su propósito
-¿Pero cómo pudieron hacer eso? Simon me protege, ¿cómo pueden juzgar el amor? Después
de todo el amor lo creó Dios, ¿o no?
-Nosotros no tenemos esas libertades, por algo decidimos servir a Dios, y Simon lo sabía_ me
quedé muda, estaba atónita
-¿Entonces, no tengo ángel guardián?
-Si lo tienes, se te asignó uno nuevo
-Oye ángel, quien quiera que seas_ le hablé al aire_ no tengo nada en tu contra pero no te
quiero conmigo. Gabriel, regrésenle su trabajo a Simon, ¡lo quiero como mi ángel guardián!
-Siento decirte que no es tu decisión
-¿Entonces de quién es?
-Es mucho más complicado, Simon no puede volver a ser ángel, él mismo renunció a ello
-Entonces si Simon no es mi ángel, ¡no quiero ningún otro!
-Como te dije eso no lo decides tu Alex
-¡Yo decido quien está y quien no está conmigo Gabriel! Las cosas no tienen por qué ser
siempre blancas o negras, también hay tonos grises, ese es su problema_ Gabriel bajó la vista_ déjame
sola
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Está bien_ giré la mirada hacia otro lado y Gabriel desapareció
Ahora me sentía peor, yo era la razón por la que Simon sufría, era la razón por la que había
renunciado a sus alas; la verdad no sabía que implicaba eso, pero sé que era importante para él. Simon
fue capaz de renunciar a algo así sólo por mí, y yo no era capaz de retribuírselo, ni siquiera era capaz
de amarlo como él lo merecía, era injusto para él. Necesitaba hablar con alguien, así que pensé en
Vanessa, ella era la única que podía escucharme, así hablaría con ella sobre lo que ella era.
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Capítulo 22
Bajé las escaleras corriendo, ya era de tarde, el sol estaba intenso, pero no hacía mucho calor,
crucé la calle y toqué el timbre de la casa de Vanessa, abrió la señora Julia
-¡Alexandra! Que agradable sorpresa
-¿Cómo está señora Julia?
-Digamos que bien. ¿Y tú como seguiste?
-Mejor… ¿Está Vanessa?
-Está arriba en su habitación, no ha querido salir
-¿Puedo subir a verla? Necesito hablar con ella
-¿Estás segura?
-No les tengo miedo si a eso se refiere. Confío en ustedes y en ella, pero necesito decírselo
-Eres una buena muchacha_ me dedicó una sonrisa amable y abrió más la puerta_ Pasa, está
en su habitación
-Gracias_ aunque yo había entrado antes a la casa, ahora me sentía extraña, era una casa
común, muy bonita y lujosa, ahora me parecía extraña ya que en ella vivían vampiros.
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Antes que la veas, por favor llévale esto_ la señora Julia me guió a la cocina, abrió un
refrigerador y sacó una bolsa de sangre, la cortó y exprimió su contenido en un vaso de cristal, yo veía
la escena con algo de asco_ tiene días que no sale de su habitación, no ha comido nada, ayúdame con
esto, ¿quieres?
-¡Claro!
Subí las escaleras de mármol y doblé a la izquierda, sabía dónde quedaba la habitación de
Vanessa, toqué la primera puerta
-Alex aléjate…_ abrí la puerta
-No pensé que fueras tan dramática_ le sonreí con los labios sin mostrar los dientes. Estaba
acostada en la oscuridad, tenía las cortinas tapando las ventanas_ ¿qué planeas hacer? ¿Matarte de
aburrimiento?
-¿Qué haces aquí?
-Rescatando a mi mejor amiga, creo…_ le volví a sonreír. Cerré la puerta y encendí la luz, ella
hizo un gesto de dolor_ ¡Oh! Lo siento… mejor la apago
-¡No! Está bien, es que llevo horas sin ver luz y me choca un poco en la vista es todo
-El día está hermoso, deberías salir_ abrí las cortinas dejando que entrara la luz de la tarde
-¿Qué haces aquí Alex?_ su aspecto era tétrico, estaba demacrada por completo, nunca la había
imaginado así, ella era tan viva y tan linda, entonces entendí que le pasaba, me senté a sus pies en la
cama
-Como te dije, vine a rescatarte. No te temo, ¿cómo podría? Eres mi mejor amiga
-¿Hablas en serio?
-¿Tengo cara de estar mintiendo?_ bromee un poco, ya empezaba a extrañar eso de mi_ claro
que no Vanessa, sé que es horrible lo que descubrí, pero me han dicho que eres de los buenos, así que
eso no te hace mala, supongo…_ ambas reímos
-¿Pero sabes de qué nos alimentamos?
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Si, por eso te traje esto_ le alcancé el vaso repleto de sangre_ Nunca pensé que se alimentarían
de sangre embotellada
-Es la mejor manera, y cazar animales de vez en cuando para drenar energía_ alcé ambas cejas
en señal de asombro_ Nunca revisaste los refrigeradores de la cocina ¿verdad?_ dijo sonriendo un
poco_ Hay bolsas con sangre que conseguimos del banco de sangre y de la carnicería_ hice un gesto de
asco_ si, sé que es asqueroso, mi papá las consigue, aprendimos a alimentarnos con ello, y nos llena a
pesar que no nos satisface, pero vivimos_ La abracé de repente_ ¡Eh! Alex, no creo que sea buena idea
que pongas tu cuello cerca de mi boca en este momento_ me despegué de un salto
-¡Cierto!_ reímos a carcajadas_ Nunca pensabas contármelo, ¿verdad?
-Quise hacerlo, pero supuse que tu vida correría peligro si lo sabías. Por lo que veo,
reaccionaste mejor de lo que pude esperar_ voltee y ya se había terminado toda la sangre que había en
el vaso, se estaba limpiando los residuos que había en su boca. Su aspecto volvió a ser el de siempre,
tenía las mejillas rosadas
-Hubiera dado todo lo que tengo porque ninguno de ustedes fuera nada de esto_ en ese
momento recordé a Adam como un flash back, se me salieron unas lágrimas. Vanessa se levantó de la
cama y se acercó a mí
-Ya te puedo abrazar… ven aquí_ me abrazó fuertemente mientras yo lloraba, mis lágrimas
cayeron en su hombro_ ser vampiro no es fácil cuando hueles tan… Bien
-No creo tener buen sabor de todas maneras, así que no intentes comerme porque te juro que te
indigesto_ ambas reímos, era extraño bromear con ese tipo de cosas
-Sé cómo te sientes Alex, se cuánto quieres a Adam
-No tienes ni la más mínima idea de cómo me siento… Ahora me siento peor Vane, es extraño
todo esto: amar a un vampiro, mi mejor amiga también es vampiro, y mi mejor amigo renunció a sus
alas por mí
-¿Con que ya supiste lo de Simon?
-¿Tú lo sabías?
-Sí, cuando él descubrió lo que yo era, yo al mismo tiempo supe que él era un ángel, pero algo
nos hizo confiar el uno en el otro, y nos contamos nuestras historias. Simon te ama de verdad Alex
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Ahora lo sé… No sé qué hacer Vanessa, me siento culpable
-Fue su decisión Alex, no puedes culparte por eso. Y sé que te culpas por no poderlo querer
igual
-La verdad es que quisiera poderle corresponder
-Eres humana y sabes que sobre los sentimientos no se manda Alex. Por desgracia amas a
Adam, pero eso se te pasará algún día_ me volvió a abrazar
-¿Vane, como es que ustedes no son como Adam y Sam?
-Es una larga historia. Pero te la voy a resumir: antes solíamos ser como ellos, o como Adam y
Phoebe, Sam poco tiene que ver con ellos; estuvimos a punto de morir
-¿Desde cuando tienes 23 años?
-Desde 1830
-¡Wow! Eres mayor que Adam y Sam…
-Desde luego. Mi padre era científico para aquel entonces, mi madre y yo éramos damas de la
sociedad, yo estaba comprometida con un sujeto llamado Gerald Richardson, era un sujeto frívolo, a
veces me daba miedo estar junto a él, hasta que una noche que estuvo de visita en casa, mis padres no
estaban, sólo yo estaba con las criadas, entonces sus ojos eran diferentes, y me mordió. Me convirtió en
lo que soy, luego siguió mi madre, y ella convirtió a mi padre. Es algo totalmente incontrolable, es
como si la sed y el hambre te segaran por completo, es algo que controla tu cuerpo y hasta que no bebes
sangre no te estás tranquilo, los primeros meses incluso los primeros 5 años fueron muy difíciles
-¿Pero por qué Gerald los convirtió?
-Digamos que yo no era muy pura. A pesar de que yo era su prometida, yo estaba enamorada
de otro hombre, se llamaba David, me veía a escondidas con él, como debes saber, en aquellos tiempos
la libertad de la mujer era restringida y había muchos tabúes. Así que Gerald me descubrió, sin yo ni
siquiera enterarme, sino hasta que me dejó tendida en el suelo bañada en sangre, y él con mi sangre en
su boca, me maldijo a mí y a mi familia, dijo que no me iba a matar, que a cambio me maldecía vivir
por toda la eternidad como una sanguijuela
-¿Y qué pasó con David?
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Lo asesinó, bebió su sangre y lo quemó
-¡Vaya! Lo siento mucho…
-No te preocupes, eso fue hace mucho… Después de varios años, cazando humanos, fuimos
descubiertos por una secta que cazaba vampiros, brujas, y cualquier cosa que te puedas imaginar,
lograron cazarnos a mí y a mi familia, junto a otros vampiros, justo cuando estábamos amarrados de
nuestras respectivas hogueras, en ese momento recordé como era rezar, le pedí a Dios por nuestras
almas, y le pedí perdón. Justo cuando un hombre ya estaba acercando la antorcha, salieron un montón
de gente con lanzas en caballos, hachas, nos liberaron mientras luchaban con los humanos y nos
llevaron en los caballos. Eran vampiros, vampiros que eran o son como nosotros ahora, ellos nos
enseñaron a vivir con ellos, a vivir de la sangre de animales, y con el tiempo aprendimos, ellos nos
ayudaron mucho, nos mudamos de Rumania a Viena y allí vivimos en una colonia hasta finales de
1899. Luego nos mudamos a Birmingham, hasta 1920, por la cuestión de nuestra apariencia, nunca
envejecemos; luego nos mudamos a Glasgow hasta 1945. De allí fuimos a Toulouse, Salónica,
Estambul, Fez, Juneau y llegamos a Estados Unidos en 1995, primero vivimos en Seattle, luego en
Tennesse, Texas, Atlanta, Nueva York y Sioux Falls, y no nos hemos movido de aquí desde hace 5
años
-¿Y como pueden estar bajo la luz del sol?
-Lo de que no podemos estar expuestos al sol es un mito, solo no podemos si no nos
alimentamos como se debe, quiero decir, beber sangre todos los días nos hace más fuertes, soportamos
el sol, mientras más tiempo estemos sin beber sangre, más rápido nos quema el sol. Básicamente
tenemos más fuerza en la noche, por eso se caza de noche, además de que los humanos son vulnerables
en la noche, ya que hay menos merodeando. Llegamos y mi papá se hizo profesor en la universidad y
director del high school y de la primaria en cuestión de un año. La verdad que cuando nos toque
marcharnos va a ser duro. Amamos Sioux Falls.
-¿Y cuándo planean irse?
-No todavía, eso será dentro de 3 años más o menos
-¿Y cuando llegaron Adam y Sam?
-3 meses antes de que ustedes llegaran. Ellos nacieron aquí, a raíz de que ellos se convirtieron
en vampiros, su abuela los echó, era bruja, extrañamente fanática de la religión. Al descubrir a sus
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
nietos, bendijo la casa con agua bendita, y puso en casa extremo de la casa un cuarzo cristal para
proteger la casa de demonios
-¿Que paso con su familia?
-Su familia, o la que quedó se mudó en efecto. Su abuela murió, una semana después de
hacerle el hechizo a la casa, nunca se supo de que murió, supongo que fue el efecto de la bendición a su
propiedad, los padres de ellos se marcharon de Sioux Falls, pero sin saber que les había ocurrido a sus
hijos, supongo que algo les contó la abuela_ me detuve a pensar un poco en Adam_ ¿Que posibilidades
tiene un vampiro en vivir como tú y tu familia?
-La verdad que muy pocas, un 10% de los vampiros vive como nosotros. Si lo preguntas por
Adam, dudo que logre hacerlo
-¿Por qué no?
-Sabes a qué bando pertenecen Alex, mejor que nadie
-Si lo sé. Pero tengo que intentar algo.
-Alex ten mucho cuidado, recuerda que no estás tratando con humanos, se tratan de demonios
-Pensé que eran vampiros
-Su clasificación dentro del mundo infernal es Ahharu. Son los vampiros crueles, y ellos son
parte de ese clan Alex. No estás tratando con humanos
-Prefiero tratar con demonios que con los humanos. Tu sabes que esperar de un demonio, pero
nunca sabes que esperar de un humano. Digamos que los demonios son malos y sabes a qué atenerte,
pero los humanos podemos fingir. Como diría mi abuela “Le temo más a los vivos que a los muertos”
y ya veo que tiene toda la razón. Me tengo que ir Vanessa, nos vemos mañana en la universidad
-Ten cuidado, Alex
-Tranquila, ¿qué es lo peor que me puede pasar? ¿Morir? No le temo a la muerte…
-O pueden arrastrarte con ellos Alex_ me detuve en seco
-No lo harán
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Capítulo 23
Al día siguiente, me levanté temprano para irme a la universidad a ver si lograba ver a
Adam o a Sam, pero llegué a clases y Adam no estaba en el salón, Simon me había esperado en el
estacionamiento como hacía siempre que Adam no me acompañaba a clases. No apareció en todo el
día. Fui a la primaria a dar clases, todo estaba en su lugar, Chris ya estaba mejor, me contó que habían
cesado un poco las pesadillas, y que ya no lo acosaban por las noches, era como si nunca hubiera
pasado nada, era como estar en el ojo de un huracán.
Llegó Mayo y todo seguía exactamente igual; Sam y Adam habían desaparecido.
Adriana estaba triste todo el día, ya no se le veía sonreír, Andrés seguía saliendo con la mujer
incógnita. Simon iba a mi casa todos los días a cenar, nuestra conexión era mayor aunque no le había
dicho que yo sabía su verdad y no planeaba hacerlo pronto, adoraba estar con Simon, me daba paz
estar con él, pero cuando se marchaba recordaba a Adam, y era tortuoso, lo extrañaba cada segundo
<<¿A dónde se fue?>> a pesar que le había prohibido que se me acercara otra vez, lo que me dolía era el
hecho de que me obedeciera.
La tarde del 25 de mayo llegué a casa, abrí la puerta principal, y me quedé congelada
pensando en Adam, salí de nuevo de la casa, y cerré la puerta, me monté en mi auto y conduje hacia
las afueras de Sioux Falls, a la dirección que debía ser la casa de Adam, nunca había ido a su casa y
nunca me había preguntado por qué nunca me llevó, y ahora comprendía que era para que no
descubriera su verdad. Llegué a la que debía ser su casa, eran las 4.56 de la tarde, era una casa grande
de color verde bosque con detalles en blanco, subí las escaleras del porche, me paré en frente de la
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
puerta y respiré hondo hasta que me decidí a tocar el timbre de la casa. Sonó la primera vez y nadie
respondió, no se oía ni un solo ruido dentro de la casa, toqué la segunda vez, y no recibí respuesta, así
que decidí abrir la puerta, para mi suerte estaba abierta.
La casa estaba opaca, no había ninguna luz artificial cerca, sólo entraba la luz que se
colaba por las ventanas, todo tenía aspecto polvoriento, era una casa espaciosa y grande pero un poco
oscura, vi lo que era un salón de juegos o algo así, había un piano antiguo empolvado, sin duda esta era
la casa de ellos, pero estaba abandonada. Recorrí toda la casa por el piso de abajo, todo estaba en
perfecto orden pero sucio, subí al piso de arriba y abrí la primera puerta, por lo que vi era la habitación
de Sam, era color marrón claro, bastante iluminada por el sol, vi en una mesa un porta retrato con una
foto de él con mi hermana. Salí de esa habitación y entré en la del frente, esa era color beige con
detalles en madera, casi como la mía, una cama matrimonial con posters de paisajes y un mapamundi,
esa sin duda era la habitación de Adam, fui hacia el escritorio donde había una computadora, me senté
en la silla y saqué unos cuadernos que había almacenados de un lado, los desempolvé un poco, uno era
de la universidad, donde anotaba sus apuntes, cuando abrí el otro salieron varias fotos disparadas al
suelo, las recogí y las vi, eran fotos mías sola y él conmigo, se me salieron unas lágrimas de nostalgia.
Entre las fotos había un sobre color rojo, lo abrí y saqué una tarjeta que había dentro, tenía a dos
personas en caricatura tomadas en la mano con un corazón en la mano que decía “Te amo”, la abrí y
tenía escrito algo con su letra
PARA: ALEX
DE: ADAM
ME SIENTO COMO UN TONTO AL HACER ESTO, PERO CREO QUE
YA ES TIEMPO DE DECIRTE TODO LO QUE REALMENTE SIENTO POR TI,
LOGRASTE ROBARME EL CORAZON, HAS CAMBIADO MI VIDA, Y
QUISIERA QUE SUPIERAS LO MUCHO QUE TE AMO, GRACIAS POR
ILUMINAR MI VIDA Y HACERME MÁS FUERTE. HOY EN NUESTRO 5TO
MES JUNTOS TE DIGO POR FIN QUE TE AMO.
POR SIEMPRE TUYO
ADAM
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Las lágrimas se me salieron como si tuviera alguna presión dentro de mí que las empujaba
salvajemente hacia afuera, sentía que el corazón se me encogía lentamente. Adam me amaba y
planeaba decírmelo cuando cumpliéramos 5 meses, me sentía terrible, quería salir corriendo de allí.
Tomé las fotografías, la tarjeta y las guardé en mi bolso, abrí el closet y estaba vacío, sonó un ruido
cerca de mí, pero en el pasillo, tomé un bate que Adam tenía dentro del closet y salí hacia el pasillo
portando mi arma de defensa, sabía que si era un vampiro o un demonio no me serviría de mucho el
bate, pero me serviría de distracción al menos, caminé hacia las escaleras caminando sigilosamente,
cuando alguien me tomó por la cintura y tapó mi boca
-Tranquila Alex, soy yo…_ me dijo en susurro en el oído derecho. Voltee y era Simon
-¿Simon? ¿Qué haces aquí?
-Eso te debería preguntar a ti Alex. Vámonos de aquí ya mismo
-Bien, de todas formas ya planeaba irme, déjame buscar mi bolso_ entré de nuevo al cuarto de
Adam y tomé mi bolso, le eché un último vistazo y salí, Simon me esperaba parado donde lo dejé.
Salimos de la casa y nos metimos en mi auto
-¿Cómo sabías que estaba aquí?
-¿Intuición?
-¿Simon…?
-Bien, bien. Te seguí
-¿Me seguiste Simon?
-Sí, te vi entrar a tu casa y salir de inmediato, me pareció extraño y te seguí, ¿qué haces aquí?
Ellos se marcharon
-¿Cómo lo sabes?
-No hay que ser muy inteligente para darse cuenta Alex. ¿No te das cuenta que es peligroso
meterse en la casa de un vampiro sin su permiso?
-Si no te diste cuenta, no tenía ni pizca de miedo, por algo entré, ¿no crees?
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Presumida… Vámonos de aquí Alex_ Simon me robo una sonrisa, eso era algo especial en él,
siempre lo hacía.
Conduje camino a casa, mientras pensaba en el hecho de que Sam y Adam se habían
marchado y lo más probable es que era para siempre, no sabía cómo sentirme, la verdad fui a esa casa
buscando nada, una parte de mi sabía que no los iba a encontrar, entonces me dije que ya era hora de
olvidar a Adam a como dé lugar, era evidente que se habían ido por nosotras y para protegernos de
ellos mismos, y se los agradecía. Era rudo pensar en algo así, ya que era casi imposible olvidarme de
Adam, la mayoría de las cosas que me rodeaban me lo recordaban.
Llegamos a casa, estacioné y entramos a la casa, Andrés no se veía por todo el piso de abajo,
así que decidí anunciar mi llegada
-¡Llegué!_ miré a Simon y él a mí al ver que nadie respondió_ Por lo visto no hay nadie, de
pronto Adriana sigue encerrada, no habla casi. A veces me preocupa. ¿Tengo hambre y tú?
-Algo si…
-¿Algo Simon? ¿Estás enfermo?_ le toqué la frente con la palma de mi mano derecha, ambos
nos reímos. Fuimos a la cocina y saqué todos los ingredientes para hacer unos tacos mexicanos. Simon
me ayudó a picar tomates mientras yo rayaba la zanahoria, yo hacía los tacos a mi manera
-¿Cómo lo prefieres? ¿Con carne o pollo?
-Con ambas
-¿Como no adiviné tu respuesta Simon?_ nos miramos con cierta burla dibujada en nuestros
ojos. Cocinar con Simon era algo agradable, tenía buena mano para la cocina, fue cuando recordé que
había sido un ángel, entonces comprendí que todo lo que hacía debía de ser perfecto.
Mientras se hacía el guiso de pollo con la carne picada en trocitos pequeños, Simon puso
N*sync en el reproductor que había en la cocina, siempre que escuchaba música de ese tipo me
transportaba a mi adolescencia que era cuando estaban de moda las boys band. Saqué las tortillas que
tenía en la lacena de la cocina y las puse en un plato, y nos dispusimos a comer mientras seguíamos
escuchando N*sync, comimos mientras Simon tonteaba de vez en cuando.
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Me levanté hacia el fregadero para lavar todo lo que habíamos ensuciado, cuando empezó a
sonar “This I promisse you” sentí que una corriente recorrió mi cuerpo, mi expresión facial cambió
violentamente
-¿Simon, puedes cambiar el disco por favor?
-¿Estás bien?
-Lo estaría si cambiaras el disco, basta de música vieja, ponme algo que me alegre el espíritu_
gracias a Dios que Simon me obedeció y puso Maroon 5
-¿Mejor?
-Mucho mejor… gracias_ Simon se me acercó y se puso detrás de mí, yo me quedé mirando
hacia afuera a través de la ventana que estaba justo en el fregadero que daba hacia el bosque. Me tomó
por el brazo izquierdo y me dio la vuelta para ponerme de frente hacia él
-¿Cuándo será el día que lo olvides Alex?
-No lo sé_ Simon se acercó un poco más dejando un mínimo espacio entre nosotros
-¿Por qué no ves más allá Alex? Sabes lo que siento por ti…
-Simon…
-No me importa que me rechaces mil veces Alex. Siempre voy a estar a tu lado, pero no nos
tortures recordándolo, él se fue para siempre, él es maléfico. Sabes que daría mi vida por ti Alex, si sólo
me dieras la oportunidad…
-Simon…_ me pegué lo máximo posible del fregadero, Simon estaba muy cerca de mí, por
fortuna era bastante alto, sentí que me faltaba el aire, el corazón se me aceleró_ no es tan sencillo, sabes
que te adoro y te agradezco todo lo que has hecho por mí y mi familia, pero…
-Shhh…_ empezó a acariciar mi cabello, yo bajé la mirada, no era capaz de mirarlo a los ojos.
Tomó mi mentón y elevó mi rostro para encontrar nuestras miradas_ ¿crees que soy capaz de hacerte
daño?
-En absoluto_ me miraba fijamente a los ojos, su mirada era dulce, sus ojos azules eran
preciosos. Duramos alrededor de 10 segundos mirándonos sin decir ni una sola palabra, tomó mi rostro
entre sus manos y acercó su rostro al mío, poniendo en contacto sus labios con los míos, me besó
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
suavemente y con dulzura, era lo opuesto a Adam, era cálido, suave, yo no podía creer lo que estaba
pasando, traté de cerrar los ojos para disfrutar del beso, y así lo hice. <<¿Que estoy haciendo?!>> _
¡Simon! No… Perdóname pero no puedo…_ sentía un nudo en la garganta, era emoción, ligada con
nervios
-Claro… es de idiotas pensar que podría funcionar_ su expresión se tornó triste
-Simon, no te estoy diciendo idiota, por favor. Simplemente lo intentaste y te admiro por el
valor que tuviste; pero pienso que das mucho por mí, y me siento culpable por no poder retribuirte todo
lo que haces por mí
-No tienes por qué
-Nunca pensabas decírmelo, ¿verdad?_ lo miré fijamente a los ojos
-¿Qué cosa? ¿Lo que sentía por ti?
-No exactamente. ¿Por qué renunciaste a tus alas por mí?_ se alejó automáticamente de mi
poniéndose a un costado de la cocina
-¿Quién te lo dijo?
-Gabriel
-Les dije que no te dijeran nada
-¿Y pensaste que nunca lo sabría Simon? Perdóname pero me subestimas
-Sí, supongo…
-Eres patético mintiendo. ¿Por qué lo hiciste?
-¡Jum! Una pregunta difícil, pero fácil de responder. No me permitían amarte, y querían
alejarme de ti, y no lo permití, así que me pusieron a elegir entre seguir siendo un ángel o convertirme
en mortal para poder amarte libremente, y bueno ya sabes lo que elegí_ sentí como si me estuvieran
azotando. Me acerqué a él poniendo la misma distancia que él había puesto entre nosotros segundos
antes. Trató de esquivar mi mirada, tomé entre mis manos su rostro obligando a que me mirara, sus
ojos estaban llenos de lágrimas que estaban a punto de salir
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Te quiero Simon…_ lo abracé fuerte, y él respondió a mi abrazo, ambos rompimos a llorar
silenciosamente
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Capítulo 24
Duramos unos cuantos minutos abrazados mientras sonaba “She will be loved” en el
reproductor, cuando fuimos interrumpidos con una falso aclaramiento de garganta, Simon y yo nos
despegamos automáticamente, volteamos a la entrada de la cocina, era Andrés
-Hola hermanito…_ Andrés nos miraba como tratando de descubrir en nuestras miradas lo que
estaba sucediendo y con una sonrisa burlona en el rostro
-¿Interrumpo?_ preguntó ensanchando más su sonrisa
-¡No!_ respondimos Simon y yo al mismo tiempo, me sentía ridícula como si mis padres me
hubieran descubierto besando a Simon. Me limpié el rostro torpemente
-Hola Andrés_ dijo Simon sonriendo un poco
-Hola Simon
-¿Dónde estabas metido?
-Tú sabes…_ pronunció más la sonrisa dejando ver sus dientes perfectos. Yo lo miré con la
misma mirada que él nos había echado a Simon y a mí hacía unos segundos
-No, si supiera no te lo pregunto
-Música romántica, ¿eh? Cenaron por lo visto… Los encuentro abrazados. ¿Simon te debo
llamar cuñado ahora?_ Simon y yo nos vimos con levantando las cejas
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-¿Qué rayos te pasa Andrés? No hay nada fuera de lo común de la cual tengas que sospechar,
Simon sólo es mi amigo como siempre. Deja las tonterías y deja de ver cosas donde no las hay_ miré a
Simon y me parecía que quería responderle que si a Andrés
-Bien, bien. Digamos que quería saber si me tenían buenas noticias_ sonrió de nuevo, no pude
evitar dejar de sonreír también
Me sentía mal, no sólo por romperle el corazón a mi hermano, nunca había peleado tan fuerte
con él, él tenía razón cuando decía que no debía interferir en su vida porque yo era la persona de las
que odiaba que opinaran en su vida o quisieran que cambiara de parecer. Pero que se supone que debía
hacer? Dejar que la más malvada de los vampiros que he conocido sea novia de mi hermano? Era
obvio que lo hacía para fastidiarme, o peor aún para llegar a mi o lastimarme de alguna forma, y de
ninguna forma lo iba a permitir.
…
Al día siguiente dejé a Adriana en la universidad, no vi a Andrés antes de salir de casa,
Adriana me dijo que salió muy temprano. Yo me salté la primera clase y fui al mini súper a comprar
ajo. Fui a mi casa de nuevo y dejé el ajo en el mesón de la cocina, debía mantener alejados a los
vampiros de casa, Simon me había dado la idea del ajo
Llegué de nuevo a la universidad a mitad de mañana, y caminé hacia mi facultad, habían
bastantes estudiantes a los alrededores como de costumbre, cuando iba llegando al salón donde me
tocaría ver Literatura Europea II Phoebe me interceptó
-Alexandra
-¡Púdrete!
-¡Vamos! No seas tan antipática_ tenía esa sonrisa dibujada en el rostro que tanto me
fastidiaba. La miré fulminantemente_ Niña tonta…
-¿Donde está Adam?
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Por tu culpa me dejó. Él y yo pactamos estar juntos para siempre y ahora lo alejaste de mí
-Tú asumiste que debían estar juntos para siempre, forzándolo a vivir maldito junto a ti por
simple egoísmo_ su mirada se tornó malévola y se llenaron de sangre, la furia salía por sus poros_
Sabes que no me puedes tocar ni un cabello delante de tanta gente. Aléjate de mí y de mi familia, te lo
advierto_ la miré desafiantemente a los ojos y me metí al salón de clases.
Simon no estaba en el salón, debía de estar en mi casa con Miguel y Gabriel haciendo el ritual
de protección para impedir que los vampiros y demonios penetren en mi casa, me sentía perdida, no
presté ni la más mínima atención a la clase, mi mente vagaba pensando en miles de cosas, los
problemas se me acumulaban uno sobre otro: Adam era un vampiro y se había marchado, Simon
estaba enamorado de mi un ex ángel que renunció al cielo por mí, Chris era el anticristo, Adriana
estaba deprimida por su rompimiento con Sam que era un vampiro y una vampiro extremadamente
peligrosa quería verme muerta. Al pensar en todo esto lo que me daba era risa, porque parecía que
estaba loca, ¿mis problemas no podían ser normales?: mi novio era un mujeriego y me fue infiel, mi
mejor amigo estaba enamorado de mí, mi hermana estaba deprimida porque rompió con su novio,
Chris tenía problemas porque presenció el asesinato de su madre a manos de unos ladrones de casas.
Así todo sonaba diferente y deseaba que fuera así.
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Capítulo 25
Pasó un mes y las cosas seguían marchando torcidas. Era el tercer mes sin saber absolutamente
de Adam ni de Sam, Adriana estaba un poco mejor en ese aspecto, aunque seguía triste, ya salía un
poco más, pero su esencia no era la misma, yo procuraba ser la misma, pero sabía que no era así, en
casa era obstinada, con las únicas personas que podía ser yo era con Vanessa y con Simon. Simon era
mi apoyo, era difícil estar con él, había tensión entre nosotros de vez en cuando, a veces lo descubría
observándome, era un poco incómodo. Chris seguía bien, viviendo una vida normal, a veces lo veía y
me preguntaba cómo sería posible que un niño tan dulce fuera hijo de Satán.
Salí de clase en la universidad me fui directo a la escuela para dar mi clase del día, ese día era
el cumpleaños de Samantha, yo llevé algunas cosas para decorar el salón que en ocasiones me
prestaban para hacer mis actividades, sus padres llevarían el pastel de cumpleaños. Llegué a la escuela
y cargue la caja donde tenía todas las cosas con que iba a decorar y me fui directo al salón, me puse a
pegar las guirnaldas y saqué el reproductor que había guardado en el estante que estaba junto a las
ventanas. A las 2.00 escuché ruido en el pasillo, lo que anunciaba que ya los niños venían en camino,
me puse mi gorro de cumpleaños y un collar estilo hawaiano que había hecho con papeles de colores
-¡Hola niños!_ les fui poniendo los gorros y los collares a cada uno mientras iban pasando al
salón, les puse algo de música infantil y juvenil
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-¡Feliz cumpleaños Samantha!_ le entregué un paquete forrado con papel de regalo, era una
Barbie que le compre en el centro comercial, sabía que le gustaban mucho
-Gracias Alex!_ me abrazó con mucho entusiasmo
-Por nada…_ detrás de ella venían dos personas, un hombre y una mujer, de unos 40 años_
ustedes deben ser los padres de Samantha
-Y usted debe ser la señorita Alex_ dijo la mujer con una sonrisa amable_ ¿Donde pongo el
pastel?
-En la mesa que está junto a las ventanas_ miré a todos los niños y no vi entrar a Chris_ Hola
Claire
-Hola Alex, te quedó bonito todo
-Gracias. ¿Y Christian?
-Parece que está un poco enfermo. Su padre llamó en la mañana diciendo que no podría venir,
amaneció con un poco de fiebre_ <<¿Chris enfermo?>> eso me parecía un poco extraño, pero la verdad
era algo normal en cualquier ser humano, cualquiera se enfermaba, pero ahí estaba el problema, Chris
no era un humano común, ni era completamente humano.
La fiesta de cumpleaños que preparé para Samantha fue todo un éxito, los niños se divirtieron
y ese era mi cometido. Apenas sonó el timbre de salida, recogí todo lo más rápido posible, fui al
estacionamiento, conduje hasta la casa de Chris a ver qué tan “enfermo” estaba. Llegué y todo estaba
tranquilo como de costumbre, toqué le timbre y abrió Benjamin
-Hola Alexandra
-Hola Ben, ¿cómo está todo? ¿Chris por qué no fue a la escuela hoy?
-Pasó la noche con fiebre y mucho dolor de cabeza, volvió a tener las pesadillas. Pasa. Está
arriba acostado en su habitación
-¿Puedo verlo?
-Por supuesto_ Ben empezó a subir las escaleras y yo me fui detrás de él, abrió la puerta de la
habitación de Chris_ Christian aquí está Alexandra, te vino a visitar_ Chris estaba viendo caricaturas
en la televisión, acostado en su cama, su apariencia no era muy sana
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Hola Chris
-Los dejo solos…_ voltee y le dediqué una sonrisa a Ben, él hizo lo mismo
-Hola Alex_ me acerqué y me senté del lado derecho de la cama a su lado
-Que apariencia tan tétrica cargas hoy. ¿Qué te ocurrió?_ en el fondo yo sabía que no se trataba
de una simple enfermedad corriente
-Anoche volvieron las pesadillas y las voces, grité mucho Alex, tenía miedo, me desmayé y
cuando me desperté estaba en el hospital, tenía mucha fiebre. Después mi papá me trajo a la casa
-Mmmm… ¿crees que tenga que ver con lo que viviste anoche?
-No lo sé
-¿Que te decían las voces?
-Que ya estaban aquí por mí, que ya era la hora_ escuchar eso no me agradó en lo más
mínimo_ me siento extraño_ lo abracé
-Todo va a estar bien Chris_ mientras acariciaba el cabello alborotado de Chris y él veía la
televisión, solo pensaba en la gravedad que tenían sus palabras, según lo que Chris me había dicho, ya
estaban planeando raptar a Chris los demonios. La pregunta es ¿como hacía para protegerlo?
Anocheció y Chris se quedó dormido en mi regazo, me desprendí de él con el máximo cuidado
para no despertarlo, apagué la televisión, cerré las ventanas y salí en silencio de la habitación. Bajé las
escaleras con cautela, cuando salió Ben de su despacho
-Se quedó dormido…
-Gracias a Dios. Alexandra muchas gracias de nuevo. Nunca me voy a cansar de darte las
gracias por ayudarnos, Christian encuentra paz cuando estás con él, lo cual hace que me des paz a mí
también
-Gracias a ustedes. Me voy Ben, ya es un poco tarde, si pasa algo con Chris ya tienes mi
número, no dudes en llamarme. Que pasen buenas noches
Salí de la casa y fui directo a mi auto pensando en lo que me había contado Chris, me daba
algo de terror pensar que tuviera razón; miré a la ventana que daba hacia su habitación y estaba
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
cerrada. Conduje lento, la noche estaba fría, el cielo estaba nublado y estaba relampagueando, encendí
el reproductor de música mientras me detenía en una esquina porque el semáforo estaba en rojo,
empezó a hacer bastante brisa, el reproductor sonaba extraño, como si hubiera interferencia, la luz del
semáforo cambió a verde y pisé el acelerador, cuando alguien apareció en el camino de repente y tuve
que frenar bruscamente, saqué la cabeza por la ventana
-¿Qué demonios? Pude haberte atropellado_ no se veía bien por la bruma que apareció de un
momento a otro. Caminó hacia delante y logré distinguir, era Adam_ ¿Adam?
-Devuélvete a casa del niño
-¿Qué?
-Si de verdad te importa, hazlo_ Adam se veía igual que siempre, al menos desde la distancia
que estaba de mí, ¿pero de que se trataba todo esto? Algo me decía que tenía que hacerle caso a Adam.
La brisa se tornaba más fuerte y los relámpagos más intensos, era como si una tormenta se aproximaba.
Asentí con la cabeza y di vuelta en U de vuelta a casa de Chris, cuando estoy estacionando escuché un
grito que provenía de su habitación, salí del auto a toda velocidad y miré hacia la ventana de su
habitación, estaba abierta, corrí hacia la puerta principal cuando me interceptó Adam de nuevo_ Veas
lo que veas arriba no demuestres miedo, sácalo de aquí y llévalo a tu casa, es segura por la protección
que tiene y no podrán entrar. Llama a Miguel para que te ayude_ lo miré atenta a todo lo que me decía
pero estaba perturbada y confundida_ sube ya antes que se lo lleven.
Abrí la puerta de la casa y entré, las luces parpadeaban
-¡MIGUEL, TE NECESITO!_ empecé a subir las escaleras a toda velocidad cuando Miguel
apareció detrás de mí, simplemente sentí su presencia, no tuve que voltear_ Los demonios están aquí_
le dije sin voltear. Vi hacia la puerta de su habitación y estaba abierta cuando escuché la voz de Chris
-¡Aléjense de mí! ¡AUXILIO!_ hice el intento de correr hacia la puerta pero Miguel me tomó
del brazo
-Ponte esto antes de entrar_ me dio mi cadena con el Cristo y el pentagrama, me lo puse
rápidamente y entré en la habitación todos voltearon inmediatamente, habían alrededor de 5
“personas” y una de ellas tenía sujetado a Ben quien luchaba por zafarse, todos tenían ojos negros
como si la pupila se hubiese extendido en todo el ojo
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Vaya, vaya… El mismísimo Miguel está aquí_ dijo uno de los demonios que se veía de mayor
edad, alto, cabello color azabache y expresión malvada. Chris me miró y salió corriendo hacia mí al
igual que yo hacia él, me abrazó por la cintura
-Ayperos…_ dijo Miguel. De repente apareció Gabriel detrás de Miguel
-Dos Arcángeles y una humana. ¿Es todo lo que tienen?
-Sabes que no puedes llevártelo aún
-¡Ja! ¿Quién lo dice? ¿Tu padre?
-¿Y quien dice que debes llevártelo? ¿Tu padre? Estamos a mano
-No lo creo. Están en desventaja, somos mayoría y afuera hay vampiros vigilando la casa_ en
eso voltee hacia la esquina derecha, Phoebe me estaba fulminando con la mirada_ A ver, a ver…
trajeron comida y una posible amiga para nuestro ejército_ dijo el demonio a quien Miguel le había
dicho Ayperos acercándose a mí con gesto burlón. Mi corazón latía como loco, esbocé una sonrisa de
lado demostrando antipatía tratando de seguir el consejo de Adam de no demostrar miedo
-¡Aléjate de ella!_ ordenó Chris poniéndose delante de mí, lo agarré por los hombros
echándolo hacia atrás
-¿Con que te importa esta humana querido hermano? Eso la hace más interesante…_ Chris se
echó hacia delante bruscamente y Ayperos hacia atrás quejándose de un dolor, se rió sonoramente y
luego lo miró fijamente, Chris cayó en el suelo gritando de dolor por algo_ Tus poderes son buenos,
pero yo soy mayor que tú, lo que me hace más fuerte…
-¡BASTA!_ dije sin pensarlo_ ¡Déjalo en paz!_ mi gesto era de furia y miedo. Este le quitó la
mirada de encima y Chris dejó de retorcerse
-Vaya, tienes brío_ se acercó a mí y acarició mi mejilla mirándome como tratando de leer mi
mente_ tienes miedo lo sé, pero eres valiente, excelente cualidad en un humano, pero los hace débiles_
le quité la mano de mi mejilla
-Lamento decepcionarte, pero el miedo me hace más fuerte, digamos que no soy una humana
convencional, después te enteraras por qué_ nuestras miradas estaban encontradas, me miraba
fijamente como lo hizo con Chris
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-No entiendo… deberías estar tirada en suelo retorciéndote y muriendo desangrada_ le dediqué
una sonrisa de triunfo y descaro, no sabía si eso era lo más inteligente pero mi ego provocaba que lo
hiciera, yo sabía a qué se debía, era al pentágono que llevaba puesto
-Te dije que no era una humana convencional_ Phoebe se abalanzó hacia mí pero Ayperos la
detuvo
-Tranquila, tranquila luego podrás comerla, seguro serás una vampiro de excelente provecho_
en eso entró violentamente Simon todos volteamos a la entrada de la habitación, de inmediato
apareció un demonio detrás de él y lo apresó en sus brazos dejando a Simon inmóvil
-Miguel podemos hacer esto más fácil
-Estamos de acuerdo_ Miguel y Gabriel seguían tiesos en donde estaban parados desde que
llegaron_ deja en paz al niño, sabes que él tiene que decidir que va a hacer
-Lamento no poder complacerte
-Están violando el tratado, Ayperos
-Ustedes también, ¿o me pueden explicar que hacen 2 arcángeles y un ex ángel en la tierra?_
dijo mirando a Miguel y a Gabriel y finalmente a Simon quien luchaba por librarse del demonio que lo
tenía preso entre sus brazos_ no creo que ustedes sean los más correctos en esta situación, vinieron a
influenciarlo, y eso no le gustó para nada a mi padre_ apenas Ayperos logró terminar la frase cuando
Simon logró zafarse los brazos del demonio y sacó rápidamente una daga de detrás de su pantalón y la
clavó en el pecho de dicho demonio haciéndolo caer, sus ojos cambiaron a un tono normal, pero ya
estaba sin vida, el demonio había dejado el cuerpo.
Todo se revolvió, Miguel y Gabriel se movieron de sus posiciones, yo recogí a Chris del suelo
velozmente y lo cargué, Simon vino hacia mí mientras Miguel y Gabriel luchaban con un demonio y
un vampiro respectivamente
-Ten, si alguien o algo se te acerca apuñálalo con esto, esta bendito, sal de aquí
-¿Pero y Ben?
-Yo me ocupo de él
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Váyanse a mi casa, recuerda que ahí estamos seguros_ recordé lo que me dijo Adam, pero
recordarlo fue invocarlo porque él, Sam, Vanessa y sus padres aparecieron en la habitación luchando
con los demonios y vampiros de la habitación
-Afuera va a estar Peter esperándote en el auto
-Quien es…_ no pude terminar la pregunta un demonio venía directo hacia nosotros y Simon
se fue sobre él, no me quedó otra cosa que seguir sus instrucciones de salir a como dé lugar y poner a
salvo a Chris. Salí esquivando las luchas por parejas que se agolpaban en cada rincón de la habitación y
el pasillo, era impresionante ver a Vanessa y a la señora Julia con esas expresiones tan feroces.
Bajé las escaleras corriendo con Chris en mis brazos, estaba débil y apenas abría los ojos, en
eso nos interceptó alguien y por lo que vi era un demonio joven y algo delgado, era fácil reconocerlos
con solo ver sus ojos. Me detuve en seco, mi respiración era acelerada, lo miré a los ojos
-¿A donde crees que vas muñeca?
-De hecho pensaba salir hasta que te me atravesaste en el camino
-Creo que no voy a poder dejarte ir_ yo tenía el puñal abrazado con mis manos en el mango
apretándolo fuertemente, lo tenía oculto debajo del cuerpo de Chris. Le dediqué una sonrisa
-Y yo creo que no tampoco te voy a dejar ir_ su expresión de furia fingida cambió radicalmente
a una de confusión. Me abalancé encima de él con el riesgo que nos atacara a Chris y a mí, y con la
mano derecha le clavé el puñal en el estómago, sosteniendo a Chris con un solo brazo y se me hacía
difícil ya que él pesaba bastante. Apenas introduje el puñal, el demonio grito y cayó en el suelo, tosí un
poco_ Idiota…_ volví a tomar a Chris con los dos brazos y salí por la puerta principal. Me dirigí hacia
el auto y abrí la puerta trasera para meter a Chris, lo acosté en el asiento trasero y miré hacia arriba,
había bastante ruido y se veían luces que parpadeaban en la ventana. Me preocupaban mucho todos los
que estaban arriba
-Creo que es hora de irnos Alex_ voltee bruscamente al oír esa voz desconocida. Un hombre
de unos 20 años estaba parado detrás de mí. Era un poco más alto que yo, cabello castaño y ojos café,
bien parecido, su expresión era dulce pero su voz era grave
-¿Quién eres?
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Peter_ entonces recordé que Simon me dijo arriba que un Peter me iba estar esperando en el
auto_ Dame las llaves que yo conduzco
-Ok
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Capítulo 26
Peter condujo a una velocidad moderada mientras yo busqué mi celular dentro de mi bolso
algo agitada
-¿Adriana? ¿Están en la casa tú y Andrés?
-Sí, ¿por qué?
-No salgan por nada del mundo, si ves que Andrés va a salir no lo permitas, ya yo voy en
camino para allá y les cuento
-¿Pero qué pasa Alex? Te escuchas agitada, ¿estás bien?
-Sí, estoy bien. Nos vemos en la casa, recuerda no dejar salir a Andrés ni le abran la puerta a
nadie.
Colgué la llamada y miré hacia el frente del camino, pensando que le iba a decir a Adriana y a
Andrés, tal vez era mejor decirles la verdad, de todas formas ellos se iban a enterar dentro de poco.
Miré hacia el asiento de atrás y Chris iba dormido, miré a Peter y él me miró a mí
-Tranquila Alex, todo va a estar bien
-Disculpa que sea tan antipática, pero ¿quién eres?
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-¡Oh! Cierto que no sabes quién soy. Soy Peter, tu ángel guardián
-¿Eres mi nuevo ángel?
-Si_ me dijo con una sonrisa amable dibujada en el rostro pero yo no sé la devolví, la confusión
se apoderó de mi nuevamente. Me sentía extraña y más mientras tenía a mi lado a mi ángel guardián
en carne y hueso y al hijo del diablo. En ese momento solo pensaba en Peter como el que le quitó el
empleo a Simon, eso me daba algo de indignación la verdad, pero era algo tonto.
Llegamos a la entrada de mi casa, todas las calles estaban solitarias, no era por la hora, era
relativamente temprano, eso era extraño y más aún en mi calle que era tan transitada hasta altas horas
de la noche. Nos bajamos del auto y abrí la puerta trasera
-Deja que yo lo cargue Alex_ me pidió amablemente Peter, le di espacio para que sacara a
Chris del auto, lo cargó en su regazo, subí las escaleras del porche y abrí rápidamente la puerta
principal, Adriana y Andrés estaban en la entrada de la cocina
-Peter súbelo a la última habitación de la derecha, acuéstalo en mi cama_ Peter asintió con la
cabeza y miró a mis hermanos dedicándoles una mirada amable
-¿Quién es él? ¿Y por qué traes a Christian para acá?_ preguntó Adriana_ ¿qué sucede Alex?
-Él es Peter, un amigo, y lo de Chris es algo complicado, necesito que se sienten
-¿Alex que pasa?_ preguntó Andrés con gesto bastante serio, odiaba verlo así
-Lo que sucede es muy delicado y difícil de entender, necesito que abran su mente lo máximo
posible, porque nuestras vidas están en peligro, y esta noche se pueden enterar de todo, pero prefiero
contárselo yo misma
-Alex me asustas, ¿qué pasa?_ la expresión facial de mi hermana era de preocupación
-Andrés, no tenías nada que ver con esto. ¿Recuerdas que hubiera algo extraño con Sam,
Adriana? ¿Algo que estuviera fuera de su lugar?
-Sí, era muy misterioso la verdad. ¿Pero qué tiene que ver Sam con esto?
-No tengo mucho tiempo para explicarles. ¿Recuerdan la noche de mi cumpleaños cuando yo
desaparecí en el bosque y llegué herida?
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Si
-No me caí simplemente. Phoebe me atacó_ hice una pausa_ Pero eso no es lo más grave.
Phoebe es vampiro_ Andrés y Adriana me miraron con gestos confundidos y Andrés rió a carcajadas
-¿A qué juegas Alexandra?
-¿Alex por qué dices esas cosas? Yo sabía que esos libros que lees algún día terminarían
dañándote el cerebro
-No juego a nada Andrés. Y gracias a los libros que leo es que tengo la mente tan abierta y no
temo tanto a esto. Pero los demonios y los ángeles están aquí, Peter es mi ángel guardián, Miguel y
Gabriel, los supuestos primos de Simon son los arcángeles en los que mamá cree tanto, Simon es un
ángel caído, era mi ángel guardián antes de…._ me detuve en seco, no debía entrar en detalles_ …en
fin, eso no importa ahora, pero Chris está siendo perseguido por demonios y Phoebe es una de ellos,
Sam y Adam son vampiros igualmente_ la mirada de Adriana estaba fijada en mi con expresión de
preocupación como si yo estuviera loca, y era comprensible
-Alex, no comprendo nada_ dijo Andres mirándome como se mira a un loco. Se levantó y fue
hacia la puerta
-¡NO SALGAS ANDRES!_ abrió la puerta sin mirarme_ ¡Andrés regresa por favor no puedes
irte ahora!_ salió de la casa mientras yo lo seguía llamando con lágrimas en los ojos en la puerta
mientras él se alejaba. Adriana me puso la mano en el hombro
-Alex, no es lógico nada de lo que dices
-No debía salir. ¿Ahora que se supone que deba hacer?
-Alex me asustas
-No me preocupa que me creas ahora, de todas formas ya falta poco para que veas una
demostración en vivo_ en eso bajó las escaleras Peter a toda velocidad_ ¿Qué pasa Peter?
-Ya vienen en camino. Necesito tiza blanca y sal
-No debería preguntar, ¿pero para qué?
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Para hacer marcas de protección en todas las entradas de la casa. Consigue la sal que tengas
en casa y mantenla contigo, dale algo a tu hermana_ en eso Gabriel salió de la sala y tocaron la puerta
de la casa fuertemente, miré a Gabriel
-Abre, traen a Ben_ la expresión de Adriana era de incredulidad
-¿Pero por donde entró?_ abrí la puerta y eran Vanessa, Adam, Sam, Simon el señor Douglas y
la señora Julia. Simon y Sam traían a cuestas a Ben. Miré a Adriana y ella miraba desconcertada a
Sam, luego miró a los demás.
-Pasen, pasen_ todos entraron apresuradamente_ Simon suban a Ben al cuarto de huéspedes_
mi mirada y la de Adam se encontraron pero la evité_ Adriana calienta un poco de agua, consigue
toallas limpias y alcohol por favor, rápido_ Adriana se quedó paralizada por un momento pero luego
reaccionó. Subí detrás de Simon y Sam, lo acostaron en la cama mientras se quejaba un poco del dolor
-¿Ben, te sientes bien?
-Me duelen un poco las costillas, creo que tengo rota una. ¿Christian dónde está?
-Está descansando en mi habitación, está bien_ intentó moverse pero algo pareció molestarle
-¿Te duele mucho?
-Sí. Uno de esos tipos o lo que fueran me lanzó por los aires y caí encima de unos muebles de
madera_ si tenía una costilla rota lo mejor era llevarlo a un hospital, pero no se podía. Miré hacia la
nada
-Gabriel…_ llamé a Gabriel a pesar de no estar en la habitación. Sam y Simon estaban parados
detrás de mí. Gabriel apareció en la puerta
-¿Alex?
-¿Puedes curar a Ben?
-Lo siento Alex, pero ese no es mi trabajo_ se acercó hacia mi observando a Gabriel, miró
hacia el techo_ Rafael, te necesitamos_ en eso apareció un hombre más en la habitación, con rubio,
rizo, delgado y expresión amable como todos los demás ángeles que conocía
-¿Eres el arcángel Rafael?
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Sí. ¿Para que me necesitan?
-Disculpa que te moleste, sé que debes tener mil peticiones que atender y de más gravedad
-No te preocupes Alexandra. Ese es nuestro trabajo.
-Por favor ayúdalo, al parecer tiene una costilla rota y está muy golpeado
-Bien. Trabajemos entonces_ puso su mano derecha sobre la frente de Ben, mientras este lo
veía con algo de miedo. Tomé la mano de Ben en señal de confianza y tranquilidad. Rafael cerró sus
ojos_ Estarás bien. Descansa
-¿Ya?
-La fe logra cosas maravillosas Alex.
-La fe. Claro la fe…_ sonreí un poco_ gracias Rafael
-Gracias a ti por creer en nosotros y ayudarnos a defender a la humanidad_ Simon y Sam
salieron de la habitación, Adriana entró con las cosas que le encargué. Miró a Rafael con timidez
-Rafael ella es mi hermana
-Lo sé. Buena chica por cierto
-Él es el arcángel Rafael, Adriana_ Adriana me miró con los ojos abiertos como platos
-Debo irme, algo sucede arriba. Si me necesitan saben que hacer_ dijo sonriendo un poco.
Desapareció ante nuestros ojos. Adriana abrió la boca mostrando impresión al igual que Ben
-Yo voy a estar abajo ayudando, si me necesitan llámame Alex_ me dijo Gabriel mientras salía
de la habitación. Adriana se acercó a mí trayéndome las cosas
-¿Entonces tú conoces a todos estos ángeles y demonios?_ preguntó Ben
-Pues sí. Cuestiones extrañas de la vida. Ben hay cosas muy delicadas que están pasando y tú
sabes que es así. Pero es mucho más grave de lo que parece
-Sí, me doy cuenta, cuando estos aparecieron en la casa, querían llevarse a Christian, pero él se
opuso, voló por los aires a más de uno, vi cómo se retorcían de dolor en el suelo y Christian no movió
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
ni un solo dedo. ¿Que pasa Alexandra?_ Adriana se arrodilló a mi lado mojando la toalla blanca en el
agua tibia. Y empecé a limpiar la sangre que Ben tenía en los brazos
-Christian es un chico extraordinario. Sabes que su nacimiento no fue normal y que Emily
estaba poseída antes y durante su muerte. Resulta que Chris es el hijo del diablo, el anticristo_ creo que
mis palabras fueron rudas, Adriana y Ben se me quedaron viendo horrorizados_ Sé que suena
espantoso, pero te dije que iba a averiguar todo lo que pudiera para ayudar a Chris y lo hice. Miguel y
Gabriel están aquí para proteger a Chris y llevarlo por buen camino, por eso yo también estoy en su
vida, Dios me puso en su camino para ayudarlo a elegir bien
-Pe..pe..pero
-Sé que es difícil de entender, no tengo mucho tiempo para explicar cosas Ben. Tenemos que
estar atentos a cualquier movimiento alrededor de la casa. Aquí estaremos seguros por un tiempo, la
casa está bendita y protegida. Adri, por favor quédate con él y límpiale las heridas, tenemos vampiros
en casa y no queremos que se alteren por la sangre_ a veces me impresionaba mi falta de delicadeza
para decir o hacer las cosas, pero siempre pensé que era mejor así, así el golpe era súbito y no por
partes que a la larga era peor.
Salí de la habitación de huéspedes y fui a la mía, Simon y Miguel estaban con Chris que aún
estaba inconsciente
-¿Cómo sigue?
-Vivirá. Rafael nos echó una mano_ dijo Miguel. Me acerqué a mi cama donde Chris dormía
como un bebé, le acaricié el cabello peinándolo un poco
-¿Que hacen Sam y Adam con ustedes?
-Sabía que no tardarías mucho en preguntarlo_ dijo Simon con un poco de amargura
-Digamos que necesitamos algo de ayuda extra, no nos dio mucho tiempo para corroborar si
podíamos confiar en ellos, así que tuvimos que arriesgarnos
-Yo todavía no confió en ellos_ volvió a decir Simon con obstinación
-Nadie lo hace aquí del todo Simon. Están a prueba todavía
-¿Pero como pasó todo esto?_ pregunté aun confundida
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Sam nos advirtió de los planes de los demonios, pero no le creímos pensamos que era una
trampa hasta que me llamaste cuando estabas en la casa del niño
-Adam fue quien me avisó del ataque en la calle, me dijo que te llamara y que los trajera a
todos a la casa
-Supongo que ahora debemos confiar en esos dos
-Simon, sabes que hay que darle una segunda oportunidad, ya veremos que nos dice el tiempo
hermano, debemos tenerlos bajo nuestra vista y estudiar su comportamiento. Por ahora nos queda
confiar en ellos, de alguna forma nos ayudaron a salir de allí y se lo debemos_ miré a Miguel durante
todo su dialogo y luego miré a Simon, las expresiones faciales eran encontradas, Simon era el ángel
más obstinado que había conocido, eso me hacía gracia
-¿Qué sucedió en la casa de Chris?
-Matamos a varios demonios de los que estaban vigilando la casa, eran pocos la verdad, Sam y
Adam eran parte de esos que vigilaban_ hizo un gesto de culpa
-¿Que sucede?
-Perdimos muchas vidas humanas al liberar los cuerpos de los demonios_ dijo Miguel
-¡Oh!
-Ayperos y Phoebe lograron escapar
-¿Quién es ese Ayperos, Miguel?
-Es en pocas palabras el hermano de Christian, es el príncipe del infierno, comanda 36 legiones
de demonios, digamos que matamos a unos cuántos esta noche. Pero vendrán más y hay que estar
preparados_ miré a Chris de nuevo y le di un beso en la frente. Me levanté de la cama y me dirigí hacia
la puerta de mi habitación y Simon me tomó del brazo derecho
-¿Vas a ir a hablar con él, cierto?
-Sí, necesito saber que pasó_ la mirada de Simon era dura y a la vez triste. Me soltó el brazo y
yo salí de la habitación, bajé las escaleras y Peter estaba haciendo guardia en la puerta principal, le
dediqué una sonrisa amable cuando pasé por su lado, miré hacia el suelo porque había algo que me
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
llamaba la atención, era un triángulo con un circulo y un pentagrama dentro dibujado con tiza blanca_
¿Peter, que es eso?
-Se llama “La trampa del diablo” evita que los demonios entren a la casa, pusimos uno en cada
puerta y en las ventanas
Seguí caminando y miré hacia la sala, Vanessa y su familia estaban allí, Vanessa me vio
cuando me detuve en la entrada de la sala y se acercó a mí
-¿Cómo te sientes Alex?
-Bien. Digamos que es mucho para un día, pero sobreviviré
-¿Estás buscando a Adam?
-La verdad si, necesito hablar con él
-Está en la cocina con Sam y Gabriel_ la miré y caminé hacia la cocina Sam estaba solo en la
cocina mirando por la ventana trasera, cuando sintió mi presencia volteó
-Hola Alex, no nos dio tiempo de saludarnos
-Hola Sam_ no sabía que decirle
-Sé que es un poco extraña la situación, y que tal vez no confíes en nosotros aun, pero créenos
que queremos ayudar
-Supongo que debo creerles Sam, no creo que poner su vida en peligro sea un engaño, pero aun
así mi vida, la de mi familia y la de Chris están en peligro con ustedes aquí, no hagan que me
arrepienta de darles una oportunidad Sam_ dije inexpresiva y bastante tranquila, la expresión de Sam
era algo triste pero sería como siempre, no estaba muy segura, pero me aventuré a decir lo siguiente_
Sam, desde el principio confié en ustedes y de alguna forma no nos hicieron daño físicamente
hablando, pero fui testigo del amor que tú y Adriana se tenían y sé que aún se tienen, deberías hablar
con ella, explicarle las cosas realmente como son, será más difícil para ella, pero es fuerte, lo va a
entender; ten mucho tacto cuando le hables, a pesar que yo no sea la más indicada para pedirte
delicadeza, pero viniendo de ti puede causarle mucho daño, por favor
-Gracias Alex_ me brindó una sonrisa pero con mucha tristeza
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Está arriba en la habitación para huéspedes con Ben_ Sam me miró preguntándose qué hacer_
tranquilo que yo vigilo por ti_ me miró de nuevo y le guiñe el ojo como siempre hacia cada vez que
tramaba algo. Sam salió de la cocina y yo abrí la nevera en busca de algo para tomar, saqué un jugo de
mora que había en una jarra y me lo serví, bebí un poco hasta que alguien abrió la puerta del patio
trasero, era Gabriel y atrás venía Adam, el corazón se me aceleró violentamente, sentí esas tontas
maripositas en el estómago, quería llorar cuando lo vi y reír a la vez, quería correr a sus brazos. Gabriel
me miró fijamente y luego volteo a ver a Adam
-Supongo que me voy arriba_ no logré verle la expresión, mis ojos estaban clavados en Adam,
pero Adam miraba hacia otro lado evitando mirarme. Gabriel salió de la cocina y Adam imitó su gesto
hasta que lo detuve
-Adam_ volteó con algo de timidez_ creo que nos debemos una conversación_ se volvió hacia
mí y conservó una distancia prudencial, pero sin pronunciar palabra alguna_ Gracias
-¿Por qué?
-Por avisarme lo de Chris. Pero, ¿por qué lo hiciste?
-Digamos que trato de cambiar_ estaba serio y con una expresión aún más triste que la de Sam
-¿Cambiar? ¿A que te refieres a cambiar? ¿Tiene que ver con que nos estén ayudando tú y Sam?
-Sí, decidimos cambiar algo de nuestro mundo. Es muy difícil tratar de cambiar la verdad, más
aun cuando no eres un simple “malo” sino que eres de la realeza malvada por así decirlo
-No a todos les gustan los cambios querrás decir
-Tienes razón. Tratamos de ser “vampiros buenos” pero…
-…eso implica no matar a más humanos ni beber su sangre. Me imagino el esfuerzo que deben
estar haciendo, es como si un adicto a la carne roja decidiera ser vegetariano de la noche a la mañana
porque el doctor le prohíbe seguir comiendo carnes porque afecta su salud. Es difícil pero necesario
-Así es…
-¿Pero por que decidieron cambiar? ¿Que les hizo cambiar de opinión?
-Vivir de la sangre de inocentes, que tu alma le pertenezca al demonio, vivir en la oscuridad,
alejados del mundo real no es lo que alguien normal quiere. Gracias a ti y a Adriana descubrimos eso,
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
queremos ser normales, pero no sabemos si lo lograremos_ cuando me dijo aquellas palabras sentí una
euforia incontrolable, pero que tuve que controlar, me estaba diciendo que yo era la razón de querer ser
mejor
-¿Quieres decir que todo esto es por mí?
-Por ti y por mi_ cuando me dijo aquellos mi corazón tomó velocidad de nuevo, me estaba
dando esperanzas, sonreí de forma automática_ Pero más por mí, la verdad_ la sonrisa se me borró
drásticamente
-¿Donde estuviste todo este tiempo?
-Lejos, tratando de resolver e investigar todo sobre los planes de los demonios para raptar al
niño. Supe que estuviste en mi casa_ me sonrojé un poco cuando me recordó eso
-Te fui a buscar para resolver las cosas entre nosotros…_ en eso fuimos interrumpidos por
Simon que entró en la cocina
-Alex, Christian se despertó y te está llamando_ miró a Adam con furia como siempre solía
hacerlo. Yo miré a ambos con algo de desaprobación, salí de la cocina halando a Simon por la mano.
Subimos las escaleras y entré a mi habitación, Chris estaba solo en mi habitación
-Chris…_ le dije sonriendo un poco
-¡Hola Alex! ¿Dónde estoy?
-En mi habitación, ¿te sientes bien?_ me senté a su lado
-Me duele un poco el estómago y la espalda. ¿Y mi papá?
-Está bien, está en la otra habitación. Mi hermana lo está cuidando, está en buenas manos. Un
poco golpeado pero se va a poner bien, recibimos un poco de ayuda_ miré a Simon dedicándole una
sonrisa de agradecimiento
-Voy a estar abajo si me necesitan_ dijo Simon
-Gracias Simon_ dijimos Chris y yo en coro, él nos sonrió a ambos
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Hazte para allá_ le pedí a Chris, mi cama era inmensa, él se arrimó hacia el lado derecho de la
cama, dejando el lado izquierdo libre, me metí debajo de las sabanas tomando a Chris en mi regazo,
encendí la televisión con el control remoto y puse Disney Channel para distraerlo un poco
-¿Por qué vinieron por mí?
-Chris hay algo que debo contarte_ se levantó un poco y se sentó en la cama mirándome de
frente_ como sabes, esos que vinieron a buscarte son demonios reales
-¿Por que el sujeto alto me decía hermano?
-Porque en teoría lo eres
-Pero si yo nunca tuve hermanos_ su cara era de confusión
-Chris, sabes que tu madre antes de tenerte sufría posesiones demoniacas continuas_ afirmó
con la cabeza_ pero no era un demonio común, era el diablo quien la poseía_ su rostro se contrajo
mostrando algo de horror_ no sé si entiendas mucho, pero lo que tengo que decirte es delicado Chris y
tienes que tomarlo con serenidad y madurez_ Chris afirmó nuevamente con la cabeza_ Tu nunca
supiste quien era tu padre porque tu madre los protegió de saber la verdad porque pensó que era lo
mejor_ respiré profundamente tomando valor para lo que tenía que decirle_ Eres hijo del diablo Chris,
él embarazó de una forma sobrenatural a tu madre mientras la poseía, porque quiere destruir a la
humanidad y necesitaba encontrar alguna forma de introducir su maldad pura entre los humanos sin
levantar sospechas_ Chris abrió la boca dejando mostrar sorpresa
-Quiere decir que soy malo…
-¡No!, no mi niño, no puedes ser malo, en eso él se equivocó, no pensó que podías ser
influenciado por gente buena como tu padre, digamos que Dios me puso en tu camino para ayudarte.
Y es ahí donde haces la diferencia, por eso los demonios vinieron por ti, para llevarte y evitar que sigas
siendo influenciado por nosotros
-¿Quiénes son todos los que estaban en mi casa contigo?
-Ahora mi casa está llena de ángeles y vampiros ayudándonos para protegerte. Esta casa está
protegida, aquí estamos a salvo
-¿Ángeles y vampiros? ¿Los vampiros existen?
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Yo tampoco lo creí cuando lo vi con mis propios ojos, pero si, si existen
-¿Y no se suponen que son malos?
-No todos la verdad. ¿Recuerdas a mi cuñado? Él es vampiro, por eso decías que él era uno de
ellos, Vanessa mi amiga y su familia son vampiros, mi ex novio también es vampiro, pero todos son
buenos, ellos ayudaron a sacarte de tu casa. Miguel y Gabriel son los ángeles que tanto conocemos,
Simon es un ex ángel y Peter es mi ángel guardián_ Chris tenía los ojos abiertos exageradamente, me
recordó a los demás niños cuando les contaba historias durante mi clase en la escuela
-No quiero que me lleven Alex_ se acostó nuevamente en mi regazo abrazándome
-Tranquilo Chris, te prometí que iba a ayudarte y a cuidar de ti y así lo haré_ le besé la cabeza
acariciando su brazo, nos quedamos en silencio viendo la televisión, miré el reloj de mi cuarto y eran
las 12.12 de la noche.
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Capítulo 27
Abrí los ojos de repente, el sol se estaba colando por la ventana de mi cuarto, Chris estaba
dormido sobre mi regazo, miré hacia la puerta y Simon estaba sentado en una silla mirándonos a Chris
y a mí con una sonrisa disimulada y una mirada tierna
-Buenos días bella durmiente
-Buenos días Simon, me quedé dormida_ traté de disculparme
-Y eso está perfecto, tenías que descansar un poco. Y en teoría no descuidaste a Chris, al
contrario…_ lo miré y dormía profundamente
-Tienes razón. ¿Y los demás?
-Miguel y Gabriel se fueron a resolver unas cosas arriba. Peter, Vanessa y las sanguijuelas
están abajo, y tus hermanos están en sus habitaciones. Ben está dormido todavía, le dimos unos
calmantes anoche para que durmiera. Vamos a estar bien durante el día, los demonios no asaltan casas
durante el día, pero de igual manera hay que vigilar la casa.
Vi la hora en el reloj y eran las 6.30 de la mañana, me levanté con cuidado para no despertar a
Chris, me lavé la cara y me cepillé los dientes, estaba algo ojerosa, me di una ducha fría para relajarme.
Fui a la habitación de Ben y estaba dormido, cerré la puerta cuidadosamente y bajé a la cocina,
Vanessa estaba charlando con Peter en la entrada de la sala
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-¡Buenos días Alex!
-Hola chicos_ en eso sentí que alguien bajó las escaleras, era Andrés
-Buenos días_ dijo con algo de seriedad. Vi a Vanessa que observaba a Andrés como
posiblemente yo miraba a Adam y Adriana miraba a Sam, no me gustaba a mi mejor amiga así.
Andrés se dirigió directo hacia la puerta principal
-¿No vas a desayunar?_ le pregunté
-Como en la calle, tengo cosas que hacer_ salió y cerró la puerta, no lo podía culpar por su
comportamiento, yo era igual o más obstinada que él. Miré a Peter y a Vanessa y caminé a la cocina.
Sam y Adam estaban sentados viendo la tele pequeña que había en la cocina
-Buenos días chicos_ ambos voltearon a verme
-Buenos días Alex_ me dijo Sam amablemente
-Supongo que no van a comer nada
-Tú sabes que no_ en eso entró Adriana a la cocina Simba la venía siguiendo y maullando, lo
cargué y le hice cariños
-Buenos días Adri_ ella y Sam se miraron pero esquivaron ambos la mirada. La situación
realmente incómoda para todos los que estábamos allí. Adriana se fue directo hacia la nevera cuando
vi a Sam, tenía los ojos llenos de sangre_ ¿Desde cuando no comen?
-Hace 2 días_ dijo Adam
-Es mejor que vayan por algo de comer para ustedes, se les ve que tienen hambre y su aspecto
no es sano_ miré a Sam y ambos asintieron con la cabeza. Adriana me miró y luego los vio a ellos.
Sam y Adam salieron por la puerta trasera de la casa y los vi adentrarse en el bosque a través de la
ventana
-¿Por qué no le dimos desayuno aquí?
-Digamos que su dieta no es igual a la de nosotros Adriana_ me miró un tanto horrorizada
-¿Van a matar a alguien?
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Si en realidad están cambiando como me lo dijeron, sólo van a matar a un par de animales y
beberán su sangre, hasta donde se no sabe igual que la sangre humana es como comer carne
vegetariana fingiendo que es carne de res, llena pero no satisface
-Ya veo que se te hace fácil todo esto
-La verdad no mucho, se del tema gracias a mis libros y mi manía por la lectura extraña, pero
vivirlo es mucho más difícil que leerlo e imaginarlo, pero debemos vivir con esto, estamos rodeados de
cosas sobrenaturales: demonios, vampiros, ángeles y quien sabe cuántas cosas más_ tomó un sartén y
lo montó en la cocina y yo solté a Simba en el suelo para ayudarla a preparar el desayuno
-¿Es cierto que Chris es hijo del diablo? ¿Qué es el anticristo?
-Sí, es cierto
-¿Eso no lo hace malo?
-En teoría sí, pero no lo es, por eso lo estamos protegiendo, sabemos que el niño puede ser
bueno si lo alejamos del mal
-Es muy bueno lo que haces por él Alex, pero estás poniendo tu vida en peligro
-Chris es como mi familia, lo mismo haría por ti, por Andrés, por mis padres, por Jennifer y
Eduardo, por Vanessa, porque se ustedes harían lo mismo por mi
-No todos tenemos tu valentía
-Si la tienen, lo que no saben es como usarla. Necesito buscar la forma de que Andrés nos crea,
Phoebe es una de las líderes vampíricas, no precisamente buenas, y no miento cuando digo que me
quiere muerta. Su odio por mí es doble: Adam y Chris
-Te voy a ayudar en eso, supongo que dos pueden más que uno
-No pueden salir de la casa hasta que todo esté “normal”
-¿Y que te hace pensar que aquí estaremos a salvo?
-Miguel, Gabriel, Simon y Peter protegieron la casa bendiciéndola y poniendo trampas en
todas las entradas y ventanas de la casa
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-No puedo creer que sean ángeles verdaderos, supongo que mi mamá querrá un autógrafo de
Miguel_ ambas reímos pero se nos borró la sonrisa rápidamente
-Nadie más debe saber lo que realmente pasa Adriana. Se supone que los vampiros son mitos,
que los ángeles están en cielo y los demonios en el infierno y ninguno sale de sus sitios y así debe seguir
…
Yo salí en la mañana a comprar algunas cosas para comer, ya que teníamos huéspedes en la
casa y a comprar sal, ese día no fuimos a la universidad ni tampoco fui a trabajar, de hecho el profesor
Douglas me pidió que no fuera a trabajar que él me disculparía con los niños. Estaba preocupada por
Andrés, me angustiaba no tenerlo bajo mi lupa y protección.
Se hicieron las 5.30 de la tarde y yo estaba charlando con Peter y Simon en la cocina, mientras
Adriana le subía algo de comer a Ben, ya estaba un poco mejor, Chris estaba arriba viendo televisión,
no le había permitido salir de mi habitación para que no se agitara mucho, cuando sonó la puerta
principal y se aproximaron unos pasos a la cocina, era Andrés
-Por lo que veo ya te mudaste a la casa Simon
-Podría ser_ dijo Simon sin darle importancia. Simon le hizo señas a Peter y ambos salieron de
la cocina
-¿Ahora la casa está llena de bichos raros?
-Son ángeles y vampiros_ se rió irónicamente
-Oye Andrés, ya basta. Después de todo yo no puedo protegerte del todo si no te dejas, ya el
tiempo dirá quién tiene la razón, solo espero que no sea demasiado tarde cuando eso suceda_ en eso
apareció Gabriel en la cocina, Andrés pegó un brinco de la impresión
-¿De dónde saliste?
-Soy un ángel, salí de la nada_ <<¿cómo lograba Gabriel estar siempre de buen humor?>>_ además
creo que necesitas ayuda para que te crean Alex
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Nadie sale de la nada
-Te falta imaginación y fe Andrés. Deberías creer en tu hermana
-¡Ja! ¿Y ustedes creen que con un truco barato voy a creer que el ángel Gabriel eres tú?
-Lo es Andrés_ dijo una voz que provenía detrás de mí, era Adriana
-Lo que me faltaba, ¿tú también Adriana? Pensé que eras la única cuerda de ustedes dos
-Esto no se trata de quien está más cuerdo que otro Andrés. Estamos protegiendo a tu familia y
Alex nos ayuda a poner todo en orden
-¡Wow! ¿Y de que se supone que nos están protegiendo?_ dijo con tanta amargura que sin
duda no era él
-Déjalo Gabriel, es imposible hacerlo entrar en la realidad, él vive su realidad
-¿Gabriel, por qué interviniste?
-Lo siento pero es mi trabajo
-¿Tu trabajo?
-Sí, recuerda que soy el mensajero de Dios y quien vela por la paz
-¡Oh!
-Ya está anocheciendo y debemos prepararnos, ya llamé a más refuerzos
-¿Refuerzos?_ apareció un ángel más en la cocina
-Él es Joseph, tu ángel guardián Adriana_ Adriana y yo nos miramos, pero la expresión de ella
era indescriptible
-¿Mi ángel guardián?
-¿Creíste que Alex era la única con uno? Todos tenemos uno
-¿Por qué no llamas al ángel de Chris? Creo que lo necesitamos_ la expresión de Gabriel
cambió un poco
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Me sorprende que no lo hayas deducido por ti misma. Pero Chris no tiene un ángel guardián,
recuerda que es hijo de Lucifer
-¿Y su mitad humana no merece un ángel?
-Buena observación, pero las cosas no se manejan así. Quizás si fuera mitad demonio corriente
Anocheció y llegaron Sam, Adam, Vanessa y su familia, todos estábamos tensos, subí a mi
habitación con Chris para dejarlo salir un rato, no estaba preso en mi habitación aunque lo pareciera y
así cenaba
-¿Que hace toda esta gente aquí, Alex?
-Son todos los que te dije, y Joseph llegó nuevo, es el ángel de mi hermana. Todos están aquí
para protegerte, esperamos que los demonios vengan esta noche
-¿Vendrán otra vez?
-No esperaras que se estén quietos después de quitarles la primera oportunidad de llevarte y de
matar a unos cuantos de sus seguidores
-Pero ponen en riesgo sus vidas
-Solo la mía y la de mis hermanos, los demás saben cómo cuidarse y créeme que nosotros
también_ le sonreí un poco mientras le puse en la mesa un sándwich de jamón de pavo con queso y
salsa rosada con jugo de naranja, cuando Peter me llamó
-Tu hermano viene herido_ me dijo en voz baja sin que Chris escuchara, salí sin que Chris se
diera cuenta directo hacia afuera, Andrés venía golpeado, pasé su brazo por encima de mi hombro y
Peter por el otro lado, todos estaba asomados en la puerta y la ventana de la sala
-¿Que te sucedió?
-Unos ladrones, me quitaron la camioneta
-¡Por Dios! Pero mira cómo te dejaron_ llegamos a la puerta y él se detuvo en seco
-¿No me vas a invitar a pasar?_ Lo miré y sus ojos estaban en negro y lo solté violentamente
mientras Peter voló por los aires mientras Andrés se reía_ Siempre logro jugar contigo_ se convirtió en
Phoebe, fue cuando recordé a Chris
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-¡Chris!_ corrí hacia la cocina y la puerta de la cocina estaba abierta. Salí corriendo por la
puerta trasera y no vi a Chris por ninguna parte, vi hacia el bosque y vi que se estaba metiendo en el
bosque, me eché a correr hacia el bosque cuando escuché que me llamaban
-¡ALEX!_ voltee y venía Adriana corriendo tras de mí, los vampiros me alcanzaron en un abrir
y cerrar de ojos al igual que los ángeles
-¿A dónde se supone que vas?
-A buscar a Christian, Adriana quédate con Ben
-No me voy a quedar mientras tú estás enfrentando quien sabe qué cosa_ en ese momento me
di cuenta que en realidad no lo haría
-Julia por favor, ¿puedes?
-Si crees que voy a ayudar de esa forma, está bien Alexandra, vayan_ echamos a correr en
dirección hacia el bosque, todo estaba oscuro, los ángeles, los vampiros, Adriana y Simon venían
conmigo
-¡CHRIS! ¿DONDE ESTAS?_ voltee en todas direcciones buscando a Chris con la vista_
¡MIGUEL!
-Voy a buscarlo, vamos Joseph_ dijo Miguel de inmediato, yo estaba desesperada, sabía que
debía calmarme porque estar en ese estado no me ayudaba en nada. Seguí corriendo en dirección hacia
la laguna
-En la laguna, están en la laguna_ dijo Sam. Corrimos hacia la laguna, había fuego iluminando
parte de la laguna además de la luna llena. Chris estaba parado en frente de una formación semi
circular que había de vampiros y demonios
-Por fin llegaron mis invitados de honor_ dijo Ayperos_ que difícil ha sido sacarte de esa casa
querido hermano
-¿Tienes que ser tan patético todo el tiempo?_ abrí mi bocota como siempre
-Creo que podré cerrarte la boca pequeña humana imprudente, ya veo que trajiste más comida
para mis hijos, miraba fijamente a Adriana que estaba detrás de mí, hiperventilaba, me puse frente a
ella para impedirle la visión
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-La tocas y te juro que te mato_ se rio a carcajadas sonoramente
-¡Por favor chiquilla! ¿Crees que podrías matar a alguien como yo? No lo creo_ hizo un gesto
con la mano derecha dándole la señal a alguien que trajeran algo, vi hacia el lado derecho y dos
vampiros traían a Andrés, mi expresión se tornó alarmada, traté de correr hacia él, pero “mis
vampiros” me interceptaron poniéndose en frente de mi
-Miren a estos perdedores. “Vampiros buenos” ustedes dos… luego me ocupo de ustedes_ Sam
y Adam se tiraron al suelo gritando de dolor botando sangre por la nariz y la boca, era más torturador
verlos
-¡Basta!_ dije firmemente_ ¿que quieres?
-Tú sabes lo que quiero
-Déjalos en paz_ dijo Chris de repente
-Christian ven aquí_ le rogué estaba todavía lejos de mi alcance. En eso apareció Miguel y
Joseph
-No puedes llevarte al niño Ayperos_ dijo Miguel
-Claro que puedo
-No puedes secuestrarlo, no puede irse en contra de su voluntad, sabes que vas a fracasar
-O el niño se viene conmigo o todos estos morirán_ mi cabeza trabajaba a toda velocidad, que
solución podía encontrar, no podía dejar que Chris se fuera con ellos y mucho menos podía permitir
que murieran los seres que habían arriesgado su vida por nosotros
-¿Si yo me voy con ustedes, prometen dejarlos a todos en paz?_ preguntó Chris a Ayperos
-Desde luego, pero solo si vienes con nosotros y tu prometes hacer lo que te digamos
-¡No Chris!_ caminé hacia delante tratando de alcanzar a Chris pero Simon me tomó por el
brazo impidiéndome avanzar
-Perdóname Alex, pero tengo que hacerlo por el bien de todos_ Chris se dirigió hacia mí
hablándome con inexpresión pero sus ojos estaban tristes
-Chris, hijo, no tienes por qué hacerlo_ dijo Gabriel
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Libera al muchacho y déjalos en paz, yo iré con ustedes
-¿Que me garantiza que vendrás conmigo?_ uno de los demonios en la formación cayó al suelo
convulsionando y gritando a su vez
-Lo exorcizó…_ dijo Miguel en voz baja, apenas pude escuchar
-Lo liberas o mato a todos tus seguidores_ cuando Chris dijo eso me dio escalofríos
-Supongo que con eso me basta_ dijo Ayperos
-Tienes mi palabra que me iré con ustedes_ Ayperos miró al par de vampiros que sostenían a
Andrés en señal de liberación, soltaron a Andrés y esté se zafó de golpe mirando a todos los que
estábamos allí, estaba algo confundido y caminó hacia mí y Adriana, Adriana corrió a abrazarlo, pero
mi atención se centró en Chris
-Bien, ya lo liberé, ahora queda tu parte_ Chris dio un paso hacia delante sin mirar atrás
-¡CHRIS NO!_ grité suplicándole pero él siguió caminando hacia Ayperos, entonces mi mente
empezó a trabajar de nuevo cuando me vino una idea a la cabeza. Adriana y Andrés cayeron en el
suelo gritando de dolor
-¡Lo prometiste!_ sentenció Christian. Miró hacia uno de los demonios y el cuerpo explotó en
varios pedazos
-Está bien, está bien, solo quería probar tu habilidad niño, supongo que no me queda de otra
que cumplir mi palabra_ dijo Ayperos sonriendo. En un descuido me quité la cadena de plata que tenía
el crucifijo y el pentagrama dejándome inmune, tomé velozmente el puñal que sabía que Simon llevaba
en la parte de atrás de su pantalón y se lo lancé directo al pecho al vampiro que tenía más cerca, este
cayó muerto al suelo, anduve rápido hacia delante de manera que Simon no pudiera detenerme
-¿ALEX QUE HACES?_ sabía que era algo totalmente suicida lo que estaba haciendo, pero de
alguna forma tenía que funcionar, me puse en frente de Ayperos conservando la distancia. Simon en su
intento por alcanzarme fue detenido por Gabriel y Miguel, al parecer ellos confiaban en lo que fuera
que yo pensaba hacer
-¡Vaya! Te quitaste la protección, mala opción. Phoebe toda tuya_ miré a Phoebe y ella estaba
con la expresión agresiva de una típica vampiro, era impresionante como me había servido en bandeja
de plata para ella
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Eres una perfecta idiota, ¿sabías? Como entregas tu vida por los demás, eso no es muy
inteligente
-Poco inteligente es jugar con la comida
-Tienes razón_ me arrodilló de golpe y me agarró por el cabello echando mi cabeza hacia atrás.
Chris interceptó a Phoebe inmediatamente
-¡DEJALA!
-Lo siento niño, pero ella es mi cena
-¡Lo prometieron!
-Ella mató a uno de los nuestros sin razón, así que ella morirá con razón_ dijo Ayperos
-¡Antes de matarla a ella tendrás que matarme a mi primero!_ Ayperos rió sonoramente
-¿Eres capaz de dar tu vida por esta simple humana?
-Ella es mi familia, la quiero y me importa
-¡Aw! Que tierno…_ dijo Phoebe burlándose. Miró por un momento a Chris y lo lanzó lejos de
mí, luego Phoebe me haló otra vez por el cabello y dejó ver sus colmillos sobresalientes, mi corazón
estaba acelerado, mi plan parecía caerse a pique, Phoebe sacó un puñal
-No pienso beber tu sangre, pero si matarte_ apuntó su puñal contra mi pecho, tomó fuerzas y
en cuestión de segundos Christian cayó encima de mí, el puñal se enterró en su abdomen
-¡¡¡NO!!!_ grité. Phoebe retrocedió asustada
-¿Qué hiciste imbécil?_ le dijo Ayperos a Phoebe, yo coloqué el cuerpo de Christian en el suelo
con cuidado, salía sangre por su boca
-Así tenía que ser, cuida de pap…_ tosió con dificultad
-Shhhtt… no hables, no me puedes dejar…_ dije llorando
-No lo haré…_ su corazoncito dejó de latir y su cuerpo se estremeció al quedar sin vida,
enterré mi cara en su pecho mientras lloraba, Christian había muerto, mi pequeño se había ido. Mi
bando se abalanzó encima de los otros, se había desatado una batalla, yo estaba aterrada. De pronto
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
una luz encandiladora provino desde el interior de Chris, yo me aparté de inmediato su cuerpo levitó
en el aire mientras le salían unas alas en la espalda
-¡NO! ¡NO! ¡NO!_ gritó Ayperos, aun no entendía que sucedía
-Parece que subestimaste una vez más a una humana_ le dijo Miguel_ Claro, como no lo pensé
antes_ me dijo en voz baja detrás de mí, llegó a mi rápidamente para escoltarme hacia atrás_ ¡Bien
pensado!_ me dijo en el oído y yo conservando mi sonrisa de triunfo mientras Chris volvía a ponerse en
el suelo de pie
-Sabias que Chris no iba a seguir tu camino. ¿En realidad esperabas que me quedara con los
brazos cruzados mientras te lo llevabas?
-¡No te vas a salir con la tuya! ¡Eres una simple humana!_ dijo con algo de cólera una vena
empezaba a marcársele en la frente, Phoebe seguía parada en el mismo lugar donde la dejé
-Ayperos asúmelo, te ganó, una simple humana te ganó, ahora el niño es de los nuestros_ dijo
Miguel
-No crean que ganaron aun puedo tenerlo. Si no vayan al infierno y pregunten cuantos ángeles
caídos hay, Simon es uno de ellos_ al decir eso me dolió el pecho y me invadió una gran tristeza, yo
sabía que ser ángel era algo importante para Simon
-Ya veremos qué pasa
-No se van a ir así tan fácil_ Adam me tomó del brazo y me montó en su espalda bruscamente
y se echó a correr dentro del bosque era una velocidad indescriptible
-¡Adam, mis hermanos! ¡Hay que regresar por ellos!
-Ellos estarán bien, los demás los traen_ en cuestión de segundos llegamos al patio trasero de la
casa cuando Phoebe apareció detrás de nosotros junto a Ayperos
-¿Pretenden exponerse?_ preguntó Adam_ saben que no deben y no pueden
-Ganaron por ahora_ en eso llegaron Sam con Adriana en los brazos y el señor Douglas con
Andrés a cuestas, con ellos Vanessa y los ángeles se posaron detrás de mí_ Pero no crean que esto es el
fin
-Tú y yo volveremos a vernos Alex_ me dijo Phoebe sonriendo y ambos desaparecieron.
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
Capítulo 28
Entramos a la casa, adentro estábamos seguros, ninguno de nosotros confiábamos en lo que
dijo Ayperos, teníamos caras largas de cansancio, a menos Simon y yo, mis hermanos estaban
adoloridos e inconscientes
-Por favor llévenlos arriba a sus habitaciones_ Sam y el señor Douglas asintieron con la
cabeza_ Gracias…_ les dije sonriendo un poco. Chris vino hacia mí y lo abracé fuertemente
-Gracias Alex
-Gracias a ti Chris, no podía hacerlo sin ti. Confié en ti y no me defraudaste. Yo también te
quiero pequeño_ lo abracé más fuerte mientras se me escaparon unas lágrimas_ Bien, basta de
lágrimas, ahora supongo que tienes trabajo arriba, ¿o me equivoco Peter?
-Seguro que sí, Miguel ya se encargara de eso. ¿Pero cómo llegaste a esa deducción?
-Digamos que mi mente trabaja rápido y el sacrificio es algo divino. Necesitaba que brotara lo
mejor de Chris, supuse que daría buenos resultados, pero nunca pensé que Chris se convertiría en
ángel. ¿Cómo sucedió?
-Yo tampoco lo tengo muy claro, pero supongo que es por la situación especial de Chris, por
decirlo de alguna manera es un “demonio caído” eso lo convierte en ángel
-Tiene lógica_ sonreí un poco_ Bien Chris, es hora de ver cómo está tu padre_ Subimos las
escaleras y fuimos directo a la habitación de huéspedes donde estaba Ben. Abrimos la puerta y Ben
estaba sentado recostado de la cabecera de la cama
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-¡Christian! ¡Hijo!_ el rostro se le iluminó, Chris corrió a sus brazos. La señora Julia estaba
parada junto a la ventana y le sonreí_ ¿estás bien?
-Está perfectamente Ben. Ya salió del peligro, al menos por el momento
-¿Pero cómo?
-Díselo tu Chris
-Papá, soy un ángel_ la cara de Ben se transformó en sorpresa
-¿Qué? ¿Que estás diciendo? Alexandra….
-Dice la verdad. Se sacrificó por mí y eso lo convirtió en ángel, es una historia muy larga la
verdad
-¿Quiere decir que estás muerto?_ era difícil de digerir semejante cosa
-Sé que es difícil Ben, pero era la forma más segura de protegerlo. Arriba no podrán hacerle
daño. En el cielo va a estar a salvo_ los miré con algo de ternura a ambos_ los dejo, tengo cosas que
resolver_ me di media vuelta
-Alexandra_ me llamó Ben y voltee enseguida
-¿Si?
-Gracias. Muchas gracias, cumpliste, salvaste a mi hijo y lo pusiste a salvo; y con todo y eso
cuidas de mí, gracias por tu hospitalidad_ sonreí abiertamente
-Por nada, tú sabes por qué lo hice. Y puedes estar en mi casa el tiempo que desees, aquí
podrás sanarte tranquilamente, tenemos ayuda especial_ les guiñé el ojo a ambos y me dedicaron una
sonrisa. Abrí la puerta de la habitación de huéspedes y sentí que todo me dio vueltas, la vista se me
nubló hasta que todo se puso negro.
Abrí los ojos y Simon estaba a mi lado, yo estaba acostada en mi cama, me sentía algo
mareada
-¿Alex, te sientes bien?_ no sabía que pasaba realmente
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-¿Qué sucedió?_ traté de sentarme en la cama
-Te desmayaste
-¿Hace cuánto?
-2 horas_ eso era alguna especie de record
-¡Wow!_ miré hacia la ventana y Adam estaba parado observándome inexpresivamente, me
alegró mucho verlo allí, cuando lo vi me sonrió un poco, pero con pocas ganas. En eso entró Chris
-¡Despertaste! ¡Qué bueno!_ me abrazó enérgicamente
-¿Y que pensaste? ¿Qué me había muerto?_ le dije sonriendo_ todavía no me toca_ me sentía
mareada aun, lo más seguro se debía a que no había probado bocado desde el día anterior, además de
todo el ajetreo.
…
Amaneció y me levanté mucho mejor, Simon y Chris cuidaron de mí, Adam sólo observaba
desde la ventana, era torturador tenerlo tan cerca y a la vez tan lejos. Me di un baño de agua tibia y fui
directo hacia la habitación de Andrés a ver como seguía, por lo visto Rafael había tenido bastante
trabajo con nosotros en las últimas horas. Toqué la puerta silenciosamente y la abrí, Andrés estaba
semi sentado en la cama, con la tele encendida, apenas me vio sonrió un poco, Vanessa estaba sentada
a un lado, también sonrió al verme
-Buenos días Alex
-Buenos días
-¿Ya te sientes mejor?
-Si, por fortuna solo fue un simple mareo_ Mire a Andrés, y Vanessa nos miró a ambos
-Los voy a dejar solos, tienen mucho de qué hablar_ Vanessa salió de la habitación enseguida,
yo tomé su silla y la acerqué más a la cama. Tomé la mano de Andrés
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-¿Cómo te sientes?
-Bastante bien. Alex yo…
-Ya pasó Andrés, lo importante es que están bien. Todos están bien_ le sonreí
-Perdóname por no creerte
-Ya lo hice. Eres mi hermano, tonto, y te quiero por eso_ me sonrió abiertamente y lo abracé,
odiaba ese tipo de escenas porque me hacían llorar, y esa no fue la excepción. Me limpié un poco las
lágrimas_ ¡Basta! Voy a ver cómo sigue Adriana. Recuerda rezarle mucho a Rafael para que te siga
ayudando en tu sanación_ le sonreí un poco
-¿Después de todo es cierto?
-¿Todavía lo dudas?
-¡No! No para nada, mis ojos no mienten_ sonrió
Salí de la habitación de Andrés y fui directamente a la de Adriana que quedaba justo al lado,
abrí la puerta y Sam estaba parado en la ventana observándola, ella estaba dormida, o eso parecía
-¿Todo bien?_ le pregunté a Sam
-Sí, todo bien. ¿Cómo te sientes?
-Genial, ya estoy bien, voy a bajar a desayunar_ bajé las escaleras pensando que todo sería más
fácil si pensaba que todos los que estaban en mi casa eran seres comunes y corrientes, no pensar en
ellos como vampiros y ángeles. Cuando iba a mitad de escaleras Peter me alcanzó
-Alex, vaya desmayo el de anoche, ¿no?_ me dijo algo sonriente
-Sí, no puedo evitar ser débil de vez en cuando_ miré hacia la entrada de la sala y Chris,
Simon, Joseph, Miguel y Gabriel estaban allí
-Ya es hora_ susurró Peter. No sabía de qué hablaba pero no me dio tiempo de preguntarle,
llegué hasta donde estaban todos, Ben estaba dentro de la sala. Gabriel se acercó a mí
-Alex, ya es hora de irnos
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-¿Irse? ¿Pero a dónde?_ era una pregunta retórica, sabia de que hablaban
-Ya terminamos nuestro trabajo aquí
-Pero no pueden irse_ les dije a todos_ son ángeles
-Así es_ dijo Miguel_ siempre contarás con nosotros cuando nos necesites, puedes llamarnos
cuando quieras, pero ya tenemos que irnos, el deber nos llama_ miré a Chris y entendí que él también
tenía que irse. Él corrió hacia mí, y yo me agache para abrazarlo
-Te voy a extrañar Alex_ dijo sollozando, mientras a mí se me escaparon unas lágrimas, las
despedidas eran lo peor del mundo
-Y yo mucho más, ya no voy a tener a mi alumno favorito. Cuídate mucho arriba y cuídame
también, ¿vale?_ le dije sonriendo un poco para suavizar el momento_ ¿Gabriel, y que va a pasar con la
vida normal que Chris tenía?
-Ya hablamos con Ben, se va a planificar un funeral sin cuerpo, la historia es que murió
ahogado y no se puede abrir el ataúd por deformidad del cuerpo y rostro_ esa historia no me gustaba en
lo más mínimo, me dio mala vibra. Ben se acercó a mí, caminaba con la ayuda de un bastón
-Nuevamente gracias Alexandra, ven a visitarme seguido
-¿Ya te vas tú también?
-Ya estoy mejor, ya camino, es hora de regresar a mi “vida normal” ahora sin mi hijo_ dijo
algo nostálgico
-Ustedes saben que nunca los voy a dejar_ dijo Chris. Ambos le sonreímos. Chris y Ben se
abrazaron. Peter pasó al lado de todos los demás, dejándonos a Ben y a mí del otro lado, formando dos
bandos: Humanos y Ángeles
-Me imagino que tú también te vas_ le pregunté a Peter
-Teóricamente no, sólo que no me vas a ver. Pero siempre estoy contigo
-Lo sé. Cuida de mí, ya que yo sola no puedo_ le dije sonriendo_ Gracias chicos, de verdad
muchas gracias por todo_ les dije a todos
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Gracias a ti Alex, sin ti no hubiéramos podido_ me dijo Miguel_ Nos estamos viendo_ Chris
tenía unas cuantas lágrimas en el rostro, nos observaba a Ben y a mi mientras todos los ángeles
desaparecían de la sala mágicamente.
-Voy a llevar a Ben a su casa_ dijo Simon recuperando un poco el ambiente
-Si necesitas algo, cualquier cosa Ben, sabes que me puedes llamar no importa la hora. Nos
vemos en el funeral
-Gracias Alexandra_ nos sonreímos mutuamente y Simon y él se fueron
…
Preparé un sándwich junto a Vanessa quien le preparaba uno a Andrés, era extraño todo, me
sentía como si estuviera en alguna película, pero me sentía vacía, y era por la ausencia de todos. Tomé
un vaso con jugo de limón y subí a mi habitación con la esperanza de encontrar a Adam allí, necesitaba
hablar con él. Abrí la puerta de mi habitación y no había nadie, entré, cerré la puerta miré a todos lados
buscándolo y no estaba
-Adam sé que me estás escuchando, tenemos que hablar, no puedes huir todo el tiempo,
tenemos muchas cosas que aclarar y necesito…
-Lo sé_ apareció detrás de mí voltee violentamente. Su expresión era seria como lo era
habitual, tenía mucho tiempo sin verlo sonreír. Lo vi allí parado y mis emociones se mezclaban dentro
de mí, quería llorar, quería reír, lo único que mi cuerpo hizo fue salir corriendo hacia él y abrazarlo, el
me abrazó fuertemente_ Alex, tenemos que hablar_ dijo con un tono de voz grave, el que se emplea
cuando hay problemas
-¿Que pasa Adam?_ su mirada era distante y triste
-Esto… esto no puede ser. No debe ser…
-¿A que te refieres con “esto”?
-A lo nuestro_ era doloroso saberlo, pero era peor que él me lo recordara
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Si puede ser. Estás cambiando, yo te puedo ayudar…
-Alex, no. Es antinatural, podría hacerte daño
-No podrías Adam. Además lo de antinatural es amovible, nadie sabe que eres un vampiro, yo
podría vivir con eso…
-Alex, soy un vampiro, tu eres humana, no se puede, en algún momento morirás y yo seguiré
vivo, o al menos existiendo_ no conseguía palabras
-Pero tú puedes conver…_ me detuvo la idea
-¿Convertirte en vampiro? No sabes lo que dices Alex. Nunca haré algo así. ¿Te imaginas vivir
eternamente de sangre? ¿Sentir que enloqueces de sed cada vez que un humano se te acerca? ¿Que tu
alma le pertenezca al infierno? ¿Vivir en la oscuridad?_ Todo lo que decía era verdad, sólo había
tratado de decir lo que dije por intentar retenerlo conmigo, pero en realidad no era lo que yo deseaba,
en efecto quería estar con él siempre, pero no de esa forma, no estaba dispuesta a matar a nadie y
mucho menos para alimentarme. Incluso mi mente trató de trabajar en imaginarme como una vampiro
y mi mente no dio para ello.
-¡Ya entendí! Tienes razón Adam, pero aun así, ¿no puedes quedarte conmigo? Te necesito…_
dije con algunas lágrimas en el rostro, Adam puso sus dedos en mi rostro limpiando mis lágrimas
-Alex, si tú supieras cuanto te necesito yo a ti, si sintieras al menos un poco de lo que yo
siento, enloquecerías, no lo soportarías. Te amo más que a nada en este mundo, y daría mi vida (si la
tuviera) por ti. Es por eso que quiero que estés bien, que vivas una vida normal
-¿Una vida normal, Adam? Dudo que pueda después de todo esto. ¿Y cómo esperas que esté
bien? El mundo se me viene encima Adam y tú sabes la razón_ siempre odié esas frases repetidas y
patéticas de novela barata, y aun así yo las estaba utilizando_ quiero vivir contigo a mi lado. Solo te
pido que no me dejes otra vez_ las lágrimas no dejaban de salir
-Es lo mejor…_ se alejó de mi
-¿Pero a dónde vas?
-Lejos de ti, donde no pueda verte, ni escucharte, ni olerte. Voy a estar bien
-Adam, no te vayas por favor… ¡Te amo!
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
-Adiós Alex…
-¡ADAM NO!_ Trate de acercarme a él, pero este desapareció cerrando la puerta de mi
habitación, corrí a buscarlo, pero no estaba. Caí de rodillas en el suelo llorando en el pasillo, sentía que
me estaban arrancando el corazón con las manos, me faltaba el aire. Nunca había sentido un dolor así.
Adam se había ido.
Me levanté del suelo cuando me vino la imagen de Adriana a mi mente <<¡Adriana!>> Corrí
hacia la habitación de Adriana, ella estaba sentada en la orilla de la cama llorando, la habitación estaba
sola, me acerqué a ella
-Se fue Alex. Se fue para siempre…_ la abracé fuertemente y ambas lloramos en el hombro de
la otra. Sabía cómo se sentía, ahora ella estaba al tanto de toda la verdad y sabía que se estaba
muriendo por dentro. Teníamos que apoyarnos una en la otra, debíamos aprender a vivir sin ellos,
aunque sabía que iba a ser muy difícil acostumbrarse a ello.
Mairim Soledad González CIELO, TIERRA E INFIERNO
CONTINUA
CLARIDAD Y OSCURIDAD
Alex queda devastada por la partida de Adam, nunca pensó que la dejaría, pero en el
fondo ella sabía que eso era lo mejor. Simon se convirtió en su apoyo la ayuda a olvidar la
ausencia de Adam. Pero la vida le tiene más sorpresas preparadas, y no sorpresas agradables.
¿Está lista Alex para sobrevivir a tanto dolor? ¿Podrá vencer a Phoebe?

Cielo, tierra e infierno

  • 1.
    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO
  • 2.
    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO  TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS. Charallave – Venezuela. 2009 CIELO TIERRA INFIERNO
  • 3.
    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Mairim Soledad González Síguela MairimSoledad Mairim Soledad Gonzalez-Literatura MairimSoledad12 Nació en Caracas – Venezuela el 12 de abril de 1988, graduada en el Colegio Universitario de Caracas en la carrera de turismo y ahora estudiante de Comunicación Social en la Universidad Católica Santa Rosa. Actualmente vive con sus padres en un poblado muy cerca de Caracas, es la menor de 5 hermanos, es gerente de una agencia de viajes y coordinadora de una agencia de eventos, campamentos vacacionales para jóvenes y niños. Animadora, planeadora de eventos, amante de la lectura y la escritura ya ha logrado escribir sus 5 primeros libros, sensible a la música siempre busca en ella y en sus sueños la inspiración para escribir cada una de sus historias y afirma que “no cree en los finales felices”.
  • 4.
    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Capítulo 1 Abrí los ojos y eran las 9.30 a.m. ¿era posible que hubiera dormido tanto? ¿Y cómo no? me había acostado a las 3.00 de la madrugada en una despedida que nos habían organizado mis dos mejores amigos Eduardo y Jennifer, además de mis padres. Tenía una pereza terrible y no quería levantarme, pero mi gato fue mi despertador, fue el anunciante de que tenía un día muy largo por delante, tenía que organizar muchas cosas antes de irme, y apenas tenía unas cuantas horas para ello. ¿Dónde me voy? Me voy a Sioux Falls – Estados Unidos. Me levanté y miré a la cama que estaba a mi lado y Adriana (mi hermana menor) aún dormía, por lo visto muy profundo, tenía la boca semiabierta, estaba en una posición extraña, y un tanto incómoda para mí gusto ¿cómo demonios podía dormir así? Pensé que no la podría despertar tan fácil porque tenía el sueño pesadísimo y así se estuviera cayendo el mundo, ella ni se inmutaría. Decidí despertarla de forma “ligera”. -¡Despierta, despierta, despierta! _ me subí encima de ella, golpeando débilmente el colchón de su cama. Se levantó asustada, estaba algo despeinada, yo estaba riéndome entre dientes, pobre… pero tardó pocos segundos en recuperar el sentido de la realidad -¿Que sucede Alexandra? -Nada, en realidad… Solo quería levantarte, ya es tarde_ me levanté y fui hacia el baño. Ambas empezamos a cepillarnos los dientes y a lavarnos la cara, teníamos caras de muerte, las ojeras nos llegaban a la nariz –casi- -Que patética te ves Adriana
  • 5.
    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO - ¡Espantosa! Pero tú eres mi contrincante perfecta, mira esa cara, ese cabello, esa nariz, esos ojos, esa boca… - ¡Hey! Dime que me haga una cirugía plástica de una vez sin tantos rodeos_ le di un leve codazo y ambas reímos, nos llevábamos estupendamente bien, tampoco es que era exageradamente menor que yo, tenía 19 años, el mes que viene cumpliría los 20, y yo tenía 21, en ocasiones ella parecía mayor que yo, era demasiado racional, al contrario de mí, yo era más alocada, vivía a mi manera, guiada por impulsos y presentimientos. Así que la edad y la jerarquía de hermana mayor no valía entre nosotras, simplemente éramos hermanas y más que todo amigas. Me fui a la cocina donde se escuchaba ruido, bajé las escaleras y me recibió mi perro Rocky, mi mamá estaba en la cocina preparando el desayuno, me acerqué le di un beso de buenos días -¿Quién gritó de ustedes? ¿Tratando de despertar a Adriana?_ Las tres nos reímos, todos sabíamos que despertar a Adriana a veces resultaba muy difícil, pero eso lo heredó de mamá justamente, por eso le encontrábamos mucha gracia. -Má’ ¿sacaste de la secadora la ropa que estaba lavando ayer? Tengo que terminar de arreglar mi equipaje… - Si, está en el lavandero metida en la cesta de ropa limpia ya doblada para ahorrarte el trabajo, y la tuya también Adriana - Gracias ¿qué te falta arreglar a ti Alex? -Solo la ropa que estaba sucia y tengo que ir a buscar unos papeles del instituto que no sé dónde los metí, pero deben estar en la mesa de la computadora guardados en las carpetas que tengo allí_ Yo era desordenada en cierto punto, mi mamá le ponía orden a todo, y Adriana era maniática con el orden y la limpieza. -¿Te vas a llevar todos tus libros? - No todos ¿enloqueciste? Me cobrarían exceso de equipaje, solo me llevo los que están en el estante del cuarto_ yo era una lectora empedernida, tenía cientos de libros, era algo que tenía en común con mi mejor amiga Jennifer, ambas gozábamos una vez al mes en librerías comprando libros. Lo que
  • 6.
    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO más me apasionaba eran las historias de ciencia ficción: hadas, sirenas, hombres lobo, fantasmas, pero mis favoritos y de la cual tenía la mayoría de los libros publicados aquí en el país eran “Vampiros”. - Mamá ¿y Andrés?_ Andrés era nuestro hermano mayor, tenía 24 años, era un hombre de esos con los que sueña cualquier mujer, siempre le decía que si no fuera su hermana estaría enamorada de él, se parecía mucho a papá en muchos aspectos. Era alto, de complexión física atlética, antes solía practicar natación, pero eso fue antes de empezar la universidad cuando tenía 18 años. Adriana y él se parecían mucho físicamente, ambos con el cabello oscuro como el de papá y los ojos oscuros como los de mamá, yo tenía el cabello castaño medio y los ojos acaramelados como los de mi abuelo paterno Rafael. -Salió a casa de Liliana, sabes que ha sido difícil para ellos esto del viaje - Si, Andrés siempre anda con el ánimo en peligro de caer por un precipicio_ Liliana era la novia de Andrés, tenían 2 años juntos, más o menos, era una chica agradable, pero a raíz de la noticia de nuestro viaje ambos decayeron emocionalmente, pasaban más rato juntos y casi no lo veía desde hacía dos meses que recibimos la carta de aceptación en La Universidad de Sioux Falls a través de un intercambio de estudiantes y ganándonos una beca de estudio por nuestras calificaciones. Adriana estudiaba leyes, Andrés estudiaba Bioquímica y yo estudiaba Geografía. Los tres presentamos la prueba de admisión en febrero y tardaron 1 mes en darnos la feliz noticia de que éramos 3 de los 10 alumnos aceptados. Era realmente emocionante la idea de vivir en otro país y con todas las oportunidades en bandeja servidas; iban a ser 5 años o quizá más, sólo vendríamos en vacaciones navideñas. Eso nos entristecía un poco, porque eran meses sin ver a nuestros padres y amigos de toda la vida que dejábamos aquí. Terminamos de desayunar y subí a terminar de empacar, era extraño ver la habitación tan vacía sólo dejábamos la mayoría de las cosas decorativas. Saqué uno de los CD’s de Britney Spears y lo puse en el DVD de mi habitación. Terminé de recoger los últimos libros que me quedaban en el estante cuando sonó mi celular y vi en el identificador de llamadas que era Jennifer -¿Si? -¿Alex, estás en casa?
  • 7.
    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Sí, estoy terminando de empacar y arreglando las cajas que van por correspondencia, mamá las va a llevar a la oficina postal -Voy en camino No pasaron 20 minutos cuando Jennifer llegó a casa, ella era como miembro de mi familia. Jenni era como mi hermana, solíamos estudiar juntas en el instituto de idiomas. -¿Cómo te preparas para dejarnos? -¡Ay por Dios Jenni! No me voy de por vida, además tu viajas mucho más, hace 2 años te fuiste 2 meses a Vancouver -Solo fueron pocas semanas, no meses ni años -Sí, pero no sabes cómo te extrañé, parecían años_ Estábamos en mi habitación, ella me ayudó a recoger mis cosas. Jennifer sin duda sería una de las personas que extrañaría a morir. Ella y Eduardo siempre estaban de viaje, o al menos 2 veces al año salían del país con sus familias de vacaciones, y los extrañaba a chorros cada vez que se iban. Se hizo medio día y ya había logrado recoger todo, mamá y Adriana se fueron a la oficina postal del centro a poner las cajas con las pertenencias de nosotras dos y Andrés que no podíamos llevar en el avión. Yo me quedé en casa esperando a Eduardo que ya había llamado que venía en camino porque ellos nos acompañarían al aeropuerto en la tarde para despedirnos. Pero antes de que llegara Ed, llegó Andrés con Liliana -¡Hola guapo! Hasta que por fin apareces. Hola Lili -¡Hola! Y si, aquí estoy, estaba en casa de Lili despidiéndome de sus padres y trayéndome unas cosas que tengo que llevarme que había dejado en su casa. ¿Dónde está mamá? -Salió con Adriana a la oficina postal a dejar las cajas de nuestras cosas, tú sabes, para ver si nos llegan pasado mañana. Mamá y Adriana llegaron a la casa 1 hora después junto a papá quién tuvo que pedir permiso en el trabajo para poder ir al aeropuerto con nosotros. Papá era mi protector, Adriana y yo éramos sus niñitas consentidas y Andrés era su orgullo.
  • 8.
    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Salimos al poco rato al Aeropuerto, Eduardo nos alcanzó en el camino. Llegamos a las 4 de la tarde. El vuelo salía a las 6.30 p.m., entregamos maletas en el counter de la aerolínea y fuimos a la sala de espera -Adriana, Jennifer, Ed acompáñenme a la dulcería_ quería tener minutos a solas con mis amigos una última vez antes de irme, además que quería comprar algunas chucherías para el viaje, ya que era un viaje largo y teníamos que hacer conexión en Atlanta para tomar otro avión que nos llevara a Chicago y luego irnos por carretera a Sioux Falls. -Llévense unos cuantos chocolates, caen de maravilla cuando te dan ataques de nervios en lo alto
  • 9.
    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Capítulo 2 Nos devolvimos a la sala de espera y no demoramos 2 segundos cuando hicieron el primer llamado de nuestro vuelo que ya era hora de abordar el avión, todos nos miramos tristes, y nos levantamos al mismo tiempo, Eduardo fue el primero en despedirse -Alex…Te voy a extrañar mucho, escribe seguido, conéctate por chat o Facebook todos los días si puedes, y toma muchas fotos. Cuídate, ¿si? -Claro que lo haré, sabes que no puedo vivir sin computadora_ Lo abracé fuertemente, pero ya en mis ojos se estaban asomando las primeras lágrimas, era demasiado sentimental desde que era niña, hasta ver una película romántica me ponía melancólica. La siguiente fue Jennifer -Mi Alex… Nunca te olvides de mí por favor, te voy a extrañar muchísimo, ya no voy a tener con quien pasar los sábados en la tarde de críticas literarias, y eso es muy triste para mí, además que no voy a tener a mi amiga que me mire a los ojos y me de consejos sobre qué hacer con este tonto que tengo por novio_ Le dio un manotón a Ed por el hombro y el la vio con una sonrisilla dibujada en el rostro. - ¡Ay tonta! Sabes que siempre me tendrás, al menos nos veremos por una webcam, no te vas a deshacer tan fácil de mí. Y si alguno de los dos se llega a lastimar el uno al otro vengo en el primer avión para golpearlos, ¿está claro?_ Ambos me abrazaron al mismo tiempo, Jennifer estaba llorando al igual que yo. Y ahora venía lo más difícil: mis padres. Papá siguió -Alexandra, hija… me parece mentira que se vayan, tengan mucho cuidado, sé de sobra que se saben cuidar y se tienen unos a los otros para cuidarse. Pero recuerda que estarán en territorio desconocido, con desconocidos y ya no estaremos para protegerlos y…
  • 10.
    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Papá, estaremos de lo mejor, recuerda que ya estamos en los 20 los tres, somos adultos, sabemos defendernos y cuidarnos, no solo por nosotros sino por ustedes_ Papá era a veces tan alarmista y extremista que más bien parecía la madre, lo abracé y me dio un beso en la frente. Luego siguió mamá -Alex, yo ya te dije todo lo que podía decirte, confío en ustedes, recuerden llamar esporádicamente y enviar fotografías, Jennifer prometió ayudarme con la computadora a ver si termino de aprender de utilizarla_ Ambas reímos con las lágrimas en el rostro, me acarició en cabello y me dio un beso en la mejilla y me dio la bendición. Voltee a ver y Adriana se estaba despidiendo de Eduardo, vi más allá y Andrés estaba abrazando a Liliana aferradamente, ella tenía la cara oprimida en su pecho, me sentí horriblemente triste por ellos, se veía que se amaban mucho y que la situación era fuerte, y a la vez me sentí sola, extraña, al no tener ningún novio despidiéndose de mí en el aeropuerto, no tenía un amor a quien extrañar, pero eso no tenía por qué preocuparme en ese momento, ya que no era mi prioridad, y esa no era mi pena, sino la de mi hermano. Hicieron el segundo llamado, Adriana, Andrés y yo tomamos nuestras cosas y caminamos hacia el pasillo de abordaje, eran las 6.15 p.m. entregamos el boleto, el pasaporte a la señorita que estaba en la entrada del pasillo, Adriana y yo volteamos al mismo tiempo para verlos a todos por última vez antes de subir al avión, pero Andrés ni siquiera fue capaz de voltear, llevaba un lagrima en la mejilla, fue muy cobarde para voltear; así que seguimos caminando por el pasillo, subimos al avión y tomamos nuestros asientos. Andrés iba en el puesto entre Adriana y yo, estaba callado, pero no queríamos pronunciar palabra alguna ninguno de los tres, se sentía rara la situación, así que me limité a ver por la ventanilla. La aeromoza trancó la puerta del avión y los pilotos pasaron a la cabina de control; ordenaron el ajuste de los cinturones de seguridad puesto que ya estábamos a punto de despegar. Al momento de despegar se sentía un vació horrible de por sí, pero nunca lo había sentido tan pronunciado como ese entonces, miré por la ventanilla y veía todo alejarse de mí. Una vez en el aire vi el mar desde la ventanilla. -Alex, por favor pásame la bolsa de los dulces que tengo algo de hambre - ¿Nervios?_ Le di la bolsa y vi a Andrés, no sé si se había dormido, pero lo parecía, en ese caso era algo bueno porque así descansaría un rato. Saqué de mi bolso mi iPod y me dispuse a escuchar música hasta que me quedé dormida.
  • 11.
    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Abrí los ojos de golpe porque Andrés me estaba llamando tocando mi pierna, anunciándome que ya habíamos llegado a Atlanta y teníamos que bajarnos. Nos bajamos del avión y ya estábamos más compuestos, pero apenas tocamos el suelo del aeropuerto se sintió un frío abrumador, fue cuando me di cuenta que ya no estaba en mi país -Vaya que hace frío aquí, ¿no? -Y no has visto nada Alex, en invierno esto es un congelador_ Andrés ya había venido un par de veces a Estados Unidos para unos decatlones en Boston. -¡Vamos a tomar algo caliente por favor!_ Fuimos a la cafetería a esperar que nos llamaran para abordar el avión que nos llevaría a Chicago que salía en una hora aproximadamente_ Tenemos que salir unos días a recorrer ciertas ciudades de Estados Unidos, siempre me ha encantado este país -Sí, es un país muy bonito y muy bien cuidado -Por lo que vi en Boston, es bonito sí, con mucha nieve por cierto - Donde vamos no hay precisamente mucho sol todo el tiempo hermanito -Si lo sé, la casa tiene calefacción, al menos_ ¿La casa? Cierto, íbamos a tener una casa para nosotros solos, la compramos entre mis padres y nosotros cerca de la universidad, solo la habíamos visto por internet, y era muy bonita, una típica casa americana, bastaba verla en persona. Tomamos el avión a Chicago y el viaje se me hizo rápido a pesar que teníamos que atravesar de sur-este a norte los Estados Unidos. Bajamos y esperamos nuestro equipaje en el carrusel de equipaje, típico de un aeropuerto, esperamos alrededor de media hora, mi maleta pesaba como mil kilos -menos mal tenia rueditas-. Eran las 3.00 a.m. cuando llegamos a la salida del aeropuerto buscando un taxi que nos llevara a Sioux Falls, a nuestra nueva casa. Por fortuna el señor del taxi se sabía la dirección y nos dejó en la puerta de la casa, el vecindario era muy bonito y tranquilo, pero claro ¿cómo no iba a ser un vecindario tranquilo siendo de madrugada? Andrés le pagó al señor del taxi y se marchó, fue cuando vi la casa de en frente, era deslumbrante, más que en las fotos, era blanca con detalles en azul oscuro de madera como típica casa americana, tenía un jardín muy poblado de grama y flores silvestres, eso me agradaba, se veía que sus antiguos dueños la cuidaron mucho.
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Andrés abrió la puerta de la entrada y nos dio paso a Adriana y a mí para ser las primeras en pasar; era hermosa, todo perfectamente puesto y limpio, mi mamá había ordenado que limpiaran la casa antes de que nosotros llegáramos. A mi lado izquierdo estaba la sala, bastante espaciosa, de color hueso, con una chimenea; del lado derecho estaban unas escaleras y el comedor, al fondo la cocina. Dejé mi maleta y los bolsos en el suelo y fui a ver la cocina, era del mismo color de la sala, amplia, con cortinas muy lindas, un mesón en el centro con la cocina y unas sillas altas, del lado izquierdo estaba una puerta que era la que dirigía hacia el comedor y del lado derecho había otra puerta con una ventana que daba al patio trasero, abrí esa puerta y salí, no se podía distinguir mucho por la oscuridad, solo iluminaban las lámparas de afuera y la luna que estaba llena. Alcancé a ver un juego de muebles de exteriores de color blanco con cojines con flores azules grandes que hacían juego con el color de la casa; más allá de la cerca había un bosque bastante poblado de pinos y arboles altos, el ambiente olía formidable, hacía una brisa ligera, pero me ponía los pelos de punta. Cuando me disponía a entrar de nuevo a la casa y vi de nuevo al bosque, entre los arboles había una silueta humana parada de frente a mi nueva casa, como la de un hombre, pero cuando aclaré la vista ya no estaba, y en ese momento pasó un cuervo volando hacia mí y se posó en la cerca a unos pasos de mí; me pareció extraño, pero no le di importancia y entré a la casa - ¿No te parece que la casa está estupenda, Alex? - ¿Que si está estupenda? ¡Me encanta! Es así estilo colonial con moderno, yo no sé mucho de decoración ni arquitectura, pero es la sensación que da. -Pues sí ¿qué tal afuera?_ abrió la puerta por la que yo venía entrando y se asomó_ ¡Un cuervo! ¿Lo viste? Está parado en la cerca… -Si lo vi, deja la paranoia, voló desde el bosque cuando estaba parada afuera y se posó allí ¿qué tiene de extraño? aquí en Estados Unidos es muy común el cuervo - ¡Claro! ¿Cómo te va a asustar un cuervo cuando eres amante de historias raras?_ hizo una mueca como si fuera un monstruo_ Y los cuervos si dan miedo, significan algo oscuro, le sacan los ojos a los cadáveres y quien sabe que otras cosas -Lo sé, recuerda que “…soy amante de historias raras…”
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Capítulo 3 Subimos y nos instalamos en nuestras habitaciones, cada uno tenía su propia habitación, me sentía extraña estar sola en mi propio espacio, llevaba casi 20 años compartiendo mi espacio con Adriana, solo estuve un año y unos meses estando solo yo, pero supongo que no recuerdo esos días, porque solo era un bebé. Mi habitación era espectacular, la ventana daba al bosque, era color hueso con detalles en madera natural claro. La cama era de la misma madera que había en las paredes con un edredón blanco con florecitas color rosa, organicé mis cosas en el closet y me senté en el asiento de la ventana a ver a través de ella hacia el bosque, me gustaba mucho la naturaleza, por eso había elegido esa alcoba; no sé por qué tenía la impresión de que alguien miraba desde el bosque; sin embargo eso no me angustiaba en lo más mínimo. -¿Que tal todo? -Muy bien ¿Qué tal tu habitación, hermanito? -Muy cómoda, ya la iré adecuando a mis gustos, parece habitación de mujer de los años de ‘20_ Ambos reímos_ La tuya es preciosa, encaja contigo, te traje este estante de madera que creo que lo vas a necesitar para guardar tus libros cuando lleguen mañana, o mejor dicho, dentro de unas horas -Si ya lo creo. Son las 6.00 de la mañana, casi. Ya entiendo por qué tanto cansancio, creo que voy a tomar una siesta hasta las 9.00 a.m.
  • 14.
    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Yo voy a hacer lo mismo, Adriana se nos adelantó, ya está como muerta, se quedó dormida con zapatos y todo, pobre. Nos vemos en un rato Alex, descansa_ Me dio un beso en la mejilla y cerró la puerta de mi habitación. Tomé una breve ducha caliente y me acosté a dormir un rato. <<….Iba corriendo por el bosque desaforada, alguien me perseguía, sudaba a pesar del frío, las ramas rozaban mi cuerpo por la velocidad que llevaba. Algo o alguien me perseguían pero no veía lo que era. Me detuve un momento al ver un desvío; estaba jadeando, pero escuché pasos detrás de mí y escuché mi nombre viniendo de la voz de un hombre la cual desconocía “Alex, Alex”, tomé el camino de la derecha al azar, seguí corriendo desesperadamente, tropecé con una raíz de árbol y caí de golpe al suelo, cuando me vi las manos estaban cubiertas de sangre, el suelo estaba manchado de sangre, en ese momento pasó volando el cuervo por encima de mi cabeza y se posó en frente de mi…>> Me desperté jadeando cansada de un brinco. Tenía mucho tiempo sin tener pesadillas, era algo emocionante porque mi mente trabaja emociones que no utilizaba a diario. Me levanté y vi el reloj de pulsera que dejé en la mesa de noche eran las 9.47 a.m. me cepillé el cabello y los dientes, bajé las escaleras, la casa estaba iluminada por el sol, por todas partes entraba la luz solar, era muy agradable. Bajaba con la intensión de llegar a la cocina y que mamá estuviera preparando el desayuno como siempre, pero sabía que no iba a ser, aun así escuche voces y ruido en la cocina; eran Andrés y Adriana que estaban terminando el desayuno -¡Buen día hermanitos! ¿hace cuánto están despiertos? -Hola Alex, hace menos de una hora no pude dormir mucho la verdad a pesar de lo cómoda que es mi cama -¿De verdad? Tu sin poder dormir bien, Adriana? Pues, me pareció lo contrario cuando pasé por tu habitación, estabas como muerta_ Andrés me miró con complicidad y me sonrió - Es cierto. Tú te quedas profundamente dormida así sea encima de una cama de clavos -Muy graciosos ustedes dos hoy, muy graciosos…_ comimos en el mesón de la cocina hasta que se hicieron las 11.15 de la mañana_ Oigan hay que llamar a los viejos_ Adriana se levantó y tomó el teléfono de la cocina, los llamó y hablamos con ellos un rato contándoles lo estupenda que era la casa.
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Eran casi las 12.00 del mediodía, era sábado, nos dispusimos a arreglar las cosas en la casa, más de lo que estaban. Tocaron la puerta principal, Andrés fue a abrir, alcancé a escuchar que le decían “Bienvenido”, Adriana y yo nos miramos extrañadas y fuimos a ver, era una señora como de unos 45 años y una chica de mi edad con una cesta repleta de frutas frescas en la mano -¡Hola muchachas! Muy buenos días. Bienvenidos al vecindario. Soy Julia Adams y ella es mi hija Vanessa Adams, les trajimos esto como regalo de bienvenida, espero que les guste_ La Sra. Julia era de aspecto joven y muy guapa, de piel tersa y cabello castaño muy claro a nivel de los hombros, ojos caramelo muy intensos. Vanessa era muy parecida a su madre con la nariz perfilada y cabello rubio oscuro y ojos ámbar -¡Oh! Gracias Sra. Julia. Mi nombre es Andrés Torres y ellas son mis hermanas Alexandra y Adriana -Mucho gusto Sra. Julia, mucho gusto Vanessa_ Les estreché las manos a ambas y tomé la cesta. Lo impresionante era lo frías que estaban sus manos, supongo que por el clima. -Si llegan a necesitar algo, vivimos en la casa de en frente, tengo entendido que son latinos ustedes -Sí, de Venezuela -¡Oh, bien! los dejamos, chicos para no importunarlos más -De nuevo gracias Sra. Julia, y a ti también Vanessa, que pasen buen día_ Andrés cerró la puerta y nos vimos atónitos las caras, era extraño eso, no estábamos acostumbrados a que nos tocaran la puerta de la casa a darnos la bienvenida, nunca nos habíamos mudado, y tampoco teníamos esas costumbres en nuestro país. Pasamos el día limpiando y organizando todo, a eso de las 5.00 de la tarde llegó el mensajero con nuestras cajas, así que estuvimos algo ocupados en el resto de la tarde. Se hicieron las 7.00 y me fui a dar una ducha. Encendí la tele de mi habitación, daban una película, me acosté a verla mientras me comía el resto de los chocolates que quedaban en mi bolso. Al cabo de una hora, una vez finalizada la película, bajé a preparar la cena, la cocina estaba sola, me provocó
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO comer pasta. Me fui a la lavar las manos en el lavaplatos, al ver por la ventana de la cocina que daba al patio trasero vi la misma silueta posada más cerca en las orillas del bosque, pero esta vez no se molestó en desaparecer, me dio un escalofrío extraño, tenía mucha curiosidad - ¿Qué haces de comer?_ brinqué y voltee a ver a Adriana_ ¿Que te pasó? ¿Te asusté? -Sí, digamos que si…_Voltee otra vez a la ventana y ya no estaba la silueta_ Es que estaba viendo por la ventana y vi a un hombre parado en la entrada del bosque, ayer también lo vi, estaba viendo hacia acá, pero cada vez que me enfoco más para poder distinguir de quien se trata, desaparece -¿Un fantasma? ¿Asustada? -¡No, tarada! Debo imaginarlo, o no debe ser nada, tal vez sea alguien que vive en alguna de las casas de por aquí o haya un vecindario del otro lado del bosque_ Seguí cocinando con la compañía de Adriana. En la noche volví a tener la misma pesadilla de la noche anterior, no solía soñar dos veces con lo mismo, posiblemente se debía al “fantasma” que me parecía ver en la entrada del bosque y el cuervo del día anterior, a fin de cuentas siempre se sueña con las cosas que vio o vivió durante el día. Andrés había salido a comprar 2 autos usados para nuestro uso. Después de almorzar me vestí con unos jeans claros, una franelilla blanca y un suéter café para salir a dar una vuelta por el vecindario, además necesitábamos comprar algo de víveres, Adriana me acompañó. Las tiendas quedaban a 4 cuadras de casa, fuimos caminando, en el camino nos conseguimos a la Sra. Julia en su camioneta pero no nos vio, o al menos eso pareció; entramos en el mini súper que había en la esquina, era pequeño la verdad, pero había mucha gente para ser domingo en la tarde. Compramos lo necesario y nos fuimos a casa otra vez caminando lento disfrutando de las calles, antes de pasar la primera cuadra, Vanessa pasó en un Mazda 3 color plateado, nos tocó corneta, se detuvo a nuestro lado y nos saludó muy cordialmente -¡Hola chicas! ¿Quieren que las empuje a casa? Suban_ sonreímos y subimos, yo me senté en el asiento del copiloto -Hola Vanessa, ¿cómo estás? -Bien, tu eres Alexandra ¿verdad?
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Sí, pero puedes decirme Alex, así me dicen mis amigos -Bien, y tú eres Adriana -¡Correcto! No tuve la oportunidad de hablar ni un poco en nuestra presentación de ayer, es que todo fue tan rápido -Así es, yo tampoco pude, mi madre habla más de lo que se es capaz de escuchar a veces, que bueno tenerlas a ustedes y su hermano como vecinos, esa casa llevaba varios años vacía, le hacía falta habitarla, está muy bonita ahora, la arreglaron a raíz de su llegada -¿Ah sí? Mis padres mandaron a acomodarla un poco ya que nos mudábamos nosotros_ en cuestión de 2 minutos llegamos a la puerta de la casa_ ¿quieres pasar a tomarte algo y charlar? -Ojalá pudiera, pero tengo cosas que hacer, otro día les acepto la invitación -Estás en deuda con nosotras, saludos a tu madre de nuestra parte, muchas gracias por el aventón_ tanto Adriana como yo nos bajamos del carro y nos despedimos con la mano mientras ella entraba en el garaje de su casa. Andrés no había llegado aún. Entramos a casa y llevamos todo a la cocina, quise salir de nuevo -Adri, ¿quieres venir a dar una vuelta conmigo al bosque? -Tengo que terminar de organizar las cosas en mi cuarto, ten cuidado Alexandra, llévate una linterna_ no quedaba más remedio que ir sola, en el fondo eso quería, quería estar sola un rato y respirar aire puro. Tomé una linterna del estante de la cocina y la cámara que había en mi bolso, salí por la puerta trasera hacia el patio, hacía algo de brisa, el sol se estaba ocultando, anunciando la llegada de la noche, pero aún faltaba un poco para eso, eran las 5.00 de la tarde. Me adentré en el bosque, olía a pino por todas partes, todo era silvestre, caminé menos de 1 km dentro del bosque cuando me conseguí con una laguna pequeña, era hermosa, me senté en una piedra que había en la orilla y tomé fotografías del lugar y mías, me sentía en paz, el sonido de los pájaros era leve, no se escuchaba nada más que el sonido del riachuelo que corría del otro lado. Por un momento recordé un paseo familiar que hicimos cuando yo tenía 10 años a un parque nacional cerca de casa en Venezuela y me di cuenta cuanto extrañaba todo aquello. El tiempo pasó volando pero ya estaba la puesta de sol, vi el reloj y eran las 6.00 pronto iba a quedar todo oscuro y era hora de regresar, para evitar preocupaciones de mis hermanos. Tomé mis cosas del suelo y me eché a andar; cuando voy entrando al bosque sentí que me seguían, pero tal vez era paranoia, además el
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO ambiente casi oscuro no ayudaba, saqué la linterna y la encendí, pasó un cuervo volando cerca de mí y lo observe, cuando voltee la mirada salió un hombre de la nada -No deberías estar sola en el bosque_ me espanté horriblemente, su voz era grave, subí la linterna para alumbrarle el rostro, era un hombre exageradamente perfecto, era alto, cara perfilada, mandíbula un poco ancha, ojos grises y cabello oscuro. Pero el miedo y la desconfianza tomaron partida en la situación. ¿Que se supone que hacía un hombre en medio del bosque a esta hora? Lo mismo que yo posiblemente -¿Disculpa? -Que no deberías andar por ahí sola -¿Quién lo dice?_ Estaba a la ofensiva totalmente, yo no sabía nada de karate, ni nada por el estilo, pero sabía defenderme, aunque al ver a semejante hombre con tal altura y músculos, me ponía en duda muchas cosas acerca de mi reacción - Disculpa, mi nombre es Adam… Adam Vangarret -Al menos sé el nombre de mi acosador_ apuesto que mi posición corporal era tensa, solo me enfocaba en sus ojos, una parte de mi quería brincarle encima, no sé exactamente con que intensiones, me miraba como si fuera comida y él estuviera hambriento, sus pupilas empezaron a dilatarse más de lo normal, sus puños estaban cerrados, su mirada era excesivamente intensa, algo de él no me gustaba, pero todo lo demás me encantaba. Era irreal. Contraproducente. -Tranquilízate, si pretendiera atacarte ya lo hubiera hecho y ni cuenta te habrías dado, Alexandra -¡Wow! Supongo que con eso debo sentirme mejor. ¡Hey! ¿Cómo sabes mi nombre?_ Eso sí era la tapa de lo extraño, como podría saber mi nombre si ni siquiera lo había visto -Son populares con su llegada, escuché a tu hermano hablar de ustedes dos esta mañana en la venta de autos usados, vivo muy cerca de aquí, los vi cuando llegaron, tu sabes, carne fresca_ esa frase me erizó la piel, no me agradaba para nada -¿Carne fresca? Vaya manera de referirte a los nuevos_ de pronto salió de la nada un cuervo, no sé si el mismo volando por encima de nosotros, vi la expresión del hombre llamado Adam y era como de desagrado. Y apareció otro hombre
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -¿Adam estás molestando a la señorita? Disculpa, suele ser un tanto acosador cuando se lo propone_ los ojos se me abrieron como platos ¿de qué se trataba todo esto? -Ok ¿a qué jugamos? ¿A aparecer y asustarme? Porque lo lograron -No es mi intención asustarte, mi nombre es Samuel Vangarret_ llevé la luz de la linterna a su rostro y era tan hermoso como el otro hombre pero de aspecto un poco mayor como unos 25 quizá, llevaba el cabello cortado de forma clásica y de un color un poco más claro -¿Son familia ustedes? ¿Es costumbre asustar a los nuevos? -Somos hermanos, Sam es “El hermano mayor” el orgullo de la familia -Mmm… ¿Será que me pueden dejar ir? -Desde luego, pero permíteme acompañarte a casa, no es recomendable andar a oscuras por estos lares_ ¿de donde había salido él? ¿De una novela de 1914? Adam seguía viéndome extraño, y veía a su hermano como con rabia fulminante, estaba demasiado confundida -No es necesario, me sé el camino a pesar de ser “nueva” -Por favor Alexandra, permítenos acompañarte -Si Alexandra, no es muy seguro andar sola a oscuras por ningún lado -Sí, ya me lo han dicho suficientes veces, digamos que no soy buena siguiendo reglas… _ ambos se miraron. Desconfiaba menos del tal Sam, pero Adam me resultaba enigmático, me daba algo de miedo, pero eso me gustaba de cierta forma, así que les permití acompañarme. Caminamos hasta la entrada de la puerta de la cocina_ ¿Y ustedes son de por aquí? -Sí, vivimos en la calle de atrás, estudiamos en la Universidad de Sioux Falls -¿Ah sí? Nosotros también estudiaremos allí ¿que estudian? -Yo apenas voy a comenzar a estudiar geografía, y Samuel estudia 3er año de psicología -¡Oh! ¿Quiere decir que estudiaremos juntos? Yo también estudiaré geografía_ algo me decía que él ya lo sabía, su actitud era arrogante, su mirada era aún más intensa a plena luz sus facciones eran impresionantemente perfectas. Samuel era lo mismo físicamente, pero para mi gusto menos encantador
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO que su hermano. Más sociable, sí, más educado, también. Nos quedamos unos segundos parados en la puerta trasera de la casa cuando la puerta se abrió de golpe por si sola -¿Alex? ¡Oh! Vienes acompañada… ya me estaba preocupando por ti -Hola Adri, te presento a… Adam y… Samuel_ Estaba algo nerviosa, como si mi hermana me hubiera atrapado en algo indebido. Adriana miró fijamente a Samuel, estaba como hechizada_ Ella es mi hermana menor Adriana -Mucho gusto Adriana, muy linda igual que tu hermana_ me sonrojé por un momento -Mucho gusto Adriana, es un verdadero placer_ ambos miraron de forma “extraña” a Adriana, Samuel la veía como Adam me miró a mí en el bosque -¿Gustan pasar a tomarse algo?_ Invitó Adriana, quise taparle la boca -Claro que nos… -¡Eh no! Muchas gracias por la invitación Adriana pero mi “hermano” y yo tenemos que irnos, ya es un poco tarde y tenemos cosas que hacer en casa, en otra oportunidad será_ Se excusó muy educadamente Samuel -Muchas gracias por acompañarme, y no le den esos sustos a nadie más, dale gracias a Dios Adam, que no tenía un paralizador conmigo -¡Oh sí! Le daré gracias a Dios por eso…_ fue demasiado sarcástico para mi gusto_ espero verte pronto_ y soltó la primera sonrisa que le había visto, la sonrisa del encanto y el desmayo; me despedí tontamente con la mano en el aire, cuando voltee Adriana tenía la misma expresión que yo debí tener, así que le di un codazo -¿Adriana? -¿Si? -¿Quién te gustó de los dos? -¡¿Ah?! ¿De que hablas? -¡Claro! Simula que estoy loca
  • 21.
    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Ambos eran chicos súper “hot”, pero ¿me tiene que gustar alguno? Tú fuiste la que llegaste con ellos no yo… y mírate la cara ¡por Dios Alex! Tienes mirada pícara, tenía tiempo sin verte esa expresión_ Traté de encontrar un espejo cerca, cambié la expresión que tenia de forma exagerada, la verdad no se cual podría -¡Vete por las ramas ahora Adriana Carolina!, Adam es como raro, ¿no? -Parece un tipo rebelde, arrogante, me gustó más Sam -¿“Te gustó más Sam?” Lo sabía, y creo que le gustaste también, te miraba extraño -¿A mí? ¿Si? quien sabe por qué… Pero… pero no me has dicho como los conociste -Fue de la forma más inusual posible, yo estaba de regreso de la laguna, cuando estaba entrando al bosque, Adam salió de la nada diciéndome que no era prudente que anduviera sola a esas horas en el bosque -Razón tenía Alex, siempre se te hace tarde fuera, ya yo me estaba preocupando -Pues sí, pero Adam me miraba “raro”, como Sam te miraba a ti, me miraba como si fuera comida, y eso no es bueno la verdad, quien sabe que cosas le estaban pasando por la mente, estaba súper tensa, tenía ganas de salir corriendo, pero por otro lado quería quedarme allí parada, era como si estuviera pegada el suelo por un imán -Me imagino, Adam es encantador, tenía tiempo que no veía a un chico así, parecen modelos de Calvin Klein_ Ambas reímos -Por cierto Adri ¿Andrés no ha llegado? -Si llegó, pero llegó directo a ducharse, ni se había dado cuenta que no estabas -¿Y se puede saber dónde estaba usted señorita?_ Andrés siempre parecía un fantasma, me recordó a Adam y Samuel apareciendo en frente de mi -¿Tú también? Hoy es el día de la gente aparecer como fantasmas en frente de mí -¿Ah sí? ¿Quién más apareció ante tus ojos?_ en vez de parecer un hermano sobre protector era, protector en su medida justa -Fue un par de chicos que conocí hoy, dando una vuelta a la laguna que está detrás del bosque
  • 22.
    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -¿Chicos Alexandra? Eso debería gustarme -No, porque es a mí a quien tendría que gustarme, y a pesar que parece ser algo peligroso, porque hasta yo lo pensé en su momento, no lo fue, al contrario, me protegieron y me trajeron a casa a salvo -Mmmmm… De todas formas siempre te sales con la tuya, ¿no? Tienes algo raro, seguro te gusto alguno de los chicos de los que me hablas. ¿Tan temprano y ya asaltando corazones, hermanita? -Ja, ja, ja. Tonto, y ya dejen la lata con eso, ya pasó. ¿Compraste los autos?_ Traté de desviar la conversación, la vía que estaba tomando no me agradaba, me incomodaba ser el tema de conversación -Sí, mañana los traen temprano antes de irnos al colegio
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Capítulo 4 <<….Iba corriendo por el bosque desaforada, alguien me perseguía, sudaba a pesar del frío, las ramas rozaban mi cuerpo por la velocidad que llevaba. Algo o alguien me perseguían pero no lograba ver que era. Me detuve un momento al ver un desvío para ver cuál tomaba, estaba jadeando, escuché pasos detrás de mí y escuché mi nombre viniendo de la voz de un hombre “Alex, Alex” la voz ya me era familiar, volteé y era Adam, tomé el camino de la derecha al azar, seguí corriendo desesperadamente, tropecé con una raíz de un árbol y caí de golpe al suelo, cuando me veo las manos estaban cubiertas de sangre, el suelo estaba manchado de sangre, habían muchos animales muertos a mi alrededor, en ese momento pasó volando el cuervo por encima de mi cabeza subí la miraba y Adam estaba parado en frente de mí, me puse de pie y nos miramos fijamente, soltó su sonrisa cautivadora pero malévola…>> Me desperté sudada, jadeando, como si de verdad hubiera estado corriendo por salvar mi vida; <<¿¡Que rayos!?>> Ahora mi pesadilla anterior tenía rostro propio, Adam, era cierto que no confiaba del todo en él. Tanto él como Sam eran misteriosos, pero me sentía más fiada de Sam que de Adam, es que no lo sabía, Adam era muy fuerte presencialmente, me da escalofríos, no sólo por su misterio sino por su belleza paranormal que me abrumaba por completo. Algo me invitaba hacia él. Vi el reloj y eran las 6.00 a.m. pero no podía conciliar el sueño de nuevo, algo tocó mi ventana y brinqué en la cama del susto, estaba totalmente concentrada en mis pensamientos; voltee y era un cuervo. Había una manada de cuervos en el bosque, siempre me perseguían, y Adriana tenía razón, los cuervos eran escalofriantes, reflejaban la muerte, pero decidí no prestarle atención. Me levanté, tomé mi laptop y me conecté a internet, no me había conectado desde que llegué a Estados Unidos, tenía varios mensajes en Facebook, uno de Eduardo y otro de Jennifer, diciéndome que
  • 24.
    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO me extrañaban, subí las fotos que había tomado de la casa y de la laguna, les conté de Vanessa, la Sra. Julia, Adam y Samuel, pero sin detenerme mucho en Adam, sino algo totalmente trivial. Me levanté directo a la ducha, salí y abrí la ventana necesitaba aire fresco, bajé y desayuné cereal, Andrés era el único en la cocina, pero Adriana no demoró en bajar. Al cabo rato sonó el timbre de la casa y salí a ver quién era, posiblemente era otro vecino cortés. Era un muchacho delgado de mi altura venía a entregar los autos que compró Andrés ayer -¡Andrés llegaron los autos!_ Andrés llegó trotando desde la cocina con la boca un tanto llena de comida aún, firmó los papeles y salimos a verlos, los estaban bajando de la grúa, uno era un Mustang viejo, pero en muy buenas condiciones de color azul eléctrico, por lo que vi descapotable. El Mustang siempre fue nuestro carro favorito, así que supuse que sería de él, cuadraba perfecto con él. El otro era una camioneta Wagonner vieja, pero igual en buen estado color dorado pálido. -¿Adivina cuál será el tuyo Alex?_ tenía una sonrisa traviesa dibujada en sus rostro como cuando jugamos con agua en carnaval en casa -Ni idea -Pues es el Mustang, hermanita -¡¿Qué?! ¡¿En serio?! ¡Gracias Andrés!_ salí corriendo a abrazarlo, me besó el cabello, ya que era notablemente más alto que yo. Estaba súper feliz, semejante auto mío, y otra cosa que traía adicional, es que era descapotable y Andrés le había mandado a instalar un buen estéreo. Adriana se limitaba a vernos desde la puerta sonriendo como si estuviéramos locos. A ella no le gustaban los autos de la misma forma que a mí y Andrés, ni siquiera le gustaba manejar, le daba pavor agarrar un volante. Busqué mi chaqueta, tomé mis libros y mi bolso, además de las llaves de mi nuevo Mustang, y salí de casa con Adriana como copiloto, era nuestro primer día de clase en la universidad, quedaba a 15 minutos de casa. Era inmensa, me estacioné en el aparcamiento frontal, vimos asombradas la universidad, yo con una sonrisita en la cara que acostumbraba a llevar siempre que algo me agradaba. Caminamos entre la gente, uno que otros nos veían, pero prácticamente pasábamos desapercibidas, ambas llevábamos nuestros itinerarios de clase en mano, pero la facultad de Adriana quedaba del lado este de la universidad y la mía quedaba del lado nor-oeste. Nos despedimos y quedamos en vernos a la salida en el estacionamiento.
  • 25.
    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Yo me eché a andar por el jardín izquierdo, todo resaltaba, el sol brillaba radiantemente, había estudiantes por todos lados. Cuando voy llegando a una cafetería alguien me llamó a lo lejos, voltee y era Vanessa -¡Hola Vanessa! ¿Cómo has estado? -Bastante bien ¿hacia dónde vas? -Voy al edificio de Educación. Mi primera clase empieza dentro de media hora -Yo estudio en ese mismo edificio ¿qué vas a estudiar? -Geografía -¿¡De verdad!? Yo estoy en segundo año de Geografía, veremos un par de clases juntas por lo visto_ Vanessa era muy agradable, me gustaba hablar con ella, por lo menos eso me quedó de las pocas veces que nos habíamos visto. Caminamos juntas hasta el edificio de Educación. Entramos al salón, ella vería la primera clase conmigo de Geografía Internacional, nos sentamos en los puestos del centro, habían varios alumnos dentro del aula, pero muy pocos charlaban. -Ya vengo Alexandra, voy al baño antes de empezar la clase_ salió del salón, decidí sacar la libreta y el libro de geografía para ponerlo en el pupitre. Levanté la vista y Adam estaba parado en la puerta con una muchacha rubia bastante delgada, parecía modelo europea con anorexia, pero bastante bonita, con la piel tersa y blanca como un papel. Se despidió de ella con un beso en los labios, pero me hice la desentendida e hice que no había visto y bajé la vista. ¡Claro! ¿Cómo no iba a saber yo, o a suponer que tendría novia? que tarada era -Muy buenos días señorita Torres_ levanté la vista algo tímida pero fingiendo no haberlo visto antes -Buenos días señor Vangarret -¿Cómo se siente en su primer día de clase? -Bien… y no actúes como tu hermano Samuel, es vergonzoso que me traten de “usted” -¿Puedo?_ señaló el pupitre que había a mi mano izquierda -Claro, estamos en un país libre, ¿no?_ Vanessa entró como un fantasma porque no la sentí sino hasta que estuvo sentada en el pupitre del lado derecho
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -¡Volví! Ya veo que conoces a Adam… Hola Adam_ Lo saludó con desgano y noté algo de precaución o celos en su tono -Eh si… Nos conocimos anoche…_ entró quien debía ser el profesor -¡Buenos días estudiantes! Bienvenidos a la Universidad de Sioux Falls nuevamente, mi nombre es Jeffrey Johnson su profesor de Geografía Internacional. Cualquier pregunta, intervención o acotación durante la clase, por favor levantar la mano. Saquen el libro que se les asignó; empezaremos el día de hoy con nuestro continente “América” _ sacó un mapamundi del tamaño de la pizarra y lo guindó del borde del mismo_ A ver, empecemos: América del Sur, veamos que poseemos aquí…_ Sondeaba con el dedo como si fuera un busca persona_... Señor, usted, su nombre por favor -Christopher Lambert -Bien señor Lambert, respóndame ¿Cuáles son los países por encima del ecuador de América del Sur? -Venezuela y Colombia -Solamente señor Lambert? -No lo sé señor_ Christopher era un chico moreno con cabello extra bajo con ojos oscuros como la noche de complexión rellena, estaba algo intimidado por el profesor Johnson, ¿y quién no? Los profesores siempre intimidan en la primera impresión, pero tenía facciones relajadas, incluso tenía la impresión que gozaba de buen humor -Está bien señor Lambert, ¿quién puede decirme la respuesta completa por favor?_ levanté la mano de forma instantánea como si tuviera un resorte en el brazo. Adam y Vanessa me miraron como si fuera una extraña, el profesor se dirigió a mi_ ¿Señorita…? -Torres, Alexandra Torres -Bien señorita Torres, ¿tiene la respuesta a mi pregunta? -Venezuela, Colombia, parte de Ecuador, parte de Brasil, Guayana Francesa, Guyana y Surinam, señor -Bien señorita Torres, por lo visto nos vamos a llevar muy bien, tiene 2 puntos a su favor por su respuesta correcta_ todos me miraban de forma extraña, no rechazándome, pero no estoy segura que
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO fuera de aprobación, me sentía como una “nerd”, todos estaban aplaudiéndome, unos con pequeñas sonrisas otros de forma mecánica. Me fijé en Adam, me miraba fijamente con esos ojos matadores, aplaudiéndome y con esa sonrisita a medias que asesinaba a cualquiera -Bien hecho cerebrito_ Vanessa me dio con el codo en forma de broma La clase del señor Johnson surgió maravillosa, ya se había convertido en mi materia favorita. Tuve un par de clases más después de Geografía Internacional, que fueron Historia e Inglés. Cuando salí de inglés me fui detrás de Adam, esperando hablarle, era el único conocido que tenía en inglés porque Vanessa solo veía Geografía Internacional conmigo en el día, pero caminó a grandes zancadas y se encontró en mitad del pasillo central con la muchacha de la puerta -su novia- le dio un beso y la tomó por la cintura. Me detuve un momento a observarlos sin importarme que me vieran, como deseaba ser ella, era como una especie de envidia, entré como en una especie de trance imaginándome ser esa chica, pero salí del trance y caminé hacia la cafetería por un poco de Coca-Cola, abrí la botella, bebí un poco, me di media vuelta para ir hacia a mi auto, pero mi paso lo interrumpió un muchacho que estaba parado detrás de mí pagando unas golosinas, lo tropecé sin querer, casi volteo todo el refresco en su camisa -¡Oh! Disculpa_ ni siquiera levanté la vista para ver quién era -No te preocupes… ¡Oye! Espera_ me detuve en seco y voltee_ Eres Alexandra, ¿verdad? -Si no me han cambiado el nombre aun, eso es un si_ me reí tontamente igual que él_ ¿y tú eres…? -Simon Mazzocca, estudiamos juntos, impresionante lo de Geografía, ¿no?_ Simon, que nombre tan fuerte, no le encajaba de hecho, se veía tierno a simple vista, era muy guapo de hecho, era un poco más alto que yo, rubio con piel bronceada y ojos azules muy claros, parecía un Ken. Le sonreí y le estreché la mano -Mucho gusto Simon, y gracias por lo de “impresionante”, simplemente me gusta mucho el mundo, por decirlo de cierta forma -Sí, se nota, se nota que no eres de por aquí, eres latina, ¿verdad? -Sí, ¿tanto se nota? Supongo que el bronceado y mi cara me delatan -La verdad, si_ me mirada de una forma tan dulce -Oye Simon, me tengo que ir, mi hermana debe estar esperándome, ¿nos vemos mañana?
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -¡Claro!, hasta mañana entonces… Caminé de vuelta al estacionamiento frontal y vi a Adriana a lo lejos parada al lado del auto, conversando muy sonrientemente con Sam, estos hermanitos se las traían, tenían un encanto fuera de lo normal, y por lo visto yo no era la única atrapada. Seguí caminando hasta que me vieron y ambos me saludaron a lo lejos con una sonrisa -Hola Sam -Hola Alex ¿Cómo estás? -Bastante bien. Hola Adri -Hola Alex -¿Qué tal tu primer día Alex? -Excelente, me gustaron mucho las clases y la universidad_ me dirigí a Adriana con una sonrisa de complicidad_ ¿te vas conmigo a casa o prefieres quedarte con Sam? -Voy a quedarme un rato más con Sam, en un rato voy a la casa, después de todo, hoy me toca a mí perderme… -Oye Alex, ¿no has visto a Adam por ahí? -Lo vi cuando salí de clases, pero iba muy bien acompañado, por su novia supongo -Mmmm… ya, Phoebe_ hice un gesto como que si ni me interesara el tema y abrí la puerta del piloto -Bueno chicos, cuídense, Sam llévala temprano a casa por favor_ les sonreí y les guiñé el ojo, ambos se vieron y se sonrieron.
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Capítulo 5 De regreso a casa, conduje lento, observando todo lo que había a mi alrededor, se veía una ciudad tranquila, hacía algo de calor, pero era normal, estábamos empezando el verano y la playa estaba 3 horas y media por carretera. Llegué a casa y estaba sola, Andrés no había regresado, y no creo que llegara temprano porque hasta donde me había dicho, tenía planeado buscar un trabajo de medio tiempo, yo debía hacer lo mismo, pero ese día no tenía ganas de salir en busca de trabajo. Fui a la cocina a prepararme algo rápido para almorzar ya eran la 2.00 pasadas de la tarde, encendí el televisor de la cocina y me puse a ver las noticias, estaba puesto un canal local; una mujer relataba algo que había pasado “…se han buscado rastros del posible atacante, pero como siempre nunca dejan alguno a la vista, sabe hacer muy bien el trabajo. El reconocimiento de los cadáveres se hará dentro de pocas horas cuando el forense evalúe la dentadura…” El camarógrafo paneaba restos calcinados del terreno y parte del cadáver “…el evento fue llevado a cabo a eso de las 10.00 de la noche de ayer…. Les reporta desde el bosque de West Sioux Falls, Hilary Roberts para el noticiero del canal 6” ¡Los hechos habían sido en el bosque! ¡Dios mío!, ya veo por qué Adam salió a prevenirme, ahora le estaba muy agradecida, del asombro se me quitó el apetito, y dejé de comer, me levanté para llevar el plato a lavaplatos, pero al levantarme el ancla del noticiero estaba terminando la noticia que la corresponsal acababa de rendir
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO “…cabe destacar que este es el décimo caso de asesinato en 3 meses, y todos presentan las mismas condiciones, todas las victimas terminan calcinadas para no dejar evidencia alguna de la agresión, huellas o algo parecido; se presume que sea más de uno el autor de estos crímenes, ya veremos que nos arroja el examen forense…” ¿Diez veces? Pero no dijeron la cantidad de víctimas, debía de ser alguien peligroso, y era mejor estar prevenida. ¿No había algún lugar en el mundo que no fuera tan peligroso? Estúpidos sádicos, enfermos por la sangre. Subí a mi habitación, agarré mi laptop y me senté en el asiento de la ventana, la abrí para permitir que entrara el aire, observé el bosque, parecía inofensivo, y quería regresar a la laguna, me daba una paz profunda estar allí, pero ahora debía ser precavida, a pesar de que no todos los asesinatos que dijeron en el noticiero habían sido en el bosque, con el hecho de que al menos uno solo se haya llevado a cabo ahí, ya me daba algo de miedo. Y yo era una especie de enferma también, siempre me ha gustado enfrentar el peligro de una forma irresponsable, nunca permitía que esa especie de acontecimientos me atemorizara más de lo normal, ni permitía que me cohibieran de caminar libre por donde yo quisiera, cuando quisiera. A veces me comportaba como una adolescente rebelde, a pesar que nunca lo fui a sus anchas. Puse el reproductor de música de mi laptop; me puse a investigar algunas cosas de tareas que ya me habían dejado en la universidad. El profesor Jeffrey nos había dejado como encargo llevarle la próxima clase una breve investigación sobre las capitales de los países suramericanos, así que debía buscar los datos exactos de cada país. La tarde pasó rápida y tranquila sin muchos agites, terminé mis deberes y tomé el teléfono para llamar a Jennifer y Eduardo para saludarlos. Ambos se mostraron felices de hablarme, estaban tristes por mi ausencia, pero se encontraban en excelente estado, yo los extrañaba un montón. Colgué y me lancé boca arriba en mi cama mirando el techo, me sentía triste, muy triste, ¿a que se debía? ¿a la llamada?, posiblemente, pero en ese momento me llegó una imagen de Adam a mi cabeza sonriendo, y ese recuerdo me hizo sonreír automáticamente. Escuché ruido abajo y salí a ver quién había llegado, era Adriana quién aún estaba en la puerta, bajé trotando las escaleras y vi que era Sam -Sam ¿por qué no pasas? Me debes la de anoche…_ le dije en voz alta desde el primer peldaño de la escalera, Adriana volteó asustada, no me sintió bajar. Sam sonrió amablemente
  • 31.
    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Claro, puedo quedarme con ustedes un rato, me caerá muy bien charlar y disfrutar de su compañía_ Sam era un poco extraño a veces, se comportaba raro, demasiado educado -Entonces entra_ Adriana y Sam se vieron sonriendo pícaramente y Adriana lo invitó a pasar con un gesto_ Hola tonta, por lo que veo les fue de maravilla, ¿o me equivoco?_ le pasé el brazo por los hombros a Adriana y la vi sonriéndole -Si nos fue bien, Alex_ Adriana me miraba con expresión de vergüenza, sus mejillas se sonrojaron, me encantaba hacer eso, se veía muy linda. Nos dirigimos a la sala y nos sentamos -¿Qué tal la pasaron? -Bien, fuimos a dar una vuelta por el centro, llevé a Adriana al parque, charlamos, comimos, seguimos caminando y regresamos -El parque es muy bonito Alex, seguro te va a gustar mucho -Sí, seguramente, Adam y yo íbamos mucho cuando éramos niños_ Adam, recordarlo en ese momento no fue bueno, sentí como si me faltara el aire y solté un suspiro, ambos me miraron extrañados -¿Si? lo visitaré pronto entonces. Sam ¿lograste conseguir a Adam? -Sí, lo vimos luego de salir del parque, estaba con Phoebe, nunca se despegan…_ lo dijo con una mueca tonta, y Adriana se levantó -Ya regreso, voy por unos jugos a la cocina -Por favor, a mi tráeme una cerveza_ le pedí -Que sean dos… _ Dijo Sam sonriéndome y guiñándome el ojo. Le devolví el gesto. Adriana se perdió de vista, así que aproveché para interrogar a Sam -¿Por qué dices que nunca se despegan? -Siempre andan juntos, a veces es muy tedioso verlos tan juntos, es así desde que tengo memoria -¿Ah sí? Quiere decir que llevan bastante tiempo juntos…_ esa idea me ponía el corazón arrugado
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Sí, más de lo que puedas imaginar, ya perdí la cuenta, estamos hablando de varios años ya, no sé cómo soportan tanto_ era divertido oír hablar a Sam así, de forma informal, queriendo hablar mal de su “cuñada” -¿Por qué dices eso? -Bueno, no creo que te hayas dado cuenta, pero mi hermano es el ser más obstinado del mundo, cuando quiere claro está, porque no sabes si habla en serio o está bromeando contigo. A veces no se toma las cosas en serio, como hay otras que las toma demasiado en serio. Es el típico ser bipolar_ “Bipolar” ese tipo de gente me asustaba, porque nunca sabes cuando están de buen humor y cuando les cambiará_ y Phoebe, bueno, ella por lo poco que creo que has visto de ella es hermosa, parece un ángel de hecho, pero toda esa belleza es nublada por su carácter odioso y retorcido…._ luego me miró con una media sonrisa dibujada en su perfecto rostro_ ¿por qué tanto interés? _ ¡Bang! Me habían descubierto, apuesto que me sonrojé, las mejillas me ardían, pero para mí tranquilidad me salvó la campana -¡Regresé! ¿Me extrañaron? -Ya comenzaba a hacerlo hermanita_ solté una sonrisa nerviosa, y Sam me la respondió mirándome como si supiera de pies a cabeza que estaba pensando yo. En cuanto Adriana se sentó al lado de Sam, se oyó ruido afuera, anunciando la llegada de Andrés. No tardó mucho en entrar -¡Llegué!_ Anunció abriendo la puerta pero aún sin verlo, sonaba feliz, caminó un poco hacia adelante y volteó hacia nosotros, todos estábamos mirándolo, él se impresionó, pero su sonrisa no se borró_ ¡Oh! Tenemos visita, buenas noches -Pasa Andrés, te presento a un amigo, él es nuestro hermano_ Andrés pasó mirando fijamente a Sam y se estrecharon la mano -Mucho gusto, Samuel Vangarret -Igual, Andrés Torres_ Andrés tomó asiento a mi lado, dándome un beso en la frente como lo hacía papá siempre -Él fue uno de los muchachos que me acompañó anoche hasta acá, el otro es su hermano -Mmmm… supongo que estoy en deuda contigo y con tu hermano por haber cuidado de mi hermana_ lo dijo sonriendo, y pasando su brazo por encima de mis hombros. ¿Por qué estaba tan feliz?
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Andrés, ¿a qué se debe tanta felicidad?_ en ese momento supe por la expresión de Adriana que ella también quería esa información -Fue un excelente día, cada día me gusta más este lugar, conseguí trabajo. Oye ¿me das un poco de tu cerveza?_ me dijo sonriendo, en seguida le tendí la botella viéndolo extrañada -¿Donde conseguiste empleo? -Fue gracias a un profesor nuevo que tengo de biología orgánica, por algún motivo le llamé la atención desde que entró a clases y me puso a prueba. Salimos y cuando voy camino al estacionamiento me detuvo en pleno pasillo para decirme que estuvo leyendo mi expediente y le gustó mucho lo que vio , me propuso dar clases en el High School del pueblo de biología o química en las tardes, que si estaba interesado…_ sonaba muy emocionado, me encantaba verlo sonreír, su felicidad siempre la contagiaba_...y de inmediato le dije que sí, era como si me hubiera leído la mente, era un trabajo perfecto, y en efecto lo acepté, fuimos a su despacho y conversamos acerca del trabajo; y ¿adivina que Alex?_ se volteó hacia mí de repente -¿Qué? -Me habló que necesitaba a alguien para que asumiera el puesto como profesor de algo así llamado como Esparcimiento y Tiempo Libre en la escuela, que queda justo al lado del high school, le hablé de ti, se lo mucho que te gustan los niños_ en efecto siempre me la lleve muy bien con los niños, y me fascinaba contar historias, pero trabajar con niños debía ser difícil -¿Ah sí? ¿Por qué no? -Mañana tienes cita con él en su despacho apenas se terminen las clases en el medio día. Profesor Douglas Adams, es el esposo de la señora Julia, y padre de Vanessa, quiere decir que es nuestro vecino frontal -Las casualidades de la vida Estuvimos conversando alrededor de 1 hora, Sam se fue, me fui a la cocina y Andrés se fue a dar un baño, cuando llegué a la cocina, me quedé mirando el bosque a través de la ventana trasera sumergida en un trance, Adriana me sacó de ese trance -¡Booh!_ asustándome y con buen resultado para ella_ ¿en que te quedaste pensando?
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -No, en nada, bueno si, sólo recordaba las noticias que escuché en el medio día, han habido 10 asesinatos en el pueblo en menos de 3 meses_ no me atreví a decirle que la mayoría de esos asesinatos se habían llevado a cabo en el bosque, no quería escuchar un sermón en ese momento -Algo escuché cuando estaba con Sam en el pueblo… Parece que la inseguridad está en todas partes. ¿Qué vamos a cenar? -No lo sé, tengo pereza de cocinar -Yo también, hagamos uso del teléfono entonces y ajustémonos a la cultura americana_ sabía de sobras a que se refería, así que llamó a la pizzería, y en una hora aproximadamente llegó la entrega a la puerta de la casa. Comimos los tres en la cocina conversando tonterías -Oigan, mañana tenemos que comprarnos unos celulares, no puedo andar incomunicada, y saben que tenemos que estar comunicados entre nosotros mismos_ en realidad no soportaba estar sin tecnología y menos sin un celular. Subimos a nuestras habitaciones, ya eran las 9.30 p.m., me cambié la ropa y me puse a distender la cama, encendí el televisor y una brisa helada entró por la ventana, se abrió por el viento, fui a cerrarla y un cuervo voló hasta el techo, me provocó un susto tremendo, pero su llegada vino con otra brisa fría, me dio escalofrió, fue cuando escuché mi nombre <<Alex, Alex….>> pero la voz era muy suave y grave, parecía la voz de Adam. Miré al bosque, vi la misma silueta de hombre del otro día, volví a escuchar mi nombre, entré en trance, algo me invitaba a ir al bosque, estaba atrapada dentro de mí misma, <<Alex, Alex….>> mi nombre lo repetía, pero ¿quién me llamaba? De pronto sonó el teléfono de casa, salí de aquella especie de sueño y salí corriendo a contestar, era mamá y papá Me devolví a mi habitación al colgar la llamada y cerré la ventana con seguro, miré el bosque preguntándome que se supone que me había pasado, pero no logré ver nada. Me acosté y me puse a ver un documental que estaban dando en History Channel del apocalipsis. Siempre me llamó la atención ese tipo de temas, aunque me daban un miedo terrible, a nadie le gustaba ver ni escuchar que el planeta o el mismísimo Dios nos iba a aniquilar, quien sabe de qué forma. No pasaron ni 15 minutos antes de quedarme rendida.
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO <<…Corría por el bosque huyendo de Adam quien me perseguía sin saber por qué, pero por todos lados había sangre, animales y personas muertas, me llamaba constantemente como la voz que escuché en la noche. Yo seguí corriendo sin mirar atrás; el corazón me latía fuerte, parecía que se me iba a salir del pecho. Grité por auxilio pero no había nadie quien pudiera salvarme…>> Me desperté sudada, Andrés y Adriana me estaban llamando y agitando mis hombros, estaba muy exaltada -¿Estás bien, Alex? -Sí, solo era una pesadilla_ apenas podía respirar, pareciera que en realidad hubiera estado corriendo -Salí corriendo, gritabas como si te pasara algo, pedías auxilio -Si Alex y nombrabas a Adam_ ¿En realidad hice todo eso? Nunca había pasado algo así, siempre que tenía pesadillas eran pesadillas “normales” -Sí, estaba soñando con él, pero gracias a Dios solo era una pesadilla_ Andrés me pasó la mano por el cabello como gesto de cariño -Bueno, ya pasó… voy a bajar a hacer el desayuno aprovechando que ya estamos despiertos_ salió por la puerta y Adriana no desvió la mirada de mi -¿Estás bien, Alex? -Sí, sí, sólo fue un mal sueño_ ella me miraba y me evitaba la mirada como si quisiera decirme algo_ ¿qué pasa Adriana? ¿Quieres decirme algo? -¿Que soñaste?_ le conté más o menos el sueño, pero sin muchos detalles, no quería espantarla mucho, la palabra “sangre” no era muy buena_ yo he tenido sueños parecidos, sangre, personas muertas, y en parte de mis pesadillas veo a Sam, pero no entiendo por qué, son tan reales esas pesadillas_ que yo tuviera esas pesadillas más de una vez era raro, pero que Adriana también las tuviera, era aún más extraño -¿Si? una rara casualidad, pero no es nada Adri, sólo son pesadillas, además soñar con los hermanos Vangarret resulta fácil cuando son tan guapos_ levanté las cejas dos veces y le sonreí, ella me
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO devolvió el gesto. Me levanté, puse el reproductor de música para escuchar Ricky Martin, necesitaba algo que me recordara mi casa y me levantara los ánimos. Me di una ducha fría con mucho esfuerzo, pero me relajó bastante. Me puse ropa fresca, ya empezaba a hacer un poco de calor. Bajé a la cocina, ya eran las 6.30 de la mañana, adoraba cuando amanecía, el sol se colaba por todas las ventanas, eso me hacía sentir viva. Andrés ya había terminado el desayuno, no había dejado tapado en el mesón, eran sándwiches con jamón, queso y salsa. Tomé un vaso con jugo de naranja que había en la nevera. Terminé mi desayuno y subí a maquillarme un poco y a peinarme, me hice una media cola. Bajé y Adriana me estaba esperando con la puerta abierta. Salimos al garaje y Andrés estaba saliendo, se despidió de nosotras recordándome la cita que tenía en la oficina del profesor Adams en el medio día. Abrí la puerta del auto y escuché que se abría la puerta del garaje de la casa de Vanessa y voltee, ella salió con su carro y nos tocó corneta gritándome_ ¡Nos vemos en la universidad!
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Capítulo 6 Conduje hasta la universidad escuchando Backstreet Boys, a Adriana y a mí nos encantaba mucho escucharlos, éramos sus fans desde que éramos pre adolescentes, nos divertimos por el camino cantando sus canciones. Llegamos al estacionamiento frontal de la universidad mientras cantábamos “Larger than life” a todo pulmón, la gente nos miraba al pasar, pero no le dimos importancia. Me estacioné, apagué el motor y nos echamos a reír. Salimos del auto y vi cuatro vehículos más allá que se estaba bajando de su camioneta Grand Vitara color vinotinto, a Simon, llamaba mucho la atención, buen cuerpo, excelente cara, parecía de porcelana. Me voltee hacia mi hermana y nos despedimos. Me fui caminando hasta mi facultad, pero no había caminado mucho cuando escuché que me llamaron -¡Alexandra!_ voltee con la esperanza que fuera Adam, pero era Simon quien venía trotando hacia mí, venía mostrando una bonita sonrisa bastante amplia, traía puesto unos jeans algo ajustados oscuros, una franela rojo escarlata con un rayo amarillo en el centro (Flash, quizás) y una chaqueta de algodón color gris claro. Le devolví la sonrisa con un saludo de mano en el aire_ ¡Hola! Corrí para alcanzarte, te vi en el estacionamiento pero caminas rápido -¡Hola Simon!, sí, yo también te vi en el estacionamiento, estaba con mi hermana -Sí, vi a una muchacha contigo. Muy linda por cierto_ sonreí pensando <<Adriana ha conseguido otro admirador, ¡qué suerte!>> estaba empezando a ponerme celosa, era algo tonto -Cuando quieras te la presento_ me miró de una forma divertida
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Será un placer conocer a la hermana de la chica más simpática, linda e inteligente que he conocido_ me guiñó el ojo, y me sonrojé un poco, sonreí tímidamente tratando de ocultar mi rostro viendo hacia otro lado, ¿ahora se supone que me estaba halagando? eso recuperó mi depresión en un 80%. En ese momento pasamos por el frente de la cafetería_ ¿quieres algo antes de entrar a clase? Todavía tenemos 15 minutos libres antes de entrar_ asentí con la cabeza. Pedí un chocolate y una botellita de agua; él pidió sólo un Gatorade. Cuando estoy sacando el dinero de mi monedero me lo impidió con su mano derecha_ Deja que yo pague lo tuyo también, yo invito -No me pare…_ me cortó sabía lo que diría -No te preocupes, lo hago con gusto_ y me sonrió, sus ojos azules brillaban al ser iluminados por el sol, eran hermosos, y le quedaban perfectos con su cabello rubio y su piel perfectamente bronceada -Supongo que no debo discutir contigo porque al final ganarás. Gracias…_ le sonreí y él me devolvió el gesto. Caminamos lento hacía el edificio hablando sobre las clases del día anterior. Llegamos hasta la puerta del salón de clase y voltee hacia adentro, Vanessa y Adam nos veían a Simon y a mí. Vanessa sonreía pícaramente, pero Adam nos miraba con cierto recelo, en especial a Simon. Ver a Adam me causó una electricidad por todo el cuerpo, sonreí aún más cuando mis ojos y los de él se encontraron, pero él no sonrió en ningún momento. Me fui a mi lugar, como si en el pupitre estuviera escrito mi nombre; Simon pasó por mi lado, sentándose un par de puestos más atrás de Adam. Voltee a ver a Adam, pero él estaba como petrificado viendo hacia delante, estaba muy serio. En ese momento Vanessa llamó mi atención -¡Hola Alex! Ya veo que vienes muy bien acompañada -Ehm sí, me conseguí a Simon en el camino, es bastante amable, nos conocimos ayer a la salida -¿Amable? Por lo visto le gustas, esa forma de mirarte…_ ¿gustarle a un chico como Simon? Eso sí sería un gran logro, la verdad. Le sonreí nerviosamente a Vanessa cuando entró la profesora de Sociología. La clase fue un tanto aburrida, la profesora solo se limitó a hablar de los ingleses –blah, blah…- de vez en cuando le echaba un ojo a Adam esperando llamarlo con la mirada, pero en ningún momento volteó. Acabó la primera hora de clases y todos salieron como balas. Las siguientes dos clases fueron muy buenas Literatura y Metodología Educativa I. Adam no me dirigió la palabra en todo el día, lo vi entre
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO clases con su novia Phoebe, eso me tenía muy triste, ¿por qué no me había saludado en toda la mañana?. Terminó la última clase y recogí mis cosas, Simon se aproximó a mí por detrás -Terminamos la mañana_ Adam volteó a vernos de forma gruñona pero breve y se fue, yo lo vi con ganas de llorar y con ganas de salir detrás de él, pero Simon ni se había inmutado de la presencia de Adam, así que tuve que volver a la realidad y dibujarme una sonrisa forzada -Sí, todo terminó… por hoy claro está_ me levanté y caminamos hacia fuera -¿Qué vas a hacer esta tarde, Alex? -No lo sé, tengo que irme ahora mismo a la oficina del profesor Douglas Adams, en la facultad de Ciencias, tengo una cita con él por el asunto de un trabajo de medio tiempo -Ok, entiendo_ la sonrisa se le borró y en su lugar la expresión que adoptó fue de decepción -…Pero supongo que eso no me llevará mucho tiempo, ¿por qué? -Quería invitarte a dar una vuelta e ir al cine_ ¡MI DIOS! ¿Una cita con Simon? Eso sería un sueño, eso me hizo sonreír de inmediato -No veo por qué decirte que no, por el contrario, sería un placer -¡¿De verdad?! ¿Te parece si te recojo en tu casa a las 4.00 de la tarde? -¡Perfecto!_ así me daría tiempo de ir a comprar el celular que necesitaba_ ¿sabes mi dirección? -¿Vives en una casa blanca con azul que está en la calle Prince? Las casas que dan hacia el bosque_ entonces supe de que si era mi casa -Sí, entonces si es mi casa, nos vemos entonces a las 4.00_ llegamos caminando hasta el edificio central -Te acompaño hasta acá, tengo que hacer algo antes de vernos, cuídate, nos vemos a las 4.00, suerte con tu entrevista_ me dio un beso en la mejilla que me tomó por sorpresa y se fue alejando de mí. Caminé hasta el edificio de ciencias, iba pensando lo que me había dicho antes Simon, en ese momento recordé la cara molesta de Adam de la mañana, ¿que le pasaba?
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Llegué sin problemas a la oficina del profesor Adams, Andrés eran muy bueno dando indicaciones y yo muy buenas siguiéndolas, nunca me perdía, además la oficina tenía su nombre, toqué la puerta suavemente “toc, toc”, desde el interior de la oficina alguien respondió -¡Siga!_ abrí la puerta y entré_ ¡Oh! Usted debe ser la señorita Torres, pase adelante por favor y tome asiento_ le sonreí nerviosamente -Buenas tardes profesor Adams -Buenas tardes jovencita, y bien vayamos al grano de una vez. He visto tu expediente y es muy bueno, totalmente limpio y buenas calificaciones. Estuve hablando con algunos de tus profesores actuales y me han dado buenas referencias tuyas, sobre todo el profesor Johnson, me habló maravillas de usted. Y como debe saber, soy padre de Vanessa y somos vecinos, Vanessa me ha hablado muy bien de usted al igual que su hermano Andrés. Lo que me lleva a la conclusión que es excelente persona, ¿o me equivoco? -¿Que se supone que deba responder? ¿Que si?_ le sonreí tímidamente_ es una pregunta un tanto retórica para hacérmela a mí misma, y disculpe tanta franqueza -¡Me parece perfecto! Eso me gusta, y me agrada señorita Torres, respuestas limpias e instantáneas, cargadas de sinceridad_ me dedicó una sonrisa para tranquilizarme_ bien, supongo que su hermano le habrá dicho a que vino -Me comentó acerca de ser profesora de niños de primaria en la escuela de acá del pueblo, pero no entendí del todo de que se trata -Muy bien, le dijo lo básico, y lo que me importa que supiera, así me ahorraba explicar esa parte. El cargo es de ser maestra de niños de 2do y 3er grado en una materia que abrimos este año escolar que denominamos Esparcimiento y Tiempo libre. Basándonos en estudios psicológicos que nos dice que los niños necesitan al menos 3 horas semanales de recreación y distracción entre clases, realizar actividades de integración, y por lo que me comentó el señor Torres usted es perfecta para el cargo, dígame que opina -Ya sé de qué me habla, en Venezuela hay colegios que imparten esa materia, incluso yo llegué a verla, y en efecto cae de maravilla, a veces los niños se ven agotados y aburridos de estudiar tanto y les hace falta algo de diversión para motivarse un poco. Así que si quiere mi opinión acerca de ello, pues le digo que es una idea estupenda. En cuanto a ser ideal o no para el trabajo eso lo dejo a su juicio, admito que adoro estar con niños, se me da muy bien tratarlos, suelo ganármelos con facilidad y se muchos
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO juegos, cuentos y actividades ideales para ellos, sería cuestión de sentarme a diseñarles un programa, si es que ustedes ya no tienen establecido alguno_ el profesor Adams subió ambas cejas demostrando interés y asombro a la vez. Siempre he sido buena con las palabras y tratando a la gente, se me hacía fácil entablar una conversación y conocer gente -¡Wow! Señorita Torres, se nota que usted y su hermano comparten la misma sangre y la misma crianza, y felicito a sus padres por eso. ¿Que si es perfecta para el puesto? Ya eso es un hecho, encaja perfectamente con el trabajo. Con respecto a planes de trabajo tenemos uno diseñado por nuestro psicólogo y psicopedagogo de la escuela, pero no estaría de más que usted nos aportara uno según sus conocimientos. Referente a su horario, empezamos el 10 de septiembre las clases, es una sola sección por grado, quiere decir que serán 4 días de la semana que necesitaremos de sus servicios que sería de lunes a jueves, son 2 horas diarias que irían de 2.00 p.m. a 4.00 p.m., o sea en el turno final de las clases. Su salario equivale al salario básico más todos los reglamentos exigidos por la ley. ¿Tiene alguna pregunta u objeción?_ El profesor Adams me había dejado muda, sin ninguna pregunta que hacer, la información que me había dado no podía ser más completa -No ninguna, todo me parece perfecto, despejó cualquier duda que podía haber tenido -¿Quiere decir que acepta el trabajo? -Desde luego…_ estrechamos las manos con una sonrisa amable en ambos rostros. Su mano estaba helada, al parecer era la temperatura natural de la gente en este lugar -Bien señorita Torres, todo ha quedado claro entonces, bienvenida a la primaria de Sioux Falls. -Un placer conocerlo profesor Adams, quizá nos veamos cerca de casa, saludos a su esposa Julia, por favor -Con mucho gusto, y el placer es todo mío_ le dediqué una última sonrisa, abrí la puerta y salí caminando hacia el estacionamiento, apenas era la 1.00, tenía que irme corriendo a la tienda de celulares a comprarme uno e irme a casa a arreglarme para la cita con Simon. Un momento… ¿“la cita”? qué bueno sonaba eso… tenia siglos sin tener una “cita”. Un momento… ¿en realidad Simon me había invitado a salir con esas intenciones? ¿Y si yo estaba mal interpretando todo? Una vez que compré el celular, me fui directo a la casa, solo tenía una hora para arreglarme. Llegué y dejé el auto estacionado afuera, salí de él y Vanessa me llamó desde la puerta de su casa
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Vane, lo siento pero tengo algo de prisa, tengo que salir en menos de una hora -¿Para dónde vas? ¿Si se puede saber…?_ me miraba con una sonrisa pícara como sabiendo que le iba a responder -Simon me viene a buscar para salir… -Con que Simon, ¿eh? -Sí, Simon… -Déjame ayudarte a elegir que ponerte_ Vanessa se fue conmigo a mi habitación. Ella era de esas amigas geniales, me recordaba a Jennifer, era como si la misma Jennifer se hubiera cambiado de cuerpo al de Vanessa. Estaba radiante y sonriente, parecía más emocionada que yo por la cita que yo iba a tener con Simon dentro de pocos minutos, ella era preciosa, sus ojos eran de un color ámbar intenso y su piel era muy blanca, pareciera que nunca tomaba sol, pero le daba un toque de delicadeza y femineidad_ ¿Cómo te invitó a salir? -Me acompañó hasta el edificio principal de la universidad y me preguntó que iba a hacer en la tarde, y me invitó a salir, estaba un tanto nervioso, pero se le hizo fácil para ser sincera -Le gustas, créeme que cuando te digo que le gustas, es porque así es… Creo que yo no le simpatizo, y el a mí tampoco, pero parece ser un buen chico -Hablas como si supieras que piensa o siente -Más o menos… ¿Y Andrés? -¿Andrés? No lo sé, debe estar haciendo quien sabe qué cosa, no me dijo nada de algo que tuviera que hacer hoy por la tarde, pero quién querría quedarse en casa mientras tenemos mucho que recorrer del pueblo, recuerda que sólo tenemos 3 días aquí…_ algo me pareció extraño en esa pregunta, la mirada le cambió cuando me preguntó por mi hermano_ ¿por qué la pregunta? -No, sólo por saber, tengo desde esta mañana que no lo veo y me dio curiosidad saber nada más… -¿Curiosidad? ¿Estás segura? ¿No será que te gusta mi hermano?_ su expresión la delató -¿Yo? bueno ¿a quién no? La verdad es un chico muy guapo y simpático y por lo que me ha dicho mi padre es muy inteligente al igual que tu_ saber eso me hacía sentir feliz, tener a Vanessa como
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO cuñada sería genial, pero creo que me estaba adelantando mucho a los acontecimientos, Andrés aún estaba muy dolido por haber dejado a Liliana en Venezuela, dudaba mucho que pudiera olvidarla tan fácil, a pesar de verlo tan feliz en los últimos dos días -Si lo es, pero si de verdad te gusta, inténtalo, es el mejor hermano del mundo, lo que me supongo que lo hace el mejor novio del mundo, es casi igual y hermano que un novio, siempre lo he pensado así, mi hermano sabe cómo tratar a una mujer, aunque debo decirte que está destrozado por haber dejado a su novia en Venezuela, así que eso te hará más difícil el trabajo -Mmm… Bueno ya veremos qué pasa “cuñada”_ ambas reímos a carcajadas, en realidad dudo que Vanessa tuviera dificultad para lograr conquistar a Andrés, era preciosa físicamente y era encantadora en cuanto a su personalidad_ Alex ¿qué hay de los hermanos Vangarret? vi anoche que vino el mayor de ellos, Samuel, y el otro día te vi hablando con Adam, ¿de donde los conoces?_ Me quedé congelada apenas me dijo el nombre de Adam -Ehmmm, los conocí el domingo cuando llegué, decidí dar una vuelta por el bosque de atrás y cuando venía de regreso Adam me interceptó para advertirme que no debía andar solar por ahí a esas horas y al cabo rato apareció Sam para decirme lo mismo, ambos me acompañaron a casa_ su cara se tornó preocupada -Alex, no sé si deba decirte esto, pero ten cuidado. Adam Vangarret es un ser extraño, de apariencia peligrosa, yo no me fiaría de él, sé que te interesa y no te molestes en negármelo, se te nota en los ojos que te gusta. No te dejes llevar por su cara bonita…_ ¿ella era bruja o algo parecido? -Dudo que lleguemos a tener algo, hoy ni me dirigió la palabra, estaba como molesto, ni siquiera sé si seguiremos cruzando palabra alguna -Tal vez sea mejor así Alex, he visto como lo miras y deja mucho que decir, y también he visto que tu hermana sale con Samuel, él no es tan malo como Adam, pero igual no deben fiarse_ ¿“…tan malo?” ¿Qué tendría de malo Sam? Adam siempre me pareció extraño, pero Sam era más transparente que Adam al menos, ¿qué me querría decir Vanessa con eso de “no fiarme” que sabía ella que yo no? Pero no pude preguntárselo porque en ese momento escuché que tocaban la puerta de mi habitación -Entra_ era Andrés
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Hola hermanita, ¡oh! ¡Que linda! ¡Hola Vanessa!_ la mirada de Vanessa de encendió, sus pupilas se dilataron y lo vio con deseo, ¿que tanto le gustaba Andrés a Vanessa?_ Alex, abajo hay un muchacho buscándote, me dijo que se llamaba Simon -¿Ya llegó?_ miré el reloj y eran las 4.03_ ¡Wow! Que puntual _ lo dije bromeando viendo a Vanessa guiñándole el ojo_ Andrés por favor dile que ya bajo, que me de 5 minutos_ Andrés cerró la puerta y se fue -Estás muy linda Alex, pero opino que te pongas este gorro_ me guiñó el ojo, y le hice caso, en ese momento le di gracias a dios por ser delgada y con buena figura, al menos para lucir semejante ropa. Vanessa me terminó de arreglar la parte atrás de mi cabello. Bajé las escaleras y Andrés estaba hablando con Simon en la sala, ambos me vieron y sonrieron; Vanessa venía detrás de mí -¡Estás preciosa!_ me dijo Simon con una sonrisa en la cara, los ojos le brillaban -Gracias… ehm, Simon bueno ya como debes saber él es mi hermano Andrés y ella una gran amiga y vecina Vanessa, mi hermana no está en casa para presentártela como prometí esta mañana_ le sonreí recordándole lo que me había dicho en la mañana. Él y Vanessa se vieron con algo de tensión -Prometo traerla temprano_ le dijo a Andrés -Tranquilo, sólo ocúpate de cuidarla y de hacer que la pase bien_ todos nos miramos sonriendo amablemente -Bueno Alex, yo entonces me voy, apenas llegues me llamas por favor_ en eso mi malicia se puso en acción -¡Eh! No Vane_ la tomé por el brazo y la introduje en la sala_ ¿por qué no te quedas y le haces compañía a Andrés? y así hablan un rato -Si, ¿por qué no? No me caería mal la compañía de una amiga durante lo que queda de la tarde_ le guiñé el ojo a Vanessa quien parecía apenada, pero raramente no se ponía colorada como un ser normal.
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Capítulo 7 Simon y yo salimos de la casa y me abrió la puerta del copiloto de su camioneta con una galantería que nunca había visto en persona -¿Qué quieres hacer primero? -No lo sé, tú eres mi secuestrador hoy, vayamos a donde quieras -Bien… vayamos a dar una vuelta por ahí antes de ir al cine, sé que te va a gustar_ me puso la mano sobre la mía que reposaba encima de mi bolso que tenía encima de las piernas, eso me provocó un vacío horrible en el estómago y me aceleró el corazón, tenía tiempo que no me sentía nerviosa por la presencia o una acción de un hombre. Me llevó al parque donde Sam había llevado a mi hermana, era muy bonito, había gente trotando por los alrededores y niños regados por ciertas partes. No sé si era debido a que estaba con Simon y me sentía feliz estando con él, pero era una tarde bella, faltaba la musiquita romántica de fondo -¿Quieres algodón de azúcar?_ años que yo no comía algodón de azúcar, creo que desde que era niña -Sí, claro, tengo mucho tiempo sin comer uno_ nos paramos en el puesto donde un señor vendía los algodones, apenas un grupo de tres niños terminó de pedir los suyos, salieron corriendo a seguir jugando. Me comí el primer bocado_ tenía tiempo sin sentir el algodón deshaciéndose en mi boca, es una sensación extraña
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Sí, siempre me han gustado los algodones de azúcar, es como volver a ser niño_ que extraño era oír hablar a un hombre de esa forma, pero eso lo hacía aún más especial. Caminamos alrededor del parque hablando tonterías y nos sentamos en una banca que había cerca de una laguna artificial que habían hecho en el parque -¿De qué parte de Venezuela eres? -De Caracas_ que bueno y que nostálgico me resultaba recordar mi hogar -Caracas… nunca he ido, me han dicho que es bonita y tiene trenes muy ordenados, pero mis amigos que han viajado me han hablado muy bien -Ehm si, gozamos de las mejores playas del Caribe. ¿Tu desde cuando vives aquí? -Vivo aquí desde hace poco, hace pocos meses, ya me perdí en el tiempo, antes vivíamos en Nápoles. Soy italiano -Sí, lo noté por tu apellido, ¿y tus padres? -Mi madre era Americana, se conocieron en Florencia, se llamaba Monic. Mi padre era italiano, se llamaba Rino -¿Qué paso con ellos? ¿Murieron? -Fallecieron…_ bajó la mirada -Lo siento, no sabía… -No tenías que saberlo, apenas lo recuerdo. Pero no sigamos hablando de eso. ¿Y tus padres como se llaman? -Mi madre se llama Ángela Gutiérrez y mi padre Carlos Torres. Soy de descendencia española, mis abuelos paternos lo eran, se mudaron a mi país en los años 40 -¡Genial!_ Su mirada había cambiado, quería demostrarme alegría, pero desde que tocó el tema de la muerte de sus padres, su humor había cambiado, bajó la mirada nuevamente -Simon_ le tomé la barbilla con los dedos índice y medio de mi mano derecha y le subí la cara, tenía los ojos aguados_ todo está bien, tus padres están bien y deben estar orgullosos por ver en lo que te has convertido, aunque no sé exactamente en que sea eso que te hayas convertido, pero sé que están
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO orgullosos…_ le sonreí para alegrarlo, él me respondió la sonrisa y me dio un abrazo de esos que deseas no separarte de esa persona, pero fue muy breve -Gracias Alex… ¿en qué me he convertido? Soy estudiante del primer año de Geografía de la Universidad de Sioux Falls. Soy deportista, surfeo seguido y practico soccer. Como debes saber, los italianos amamos el futbol_ claro, eso debía explicar su complexión física y su bronceado -¿Deportista? Ohhhhhh_ dije de forma exagerada para bromear_ yo de casualidad iba al gimnasio, pero también solía practicar algo de futbol, pero eso fue sólo hasta los 17 años, ya se me debe haber olvidado como patear un balón -No lo creo, deberíamos jugar un día, sería divertido verte “patear el balón”_ ambos reímos -Si ya lo creo, por cierto ¿qué edad tienes? -21 ¿y tú? -21, igual que tú -¿Qué te parece si vamos al cine? -Está bien…_ nos levantamos y caminamos hacia la salida del parque, fuimos al centro comercial donde estaba el cine -¿Y qué película quieres ver?_ consultamos la cartelera y no había alguna película nueva que no hubiera visto o que al menos no me llamara la atención. Durante la película lloré y me reí como solía hacerlo siempre, era una película de comedia romántica, el amor de los protagonistas era demasiado contrariado y tormentoso, siempre me pregunte por qué existían amores así; eran cosas que sólo se podían escribir en un libro o reflejarse en una película. No creía en el amor tan grande y eterno, pero aun así me daba sentimiento la historia, era perfecta, estar con Simon lo hacía más agradable, a veces sentía la necesidad de tenderme en su costado y que me abrazara mientras veíamos la película, había momentos en los que me sumergía en esa idea y me hacía gracia pensar en ello. La película se terminó y salimos hacia el estacionamiento -¿Te llega la película, no?
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Sí, es un amor demasiado torturado y tierno a su vez, es perfecta. Simon manejó hasta mi casa, no hablamos casi en el camino, eso era raro, tampoco es que el camino fuera tan largo, sólo eran 10 minutos, se estacionó justo en frente de mi casa, apagó el motor y se bajó a abrirme la puerta -Espero que te hayas divertido -Más de lo que debería, gracias Simon. ¿Por qué no entras a cenar con nosotros? aún es temprano -¿Segura? -100%_ le sonreí y subí las escaleritas del porche para abrir la puerta de la casa_ ¡Llegué!_ grité anunciando mi llegada a la casa. Al cabo de 2 segundos Adriana y Andrés bajaron las escaleras -¡Hola Simon! ya veo que cumpliste tu palabra_ dándome un beso en la mejilla igual que Adriana -Adriana, él es Simon, un amigo y compañero de clases, Simon, ella es mi “linda” hermana -Hola mucho gusto, ahora puedo corroborar de cerca lo bonita que “dije” que era_ ambos nos reímos -Simon, ¿con cual de mis hermanas vas a salir? ¿Con Adriana o con Alex?_ esta vez todos estallamos en risas -¿Hicieron cena? invité a Simon a cenar -Ehh no, pero pongámonos a preparar algo_ caminamos a la cocina, adorábamos cocinar todos juntos, eso nos recordaba a la familia_ ¿qué apeteces comer Simon? -Es italiano Adri, así que preparemos algo italiano… -Yo quiero ayudarles, hagamos Pasta a la carbonara, es mi especialidad -Simon ¡por Dios! eres mi invitado, ¿cómo voy a dejar que cocines? -Me encanta cocinar, y más cuando se trata de comida italiana_ los cuatro nos pusimos a cocinar mientras charlábamos de lo que habían hecho Adriana y Andrés durante el día, cuando recordé que debía llamar a Vanessa o si no me mataría, y así aprovechaba para invitarla a cenar también y compartiera aún más con Andrés
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -¡Oh! Tengo que llamar a Vanessa, la voy a invitar a cenar con nosotros, ojalá no haya comido algo. Por cierto, ¿cómo acabaron de pasar la tarde Andrés? -¡Bien! ella fue a su casa a buscar sus libros y nos pusimos a estudiar juntos, es una muchacha muy agradable_ eso era un buen avance, así que tomé el teléfono de la cocina, la llamé a su casa, la invité a casa y en menos de 5 minutos tocó el timbre, salí corriendo a abrirle -¡Hola Vane! -¡Hola Alex! Cuéntamelo todo… -Simon está en la cocina haciendo Pasta a la carbonara con mis hermanos, así que vas a cenar con nosotros -Bien…_ su expresión se debatía entre sonreír y estar seria. La verdad no entendía el por qué -Me tienes que contar que pasó con Andrés_ cenamos en el comedor por primera vez. Por fin me había librado de la imagen de Adam, y todo gracias a Simon, pero eso no duró mucho, pero no me agobió mucho su recuerdo. La cena estuvo divertida, contábamos cualquier cantidad de anécdotas; Simon nos contaba anécdotas de surf y de sus viajes por otros países. Se hicieron las 10.30 de la noche y Simon vio el reloj de la cocina mientras limpiábamos todo -Ya es tarde, debo irme, todo estuvo delicioso, gracias por el rato -Gracias a ti por ayudarnos a hacer la pasta, nos quedó deliciosa, un verdadero placer conocerte Simon -De verdad gracias Simon, puedes venir cada vez que quieras_ Andrés y Simon estrecharon las manos despidiéndose -Hasta luego Vanessa, un placer -Igual para mí, nos vemos mañana en clases_ Era rara la tensión entre ellos a pesar que se trataban con mucho respeto y educación Acompañé a Simon a la puerta, se detuvo en las escaleras del porche y yo un escalón arriba de él me tomó ambas manos -Gracias por todo
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -No, al contrario, gracias a ti, la pasé de mil maravillas -Igual yo, nos vemos mañana_ acarició mi mejilla con su mano derecha -Sí, nos vemos mañana, cuídate, avísame cuando llegues a tu casa, por favor_ le di el número de mi celular nuevo, me tomé una “autofoto” con su teléfono y la agregué a mi contacto. -Ok, que pases buena noche_ me dio un beso dulce en la mejilla izquierda, sentí que todos los bellos del cuerpo se ponían de punta. Qué lindo era Simon, el posible hombre perfecto para cualquier mujer. Lo despedí a lejos con la mano en el aire, prendió el motor de la camioneta y se perdió de vista en el camino. Entré al a casa y Vanessa me estaba esperando en la punta de las escaleras -¡Que romántico! -Si eres tonta… Es muy dulce sí, pero solo eso -Bueno ya me contaras mañana, tengo algo de sueño -Es verdad, hasta mañana entonces_ Vanessa abrió la puerta y se fue, yo subí a mi habitación, me desvestí y me eché una ducha caliente. Mientras me caía el agua tibia en la cara, cerré los ojos y me vino la imagen de Adam, ¿por qué demonios pensaba en Adam cuando había pasado un día espectacular con Simon? Me acosté en mi cama directamente, estaba muerta del cansancio y no demoré mucho en quedarme profundamente dormida. Esa noche logré dormir tranquila sin pesadillas. Me despertó el radio reloj. Me levante y me preparé para irme a la universidad. Llegué a la universidad y Simon me volvió a conseguir en el estacionamiento, llegamos juntos a clases, conservaba la esperanza que Adam me volviera a hablar ese día, pero su expresión del día anterior no cambió. Lo único que me preguntaba era, ¿que se suponía que le había hecho? Pero tampoco quería averiguarlo. Pasaron los días y Adam continuó así, mientras que Simon y yo éramos grandes amigos, solíamos pasar ratos juntos, él, Vanessa y yo, a veces se nos unía Adriana; aunque tenía días que Adriana no hablaba ni veía a Sam. Faltaba una semana para el cumpleaños de Adriana. Había planeado con Andrés una pequeña reunión en casa con Vanessa, Simon, Sam y dos amigas de ella, que conocía de la universidad. Solo me quedaba hablar con Sam, era el único que no sabía, tenía como una semana que no veía a Sam, así que no me quedaba remedio que preguntarle a Adam.
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Era viernes en el medio día, salí de clases sola, tratando de ocultarme de Simon, ya que tenía que buscar a Adam quién había salido un poco antes que yo. Troté por el pasillo buscándolo, hasta que lo vi parado en una hilera de casilleros con la novia, me armé de valor, respiré hondo y me les acerqué -Vaya que era valiente- -Adam…_ ambos voltearon, Adam parecía impresionado pero la tal Phoebe me fulminaba con la mirada, tenía los ojos azules como los de Simón, pero sus pupilas estaban exageradamente dilatadas al verme, ya veo por qué Sam decía que era obstinada. En ese momento le di gracias a Dios por no haber puesto en los humanos el poder de matar con la mirada, porque si no en ese momento hubiera desaparecido de la faz de la tierra -Alexandra…_ esbozó una media sonrisa -Disculpa, ¿pero podemos hablar un momento?_ ¿por qué le dije eso? Sólo le tenía que preguntar por Sam e irme, pero en el fondo sabía que tenía que hablar con él -Creo que lo que tengas que hablar con Adam lo puedo escuchar_ la miré por primera vez con ganas de no precisamente abrazarla, no estaba de humor para escenas como esa -Y yo creo que no nos han presentado, disculpa ¿pero tú eres…? -Su novia… -¿Su novia? Ah, Bien, entonces eso responde y resuelve la situación. Eres su novia, no ninguno de sus sentidos ni su conciencia_ no iba a permitir que ella me intimidara con su mirada asesina ni su postura de modelo enfadada. A simple vista se veía que con un soplo la sacaba volando de allí_ así que por favor si nos puedes dejar solos que necesito hablar algo importante con Adam_ ella trató de pronunciar palabra abalanzándose sobre mí, pero con la mirada encendida, incluso creo haber visto que unas venitas brotaron alrededor de sus ojos, pero debió ser producto de la rabia -Ehh Phoebe, amor, mejor déjanos hablar, recuerda que no debes alterarte tanto_ ella ocultó su rostro detrás de Adam inmediatamente y se fue sin voltear -Estas me las pagas… -Cuando quieras bonita…_ le dije casi a gritos ya que iba lo bastante lejos como para que me escuchara -Bien Alexandra, ¿que quieres hablar conmigo?
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Solo preguntarte por Sam, necesito hablar con él sobre el cumpleaños de Adriana, tengo días sin verlo -¿Hiciste todo este rollo para preguntarme por Sam? Él debe estar saliendo de clases, toma su número de celular -Bien, gracias, disculpa la escena con tu novia, pero no es precisamente simpática_ me voltee con intención de irme -¡Wow! Que mujer…_ dijo bromeando y dejando ver su sonrisa matadora_ Alex…Espera, necesitamos hablar_ me tomó por el brazo impidiendo que siguiera caminando, voltee a verlo extrañada, su piel era fría -¿De qué se supone que tenemos que hablar? -¿No te has preguntado por qué he estado distante durante estas semanas? -¿Que si no? Cambiaste de repente y nunca supe por qué, porque no te hice algo, al menos no de forma consiente -Sólo te quiero preguntar algo…_ me quedé mirándolo fijamente a los ojos esperando la pregunta, tenía el ceño fruncido -Adelante -¿Eres novia de Mazzocca? -¿Novia de Simon…? Ja! ¿Que tiene que ver eso con que no nos hablemos? -No me respondas con otra pregunta -No, no soy novia de Simon, sólo somos buenos amigos -Pareciera lo contrario, pasan mucho tiempo juntos -¿Y que con eso? -¿Sabes que Alex? Olvídalo, tengo mejores cosas que hacer…_ se dio media vuelta y se fue, yo me quedé con la boca abierta con la palabra en la boca. Se me hizo un nudo en la garganta, me quedé parada sola en el pasillo. Se me llenaron los ojos de lágrimas y empecé a llorar. <<¿Por qué lo hacía? ¿Por
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO qué yo lloraba?>> Vanessa tenía más razón de la que yo quisiera. Adam me gustaba y por visto mucho, ¿pero por qué? Caminé vía el estacionamiento, cuando empecé a caminar escuché que me llamaron, era Simon, no quise voltear, lo sentía cerca de mí, así que me limpié rápido las lágrimas -¡Alex!, ¿no me escuchas?_ me tomó por el brazo derecho, y por visto no me había limpiado bien la cara_ ¿qué te pasa? ¿Por qué lloras? Te vi hablando con uno de los Vangarret, ¿qué te hizo?_ su expresión linda y amable cambió por completo por una severa y molesta -Nada, sólo hablamos…_ en ese momento no sabía mentir, me sentía mal -¡Ese imbécil…! No me importa que te haya dicho o hecho, le voy a partir la cara…_ me tomó la cara entre sus manos y salió corriendo en dirección hacia donde se había ido Adam -¡SIMON! ¡SIMON POR FAVOR…!_ corrí detrás de Simon, hasta que encontró a Adam en el estacionamiento frontal -¿Por qué la hiciste llorar?_ Simon le exigió con mucha rabia reflejada en el rostro -¿De qué hablas?_ Simon lo empujó con mucha fuerza -¡SIMON, POR FAVOR NO!_ traté de meterme pero Adam le devolvió el empujón -¿Qué rayos te pasa? -No sé qué hayas estado hablando con Alex, pero cualquier cosa que haya sido la hiciste llorar, y eso no te lo voy a permitir -¿Quién eres tú para dejarme de permitir cosas? Eso es asunto de ella y mío, hasta donde sé ni su novio eres…_ la mirada de Simon se encendió por completo, y se le abalanzó a Adam encima agarrándolo por la el pecho de la camisa_ ¿Qué le hiciste?_ yo no sabía qué hacer, estaba temblando de los nervios y había mucha gente a nuestro alrededor viendo el espectáculo -¡Quítame las manos de encima Mazzocca! -Oblígame…_ Adam lo empujó y Simon le lanzó un puñetazo en la cara a Adam quién sangró un poco por la nariz. Adam le devolvió el golpe pero de forma más brutal, no sabía quién era más alto, pero ambos eran iguales en complexión física, Adam se veía más peligroso por alguna razón. Simon cayó en el suelo votando sangre por la nariz, cayó encima de unos vidrios que estaba en el asfalto y se rompió las
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO manos. La mirada de Adam cambió hasta ponerse su pupila completamente negra y el resto del ojo lleno de sangre como si se le hubieran rotos los vasos sanguíneos, le estaban empezando a aparecer las mismas venitas alrededor de los ojos como los de la novia, pero no me quise fijar mucho en eso, salí corriendo hacia Simon, estaba lastimado -¡SIMON, YA! estás lastimado, te cortaste las manos, tenemos que ir a la enfermería_ cuando voltee Adam había desaparecido. -¡Ese cobarde…!_ me daba tranquilidad que Adam hubiera salido corriendo, pero… ¿por qué? Se notaba que Adam no era del tipo de hombres que salía corriendo por miedo. Ayudé a levantar a Simon mientras todos los que estaban a nuestros alrededor hablaban entre sí sobre lo sucedido -¿Estás bien? -Sí, tranquila…_ volvió a mirarme con la ternura habitual -Vamos a la enfermería, se ve serio, tienes vidrios en la mano todavía y la nariz la tienes rota_ caminamos hacia la enfermería que quedaba en el edificio principal y nos recibió una enfermera de complexión robusta -¿Qué paso? -Una pelea afuera… y cayó encima de unos vidrios rotos que habían en el suelo_ la enfermera le examinó las manos y la nariz -Lo de las manos sólo será cuestión de limpiártelas y echarte un cicatrizante no son cortadas profundas por fortuna, la nariz está más delicada, hay que agarrarte 3 puntos dentro_ hizo un gesto de desaprobación con la cara y me miró pidiéndome disculpas. La enfermera hizo su trabajo muy bien en media hora más o menos. Salimos de la enfermería directo al estacionamiento frontal, nos encontramos a Andrés y Adriana llegando a nuestros autos -¡Dios mío! ¿Qué te pasó Simon!?_ por lo visto Simon tenía peor aspecto de lo que yo creía, cuando lo detallé tenía gotas de sangre encima de la camisa azul que tenía puesta y tenía el pantalón sucio. Lo miré con intenciones de que no le dijera ni una palabra a ellos de lo que había pasado realmente -Nada, una pequeña pelea
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -¿Con que tú eras uno de los implicados? Escuchamos el rumor por los pasillos, ¿pero qué sucedió? -Un imbécil que se quiso pasar por listo…_ me miró y cortó la historia -Menos mal no pasó nada grave. ¿Alex y tú estabas con él? -Por fortuna si, pude detener a tiempo la pelea y llevarlo a la enfermería, se cortó con unos vidrios que habían en el suelo -Bueno Alex, yo me voy a casa, me duele la cabeza -¿Seguro que puedes conducir? -Si tranquila Adriana… -¿Alex te vienes a la casa o vas a acompañar a Simon? -Yo creo que sí, después voy a comprar algo en el mini súper, de ahí me voy a casa_ mis hermanos se despidieron de Simon preocupados y se fueron, Simon y yo nos dirigimos a su camioneta -¿Seguro que vas a estar bien? -Claro que sí, no es nada de muerte tranquila -¿No es nada de muerte? Si no te hubieras caído y roto la mano, no hubiera tenido la oportunidad de interferir y detenerlos, no le hubiera dado chance a Adam para que se fuera. ¡Gracias a Dios se fue! Si no, no sé qué hubiera pasado… -Es un cobarde -Lo que sea, pero gracias por defenderme…_ me miró tiernamente y esbozó una media sonrisa muy suave -Yo por ti, lo que sea… O sea, ¿somos amigos no? Para eso estoy…_ en cierta parte me tranquilizó la aclaratoria que fuéramos solo amigos -Confío en tu juicio Simon, llámame o escríbeme un texto apenas llegues a casa por favor_ me besó en la mejilla, se montó en su camioneta y se fue.
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Yo me fui a mi auto, me monté y me quedé congelada unos segundo viendo hacia ningún lado, no quería ir a casa, así que decidí irme al parque. Caminé y me senté en la misma banca donde Simon y yo nos habíamos sentado la última vez cerca de la laguna artificial. Me sumergí en el recuerdo de cuando conocí a Adam, de cómo logramos charlar tan cómodamente en tan sólo dos días de conocernos, sólo 2 días había hablado con Adam en el mes y medio que ya llevaba en Sioux Falls. Pero algo había pasado en esos dos días que me había encantado de Adam, había algo en él que me atraía como un imán, quería saber muchas cosas de él, sin tener que preguntárselas a Sam, deseaba con el alma poder ser otra vez su amiga, o por lo menos ser lo que éramos durante esos 2 días. Luego llegó a mi mente como una película la escena de cuando estaba hablando con Adam en el pasillo de nuestro edificio, en la manera que me habló y se fue. No es que esperara un gran afecto de su parte tras habernos tratado sólo 2 días, pero si un poco de consideración. Además algo le tenía que pasar a Adam para que no me quisiera hablar, eso quería decir que si le importaba yo, al menos un poco para tomarse la molestia de no dirigirme la palabra, de eso estaba segura. ¿Por qué me gustaba tanto Adam? ¿Por su cabello? ¿Por sus ojos? ¿Por su cara? ¿Por su misterio? ¿o por todo eso junto? Creo que la respuesta era lo último. Pasé gran parte de lo que quedó de la tarde allí sentada, cuando recordé que tenía que hablar con Sam, así que saqué mi celular y lo llamé al número que Adam me había dado -¿Aló? -¿Sam? -Sí, ¿quién es? -Hola, es Alex -Hola Alex, Días sin verte -Bien… te llamo para avisarte que el sábado de la próxima semana es el cumpleaños de Adriana y estamos organizando una fiesta sorpresa para ella en mi casa, ¿será que cuento con tu presencia? -¡Por supuesto! gracias por invitarme… -Perfecto. Hablamos en la semana entonces
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Ok. Saludos_ lástima que yo no podía decir lo mismo Fui al mini súper a comprar algunos víveres, pasé por McDonald’s y compré comida para llevar para nosotros tres, ya eran las 6.00. Conduje hasta casa lento, llegué y guardé el auto en el garaje. Entré a la casa con las bolsas; Adriana estaba sentada en la sala leyendo uno de sus libros de leyes, estaba repleta de cuadernos y papeles -¡Hola Alex! ¿Cómo terminó de llegar Simon? -Bien, llegó durmiendo_ seguí caminando hacia la cocina y dejé las bolsas en el mesón central -¿Con quién se peleó? -Con Adam -¿Con Adam Vangarret? -Si -¿Pero por qué?_ no quería hablar de esa parte -No lo sé, líos entre ellos_ saqué las cosas de las bolsas y Adriana me ayudó -Alex, ¿qué te pasa? -Nada... _ ¿nada? Cuando yo decía “nada” era porque me pasaba “todo” -Tengo toda mi vida conociéndote Alexandra, ¿qué te pasa?_ la miré y decidí contarle porque si no Simon se lo iba a contar de todas formas -No sé si estás al tanto que Adam no me habla desde hace bastante tiempo -Sí, lo noté, me pareció extraño, incluso le pregunté a Sam en una oportunidad, pero me dijo que su hermano era extraño y él no se metía en sus líos -Si así es… -¿Pero que pasó? ¿Se pelearon por algo? ¿Le hiciste algo? ¿Te hizo algo?
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Sería lo más natural, ¿verdad?, pero no, dejó de tratarme de la noche a la mañana, y hoy le pedí una explicación, y me salió con la pregunta de que si yo era novia de Simon, luego me dijo “…déjalo así, tengo mejores cosas que hacer” y se fue dejándome sola. Luego Simon me consiguió llorando, conectó todo porque me había visto hablando con Adam y supo que estaba llorando por algo que me había dicho él, salió a buscarlo, y bueno… el resto creo que lo sabes -¿Con que esas tenemos? ¿Alex, no te das cuenta? -¿De qué? -Ambos se pelearon por celos -¿Qué? -No hay que ser muy inteligente para darse cuenta. Adam no te trata desde hace un tiempo, más o menos desde que tú y Simon salen, ¿cierto? y Simon sale corriendo a defenderte de él porque te hirió. Les gustas_ ¿qué les gusto? De Simon lo suponía, era evidente, ¿pero Adam? -¿Yo gustarle a Adam? Vaya manera de demostrarlo -Claro, está celoso Alex, sólo está furioso porque estás con Simon. Adam hizo mucho con protegerte ese día en el bosque, acompañarte a casa, se notaba que le interesabas, te miraba con deseo incluso -Tiene sentido lo que dices, pero no lo sé, y dudo poderlo averiguar, no creo que nos volvamos a tratar alguna vez.
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Capítulo 8 La mañana del sábado fue como todas las demás, no me sentía bien la verdad, estaba deprimida, tenía tiempo que no me sentía así, la mayoría del tiempo siempre estaba de buen humor, pero cuando algo lograba molestarme o entristecerme, lo hacía de verdad. A eso de las 10.00 de la mañana llamé a Simon a ver como seguía, contestó una mujer que debía ser su tía Colgué la llamada y Adriana tocó la puerta de mi habitación -Pasa. ¿Desde cuándo tocas la puerta? -No lo sé… ¿Que vas a hacer hoy? -No tengo idea, quizá me ponga a lavar ropa y haga algunas tareas de la universidad, ¿por qué? -Andrés y yo pensamos ir a la playa en Milwaukee, ¿por qué no vienes con nosotros?_ de verdad no tenía ni las más mínimas ganas de salir. En situaciones normales hubiese dicho que si inmediatamente, amaba estar en la playa -Creo que no Adri, no estoy de humor y tengo cosas que hacer aquí en casa -¿Estás segura? Nos vamos en una hora, regresamos mañana -No de verdad, prefiero quedarme sola, así podré pensar -Te entiendo, bueno…_ torció la boca y salió del cuarto cerrando la puerta.
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Andrés y Adriana terminaron yéndose a las 12.00 del mediodía, yo salí a despedirlos a la puerta. Encendí el equipo de sonido que teníamos en la sala y puse mi iPod a ver si me animaba a limpiar, la música siempre me daba ánimos. Limpié las ventanas, las mesitas y las lámparas cantando y bailando al ritmo de la música que sonaba, ser latina era lo mejor del mundo, porque llevabas en la sangre el buen ritmo. Subí a mi habitación y saqué la ropa sucia, bajé al sótano donde estaba la lavadora y la secadora. Se hicieron las 2.00 y me dio hambre así que decidí comerme algo. Subí a la cocina y preparé una ensalada rusa con un bistec a la plancha. Comí viendo las noticias y volvieron a hablar de otro asesinato ”…El asesino volvió a atacar, en esta ocasión a las afueras de la ciudad, el incidente ocurrió anoche a eso de las 7 de la noche. La víctima fue chica de nombre Amber Williams de 26 años de edad, encontramos sus documentos en el fondo de la camioneta que manejaba. El cuerpo se halló fuera de la camioneta. El modus operandi fue el mismo, atacó a la víctima y luego la quemó…” ¿De qué se trataba todo esto? ¿Qué clase de persona era capaz de hacer semejante cosa? Apague el televisor, lavé los platos sucios, recogí todas las cosas de limpieza y apagué la música, subí a mi habitación a bañarme. Tomé un baño con burbujas por una hora, me sentía tensa. Salí en toalla a mi cuarto ya el sol estaba más opaco, abrí el closet y escuché que me llamaron <<Alex, Alex…>> voltee hacia la ventana en seguida, pero no había nadie, y volví a escuchar que me llamaban. Decidí ponerme unos jeans, unas botas y un sweater marrón cuello largo con una chaqueta negra. Salí por la puerta trasera de la cocina con la cámara y la linterna metida en un bolsito pequeño y caminé hacia el bosque. ¿Estaba loca? Si, eran ya las 4.00 de la tarde y no era muy cuerdo adentrarse en el bosque a esa hora porque pronto oscurecería, pero algo me decía que tenía que ir. Caminé bosque adentro hasta que llegué a la laguna, me arrodillé en la orilla y tomé un poco de agua, me sentía agitada, me recosté de una piedra y miré hacia el norte y por alguna razón Adam me vino a la mente, y por otra razón pero ilógica me quedé dormida sobre la piedra <<…”Alex, Alex….” Adam me llamaba insistentemente pero yo huía de él… “¡déjame en paz!”, hasta que logró alcanzarme y me tomó por el brazo, mi corazón latía muy fuerte, me volteó y me apretó contra él….>> Me desperté de golpe, abrí los ojos y vi las estrellas, voltee y había un hombre a mi lado
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -¿Quién es usted? ¡Aléjese de mí!_ << ¡el asesino!>> dije con cautela, saqué de forma torpe la linterna del bolso, la encendí y alumbré hacia el hombre. Era Adam quién observaba fijamente algo hacia el norte_ ¿Adam? ¿Qué haces aquí? -¿Qué crees tú? Cuidando de ti nuevamente… ¿Tú no ves las noticias? -Sí, pero ¿por qué me proteges? ¿Cómo sabías que yo estaba aquí? -Yo suelo venir seguido por aquí, me gusta respirar aire puro, y supongamos que no he tenido días geniales. Llegué y te vi aquí tendida -Bueno, ya me desperté, me voy a casa_ intenté ponerme de pie pero Adam me detuvo -No Alex, espera un momento…_ lo miré violentamente pero con un signo de interrogación dibujado en mi frente -¿Ah? No por favor Adam, si me vas a hablar de la pelea de ayer, no tengo ánimos -No es sólo de eso de la cual quiero hablarte, quiero explicarte unas cosas y arreglar nuestra relación, creo que no es justo para ti ni para mi esta situación_ Ahora sí que no entendía nada. Su expresión facial era tensa, sus ojos eran gris intenso con las pupilas dilatadas -No entiendo nada Adam ¿de qué se supone que tienes que hablarme? -Ayer no fui amable contigo, y no lo merecías, me buscaste para conseguir respuestas y por el contrario conseguiste más interrogantes_ mi tensión se fue bajando un poco, pero aún estaba en guardia, él estaba triste -¿Te pasa algo Adam? -Nada especial. Sólo quiero que hablemos_ me miró dulcemente como lo hacía Simon, pero esa mirada causaba otro efecto en mí; me derretía por completo, era como si me hipnotizara -Hablemos entonces…_ busqué una postura cómoda y lo miré dispuesta a escucharlo -Sé que te preguntas por qué cambié contigo, y no sabría exactamente cómo responder eso_ entonces recordé lo que Adriana me había dicho la noche anterior -¿Por qué me preguntaste si era novia de Simon?
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Tenía curiosidad, siempre los veo juntos y él no es de mi agrado tampoco…_ su cara se tornó obstinada, me hizo gracia, pero tuve que contener la risa -Mmmm… con que curiosidad, y supongo que eso explica tu cambio -Digamos que si…_ me miró una vez más pero esta vez lo hacía con deseo, su mirada se intensificó_ ¡Ay! ¿Qué demonios…?_ y sin darme cuenta se abalanzó sobre mí y me plantó un beso en los labios. Mi corazón se aceleró, supongo que hasta yo lo escuchaba desde fuera. Sus labios eran suaves pero fríos, sabían a sangre, algo así, era como un sueño ¿y si era otro de mis sueños? Pero esta vez no quería despertarme. Su mano izquierda se posó en mi mejilla derecha, me besaba con pasión pero lentamente, abrí los ojos y vi el cielo estrellado, y fue cuando caí de golpe en la realidad y decidí yo misma despertarme de ese sueño y lo empujé con poca fuerza -¿Qué demonios estás haciendo Adam? -Una estupidez… Pero si te soy sincero, es la mejor estupidez que he hecho en mi vida…_ me miró con gesto de vergüenza -Definitivamente… Ahora no entiendo absolutamente nada ¿que se supone que significó ese beso? -¿No te diste cuenta? Se supone que ese beso respondería tu pregunta de por qué me había alejado de ti_ la verdad ese beso me había confundido más ¿que se supone que era lo que tenía que ver? Me había dicho que una de las razones era porque compartía mucho tiempo con Simon y luego se me lanza encima. ¡Claro! Adriana tenía razón -¿Celos de Simon? -Eres más inteligente de lo que creí… -¿Pe… pe… pero por qué? -¿Y todavía lo preguntas? Te digo que no me agrada el chico con quien sales, te dejo de tratar a raíz de que sales con él ¿y todavía no lo entiendes?_ pues sí, era lo bastante evidente la verdad -Ahora que lo explicas así… ¿Pero por qué nunca me dijiste nada? -Hay muchas razones además de Mazzocca por la cual me alejé de ti_ ¿ah sí? ¿Cuáles serían? -Pues, explícame cuáles son esas razones
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Es muy complicado, pero básicamente no puedo enamorarme de ti_ << ¿por qué no?>> -¿Y eso por qué? Me imagino que es por tu adorable novia Phoebe -¿Phoebe? si, ella podría ser una razón_ se rió con el ceño fruncido_ digamos que no soy el tipo que te conviene_ en ese momento recordé lo que me había dicho Vanessa <<…no te fíes de él…>> pero ¿qué era eso tan feo que me separaba de él? -Eso debería decidirlo yo, ¿no crees?_ ambos nos vimos por unos segundos, su mirada era intensa. Me moría de ganas de besarlo. Me miró y sonrió de repente_ ¿Qué? -Nada, sólo que esta situación es graciosa. Es mejor regresar, vamos, yo te acompaño una vez más a casa_ se levantó y me tendió la mano derecha para ayudarme a levantar, tenía la mano helada, pero eso se debía al frío que hacía esa noche. Caminamos de regreso a mi casa en silencio, abrí la puerta de la cerca y subí las escaleras de la parte de atrás de la casa y me paré en la puerta -¿Quieres pasar a tomar algo? -No creo que deba, estás sola en casa…_ ¿cómo sabía que me había quedado sola? Seguramente Sam le contó que mis hermanos se fueron a Milwaukee -Tengo 21 años de edad Adam, no tengo que pedirle permiso a nadie -Aun así, pienso que no debería. Que pases buenas noches, Alex…_ se volteó para salir pero lo detuve -¡Adam espera! -Dime… -Sólo quiero saber si podemos seguir siendo amigos, al menos -No lo sé Alex, no deberíamos… Descansa… Se dio a vuelta y se marchó; ¿por qué no deberíamos ser amigos? ¿Qué era eso que escondía Adam? Entré a casa y dejé el bolso sobre el mesón de la cocina, abrí la nevera y tome un vaso de agua bien fría, miré el reloj de la pared y eran las 9.00 ¿cuánto tiempo me había quedado dormida? ¿Y por qué? Fue como un desmayo más bien. Subí a mi habitación, no tenía apetito, me quité la ropa y me
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO metí al baño a cepillarme los dientes, salí y estaba el cuervo parado en la ventana observándome, lo espanté y cerré la ventana. Apagué la luz y me acosté, me quedé viendo al techo pensando en todo lo reciente: Adam me había besado, era el pensamiento más claro en mi mente, le gustaba como Adriana me había dicho. Pero ahora me mortificaba el hecho de por qué teníamos que estar lejos el uno del otro. ¿Por qué los hombres se complicaban tanto cuando querían? después dicen que somos nosotras las mujeres, yo nunca he tenido la mejor de las experiencias con los hombres, algo debía de estar fallando en mí, o era alguna especie de karma.
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Capítulo 9 Era una mañana común, era lunes, era mi primer día dando clases en la primaria de Sioux Falls, estaba algo nerviosa, y tenía toda la mañana para drenar esa ansiedad. En la universidad todo era igual cada mañana cuando llegaba; mi primera clase del día era mi favorita Geografía Internacional con el profesor Johnson. Llegué al salón de clases y todos estaban sentados en sus habituales lugares, saludé a Vanessa y a Simon, Adam estaba sentado en el puesto de mi lado izquierdo como siempre, sólo nos dedicamos una breve sonrisa tímida y un “hola”. Nuestra relación había mejorado excesivamente poco, insistía en estar alejado de mí. Entró el profesor al salón de clases -Buenos días jóvenes, como les prometí hoy hay interrogatorio como todos los lunes. Hoy nos corresponde el interrogatorio con Europa ya que lo trabajamos en 2 semanas, así tantearemos el terreno para que ustedes tengan una idea de cómo va a ser el examen el Miércoles_ sacó de su maletín su típica lista de preguntas, todo el mundo se ponía tenso ante dichos interrogatorios_ bien, empecemos…: señorita Collins empecemos con usted. Capital de Austria -Viena -Ok, un punto. Capital de Bélgica -Bruselas, señor. -Excelente, 2 puntos en total. Señor Mazzocca vamos con usted, en efecto no preguntaré nada de Italia, eso le daría ventaja_ dijo bromeando para relajar a la audiencia_ por 2 puntos: nómbreme 2 ciudades europeas de diferentes países que hayan pertenecido a la antigua Unión Soviética -Kiev y Moscú
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -¡Excelente!, se ganó sus dos puntos_ a mí me resultaba divertido y a algunos también estos interrogatorios porque eran como un programa de concursos_ prosigamos con usted señor Tanner, por 2 puntos: nombre de las islas españolas donde se encuentran Ibiza y Palma de Mayorca_ el pobre se quedó en blanco_ señor Tanner esperamos su respuesta -No… No la sé señor -Es una verdadera lástima. Lo que quiere decir que cualquiera de los demás tiene la oportunidad de responder la pregunta y sumar 2 puntos más a su puntaje reglamentario de hoy_ el puntaje reglamentario eran 5 puntos por alumno por cada interrogatorio y si alguno no respondía correctamente, cualquier alumno tenía la oportunidad de responder y ganar más puntos, pero si tu respuesta era errada, perdías la misma cantidad de puntos que poseías. Era el propio concurso de televisión, sólo que no ganabas dinero sino puntos en tu calificación_ Bien ¿quién se atreve a responder?_ levanté la mano_ Señorita Torres -Islas Baleares, señor -¡Respuesta correcta! Ha ganado 2 puntos adicionales, sigamos con usted, está en la etapa plateada_ quería decir que tenía que responder una pregunta con varias respuestas, un punto por cada respuesta correcta_ Nómbreme las capitales de los países Escandinavos -Oslo, Estocolmo y…Helsinki -¡Excelente! Quiere decir que lleva 5 puntos. 4 reglamentarios y 1 adicional_ el profesor siguió con su interrogatorio y la mayoría salió bien. Al salir de la última clase del día me sentí un tanto ansiosa otra vez, ya que de allí me iba a almorzar con Simon y Vanessa a la pizzería de la cuadra de abajo, y luego saldría camino a mi nuevo trabajo. Le dediqué una mirada a Adam cuando íbamos saliendo del salón de clases, iba solo, tenía varios días, pocos, pero días al fin que no lo veía con su “simpática novia”. Salí directo al baño de damas, le dije a Simon que me esperara en el estacionamiento, que buscara a Vanessa mientras. Entré al baño y me retoqué el maquillaje, cuando estoy guardando mis cosas en mi bolso entró Phoebe, la vi a través del espejo << ¡Fantástico!>> -A ti estaba buscando…_ su mirada era exacta a la del día que “la conocí” -Hola Phoebe, yo estoy bien ¿y tú? ¿Bien? Qué bueno, adiós_ no me molesté en levantar la cara hacia el espejo de nuevo o voltearme a verla de frente, estaba ocupada recogiendo mis cosas de encima del
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO mesón donde están los lavamanos. En cuestión de abrir y cerrar de ojos la tenía encima de mí recostándome de la pared. ¿Cómo pudo llegar tan rápido? -Por fin lograste lo que supuse que estabas buscando… -¿Perdón…? ¡Quítame las manos de encima!_ forcejee con ella tratando de quitarle sus manos de mi chaqueta pero no pude, y vaya que yo era ruda -Adam me dejó, y por lo que creo ¡fue por ti!_ hasta donde yo sabía ellos eran inseparables y tenían mucho tiempo juntos. -¿Que? ¿Qué?_ en ese momento dejé de forcejear con ella por un momento -Él no me dio ninguna razón, sólo que ya no quería estar conmigo. ¡Él y yo hicimos un pacto de estar juntos para siempre y llegaste tú y lo echaste todo a perder!_ me agarró con una mano por el cuello y me empezó a ahorcar con fuerza. La vi y empezaron a brotar lágrimas de sus ojos pero con la expresión furiosa, tenía las pupilas exageradamente dilatadas y empezaron a brotarle las venitas alrededor de los ojos. Me asusté, no podía gritar porque tenía mi garganta oprimida con sus manos, ¿cómo podía tener tanta fuerza cuando era tan delgada? Luché por soltarme, pero mis intentos no sirvieron de nada. ¿Por qué no había nadie en el baño en ese momento? Para mi salvación entró alguien al baño pero no vi quien era -¡Alex! ¡Suéltala!_ era la voz de Vanessa, se le abalanzó encima a Phoebe lanzándole un puñetazo muy efectivo como todo un varón. Lo que provocó que Phoebe me dejara libre; yo caí en el suelo tosiendo y tratando de respirar con normalidad agarrándome la garganta con ambas manos. Vanessa se puso entre nosotras, estaba furiosa, miraba a Phoebe con recelo. Me ayudó a ponerme de pie. Phoebe me vio mientras me levantaba -¡Te juro que ambas pagaran!_ salió furiosa -¿Estás bien Alex? ¿No te ha hecho nada?_ en ese momento entró Simon al baño -¿Qué pasó? ¡Alex! ¿Qué te sucedió?_ me vi en el espejo y no tenía heridas, pero me imagino que estar respirando de forma irregular y ver a Vanessa con expresión preocupada indicaba que algo me había sucedido -Un encontronazo con Phoebe -Pero ¿por qué? ¡No! No me digas… fue por Vangarret, ¿verdad?
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -No lo sé, estaba como loca, solo se abalanzó encima de mi sin decirme nada, sólo me decía que se las iba a pagar y me ahorcó con claras ideas de matarme asfixiada_ dije mintiendo y por lo visto con éxito -Ustedes las mujeres pelean peor que nosotros los hombres, ustedes van directo a la muerte…_ dijo en tono burlón_ me alegra que no llegó a hacerte daño, aun así no se me sale de la cabeza que fue por culpa de Vangarret -¡Simon! Por favor no quiero más problemas, me prometiste que nunca más volverías a tocar a Adam, suficiente con esta loca por hoy, ¿sí?_ Vanessa tomó mi bolso y Simon me tomó de la mano -Está bien, sólo porque tú me lo pides, pero eso no deja que no trague a ese tipo -¿Segura que estás bien? Mejor vamos a la enfermería -No Vane, no exageres, no me duele nada, ya estoy respirando normal tranquila. Vámonos a comer, ya me dio algo de hambre_ mentí de nuevo, la verdad no tenía ni pizca de hambre, pero tenía que disimular un poco la situación. Salimos al estacionamiento frontal y cada uno se montó en su respectivo auto. Bajamos a la otra cuadra para ir a la pizzería. Entramos e hicimos la fila para hacer el pedido. La pizzería estaba llena de estudiantes de la universidad -¿Que van a comer ustedes? -Yo quiero la misma de siempre, con extra de queso, pero…no tengo mucha hambre, Vane ¿por qué no pedimos una mediana para las dos? -Ok, de igual manera no tengo mucho apetito Comimos y conversamos acerca de la universidad, del interrogatorio loco del señor Johnson, definitivamente era nuestro profesor favorito, era nuevo en la universidad, por lo que me contaba Vanessa, el anterior era “Un ogro vestido con ropa Armany” siempre me reía mucho cuando lo contaba. Terminamos de comer y nos despedimos en la puerta de la pizzería, ambos me desearon suerte en mi primer día, y yo le deseé suerte a Simon en su partido de soccer que tenía en la universidad, ya que había logrado entrar y era su primer partido. Lástima que yo no podía asistir sino hasta la final del 2do tiempo. Me fui hasta la escuela que quedaba a 3 cuadras, me sentía extraña, empecé a pensar en lo que me había dicho la loca de la novia, o ex novia de Adam << ¿Terminaron?>> pero ¿por qué? Adam había
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO hablado conmigo esa noche en el bosque y me dejó claro que estaba celoso de Simon, pero en ningún momento me dijo estar enamorado de mí, ¿o era algo que yo tenía que deducir yo sola? Llegué al estacionamiento de la escuela primaria, justo al puesto que el profesor Adams me había indicado el día que firmamos el contrato en su oficina, y como prometió tenía mi nombre escrito en una plaquita de metal “Profesora Alexandra E. Torres”, se sentía raro pero muy bien la verdad. Fui directo a la dirección a reportarme. Cuando llegué me recibió el profesor Adams -Buenas tardes señorita Torres -Buenas tardes profesor Adams -Llegas puntal como siempre, firma acá tu ingreso y vamos a llevarte a tu zona de trabajo_ firmé la planilla y nos fuimos a la parte de atrás, atravesando el pasillo de la escuela, había ruido en todos los salones, tenía tiempo que no entraba en un recinto de tantos niños. Llegamos a las canchas de futbol que habían en la parte de atrás de la escuela, eran pequeñas_ Esta será tu zona de trabajo o si bien lo prefieres puedes utilizar la zona techada de la entrada de los vestidores, pero todo esto es tuyo, puedes disponer de él como gustes. Si necesitas algún material pásalo por escrito a dirección un día antes_ su explicación fue interrumpida por una bulla que provenía de detrás de nosotros. Eran los niños que venía en fila hacia nosotros, eran mis primeros alumnos_ Parece que llegaron tus primeros chiquillos_ me dijo sonriendo dándome ánimos_ ¡Hola niños! Buenas tardes -Buenas tardes, señor director_ respondieron todos los niños en unísono -Maestra Jeffers colóquelos en las gradas sentados por favor para presentarle a su maestra nueva_ la mujer obedeció, tenía rasgos latinos y muy amables, típico de una maestra de primaria. Estos niños eran de 2do grado, niños entre 7 y 8 años o sea los más pequeños que me tocaba darle clases. Una vez que los niños se sentaron de forma ordenada a excepción de un niño gordito que estaba en el segundo peldaño de la grada a quien el señor Adams le tuvo que llamar la atención_ Bien niños, esta es su nueva materia, se llama “Esparcimiento y Tiempo Libre” y ella es su maestra, la señorita Alexandra Torres, espero no recibir quejas de ella acerca de su comportamiento… Señorita Torres son todos suyos, buena suerte_ respiré hondo y le sonreí, me paré en frente de los niños -¡Hola niños! Buenas tardes -Buenas tardes señorita Torres_ todos corearon mientras el profesor Adams se alejaba a paso apresurado de nosotros
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Buenas tardes señorita Jeffers_ ella sólo sonrió y asintió con la cabeza -Bueno niños, como les dijo el director, yo seré su nueva maestra de esta materia, pero dejémonos de diplomacias, con toda confianza me pueden llamar Alex, así me llaman mis amigos y está claro que ustedes serán mis amigos_ les sonreí y ellos hicieron lo mismo_ Vayamos a lo nuestro, ¿a quién de ustedes les gusta escuchar historias?_ todos levantaron la mano de forma entusiasmada -¡A mi…!_ me reí sonoramente -Si ya me doy cuenta, lo supuse… yo no seré quien los regañe y yo no califico, solo doy regalos, si ustedes responden mis preguntas o participan mucho durante nuestras actividades se llevaran como premio un dulce, ¿qué les parece?_ les mostré una paleta de fresa que saqué del bolsillo de la chaqueta. Todos gritaron emocionados -¡SI…!_ tanto la maestra como yo nos reímos y nos vimos con gesto diciéndonos “qué fácil es comprar a un niño”. Y en efecto yo había ideado esa táctica para ganármelos y así tenerlos motivados de alguna manera, eso lo había aprendido del profesor Johnson, tenía que haber diversión dentro de la educación, eso nos abría el interés. A pesar de todo eran pocos niños, eran alrededor de 20 niños, el que más me llamaba la atención era el gordito intranquilo así que decidí hacerle una pregunta -¡Oye tú!_ el volteó_ ¿cómo te llamas? -Albert_ me miró con susto como si esperara un regaño -Bien Albert, vamos a hacer 2 tratos, ¿sí?_ el asintió con la cabeza_ si tú te portas bien durante las dos horas todos los días yo te regalo un dulce todos los días, ¿te parece? -Sí, Señorita Torres… -El segundo trato es que no me llames maestra, me llamo Alex, así quiero que me llamen todos, yo no soy su maestra sino una amiga que vino a jugar con ustedes y vino a contarle historias de terror…_ hice la dramatización mala de un monstruo. Una niña de rizos rubios levantó la mano_ Dime, ¿cómo te llamas? -Samantha… Alex -Estamos progresando_ les dije a todos sonriendo_ dime Samantha -Es que no me gustan los cuentos de terror, me dan miedo_ reí
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -No te preocupes, también se historias con hadas, princesas y caballos, ¿te gustan esas?_ asintió con la cabeza. Mamá siempre me había dicho que yo tenía un don para los niños, los bebés y los animales y yo también lo sabía, eso me hacía feliz. Otro niño levantó la mano_ ¿Cómo te llamas? -Christian Allen_ se veía un niño serio, era el único que se había presentado con nombre y apellido como un adulto -¿Te puedo decir Chris? -Si -Bien, dime, ¿qué me quieres decir? -¿Podemos jugar béisbol? -Ahora tengo planeado otra cosa para ustedes, ¿qué te parece si organizamos un juego de béisbol para la próxima vez que nos veamos esta semana?_ la idea de organizar un juego era buena idea, así podía citar a los padres para que vieran sus hijos e hijas jugar béisbol. Ver a niños jugando cualquier deporte era realmente tierno -¡Genial! Gracias… -Gracias a ti por la idea_ le guiñe el ojo_ ok mis niños, ¿a quién le gusta dibujar? -¡Si…! -Hoy nos tocará dibujar nuestro personaje favorito de caricaturas o películas_ saqué de mi bolso un lote de hojas blancas. Le pedí a la maestra Jeffers que me ayudara a mover a los niños a la zona techada, ya que estaríamos más cómodos y el suelo era liso para que los niños afincaran. Entre la maestra y yo entregamos las hojas en blanco y les pedí que sacaran sus lápices y colores_ Van a dibujar al personaje que más admiran y que ustedes quisieran ser cuando grandes. Después me van a explicar quién es y por qué lo admiran. ¿Bien? -Si Alex…_ todos empezaron a trabajar. Yo le entregué una hoja a la maestra -Tenga, dibuje el suyo_ ella me miró extrañada_ no me mires así, nosotras también tenemos derecho a regresar por unos minutos a la niñez_ ella me sonrió y tomó la hoja_ por cierto, ¿cuál es tu nombre?
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Claire… me puedes llamar Claire, es bueno salirse de lo formal de vez en cuando_ ambas nos sonreímos. Yo tomé mi hoja y me senté en el suelo, todos los niños estaban concentrados dibujando_ ¿Cómo llegaste hasta aquí? -Por cosas de la vida. El director Adams es profesor de mi hermano en la universidad y por razones que no recuerdo muy bien el profesor le ofreció trabajo en el high school como profesor de química y biología en las tardes, y mi hermano le habló de mí ya que yo también estaba buscando trabajo. Estamos casi recién mudados, tenemos 3 meses y medio viviendo aquí -¿De dónde vienen? -De Venezuela -Se nota que eres latina, tienes ese don que la mayoría tiene -Siempre me han gustado los niños, todos alguna vez lo fuimos también_ yo me traté de dibujar a Tinkerbell, era mi hada favorita, ya había pasado la primera hora y ya todos los niños habían terminado_ ¡Niños! Todos vengan a sentarse a mi alrededor formando un circulo_ todos se sentaron rápido a mi alrededor, yo me metí entre dos niños y Claire me imitó_ Bien señoritos, veamos que dibujó cada uno. Empecemos contigo_ señalé a un niño que estaba dos niños más allá de mí. Era delgado con el cabello negro azabache y ojos oscuros_ ¿Cómo te llamas? -Jesse -A ver Jesse, muéstranos que dibujaste y dinos por qué admiras a tu personaje_ él levantó la hoja tenía dibujado algo que yo entendía que era Spider man -Dibujé a Spider man, tengo muchos muñecos como él_ era cierto, su bolso era de Spider man_ me gusta mucho como le sale la telaraña de aquí_ señaló su muñeca izquierda_ y como trepa paredes, me gustaría hacer eso -A todos nos gustaría hacer eso, pero nunca lo intentes a menos que salga telaraña de aquí, ¿ok?_ le señale mi muñeca, era una buena forma de prevenirlo de intentar hacer cosas de súper héroes, era algo totalmente normal en un niño_ Sigamos contigo Samantha, ¿qué dibujaste?_ levantó su hoja y vi algo como una muñeca o una persona, no se veía bien -Dibujé a Barbie, cuando sea grande quiero tener tanta ropa como ella y bonita_ se veía que iba a ser muy delicada cuando fuera mayor
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Y te apuesto a que serás tan hermosa como Barbie mientras cuides tu cabello, tus dientes y tu salud comiendo lo que tus papás te den en cada comida_ detrás de cada discurso que le daba a los niños debía de haber algo educativo, esa era la ciencia de la materia, diversión con educación -Sí, pero a mí no me gusta comer zanahorias y ni esas ramas raras que mi mamá le pone a la comida, saben espantoso -A mí tampoco me gustaban, pero cuando empecé a crecer me daban dolores en la barriga y me estaba poniendo fea, mi mamá me decía que era por no comer vegetales ni ensaladas. La zanahoria te pone las mejillas rosadas, y hace que veas mejor_ le acaricié la mejilla y ella me sonrío -Chris, muéstrame a ver qué dibujaste_ levantó su dibujo y había dibujado casi perfectamente un muñeco con sombrero de visera ancha y un cuchillo en la mano_ ¿quién es? -Van Helsing_ << ¿Van Helsing?>> ¿cómo un niño iba a admirar a Van Helsing?, un adolescente lo haría, pero ¿un niño de 8 años? a mí me gustaba Van Helsing por la historia de vampiros, hombres lobo y Frankestain, además que en la película quién interpretaba a Van Helsing era Hugh Jackman. Quizá el niño veía mucha televisión como cualquier niño, pero en lugar de ver caricaturas, veía películas en TNT -¿Van Helsing? ¿Y por qué te gusta Van Helsing? -Lucha con monstruos todo el tiempo y es muy valiente_ la mayoría de la veces a los niños les producía miedo ver monstruos y a mi parecer más como los mostraban en la película de Van Helsing, pero estos niños de hoy en día no eran igual a cuando yo era niña definitivamente -Ser valiente es muy bueno, nos ayuda a enfrentar muchas cosas como los monstruos que enfrenta Van Helsing. Además Van Helsing protegía a los seres que quería y eso es una virtud. Eso sin incluir que Van Helsing era muy guapo como tú…_ le sonreí y él me devolvió la sonrisa. Era un niño muy lindo de cabello castaño y ojos color miel, nariz de botón y labios pequeños. Su mirada era intensa pero a la vez dulce. Pero había algo que me preocupaba, él utilizó muchos colores fuertes en su dibujo: Negro, marrón, rojo. Y según lo que yo sabía de psicología, no era normal que un niño utilizara tanto esos colores en su vida cotidiana, eso reflejaba algún trastorno. Algo no estaba bien con Chris._ Yo dibujé a Tinkerbell. Ella es mi favorita, es muy linda, muy valiente y lucha por conseguir lo que quiere a pesar que todo le salga mal, ella no se da por vencida. Hará lo imposible hasta conseguir ser hada del campo_ una niña de cabello liso a nivel del cuello intervino -¿Alex, las hadas existen?
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Hay gente que dice que no, pero las hadas son seres mitológicos que sólo seres muy inocentes como ustedes los niños pueden verlos, pero si lo desean con el corazón_ todos abrieron los ojos como platos dejando salir frases como “¡Wow!”_ Bien mis niños, es todo por hoy, ya se cumplió la hora, así que tenemos que irnos_ algunos pusieron caras tristes incluyendo a la niña de cabello corto castaño -¿Alex nos seguirás hablando de las hadas la próxima clase?_ todos los demás niños me miraban. En total eran 8 niños y los 12 restantes eran niñas -Claro que sí, de hadas y de quién ustedes quieran_ entonces Albert intervino -¿Alex y sabes algo sobre los súper héroes? Sobre Superman?_ Superman era un clásico entre los súper héroes y en realidad yo sabía mucho de súper poderes y cuentos fantásticos, desde niña me llamaron la atención ese tipo de historias, y por lo que veía yo había despertado su interés por escuchar historias. Chris levantó la mano_ Dime Chris… -¿El miércoles jugaremos béisbol? -Claro, incluso tengo pensado organizar un torneo de béisbol entre todos los niños de 2do y 3er grado, y así sus padres puedan venir a verlos._ todos los niños varones sonrieron emocionados por la idea_ y ustedes las niñas me van a ayudar a hacer porras, van a ser las animadoras del juego -Mi hermana es animadora del equipo de futbol de la universidad, me dice que es lo mejor de mundo_ todas las niñas sonrieron mostrando el mismo interés -¡Claro que sí!, lo voy a consultar con el director para que nos autorice. Ya hablaremos de eso el miércoles cuando nos veamos otra vez. Recojan sus cosas y váyanse con la señorita Jeffers_ todos los niños empezaron a recoger sus útiles mientras Claire se acercó a mi -Eres muy buena con los niños, se divierten mucho contigo, ya los oigo hablando durante estos días de ese juego -Sí, es para entusiasmarlos, a nadie le cae mal eso, y hay que consentirlos un poco de vez en cuando, lo que me recuerda algo. ¡Niños! Tengan su premio de hoy_ saqué de mi bolso una bolsa con golosinas y los niños enloquecieron y se aproximaron a mí, le di una a cada uno -Bien niños, vamos de salida, despídanse de la señorita Alexandra -Alex, por favor_ Claire me sonrió. Todos los niños se me abalanzaron encima dándome besos en la mejilla y abrazos a nivel de mi cintura. Se sentía de maravilla, eso indicaba que me los había ganado
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Hasta el miércoles Alex_ me dijo Jesse -Hasta el miércoles Alex, te regalo mi dibujo, hasta el miércoles_ me dijo Chris. Todos los niños imitaron su gesto. Se me llenaron de lágrimas los ojos -¡Gracias! Hasta el miércoles mis niños, pórtense bien Me sentía feliz y satisfecha, mi primer día había estado estupendo, los niños eran grandiosos. Tomé los dibujos que me habían dado y los guardé en mi bolso, saqué mi celular del bolso y vi que tenía un mensaje de Simon que decía <<Vamos 3-1, ganando nosotros, llega antes que finalice el partido>> Vi la hora y eran las 4.05 de la tarde, tome mis cosas y salí corriendo hacia el estacionamiento, me subí en mi auto y arranqué vía a la universidad. Me estacioné en mi puesto habitual y salí corriendo hacia los campos de futbol que había en la parte de atrás de la universidad. El estadio estaba repleto y había emoción en la multitud, vi entre el montón de gente, vi a Vanessa y a Adriana sentadas en los asientos del centro, subí abriéndome paso entre la multitud -¡Hola chicas! ¿Qué tal va el partido?_ Vi el marcador y era el minuto 75 de partido, iban 3-2 a favor del equipo de nuestra universidad. Estábamos jugando contra los chicos de la universidad Omaha. Era un amistoso que daba apertura a los inter-universidades de Sioux Falls, Minneapolis, Omaha y Chicago. Eran aproximadamente 10 universidades quienes participaban en este torneo. Miré hacia el campo a ver si lograba ver a Simon, y lo vi corriendo a toda velocidad tratando de defender el balón, él era lateral derecho hasta donde él me había dicho. Pero para mi sorpresa vi a Sam jugando también, no sabía que Sam jugara futbol; la verdad no debía sorprenderme, algo debía mantenerlo en forma -¡Hola Alex!, por fin llegas. ¿Qué tal tu primer día? -¡Mejor imposible…! No sabía que Sam jugara futbol soccer -Sí, tiene un año jugando para el equipo de la universidad -Genial
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO El partido terminó en el minuto 93, el árbitro dio 3 minutos adicionales, saliendo victoriosa mi universidad. La afición enloqueció cuando el árbitro sonó el pitazo final, todos celebraron el triunfo de nuestra universidad. Nosotras dos nos fuimos al estacionamiento frontal a esperar a Sam y Simon para felicitarlos, demoraron alrededor de media hora en encontrarse con nosotras. Ambos venían sonrientes yo salí corriendo hacia Simon y Adriana hacia Sam -¡Felicitaciones Simon!_ le brinqué encima abrazándolo, él me cargó y me dio vueltas en el aire, era la única forma de quedar a su nivel, era muy alto. Sudaba pero no me importaba -Gracias… _ me dirigí hacia Sam y le di un abrazo -¡Felicitaciones Sam! -¡Gracias Alex! -¿Qué les parece si vamos a celebrar?_ dijo Vanessa de forma muy entusiasta -Me parece buena idea_ dije_ ¿por qué no vamos a comer algo? -¡Perfecto!_ dijo Simon_ ¡tengo tanta hambre que me comería un elefante! -Tu siempre tienes hambre Simon…_ todos nos vimos entre sí y nos reímos a carcajadas. -¿Sam, por qué no manejas mi camioneta y te vas con Adriana? Yo me voy con Alex en su carro_ Sam aceptó las llaves. Me sentía rara con Vanessa, ella tendría que ir sola en su auto. Era una salida dispareja, aunque me hubiese encantado que en lugar de Simon, Adam fuera mi pareja en esa salida, pero no era así. Se me ocurrió una solución para la situación de Vanessa en cuanto estábamos a punto de irnos -Simon maneja tú, tengo una llamada que hacer antes de llegar al centro comercial_ le lancé las llaves y nos metimos al auto. Saqué mi celular del bolso, busqué a Andrés en el directorio y lo llamé -Aló, ¿Alex? -¿Dónde estás? -Llegando a la casa
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Pues, vente al centro comercial al restaurante chino de la mezzanina. Samuel, Adriana, Simon, Vanessa y yo vamos camino para allá a celebrar la victoria del equipo de nuestra universidad -¿Cuánto quedó el partido? -3-2 -Ya voy camino para allá entonces_ tranqué la llamada y Simon me miró con una sonrisa de complicidad dibujada en el rostro -¿Te las sabes todas, no? -Digamos que si…
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Capítulo 10 Llegamos al centro comercial y fuimos directo al restaurante chino, pedimos una mesa para seis, mi hermano no había llegado todavía. Nos sentamos, vimos la carta y Andrés hizo su entrada, le di con el pie a Vanessa por debajo de la mesa y ella volteó a ver hacia la puerta, me sonrió abiertamente Simon se dirigió a mí -¿Que vas a pedir? -Sólo arroz frito y un jugo de mora_ Pasamos el rato divirtiéndonos hablando sobre el partido hasta que Simon cortó el tema -¿Y a ti como te fue en tu primer día en el trabajo Alex? -Excelente, los niños son hermosos, tu papá Vane ¡es lo máximo!, planee ciertas cosas con los niños, digamos que me los gané con trampa, pero siempre funcionan los dulces_ todos sonrieron_ ¿y a ti Andrés? ¿Como te fue? -Bastante bien, hoy no di mucho contenido, como era el primer día de clases no quise recargarlos tanto. Tenía que dar una buena impresión a la primera_ Vanessa intervino -Seguro que la diste, con un profesor tan bien parecido, no dudo que dejaras a todas las niñas con la baba afuera_ yo la vi con la ceja izquierda levantada y esbozando una media sonrisa. <<¿Se atrevió a admirar abiertamente a mi hermano delante de nosotros?>> -¡Oh! Gracias Vanessa, tú eres muy linda también_ la vio con dulzura. Esa era buena señal
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Aunque no dudo que los niños de Alex no hayan quedado embobados con la belleza de su nueva maestra_ intervino Simon, me hizo sonrojar -¡Hey! ¿Y entonces…? Ya me estoy poniendo celosa…_ dijo Adriana fingiendo celos -Por cierto, Andrés, Alex, tenemos algo que comunicarles_ dijo Sam un poco serio y le tomó la mano a Adriana. Andrés y yo nos miramos, ya sabíamos por dónde venía la cuestión_ Como eres lo más cercano a un padre para Adriana y tu como una madre Alex, quiero pedir su aprobación para mantener una relación sentimental con Adriana_ todos nos quedamos congelados, incluso Adriana, ella lo miraba con ganas de llorar y con una sonrisa de oreja a oreja. Así que tuve que abrir mi boca para decir alguna de las mías -¡Un momento! Ahora soy yo la celosa y la ofendida, primero Samuel Vangarret: no soy lo más cercano a ser madre de nadie ¿ok? Y segundo: Adriana Torres, ¿por qué no me habías contado nada? No te lo voy a perdonar… tercero: ¡Felicitaciones muchachos!_ les dediqué la más anchas de mis sonrisas, ambos se habían puesto tensos por mi regaño fingido. Entonces entró Andrés en acción -¡Hey!, falto yo… tranquilícense que yo no voy a asustarlos como siempre hace esta tonta_ dijo señalándome y sonriendo_ la verdad me alegra mucho verlos juntos, ya era hora y sé que vas a cuidar mucho a mi hermanita menor Sam. Confío en ello… Mi hermana menor era novia del hermano mayor de mi amor, me sentía feliz por ellos, pero que perfecto sería también anunciar mi noviazgo con Adam, pero eso era soñar. Adam y yo no establecíamos una conversación desde aquella noche en la laguna del bosque. Sólo nos limitábamos a saludarnos por cortesía. Terminamos de cenar y se hicieron las 7.30, llegamos a la entrada del centro comercial para despedirnos Todos nos montamos en nuestros respectivos autos y nos fuimos a nuestras casas, conduje callada, Adriana puso el reproductor y cayó la canción de N’sync “Yo te voy a amar”. Se me llenaron los ojos de lágrimas, la razón era Adam. Adriana se dio cuenta -¿Qué te sucede, Alex?_ me orillé hacia derecha, me detuve y me eché a llorar, ella me abrazó. Me calmé un poco mientras ella me secaba un poco las lágrimas con sus dedos pulgares_ ¿Alex, que sucede?
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Que estoy enamorada de alguien y ni siquiera sé que siente él por mí, porque es incapaz de decirme alguna palabra -Si te refieres a Simon, creo que él es muy explícito al demostrarte sus sentimientos, se nota que te adora_ eso lo sabía, pero él nunca me hablado de sus sentimientos, y esperaba que nunca lo hiciera porque no quería herirlo, yo quería muchísimo a Simon, pero no lo quería como pasaba con Adam. Le negué con la cabeza a Adriana sin decir ninguna palabra_ ¡Oh! Ya entiendo… ¿Es Adam, verdad? -Sí, es un idiota. No me dirige la palabra, me dice que es mejor no tener ningún tipo de relación, que él no es el tipo que me conviene y una cantidad de estupideces que se dicen cuando no queremos tener a alguien cerca_ seguí llorando desconsoladamente. Logré calmarme. Me sentía como una completa idiota -Tranquilízate, a fin de cuentas tu misma me has dicho que nunca terminamos de entender a los hombres -Es cierto… gracias por recordármelo_ le sonreí, nos faltaban sólo dos cuadras para llegar. Llegamos a casa y estacioné en el garaje abierto de mi casa, al bajarnos, alguien se nos acercó -Hola Alex, hola cuñadita…_hizo una pausa_ ¿Alex, será que podemos hablar?_ voltee violentamente para asegurarme que mis oídos no me engañaban. Era Adam, estaba hermoso, llevaba unos jeans negros, una franela gris y una chaqueta de cuero negra; se veía triste. Adriana me miró y me guiñó el ojo -Yo voy a entrar para dejarlos charlar a solas_ pasó por el lado de Adam y le dio unas palmaditas en el hombro. Yo terminé de sacar mis cosas del auto y cerré la puerta, caminé hacia la puerta de mi casa, no la abrí, me quedé parada mirándolo -¿Ahora de que me quieres hablar?_ yo tenía la misma expresión que él, lo sabía -¿Has estado llorando?_ debía tener la nariz como un tomate de roja, igual que los ojos, era un problema para mi disimular cuando lloraba -¿Que importa eso? -Sé que esas lágrimas llevan mi nombre Alex_ ¿cómo podía saber eso?
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -¿Por qué lo dices? No hables como si fueras el sostén del mundo -Me parece que ya no debemos seguir forcejeando con esto -¿Forcejeando con que Adam? Tú eres quien se aleja de mí ¿o se te olvidó?_ hice una pausa_ ¿sabes qué? Es mejor dejar todo este rollo a un lado, odio el drama Adam y siento que ya me estoy pasando de la raya con todo este sentimentalismo, ni siquiera lo mereces -Lo sé…_ su mirada era intensa pero muy triste_... y te juro que ya no puedo con esto, necesito decirte tantas cosas… -Puedes empezar, tenemos toda la noche_ tiré el bolso en el suelo, dispuesta a escuchar lo que me tenía que decir. Era contradictoria mi reacción, lo sé -Como sabes, aquella noche te dije que una de las razones por la que te dejé a un lado era Mazzocca. La segunda razón es… es, que me gustas mucho Alex…_ me lo dijo con mucha tristeza. Yo no sabía si mis oídos me estaban engañando y me estaban jugando sucio, haciéndome creer que había escuchado algo que quería escuchar con muchas ansias_ Me gustas Alex, me gustas desde el día que te vi en el bosque, por eso te protegí, por eso me alejé de ti cuando te vi con Mazzocca. ¡Odio verte con él!_ lo dijo con rabia_ sin embargo mantengo en pie lo que te dije de que no te convengo, pero no me importa, quiero estar contigo -Con razón tu novia está así… -¿Qué paso con Phoebe? -Para resumírtelo, casi me mata asfixiada, pero nada en general -¡Oh! Discúlpame… ella es muy impulsiva y desde que terminé con ella está fuera de control -¿Por qué nunca me hablaste de esto? ¿Por qué no me dijiste todo desde un principio y eso nos hubiera ahorrado malos ratos? Estuve confundida todo este tiempo, no sabía que decirte. Y sí, estás lagrimas fueron por ti, no soporto estar lejos de ti…_ se me salieron unas lágrimas y bajé el rostro. Me tomó desprevenida, me tomó la cara y me besó, me recostó violentamente de la pared pero sin lastimarme, me tomó por la cintura y me besó apasionadamente, de nuevo volvía a sentir sus labios junto a los míos, eran tan suaves. Tomó mi cara entre sus manos y me siguió besando, yo desee que ese momento fuera eterno, no me quería despegar de él, era como si nuestros labios se conocieran de toda la vida, se entendían muy bien entre ellos y llevaban un ritmo por si solos. Bajó sus manos por mi espalda y
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO me apretó hacía él, quedando tan juntos nuestros cuerpos que ambos cabríamos en una caja sin problema. Nuestra respiración era entrecortada mi piel estaba erizada por completo y mi corazón latía a toda velocidad. Por fin me liberó -No puedo seguir lejos de ti Alex, perdóname, pero no puedo_ nos abrazamos -No tengo nada que perdonarte, esto es lo mejor para los dos -Créeme que no lo es. Ojalá nunca sepas el por qué -Pero por qué no me lo dices tú… -No creo que sea el momento indicado para que lo sepas_ ¿de que se trataba? ¿Era un delincuente? ¿Un ex convicto? No lo sé, solo se me ocurría eso y si era eso lo entendía, nadie se siente orgulloso de eso -Está bien, no te voy a presionar para que me lo digas, en algún momento lo sabré. Lo más importante es que ahora al menos la mayoría de nuestros conflictos quedaron resueltos…_ me abrazó fuerte, estaba frio como el hielo_ estás frío… -La noche no está muy caliente que se diga Alex_ me dijo sonriendo_ ¿entonces me permites estar contigo? -No sólo te lo permito Adam, te lo exijo…_ me dio un beso corto y me abrazó dulcemente. Yo sonreí de oreja a oreja, ahora sabía lo que Adriana sentía -¿Quieres pasar a notificárselo a tus hermanos? -Andrés ha tenido bastante hoy con lo del anuncio del noviazgo de tu hermano y la mía, no sé si resista el anuncio de noviazgo de su otra hermana menor_ la verdad quería gritárselo al mundo entero -Apuesto a que si… Entremos_ abrí la puerta de la casa y entré, él se quedó parado del lado de afuera -¿En necesario que te invite a entrar?_ afirmó con la cabeza_ Entra, no seas tonto_ entró y cerró la puerta tras de él_ ¡Andrés, Adriana… Vengan a la sala por favor!!_ grité para que mis hermano salieran de donde estuvieran, ambos salieron de la cocina y nos vieron a ambos, ahora recordaba que Andrés no conocía a Adam, por otro lado Adriana nos miraba con una media sonrisa y con impaciencia_ Andrés te presento a Adam, el hermano de Sam
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Mucho gusto, Adam Vangarret -Andrés Torres… -Siéntense, necesito notificarles algo -Déjame a mi Alex…_ mis dos hermanos nos miraban intrigados, pero Adriana lo hacía con una gran sonrisa dibujada en su rostro_ Yo sé que no me conocen muy bien, Adriana es la que más me conoce ya que sale desde hace algún tiempo con mi hermano. Por el contrario Andrés, me estás conociendo. Pero queremos decirles que Alex y yo nos acabamos de hacer novios -¡Si!_ Adriana sólo un gritó acompañada de una gran sonrisa_ ¿viste hermanita que yo tenía razón…?_ saltó hacia mí y me abrazó -¡Wow! Mis dos hermanas me dicen que tienen novio el mismo día… Ni siquiera sabía que ustedes dos estuvieran saliendo -De hecho no lo hacíamos, fue algo repentino, nos queríamos en silencio por así decirlo -Como dijiste, apenas nos estamos conociendo, pero si mi hermana te escogió es porque eres un buen tipo y debo darte algo de crédito por ser hermano de Sam, él me cae muy bien -Gracias por el crédito, pero mi hermano es el agraciado de la familia -Eres sincero, pero no te desacredites -Ya me tengo que ir, tengo cosas que hacer_ Todos nos levantamos al mismo tiempo_ Hasta luego entonces, que pasen buena noche_ se despidió de mis hermanos. Lo acompañé hasta la puerta -Será hasta mañana entonces… -Pues sí, mi bella dama…_ me acaricio la mejilla izquierda. Su mirada era arrolladora, era profunda e intensa pero muy fría_ Nos vemos mañana en la universidad_ me besó en la frente con sus labios suaves y fríos y se marchó.
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Capítulo 11 Me voltee y mis hermanos estaban en la entrada de la sala observándome, yo tenía una sonrisa abierta, no podía ocultar mi felicidad. Adriana vino hacia mí y me abrazó -¿Lo ves? Sólo había que tener paciencia y esperanza -Si lo sé, la vida es tan extraña…_ esta vez Andrés vino hacia mí y me abrazó -Vaya sorpresa nos diste Alex, pero por lo que veo fue más sorpresa para mí, yo pensé que vendrías a darme la noticia de que eras novia de Simon_ era algo de esperarse y lo más lógico -¿Sí, no?, pero Simon es sólo un gran amigo a quien adoro, nada más -Sí pero creo que eso él no lo va a entender tan bien como nosotros_ en eso Andrés tenía mucha razón, siempre la tenía_ tus gustos son tan raros Alex, o sea no digo que Adam sea mal parecido (¡ay por Dios! Ya empiezo a hablar como una mujer, parte negativa de tener sólo hermanas), pero a lo que me refiero es que pensé que elegirías a Simon, se nota a leguas que te quiere. No digo que Adam no, pero es tan extraño, como… no lo sé, es lo contrario a Sam_ Adriana alzó ambas cejas en señal de desconcierto -Hablando de otras cosas hermanito, hoy como Cupido anda lanzando flechas como loco ¿a ti no te interesa ninguna chica?_ la expresión le cambió un poco -No, ninguna en serio al menos. Hay chicas muy lindas por aquí pero no me he detenido a ver a ninguna realmente, saben que todavía amo a Liliana, llevamos casi 5 meses separados y a pesar de
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO pedirle que no me buscara ni que me escribiera ni llamara; me duele no saber de ella. Supongo que me falta tiempo para poderla olvidar del todo_ Adriana y yo lo abrazamos al mismo tiempo -Tranquilo Andresito, pronto lo harás… es cuestión de tiempo, pero deberías ver un poco más allá, estoy segura que hay más de una chica interesada por ti_ mi hermano era guapísimo. Alto, piel trigueña, ojos oscuros, cabello ondulado color castaño oscuro, musculoso, inteligente, dulce, alegre… En fin… ¿qué más se podía pedir de un hombre? -¿Ah sí…? Como quién?_ Adriana y yo nos vimos. No sabía si Vanessa me fuera a matar, pero yo sabía que eso daría resultado -Vanessa por ejemplo…_ le sonreí, él se extrañó -¿Vanessa? ¡Wow! Nunca me había dado cuenta. Ella es tan dulce y un poco rara, entusiasta, es muy linda la verdad_ era como si ahora se detuviera a ver sus cualidades. Saber que alguien se fijaba en ti siempre hacía que te detuvieras a detallarlo -¿Lo ves…? Quizás ella es quien te puede ayudar a olvidar a Liliana -Puede ser… pero es muy pronto para hablar de eso, ya veremos que nos dice el tiempo chiquitas_ nos alborotó el cabello con la parte de delante de la cabeza sonriéndonos y abrazándonos a las dos al mismo tiempo. Mi familia era lo más hermoso que poseía, y ahora Adam. Pero mis hermanos eran los mejores del mundo al igual que mis padres, siempre contábamos los unos con los otros y siempre estábamos unidos. Subí a mi habitación y me tomé una ducha, Adam siempre estuvo en mi mente durante todo ese momento. Todo lo que hice, lo hice con una sonrisa en el rostro, estaba demasiado feliz. Salí del baño, vi hacia la ventana y un cuervo estaba parado en la orilla, ¿cómo hacía para abrir la ventana? Pero ya la presencia del cuervo me estaba empezando a fastidiar. Me acerqué, lo espanté y cerré la ventana con seguro. Hacía bastante frio, me tuve que poner medias y un suéter, ya el otoño había empezado. Me acosté y en lo único que podía pensar era en Adam, no sabía si conciliaría el sueño debido a la emoción, pero si lo hice. Me desperté a las 6.30 de la mañana, me levanté como todos los días. Me puse unos jeans desteñidos, unos zapatos deportivos, una franelilla verde oliva y un suéter beige y una chaqueta marron, ese día me recogí el cabello como una cola de caballo.
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Me fui a la universidad con Adriana, llegamos a la universidad de muy buen humor, ambas teníamos unas sonrisas radiantes, ella estaba preciosa, tenía mucho tiempo que no la veía tan feliz, ella no era de la clase de chica que saliera seguido con chicos y menos tener una colección de novios. Me estacioné donde siempre y para mi sorpresa Adam y Sam nos esperaban recostados del jeep negro que estaba el puesto del frente -Buenos días señoritas Torres_ vinieron hacia nosotras sonriendo, parecían un par de Adonis -Buenos días señores Vangarret_ Sam fue hacia mi hermana y Adam hacia mí -¿Cómo pasaste la noche? Por lo visto muy bien…_ Adam me dio un beso y me miró con dulzura, el sol hacía que brillaran sus ojos y resaltara su tono gris oscuro -¡Excelente!_ nos fuimos caminando tomados de la mano hacia el salón de clases. Pero antes de entrar le solté la mano sin que se diera cuenta. Lo más seguro Simon estuviera dentro y no creo que le cayera muy bien ver esa escena. Ambos entramos conversando casualmente y en efecto Simon estaba dentro del salón al igual que Vanessa, nos vieron, Simon hizo un gesto de molestia y Vanessa un gesto parecido pero era más de preocupación, Adam no se dio cuenta por fortuna. Tomamos nuestros puestos y saludé a Simon con la mano en el aire y una sonrisa nerviosa. Entonces saludé a Vanessa que estaba en el puesto de mi lado derecho -¿Qué haces con Adam? ¿Ustedes no estaban peleados o algo así? -Sí, pero resolvimos eso anoche, ahora somos novios…_ le guiñé el ojo -¡Alex! Te advertí que no estuvieras con él…_ Adam volteó a mirarla con una mirada fulminante. Que horrible se sentía, ninguno de mis dos mejores amigos quería a Adam -Si lo sé… ¿pero que cuento hay de Adam? ¿Qué es eso que me “separa” de él? él no para de decírmelo también_ lo dije en voz muy baja para que él no escuchara. La pupila de los ojos de Vanessa ocupaba gran parte del iris, era como un gato cuando se le dilataban las pupilas cuando estaban cazando -Será porque él sabe que no debe estar contigo, ese tipo no me gusta para nada Alex y lo sabes_ su expresión dulce habitual se había transformado a una agresiva -¡Ay por Dios, Vanessa! Ya empiezas a hablar como Simon… -¿Será porque tenemos razón?_ eso me dejó pensando, pero nuestra conversación la interrumpió la profesora Williams.
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Salimos de clase y yo salí corriendo al baño, me estaba orinando. Cuando salí del baño vi a cierta distancia a Phoebe, estaba hablando con Adam. Me dieron ciertos celos, pero no los suficientes como para armar un dramón, no me quise acercar a ellos, se veía que estaban discutiendo. Me fui caminando por el patio lateral que daba hacia mi edificio hacia el estacionamiento y en eso me alcanzó Simon -¡Alex! ¿Vas al estacionamiento? -Si… -Entonces acompáñame, tengo algo para ti…_ <<¿Algo para mí?>> ¿de qué se trataba? me tomó por la mano izquierda y corrimos hacia el estacionamiento hasta que llegamos a su camioneta_ ¡Sé que te va a encantar!_ abrió la puerta trasera de la camioneta y sacó una cesta de paja mediana del puesto de atrás, cuando la bajó era un gato blanco con un lazo rojo en el cuello_ Toma… es un regalo que quise hacerte, sé que te gustan muchos los animales y supuse que querrías una mascota_ extendió la cesta hacia mi -¿Para mí…? ¿Un gato? ¡Gracias Simon!_ lo abracé con el brazo que me quedaba libre_ es el mejor regalo que me has podido hacer…_ tenía una amplia sonrisa, se veía hermoso sonriendo -¿Vas camino a la escuela? -Voy a comprar un libro antes ¿por qué? -Necesito hablar algo contigo antes ¿podríamos? -Sí, claro…_ ¿que tenía que hablar Simon conmigo? -Vamos al parque, dame tus llaves, yo manejo_ le di las llaves de mi Mustang y me monté en el copiloto con la cesta con el gato dentro, encima de mis piernas. Lo iba acariciando_ ¿Que nombre le vas a poner? -Qué es…?_ levanté al gato para ver si era macho o hembra y era macho_ Se va a llamar Simba -¿Simba? ¿Como El Rey León?_ El Rey León era una de mis películas de Disney favoritas -Sí, desde niña amé esa película
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Llegamos al parque y dejé a Simba en la cesta en el puesto trasero. Entramos al parque y nos sentamos en nuestra banca en frente de la laguna del parque -A ver… ¿Qué es eso tan importante que quieres decirme?_ se puso algo nervioso, lo notaba en su mirada azul como el cielo, lo conocía demasiado. Miró hacia el cielo por un momento, me agarró ambas manos, entonces deduje que podía ser. <<¡Oh no!>> -Alex… Llevamos casi 5 meses conociéndonos y hemos compartido cosas geniales. ¡Eres la mujer más maravillosa del mundo! No sé si te has dado cuenta, pero yo te tengo situada en un lugar muy especial en mi vida… -Si yo también Simon…_ lo interrumpí con la idea de cortarle la idea pero él me interrumpió a mí -¿De verdad? Quiero decir, que eres demasiado importante para mí, te convertiste en alguien especial desde el día en que te conocí. Y no sé si te has dado cuenta, me imagino que sí. Pero ya no puedo callar más esto_ <<Aquí vamos….>>_ ¿Alex, quieres ser mi novia?_ <<Bang!>> ¡lo sabía! -Simon…_ le quité mis manos_ Simon…_ ¿qué le iba a decir?_ Simon… Tu eres un ser mega especial para mí, te adoro…_ su expresión cambió de repente -¿Pero…? -Pero no lo suficiente para ser tu novia, eres uno de mis mejores amigos Simon, y te adoro por eso. Además… tengo novio_ tenía que decírselo -¿Que tienes novio? ¿Pero quién? Por lo menos me hubieses contado, no se supone que eso es algo que sabe un “mejor amigo” así yo no hacía este numerito tan vergonzoso_ ¿cómo demonios le iba a decir? que era Adam -Simon… No hables así por favor, y no te lo había dicho porque pasó anoche cuando llegué a casa. Es Adam…_ su expresión triste pasó a ser de furia -¿Adam Vangarret? ¿Pero, por qué? ¿Por qué él? -Simon cálmate por favor_ le tome las manos_ no te pongas así… -¿Que no me ponga cómo? apenas te he visto hablar con ese tipo, y una de las pocas veces que te vi hablando con él te hizo llorar, eso no significa nada bueno
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Es un poco complicado de explicar… -Si ya me doy cuenta… -Simon, por favor, no te molestes conmigo, perdóname por favor…_ se calmó y su expresión volvió a ser triste -¿Por qué Alex? ¿Por qué lo elegiste a él?_ me sentía fatal, quería llorar_ Y yo pensando como un idiota que podía gustarte, incluso ver anoche que tu hermana y Sam hicieron el anuncio de su noviazgo eso me dio valor para hacer todo esto_ miraba al cielo_ Todo por nada_ dijo en voz baja pero no lo suficiente para no escucharlo -Simon, perdóname pero sabes que esto de los sentimientos es algo muy complicado y por desgracia no mandamos en ellos -Sí, yo me se ese discurso, tranquila_ me quitó sus manos y se levantó del asiento_ Yo te elegí a ti_ dijo apenas pudiendo entenderlo -¡Simon espera por favor! -No te preocupes. Ya se me pasara, pero ahora quiero estar sólo…_ me acarició la mejilla izquierda y se fue. Yo me senté soltando algunas lágrimas ¿cuánto daño le había hecho? Me quedé unos minutos sentada viendo el agua, solo recordaba mirada triste de Simon, yo no soportaba ver un hombre triste y mucho menos llorando. Se hizo la 1.30 del mediodía, me fui a la escuela, llamé a Adriana para que pasara buscando a Simba, no podía tenerlo mientras estaba con los niños. Recibí al otro grupo de niños de 3er grado ese martes a las 2.00 de la tarde, las dos horas transcurrieron casi igual que las de día anterior eran niños un poco más grandes pero el truco de los dulces funcionó de igual manera. Hablé con ellos sobre el juego de béisbol contra los niños de segundo y estuvieron de acuerdo, se mostraron entusiastas. A pesar de mostrarles el mejor de mis humores, en realidad me sentía mal, estaba deprimida, ¿ese era mi estado de ánimo cotidiano nuevo? Terminé la clase de los niños, caminé lento casi arrastrando los pies hacia el estacionamiento con la cara larga. Cuando vi hacia mi auto, Adam me estaba esperando recostado de él. -Qué cara traes… Debes estar cansada_ ¿cansada? No tanto la verdad, <<¿…será que le cuento a Adam?>>
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Sí, algo…_ le di un beso y abrí la puerta. Adam era el único que podía alegrarme en ese momento. Nos montamos y manejé camino a casa_ ¿cómo supiste a qué hora salía? -Le pregunté a Adriana…_ me puso la mano en el muslo derecho_ ¿qué te sucede, Alex? -Después te cuento, ¿sí? -¿Quieres ir a dar una vuelta? -Quiero ir al bosque, necesito respirar aire fresco_ me miró extrañado, sin duda sabía que algo me pasaba. Llegamos a mi casa y abrí la puerta anunciando mi llegada como nosotros solíamos hacer, ya se nos había vuelto costumbre obligada. Adriana bajó trotando por las escaleras con Simba en los brazos -Simba es una ternura de gato Alex… Hola cuñado…_ se dirigió a Adam con una sonrisa burlona y él se la respondió. Al ver a Simba me dio más nostalgia, me recordaba a Simon, era uno de los mejores regalos que había recibido en mi vida, Simon me conocía muy bien. Adriana me tendió los brazos para que yo cargara a Simba, era un gato grande -¿Desde cuándo tienen gato?_ Simba se inquietó un poco, lo acaricié para tranquilizarlo, brincó al suelo_ Creo que no le caigo bien…_ a decir verdad, Adam no era de la clase de chicos que le cae bien a todo el mundo, era muy mal encarado y serio, pero eso era lo que lo hacía irresistible. -Descuida, ya te agarrará cariño… -No soy como tú que todos te aprender a querer tarde o temprano_ me sonrió buscando sacarme una a mí y lo logró. Dejé mis cosas en mi habitación y bajé rápido sólo con el bolso pequeño donde llevaba una manta de rallas, la cámara y la linterna. Adriana y Adam estaban en la cocina charlando. Tomé un termo con agua de la nevera y llené otro con jugo de limón que había hecho Adriana; agarré unas galletas Oreo de la lacena y abrí la puerta trasera -Adri, volvemos en la noche, vamos al bosque a la laguna, cualquier cosa llevo mi celular. Vamos Adam…
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Capítulo 12 Nos echamos a caminar hacia el bosque tomados de la mano, <<¿por qué tenía que estar siempre tan frío?>>, no pronunciamos palabra alguna durante el camino, supongo que él respetaba mi silencio, sabía que algo me pasaba. Llegamos a la laguna en menos de 10 minutos, yo extendí la manta en la orilla justo delante las rocas donde me quedé dormida la última vez. Ambos nos sentamos sobre ella y nos recostamos de las rocas. Miré hacia el frente con la mirada perdida, ya el sol estaba empezando a ocultarse -¿Qué sucede Alex? Has estado callada desde que te fui a buscar a la escuela, ni siquiera te despediste de mí en la universidad…_ no recordaba eso, de él hablando o discutiendo con la pesada de Phoebe, “su ex” -Lo de la universidad, discúlpame, salí corriendo al baño cuando terminamos con Historia, cuando salí del baño te vi discutiendo con Phoebe y no quise interferir…_ esbozó una sonrisa de placer y no me dejó terminar -¿Celosa Alex? ¿Por eso estás así? -¡No seas idiota!_ lo miré con algo de rabia, pero cuando me encontré con sus ojos era como si me hechizara y se me quitara el disgusto, sus ojos brillaban, terminé riéndome, pero devolviéndome a la melancolía otra vez_ No me dejaste terminar, no me acerqué porque supuse que ella no querría que lo hiciera, además que no estaba de ánimos para discutir con nadie. Si me dieron un poco de celos, es normal, pero confío en ti
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -¿No quieres saber de qué hablábamos? -La verdad no, eso es asunto de ustedes… como te dije, confío en ti…_ ese era uno de mis principales defectos, confiaba demasiado en la gente -Entonces si no estás así por mi charla con Phoebe, ¿qué es lo que te pasa entonces?_ mi mente se debatió entre contarle o no a Adam, no quería que reaccionara violentamente. Nunca lo había visto peleando, solamente con Simon, pero su apariencia era de chico violento y rudo -Es por Simon… -¿Mazzocca…? ¿Qué te hizo…?_ la mandíbula se le endureció y la mirada se le incendió, pero no alzó el tono de voz, sonaba “tranquilo” -Más bien ¿qué le hice yo a él? -Ahora sí que no entiendo nada…_ recordar la escena no me hacía mucho bien que digamos. Mi mente era como una cámara fotográfica o filmadora, todo lo recordaba exacto sin importar el tiempo que pasara. Era una de mis mejores cualidades. -Después que te vi hablando con Phoebe decidí irte a esperar en el estacionamiento, cuando estaba caminando hacia allá, Simon me alcanzó y me llevó a su camioneta porque me tenía un regalo, Simba mi gato, después me dijo que quería hablar conmigo y nos fuimos al parque, me dijo que estaba enamorado de mí y me pidió que fuera su novia…_ Adam me miró con atención y sonrió cuando terminé la frase -¿Con que se atrevió…? Había demorado, y para mi fortuna lo hizo tarde, yo me le adelanté_ siguió esbozando su hermosa sonrisa, pero eso me hacía sentir mal -Adam, a mí también me alegra que me hayas pedido ser tu novia, eso me hace feliz, pero no sabes cómo me sentí cuando me estaba diciendo todo aquello, y más cuando le dije que estaba enamorada de otro y ese otro eras tú, y que además era tu novia. Le hubieras visto la cara, era como si estuviera viendo su corazón en mis manos como se despedazaba. Simon es mi mejor amigo y lo quiero mucho y no quiero lastimarlo, pero ya lo hice. Se fue molesto, no sé si llegue a perdonarme o si vuelva a ser el mismo conmigo…_ empezaron a brotar algunas lágrimas de mi rostro y Adam me abrazó de inmediato
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -No llores, odio verte llorar, no lo soporto… Él tiene que entender tus sentimientos tarde o temprano, no te preocupes. Aunque odio admitirlo sé que lo quieres y él a ti, sólo lo acepto porque sé que daría su vida por ti al igual que yo y te protege incluso de mí. Eso lo hace buen tipo -Eso es cierto… Ojalá se mejore pronto, no voy a soportar verlo así de nuevo conmigo, me parte el alma_ Adam me soltó y me dio un beso_ ¿Por qué siempre estás tan frío?_ la piel se me erizó -No lo sé… digamos que se me dañó el termostato_ ambos reímos a carcajadas. Nunca lo había visto reír así, era tan perfecto. Era como si lo sintiera mío, pero en realidad nadie nos pertenece. Saqué la cámara del bolso -Quiero tomarme las primeras fotos contigo, así tendré nuestros primeros recuerdos como novios y tendré como mostrarle a mis amigos de Venezuela y mis padres quien eres_ nos tomamos varias fotos juntos y por separado era muy fotogénico. Charlamos alrededor de una hora más, era tan relajante estar allí en la laguna, un lugar que me daba tanta paz y con él a mi lado. Ese momento lo iba a guardar en mi memoria. Regresamos a la casa a eso de las 7.00, tomados de la mano, hacía bastante frio, Adam se quitó su chaqueta y me la puso, sólo se quedó en franela -Adam estoy bien, quédate con tu chaqueta, te vas a congelar, solo traes una franela de algodón debajo -Yo estoy bien, tú tienes frío, no me voy a congelar_ era tan protector y caballeroso a veces, que me encantaba. Llegamos a la puerta trasera de mi casa, abrí la puerta y él me tomó del brazo_ Hasta mañana… -¿No vas a pasar? -No, tengo tareas que hacer por si no lo recuerdas -Cierto, yo también debo ponerme en esas. Que descanses mi príncipe_ <<...mi príncipe…>> era el mejor adjetivo que podía adjudicarle a Adam, era mi príncipe particular, aunque me di cuenta que sonaba patético, nunca fui de esas ridículas que decía esas ridiculeces -Igual mi princesa, hasta mañana…_ me besó dulcemente con sus labios suaves y carnosos, pero fue un beso breve. Cada vez que lo besaba sentía que me iba a desmayar. Le di su chaqueta y se fue.
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Me quedé parada en la puerta viendo cómo se iba por el costado de mi casa, desapareció de mi vista; hizo una brisa helada, voltee al bosque y vi una silueta pero esta vez no era un hombre sino una mujer, el viento alborotó un poco mi cabello arrojándomelo a la cara, me lo quité y vi al bosque, ya no había nadie. Me terminé de quitar el cabello de la cara y un cuervo venía volando hacia mí, pero venía directo a mi cara, me golpeó en la cara haciendo su sonido habitual, trate de golpearlo con el bolso, pero él se ensañó conmigo, abrí la puerta rápido y la cerré de forma que el cuervo no podía pasar. <<¿Qué demonios?>>. Entré y tenía los brazos rasguñados, pero nada grave, solo eran rasguños superficiales poco profundos, gracias a la chaqueta que tenía puesta, si no las heridas hubieran sido peores. Me quité la chaqueta rota y el bolso, lo puse en el mesón de la cocina. Busqué en la despensa donde estaba guardada la caja de primeros auxilios y me limpié los rasguños con alcohol y cicatrizante. En eso apareció Adriana -¿Qué te paso? ¿Te caíste? -No, un estúpido cuervo me ataco afuera -¿Y por qué? -¿Yo que voy a saber Adriana? se enloqueció y voló hacia mí rasguñándome con las patas_ la verdad era extraño cuando un ave te atacaba porque cuando se sentían en peligro o para defenderse de su depredador. Pero yo no le había hecho nada a ese cuervo. Me ardían los rasguños Al día siguiente cuando llegue a la universidad, Sam y Adam nos esperaban a Adriana y a mí como el día anterior. Caminamos a nuestros salones de clase, yo iba con Adam tomada de la mano, en cuanto llegamos al salón Simon nos miró, pero lo hizo con tristeza, y Vanessa con algo de obstinación. Simon se fue a los puestos de atrás, sentí que me quebraba por dentro, no soportaba esa situación, le sonreí forzadamente a Simon antes de sentarme en mi lugar, pero él no me respondió la sonrisa. ¿Cómo iba a soportar eso y por cuánto tiempo Simon estaría así conmigo? Era la mañana del 30 de octubre, ya era pleno otoño, los arboles estaban quedándose sin hojas, la mayoría de las hojas estaban en el suelo, era fabuloso ver las hojas color naranja en el suelo, nunca había visto un otoño en mi vida. Ya Adam y yo teníamos 1 mes de novios y Simon continuaba sin hablarme, solo se limitaba a saludarme, era como si se hubiera volteado la situación, ahora Simon quien no me hablaba y Adam estaba conmigo incondicionalmente <<¿de que se trata todo esto?>> lo único que sabía era que yo sufría por tenerlos lejos de mí. Por todas partes había adornos de
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Halloween, ya que mañana sería la noche más espeluznante y donde se concentran todas las energías, según los astrólogos y esotéricos era la noche más poderosa del año. Me fui al estacionamiento frontal sola, Adam me dijo que tenía que hacer unas cosas, que pasaba buscándome por la escuela en la tarde, cuando estoy llegando a mi auto una voz femenina me detuvo -¡Alex…!_ era la voz de Vanessa, voltee y Simon venia corriendo hacia mí. Para mi sorpresa me abrazó -¿Simon?_ quería sentirme feliz pero sobre eso predominaba la sorpresa y la duda_ ¿Qué pasa? -Cuanto te he extrañado… -Tú no sabes cómo te he extrañado a ti… ¿Pero por qué esto tan de repente? -Digamos que no estaba dispuesto a seguir torturándome, algún día tengo que entender que estás con Vangarret y no conmigo, supongo que no podemos tener todo lo que deseamos en la vida_ en eso tenía la mayor de las razones -¡Simon!_ lo abracé de nuevo_ no sabes lo feliz que me haces, no sabes cuánto sufrí por tu culpa_ te di un golpe por el brazo derecho_ fue un mes entero sin ti y tenía muchas cosas que contarte y compartir contigo y no estabas tonto -Ya iremos recuperando poco a poco ese tiempo perdido. Por cierto ahora en la tarde es el partido final del Torneo Naranja y quiero que estés -Sabes que siempre estaré para apoyarte, apenas salga de la escuela me vengo corriendo Me fui a la escuela temprano para organizar en un salón que me había prestado el director para hacer mi actividad de ese día. Ese miércoles tenía planeado decorar un poco el salón con cosas de Halloween y hacer una sesión de cuentos de terror para los niños. A pesar que Samantha era la más cobarde en ese sentido, todos los demás se emocionaron delante de la idea de saber que ese día estaría dedicado para ello, compré unas calabazas de plástico en la tienda que está cerca de casa y varios paquetes de chocolates y dulces, el Halloween era una de mis tradiciones americanas favoritas y sabía cómo lo celebraban.
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Se hicieron las 2.00 y los niños de 2do grado llegaron, Claire tocó la puerta, yo tenía puesto unos jeans negros y un cuello largo igualmente negro; les abrí la puerta con una de las calabazas de plástico en la mano llena de dulces -¿Dulce o truco…?_ Todos los niños traían unas bolsitas de papel decoradas al estilo Halloween que yo les había puesto a hacer la clase anterior. Todos sonrieron y pasaron de uno en uno mientras yo depositaba dos dulces en sus bolsas -Hola Alex -Hola Claire, ¿qué tal todo? -Muy bien… los niños me traían loca desde que entraron a clase -Digamos que los dulces y Halloween son una buena mezcla Sentamos a los niños en círculo como siempre solía hacerlo y yo me senté entre Albert y una niña llamada Emma -¡Hola chicos…! Feliz Halloween por adelantado…_ todos estaban sentados en posición de indio expectantes -¡Hola Alex…! -Bueno como todos saben mañana es Halloween… ¿quién me puede decir que es Halloween?_ Jesse levantó la mano -Es cuando salen todos los monstruos a asustarnos y vemos películas de terror -¡Ja! Así es Jesse… ¿pero ustedes saben que significa realmente el Halloween?_ todos negaron con la cabeza_ Como dice Jesse es cuando salen todos los monstruos a asustarnos, pero hay mucho más que eso en el Halloween. ¿Ustedes saben que son los astrólogos?_ Chris levantó la mano_ Dime Chris… -Son los que estudian los planetas Alex… -Bueno casi… esos se llaman astrónomos, los astrólogos son los que leen el tarot, te predicen el futuro según lo que le dice el espacio. Ellos dicen que en la noche de Halloween, especialmente a las 12.00 de la medianoche es cuando estamos en un el punto más poderoso que nos ofrece el espacio exterior, y todas las energías se juntan_ los niños me veían con atención y los ojos abiertos como
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO platos, incluso Claire_ ¿Ustedes sabían que en países como México el 1ero de noviembre es el día de los muertos?_ algunos negaron con la cabeza_ es un día que conmemoran a sus seres queridos fallecidos. ¿Pero saben algo? Yo siempre les soy sincera en lo que puedo, pero Halloween lo inventaron unos empresarios para vender dulces, es un día tan comercial como San Valentín -¿Por qué Alex?_ Samantha intervino -Ustedes saben que el ser humano es una máquina de hacer dinero y siempre busca excusas para hacer más, y debido a la teoría de los astrólogos que les dije de las energías en la media noche de Halloween, decidieron crear un día entero de espantos. Así que no deben temer de ningún monstruo que venga a atacarlos, son solo leyendas, recuerden que nos estamos formando para ser niños valientes. ¿Alguno de ustedes se sabe alguna leyenda americana?_ yo me sabía varias leyendas urbanas tanto americanas como latinas. Un niño llamado Drew levantó la mano -Hombres lobo Alex… -¿Hombres lobo? Una de las más sonadas Drew. ¿Sabes que es un hombre lobo? -Un hombre se convierte en lobo cuando hay luna llena -Exactamente. Según la leyenda, cuenta que un humano se convierte en hombre lobo cuando es mordido o rasguñado por otro hombre lobo. Cada noche que haya luna llena, este se transforma y pierde el control buscando victimas para comer su corazón_ todos estaban boquiabiertos_ la única forma de matar a un hombre lobo es…_ Chris me interrumpió -…disparándole una bala de plata en el corazón…_ su mirada estaba perdida al mirarme -¡Correcto Chris! A ver, ¿qué leyenda te sabes tú…? -Los Wendigos…_ <<¿Wendigos?>> de casualidad yo sabía que era un Wendigo -¿Wendigos, Chris? ¿Qué sabes sobre los Wendigos? -Sólo que son caníbales, a veces sueño con ellos…_ ¿cómo un niño de 8 años podía soñar con seres como los Wendigos?_ sabes algo de ellos Alex? -La verdad muy poco, sólo sé que antes de ser denominados Wendigos, estos eran indios esclavos que no comían ni bebían agua, los blancos los explotaban hasta dejarlos morir de hambre y de sed. Hasta que locos de hambre una vez un grupo de estos indios se comieron a varios terratenientes,
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO convirtiéndose en caníbales, o sea que comen humanos. En la actualidad se dice que existen, que cazan una vez al año humanos y los encierran en un lugar seguro y los mantienen vivos hasta que les de hambre y se los comen vivos. Hasta donde sé son seres muy feos y esqueléticos, viven en los bosques y cazan cuando es primavera_ me di cuenta que había dado demasiada información, la cara de los niños estaba casi pálida_ Pero como les dije, esas son historias nada más. Las probabilidades de que seres como los Wendigos existan en realidad son mínimas, ya que sólo son contadas por personas que escucharon la historia de otras personas, pero nunca de una víctima sobreviviente_ pensaba cortar el tema pero Chris volvió a hacerme otra pregunta. Él era uno de los pocos que no estaba espantado delante de mi historia de los Wendigos, era un niño bastante serio para su edad -¿Alex y sabes algo sobre los vampiros?_ <<¿Vampiros?>> -¿Vampiros? Ahora si me hablas de cosas que conozco, claro que se de vampiros, son la leyenda más antigua que conozco, la más conocida y explotada por cineastas y escritores de todas las décadas_ la mayoría cambió un poco su expresión asustada a una de interés_ Los vampiros son mis favoritos para serles sinceros. Les voy a resumir lo que sé: los vampiros son seres que se alimentan de la sangre de su víctima…_ desee no decir sangre, porque la simple palabra espantaba a cualquiera_...no se pueden exponer al sol, ni pueden ver una cruz de plata, ni recibir agua bendita_ decidí contarles la vieja leyenda común_ ¿Pero sabes de donde nació esta leyenda de vampiros en realidad Chris?_ negó con la cabeza_ En los años de 1600 y algo (si no me equivoco), en un país llamado Rumania, vivía un conde de la realeza que se llamaba Dracul, quien llevado por la ira mataba hombres y ensartaba sus cabezas en palos en señal de victoria en las guerras y bebía su sangre en vasos para recibir la fuerza del guerrero a quien le pertenecía esa sangre. En Europa hay muchas historias de vampiros como en Alemania, Hungría, Rumania, etc. En uno de esos países había una mujer de la realeza que mandaba a matar doncellas y bebía su sangre para adquirir su belleza y no envejecer. Eran viejas creencias…_ Contar ese tipo de historias me fascinaba, vi a los niños y estaban atentos pero con expresión de miedo, Claire me miró diciéndome claramente que tenía que parar, y en efecto tenía que ser así, había dicho mucho la palabra “muerte” y “sangre” y eso no era bueno para unos niños_ Creo que ya es suficiente de leyendas por hoy. Les traje una película de terror para ver hoy_ la mayoría sonrió. Les había llevado “Monster House”, era una película de terror para niños, una caricatura en 3D. Les puse la película, todos estaban comiendo sus dulces y atentos a la película. En ese momento vi a Chris a un extremo de salón viendo la película tranquilo con pose seria, entonces recordé las irregularidades que presentaba su personalidad: los dibujos de Van Helsing, los colores oscuros con que dibujaba y se vestía, y lo nuevo
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO de hoy que era saber de la existencia de los Wendigos y su interés por lo vampiros_ Claire… ¿cómo es Chris normalmente en clase? -Es un niño muy especial e inteligente, dulce y muy serio -¿Lo suficientemente serio para su edad, o demasiado serio para su edad? -Demasiado serio para su edad. Pero eso es debido a las cosas que ha pasado, se ha mudado varias veces de ciudad desde que su madre falleció. Por lo que se, su madre murió cuando él tenía 4 años, supuestamente murió poseída o algo así, disculpa pero soy católica y no creo en esas cosas -Claro… Te entiendo…_ <<¿Poseída?>> eso me erizó la piel Se pasó la hora que quedaba y sonó el timbre de salida -Bueno niños ya nos tenemos que ir -Pero no se ha terminado la película Alex… -Lo sé Albert, les prometo ponérselas completa la próxima semana_ todos se levantaron con caras un tanto decepcionadas. Me quedé a recoger todo y lo metí en la caja que traje, se me hicieron las 4.40, ya había llamado a Adam para avisarle que me iba a demorar, que me esperara en la casa. Salí con la caja a cuestas y fui al baño a cambiarme la ropa, el negro no me favorecía mucho, me puse una chemisse amarillo pálido, me dejé el jean negro, me puse un suéter blanco con una chaqueta negra encima y una bufanda, hacía algo de frío. Salía hacia el estacionamiento y vi en la banca de la entrada del colegio sentado a Chris con Claire, dejé las cosas en mi auto y fui a ver -Hola Chris ¿Qué haces aquí todavía? -Se le debió hacer tarde a su padre, a veces llega tarde a recogerlo_ me dijo Claire -¿Quieres que te haga compañía?_ asintió con la cabeza_ Claire si quieres vete a tu casa, debes estar cansada, tranquila, yo me quedo con Chris hasta que lleguen por él -¿Segura? -Claro…Ve a descansar, nos vemos el lunes_ ella se fue y yo me quedé con Chris charlando_ ¿Cómo se llama tu padre?
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Benjamin Allen -¿Y en que trabaja? -Es corredor de seguros, y no es mi padre, es mi padrastro -¡Oh! Ok…_ no quise preguntarle por su verdadero padre, no debía ser una bonita historia. Chris hablaba como un adulto y eso no me gustaba. Se hicieron las 5.00 p.m._ ¿Chris te sabes el número del celular de tu papá? -Sí, lo tengo anotado en mi cuaderno_ sacó un cuaderno y me mostró la parte trasera en la última hoja del cuaderno. Saque mi celular y llamé al número -¿Señor Allen? -Sí, ¿quién habla? - Es la maestra de Christian -¡Oh sí! Discúlpeme es que se me complicaron unas cosas aquí en el trabajo, ya voy saliendo para la escuela a recoger a Christian -Señor Allen, si me permite puede irse a su casa y yo llevo a Chris hasta allá -Oh no señorita… eso sería demasiado… -No se preocupe, de todas formas necesito hablar un asunto con usted -En ese caso, está bien, la espero en mi casa, queda en Southwind Avenue, Christian sabe la dirección -Perfecto, vamos saliendo para allá_ quedaba a 20 minutos de allí, quedaba en los vecindarios casi a las afueras de la cuidad Manejé hasta la casa de Chris, hacía frío, Chris no habló casi por el camino -¿Que tienes que hablar con mi padre Alex? -Cosas de la escuela Chris…_ pero sabía que Chris era astuto no se creería esa mentira, pero debía intentarlo
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Llegamos a la entrada de su casa, era color beige con detalles en azul marino, era pequeña, un Ford Fiesta modelo 2002 estaba estacionado un poco más adelante. Bajamos del auto y me dispuse a tocar la puerta, pero Chris la abrió, obvio era su casa -Pasa Alex… ya llamo a papá…_ me quedé parada en la entrada de la casa en la parte de adentro, la casa tenía pocos detalles, era de esperarse cuando había ausencia de una mujer en la casa. Entonces el señor Allen salió de algo que parecía una pequeña oficina -Buenas tardes señorita, mucho gusto, Benjamin Allen_ era un tipo delgado, de unos 40 años, cabello negro y ojos cafés de expresión cansada, llevaba una camisa de lino manga larga blanca con los 2 últimos botones desabrochados y un pantalón de gabardina gris oscuro, zapatos de marca, a pesar de su expresión demacrada, tenía “buen aspecto” -Buenas tardes señor Allen, mi nombre es Alexandra Torres, soy la maestra de Chris_ estrechamos nuestras manos derechas, Chris estaba detrás de él -Gracias y disculpe por tomarse la molestia de quedarse con Christian hasta estas horas y por haberlo traído hasta acá. Pero se me complicaron las cosas en el trabajo, hubo otro asesinato en el pueblo y la cuestión del seguro de vida de la víctima se complicó un poco_ <<¿Otro asesinato?>> -Chris, por favor nos puedes dejar a solas a tu padre y a mí, tenemos cosas de adultos que hablar_ me incliné hacia Chris, le acaricié la mejilla izquierda -Si Alex, nos vemos el lunes, recuerda tu promesa de terminar la película -Seguro…_ le sonreí y subió corriendo las escaleras_ Bien señor Allen, tenemos que hablar sobre Chris -Por favor tome asiento, ¿pasa algo con Christian? ¿A dado algún problema en la escuela? Él me ha hablado mucho de usted, le gusta mucho sus clases -De verdad me alegra saber eso, después de todo estoy para divertirlos un poco. Y no se trata de algún problema que esté dando en clases. Chris es un niño muy tranquilo e inteligente. Se trata de algo que me preocupa de Chris -¿Qué pasa con Christian señorita Torres? Me está preocupando… -Por favor llámeme Alexandra o Alex, y es algo que he estado observando en todos estas semanas que llevo dándole clases a Chris. ¿Chris ha sufrido traumas?
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Ehm… presenció la muerte de su madre y nos hemos mudado varias veces desde entonces, Christian ha cambiado un poco, ya casi no habla como antes, de hecho es un poco serio para su edad, pareciera que maduró violentamente -Señor Allen, yo no soy psicóloga o algo parecido, pero se algo del tema, dentro de mis actividades esta desarrollar la sensibilidad y la creatividad e imaginación del niño, Chris suele vestirse con colores muy oscuros para su edad, cuando dibuja lo hace con colores fuertes y sabe demasiado para mi gusto sobre monstruos o leyendas urbanas. Puede que se deba a la muerte de su madre. Disculpe, pero ¿podría decirme como sucedió?_ su expresión cambió a ser como si lo estuvieran puñaleando -No me es muy grato hablar de eso, señorita Torres -Descuide, solo interfiero porque la verdad me preocupa Chris, le he tomado mucho cariño y me gustaría ayudarlo. Pero sé que se no es de mi incumbencia y si no desea contármelo, lo sabré entender -Lo entiendo. Pero es que… Es que la historia es un tanto fuera de lo común, no fue una muerte normal -Tengo entendido que es padrastro de Chris, ¿es cierto? -Sí, me casé con su madre cuando él tenía 1 año -Por favor, haga un esfuerzo por recordar que paso ese día la muerte de su madre -Bien. Se llamaba Emily, era hermosa y tan viva e inocente, tenía 22 años cuando la conocí, ya tenía a Chris -¿Qué edad tenía cuando tuvo a Chris? -20, casi 21, era joven pero llena de muchos tormentos -¿Tormentos? ¿Cómo cuáles? -Su madre me contó en una oportunidad que antes de su embarazo atravesaron un infierno, ya que fue poseída por un demonio o algo así y pasó gran parte de su embarazo poseída. Después que nos casamos habían noches que ella no podía dormir, decía que veía demonios por todas partes, que
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO querían poseerla de nuevo y llevarse a Chris, me pedía desesperadamente que lo protegiera…_ oír eso me espeluznaba, “Demonios” era algo que realmente me asustaba -¿Eso sucedía con frecuencia? -Sí, cuando Chris tenía cuatro años fue que ella murió. Emily y yo estábamos durmiendo en nuestra habitación, escuchamos que Chris gritó desde su cuarto, salimos corriendo a ver que le sucedía, estaba llorando sentado en su cama, Emily cayó en el suelo retorciéndose con los ojos en blanco y hablando en algo como en otro idioma. Yo salí a abrazar a Chris, estaba muy asustado, nos quedamos viendo como su madre se retorcía en el suelo hablando con una voz extraña y en otro idioma, pero había oportunidades donde ella era la que hablaba y decía que no se lo llevara. No resistió y murió en unos minutos…_ respiró hondo y le salieron unas lágrimas_ fue horrible…_ <<¡Oh por Dios!>> yo de por si me asustaba ver películas de posesiones demoniacas, pero oír una historia real me ponía peor. Sin embargo tenía que mantener el control -Lo siento mucho señor Allen, me imagino lo fuerte de la situación. Le creo… -La mayoría de la gente dice que esto es basura, incluso la iglesia se guarda estos sucesos. Nunca llegaron a exorcizar a Emily porque pedían una cantidad de pruebas de que en realidad estaba poseída. ¿Cómo va a ser alguien capaz de inventar algo semejante? -Sí, me lo imagino…_ cuando escuché otra vez el nombre de Emily, me dio escalofríos_ ¿En qué fecha fue esto más o menos? ¿Y el verdadero padre de Chris dónde está? -Nunca supimos del padre de Christian, Emily nunca quiso hablar de él, ni siquiera su madre sabía -Mmmm… entiendo. ¿Y Chris presenta pesadillas continuas? Porque me ha dicho que sueña con personajes como Wendigos y vampiros -Sí, la mayoría de las noches se despierta gritando, ya no sé qué hacer, es un trauma que le quedó, el psiquiatra dice que le va costar recuperarse, fue una muerte paranormal que él presenció así que no será fácil. Me recomendó llevarlo a una escuela que le diera seguridad y que pudiera desarrollarse junto a otros niños, cuando supe que tendría una materia como la que usted imparte me pareció buena idea, yo no tengo mucho tiempo para sacarlo al parque, y la verdad ha cambiado mucho desde que toma sus clases
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -¿De verdad? Me alegra estar contribuyendo para la recuperación emocional de Chris_ me levanté del mueble_ Bueno señor Allen, fue un placer pero ya me tengo que ir, es un poco tarde -El placer es mío, y en lo que esté en mis manos, estoy dispuesto a ayudar a Christian para que se recupere y sea el niño de antes. La acompaño hasta la puerta_ cuando iba hacia la salida vi una fotografía de Chris de bebé, el señor Allen y la que debía ser Emily cargando a Chris -Que tenga buenas noches señor Allen, por favor me despide de Chris
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Capítulo 13 Pasamos las vacaciones navideñas en Venezuela con mi familia, había olvidado cuanto extrañaba todo aquello. La mañana del 8 de enero salimos al aeropuerto, la sensación era completamente distinta a cuando nos fuimos en junio; la sensación de entonces no era de suma tristeza por irme de casa para encontrarme con algo desconocido, ahora era de irme de mi país natal, de casa de mi familia, para irme a “mi casa” a mi nuevo hogar, a continuar mi vida que hasta los momentos había sido feliz y placentera. Nos despedimos de nuestros padres y de Jennifer, Eduardo no había regresado de Panamá, me iba triste por no haberlo visto. A mis padres se les hacía igual de difícil dejarnos ir otra vez, se notaba que les hacíamos falta y los vimos tan felices en esos días que estuvimos con ellos -Cuídense mucho, Alex_ me decía mamá mientras me abrazaba y nos dio un “paquetico” a Adriana, Andrés y a mi_ Es para que los proteja_ los abrimos y era una cadena de plata con un dije cromado de Cristo Crucificado, bastante delicado -Gracias mamá
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Recuerden encomendarse a San Miguel Arcángel para que los proteja_ mi mamá era muy devota a los arcángeles y ángeles, en un largo momento de su vida ella practicó la metafísica, yo era niña, tendría unos 8 años cuando yo la acompañaba a los foros y reuniones del grupo metafísico que quedaba cerca de casa. … Llegamos a Chicago a eso de las 7.30 de la noche, desembarcamos el avión y estaba ansiosa, necesitaba ver a Adam, aunque no había hablado con él desde antes de año nuevo, Adriana si había hablado con Sam y le dijo que iría a recibirnos al aeropuerto. Salimos del pasillo de desembarque y Simon estaba parado a unos metros de distancia pero de frente a nosotros, ambos salimos corriendo a nuestro encuentro, yo solté el bolso, le salté encima para que me abrazara y me cargara como siempre lo hacía, me sentía como una niña cada vez que lo hacía, estaba repleta de felicidad por volverlo a ver -¡Simon! Cuanto te extrañé… -Y yo a ti Alex….._ me soltó y me puso de nuevo en suelo -¡Pero que guapo estás…!_ subí ambas cejas sincronizadas un par de veces y le guiñé el ojo, lo hice sonrojar -Digamos que tú no estás nada mal…_ me tomó la mano derecha y me hizo dar una vuelta en el mismo sitio. Miré alrededor en busca de los hermanos Vangarret y no vi a ninguno de ellos, ni siquiera Vanessa estaba allí. Andrés y Adriana saludaron a Simon -Simon, ¿no has visto a Adam o a Sam? -No, tengo mucho tiempo sin verlos a ninguno de los dos_ Adriana y yo nos vimos -Pero es extraño, Sam quedó en venir al aeropuerto_ dijo Adriana algo molesta, yo también empecé a molestarme
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Espero no les haya pasado nada…. Hablando de personas desaparecidas, Simon, ¿y Vanessa? -No ha regresado aun Nos fuimos a Sioux Falls hablando sobre nuestras navidades, yo iba en el asiento del copiloto, Adriana y Andrés iban en la parte de atrás -¿Y Simba? -Está bien, en casa con mi tía Rachel, se ha portado muy bien, pero me da la impresión que te extraña porque a veces está buscándote por mi casa y maullando a todo momento -Extraño, él no maúlla tanto, solo cuando tiene hambre y su plato está vacío. Vamos a recogerlo después que dejemos todo en mi casa -Claro… -Así aprovecho y saludo a tu tía -Y así conoces a mis primos que llegaron_ todo el camino a pesar que iba hablando con los muchachos, Adam no se me salía de la mente, ¿que le había sucedido? Llegamos a casa, Simon nos ayudó a bajar el equipaje y a llevarlas adentro, tomé un poco de agua en la cocina, tomé mi bolso para ir con Simon a su casa a recoger a Simba. Llegamos a casa de Simon, todas las calles estaban casi solas, ya eran las 10.45 de la noche; nos bajamos de la camioneta de Simon y entramos a su casa. -¡Tía Rachel!_ Simon llamó a su tía. Ella no tardó en aparecer con dos muchachos escoltándola -¡Alexandra! Querida regresaste… -¿Cómo está señora Rachel? -¿Alex, cuantas veces te voy a decir que no me digas “señora”¿ me siento como una anciana_ la tía de Simon era bastante joven, tenía unos 38 años, y ella detestaba tanto como yo el exceso de formalidades -Está bien… Rachel…_ le dije sonriendo
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Alex… Ellos son mis primos que llegaron desde Liverpool. Él es Gabriel…_ este era un muchacho bastante agraciado, con cara de expresiones dulces, guapo, de unos 28 años, cabello negro, ojos oscuros y piel clara y complexión delgada, apenas se asomaban unos músculos definidos en sus brazos -¡Hola Gabriel! Mucho gusto en conocerte -Igualmente Alex -…y él es Miguel_ este era de expresiones duras, serias, sin embargo me dedicó una sonrisa amable. Tenía el cabello castaño medio, ojos verdes oscuros, cara de facciones perfiladas, tenía un “candado” en su boca y algo de barba, mucho mayor (no demasiado) que Gabriel, éste tendría unos 30 y algo -¡Hola Miguel! Igual mucho gusto en conocerte -El gusto es mío -Tienen unos nombres bastante inusuales para ser ingleses -No lo somos, somos italianos, de Milán, solo vivíamos en Liverpool desde hace un tiempo y decidimos mudarnos a acá para renovar ciertas cosas_ dijo Gabriel -¿Renovar? Buena frase, digamos que siempre que cambiamos algo es para “renovarnos”. No sé si sea la mejor persona para decirles esto, pero bienvenidos a Estados Unidos y a Sioux Falls_ les dediqué una ancha sonrisa y ellos me la devolvieron -Gracias Alexandra, y si creo que seas la mejor, Simon nos ha hablado mucho de ti_ dijo Miguel me sonrojé un poco, pero me di cuenta que no era la única, Simon los vio con cierto desconcierto y abriendo los ojos como platos como diciéndole con éste gesto a Miguel que había hablado más de la cuenta. -Voy a buscar a Simba_ dijo para disimular la escena -¿Y cómo les fue por Venezuela, Alex?_ dijo Rachel -¡Estupendo! Estuvimos compartiendo con nuestra familia y con nuestros amigos, la pasamos muy bien, pero también extrañé mucho todo esto -Me imagino… Simon me ha dicho que te adaptas bien a las cosas y rápido
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Sí, me gustan las cosas nuevas, los cambios siempre traen algo bueno -O tal vez no…_ dijo Miguel -Prefiero confiar en que si, Miguel_ le sonreí, pero él no lo hizo -Qué lindo crucifijo llevas_ dijo Gabriel mirando mi cuello con gran interés -Gracias, me lo regaló mi madre -Ese crucifijo significa tantas cosas… por lo visto eres religiosa -Tanto como religiosa… No, creo en Dios, estoy bautizada, hice la primera comunión, rezo seguido, pero no soy fanática, ni de las que va todos los domingos a misa. Me parece que podemos demostrar nuestra fe haciendo buenas obras en nuestra vida diaria y agradeciéndole a Dios todo los que nos da_ todos me miraban impresionados -Tienes razón, todo debe tener un equilibrio_ dijo Rachel. En eso llegó Simon Simba en los brazos y yo lo cargué enseguida -Hola bonito… Qué lindo estás, parece que te han dado mucho que comer aquí… dile gracias y despídete de ellos, Simba_ le agarré la patita derecha e hice como si se estuviera despidiendo_ gracias por cuidarlo -Por nada, después de todo es como nuestro hijo y a mí me tocaba cuidarlo por unos días_ dijo Simon -¡Vaya hijo el que tenemos…!_ todos nos reímos_ Yo me voy, ya es tarde y no quiero incomodarlos, deben estar cansados, y yo para serles sincera estoy muerta por el viaje -No eres ninguna molestia Alex, sabes que puedes venir las veces que quieras y cuando quieras, deberías venir a visitarnos más seguido y así conversamos un poco -Lo haré pronto Rachel, lo prometo. Nos vemos luego chicos, un placer conocerlos_ me despedí, Simon y yo nos fuimos a la camioneta. Nos montamos y Simon condujo a mi casa -¿Que te parecieron mis primos? -Geniales, son muy amables e igual de guapos que tú…_ le agarré la mejilla derecha como si fuera una señora fastidiosa que le agarra las mejillas a un niño gordito. Él rió a carcajadas
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Llegamos a mi casa y estaba una Ford Explorer azul marino parada en la entrada de mi casa, esa era la camioneta de Sam -Parece que tienen visita…_ dijo algo mal humorado. A mí se me salía una sonrisa involuntaria, no quería incomodar a Simon, pero sabía que Adam estaba adentro esperándome en eso sacó de su bolsillo una cajita con un lazo de regalo aplastado_ Feliz navidad, algo retrasado_ y me dio el pequeño regalo -¿Para mí?_ me sentí un poco mal porque no le tenía “un regalo de navidad” sólo le había traído unas cosas de Venezuela_ ¡Gracias Simon! Me agarraste desprevenida, tu regalo está adentro_ me vio con algo de negación -Me lo das después tranquila, no creo que vaya a entrar. ¡Pero ábrelo! Abrí el paquetito delicadamente, era un dije de plata con una estrella de 5 puntas, pero cuando me di cuenta no era una estrella común, parecía “La estrella de David”, pero esa estrella era de 6 puntas y no de 5 -¿Qué significa?_ debía significar algo esa estrella en particular -Pensé que lo sabrías… Es un “Pentagrama”_ al oír pentagrama solo me vinieron 2 cosas a la mente, una: fue el pentagrama que utilizan los músicos y desde luego esa estrella no tenía nada que ver con esa estrella, y la segunda era que era el símbolo del satanismo -¿Ahora me regalas símbolos satánicos? -Sé lo que debes estar pensando, pero la gente tiene un mal concepto del pentagrama. La mayoría cree que es símbolo del paganismo, satanismo y ciencias oscuras. Pero la verdad es que es un símbolo de protección y equilibrio. Sé que te gustan las cosas raras y lo vi en la tienda y quise regalártelo -¡Wow! ¿Te documentaste, no?_ ambos nos reímos y lo abracé_ Muchas gracias Simon -¿Me dejas ponértelo? -¡Claro!_ me quité la cadena que me había dado mi mamá con el crucifijo y se lo di a Simon para que metiera el pentagrama y me lo puso en el cuello quedando nuestros rostros muy cerca. Fue un poco incómodo sentirlo tan cerca, de hecho mi respiración se aceleró… fuimos interrumpidos
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Buenas noches… ¿Interrumpo?_ era Adam, estaba parado en la acera pegado a la ventana del copiloto, su expresión era de ira, sus ojos echaban fuego -La verdad si…_ dijo Simon -¡Adam! -Siempre metiendo las narices en lo que no te importa…_ le dijo Simon a Adam con casi la misma expresión que Adam -Y tú siempre metiéndote con quien no tienes que hacerlo… -Basta los dos. Simon vete a casa, gracias por traerme, gracias por el regalo y gracias por cuidar a Simba_ abrí la puerta y me bajé con Simba en los brazos; cerré la puerta y Adam estaba parado a muy poca distancia en frente de mi viendo a Simon_ Simon…_ Simon arrancó y se alejó_ ¿Y a ti qué demonios te sucede?_ caminé hacia las escaleras del porche, la puerta de mi casa estaba entreabierta -¿Qué hacías tan cerca de Mazzocca?_ se me acercó mucho, sólo nos separaba Simba, pero Simba hizo un ruido extraño y saltó de mis brazos al suelo, me rasguño un poco. Siempre le huía a Adam. Adam se me acercó un poco más, se tambaleó -¿Te sientes bien? -Si estoy bien, no es nada. No has respondido que hacías tan cerca de él -¿Qué hacía tan cerca de Simon? ¿Qué quieres decir exactamente? Si te preguntas si lo iba a besar, ¡pues no! Solo me estaba poniendo esta cadena_ miró los dijes fijamente con mayor irritación -¿Con que te da regalos? -Es mi mejor amigo y puede regalarme cosas cada vez que quiera, Adam -¡Tú sabes que él quiere ser más que tu amigo!_ sus pupilas empezaron a dilatarse exageradamente - ¿Otra vez con lo mismo? ¡Ya basta! Ya que estamos en reclamos, yo te puedo reclamar el hecho de que te pierdes durante varios días, no me llamas mientras estuve fuera de aquí, llego al aeropuerto, esperaba verte y me consigo que Simon fue el único en recibirnos. Con todo y eso cuando por fin llego a verte después de varios días que para mí fueron una eternidad tu apareces con una
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO escena de celos patética hacia alguien por la cual no siento nada sino un cariño y un aprecio muy profundo… -Alex… -¡Alex, no! Y por lo que veo ¿tú esperas que yo entienda tu comportamiento? Discúlpame que sea tan egoísta, pero no quiero entender nada Adam, ya paren ambos con esa tontería de los celos, odio verlos así, me lastiman. No me interesa que haya pasado todo este tiempo que no supe nada de ti, sólo quería estar contigo otra vez, ¿y tu vienes con esto?_ respiré entrecortadamente estaba muy exaltada -Alex… escúchame por favor_ su expresión había cambiado -No quiero Adam, discúlpame pero no quiero hablar contigo ahora…_ me di la media vuelta y entré a la casa. Sam y Adriana estaban en la puerta de la cocina, parecían estar discutiendo algo, pero ambos voltearon y cortaron la conversación cuando cerré la puerta de un solo golpe -Hola Sam…_ subí corriendo las escaleras hacia mi habitación Me acosté en mi cama a echarme a llorar, ¿por qué los hombres eran así?, lloraba de la rabia, nunca me imaginé que regresar hubiera sido tan doloroso para mí; era mi primera pelea con Adam, me sentía fatal. Me empezó a doler la cabeza, sentía punzadas en varias partes del cerebro; tenía mucho tiempo que no me molestaba tanto con alguien; mi carácter siempre ha sido tranquilo, alegre, muy pocas cosas lograban alterarme, y esa era una de ellas. Tocaron la puerta de mi habitación -¿Quién es? -Andrés -¡No quiero hablar con nadie! Me quité la ropa de mala gana y me quedé en ropa interior, me metí entre las sábanas y el edredón. Me sentía fatal, no sabía cuánto podría sostener la situación de ser amiga de Simon y ser novia de Adam al mismo tiempo que ellos se detestaban y yo sabía que era por mí.
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Capítulo 14 Me desperté a las 7.00 de la mañana gracias a Simba que estaba maullando porque tenía hambre, me lavé la cara en el baño y bajé a la cocina para darle comida. Adriana estaba cocinando el desayuno -Buenos días… -Hola Alex… ¿Cómo amaneciste? -Bien… -¿Que te pasaba anoche? -Una discusión con Adam -¿Que te hizo? -Celos de Simon… -Típico… yo anoche tuve una pequeña discusión con Sam también, no entiendo por qué se desaparecen así -Sí lo mismo digo, yo esperaba verlo ayer y emocionarme al abrazarlo y besarlo, pero ni eso pude hacer -En fin, ¿preparada para tu primer día en la escuela? -Siento que es la primera vez que voy a ver a los niños
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Era el primer día de clases del nuevo período del año escolar en la primaria de Sioux Falls, aun no empezaban las clases en la universidad sino hasta el 15 de Enero. Se hicieron las 12.00 del mediodía y salí de casa a la escuela, ya estaba tranquila aunque un poco agobiada por lo que había pasado la noche anterior. Llegué a la escuela y fui a la dirección a firmar mi ingreso -Buenas tardes profesor Adams -Ah, ¡hola Alex! Buenas tardes… ¡Feliz año nuevo! ¿Qué tal tus vacaciones? -Bastante buenas, ¡feliz año nuevo! Señor… ¿Y Vanessa? -Está en casa, llegamos esta mañana de Rumania -¡Oh! Ok, por favor dígale que se comunique conmigo -Claro que si… Caminé directo a la cancha techada donde impartían deportes en la escuela, allí sería la clase de hoy, ya que afuera había mucha lluvia. Llegaron los niños y Claire, mi expresión preocupada se transformó apenas los vi entrando a la cancha a los niños, era agradable verlos de nuevo. Todos fueron a abrazarme, eso me hizo sentir mil veces mejor -¡Hola chicos! ¡Feliz año nuevo! Pero que preciosos están… Hola maestra Jeffers -Hola señorita Torres_ ambas sonreímos -Bien chicos hagamos nuestro acostumbrado circulo_ nos sentamos en círculo como solíamos hacerlo siempre_ cuéntenme ¿que tal sus vacaciones?_ Samantha levantó la mano emocionada -Estuvieron geniales Alex, fui a Edmonton con mis papás, y Santa me trajo muchos regalos -Ah sí? Que tal Edmonton? Que te trajo Santa? -Me trajo una Barbie, una casa de Barbie y un carro para Barbie_ sonreí
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Bien mis niños, hoy vamos a seguir practicando para el juego de béisbol, porque ya la fecha del juego se acerca_ todos gritaron emocionados_ vayan a poner sus cosas en las gradas juntas y colóquense en sus posiciones Chris no estaba bien, algo le pasaba, el béisbol le encantaba y más jugarlo, pero ni siquiera el hecho de decirles que íbamos a practicar le había cambiado la expresión seria que tenía. Decidí acercármele a Claire mientras los niños se preparaban para la práctica -Claire… ¿sabes que le sucede a Chris? -Sí, está molesto porque peleó con Albert en clase. Según Albert, Christian lo estaba mirando de forma extraña, no le gustó y lo escupió en la cara -¿Chris? ¿Albert escupió a Chris? Pero si Chris no es un niño problemático -Si lo sé, pero Chris se alteró mucho y lo agarró por el cuello con claras intenciones de asfixiarlo, perdió el control por completo, así que tuve que llevarlos a la dirección esta mañana -Claire, discúlpame, pero puedes hacerte cargo unos minutos de la práctica, necesito charlar con Chris a ver qué le pasa, sé que su vida no ha sido fácil y conozco un poco de él -Trata a ver si te dice algo, porque no ha querido hablar desde entonces, contigo tal vez seda Chris estaba parado a un lado de lo que se denominaba en aquel momento el terreno de juego un poco alejado de las niñas que eran las animadoras del juego -Bien niños, la señorita Jeffers va a ser el árbitro en el juego mientras yo voy a hacer unas cosas. Samantha encárgate de dirigir a las demás niñas con la rutina que ya les enseñé mientras yo regreso, ¿bien? -Si Alex…_ todos respondieron a la vez. Me dirigí a Chris -¿Chris, quieres venir a dar una vuelta conmigo?_ él me miró sin decir ninguna palabra pero asintió con la cabeza, estaba extremadamente serio. Nos fuimos por la puerta trasera de la cancha hacia la cafetería que estaba en la parte de afuera, en ese momento estaba vacía porque todos los niños estaban en clase, así que nos sentamos en una de las mesas vacías, ya que se veía un lugar tranquilo para charlar con él
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Chris, la señorita Jeffers me acaba de contar lo que pasó esta mañana con Albert. ¿Me quieres contar que pasó? No quiero ni voy a regañarte por lo que pasó lo prometo, sólo quiero saber si te puedo ayudar en algo_ me miró un tanto indeciso cuando de pronto me abrazó, yo casi salté del susto y de la impresión_ ¿Qué pasa Chris? -Te juro que no quería hacerle daño, Alex… -Está bien te creo… pero me dice la señorita Jeffers que la raíz del problema fue que miraste mal a Albert y a él no le gustó, te escupió y tu intentaste ahorcarlo, ¿es cierto? -Si… No sé qué me pasaba, tenía mucha rabia y no sé por qué. Tengo tiempo sintiendo esto -¿Pero por qué? ¿Qué te han hecho? ¿Algo te ha molestado en estos días? -No que yo recuerde, pero no me siento bien Alex, me dan dolores de cabeza siempre, tengo sueños con monstruos todas las noches, veo cosas en la oscuridad, voces que me llaman. Sé que te lo puedo contar a ti porque sé que me crees y sé que tú crees en esas cosas -Así es… yo te creo, pero dime exactamente ¿qué cosas ves? -Sombras, voces hablándome en latín, bruma negra a mí alrededor, sueño con sangre, escucho gritos a lo lejos -Tal vez se trate de una pesadilla que te dejó un tanto de miedo. Una pregunta: ¿has visto últimamente películas de terror? -No, a papá no le gusta que las vea -Mmmm… ¿no has ido más al psiquiatra? -No, pero yo no estoy loco Alex, tienes que creerme -Lo sé Chris y te creo, pero sabes que debes buscar ayuda, no es normal que tengas tantas pesadillas ni visiones de esa clase -Quiero tu ayuda, no confío en nadie, la gente es mala Alex, nadie me quiere ni me cree -Claro que si te quieren, y de creerte, a la gente no se le hace fácil ver más allá de sus narices, por eso no te creen. Y si quieres mi ayuda, por supuesto que voy a hacer lo posible por ayudarte, pero
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO tienes que hacer lo que yo te diga, ¿bien?_ asintió con la cabeza_ ¿Tu rezas?_ recordé las palabras de mamá, ella decía que cuando se tienen pesadillas es porque no rezaste en la noche -¿Que si rezo? Si, desde niño mi papá me enseñó a rezar. Eso aleja a esas cosas que me persiguen -¿Quiere decir que rezas cada vez que los ves? -Sí, me quita un poco el miedo, pero eso enoja a las voces -Mmmmm… te recomiendo que lo hagas siempre, rezar da paz, no quiero sonar como sacerdote de iglesia, pero ambos sabemos que esas cosas que te persiguen no son buenas -No lo son, él fue quien asesinó a mi madre_ <<¿Cómo Chris podía recordar eso?>> -¿Quién asesinó a tu madre Chris? ¿Cómo lo sabes? -Él me dice que viene por mí, recuerdo su voz, era la misma cuando mi madre murió_ ¿pero cómo? Su madre había muerto por una posesión demoniaca hasta donde me había contado su esposo, padrastro de Chris. Tal vez de ahí salía todos esos traumas y visiones de Chris; en efecto creía la historia del señor Benjamin, pero la de Chris era extraña y escalofriante -¿Has visto su rostro? -No, sólo habla cuando está la sombra o la bruma negra a mí alrededor, habla en un idioma extraño, pero yo lo entiendo -¿Y como aprendiste a hablar ese idioma? -Nunca he aprendido, pero sé lo que me dice -Mmmmm… ya… Chris, me temo que tengo que hablar con tu padre sobre esto, no sé hasta qué punto yo sola te pueda ayudar y lo necesitamos -¡Mi papá no Alex! Él ha sufrido mucho desde que murió mi mamá y le cuesta criarme_ <<¿Por qué Chris hablaba como un adulto?>> Eso siempre me asustaba, que un niño fuera un poco maduro para su edad era normal, pero que actuara y pensara como adulto no era algo normal -Está bien, voy a hablar con un amigo mío que es estudiante de psicología a ver qué me dice él a ver en que nos puede ayudar, ¿vale?
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Tengo miedo Alex…_ me abrazó de nuevo y soltando algunas lágrimas -Tranquilo Chris, yo te voy a proteger, pero debes tener mucha valentía. Ahora vamos adentro a la práctica. Prométeme que nunca volverás a agredir a nadie, si tienes algún problema o alguien te molesta, díselo a un adulto, ¿bien? -Si Alex… -Vamos adentro y ponte en tu sitio de juego, no podemos perder a nuestro mejor pitcher_ le dediqué una sonrisa para animarlo y él me la respondió Entramos a la cancha y él se fue a ocupar su puesto como pitcher, era un niño muy talentoso, lanzaba muy bien. Chris me preocupaba muchísimo, al parecer la muerte de su madre le dejó muchos trastornos, y no sé hasta qué punto era cierto todo aquello que me contó; pero debía creerle porque el relato que me contó su padre era que su madre había muerto mientras estaba poseída por un demonio, y que no era la primera vez que eso sucedía, tal vez se trataba de que Chris veía al demonio, que tenía esos dones o esa maldición, porque nunca me pareció un don ver fantasmas, ni ser ultra sensible y vulnerable a ser poseído por ánimas ni demonios. Seguimos el juego hasta que se hizo la hora de salida -Bien niños, nos vemos el miércoles, traigan una semilla de cualquier árbol o arbusto, vamos a sembrar plantas nuevas para ayudar al ambiente Todos los niños salieron en orden de la cancha -¡Chris!_ se detuvo en seco y me esperó_ felicitaciones por ese bateo, vaya fuerza tienes, ¿eh? -Sí, supongo…_ me miró como si quisiera decirme algo Lo acompañé hasta la salida de la escuela, había bastantes niños afuera montándose en el autobús escolar, un poco más atrás del autobús estaba el señor Allen, recostado de su vehículo, me acerqué con Chris tomado de la mano -Buenas tardes Alexandra -Buenas tardes señor Allen -Ben a secas, por favor_ le sonreí
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Está bien “Ben”. Hasta el miércoles Chris, acuérdate de lo que te pedí que hicieras, cualquier cosa este es mi número de celular, abajo está el de mi casa, no dudes en llamarme_ le di un papelito con mi número escrito_ él lo guardo en su bolsillo_ ahora dame 5 minutos con tu padre, por favor -Está bien Alex, hasta el miércoles_ me dio un beso en la mejilla y se montó en el auto. Tomé al señor Ben por el brazo izquierdo alejándolo un poco del auto -¿Todo en orden, Alexandra? -Digamos que no todo señ… Ben. ¿Ha notado algo extraño en Chris últimamente? -Algo realmente relevante no, sólo que no habla casi, casi todas las noches se levanta a mitad de la noche gritando. En estos días lo encontré hablando sólo y sentado contra la pared llorando -¿Y a qué cree que se deba? -La verdad es que no lo sé. No ha querido hablar conmigo de que es lo que le pasa, intenté llevarlo al psiquiatra y no quiere, dice que no está loco, es lo único que dice -Bueno Ben, Chris tuvo un problema hoy en la escuela, tuvo una pelea con un niño en clases, no en la mía, sino en la de la señorita Jeffers. Chris me dijo que no se pudo controlar, que tenía mucha rabia, pero no sabía a qué se debía. Me contó que ve cosas, que tiene pesadillas casi todas las noches. Ben, creo que esto es serio, usted me dijo que Emily murió poseída, ¿está usted seguro de eso? -Es una de las cosas de las que he estado más seguro en mi vida, se lo juro -Tranquilo, le creo -¿Que cree que esté pasando con Christian? -No quiero sacar conclusiones apresuradas, voy a investigar un poco sobre posesiones demoniacas y toda esa clase de cosas, a ver si eso tiene algo que ver con Chris -Cree que algo lo posee -No, sino que es algo que trata de hacerlo. Coloque en su casa una estampa de San Miguel Arcángel y enciéndale una vela azul durante toda una noche. Récele un padre nuestro y pida por la protección de ustedes
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Lo haré Alexandra. Gracias por ayudar a Christian, para él es más fácil hablar contigo, no sé qué signifiques para él, pero está claro que mucho para que confíe tanto en ti -Descuide, si hay algún problema con Chris, por favor llámeme no importa la hora. Hasta luego, prometo investigar cosas sobre el tema Después que me despedí de Chris y de su padre, decidí irme a la iglesia la ciudad, algo no me daba buena espina, me sentía extraña, era como si tuviera electricidad por todo mi cuerpo; nunca creí participar en una historia de esa clase, de hecho los demonios y las posesiones eran un tema que no me agradaba, pero sabía algo del tema. Por eso me asustaban tanto las religiones, le tenía mucho respeto y admiraba a quienes la practicaban con ahínco. Llegué a la iglesia, habían pocas personas en su interior, las que estaban, estaban hincadas orando, me persigne al entrar, y buscando donde quedaría la oficina de la parroquia, o donde podía ubicar a un sacerdote, fue entonces cuando vi a una de las monjas -Disculpe… buenas tardes, estoy buscando al sacerdote de la iglesia -¿El Padre Carter? -Sí, supongo… ¿él es el encargado de aquí? -Si hija, ¿que deseas? -Necesito consultar unas cosas con él, ¿será que se encuentra? -Sígueme hija, debe estar en su despacho_ me sentía rara dentro la iglesia, sentir la presencia de Dios me daba algo de miedo, siempre me sofocaba dentro de una iglesia, más de una vez me desmayé en misa, los creyentes decían que me entraba el espíritu santo. Reí ante aquel recuerdo tan absurdo Entramos a lo que era la parroquia sacerdotal, era muy bonita, había una fuente en el medio del patio central con un ángel, estaba apagada. Llegamos a la puerta de lo que debía ser el despacho del reverendo; la placa de la puerta decía “Presbítero Alan Carter”. La monja tocó la puerta y desde el interior de la habitación permitieron entrar -Padre, la busca una señorita. Adelante hija_ entré con algo de temor
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Sigue hija mía, toma asiento_ dijo el sacerdote dirigiéndose a mi_ muchas gracias Sor Marie_ la monja salió del despacho cerrando suavemente la puerta_ Bien, ¿para que me necesitas hija? ¿Cuál es tu nombre? -Alexandra Torres_ le extendí la mano -Mucho gusto Alexandra. Yo soy el Padre Alan Carter. ¿Qué te trae por acá? -Soy prácticamente nueva en Sioux Falls, me mudé desde Venezuela el mayo pasado, y nunca había venido a esta iglesia, es muy bonita por cierto -El señor te ha llamado a su casa, hija -Digamos que no voy mucho a misa, me fatiga mucho estar dentro de una iglesia si le soy sincera -A muchos le pasa… pero esa no es excusa para no visitar a Dios -Lo sé, pero la sensación de desmayarse cada vez que estoy escuchando la palabra de Dios no es muy agradable. Prefiero hablar con Dios fuera de las cuatro paredes de una iglesia, con bastante aire con que respirar -A lo mejor se deba a que eres muy sensible a la presencia de Dios, hija -Sí, me lo han dicho. Pero eso no es lo que me trae aquí padre -Cuéntame, que te trae por aquí entonces -Quiero preguntarle que sabe usted sobre exorcismos y posesión de demonios_ creo que fui muy directa porque el padre abrió los ojos como platos y se persignó -¿Por qué me preguntas algo como eso, hija? No es apropiado hablar de esas cosas en la casa de Dios -Discúlpeme, pero es que tengo que saber sobre el tema -¿Y por qué tanto interés? -No sé si sea de su interés o esté al tanto de la situación, pero hace 4 años hubo un caso de posesión de demonio en la madre de un niño que vive aquí en Sioux Falls_ el reverendo me miró con interés
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -¿Cómo afirmas eso? ¿Fuiste testigo? -No, pero conozco a los implicados en la situación. Y por lo que me cuentan, no recibieron ayuda de la iglesia. La víctima murió mientras estaba poseída -Es muy delicado eso que cuentas hija, no sabes cuanto -Lo sé, y por eso me atreví a venir, sé que no es un tema de la cual la iglesia le guste hablar, ni que es un tema muy creíble, pero mi preocupación fue la que me trajo hasta aquí -¿Preocupación? ¿Es que se está presentando el caso nuevamente hija? -No, lo que pasa es que la víctima que murió tenía un hijo de cuatro años para aquel entonces, él presenció todo, y ahora presenta traumas, dice que ve cosas, que algo le habla en un idioma que él nunca conoció -¿Y tu supones que son demonios, cierto? -Si… me preocupa mucho el niño, yo soy su maestra, y soy la única que sabe estas cosas porque el niño sólo me las cuenta a mí, su padrastro es quien tiene su custodia ya que su verdadero padre nunca apareció, y él no sabe qué hacer, porque el niño no habla con nadie más que conmigo -Hija, temo no poder ayudarte, lo más seguro se trate de un trauma diferente. Llévenlo a un psicólogo, la televisión a veces es culpable de ese tipo de cosas_ en ese momento me di cuenta que no iba a recibir ninguna ayuda de la iglesia, el señor Allen, tenía razón -Mmmm… ojalá no se pierda la vida del niño por la incredulidad padre, en este mundo no sólo existe Dios y eso usted lo sabe. Muchas gracias por su tiempo, disculpe el tiempo que le quité_ el padre se levantó del asiento al mismo tiempo que yo -Dios te bendiga hija_ me persigné -Dios nos bendiga a todos… padre…_ salí del despacho decepcionada Conduje a casa, la iglesia estaba a 15 minutos, Chris no se me salía de la mente. Eran las 5.30 de la tarde, ya el sol se estaba ocultando, llegué a mi casa y no había nadie, subí directo a mi habitación y prendí la laptop, busqué todo lo que se refería a demonios y posesiones, pero no encontré mucho más de lo que yo sabía, todos los artículos que conseguía tenían en común que para ser poseído por un demonio o un ánima, para poder ver fantasmas, sentir su presencia y todo ese tipo de cosas,
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO tenías que ser un ser sensible, incluso con inocencia, ser vulnerable a algún miedo, eso era lo que me preocupada, el hecho de ser vulnerable al miedo, porque cuando esa sensación se apoderaba de nuestro cuerpo somos vulnerables a cualquier daño, porque nos bloqueamos y nuestros sentidos no funcionan, nos volvemos débiles. Me daba mucha rabia que la iglesia no creyera en estos casos, y cuando lo hacían era porque la víctima estaba muy grave y la mayoría de las veces mueren porque el cuerpo no soporta al demonio, sus signos vitales bajan, el demonio hace que la víctima se auto lastime; y yo no podía permitir que a Chris le pasara nada. En eso me vino Sam a la mente, él podía ayudarme un poco.
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Capítulo 15 Tocaron la puerta de mi casa, era Adam -¿Y tú a que viniste? -¿Todavía estás molesta conmigo? -No, no mucho al menos -Perdóname, ¿sí? sé que no quieres tanto a Mazzocca como para besarlo ni para estar con él como estás conmigo, pero no soporto verte tan cerca de él -No sé cuántas veces te voy a decir que el único que me importa eres tú -Digamos que a veces me pongo hostil…_ ambos sonreímos y lo abracé, pero cuando lo hice se tambaleó -¿Estás bien? ¡Adam! -Sí, si eso creo, solo fue un mareo…_ hizo una mueca de dolor -Deberías ir al médico, ayer te pasó lo mismo… _ fruncí el ceño -¡Sí! quizá tenga algo fuera de lugar, pero no creo que sea nada. ¿Desde cuando tu usas crucifijos y pentagramas? No creí que fueras tan espiritual_ en eso vi lo que podía ver de mi cadena con los dijes
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -¡Oh! No, lo que sucede es que el crucifijo me lo dio mamá antes de venirnos, cree mucho en Dios y esas cosas de ángeles, entonces nos dio uno a cada uno para que nos protegiera. Y el pentagrama me lo regaló Simon -Simon… mmm, claro_ dijo con algo de obstinación_ ¿Podrías no usarlos mientras estás conmigo, al menos? Me da escalofríos ver eso -Está-bien… de todas formas es adorno para el cuerpo…_ avancé para besarlo pero él se tambaleó de nuevo_ Adam, no estás bien… vamos al hospital -¡No!, no, voy a estar bien tranquila, mejor me voy a casa a descansar. Mañana seguro amanezco mejor_ abrió la puerta trasera y se fue de manera sospechosa. ¿Que tenía Adam? Estaba tan extraño, esos mareos no estaban bien. Al día siguiente Sam llegó por mí a eso de las 11.20 de la mañana para irnos a la escuela a ver a Chris. Llegamos y los niños estaban en la zona de recreo, vi a Chris a lo lejos montado en un columpio solo, me acerqué a Claire que estaba sentada con un grupo de maestras en una mesa, hacía algo de frío -Hola Claire, te presento a Samuel Vangarret -Hola, mucho gusto, Claire Jeffers -El placer es mío, señorita -¿Y qué haces por aquí Alex? -Necesito hablar algo con Chris. ¿Puedo? -¡Claro que puedes! Está allá sentado, no ha hablado en toda la mañana… -Tranquila, ya voy con él. Vamos Sam…_ caminamos hacia Chris, tenía la vista fijada en el suelo cuando estuve cerca lo llamé -¡Chris! ¡Hey…!_ subió la mirada y sonrió un poco -¡Alex! ¿Qué haces aquí? -Te prometí que te iba a ayudar, ¿no es cierto? -Si
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Bueno él es un gran amigo mío. Te presento a Sam_ se miraron a los ojos, y la expresión de Chris fue de espanto -¡Tú eres uno de ellos! ¡Aléjate de mí!_ empezó a temblar, sus ojos eran de miedo -¿Chris que te pasa? Tranquilízate… -¡Vete!, ¡vete! ¡Déjame en paz! Tu eres uno de ellos_ todo se lo decía hacia Sam, Sam estaba petrificado mirándolo cuando cayó en el suelo gritando de dolor_ ¡Déjenme en paz! ¡Yo no quiero irme con ustedes, vete!_ miraba a Sam fijamente mientras Sam se revolcaba en el suelo gritando -¿CHRIS, QUE SUCEDE? ¡TRANQUILIZATE! -Él es malo Alex, aléjate de él_ mientras me decía todo esto no le quitó ni un segundo la mirada a Sam de encima, era como si él era quien lo torturaba. La gente se empezó a acumular a nuestro alrededor -¡Chris no! Él no es mala persona, está aquí para ayudarte_ lo agarré rápidamente por los hombros y lo sacudí con suavidad -¡Déjennos en paz! ¡Vete!_ Chris salió corriendo, yo traté ir tras él -¡Chris!_ en eso apareció Claire entre la gente -¿Que pasa Alex? -No sé qué le pasó a Chris, salió corriendo. ¿Sam estás bien? -Sí, sí estoy bien…_ <<¡Dios mío!, ¿era cierto lo que mis ojos habían visto?>> -¿Seguro? -Sí, tranquila solo fue una punzada muy fuerte -Mejor vayamos al hospital -¡No! No, estoy bien, no fue nada_ lo ayudé a levantarse y cuando lo tomé del torso se tambaleó como si fuera a desmayarse -¿No fue nada? -Solo fue un mareo Alex, deja que yo me puedo levantar, gracias
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Claire, por favor cuida que Chris esté bien ¿Qué demonios había pasado? Era como si Chris hubiera torturado sin tocar a Sam. ¿Pero por qué Chris decía que era uno de ellos? ¿Pero cómo? Eso era imposible… ¿O no? Sam y yo caminamos hacia el estacionamiento de la escuela donde estaba estacionada la camioneta de él, no dejó que lo tocara, me sentía incomoda con la situación -¿Seguro que estás bien, Sam? -Sí, tranquila. Que niño tan extraño, creo que sus problemas son serios, y no necesito ser psicólogo para saber eso Alex -Si lo sé Sam. Gracias por venir, y disculpa a Chris, él no es así créeme -No te preocupes. ¿Te quedas? -Sí, tengo que dar clase dentro de una hora de todas formas y tengo que ver que sucedió con Chris -Nos vemos entonces… Sam se montó en la camioneta y se fue, yo me quedé sentada en el patio analizando lo que había pasado. Entré a darles clase a los niños de 3ero, fue igual que con los niños de segundo del día anterior; practicamos béisbol, preparándolos para el juego de primavera, pero me costaba trabajo concentrarme, pensaba mucho en Chris y en cómo estaba. Sonó el timbre de salida, me despedí de los niños de tercero y fui directo a la salida a esperar que saliera Chris. No demoró mucho en salir Chris con sus compañeros; todos se acercaron a saludarme -¡Hola chicos! ¿Cómo les fue hoy? -Bien Alex. ¿Mañana que vamos a hacer? -Recuerden traer sus semillas mañana. ¿Jesse, Christian dónde está? -Su papá lo vino a buscar hace rato -Gracias Jesse. Hasta mañana niños
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Me levanté y decidí ir a la casa de Chris, algo le había pasado para que llamaran a su padre para que lo viniera a buscar. Tomé un taxi hasta la casa de los Allen; me bajé y toqué la puerta de la casa, Ben abrió -¡Alexandra! ¡Qué sorpresa! Gracias a Dios viniste. Pasa adelante -Supe que había ido a buscar a Chris temprano a la escuela -Sí, me llamaron que estaba muy alterado y lloraba mucho. Lo recogí y no ha pronunciado palabra alguna, se encerró en su habitación -¿Será que puedo ir a su habitación y hablar con él? -Por supuesto, es la primera habitación a mano izquierda_ subí las escaleras y vi la puerta de la primera habitación a mano izquierda y toqué la puerta pero nadie respondió -Chris soy yo, Alex -¿Estás con él? -No, estoy sola, ¿puedo pasar? -Si_ entré y estaba sentado en su cama viendo hacia la ventana, era una habitación de color verde oliva típica de un niño -¿Podemos hablar, Chris? ¿Qué te sucedió en la escuela? -Él es malo Alex… ¿De dónde lo conoces? -Es mi cuñado Chris, él no es malo. Es psicólogo, lo llevé para que te ayudara -Es malo Alex, lo vi en sus ojos. No tiene alma -Chris no puedes saber si una persona es mala con solo ver sus ojos. Yo conozco a Sam y no es malo, al contrario -Sí lo es. Es uno de ellos, lo sé, lo vi -¿Lo viste? ¿Pero cómo lo viste? -Vi su mirada y vi muerte, sangre_ escuchar eso me heló las venas -Chris es muy grave eso que me estás diciendo
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Aléjate de él Alex por favor. Eres mi amiga y no quiero que seas uno de ellos -Somos casi familia él y yo, Chris. No está en mí poder decidirlo. Chris, no sé qué sucedió pero mientras veías fijamente a Sam, él se retorcía de dolor en el suelo… -Lo sé, fui yo quien le hizo eso -¿Pe…pe…pero cómo? -Puedo hacer esas cosas… Cuando me molesto o tengo miedo -¿Pero cómo Chris? -No lo sé, no lo controlo -¿Me estás hablando de poderes? -Si_ no se si estaba loca, pero se me ocurrió algo -Chris, tenemos que comprobar que te pasa. ¿Puedes hacerme lo mismo que le hiciste a Sam en la escuela? -¿Que te haga lo mismo? -Si -No puedo aunque quisiera. Y créeme que no quiero hacerte daño. Sólo me pasa cuando me quiero defender_ <<¡Dios mío!>> sentía que estaba hablando con Harry Potter. ¿Y si ese era el caso? Que Chris era un mago_ tengo mucho miedo Alex -Ven acá_ lo abracé, estaba caliente_ ¿te sientes bien? ¡Estás que ardes!_ Afirmó con la cabeza_ tranquilo Chris, todo va a estar bien, te lo prometo_ no sé cómo podía prometer algo que no estaba en mis manos, pero necesitaba tranquilizarlo de alguna forma. Bajé las escaleras, Ben estaba esperándome abajo -¿Como lo viste? -Está bien, algo asustado pero bien. Las pesadillas siguen haciendo de las suyas. Intente hablar con él. Consiéntalo un poco, eso le hace bien. Súbale un té, esta quebrantado -No sé cómo agradecerte todo lo que haces por Christian. Él es todo lo que tengo
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Lo hago de corazón. Chris es un niño especial para mí y lo quiero como si fuera mío. Dele seguridad, él va a estar bien si le da amor -Lo haré -Es hora de irme, está de más decirle que si algo pasa con Chris, por favor llámeme Salí de la casa, ya estaba todo oscuro, eran como las 6.30 de la tarde, no había ni un alma por la calle, era un vecindario solitario, supuse que caminar hasta el centro no me haría daño, así podría pensar un poco. Me persigné y metí mis manos en los bolsillos de mi chaqueta de invierno -“San Miguel Arcángel acompáñame hasta casa y protégeme…” Me eché a caminar hacia el centro para tomar un taxi hasta la casa, iba pensando en todo lo que me había dicho Chris y en lo que había pasado en la escuela. La única hipótesis que tenía era que Chris era un mago; era algo totalmente ridículo, pero era mejor pensar eso que pensar que Chris podía ser un súper héroe. Caminé unos metros cuando escuché un ruido que me asustó y me detuve en seco, mi respiración se aceleró, voltee a todos lados, pero la calle estaba totalmente solitaria, cuando me volví hacia delante Miguel estaba justo en frente de mi -¿Miguel? ¡Por todos los santos! Me acabas de dar un susto de muerte -No deberías andar sola por las calles -Me parece haber escuchado antes eso. ¿Pero de dónde saliste? Me diste un susto tremendo -Estaba por aquí cerca, te vi a lo lejos y decidí acercarme. ¿A dónde vas? -Al centro, vengo de casa de un amiguito. Uno de mis alumnos de la escuela. Pero ando sin mi auto, así que caminé buscando un taxi -Yo te acompaño hasta tu casa entonces -Gracias… ¿Y Simon? ¿Y Gabriel? -Están en casa… supongo… ¿Y qué hacías en casa del niño? Si se puede saber, claro…_ hizo un gesto gracioso
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Es uno de los niños a quien le doy clases en la escuela. Tiene algunos problemas y pasé a visitarlo a ver como seguía -¿Está enfermo? -Más o menos… ¿y tú qué haces por estos lados? -Recorriendo la cuidad, aun no termino de conocerlo -Ni creo que lo termines de conocer, yo llevo meses aquí y aun no lo conozco todo -Simon me ha hablado mucho de ti. Dice que eres una mujer grandiosa y muy inteligente -Simon ve ciertas cosas en mí que me sonrojan si te soy sincera. Pero yo lo adoro, es muy importante para mí, le debo muchas cosas, entre ellas quererme tanto -Se ve enamorado, la verdad_ voltee a verlo a la cara_ ¡Oh! Disculpa, no quería entrometerme -No tengas cuidado. Parece que es más obvio de lo que pensaba Seguimos caminando de forma casual, charlando sobre nuestras vidas. Miguel era un hombre bastante agradable, serio pero agradable, en eso nos interceptó Adam -Alex…_ Adam salió de la nada, nos dio un susto. Miguel se puso en frente de mí para protegerme -Aléjate de ella…_ dijo en voz baja -Miguel, tranquilo. No hay ningún peligro que nos aseche. Relájate…_ Ambos habían tomado posiciones de combate_ Miguel, él es mi novio Adam. Adam, él es Miguel, es primo de Simon_ ambos se miraban sin parpadear, fue cuando Miguel volteó hacia mí_ no hay peligro te lo aseguro. Está bien_ bajó un poco la guardia -¿Ahora Mazzocca te pone guardaespaldas? -¡No Adam! Miguel me estaba acompañando hasta casa, no traje el auto y estaba a las afueras de la ciudad visitando a alguien. Él me consiguió en el camino y me acompaña para protegerme_ ambos seguían mirándose con expresión obstinada -Bien… supongo que debo darte las gracias. Pero ya puedes irte, yo la acompaño de aquí en adelante_ me parecía ver algo de miedo en las palabras de Adam
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -No me parece que… -Miguel, está bien, muchas gracias por protegerme y acompañarme, pero creo que debo irme con Adam. Saludos a Rachel, a Gabriel y Simon_ lo tomé por el hombro desde atrás para calmarlo e interrumpirlo con delicadeza -¿Gabriel…?_ dijo Adam -Si… el otro primo de Simon. Se acaban de mudar a Sioux Falls -Hasta luego Miguel. Muchas gracias de nuevo -¿Seguro que vas a estar bien? -Por supuesto que lo va a estar…_ dijo Adam mal encarado. Lo agarré por el brazo y lo obligué a caminar. Se tambaleó -¿Qué demonios te pasa? -No confío en él -Y por lo visto él tampoco confía en ti… Ni siquiera lo conoces Adam… -¿Cómo caminas con un desconocido? -Disculpa pero él hizo exactamente lo que tú hiciste la vez que nos conocimos_ de repente miró mi pecho -¿Todavía llevas esa cosa puesta? -Si… pero si no te gusta me lo quito entonces, mientras estamos juntos_ guardé la cadena dentro del bolso -Mejor… ¿y cuando llegaron esos tipos? -¿Te refieres a “Miguel” y “Gabriel”? tienen nombres, ¿sabes? Igual que tu… -Dudo mucho que seamos iguales. Y si me refiero a ellos -No lo sé, fue hace poco
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Llegamos a la entrada de mi casa y abrí la puerta, él entró, al parecer no había nadie porque la camioneta de Andrés no estaba afuera -¿Que te hicieron mientras yo no estaba? Estás actuando tan extraño… -Nada, simplemente no me gustan esos tipos, y mucho menos su primo -Ni siquiera conoces a Miguel ni a Gabriel para que digas eso Adam -Y no quiero, créeme… -Ni siquiera he podido besarte desde que me fui…_ bajé la vista -Eso se puede arreglar_ soltó una sonrisa y me subió el rostro besándome como sólo él sabía hacerlo, tomó mi rostro entre sus manos, besándome lentamente, un frío recorrió mi piel, extrañé mucho sus labios suaves_ ¿Así está mejor?_ yo quedé en puntillas con los ojos cerrados -Ya lo creo
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Capítulo 16 En ese momento deseé quedarme con Adam toda la noche y quería que así fuera, necesitaba recuperar el tiempo que habíamos estado separados de alguna forma -Adam, quédate conmigo esta noche, ¿sí?_ su mirada brillaba -¿Estás segura de lo que me estás pidiendo? -Claro que lo estoy_ me sonrió, lo tomé de la mano y fuimos a la cocina_ ¿tienes hambre? -No, en absoluto_ así que tomé un yogurt que había en la nevera, un vaso y me serví un poco, yo tampoco tenía hambre, pero necesitaba algo en el estómago. Subimos a mi habitación, yo entré al baño para ducharme un poco, él día no había sido fácil; Adam se quedó afuera acostado en mi cama viendo la tele; <<¿Como estaba Chris?>> mientras el agua recorría mi cuerpo me hacía esa pregunta, me preocupaba mucho Chris. Salí de la ducha y me puse la pijama. Salí y Adam volteó en cuanto salí del baño -Huele a limpio…_ dijo bromeando y sonriendo -Si quieres tomar una ducha, puedes sin ningún problema, te puedo conseguir algo de ropa de Andrés, creo que son la misma talla. Ya regreso_ salí de mi habitación y fui a la de Andrés a buscar un short y una camisa. Tomé una franela blanca de algodón y un short de futbol negro que encontré entre sus cosas. Regresé a la habitación y no estaba, pero sonaba la regadera en el baño, toqué la puerta y la abrí pero sin ver hacia adentro_ Aquí te dejo la ropa_ cerré la puerta, distendí la cama y me metí debajo de las sabanas a ver tele mientras Adam salía de la ducha. No tardó mucho en hacerlo
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Huele a limpio…_ le dije sonriendo, el me respondió la sonrisa, tenía puesta la ropa que le busqué_ Ven…apaga la luz_ alcé el edredón para que se metiera y se acostada a mi lado izquierdo. Me acosté en su regazo_ Estás helado… -Me bañé con agua fría, me relaja bastante -¿Estás loco? Con el frío que hace_ empezó a meter sus dedos en mi cabello -Ojalá pudiera quedarme así contigo siempre Alex… Perdóname por los malos ratos, pero es inevitable no sentirme tan protector contigo_ alcé la cabeza y la apoyé de su hombro derecho_ perdóname por haberte llamado cuando te fuiste, al menos no de la forma que esperabas, pero es que… -Ya no importa Adam. Lo importante es que estamos juntos ahora y quisiera estar así siempre. No quiero volver a separarme de ti. Me sentía vacía, a pesar de que estaba feliz por estar con mi familia, me faltaba algo y ese algo eras tú…_ nos miramos a los ojos fijamente, sentía que me iba a desmayar; fue entonces cuando me besó en los labios, colocando mi cabeza en la almohada, me besaba lento pero con pasión, se colocó encima de mí, presionando su pecho contra el mío, pesaba bastante, pero no me importaba; enredé mis dedos entre su cabello, la respiración la teníamos entrecortada; fue bajando hasta mi cuello, le pasaba la lengua y lo besaba, subió la cara para volverme a besar en los labios, cuando abrí los ojos vi algo extraño su cara y lo separé de golpe_ ¡Adam tu cara!_ se volteó de inmediato_ ¿Adam que te pasa? ¿Qué tienes? ¿Te sientes mal? -No, estoy perfectamente… No es nada_ en ningún momento volteó -¿Adam mírame…!_ pero no volteó, entonces lo tomé por el brazo derecho para voltearlo -Estoy bien_ volteó y estaba intacto -Me pareció verte algo en la cara, y tus ojos estaban negros -Ves cosas Alex, la luz está apagada y no ves bien_ era cierto, la única luz que nos alumbraba era la de la televisión_ mejor hablemos, las cosas pueden ponerse de otro color_ era cierto, si no me hubiera detenido a verlo, hubiéramos seguimos besándonos y quien sabe hasta dónde hubiéramos llegado. Charlamos un rato mientras él me acariciaba el cabello y no tardé mucho en dormirme <<…Estaba en una habitación oscura, que tenía en el fondo una puerta, cuando escuché la voz de Chris que me llamaba a gritos
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -¡Alex ayúdame por favor…!_ abrí la puerta de donde provenían los gritos de Chris, y vi a un hombre con una túnica negra con capucha y no tenía rostro; tenía a Chris cargado_ ¡Alex no dejes que me lleve por favor…!_ me suplicó llorando…>> Abrí los ojos de golpe y ya era de día, estaba volteada hacia la ventana, voltee para buscar a Adam en la cama pero no estaba <<¿Adónde se habría ido?>> me levanté y vi que encima de la peinadora Adam dejó la ropa de Andrés que le había prestado doblada y con una nota BUENOS DÍAS, TUVE QUE IRME TEMPRANO, TENGO QUE AYUDAR A SAM A HACER UNAS COSAS EN CASA, NOS VEMOS… POR SIEMPRE TUYO…. ADAM. Esa mañana amanecí flotando en una nube, estaba feliz por pasar la noche con Adam, Chris seguía en mis pensamientos, pero iba a averiguar en la tarde como estaba ya que era miércoles y me tocaba darle clases. Cuando voy bajando las escaleras sonó el timbre de la casa, escuché ruido en la cocina y grité_ ¡Yo abro!_ abrí la puerta y para mi sorpresa era Vanessa -¡Vane…!_ la abracé, estaba fría como el hielo, pero esa era una característica de ella, siempre le decía que el sol era gratis, era excesivamente blanca al igual que sus padres -¡Hola Alex! -¿Dónde te has metido todo este tiempo? Pasa…_ la guié hacia la sala -¿Hay alguien en la cocina? -Creo que si…_ nos fuimos a la cocina, Andrés estaba preparando el desayuno -¡Vanessa!_ salió a abrazarla, se tambaleó -¿Te sientes bien?_ estaba encorvada, se liberó bruscamente del contacto con Andrés
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Sí, estoy bien. Sólo fue una punzada en el estomago -¿Qué pasa con todo el mundo? Adam y Sam también andan algo enfermos -Debe ser un virus_ dijo Andrés_ segura no quieres que te llevemos al hospital -¡NO! No gracias, estoy bien_ dijo de forma exagerada alejándose de Andrés -Ok… ¿Y cómo te fue en Rumania? -¿Cómo sabes que estaba en Rumania? -Mis fuentes… tú sabes… o sea Simon y tu padre -Bueno bien, estuvimos con la familia. ¿Y a ustedes como les fue en Venezuela? -Estupendo, estuvimos con nuestra familia. Por cierto… dame un momento_ subí corriendo las escaleras hacia mi habitación y busqué en el closet los obsequios que había traído para Simon, Adam, Sam y Vanessa. Bajé a la cocina al mismo trote, me cansé_ Ten… -¿Para mí…? ¡Gracias Alex…!_ abrió la cajita y era una cadena con un dije de la bandera de Venezuela_ Es precioso… yo también les traje algo_ entonces me di cuenta que traía una bolsa de papel más o menos grande_ Ten Alex, este es el tuyo… Y este es el tuyo Andrés_ Andrés y yo sonreímos -¡Gracias Vane…! -¡Gracias Vanessa…!_ dijo Andrés. Abrimos nuestros regalos, el mío era cuadrado y algo pesado, era un libro que llevaba por título “Retrato en sangre” de John Katzenbatch -¡Wow! Gracias… Un libro, y el título es intrigante. Ya lo había oído pero nunca he leído sobre John Katzenbatch -Sabía que te iba a gustar…_ Andrés vio el de él y era una agenda electrónica -¡Vanessa! ¡Wow! No debiste… -Sabía que necesitabas una agenda, para organizar tu tiempo y tus clases -Pero pudiste comprarme una de papel… Quiero decir, no es que no me guste esta, al contrario, ¡es genial!, pero debiste gastar mucho dinero…
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -No te preocupes, el dinero no me importa, sabes que no me falta y siempre puedo darme ciertos gustos. Lo compré con mucho cariño para ti_ desee no haber estado ahí en ese momento, era el momento de ellos dos, se miraban con ternura. Andrés se acercó para abrazarla_ ¡Oh! No… tengo el estómago fatal tengo nauseas, mejor voy a casa, no te quiero arruinar la ropa_ se disculpó y salió de casa. Extraño. … Pasaron los días hasta que llegó marzo y con ella la primavera, Chris seguía igual, pero ya hablaba un poco con los demás, me contaba que seguían las pesadillas y sobre los poderes que tenía, ese era nuestro secreto. Nadie iba a creer que alguien tuviera ese tipo de poderes, nos meterían a clínica de reposo a ambos. Ya teníamos más de un mes que habíamos comenzado de nuevo la universidad, las clases iban de lo mejor, la universidad era una de las pocas cosas que estaban como las dejé, sin cambios ni nada por el estilo. Cuando voy camino a la cafetería con Vanessa, después que ambas salimos de nuestras respectivas clases, nos conseguimos a Gabriel y a Miguel a mitad de camino -¡Miguel…! ¡Gabriel…!_ los llamé y ellos voltearon. Miguel tenía entendido era el nuevo decano de Comunicación Social y Gabriel era profesor de Filosofía. Vanessa me tomó el brazo deteniéndome bruscamente -Creo que debo irme Alex…_ la detuve -No te vayas, ven para presentarte a los primos de Simon_ era impresionante que aún no los conociera. En realidad ya Simon no pasaba tanto tiempo con nosotras como antes, decía que tenía cosas importantes que hacer. En un abrir y cerrar de ojos Gabriel y Miguel llegaron hasta nosotras -Hola Alexandra…_ me saludó Gabriel, Miguel observó fijamente a los ojos a Vanessa -¡Hola chicos! tenía días sin verlos
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Hemos estado un poco ocupados… ¿Y ella es…? -¡Oh! Ella es Vanessa Adams, mi mejor amiga. Vane ellos son Miguel y Gabriel_ ambos la observaron. Ella estaba temblando y salió corriendo_ ¿Vanessa, a dónde vas?_ alcancé a gritar -Vaya amigos tienes…_ dijo Miguel -No tengo idea que le sucedió… -¿De dónde la conoces?_ preguntó Gabriel -Es mi vecina y vemos un par de clases juntas -¿Y es gente de fiar?_ preguntó Miguel -Desde luego. La Sra. Julia es una señora muy amable, tiene una fundación para niños que viven en la calle; el profesor Douglas Adams es su padre y mi jefe, es muy amable y correcto, Vanessa es mi mejor amiga al igual que Simon. ¿Por qué la pregunta? -No, solo curiosidad… ¿Y Simon? -Salió de clases a toda velocidad, no me dio tiempo de despedirme si quiera Llegué al estacionamiento y Adam me interceptó ¿-Como te preparas para mañana?_ me preguntó con una sonrisa dibujada en el rostro y tomándome por la cintura arrimándome hacia él. Mañana era mi cumpleaños número 22 -¿Debería prepararme? -Alex, es un año más de vida… Simon, Vanessa y mis hermanos habían preparado una fiesta en la casa con Sam y Adam, a mí me gustaba festejar mi cumpleaños y ellos lo sabían. Voltee hacia un extremo del estacionamiento y vi a Phoebe mirándonos a Adam y a mí con mucha ira, pero decidí no prestarle atención, ya era costumbre. Me fui directo a la primaria, era jueves, así que me tocaba trabajar con los niños de 3ero. La tarde fue relajada, la clase de ese día la utilicé para proyectarles una película de Disney pero de las de mi época de cuando yo era niña, ellos escogieron ver “La bella y la bestia” era un clásico, y quería que
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO ellos vieran como eran las películas de cuando yo era niña, supongo que escogieron esa por “La bestia”. Llegó la hora de salida y sonó el timbre, me despedí de ellos y caminé hacia el estacionamiento, cuando me interceptó una serpiente enorme, me miraba fijamente, me dio un susto tremendo, voltee en búsqueda de algo que pudiera lastimarla, pero cuando voltee de nuevo hacia mi camino Phoebe estaba parada en frente de mi -¿Tú…? ¿Qué haces aquí?_ no sabía si ignorar a la serpiente -No seas mal educada Alex, da el ejemplo. ¿Qué te parece mi nueva amiga?_ dijo señalando a la serpiente -Encantadora como tú -Por supuesto…. ¿Y Adam cómo está? -Muy bien. Gracias por preguntar. Pero lo siento Phoebe, me encantaría quedarme a charlar y tomarnos una taza de té con galletitas pero tengo cosas que hacer. Llámame y fijamos una cita, ¿te parece?_ mi mirada y mi tono era burlones. No la soportaba. Entonces se abalanzó encima de mí -Te dije que me ibas a pagar haberme quitado a Adam, eso no se me ha olvidado, y tengo que aprovechar la oportunidad de cuando estás sola, porque al parecer eres Miss Popularidad porque nunca estás sola…_ me estaba asfixiando. Voltee hacia un lado y la serpiente estaba enrollada lista para atacarme -Eso es lo que me diferencia de ti. Soy querida, mientras que tu no…_ me apretó más fuerte, no podía respirar. ¿Cómo una chica tan delgada como ella podía tener tanta fuerza? En eso se escuchó una voz detrás de mí -¡SUELTALA!_ Phoebe voló por los aires, pero nadie la tocó. Voltee tosiendo tratando de recuperar el aire, era Chris. Su mirada era de miedo, estaba tieso con los puños cerrados, la serpiente no demoró en quemarse sola -¿Chris…?_ se acercó a mi -¿Estás bien, Alex? -Por fortuna si
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Phoebe se levantó y vino hacia nosotros con pose furiosa y los ojos desorbitados y se le estaban marcando las venitas alrededor de los ojos. Cuando de repente Phoebe cayó en suelo retorciéndose y gritando como Sam en aquella oportunidad; Chris la miraba fijamente, yo sabía que era él -Aléjate de ella, nunca te le vuelvas a acercar ni a lastimarla_ Chris se acercaba cada vez más a Phoebe que estaba tirada en el suelo retorciéndose, parecía estar sufriendo bastante, y aunque quería que me gustara esa escena, me daba pánico ver a Chris así, no estaba bien -¡Chris déjala ya!_ me acerqué y lo tomé por los hombros_ ya es suficiente -Ella es uno de ellos Alex. Debe morir…_ aquello me espantó de tal manera que casi me desmayo, escuchar eso de un niño no era nada bueno -¡Chris ya basta!_ retiró la vista de ella y me miró a mí, ella dejó de retorcerse, pero se quejaba del dolor_ Y tu Phoebe ¡vete de aquí!_ ella miraba a Chris con asombro y algo de fascinación, juraría que tenía una sonrisa dibujada entre sus quejidos. Se levantó con algo de dificultad -Interesante… Un niño que tortura sin tocar a su victima -¡Phoebe largo de aquí¡ Tú no has visto nada… -¿Es que tú lo sabías?_ puse a Chris detrás de mí para protegerlo, pero estaba claro que Chris sabía defenderse y defender a los demás -Vete y nunca regreses a esta escuela, y nunca te le acerques a él_ Phoebe miraba fijamente a Chris -Eres tú…_ dijo con fascinación -¡PHOEBE, LARGO! -Ok, ok… me voy… por ahora…_ Phoebe se alejó de nosotros y yo me voltee hacia Chris -¿Estás bien Chris? -Sí, ¿y tú? -Si… gracias por defenderme y ayudarme. Creo que si no hubieras llegado me mata; pero deberías controlarte Chris; ambos sabemos que no es normal dañar a alguien sin ni siquiera tocarlo, sabes a lo que me refiero
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Ella es mala Alex, es una de ellos. Pero en sus ojos hay odio, es peor que tu amigo -Sin duda Phoebe es mala y me odia. Pero debes procurar no lastimar a nadie Chris, eso es malo, acuérdate de lo que hemos hablado. Tenemos que trabajar con tus poderes extraños, hay que buscar una forma de controlarlos. Ahora vamos afuera que tu papá te debe estar esperando -¿Le vas a decir lo que paso? -No creo que sea conveniente Chris Caminamos hacia la salida de la escuela, y vi a Ben parado en la acera un tanto impaciente, nos acercamos a él -Hola Ben. Disculpa que te hayamos hecho esperar, lo que sucede es que detuve un rato a Chris, nos distrajimos charlando -¿Pero todo en orden? -Sí, sí, todo está bien. Chao Chris, cuídate Caminé hacia el estacionamiento otra vez, pero con precaución, no fuera a ser que la loca de Phoebe apareciera de nuevo. Me monté en mi auto y me fui a casa, conduciendo lento, pensando en lo que había pasado <<¡Phoebe está loca!, pero Chris…sus poderes… Es impresionante. Phoebe dijo: Eres tú. Como si lo conociera…>> eso me causó intriga, ¿cómo podía Phoebe conocer a Chris y de dónde? Yo tenía que hacer algo para ayudar a Chris, ¿pero cómo? Era un niño especial y eso lo sabía mejor que nadie, tenía que hallar una forma de ayudarlo a dominar y controlar sus poderes, ¿pero cómo podía ayudar a alguien con algo que yo desconocía? No lo sabía, pero sabía que iba a encontrar una solución
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Capítulo 17 La mañana del 12 de marzo me despertaron mis hermanos cantándome cumpleaños con un trozo de brownie y una vela de cumpleaños encendida -¡Feliz cumpleaños Alex!_ Adriana me abrazó y me dio un paquete envuelto en papel de regalo. Abrí el paquete, era pequeño, era una bufanda -¡Gracias Adri!_ la abracé -Ahora abre el mío_ dijo Andrés. Abrí el paquete, era pequeño, eran unos aretes con cristales de sharowski transparentes -¡Qué lindos! ¡Gracias! Vi el radio-reloj de mi mesa de noche y eran las 9.26 de la mañana, me levanté y fui al baño a lavarme la cara y los dientes. Adriana y Andrés me siguieron al baño -¿Que vas a hacer hoy? -La verdad no tengo nada planeado…_ en eso sonó el timbre -Yo abro…_ Adriana salió casi corriendo de mi habitación
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Déjame ver quien es…_ Andrés me sonrió y bajó. Yo me empecé a vestir, porque lo más seguro tendría visitas. Bajé las escaleras sonriente, caminé hacia la cocina y cuando voy pasando por la entrada de la sala me llamaron -¡Alex!_ voltee y era Chris, quien salió corriendo apenas me vio y me abrazó_ ¡Feliz cumpleaños!_ yo lo abracé también -Gracias Chris… ¿pero que haces aquí? ¿No deberías estar en la escuela?_ en eso se levantó Ben y vino hacia nosotros -¡Feliz cumpleaños Alexandra! Christian no quiso ir hoy a la escuela porque quería venir a verte temprano para ser uno de los primeros en felicitarte… -Papá dale el regalo_ Ben buscó en el lugar donde estaba sentado una bolsa de regalo que decía Feliz cumpleaños con letras de colores -¡Oh! No debieron molestarse…_ Ben le dio la bolsa de regalo a Chris y él me la entregó -¡Ábrelo Alex! Lo escogí yo…_ me senté en uno de los puestos vacíos, mis hermanos estaban sentados mirándonos. Abrí la bolsa de regalo y saqué un oso de peluche blanco con rojo, con un globo en la pata que decía “Te quiero mucho”, se me salieron las lágrimas -Gracias… De verdad, que bonito…_ le di un abrazo a Chris, pero me limpié las lágrimas para hablarle algo seria a Chris_ Christian Allen, tu deberías estar en la escuela, no aquí, pudiste haberme visitado en la tarde cuando salieras -Es muy terco, yo también se lo dije, pero ya sabes cómo es… -¡Oh! Disculpen, bueno Ben, Chris ellos son mis hermanos Andrés y Adriana. Andrés, Adriana él es Christian uno de mis alumnos y un gran amiguito, y desde luego él es su padre Ben -Si ya tuvimos la oportunidad de presentarnos mientras estuviste arriba -Bien Christian, ya viste a Alexandra y le entregaste tu obsequio, ya es hora de irnos, tengo mucho trabajo en la oficina por hacer -¿Papá me puedo quedar con Alex? -No, no, no Christian, Alexandra debe miles de cosas que hacer, y ella no está trabajando hoy como para cuidarte…
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Ben, tranquilo Chris se puede quedar conmigo todo el día. Además, ¿dónde lo ibas a dejar todo el día? ¿Sólo en casa? -Llevármelo al trabajo -Ben tranquilo, Chris se queda conmigo, así me acompaña todo el día, es mi cumpleaños y me gustaría que él se quedara; así nos ayuda a organizar la fiesta de mi cumpleaños -Está bien… si tanto insisten… Pórtate bien Christian Después que Ben se fue, mis hermanos, Chris y yo desayunamos, se hicieron las 10.45 de la mañana y sonó mi celular, era el número de Adam -¿Si? -¡Buenos días! ¡Feliz cumpleaños! ¿Cuantos obsequios llevas? -¡Gracias! Llevo 3 obsequios… -Espera el mío entonces -Te esperaré entonces -Nos vemos en la noche. Te quiero -Y yo a ti… Lo que quedó de mañana transcurrió ajetreado, mis padres, Jennifer y Eduardo me llamaron por teléfono, era una locura escuchar tanto el teléfono repicar. Nos pusimos a limpiar un poco la casa mientras escuchábamos música en el estéreo. Estaba feliz, a eso de las 2.00 p.m. sonó el timbre, fui a abrir la puerta, era Simon y Vanessa -¡Feliz cumpleaños Alex!_ Vanessa se abalanzó hacia mí y me abrazó -¡Feliz cumpleaños Alex!_ Simon me dio un abrazo de oso, adoraba sus abrazos -¡Gracias chicos!_ Simon traía un ramo de rosas de diferentes colores: rosado, salmón, amarillas, blancas -Son para ti. No sabía que regalarte, porque por lo visto no usas cadenas ni dijes…_ en eso recordé la cadena con el crucifijo y el pentagrama que me regaló Simon en Enero
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Gracias Simon…, pero el dije está guardado en mi joyero, me lo pongo de vez en cuando, me fastidian un poco las cadenas y los collares…_ le estaba mintiendo. Pero teóricamente lo que le había dicho era verdadero; aunque esa no era la razón por la que dejé de usar la cadena, era porque Adam no le gustaba verme con cosas así_ Pasen…_ Ambos entraron y fuimos a la sala donde estaban Andrés, Adriana y Chris acomodando las cosas_ Miren quienes llegaron…._El rostro de Chris se puso algo pálido, salí corriendo hacia él_ ¿Chris que te pasa? ¿Te sientes bien…? -Ella… Ella es uno de ellos…_ hablaba en voz baja y señalaba a Vanessa_ Pero no es mala…_ Miré a Vanessa con algo de intriga en mi mirada -Chris, cálmate, ella es mi amiga Vanessa, no corres peligro, ¿bien? Nada de esas cosas hoy por favor…_ le hablé lo suficientemente bajo para que los demás no oyeran. Vanessa estaba petrificada parada en la entrada de la sala -Eres él…_ dijo en susurro estaba como en trance, no sabía quién estaba más asustado de los 3 -¿Disculpa Vane? ¿Lo conoces…?_ salió automáticamente de su trance -¡Eh…! no, no lo conozco, sólo me recordó a un primito, nada más…_ Simon y Vanessa cruzaron miradas -Bueno chicos él es Christian, uno de mis niños de la escuela, está ayudándonos a preparar todo. Chris ellos son mis dos mejores amigos: Simon y Vanessa_ la mirada de Chris era extraña, él y Vanessa se miraban fijamente, Simon los miraba a ambos_ Chris, acompáñame a buscar unos refrescos por favor…_ me inventé esa excusa porque tenía que hablar a solas con Chris. Salimos al patio trasero y lo senté en el mueble del porche trasero y yo me agaché frente a él_ ¿Chris que está pasando? ¿Qué pasa con Vanessa? ¿Por qué se miran así? -Ella es una de ellos, pero no es mala, lo veo en su mirada… no mata personas como los otros -¿Una de ellos? Chris, claro que Vanessa es buena, al igual que Sam, lástima que no pueda decir lo mismo de Phoebe. Hagamos un trato; nada de miradas raras, ni actitudes enigmáticas por hoy. Dentro de un rato van a venir mis amigos, mi novio, mi cuñado que es Sam y no quiero que asustes a nadie, si te sientes mal o sientes que no puedes controlarte me lo avisas de inmediato, recuerda que no puedes mostrar en público tus poderes, eso te hace diferente y lo diferente no siempre le gusta a los demás, ¿de acuerdo? -Si Alex…
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO A eso de las 5.30 de la tarde subí a ducharme y a cambiarme de ropa, porque pronto empezarían a llegar mis amigos. Mientras me maquillaba sonó el timbre, ya la gente estaba empezando a llegar, me peiné y bajé en 10 minutos, la música había subido de volumen, era música latina, me hacía sentir como en mi casa de Venezuela; llegué abajo y vi de quien se trataba, eran los padres de Vanessa -¡Señores Adams…! -¡Hola Alex! Feliz cumpleaños_ dijo la señora Julia_ estás preciosa mi niña -Muchas gracias señora Julia… -¡Feliz cumpleaños señorita Torres! O bueno, mejor debo llamarte Alex como todos, no creo que las formalidades sirvan ahora. A fin de cuentas no estamos trabajando, ni en la universidad…_ el señor Douglas me dedicó una ancha sonrisa mientras tomaba mi mano izquierda y la acariciaba. Vi hacia el mueble y Chris se había quedado dormido -¡Muchas gracias! ¿Me disculpan un momento?_ me dirigí hacia Chris con una media sonrisa en el rostro, era tierno verlo así dormido, se veía tan indefenso -¿Quién es el pequeño?_ preguntó el señor Douglas -Es de los niños de la escuela, vino a pasar el día conmigo, faltó a clases -¡Vaya Alex! Te debe querer mucho. ¿Cuál es su nombre? -Christian Allen. Es nuevo en la escuela, ingresó este año -¿Es huérfano verdad? -Sí, ha sido muy duro para él. Su padre es lo único que tiene. Si me disculpa voy a acostarlo arriba_ busqué a Simon con la mirada y lo vi de un lado de la sala charlando con Adriana_ ¡Simon!_ tuve que alzar la voz ya que con la música no se escuchaba muy bien_ ¿me ayudas a llevar a mi habitación a Chris, por favor? -¡Claro!_ Simon lo levantó y lo recostó de su regazo con mucha sutileza, pareciera que Chris no pesaba ni un kilo, subí las escaleras detrás de Simon, abrí la puerta de mi habitación y Simon lo acostó en mi cama, saqué un edredón del closet y lo arropé, dormía profundamente.
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Mientras Simon y yo bajábamos las escaleras sonó el timbre, Simon iba delante de mí y él abrió la puerta, era Adam y Sam, la mirada de Simon y Adam se encontraron, se miraron con el acostumbrado celo de siempre; tuve que intervenir para cortar el momento -¡Adam! -¡Feliz cumpleaños…!_ me abrazó fuertemente_ ten esto es para ti_ era un arreglo de globos y flores inmenso -¡Gracias! Es precioso… -Dale crédito a Sam, él lo escogió, la verdad soy muy malo para esto de los regalos -Feliz cumpleaños cuñada…_ Sam me abrazó Me voltee para llevar el regalo de Adam y Sam arriba y todos excepto Andrés y Adriana miraban con mala cara a mi cuñado y a mi novio, era como si los odiaran, pero ellos también miraban a los demás con celo, sobre todo Adam, Sam pasaba desapercibido, prefirió concentrarse en mi hermana -Ya regreso…_ le dije a Adam. Subí y dejé arriba su regalo Bajé y me fui con Adam, Vanessa estaba a un lado con Simon hablando, y Andrés estaba con los padres de Vanessa, era como ver al yerno hablando con sus suegros, y eso era lo que Vanessa y yo deseamos en realidad. Andrés se fue al estéreo, puso salsa y vino hacia nosotros -¿Cuñado me permites?_ estiró su mano esperando la mía -Desde luego… Tomé la mano de Andrés sonriente, tenía mucho tiempo que no bailaba salsa, ni siquiera bailé salsa mientras estuve de vacaciones en Venezuela en diciembre. Andrés era excelente bailarín, a mí se me daba muy bien bailar, pero nunca como él. Mientras bailábamos vi hacia la entrada de la sala y aparecieron Miguel y Gabriel, yo les sonreí y ellos a mí, todos voltearon a verlos, pero todos excepto mis hermanos y yo se tensaron al verlos, no sé por qué me dio un escalofrió -Dame un momento Andrés, llegaron los primos de Simon_ paramos de bailar y fui hacia Miguel y Gabriel
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Feliz cumpleaños Alex…_ dijo Miguel con una media sonrisa en la cara, pero dejando ver su tensión -¡Gracias Miguel…! -¡Feliz cumpleaños Alex! Menuda fiesta, ¿no? Ten esto es de parte de los dos, ojalá te guste… -¡Gracias chicos!_ abrí el regalo, era una cajita pequeña, era una pulsera de oro blanco con un dije de angelito del mismo material_ ¡Wow! ¡Cielos! Está hermoso, no debieron, esto debió costarles mucho -El costo no cuenta y lo sabes, eres como de la familia a fin de cuentas… -¡Muchísimas gracias! -Con que bailando salsa, ¿eh?_ dijo Miguel -Si… -¿Me concedes el honor…?_ me extendió la mano esperando la mía y se la di. Bailamos y a decir verdad Miguel bailaba estupendamente bien, pareciera que estuviéramos flotando; en una de las vueltas vi a Adam, estaba furioso, pero la cara de los demás era de miedo, no entendía a que se debía exactamente, pero no me agradaba del todo la energía que se respiraba en mi fiesta de cumpleaños. Sonó el timbre y Andrés fue a abrir la puerta, mientras los demás se animaron a bailar; Gabriel sacó a bailar a Adriana, cuando logré ver Sam estaba furioso, nunca había visto esa expresión en sus ojos. Vi hacia la entrada de la sala y vi a Ben -Un placer bailar contigo Miguel, pero dame un minuto, llegó un amigo…_ me dirigí hacia Ben_ Hola Ben… -Disculpa la hora, sé que me excedí pero aproveché de trabajar horas extra, sé que es exceso de confianza pero pensé que Christian estaría en buenas manos -No te preocupes Ben. Christian está arriba dormido, se portó como un ángel_ subimos a buscarlo, Ben lo cargó pero Chris no dio signos de despertarse; bajamos y nos conseguimos con Gabriel y Simon en la punta de las escaleras -¿Vinieron por el pequeño?_ preguntó Simon -Sí, Ben él es Simon Mazzocca y su primo Gabriel
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Mucho gusto, Benjamin Allen -Parece que está muy cansado_ dijo Gabriel mirando fijamente a Chris -Sí, tiene el sueño pesado. Bueno nos vamos entonces Alexandra, gracias una vez más por cuidar de Christian -No hay de que, puedes traerlo cuantas veces quieras, él y usted son bienvenidos_ le di un beso en la frente a Chris y Ben salió con él en los brazos. Simon y Gabriel lo miraban con gran interés. Voltee porque apagaron la música y Adriana venía con una torta en la mano con varias velas encendidas, todos empezaron a cantar cumpleaños -Soplas las velas y recuerda pedir tu deseo_ me dijo Andrés ¿Que deseo podría pedir? <<Estar siempre con Adam…>> soplé las velas -Ahora toma el cuchillo y cuando piques grita_ era una tradición de buena suerte y así lo hice, siempre que lo hacía me sentía como una loca. Todos se fueron acercando uno por uno a abrazarme; me sentía feliz, tenía a todos mis amigos reunidos, aunque se miraran con repudio unos con los otros, pero lo importante era que estaban allí por mí. Comimos del pastel, era mi favorito, de chocolate.
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Capítulo 18 Fui a la cocina a lavarme las manos, las tenía llenas de sirope de chocolate, mientras estoy lavándome las manos en el lavaplatos vi que algo se movía afuera, vi una silueta que iba en dirección hacia el bosque, cuando logré enfocar bien la vista, vi que era Christian. Cerré la llave del agua y abrí la puerta trasera de un tirón, salí corriendo persiguiendo a Chris -¿Chris…? ¡CHRIS! ¡CHRIS ESPERA! ¿A DONDE VAS?_ corría pero él más se adentraba en el bosque y sin inmutarse a voltear, parecía un zombie caminando mecánicamente. Seguí corriendo detrás de Chris dentro del bosque hasta que se detuvo en seco y volteó, tenía los ojos negros por completo y una sonrisa macabra en el rostro_ ¡Chris! ¿Qué te sucede?_ de repente ante mis ojos vi que Chris se transformaba en Phoebe, ella se reía a carcajadas <<¿Qué demonios está pasando?>>_ ¿Tú…? ¿Pe…pe…pero cómo? -¡Que estúpida eres Alex! Que fácil fue engañarte, sabía que correrías detrás de “Chris”, por fin estamos solas tú y yo -¿Como hiciste eso?_ estaba nerviosa y aun un poco incrédula de lo que habían visto mis ojos -Fácil… ser lo que soy nos da miles de beneficios, uno de ellos hacerme pasar por otro -¿Tienes poderes? -Digamos que si… al igual que tu amiguito
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -¡Aléjate de Chris, Phoebe! -Yo no seré quien lo busque, él vendrá a nosotros… -¿Ustedes? -Basta de charla, a lo que vinimos…_ en ese momento me sentí como un ratón en manos de un águila; no había forma de defenderme, sin duda Phoebe tenía poderes, pero se trataba de la bruja del cuento y se notaba que ella si dominaba y conocía muy bien los poderes que poseía; no me quedaba más que mantener la calma hasta encontrar una escapatoria -¿Y a que se supone que vinimos? -¿Y todavía te lo preguntas? ¿Te parece poco haberme quitado a Adam?_ sus ojos estaban rojos en su totalidad, como si sus vasos sanguíneos hubieran explotado, cientos de venas brotaban al alrededor de sus ojos -Yo no te quité nada Phoebe, ¡de sobra se nota que eres una bruja!_ me bofeteó salvajemente y volé por los aires a unos 10 metros de distancia, caí en el suelo dolorida_ Eres fuerte, ya lo noté… -¿Ya lo notaste? Me parece estupendo, porque esto es el comienzo_ me dio otra bofetada arrastrándome unos metros, me rompí el brazo con unas ramas, estaba sangrando mi nariz, la boca y el brazo. Phoebe se me acercó, yo la miraba fijamente, tenía mucho miedo pero no pretendía demostrárselo; inhaló profundamente_ Tu sangre huele exquisito, no sé cómo puede soportarlo Adam…_ saboreó como si estuviera comiendo algo y pasó su lengua entre sus labios, fue un gesto un poco lésbico la verdad. Cuando vi que le salieron un par de colmillos más grandes que los normales. Traté de retroceder mientras estaba tirada en suelo, ella se aproximó a mí y yo grité -¡AUXILIO!_ algo voló de no sé dónde y me quitó a Phoebe de encima, cuando logré sentarme para ver, un hombre tenía neutralizada a Phoebe en el suelo acostada -¡Adam! ¡Suéltala, es un vampiro, te puede lastimar…!_ Adam volteó y tenía los ojos llenos de sangre como los de Phoebe <<¡Oh por Dios!>>_ ¿Adam…? ¡No…no… No!_ se empezaron a llenar mis ojos de lágrimas. Adam soltó a Phoebe y vino hacia mí -Alex…
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -¡ALEJATE DE MI!_ cuando se acercó inhaló profundamente y empezaron a crecer sus colmillos -Es su sangre Adam y puedes tenerla ahora mismo con solo morderla…_ dijo Phoebe quien estaba parada detrás de él_ ¡Ay…! Que melancolía, mírala Adam, tiene miedo. ¿Te das cuenta por qué Adam siempre será mío? somos iguales y nuestra dieta son ustedes, los humanos…_ era desgarrador ver a Adam con ese aspecto de depredador, y su presa era yo, tenía mucho miedo, aterrada, no podía creer lo que estaba viendo, si esto era un sueño deseaba despertarme ya mismo -¡No te me acerques…! ¿E-res…eres un vampiro…? -¡Bingo! Después de todo la chica si es inteligente, supongo que sabes que viene a continuación, ¿verdad Alex? -Aléjate de ella Phoebe, todo esto es tu culpa, ella no tenía que saber nada…_ traté de ponerme de pie, me dolía mucho la herida del brazo. Escuchamos pisadas en el bosque no muy lejanas cuando apareció Simon -¡ALEX!_ vino directo hacia mí y miró a Adam desafiándolo_ ¡ALEJATE DE ELLA! -¡Oh! que perdedor… Ya no tienes poder de hacernos daño, lo que te hace una presa igual que ella_ dijo Phoebe sin perder su expresión malévola Simon me ayudó a levantar, no parecía sorprendido al ver lo mismo que yo veía -¡Simon vete! ¡Pueden matarte!_ le dije tratando de protegerlo con mi cuerpo y el a mi -Ellos no te tocaran ni un cabello mientras yo esté vivo_ De pronto aparecieron Vanessa, Miguel y Gabriel, pero los tres aparecieron de repente_ ¿Andrés y Adriana? -Mis padres se quedaron distrayéndolos_ dijo Vanessa, cuando Sam apareció detrás de Phoebe. Vanessa y Sam inhalaron profundo y los ojos se le llenaron de sangre, abrí la boca como señal de asombro, pero la pose de Sam era más atemorizante -No den ni un solo paso…_ advirtió Miguel, era como si estuviéramos en dos bandos, Vanessa, Miguel, Gabriel y Simon estaban conmigo rodeándome, y del otro lado estaban Phoebe, Adam y Sam -¿Vanessa…? ¿Sam…? ¿Ustedes también…?_ pregunté con lágrimas de dolor y terror en mis ojos, Simon me sujetaba
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -¿Vanessa, puedes soportarlo?_ le preguntó Simon -Si… -¡Fuera de aquí sanguijuelas!_ le dijo Miguel al otro bando_ recuerden lo que somos para ustedes_ Gabriel estaba parado tieso con pose de defensa a mi lado derecho -Alex por favor… tienes que escucharme… -¡Fuera les dije! No vuelvas a acercarte a ella -Tranquilo Miguel, ya nos vamos_ dijo Sam, me miró con cierta culpa, agarrando a su hermano por el brazo y a Phoebe, sus ojos ya eran de un tono normal al igual que los de Adam -¡ESTO NO SE QUEDA ASI, ALEX! ¡ESTUPIDA PROTEGIDA! -¡Vámonos Phoebe!_ le exigió Sam. Adam se alejó pero antes mirándome, ahora me daba miedo verlo así, con los ojos de esa forma y los colmillos pronunciados Empecé a temblar más que antes, y la cabeza me empezó a dar vueltas como si me fuera a desmayar, me sentía débil, me derrumbé pero Simon me agarró y me cargó -¿Alex, te sientes bien? -Mejor llevémosla a la casa_ dijo Gabriel -No…no, mis hermanos… no pueden saber nada_ alcancé a decir entre dientes en un susurro -Nosotros nos ocupamos de ellos_ dijo Gabriel -Vanessa ve a la casa y adviértele a tus padres que vamos en camino_ le pidió Miguel a Vanessa y ella corrió tan rápido como era imposible Llegamos a la casa, yo iba en brazos de Simon, entramos y Adriana salió al paso -¿Alex, que te paso? ¿Simon que le pasa? -Tranquila, no fue nada grave, se cayó en el bosque y se golpeó la cabeza_ Andrés apareció -¡Alex! ¿Estás bien?_ Simon me subió a mi habitación mientras Adriana y Andrés venían detrás de nosotros haciéndole miles de preguntas a Simon. Simon me acostó y le hablé al oído
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -No quiero que ellos sepan que sucedió. Quiero hablar con Vanessa, Miguel, Gabriel y contigo pero a solas_ Simon asintió con la cabeza -Gabriel, por favor…_ dijo Simon. Gabriel se acercó a mis hermanos que estaban sentados a mí alrededor, los tocó y ambos cayeron desmayados -¿Qué les hiciste?_ me exalté -Tranquilízate Alex, sólo los durmió para que no escuchen nada ni interfieran_ miré a Simon y a Gabriel con curiosidad y temor_ Llévenlos a sus habitaciones, Gabriel borra su memoria y que sólo recuerden ver llegar a Alex lastimada y que recuerden que se cayó en el bosque y se golpeó la cabeza_ Gabriel asintió, mientras él y el señor Douglas llevaban a mis hermanos a cuestas_ Vanessa, consígueme vendas, agua tibia y alcohol. Señora Julia, creo que debe esperar afuera_ vi a la señora Julia y tenía la misma expresión de Vanessa, Adam, Sam y Phoebe. Ella también lo era. Vanessa, Miguel y Gabriel no demoraron en entrar, Vanessa traía todo lo que le pidió Simon, Simon empezó a limpiarme la sangre -¿De que se trata todo esto?_ logré decir una vez que recuperé un poco el sentido gracias al olor del alcohol -Tú lo viste con tus propios ojos…_ me dijo Simon -¿Son vampiros? -Si -¿Y tú lo sabías? -Si_ Vanessa estaba pegada de la ventana intentando no respirar -¿Y tu Vanessa…? ¿Eres uno de ellos? ¿Por qué nunca me dijiste nada? -No podía aunque quisiera_ dijo Simon -¿Y tu como lo sabes? -Lo descubrí hace poco la verdad -Vanessa y sus padres son inofensivos, ellos nos ayudan_ intervino Gabriel con expresión seria, un poco dudoso de lo que estaba afirmando
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -¿Los ayudan? -Ellos no son precisamente mis primos, Alex -¿Son vampiros también? -No, son del bando contrario, de los buenos…_ en ese momento me quedé en blanco, tratando de analizar lo que Simon me estaba diciendo, entonces todo encajó “Miguel” y “Gabriel” nombre de ángeles -¿Son los ángeles Miguel y Gabriel…? -Para ser más específicos “Arcángeles”_ dijo Miguel -¿Pero como puede ser eso verdad…?_ ¡claro! ¿Cómo nunca pude relacionar sus nombres? pero es que era imposible que los mismísimos arcángeles Miguel y Gabriel anduvieran como humanos comunes por la tierra, por eso era que nunca lo relacioné, además que son nombres que usa gente común, gracias a ellos mismos que eran los originarios con esos nombres, la gente le ponía esos nombres a sus hijos en honor a estos ángeles, arcángeles o lo que fueran -Digamos que tenemos una misión que cumplir, y tú estás metida hasta la cabeza en todo el asunto -Miguel, me parece que no es el momento, es demasiado para una noche para ella, tendremos tiempo de hablar después. Mejor descansa un poco y duerme -¿Dormir? ¿Simon tú crees que pueda dormir?_ Simon tomó una caja blanca de pastillas que había en la bandeja que Vanessa trajo -Entonces hay que obligarte a dormir… -No quiero dormir Simon… -Tómalas, si no Gabriel te duerme como a tus hermanos_ ante de esa amenaza quedé sin replicas, así que no me quedó más remedio que tomarme la pastilla_ Y tranquila, nos quedaremos toda la noche vigilando en caso de que las sanguijuelas decidan regresar. Al cabo de unos pocos minutos, la pastilla empezó a hacer efecto, me sentía somnolienta y cansada, los ojos se me cerraban solos hasta que logré dormirme por completo
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO <<…estaba sentada en la orilla del lago, leyendo, cuando Adam apareció, se acercó a mí y me besó dulcemente en los labios, amaba sentir sus labios con los míos, mientras me besaba sentía como si estuviera flotando, bajó hasta mi cuello, pasando su lengua, subió su rostro y tenía los ojos llenos de sangre y los colmillos pronunciados, grité…>> Abrí los ojos y ya era de día, Simon estaba recostado del mueble de la ventana -¿Estás bien, Alex? -Sí, sólo fue una pesadilla…_ el ver a Simon allí me recordó que lo que había pasado la noche anterior no había sido una pesadilla, sino que era real. Simon se levantó y vino hacia mi -¿Cómo te sientes? -Un poco mejor… Ya no me da vueltas la cabeza, aun me arde la herida -Dormir siempre es bueno. Vamos para que desayunes algo_ me ayudó a levantar, tenía el bíceps derecho vendado donde tenía la herida -Yo puedo sola…_ me levanté de la cama_ ¿Andrés y Adriana están bien? -Sí, Andrés salió a comprar algunas medinas para ti para los golpes y Adriana está abajo con Gabriel y Miguel. Recuerda que te caíste en el bosque, eso fue lo que le dijimos Aun no podía creer que cuando me decía esos nombres no se trataban de gente corriente, sino de un par de arcángeles que se hacían pasar por personas corrientes. ¿Qué le diría a Adriana ahora? Debía alejarla de Sam como fuera, ya se me ocurriría algo.
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Capítulo 19 Simon y yo bajamos hacia la cocina, Miguel y Gabriel estaban con Adriana como Simon había dicho -¿Alex, cómo te sientes?_ me preguntó Adriana -Bien, mejor, solo me duele un poco la cabeza… -¿Cuantas veces hay que decirte que no vayas en la noche a ninguna parte Alex? -Sin sermones Adriana, por favor_ no sabía que más decir Desayuné, eran las 10.00 de la mañana, Andrés llegó en pocos minutos -¿Alex, como amaneces? -Mejor… -A ver si tienes más cuidado y sentido común_ me dijo totalmente serio_ no quiero más salidas de noche hacia el bosque Alex, te hablo totalmente en serio -Supongo que tengo que decir que si… -Yo me tengo que ir, tengo reunión en el high school
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -¿Hoy sábado? -Sí, cuestión de profesores, regreso en la tarde_ Andrés me beso en la frente y a Adriana y se fue -Yo creo que nosotros también deberíamos irnos_ dijo Miguel mirando a Gabriel y Simon -¡No! Quiero decir… ¿Simon te puedes quedar por favor?_ le pedí -Si eso quieres… -Bueno entonces yo aprovecho para ir a buscar a Sam, anoche desapareció y no me ha llamado_ ¿que se supone que tenía que decirle para detenerla? -¡No! Adriana… no deberías, quédate conmigo, te necesito, puedes llamar a Sam por teléfono -No seas tonta, Simon se va a quedar contigo. Sam no me contesta y eso es extraño. Simon, cuida a mi hermana por mí, ¿si?_ Adriana salió de la cocina y vi a Miguel -Cuídala por favor…_ era extraño pedirle directamente en persona al arcángel Miguel, cuando lo convencional era orar, hablar para sí mismo o mirando el cielo. Él asintió con la cabeza. Tanto Miguel como Gabriel se fueron -Supongo que me pediste que me quedara para terminar la conversación de anoche -Correcto. ¿Qué hacen 2 arcángeles en la tierra, entre nosotros? -Una misión -Si ya lo sé, ¿pero qué hacen 2 arcángeles y no ángeles discípulos? -Digamos que la misión requiere de la presencia de alguien más poderoso -¿Por qué Miguel dijo que yo estaba en mitad de todo? -Eres novia de un vampiro en potencia, y proteges a alguien muy peligroso -¿A alguien muy peligroso? ¿Pero a quién? solo estaba con ellos. ¿Quién más es vampiro? -Los que ya sabes, los padres de Vanessa. Pero ellos son “vampiros buenos” se alimentan de la sangre de animales, son parte de la tregua, de no matar ni convertir humanos
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Y por lo que veo Sam, Adam y Phoebe no están dentro de esa tregua, bueno de Phoebe puedo imaginarlo -Pues no… -Pero no me has dicho quién es la otra persona… -El niño que tanto cuidas, Chris_ <<¿Chris?>> por lo visto Simon sabía que había algo especial con Chris, me di cuenta que no era la única que sabía que Chris tenía poderes -¿Qué pasa con Chris? ¿Es vampiro también? -Ojala… -¿Por qué lo dices en ese tono? -Ese niño que vemos tan inofensivo es lo que tanto temen los humanos -¿Qué es eso? Ve directo al grano Simon por favor… -Me imagino que sabes que el niño tiene poderes sobrenaturales -Si -Estuvimos investigando a raíz que Miguel te vio salir de su casa; su madre la asesinó un demonio -Sí, eso lo se -Lo que no sabes es que demonio fue -Así es -Fue el mismísimo Lucifer -¿Lucifer? ¿Me estás diciendo que fue Satanás? -¡Wow! No sabía que se te hacía fácil pronunciar su nombre; pero si, se trata de él. Y no sólo eso, Satán poseía a la madre de Chris antes del embarazo y durante. ¿Nunca te preguntaste por el padre verdadero de ese niño?_ era cierto, alguna vez me hice esa pregunta, pero Ben me dijo que nunca supieron nada de su verdadero padre
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Sí, pero su padrastro me dijo que nunca supieron nada de él, que su madre nunca quiso nombrarlo… -Es porque su padre es Satán. Embarazó a la mujer mediante las posesiones_ ¿que estaban escuchando mis oídos? -¿Me estás tratando de decir que Chris es el hijo del diablo? -Exactamente. Un Nefilim para ser exacto, el niño es mitad humano y mitad demonio, traducido en otro concepto es el Anticristo -¿Que Chris es quién? Ok, discúlpame Simon pero esto me parece una locura, no conoces a Chris, es un niño muy inteligente y dulce; con problemas si, pero muy bueno. ¿Cómo podría ser alguien tan malo como el Anticristo? -Me imagino que conoces la historia de Napoleón Bonaparte y Hitler, ambos se revelaron como Anticristos o dejaron ver las características de lo que eran después que eran adultos. Lo que sucede es que ese niño es diferente porque es el hijo del diablo, él lo creo para destruir la humanidad, para destruir la creación que más odió de su padre… -¿Un momento, tú me estas tratando de decir que es como la historia de Jesús, que vino a la tierra a salvarnos de nuestros pecados, y Christian vino a destruirnos? -No lo pudiste haber dicho mejor. Es lo que llaman en la biblia el apocalipsis, los demonios están rompiendo el tratado, y digamos que los ángeles también, ya con el hecho de que Miguel y Gabriel estén aquí, se han roto varios sellos del apocalipsis_ ¿sellos? ¿De qué me hablaba? -¿A qué tratado te refieres? ¿De que sellos me hablas? No estoy entendiendo nada -Ninguno de los 2 bandos puede tener contacto directo con los humanos, no se les permite influenciarlos, cada ser humano debe decidir por sí solo que camino elegir. Cada uno de los bandos ha buscado diferentes formas de manifestarse de forma indirecta: posesiones, apariciones divinas, señales, en fin… uno de los seres que andan libremente por la tierra son los vampiros, como sabrás son seres malignos, y se supone que no deben asesinar a ningún humano, pero siempre lo hacen clandestinamente. Son 7 sellos del apocalipsis, los jinetes han sido liberados, es la razón del caos en el mundo, el toque final es el ascenso del Anticristo en el mundo, todos han de seguirlo. Por eso Miguel y Gabriel están aquí. Otros arcángeles vigilan otros lados del mundo
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -¿Que me estás tratando de decir?_ el miedo se estaba apoderando de mi al pensar miles de cosas que podrían suceder de aquí en adelante -No lo sé exactamente, es una tarea difícil -¿Y que planean hacer con Chris?_ hice esa pregunta con temor a que me respondiera algo que mis oídos no querían escuchar -Tenemos que encontrarlo antes que ellos -¿Antes de quién? -Antes de que los vampiros -¿Por qué? -Los vampiros son servidores del infierno, Gabriel y Miguel vinieron a destruirlo. Se supone que no debo interferir -¿Me estás tratando de decir que van a matar a Chris? -Me temo que sí; pero no por el momento, solo lo mantienen vigilado -¡No se los voy a permitir! Es solo un niño, ¿desde cuándo matan niños? -No puedes hacer nada Alex, al final cuando sea mayor será como su padre, y está en riesgo la humanidad. Dios encontró una forma de hacer llegar su palabra a los humanos por medio de su hijo Jesús, que nació de una humana, y el diablo hizo exactamente lo mismo -¡Oh por Dios!_ No sabía qué hacer, sentía que me faltaba el aire, estaba en shock, Simon me abrazó no podía creer todo lo que me decía Simon, ni en las peores de mis pesadillas hubiera pensado todo aquello, me parecía demasiado, solo con saber que Adam era un vampiro. Un vampiro, ¡por Dios santo! ¿Que estaba diciendo?_ Creo que necesito una ducha fría, necesito pensar… -Si necesitas algo, voy a estar aquí abajo_ caminé dos pasos y me detuve -Simon… Gracias, no sé qué haría sin ti_ lo abracé fuertemente Subí a mi habitación, cambié las sabanas y el edredón, estaban manchados de sangre; cuando vi la sangre en las sabanas recordé a Adam, con los ojos rojos y los colmillos sobresaliéndole, deseaba sentir miedo, pero lo que sentía era un dolor profundo, la persona con quien estuve compartiendo
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO meses de mi vida era un ser sin alma y que bebía la sangre de otras personas para alimentarse. Adam era el ser más importante de mi vida, incluso ya lo amaba, pero nunca tuve oportunidad de decírselo, y ahora sabía que nunca se lo diría. ¿Por qué la vida no nos sometía a pruebas de amor comunes? Entré a la ducha, lloré mientras el agua recorría mi cuerpo, me sentía fatal, era como estar muriendo en vida, era cierto lo que me dijo Simon, yo estaba en el medio de toda aquella guerra que estaba a punto de desatarse, pero Adriana también tenía algo de participación en ello, no sabía si contarle lo de Sam, o debía inventarme alguna historia, pero tenía que alejarla de Sam como fuera, su vida corría peligro. Salí de la ducha a los 15 minutos y fui a mi cuarto envuelta en la toalla, busqué ropa cómoda en el closet, me vestí en el baño, me peiné y salí a mi habitación; vi hacia la ventana y había un cuervo parado allí, sentí que un frío me recorrió el cuerpo, fui a cerrar la ventana, cuando me voltee Adam estaba parado detrás de mí, grité por la impresión -Shhh… Alex tranquila, no te voy a hacer daño… -¿Qué haces aquí?_ Mi cuerpo temblaba de pies a cabeza, tenía los ojos llenos de lágrimas a punto de salir -Por favor no me temas, sólo necesito hablar contigo -Vete Adam… -Por favor escúchame al menos una vez…_ se escucharon pasos que venían a toda velocidad subiendo las escaleras y abrieron la puerta de golpe -¿Alex estás bien?_ miré en dirección a donde estaba Adam y había desaparecido, caminé buscando con la vista a Adam en cualquier rincón de mi habitación -Si Simon, estoy bien -Estas asustada, tiemblas, tienes lágrimas en los ojos -No es nada Simon, ando paranoica, sólo vi una cucaracha -¡Oh!_ se acercó a mí y me acarició la mejilla_ cálmate, aquí estas a salvo. Déjame ayudarte a buscar la dichosa cucaracha…
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -¡No!_ dije violentamente_ Quiero decir… no Simon, déjalo, quiero estar sola, si consigo a la cucaracha yo misma la mato_ dije las últimas frases sobre pronunciadas, sabía que Adam me estaba escuchando, pero solo era para alardear, en realidad tenía miedo, quién tenía más posibilidades de matar a quien era Adam -Bueno, está bien, ya sabes que voy a estar abajo_ Simon me dio un beso en la mejilla y salió de mi habitación cerrando la puerta -Se está aprovechando de la situación…_ voltee de golpe, ya que Adam había aparecido detrás de mí. Tenía su típica expresión ruda, todo estaba en él como siempre, quería abrazarlo, pero no debía acercármele ni un solo centímetro -Eso a ti no te incumbe. ¿De qué quieres hablar? -Gracias por no temerme, no soportaría que me vieras otra vez como anoche, sentía que me matabas lentamente_ ser acercó con cautela -¡Aléjate de mí! Puedes hablar desde el otro lado de la habitación, te escucho perfectamente -Está bien, no es para menos… -¿No es para menos, Adam? ¡Eres un vampiro! ¿Sabes? Un vampiro, vives y te alimentas de sangre, asesinas personas -Nunca quise que lo supieras, digamos que no me siento precisamente orgulloso, no ahora -Adam ese tipo de cosas son las que se dicen en la primera cita: soy celoso, soy vampiro, estoy casado_ ¿cómo podía bromear en un momento como ese? Pero aun así conservé la seriedad en mi rostro -P¿or qué crees que trate de alejarme de ti al principio? ¿Por qué crees que te decía que no debía estar cerca de ti?_ era cierto, lo recordaba como si fuera ayer cuando no se me acercó durante 2 meses antes de ser novios -Nunca me imaginé que fuera algo así Adam; llegué a pensar que eras drogadicto, eras delincuente, cualquier cosa, menos que eras esto. Se supone que los vampiros son mitos, estupideces creadas por el cine -Ya ves que no. Perdóname Alex…_ su expresión facial era triste
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -No puedo Adam, eres del bando equivocado -Por lo visto ya sabes la historia -¿Por qué Adam?_ me senté en la parte inferior de la cama -¿Tú crees que yo elegí ser esto? -No lo sé… No se absolutamente nada de ti, y tampoco quiero -No lo elegí, desearía haberme quemado, pero me convirtió en esto… -¿De qué hablas? -De Phoebe. Ella me convirtió en lo que soy, todo por su egoísmo de tenerme con ella, luego yo convertí a Sam… -¿Qué edad tienes? -24 -¿Desde cuándo? -Desde 1908 -¿Pero por qué? ¿Cómo?_ en eso se despertó mi curiosidad, sin embargo me aterraba seguir descubriendo cosas -Estábamos comprometidos en aquel entonces, y una noche decidí terminar nuestra relación, su alma era oscura, todo el tiempo discutíamos, cada vez por cosas menos importantes, la recuerdo, hermosa, cándida, tierna, pero de la noche a la mañana cambió. La noche que terminé con ella me dijo que no podía vivir sin mí y fue cuando me mordió… - ¿Y quién la convirtió a ella?_ Estaba inexpresiva -Meses antes estuvimos en un festival, fue consultada por una gitana bastante anciana y le aseguró que nunca nos casaríamos, la gitana le propuso un trato para que yo estuviera siempre con ella, le vendió su alma, la gitana era el diablo, todo esto a cambio de ser inmortal y poderme hacer inmortal para poder estar juntos toda la maldita eternidad, y mira en que nos convirtió_ No le daba crédito a lo que mis oídos escuchaban
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -¿Me estás diciendo que Phoebe es vampiro por voluntad propia? -Así es… -¿Y cómo se hace un vampiro?_ Adam me miró con cierta curiosidad, era raro que yo preguntara esas cosas, pero a decir verdad quería saber del tema, nunca pensé que fueran reales y ahora que tenía la realidad ante mis ojos tenía que saber lo máximo posible -Hay dos opciones, una es la que escogió Phoebe, pero digamos que ella no sabía realmente de que se trataba aquello que pidió, pero ser vampiro implica todas las características que pidió ser. La segunda es ser mordido por un vampiro, pero no es tan fácil como lo muestran en las películas… -¿Entonces? -Tienes que ser mordido por un vampiro, este te tiene que matar una vez que te muerde. Después de muerto y despiertas a las 48 horas que nuestro veneno entra en tu organismo es que eres un vampiro -¿Y si no muere? -No pasa nada, simplemente queda herido, se convierte en vampiro una vez que muere por cualquier otra causa, nuestra mordida es una especie de infección para el ser humano. Pero digamos que son probabilidades muy remotas, no tenemos la resistencia de beber solo un poco. Por eso quemamos a los cuerpos, para que no quede nada físicamente hablando y no se puedan convertir. Es un proceso físico y espiritual, por eso se convierten una vez muertos, el cuerpo queda sin alma -¿Por qué? -¿Te imaginas que dejáramos que se transformen todas nuestras víctimas?_ la palabra “nuestras” no me gustó para nada, eso lo hacía un asesino -Serían vampiros hambrientos… -Exacto, un vampiro novato, está fuera de control, su cuerpo le pide sangre desesperadamente y muy difícilmente se satisface su sed, sino hasta después de un tiempo que logra controlarse. Tenemos prohibido transformar humanos, es parte del tratado_ recordé lo que me estuvo contando minutos antes Simon en la cocina -Por eso Miguel y Gabriel están aquí… Eso quiere decir que transformaron a alguien…
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Sí, fue Phoebe, según ella, seguía instrucciones directas -¿De quién?_ me parecía estar escuchando a un perro que hablaba de su dueño -Satán…_ cuando pronunció ese nombre sentí que todo se me dormía -¿Qué? -Al convertirnos en vampiros somos malditos y nuestra alma pasa a ser de él, estamos condenados. Nosotros somos clanes que estamos regados alrededor del mundo, y cada clan tiene líderes que son los que tienen contacto directo con el diablo -¿Quiere decir que Phoebe es una de sus líderes? -Sí -Ya comienzo a entender… -Alex, te cuento todo esto porque me parece necesario que lo sepas, pero quiero que sepas que nunca te haríamos daño, nunca lo permitiré, al igual que Sam. Sam no tiene absolutamente nada que ver con nosotros -Pero matan a otros que es igual Adam…_ lo miré a los ojos, me sentía débil, parecía que me fuera a desmayar, salieron varias lágrimas de mis ojos; Adam se acercó hacia mi rápidamente -No llores Alex… Sabes que no lo soporto, y menos si es por mi -¡Aléjate de mí…! ¿Por qué Adam?_ trató de limpiar mis lágrimas_ ¡No! Vete Adam… -Alex, no… -Vete, no me busques, no te le vuelvas a acercar a mis hermanos, te prohíbo a ti y a Sam que vuelvan a nosotros -Alex, pero es que yo… -…está de sobra decirte que lo nuestro se terminó Adam, dile a Sam que no lo quiero cerca de mi hermana, si no yo misma participo en su cacería_ mirada estaba perdida viendo hacia ninguna parte mientras salían lágrimas de mis ojos -Alex por favor…
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -¡Vete Adam!_ cerré los ojos suavemente esperando a que desapareciera cuando me dijo en susurro en el oído -Te amo…_ abrí los ojos de repente y ya no estaba. Me eché a llorar desconsoladamente en mi cama, sentía que algo me quemaba por dentro.
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Capítulo 20 En ese momento quería desaparecer, quizá morirme, incluso en ese momento no me hubiera importado servirle de presa a Adam o a Phoebe, terminaría calcinada como todas las otras víctimas de Sioux Falls; me sentía devastada, yo nunca había tenido suerte con esas cosas del corazón, los hombres, siempre me salían celosos, infieles o mentirosos, pero definitivamente prefería eso a desilusionarme porque son vampiros; esa era una razón de exceso de peso para dejar de estar con Adam. Era doloroso, tanto que sentía que moría, pero era lo mejor para todos. Me levanté de la cama, secándome las lágrimas de la cara, y me vino a la mente Chris, tenía que pensar en algo para ayudarlo, tenía que investigar todo acerca de su madre y su nacimiento, tenía que haber alguna forma de evitar todo aquello que me contó Simon, Ben tenía que ayudarme de cierta forma, ¿pero como le decía que su hijo era el hijo del diablo? ¿Cómo le decía que Chris era quien venía a destruir al a humanidad? De solo pensarlo me daba miedo; así que decidí ir a casa de Chris de inmediato. Tome mi bolso y bajé las escaleras, fui a la cocina donde estaba Simon viendo la televisión -Voy a casa de Chris… -¿A qué? Él está bien, los vampiros no se le acercaran, Miguel lo tiene vigilado -Necesito investigar algunas cosas, tiene que haber alguna forma de evitar que se convierta en lo que me contaste -Alex, es inevitable…_ lo miré diciéndole con la mirada que no me iba a detener_ Está bien, entonces yo te acompaño
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Pero con una condición_ Simon se detuvo en seco mirándome con intriga_ Limítate a escuchar y deja todo en mis manos Simon, yo sé cómo manejar a Chris, ¿bien? -Está bien Salimos de casa y nos montamos en la camioneta de Simon que estaba estacionada afuera. El camino se me hizo corto, debía ser porque no me concentraba en el camino sino que mi mente divagaba en miles de cosas a la vez. Antes de llegar a la casa de Chris le pedí a Simon que se detuviera en una tienda; compré una bolsa pequeña de chucherías para llevárselas a Chris. Llegamos, eran las 2.10 de la tarde, ese vecindario acostumbraba a ser solitario; nos bajamos de la camioneta y fuimos directo a tocar la puerta de la casa, abrió Benjamin -¡Alexandra! Que agradable sorpresa…_ Chris lo interrumpió cuando bajó corriendo y ruidosamente las escaleras, traía cierta cara de felicidad -¡Alex! Sabía que eras tú… -Hola Chris, hola Ben. Ben él es un amigo, tal vez lo viste anoche en mi casa, se llama Simon Mazzocca -¿Hola que tal?_ dijo Simon -Pasen adelante…_ Chris se acercó a mí, me tomó de la mano, nos sentamos en la sala y saqué de mi bolso la pequeña bolsa con dulces -Ten Chris, son para ti -¡Gracias!_ adoraba ver su sonrisa, era radiante -Recuerda guardarme un poco y no te los comas todos en un solo día, te pueden hacer daño tantos dulces juntos, y… -“…lávate los dientes después que comas dulces” si ya lo sé Alex…_ le guiñé el ojo sonriéndole con complicidad -¿Y a que debemos tu visita Alexandra?
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Digamos que quería ver a Chris, necesito preguntarles a ambos varias cosas_ el rostro de ambos se tornó tenso, ellos sabían de qué les hablaba -¿Ah sí? ¿Y qué es eso que necesitas preguntarnos Alexandra? Tu tono es un poco preocupante -Las cosas se han complicado; y tengo a la mano las respuestas de la situación de Chris_ Chris me dedicó una mirada de súplica y Ben de igual forma y me di cuenta que era por Simon_ ¡Oh! No se preocupen por Simon, él es de mi entera confianza y me ha estado ayudando a averiguar cómo ayudar a Chris. ¿Chris, puedes dejarnos a solas un momento con tu padre?_ Chris nos vio con intriga y afirmó con la cabeza_ Ben, necesito saber exactamente qué pasó antes, durante y después del nacimiento de Chris -Ya te conté todo lo que podía recordar. Yo conocí a Emily ya embarazada -Y ella nunca dijo nada sobre el padre de Chris -Nunca, la única vez que le pregunté por él se llenó de pánico, me hizo prometerle que jamás volvería a preguntarle por algo así, y desde que nació Chris ella me dijo que yo era su verdadero padre, nadie más -¿Y nadie más sabía del padre de Chris? -Su madre era la única, pero ninguna de las dos habló nunca de eso. Supongo que Christian es producto de alguna violación_ <<¿Violación? Claro, era lo más razonable y lógico en ese caso>> -¿La abuela de Chris vive? -Sí, vive en Omaha -¿Me puedes dar la dirección exacta? -Que sucede Alexandra? -Eso es lo que quiero averiguar_ Ben afirmó con la cabeza, buscó un trozo de papel en blanco y escribió en él la dirección_ ¿Cómo se llama? -Jenna Watson -Gracias Ben, mañana salgo para allá temprano en la mañana -No entiendo nada de lo que persigues con todo esto Alexandra, pero sé que hallaras la verdad
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Todo por el bien de Chris, Ben. Despídeme de él por favor_ Simon y yo nos levantamos al mismo tiempo, era increíble que Simon siguiera mis instrucciones, él sabía a donde quería llegar yo. Salimos de la casa de Chris y Ben hacia la camioneta de Simon -¿Que harás si la abuela te confirma lo que te dije? -La verdad es que no tengo idea, pero tengo que hacer cualquier cosa para evitar que Chris se convierta en eso tan malo … La mañana siguiente Simon llegó a las 7.00, él no iba a dejar que fuera sola a Omaha, les había dicho a Andres y Adriana que iba a dar un paseo con Simon, que necesitaba aire fresco, ellos no se entrometían cuando salía con Simon, sabía que la curiosidad los carcomía, pero tenían que esperar de todas formas a que les contara. Tomamos la autopista, Omaha quedaba a una hora aproximadamente. Mientras íbamos en camino iba pensando en Adam, todavía me parecía mentira todo lo que había sucedido, lo necesitaba a mi lado, ¿pero cómo? Lo de nosotros era imposible viéndolo desde cualquier punto de vista -¿Alex te sientes bien? Te ves pálida… -Si Simon…_ no le podía decir que me sentía bien, porque era la mentira más grande del mundo, en realidad me sentía fatal -¿Estás pensando en Vangarret, verdad? -Prefiero seguir callada todo el camino Simon, si no te importa… -Bien, como quieras, pero sabes que me tienes a mí_ no dije absolutamente nada, mantuve la mirada al frente, sabía que tenía a Simon, pero el comentario era como queriéndome decir que él sería el reemplazo de Adam, y eso no me agradó. Recordé cuando Simon me pidió que fuera su novia y cómo reaccionó cuando lo rechacé, en todo este enredo que había surgido de la nada: Vampiros, ángeles, demonios, el anticristo, ahora, ¿que tenía que ver Simon con todo esto? Desde que pasó todo
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO el viernes en la noche, nunca me había detenido a pensar que tenía que ver Simon con todo esto; sabía que no era un vampiro y que no era un arcángel, ¿entonces como sabe todo esto? -Simon…. ¿Cómo sabes todo esto? ¿Cómo es que conoces a Miguel y a Gabriel?_ noté que se tensó -Ya se me hace un poco borroso recordarlo, pero fue a raíz que llegaste a Sioux Falls, una noche me lleve un susto porque aparecieron dos hombres en mi habitación, resulta que eran ellos, quienes me pidieron ayuda, desde luego ellos sabían la conexión que tenía contigo, y bueno, el resto lo sabes…_ Simon no era muy bueno para mentir, había algo irregular en lo que me estaba contando, y así lo amenazara con un puñal, él no me iba a contar la verdad, así que tenía que buscar mis propios medios para averiguarlo -Mmmm… ya… -Creí que dijiste que preferías ir en silencio el resto del camino_ señal numero dos: evasión del tema -Sí, sólo me saltó esa pregunta al aire, nada más_ seguimos en silencio hasta que llegamos al centro de Omaha en 15 minutos, me quería concentrar en la dirección que me dio Benjamin, saqué el papel del bolsillo trasero de mis jeans y buscamos la dirección hasta que llegamos a una casa pequeña de un vecindario bastante bonito, la casa era amarillo tostado, con detalles en marrón y blanco; nos bajamos de la camioneta, Simon me alcanzó y me posó su mano en mi hombro derecho, dándome ánimos. Subimos las escaleras del porche y tocamos el timbre, abrió una señora de baja estatura, canosa, con la cara algo demacrada, pero de buena apariencia -Buenos días, ¿usted es la señora Jenna Watson? -Sí, ¿y quienes son ustedes? ¿Que desean? -Yo soy Alexandra Torres y mi amigo Simon Mazzocca. Yo soy maestra de su nieto Christian_ cuando dije el nombre de Chris, el rostro de la mujer se confundió entre alegría y miedo -¿Le pasó algo a Christian?
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -No, no, Chris está muy bien al igual que Benjamin. Solo vinimos a hacerle una visita de cortesía_ la señora Jenna trató de cerrar la puerta. La detuve_ No somos lo que piensa señora Watson, se lo puedo asegurar_ empujé la puerta, ella dejó abrirla, me miraba con miedo, le mostré mis dijes -Pasen adelante…_ entramos a la casa, en un estante de madera que había cerca de la puerta habían fotografías, por lo que pude ver eran fotos de Emily y de Chris, de la señora Jenna y quién debía ser su esposo cuando eran más jóvenes. Había imágenes de vírgenes y en el fondo alcancé a ver que había un crucifijo de madera -¿Es Emily, cierto? -Sí. ¿Que saben ustedes de mi nieto y mi hija?_ nos sentamos en la pequeña sala que había del lado derecho de la casa -Señora Jenna, como le dije soy maestra de Christian, la relación que tengo con su nieto es muy estrecha, incluso desde que lo conocí, es un niño muy especial y al que aprecio muchísimo, pero Christian ha estado presentando cuadros paranormales, estoy aquí en busca de respuestas que espero que usted responda_ se hizo un silencio algo incómodo_ voy a ser lo más directa y sincera con usted, así que por favor espero que usted lo sea con nosotros_ hice una pausa_ ¿Cómo falleció su hija Emily?_ la mirada de la señora Jenna se tornó espantada y llena de dolor -Murió de un infarto -Eso lo sé, ¿pero a que se debió ese infarto? ¿Ella sufría de la presión arterial? ¿Tienen ustedes antecedentes de hipertensión en la familia?_ los ojos de la señora Jenna empezaron a brotar lágrimas y empezó a hiperventilar_ Señora Jenna, tranquilícese -¿Quiénes son ustedes? -Ya le dijimos quienes somos, pero necesito que me diga la verdad. Emily murió poseída por un demonio, ¿no es cierto?_ Preguntó Simon con autoridad -¿Cómo te atreves a decir eso en mi casa?_ la señora Jenna se exaltó un poco -Se atreve porque su padre y el mismo Christian nos autorizaron a ayudarlos, tanto Simon como yo conocemos la historia, pero sólo la versión que nos cuentan Ben y Chris, usted sabe mucho más, y necesitamos que nos diga todo lo que sabe. ¿Quién es el verdadero padre de Chris?_ la señora
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Jenna se derrumbó en el mueble, Simon y yo saltamos hacia ella_ ¿Se encuentra bien? Simon ve por algo de agua_ Simon salió disparado a la cocina, regresó rápidamente con un vaso con agua -¿Así que ustedes lo saben? -Eso es lo que queremos saber_ la ayudamos a reincorporarse -Ella era una buena muchacha, iba a empezar la universidad, íbamos a misa cada domingo, cuando cumplió los 18 años una noche nos despertó gritando, fuimos a verla y tenía la mirada extraña, fueron pasando los días y su comportamiento fue cambiando, no salía de su habitación, hasta que llegó el punto que se lastimaba a sí misma, una noche la conseguimos literalmente pegada al techo de cabeza, fue cuando pedimos ayuda de la iglesia, pero no recibimos ayuda -¿Su hija era virgen?_ preguntó Simon tajantemente -Por supuesto, ella nunca tuvo un novio sino hasta que conoció a Benjamin. Un demonio la poseía cada noche durante 2 años hasta que cesó, buscamos la ayuda de la iglesia pero no pudimos demostrar la posesión, dos meses más tarde Emily presentó los síntomas de un embarazo, ella decía que nunca había estado con un hombre -¿Entonces qué sucedió?_ pregunto Simon. La señora Jenna inspiró profundamente -Emily dijo que un hombre vestido de negro se le apareció y le dijo que iba a fecundar el hijo del demonio, quien sería el príncipe del infierno y quien destruiría a la humanidad…_ la señora Jenna temblaba de pies a cabeza y se echó a llorar -Azazel…_ susurró Simon, apenas lo pude escuchar -Tranquila señora Jenna. Nos dio bastante información. ¿Algo más que quiera contarnos? -Ella dio a luz mientras estaba poseída, no la pudimos llevar a un hospital, la voz que estaba dentro de ella decía que la dejáramos, maldecía, no dejó que nos acercáramos -¿Quien más estaba con usted? -Mi esposo Walter -¿Y qué sucedió con él?_ la señora Jenna volvió a llorar
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Él se acercó y no quiso prestar atención a la advertencia, apenas se acercó, no sé cómo, le dio un infarto y falleció… -Lo siento mucho -¿Qué pasa con mi nieto señorita? -Usted es religiosa, ¿cierto? -Por supuesto… -Entonces es mejor que no sepa de qué se trata todo esto. Y tranquila que ya somos varios los encargados de velar por la integridad y la felicidad de Christian. Se lo prometo. Muchas gracias por su tiempo, y gracias por confiar en nosotros_ me levanté y ella tomó mi mano -Mi nieto es hijo de un demonio_ dijo con expresión de miedo, desprecio y amor a la vez -Así es señora Watson Salimos de la casa y fuimos a la camioneta, me sentía extraña, una sensación me recorría el cuerpo, era algo escalofriante. Me detuve apenas llegamos a la camioneta -¿Qué opinas de todo esto? -Todo tiene sentido, Lucifer está haciendo exactamente lo que hizo Dios. Antes de que María quedara embarazada, Gabriel le anunció que sería la madre del hijo de Dios, y por medio del espíritu santo ella quedó embarazada; lo mismo está hizo Satán, envió a Azazel como mensajero, y por medio de la posesión la fecundó -¿Azazel? ¿Quién es?_ ese nombre me daba mala vibra -Es uno de los Ángeles Caídos que ahora sirven al diablo, es uno de los más poderosos, es el jefe de todos los ángeles caídos, antes de servir al infierno él era parte del coro de ángeles del cielo -¿Ángeles caídos?_ el terminó lo había escuchado en alguna parte antes, pero nunca le di importancia -Son antiguos servidores de Dios que pecan, los destierran de la corte celestial, y estos deciden servir al diablo
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Capítulo 21 Nos montamos en la camioneta y nos fuimos de regreso a Sioux Falls, pensando en lo que la señora Watson nos había contado -Simon, ¿pero crees que sea alguna clase de ciclo? -¿A qué te refieres? -Por lo que vemos, el diablo está siguiendo el mismo patrón que Dios al traer a su hijo a la tierra, evidentemente a predicar sus respectivas palabras, pero sabemos que Jesús no tuvo éxito en ello, obtuvo pocos creyentes, por eso terminó crucificado, porque creían que era un mentiroso. Después de muerto es que le creyeron, después que dejó de existir entre nosotros. ¿No crees que pasará lo mismo?_ cuando terminé la frase me acordé de Chris, que de quién hablaba era de él y me dió de todo el solo pensar que lo pudieran matar -Tiene lógica lo que dices, pero creo que Lucifer ya pensó en eso. Dudo que cuando Chris crezca diga abiertamente que es el Anticristo, el hijo del diablo, sino lo pasan por demente, debe tener algo planeado, y como sabes el mal atrae a más discípulos que el bien. Ahora hay muchas maneras de comunicarse masivamente con la humanidad, tal vez se convierta en presidente de algún país, lo más posible de aquí de Estados Unidos que una de las máximas potencias en el mundo. Hay que evitar a toda costa que los vampiros lo tengan, o hablen incluso con él, Chris es vulnerable al mal, a fin de cuentas es su descendencia y persuadirlo no creo que sea difícil -Pero es mitad humano, ¿eso no le da ventaja?
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -En absoluto, al contrario, lo hace más vulnerable, los humanos son influenciables_ en eso tenía la mayor de las razones -Tengo que hablar con Chris acerca de esto, ya que somos tan influenciables, será mejor empezar a influenciarlo de la mejor manera -Será mejor hablar con Miguel y Gabriel primero Llegamos a casa en cuestión de 1 hora y unos cuantos minutos más, que diferente se veía todo ahora, me sentía apabullada, miré hacia la casa de Vanessa, tenía desde el viernes que no la veía, ya la extrañaba, necesitaba compartir todo lo que estaba sintiendo y todo que estaba pasando con ella, Simon era mi único apoyo, ya había perdido demasiado en un abrir y cerrar de ojos, perdí a Adam, a Sam, y al parecer había perdido a mi mejor amiga, pero era injusto porque no había podido cruzar ninguna palabra con ella desde que descubrí lo que era. Entramos a la casa y Adriana nos recibió en la punta de las escaleras -Regresaron rápido_ tenía una apariencia tétrica, parecía que estuvo llorando -¿Que sucede Adriana? ¿Estuviste llorando?_ yo sabía la respuesta y la razón por la cual lloraba, era fácil de adivinar -Yo… yo mejor voy a casa a ver cómo está todo por allá_ Simon supo que debía dejarnos solas para charlar, y supongo que iba a hablar con Miguel y Gabriel_ llámame si necesitas algo Alex_ asentí con la cabeza y me dio un beso en la mejilla y se despidió de Adriana con un gesto amable -¿Que pasa Adri?_ la tomé entre mis brazos y la llevé a la sala para sentarnos_ Se trata de Sam ¿cierto? -¿Como lo sabes? -No lo sé, deducción… -Terminamos hace un rato, me dijo que no me quería, que fue un error haber estado juntos, que me olvidara de él para siempre, porque él lo haría conmigo. Que estaba interesado en alguien más…_ rompió en llanto. Típico, Sam utilizó una historia clásica para terminar con alguien, y a mi parecer utilizó la menos sutil pero la más efectiva, hacerle daño a mi hermana emocionalmente para
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO que lo olvide de alguna manera u otra, hacerse pasar por un patán para que ella lo deteste; pero yo como mujer sabía que eso pocas veces hacía efecto, y menos tratándose del amor que sabía que mi hermana le tenía a Sam, el dolor la iba a matar por unos meses o quizás años hasta que apareciera alguien más importante que él en su vida. Yo sabía mejor que nadie que sentía Adriana, porque yo lo sentía igual, incluso peor, porque sabía la verdad, ojalá Adam me hubiera dicho lo mismo que Sam le dijo a Adriana, así estaría llorando por un engaño trivial y no porque el hombre que amaba era un ser maligno -Lo siento mucho… pero supongo que es mal de sangre. Adam y yo terminamos ayer también. Lo descubrí con Phoebe -¿La ex novia? -Si…_ la voz me tembló, prefería imaginar algo así aunque dolía horrible. Inspiré hondo_ Pero debemos ser fuertes, ya aparecerá alguien más hermanita, nadie muere de amor -Admiro tu fortaleza Alex, yo siento que me estoy muriendo_ la verdad era que yo estaba agonizando, el recuerdo de Adam eran como puñaladas en la espalda_ ¿Sabes? Lo amaba, lo amo Alex, y siempre pensé que todo iba bien entre nosotros, siempre supe que había algo extraño con él, pero no pensé que fuera esto -¿Lo amas Adriana?_ sentir amor era algo totalmente complicado y podía ser muy doloroso -Nunca había sentido algo así, y nunca había compartido tanto con una persona -Ya se te pasará, el dolor y la decepción es parte de la vida -Tienes razón…_ se limpió las lágrimas y me abrazó -¿Y Andrés? -No lo sé, salió hace un rato -Yo voy a subir a ducharme. Subí las escaleras, de pronto mi estado de ánimo decayó y fue a causa de ver a mi hermana tan triste, no podía contarle lo que realmente pasaba con Sam y con Adam. Entré a la ducha, cerré los ojos, pensaba en lo que Simon y yo logramos averiguar y en lo que él me contó de Azazel, Jesús, Gabriel, Christian, era escalofriante como se conectaba todo. Pero aún seguía preguntándome como Simon
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO sabía tanto, era evidente que me mintió cuando le pregunté que tenía que ver con los arcángeles y con los demonios, sabía demasiado para ser un humano corriente, yo estaba clara que yo sabía mucho de esos temas, pero en esa situación me di cuenta que no sabía prácticamente nada. Salí de la ducha y me vestí, entonces pensé en averiguar qué era lo que realmente estaba pasando -Gabriel… Gabriel, sé que me escuchas, por favor te necesito_ le hablé al techo, estaba llamando a Gabriel, después de todo era un ángel y me podía escuchar, era como si estuviera orando, tenía algo de lógica lo que estaba haciendo, aunque si alguien me veía haciendo eso, me haría pasar por demente. Una brisa breve pero fuerte me azotó, acompañado de un aleteo -Hola Alex_ voltee de golpe, Gabriel estaba detrás de mi -Hola Gabriel, todavía no me acostumbro a esto, es un tanto irreal invocar a un ángel y que este aparezca ante mis ojos -Te entiendo. ¿Para qué me llamaste, pasa algo? -¿Simon les contó lo que averiguamos? -Sí, estaba en eso cuando me llamaste, pero sólo nos contó las partes que no sabíamos de la historia_ en ese momento recordé la parte que decía “…cuando Gabriel apareció y le anunció a María que sería la madre del hijo de Dios…” y se me escapó una risa irónica_ ¿que sucede? -No es nada, sólo recordaba que tú fuiste quien anunció el nacimiento de Jesús, eso hace la situación más extraña aun -Cierto, en aquellos tiempos la gente carecía de fe, pero creo que eso no ha cambiado mucho -En fin, no te llamé para hablar de los problemas de la humanidad Gabriel -¿Entonces? -Te quiero hablar de Simon_ Gabriel hizo un gesto de sorpresa, yo me senté en la cama -¿Que me quieres hablar con respecto a Simon? Supongo que algún día lo preguntarías…
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -No sé si estás al tanto que Simon es uno de los seres más importantes en mi vida, lo adoro y nunca me voy a cansar de agradecerle todo lo que hace por mí. Pero, ¿por qué Simon sabe tanto de esto? ¿Cómo es que los conoce a ustedes? ¿Qué tiene que ver con todo esto? -Alex, lo que te voy a decir es un poco extraño para cualquiera, pero asumo que tú y lo extraño ya se llevan bien_ me sonrió un poco_ sin embargo a pesar que no deba contarte esto, pienso que tienes derecho a saberlo -Bien, te escucho… -Simon era tu ángel guardián_ quedé petrificada unos largos segundos -¿Que Simon qué…? Disculpa…_ me lleve las manos a la boca -Te advertí que era extraño -¿Pe…pero cómo?_ era increíble que la vida me siguiera escondiendo cosas -Todos los humanos tienen uno desde el momento que llegan a este mundo, se les asigna un ángel guardián para protegerlos y guiarlos, pero sin interferir en sus decisiones ni en su vida cotidiana. Muy pocas personas se percatan de la presencia de su ángel -¿Me estás tratando de decir que Simon es mi ángel particular? ¿Que ha estado conmigo desde que soy un bebé? -Sí. Una vez que llegaste aquí se le asignó la tarea de velar por tu seguridad, ya se sabía lo que se te venía encima, eres el blanco y el centro de toda esta situación_ eso no me agradó como sonó_ enviamos a Simon para se ganara tu confianza, fue entonces que se hizo humano para que lo conocieras y convertirse en alguien a quién apreciaras y confiaras -¿Me estás tratando de decir que todo fue una trampa? ¿Qué Simon nunca actuó por su propio juicio…?_ entonces recordé todos los momentos que pasé con Simon, nuestras risas compartiendo un helado, irlo a ver en los partidos de la universidad, cuando lo conocí. Simon también me había engañado, entonces “su amor por mi” era una farsa -Sé lo que estás pensando, pero no todo fue una trampa, sabíamos que necesitarías un apoyo más intenso que tus hermanos -¿De qué hablas?
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Simon se enamoró de ti, y eso no está permitido, así que tuvimos que… -…cortarle las alas… -¿Cómo lo sabes? -Sentido común. ¿Me estás diciendo que Simon ya no es mi ángel guardián? -Sí, fue expulsado del cielo, incluso él mismo renunció y me temo que fue por ti, cuando descubrimos que se estaba involucrando más de lo debido, decidimos removerlo pero él no lo permitió, prefirió convertirse en mortal en su totalidad -No querrás decir que Simon es un ángel caído, ¿cierto? -De alguna manera sí. Faltó a su misión, falló en su propósito -¿Pero cómo pudieron hacer eso? Simon me protege, ¿cómo pueden juzgar el amor? Después de todo el amor lo creó Dios, ¿o no? -Nosotros no tenemos esas libertades, por algo decidimos servir a Dios, y Simon lo sabía_ me quedé muda, estaba atónita -¿Entonces, no tengo ángel guardián? -Si lo tienes, se te asignó uno nuevo -Oye ángel, quien quiera que seas_ le hablé al aire_ no tengo nada en tu contra pero no te quiero conmigo. Gabriel, regrésenle su trabajo a Simon, ¡lo quiero como mi ángel guardián! -Siento decirte que no es tu decisión -¿Entonces de quién es? -Es mucho más complicado, Simon no puede volver a ser ángel, él mismo renunció a ello -Entonces si Simon no es mi ángel, ¡no quiero ningún otro! -Como te dije eso no lo decides tu Alex -¡Yo decido quien está y quien no está conmigo Gabriel! Las cosas no tienen por qué ser siempre blancas o negras, también hay tonos grises, ese es su problema_ Gabriel bajó la vista_ déjame sola
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Está bien_ giré la mirada hacia otro lado y Gabriel desapareció Ahora me sentía peor, yo era la razón por la que Simon sufría, era la razón por la que había renunciado a sus alas; la verdad no sabía que implicaba eso, pero sé que era importante para él. Simon fue capaz de renunciar a algo así sólo por mí, y yo no era capaz de retribuírselo, ni siquiera era capaz de amarlo como él lo merecía, era injusto para él. Necesitaba hablar con alguien, así que pensé en Vanessa, ella era la única que podía escucharme, así hablaría con ella sobre lo que ella era.
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Capítulo 22 Bajé las escaleras corriendo, ya era de tarde, el sol estaba intenso, pero no hacía mucho calor, crucé la calle y toqué el timbre de la casa de Vanessa, abrió la señora Julia -¡Alexandra! Que agradable sorpresa -¿Cómo está señora Julia? -Digamos que bien. ¿Y tú como seguiste? -Mejor… ¿Está Vanessa? -Está arriba en su habitación, no ha querido salir -¿Puedo subir a verla? Necesito hablar con ella -¿Estás segura? -No les tengo miedo si a eso se refiere. Confío en ustedes y en ella, pero necesito decírselo -Eres una buena muchacha_ me dedicó una sonrisa amable y abrió más la puerta_ Pasa, está en su habitación -Gracias_ aunque yo había entrado antes a la casa, ahora me sentía extraña, era una casa común, muy bonita y lujosa, ahora me parecía extraña ya que en ella vivían vampiros.
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Antes que la veas, por favor llévale esto_ la señora Julia me guió a la cocina, abrió un refrigerador y sacó una bolsa de sangre, la cortó y exprimió su contenido en un vaso de cristal, yo veía la escena con algo de asco_ tiene días que no sale de su habitación, no ha comido nada, ayúdame con esto, ¿quieres? -¡Claro! Subí las escaleras de mármol y doblé a la izquierda, sabía dónde quedaba la habitación de Vanessa, toqué la primera puerta -Alex aléjate…_ abrí la puerta -No pensé que fueras tan dramática_ le sonreí con los labios sin mostrar los dientes. Estaba acostada en la oscuridad, tenía las cortinas tapando las ventanas_ ¿qué planeas hacer? ¿Matarte de aburrimiento? -¿Qué haces aquí? -Rescatando a mi mejor amiga, creo…_ le volví a sonreír. Cerré la puerta y encendí la luz, ella hizo un gesto de dolor_ ¡Oh! Lo siento… mejor la apago -¡No! Está bien, es que llevo horas sin ver luz y me choca un poco en la vista es todo -El día está hermoso, deberías salir_ abrí las cortinas dejando que entrara la luz de la tarde -¿Qué haces aquí Alex?_ su aspecto era tétrico, estaba demacrada por completo, nunca la había imaginado así, ella era tan viva y tan linda, entonces entendí que le pasaba, me senté a sus pies en la cama -Como te dije, vine a rescatarte. No te temo, ¿cómo podría? Eres mi mejor amiga -¿Hablas en serio? -¿Tengo cara de estar mintiendo?_ bromee un poco, ya empezaba a extrañar eso de mi_ claro que no Vanessa, sé que es horrible lo que descubrí, pero me han dicho que eres de los buenos, así que eso no te hace mala, supongo…_ ambas reímos -¿Pero sabes de qué nos alimentamos?
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Si, por eso te traje esto_ le alcancé el vaso repleto de sangre_ Nunca pensé que se alimentarían de sangre embotellada -Es la mejor manera, y cazar animales de vez en cuando para drenar energía_ alcé ambas cejas en señal de asombro_ Nunca revisaste los refrigeradores de la cocina ¿verdad?_ dijo sonriendo un poco_ Hay bolsas con sangre que conseguimos del banco de sangre y de la carnicería_ hice un gesto de asco_ si, sé que es asqueroso, mi papá las consigue, aprendimos a alimentarnos con ello, y nos llena a pesar que no nos satisface, pero vivimos_ La abracé de repente_ ¡Eh! Alex, no creo que sea buena idea que pongas tu cuello cerca de mi boca en este momento_ me despegué de un salto -¡Cierto!_ reímos a carcajadas_ Nunca pensabas contármelo, ¿verdad? -Quise hacerlo, pero supuse que tu vida correría peligro si lo sabías. Por lo que veo, reaccionaste mejor de lo que pude esperar_ voltee y ya se había terminado toda la sangre que había en el vaso, se estaba limpiando los residuos que había en su boca. Su aspecto volvió a ser el de siempre, tenía las mejillas rosadas -Hubiera dado todo lo que tengo porque ninguno de ustedes fuera nada de esto_ en ese momento recordé a Adam como un flash back, se me salieron unas lágrimas. Vanessa se levantó de la cama y se acercó a mí -Ya te puedo abrazar… ven aquí_ me abrazó fuertemente mientras yo lloraba, mis lágrimas cayeron en su hombro_ ser vampiro no es fácil cuando hueles tan… Bien -No creo tener buen sabor de todas maneras, así que no intentes comerme porque te juro que te indigesto_ ambas reímos, era extraño bromear con ese tipo de cosas -Sé cómo te sientes Alex, se cuánto quieres a Adam -No tienes ni la más mínima idea de cómo me siento… Ahora me siento peor Vane, es extraño todo esto: amar a un vampiro, mi mejor amiga también es vampiro, y mi mejor amigo renunció a sus alas por mí -¿Con que ya supiste lo de Simon? -¿Tú lo sabías? -Sí, cuando él descubrió lo que yo era, yo al mismo tiempo supe que él era un ángel, pero algo nos hizo confiar el uno en el otro, y nos contamos nuestras historias. Simon te ama de verdad Alex
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Ahora lo sé… No sé qué hacer Vanessa, me siento culpable -Fue su decisión Alex, no puedes culparte por eso. Y sé que te culpas por no poderlo querer igual -La verdad es que quisiera poderle corresponder -Eres humana y sabes que sobre los sentimientos no se manda Alex. Por desgracia amas a Adam, pero eso se te pasará algún día_ me volvió a abrazar -¿Vane, como es que ustedes no son como Adam y Sam? -Es una larga historia. Pero te la voy a resumir: antes solíamos ser como ellos, o como Adam y Phoebe, Sam poco tiene que ver con ellos; estuvimos a punto de morir -¿Desde cuando tienes 23 años? -Desde 1830 -¡Wow! Eres mayor que Adam y Sam… -Desde luego. Mi padre era científico para aquel entonces, mi madre y yo éramos damas de la sociedad, yo estaba comprometida con un sujeto llamado Gerald Richardson, era un sujeto frívolo, a veces me daba miedo estar junto a él, hasta que una noche que estuvo de visita en casa, mis padres no estaban, sólo yo estaba con las criadas, entonces sus ojos eran diferentes, y me mordió. Me convirtió en lo que soy, luego siguió mi madre, y ella convirtió a mi padre. Es algo totalmente incontrolable, es como si la sed y el hambre te segaran por completo, es algo que controla tu cuerpo y hasta que no bebes sangre no te estás tranquilo, los primeros meses incluso los primeros 5 años fueron muy difíciles -¿Pero por qué Gerald los convirtió? -Digamos que yo no era muy pura. A pesar de que yo era su prometida, yo estaba enamorada de otro hombre, se llamaba David, me veía a escondidas con él, como debes saber, en aquellos tiempos la libertad de la mujer era restringida y había muchos tabúes. Así que Gerald me descubrió, sin yo ni siquiera enterarme, sino hasta que me dejó tendida en el suelo bañada en sangre, y él con mi sangre en su boca, me maldijo a mí y a mi familia, dijo que no me iba a matar, que a cambio me maldecía vivir por toda la eternidad como una sanguijuela -¿Y qué pasó con David?
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Lo asesinó, bebió su sangre y lo quemó -¡Vaya! Lo siento mucho… -No te preocupes, eso fue hace mucho… Después de varios años, cazando humanos, fuimos descubiertos por una secta que cazaba vampiros, brujas, y cualquier cosa que te puedas imaginar, lograron cazarnos a mí y a mi familia, junto a otros vampiros, justo cuando estábamos amarrados de nuestras respectivas hogueras, en ese momento recordé como era rezar, le pedí a Dios por nuestras almas, y le pedí perdón. Justo cuando un hombre ya estaba acercando la antorcha, salieron un montón de gente con lanzas en caballos, hachas, nos liberaron mientras luchaban con los humanos y nos llevaron en los caballos. Eran vampiros, vampiros que eran o son como nosotros ahora, ellos nos enseñaron a vivir con ellos, a vivir de la sangre de animales, y con el tiempo aprendimos, ellos nos ayudaron mucho, nos mudamos de Rumania a Viena y allí vivimos en una colonia hasta finales de 1899. Luego nos mudamos a Birmingham, hasta 1920, por la cuestión de nuestra apariencia, nunca envejecemos; luego nos mudamos a Glasgow hasta 1945. De allí fuimos a Toulouse, Salónica, Estambul, Fez, Juneau y llegamos a Estados Unidos en 1995, primero vivimos en Seattle, luego en Tennesse, Texas, Atlanta, Nueva York y Sioux Falls, y no nos hemos movido de aquí desde hace 5 años -¿Y como pueden estar bajo la luz del sol? -Lo de que no podemos estar expuestos al sol es un mito, solo no podemos si no nos alimentamos como se debe, quiero decir, beber sangre todos los días nos hace más fuertes, soportamos el sol, mientras más tiempo estemos sin beber sangre, más rápido nos quema el sol. Básicamente tenemos más fuerza en la noche, por eso se caza de noche, además de que los humanos son vulnerables en la noche, ya que hay menos merodeando. Llegamos y mi papá se hizo profesor en la universidad y director del high school y de la primaria en cuestión de un año. La verdad que cuando nos toque marcharnos va a ser duro. Amamos Sioux Falls. -¿Y cuándo planean irse? -No todavía, eso será dentro de 3 años más o menos -¿Y cuando llegaron Adam y Sam? -3 meses antes de que ustedes llegaran. Ellos nacieron aquí, a raíz de que ellos se convirtieron en vampiros, su abuela los echó, era bruja, extrañamente fanática de la religión. Al descubrir a sus
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO nietos, bendijo la casa con agua bendita, y puso en casa extremo de la casa un cuarzo cristal para proteger la casa de demonios -¿Que paso con su familia? -Su familia, o la que quedó se mudó en efecto. Su abuela murió, una semana después de hacerle el hechizo a la casa, nunca se supo de que murió, supongo que fue el efecto de la bendición a su propiedad, los padres de ellos se marcharon de Sioux Falls, pero sin saber que les había ocurrido a sus hijos, supongo que algo les contó la abuela_ me detuve a pensar un poco en Adam_ ¿Que posibilidades tiene un vampiro en vivir como tú y tu familia? -La verdad que muy pocas, un 10% de los vampiros vive como nosotros. Si lo preguntas por Adam, dudo que logre hacerlo -¿Por qué no? -Sabes a qué bando pertenecen Alex, mejor que nadie -Si lo sé. Pero tengo que intentar algo. -Alex ten mucho cuidado, recuerda que no estás tratando con humanos, se tratan de demonios -Pensé que eran vampiros -Su clasificación dentro del mundo infernal es Ahharu. Son los vampiros crueles, y ellos son parte de ese clan Alex. No estás tratando con humanos -Prefiero tratar con demonios que con los humanos. Tu sabes que esperar de un demonio, pero nunca sabes que esperar de un humano. Digamos que los demonios son malos y sabes a qué atenerte, pero los humanos podemos fingir. Como diría mi abuela “Le temo más a los vivos que a los muertos” y ya veo que tiene toda la razón. Me tengo que ir Vanessa, nos vemos mañana en la universidad -Ten cuidado, Alex -Tranquila, ¿qué es lo peor que me puede pasar? ¿Morir? No le temo a la muerte… -O pueden arrastrarte con ellos Alex_ me detuve en seco -No lo harán
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Capítulo 23 Al día siguiente, me levanté temprano para irme a la universidad a ver si lograba ver a Adam o a Sam, pero llegué a clases y Adam no estaba en el salón, Simon me había esperado en el estacionamiento como hacía siempre que Adam no me acompañaba a clases. No apareció en todo el día. Fui a la primaria a dar clases, todo estaba en su lugar, Chris ya estaba mejor, me contó que habían cesado un poco las pesadillas, y que ya no lo acosaban por las noches, era como si nunca hubiera pasado nada, era como estar en el ojo de un huracán. Llegó Mayo y todo seguía exactamente igual; Sam y Adam habían desaparecido. Adriana estaba triste todo el día, ya no se le veía sonreír, Andrés seguía saliendo con la mujer incógnita. Simon iba a mi casa todos los días a cenar, nuestra conexión era mayor aunque no le había dicho que yo sabía su verdad y no planeaba hacerlo pronto, adoraba estar con Simon, me daba paz estar con él, pero cuando se marchaba recordaba a Adam, y era tortuoso, lo extrañaba cada segundo <<¿A dónde se fue?>> a pesar que le había prohibido que se me acercara otra vez, lo que me dolía era el hecho de que me obedeciera. La tarde del 25 de mayo llegué a casa, abrí la puerta principal, y me quedé congelada pensando en Adam, salí de nuevo de la casa, y cerré la puerta, me monté en mi auto y conduje hacia las afueras de Sioux Falls, a la dirección que debía ser la casa de Adam, nunca había ido a su casa y nunca me había preguntado por qué nunca me llevó, y ahora comprendía que era para que no descubriera su verdad. Llegué a la que debía ser su casa, eran las 4.56 de la tarde, era una casa grande de color verde bosque con detalles en blanco, subí las escaleras del porche, me paré en frente de la
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO puerta y respiré hondo hasta que me decidí a tocar el timbre de la casa. Sonó la primera vez y nadie respondió, no se oía ni un solo ruido dentro de la casa, toqué la segunda vez, y no recibí respuesta, así que decidí abrir la puerta, para mi suerte estaba abierta. La casa estaba opaca, no había ninguna luz artificial cerca, sólo entraba la luz que se colaba por las ventanas, todo tenía aspecto polvoriento, era una casa espaciosa y grande pero un poco oscura, vi lo que era un salón de juegos o algo así, había un piano antiguo empolvado, sin duda esta era la casa de ellos, pero estaba abandonada. Recorrí toda la casa por el piso de abajo, todo estaba en perfecto orden pero sucio, subí al piso de arriba y abrí la primera puerta, por lo que vi era la habitación de Sam, era color marrón claro, bastante iluminada por el sol, vi en una mesa un porta retrato con una foto de él con mi hermana. Salí de esa habitación y entré en la del frente, esa era color beige con detalles en madera, casi como la mía, una cama matrimonial con posters de paisajes y un mapamundi, esa sin duda era la habitación de Adam, fui hacia el escritorio donde había una computadora, me senté en la silla y saqué unos cuadernos que había almacenados de un lado, los desempolvé un poco, uno era de la universidad, donde anotaba sus apuntes, cuando abrí el otro salieron varias fotos disparadas al suelo, las recogí y las vi, eran fotos mías sola y él conmigo, se me salieron unas lágrimas de nostalgia. Entre las fotos había un sobre color rojo, lo abrí y saqué una tarjeta que había dentro, tenía a dos personas en caricatura tomadas en la mano con un corazón en la mano que decía “Te amo”, la abrí y tenía escrito algo con su letra PARA: ALEX DE: ADAM ME SIENTO COMO UN TONTO AL HACER ESTO, PERO CREO QUE YA ES TIEMPO DE DECIRTE TODO LO QUE REALMENTE SIENTO POR TI, LOGRASTE ROBARME EL CORAZON, HAS CAMBIADO MI VIDA, Y QUISIERA QUE SUPIERAS LO MUCHO QUE TE AMO, GRACIAS POR ILUMINAR MI VIDA Y HACERME MÁS FUERTE. HOY EN NUESTRO 5TO MES JUNTOS TE DIGO POR FIN QUE TE AMO. POR SIEMPRE TUYO ADAM
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Las lágrimas se me salieron como si tuviera alguna presión dentro de mí que las empujaba salvajemente hacia afuera, sentía que el corazón se me encogía lentamente. Adam me amaba y planeaba decírmelo cuando cumpliéramos 5 meses, me sentía terrible, quería salir corriendo de allí. Tomé las fotografías, la tarjeta y las guardé en mi bolso, abrí el closet y estaba vacío, sonó un ruido cerca de mí, pero en el pasillo, tomé un bate que Adam tenía dentro del closet y salí hacia el pasillo portando mi arma de defensa, sabía que si era un vampiro o un demonio no me serviría de mucho el bate, pero me serviría de distracción al menos, caminé hacia las escaleras caminando sigilosamente, cuando alguien me tomó por la cintura y tapó mi boca -Tranquila Alex, soy yo…_ me dijo en susurro en el oído derecho. Voltee y era Simon -¿Simon? ¿Qué haces aquí? -Eso te debería preguntar a ti Alex. Vámonos de aquí ya mismo -Bien, de todas formas ya planeaba irme, déjame buscar mi bolso_ entré de nuevo al cuarto de Adam y tomé mi bolso, le eché un último vistazo y salí, Simon me esperaba parado donde lo dejé. Salimos de la casa y nos metimos en mi auto -¿Cómo sabías que estaba aquí? -¿Intuición? -¿Simon…? -Bien, bien. Te seguí -¿Me seguiste Simon? -Sí, te vi entrar a tu casa y salir de inmediato, me pareció extraño y te seguí, ¿qué haces aquí? Ellos se marcharon -¿Cómo lo sabes? -No hay que ser muy inteligente para darse cuenta Alex. ¿No te das cuenta que es peligroso meterse en la casa de un vampiro sin su permiso? -Si no te diste cuenta, no tenía ni pizca de miedo, por algo entré, ¿no crees?
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Presumida… Vámonos de aquí Alex_ Simon me robo una sonrisa, eso era algo especial en él, siempre lo hacía. Conduje camino a casa, mientras pensaba en el hecho de que Sam y Adam se habían marchado y lo más probable es que era para siempre, no sabía cómo sentirme, la verdad fui a esa casa buscando nada, una parte de mi sabía que no los iba a encontrar, entonces me dije que ya era hora de olvidar a Adam a como dé lugar, era evidente que se habían ido por nosotras y para protegernos de ellos mismos, y se los agradecía. Era rudo pensar en algo así, ya que era casi imposible olvidarme de Adam, la mayoría de las cosas que me rodeaban me lo recordaban. Llegamos a casa, estacioné y entramos a la casa, Andrés no se veía por todo el piso de abajo, así que decidí anunciar mi llegada -¡Llegué!_ miré a Simon y él a mí al ver que nadie respondió_ Por lo visto no hay nadie, de pronto Adriana sigue encerrada, no habla casi. A veces me preocupa. ¿Tengo hambre y tú? -Algo si… -¿Algo Simon? ¿Estás enfermo?_ le toqué la frente con la palma de mi mano derecha, ambos nos reímos. Fuimos a la cocina y saqué todos los ingredientes para hacer unos tacos mexicanos. Simon me ayudó a picar tomates mientras yo rayaba la zanahoria, yo hacía los tacos a mi manera -¿Cómo lo prefieres? ¿Con carne o pollo? -Con ambas -¿Como no adiviné tu respuesta Simon?_ nos miramos con cierta burla dibujada en nuestros ojos. Cocinar con Simon era algo agradable, tenía buena mano para la cocina, fue cuando recordé que había sido un ángel, entonces comprendí que todo lo que hacía debía de ser perfecto. Mientras se hacía el guiso de pollo con la carne picada en trocitos pequeños, Simon puso N*sync en el reproductor que había en la cocina, siempre que escuchaba música de ese tipo me transportaba a mi adolescencia que era cuando estaban de moda las boys band. Saqué las tortillas que tenía en la lacena de la cocina y las puse en un plato, y nos dispusimos a comer mientras seguíamos escuchando N*sync, comimos mientras Simon tonteaba de vez en cuando.
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Me levanté hacia el fregadero para lavar todo lo que habíamos ensuciado, cuando empezó a sonar “This I promisse you” sentí que una corriente recorrió mi cuerpo, mi expresión facial cambió violentamente -¿Simon, puedes cambiar el disco por favor? -¿Estás bien? -Lo estaría si cambiaras el disco, basta de música vieja, ponme algo que me alegre el espíritu_ gracias a Dios que Simon me obedeció y puso Maroon 5 -¿Mejor? -Mucho mejor… gracias_ Simon se me acercó y se puso detrás de mí, yo me quedé mirando hacia afuera a través de la ventana que estaba justo en el fregadero que daba hacia el bosque. Me tomó por el brazo izquierdo y me dio la vuelta para ponerme de frente hacia él -¿Cuándo será el día que lo olvides Alex? -No lo sé_ Simon se acercó un poco más dejando un mínimo espacio entre nosotros -¿Por qué no ves más allá Alex? Sabes lo que siento por ti… -Simon… -No me importa que me rechaces mil veces Alex. Siempre voy a estar a tu lado, pero no nos tortures recordándolo, él se fue para siempre, él es maléfico. Sabes que daría mi vida por ti Alex, si sólo me dieras la oportunidad… -Simon…_ me pegué lo máximo posible del fregadero, Simon estaba muy cerca de mí, por fortuna era bastante alto, sentí que me faltaba el aire, el corazón se me aceleró_ no es tan sencillo, sabes que te adoro y te agradezco todo lo que has hecho por mí y mi familia, pero… -Shhh…_ empezó a acariciar mi cabello, yo bajé la mirada, no era capaz de mirarlo a los ojos. Tomó mi mentón y elevó mi rostro para encontrar nuestras miradas_ ¿crees que soy capaz de hacerte daño? -En absoluto_ me miraba fijamente a los ojos, su mirada era dulce, sus ojos azules eran preciosos. Duramos alrededor de 10 segundos mirándonos sin decir ni una sola palabra, tomó mi rostro entre sus manos y acercó su rostro al mío, poniendo en contacto sus labios con los míos, me besó
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO suavemente y con dulzura, era lo opuesto a Adam, era cálido, suave, yo no podía creer lo que estaba pasando, traté de cerrar los ojos para disfrutar del beso, y así lo hice. <<¿Que estoy haciendo?!>> _ ¡Simon! No… Perdóname pero no puedo…_ sentía un nudo en la garganta, era emoción, ligada con nervios -Claro… es de idiotas pensar que podría funcionar_ su expresión se tornó triste -Simon, no te estoy diciendo idiota, por favor. Simplemente lo intentaste y te admiro por el valor que tuviste; pero pienso que das mucho por mí, y me siento culpable por no poder retribuirte todo lo que haces por mí -No tienes por qué -Nunca pensabas decírmelo, ¿verdad?_ lo miré fijamente a los ojos -¿Qué cosa? ¿Lo que sentía por ti? -No exactamente. ¿Por qué renunciaste a tus alas por mí?_ se alejó automáticamente de mi poniéndose a un costado de la cocina -¿Quién te lo dijo? -Gabriel -Les dije que no te dijeran nada -¿Y pensaste que nunca lo sabría Simon? Perdóname pero me subestimas -Sí, supongo… -Eres patético mintiendo. ¿Por qué lo hiciste? -¡Jum! Una pregunta difícil, pero fácil de responder. No me permitían amarte, y querían alejarme de ti, y no lo permití, así que me pusieron a elegir entre seguir siendo un ángel o convertirme en mortal para poder amarte libremente, y bueno ya sabes lo que elegí_ sentí como si me estuvieran azotando. Me acerqué a él poniendo la misma distancia que él había puesto entre nosotros segundos antes. Trató de esquivar mi mirada, tomé entre mis manos su rostro obligando a que me mirara, sus ojos estaban llenos de lágrimas que estaban a punto de salir
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Te quiero Simon…_ lo abracé fuerte, y él respondió a mi abrazo, ambos rompimos a llorar silenciosamente
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Capítulo 24 Duramos unos cuantos minutos abrazados mientras sonaba “She will be loved” en el reproductor, cuando fuimos interrumpidos con una falso aclaramiento de garganta, Simon y yo nos despegamos automáticamente, volteamos a la entrada de la cocina, era Andrés -Hola hermanito…_ Andrés nos miraba como tratando de descubrir en nuestras miradas lo que estaba sucediendo y con una sonrisa burlona en el rostro -¿Interrumpo?_ preguntó ensanchando más su sonrisa -¡No!_ respondimos Simon y yo al mismo tiempo, me sentía ridícula como si mis padres me hubieran descubierto besando a Simon. Me limpié el rostro torpemente -Hola Andrés_ dijo Simon sonriendo un poco -Hola Simon -¿Dónde estabas metido? -Tú sabes…_ pronunció más la sonrisa dejando ver sus dientes perfectos. Yo lo miré con la misma mirada que él nos había echado a Simon y a mí hacía unos segundos -No, si supiera no te lo pregunto -Música romántica, ¿eh? Cenaron por lo visto… Los encuentro abrazados. ¿Simon te debo llamar cuñado ahora?_ Simon y yo nos vimos con levantando las cejas
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -¿Qué rayos te pasa Andrés? No hay nada fuera de lo común de la cual tengas que sospechar, Simon sólo es mi amigo como siempre. Deja las tonterías y deja de ver cosas donde no las hay_ miré a Simon y me parecía que quería responderle que si a Andrés -Bien, bien. Digamos que quería saber si me tenían buenas noticias_ sonrió de nuevo, no pude evitar dejar de sonreír también Me sentía mal, no sólo por romperle el corazón a mi hermano, nunca había peleado tan fuerte con él, él tenía razón cuando decía que no debía interferir en su vida porque yo era la persona de las que odiaba que opinaran en su vida o quisieran que cambiara de parecer. Pero que se supone que debía hacer? Dejar que la más malvada de los vampiros que he conocido sea novia de mi hermano? Era obvio que lo hacía para fastidiarme, o peor aún para llegar a mi o lastimarme de alguna forma, y de ninguna forma lo iba a permitir. … Al día siguiente dejé a Adriana en la universidad, no vi a Andrés antes de salir de casa, Adriana me dijo que salió muy temprano. Yo me salté la primera clase y fui al mini súper a comprar ajo. Fui a mi casa de nuevo y dejé el ajo en el mesón de la cocina, debía mantener alejados a los vampiros de casa, Simon me había dado la idea del ajo Llegué de nuevo a la universidad a mitad de mañana, y caminé hacia mi facultad, habían bastantes estudiantes a los alrededores como de costumbre, cuando iba llegando al salón donde me tocaría ver Literatura Europea II Phoebe me interceptó -Alexandra -¡Púdrete! -¡Vamos! No seas tan antipática_ tenía esa sonrisa dibujada en el rostro que tanto me fastidiaba. La miré fulminantemente_ Niña tonta… -¿Donde está Adam?
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Por tu culpa me dejó. Él y yo pactamos estar juntos para siempre y ahora lo alejaste de mí -Tú asumiste que debían estar juntos para siempre, forzándolo a vivir maldito junto a ti por simple egoísmo_ su mirada se tornó malévola y se llenaron de sangre, la furia salía por sus poros_ Sabes que no me puedes tocar ni un cabello delante de tanta gente. Aléjate de mí y de mi familia, te lo advierto_ la miré desafiantemente a los ojos y me metí al salón de clases. Simon no estaba en el salón, debía de estar en mi casa con Miguel y Gabriel haciendo el ritual de protección para impedir que los vampiros y demonios penetren en mi casa, me sentía perdida, no presté ni la más mínima atención a la clase, mi mente vagaba pensando en miles de cosas, los problemas se me acumulaban uno sobre otro: Adam era un vampiro y se había marchado, Simon estaba enamorado de mi un ex ángel que renunció al cielo por mí, Chris era el anticristo, Adriana estaba deprimida por su rompimiento con Sam que era un vampiro y una vampiro extremadamente peligrosa quería verme muerta. Al pensar en todo esto lo que me daba era risa, porque parecía que estaba loca, ¿mis problemas no podían ser normales?: mi novio era un mujeriego y me fue infiel, mi mejor amigo estaba enamorado de mí, mi hermana estaba deprimida porque rompió con su novio, Chris tenía problemas porque presenció el asesinato de su madre a manos de unos ladrones de casas. Así todo sonaba diferente y deseaba que fuera así.
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Capítulo 25 Pasó un mes y las cosas seguían marchando torcidas. Era el tercer mes sin saber absolutamente de Adam ni de Sam, Adriana estaba un poco mejor en ese aspecto, aunque seguía triste, ya salía un poco más, pero su esencia no era la misma, yo procuraba ser la misma, pero sabía que no era así, en casa era obstinada, con las únicas personas que podía ser yo era con Vanessa y con Simon. Simon era mi apoyo, era difícil estar con él, había tensión entre nosotros de vez en cuando, a veces lo descubría observándome, era un poco incómodo. Chris seguía bien, viviendo una vida normal, a veces lo veía y me preguntaba cómo sería posible que un niño tan dulce fuera hijo de Satán. Salí de clase en la universidad me fui directo a la escuela para dar mi clase del día, ese día era el cumpleaños de Samantha, yo llevé algunas cosas para decorar el salón que en ocasiones me prestaban para hacer mis actividades, sus padres llevarían el pastel de cumpleaños. Llegué a la escuela y cargue la caja donde tenía todas las cosas con que iba a decorar y me fui directo al salón, me puse a pegar las guirnaldas y saqué el reproductor que había guardado en el estante que estaba junto a las ventanas. A las 2.00 escuché ruido en el pasillo, lo que anunciaba que ya los niños venían en camino, me puse mi gorro de cumpleaños y un collar estilo hawaiano que había hecho con papeles de colores -¡Hola niños!_ les fui poniendo los gorros y los collares a cada uno mientras iban pasando al salón, les puse algo de música infantil y juvenil
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -¡Feliz cumpleaños Samantha!_ le entregué un paquete forrado con papel de regalo, era una Barbie que le compre en el centro comercial, sabía que le gustaban mucho -Gracias Alex!_ me abrazó con mucho entusiasmo -Por nada…_ detrás de ella venían dos personas, un hombre y una mujer, de unos 40 años_ ustedes deben ser los padres de Samantha -Y usted debe ser la señorita Alex_ dijo la mujer con una sonrisa amable_ ¿Donde pongo el pastel? -En la mesa que está junto a las ventanas_ miré a todos los niños y no vi entrar a Chris_ Hola Claire -Hola Alex, te quedó bonito todo -Gracias. ¿Y Christian? -Parece que está un poco enfermo. Su padre llamó en la mañana diciendo que no podría venir, amaneció con un poco de fiebre_ <<¿Chris enfermo?>> eso me parecía un poco extraño, pero la verdad era algo normal en cualquier ser humano, cualquiera se enfermaba, pero ahí estaba el problema, Chris no era un humano común, ni era completamente humano. La fiesta de cumpleaños que preparé para Samantha fue todo un éxito, los niños se divirtieron y ese era mi cometido. Apenas sonó el timbre de salida, recogí todo lo más rápido posible, fui al estacionamiento, conduje hasta la casa de Chris a ver qué tan “enfermo” estaba. Llegué y todo estaba tranquilo como de costumbre, toqué le timbre y abrió Benjamin -Hola Alexandra -Hola Ben, ¿cómo está todo? ¿Chris por qué no fue a la escuela hoy? -Pasó la noche con fiebre y mucho dolor de cabeza, volvió a tener las pesadillas. Pasa. Está arriba acostado en su habitación -¿Puedo verlo? -Por supuesto_ Ben empezó a subir las escaleras y yo me fui detrás de él, abrió la puerta de la habitación de Chris_ Christian aquí está Alexandra, te vino a visitar_ Chris estaba viendo caricaturas en la televisión, acostado en su cama, su apariencia no era muy sana
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Hola Chris -Los dejo solos…_ voltee y le dediqué una sonrisa a Ben, él hizo lo mismo -Hola Alex_ me acerqué y me senté del lado derecho de la cama a su lado -Que apariencia tan tétrica cargas hoy. ¿Qué te ocurrió?_ en el fondo yo sabía que no se trataba de una simple enfermedad corriente -Anoche volvieron las pesadillas y las voces, grité mucho Alex, tenía miedo, me desmayé y cuando me desperté estaba en el hospital, tenía mucha fiebre. Después mi papá me trajo a la casa -Mmmm… ¿crees que tenga que ver con lo que viviste anoche? -No lo sé -¿Que te decían las voces? -Que ya estaban aquí por mí, que ya era la hora_ escuchar eso no me agradó en lo más mínimo_ me siento extraño_ lo abracé -Todo va a estar bien Chris_ mientras acariciaba el cabello alborotado de Chris y él veía la televisión, solo pensaba en la gravedad que tenían sus palabras, según lo que Chris me había dicho, ya estaban planeando raptar a Chris los demonios. La pregunta es ¿como hacía para protegerlo? Anocheció y Chris se quedó dormido en mi regazo, me desprendí de él con el máximo cuidado para no despertarlo, apagué la televisión, cerré las ventanas y salí en silencio de la habitación. Bajé las escaleras con cautela, cuando salió Ben de su despacho -Se quedó dormido… -Gracias a Dios. Alexandra muchas gracias de nuevo. Nunca me voy a cansar de darte las gracias por ayudarnos, Christian encuentra paz cuando estás con él, lo cual hace que me des paz a mí también -Gracias a ustedes. Me voy Ben, ya es un poco tarde, si pasa algo con Chris ya tienes mi número, no dudes en llamarme. Que pasen buenas noches Salí de la casa y fui directo a mi auto pensando en lo que me había contado Chris, me daba algo de terror pensar que tuviera razón; miré a la ventana que daba hacia su habitación y estaba
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO cerrada. Conduje lento, la noche estaba fría, el cielo estaba nublado y estaba relampagueando, encendí el reproductor de música mientras me detenía en una esquina porque el semáforo estaba en rojo, empezó a hacer bastante brisa, el reproductor sonaba extraño, como si hubiera interferencia, la luz del semáforo cambió a verde y pisé el acelerador, cuando alguien apareció en el camino de repente y tuve que frenar bruscamente, saqué la cabeza por la ventana -¿Qué demonios? Pude haberte atropellado_ no se veía bien por la bruma que apareció de un momento a otro. Caminó hacia delante y logré distinguir, era Adam_ ¿Adam? -Devuélvete a casa del niño -¿Qué? -Si de verdad te importa, hazlo_ Adam se veía igual que siempre, al menos desde la distancia que estaba de mí, ¿pero de que se trataba todo esto? Algo me decía que tenía que hacerle caso a Adam. La brisa se tornaba más fuerte y los relámpagos más intensos, era como si una tormenta se aproximaba. Asentí con la cabeza y di vuelta en U de vuelta a casa de Chris, cuando estoy estacionando escuché un grito que provenía de su habitación, salí del auto a toda velocidad y miré hacia la ventana de su habitación, estaba abierta, corrí hacia la puerta principal cuando me interceptó Adam de nuevo_ Veas lo que veas arriba no demuestres miedo, sácalo de aquí y llévalo a tu casa, es segura por la protección que tiene y no podrán entrar. Llama a Miguel para que te ayude_ lo miré atenta a todo lo que me decía pero estaba perturbada y confundida_ sube ya antes que se lo lleven. Abrí la puerta de la casa y entré, las luces parpadeaban -¡MIGUEL, TE NECESITO!_ empecé a subir las escaleras a toda velocidad cuando Miguel apareció detrás de mí, simplemente sentí su presencia, no tuve que voltear_ Los demonios están aquí_ le dije sin voltear. Vi hacia la puerta de su habitación y estaba abierta cuando escuché la voz de Chris -¡Aléjense de mí! ¡AUXILIO!_ hice el intento de correr hacia la puerta pero Miguel me tomó del brazo -Ponte esto antes de entrar_ me dio mi cadena con el Cristo y el pentagrama, me lo puse rápidamente y entré en la habitación todos voltearon inmediatamente, habían alrededor de 5 “personas” y una de ellas tenía sujetado a Ben quien luchaba por zafarse, todos tenían ojos negros como si la pupila se hubiese extendido en todo el ojo
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Vaya, vaya… El mismísimo Miguel está aquí_ dijo uno de los demonios que se veía de mayor edad, alto, cabello color azabache y expresión malvada. Chris me miró y salió corriendo hacia mí al igual que yo hacia él, me abrazó por la cintura -Ayperos…_ dijo Miguel. De repente apareció Gabriel detrás de Miguel -Dos Arcángeles y una humana. ¿Es todo lo que tienen? -Sabes que no puedes llevártelo aún -¡Ja! ¿Quién lo dice? ¿Tu padre? -¿Y quien dice que debes llevártelo? ¿Tu padre? Estamos a mano -No lo creo. Están en desventaja, somos mayoría y afuera hay vampiros vigilando la casa_ en eso voltee hacia la esquina derecha, Phoebe me estaba fulminando con la mirada_ A ver, a ver… trajeron comida y una posible amiga para nuestro ejército_ dijo el demonio a quien Miguel le había dicho Ayperos acercándose a mí con gesto burlón. Mi corazón latía como loco, esbocé una sonrisa de lado demostrando antipatía tratando de seguir el consejo de Adam de no demostrar miedo -¡Aléjate de ella!_ ordenó Chris poniéndose delante de mí, lo agarré por los hombros echándolo hacia atrás -¿Con que te importa esta humana querido hermano? Eso la hace más interesante…_ Chris se echó hacia delante bruscamente y Ayperos hacia atrás quejándose de un dolor, se rió sonoramente y luego lo miró fijamente, Chris cayó en el suelo gritando de dolor por algo_ Tus poderes son buenos, pero yo soy mayor que tú, lo que me hace más fuerte… -¡BASTA!_ dije sin pensarlo_ ¡Déjalo en paz!_ mi gesto era de furia y miedo. Este le quitó la mirada de encima y Chris dejó de retorcerse -Vaya, tienes brío_ se acercó a mí y acarició mi mejilla mirándome como tratando de leer mi mente_ tienes miedo lo sé, pero eres valiente, excelente cualidad en un humano, pero los hace débiles_ le quité la mano de mi mejilla -Lamento decepcionarte, pero el miedo me hace más fuerte, digamos que no soy una humana convencional, después te enteraras por qué_ nuestras miradas estaban encontradas, me miraba fijamente como lo hizo con Chris
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -No entiendo… deberías estar tirada en suelo retorciéndote y muriendo desangrada_ le dediqué una sonrisa de triunfo y descaro, no sabía si eso era lo más inteligente pero mi ego provocaba que lo hiciera, yo sabía a qué se debía, era al pentágono que llevaba puesto -Te dije que no era una humana convencional_ Phoebe se abalanzó hacia mí pero Ayperos la detuvo -Tranquila, tranquila luego podrás comerla, seguro serás una vampiro de excelente provecho_ en eso entró violentamente Simon todos volteamos a la entrada de la habitación, de inmediato apareció un demonio detrás de él y lo apresó en sus brazos dejando a Simon inmóvil -Miguel podemos hacer esto más fácil -Estamos de acuerdo_ Miguel y Gabriel seguían tiesos en donde estaban parados desde que llegaron_ deja en paz al niño, sabes que él tiene que decidir que va a hacer -Lamento no poder complacerte -Están violando el tratado, Ayperos -Ustedes también, ¿o me pueden explicar que hacen 2 arcángeles y un ex ángel en la tierra?_ dijo mirando a Miguel y a Gabriel y finalmente a Simon quien luchaba por librarse del demonio que lo tenía preso entre sus brazos_ no creo que ustedes sean los más correctos en esta situación, vinieron a influenciarlo, y eso no le gustó para nada a mi padre_ apenas Ayperos logró terminar la frase cuando Simon logró zafarse los brazos del demonio y sacó rápidamente una daga de detrás de su pantalón y la clavó en el pecho de dicho demonio haciéndolo caer, sus ojos cambiaron a un tono normal, pero ya estaba sin vida, el demonio había dejado el cuerpo. Todo se revolvió, Miguel y Gabriel se movieron de sus posiciones, yo recogí a Chris del suelo velozmente y lo cargué, Simon vino hacia mí mientras Miguel y Gabriel luchaban con un demonio y un vampiro respectivamente -Ten, si alguien o algo se te acerca apuñálalo con esto, esta bendito, sal de aquí -¿Pero y Ben? -Yo me ocupo de él
  • 206.
    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Váyanse a mi casa, recuerda que ahí estamos seguros_ recordé lo que me dijo Adam, pero recordarlo fue invocarlo porque él, Sam, Vanessa y sus padres aparecieron en la habitación luchando con los demonios y vampiros de la habitación -Afuera va a estar Peter esperándote en el auto -Quien es…_ no pude terminar la pregunta un demonio venía directo hacia nosotros y Simon se fue sobre él, no me quedó otra cosa que seguir sus instrucciones de salir a como dé lugar y poner a salvo a Chris. Salí esquivando las luchas por parejas que se agolpaban en cada rincón de la habitación y el pasillo, era impresionante ver a Vanessa y a la señora Julia con esas expresiones tan feroces. Bajé las escaleras corriendo con Chris en mis brazos, estaba débil y apenas abría los ojos, en eso nos interceptó alguien y por lo que vi era un demonio joven y algo delgado, era fácil reconocerlos con solo ver sus ojos. Me detuve en seco, mi respiración era acelerada, lo miré a los ojos -¿A donde crees que vas muñeca? -De hecho pensaba salir hasta que te me atravesaste en el camino -Creo que no voy a poder dejarte ir_ yo tenía el puñal abrazado con mis manos en el mango apretándolo fuertemente, lo tenía oculto debajo del cuerpo de Chris. Le dediqué una sonrisa -Y yo creo que no tampoco te voy a dejar ir_ su expresión de furia fingida cambió radicalmente a una de confusión. Me abalancé encima de él con el riesgo que nos atacara a Chris y a mí, y con la mano derecha le clavé el puñal en el estómago, sosteniendo a Chris con un solo brazo y se me hacía difícil ya que él pesaba bastante. Apenas introduje el puñal, el demonio grito y cayó en el suelo, tosí un poco_ Idiota…_ volví a tomar a Chris con los dos brazos y salí por la puerta principal. Me dirigí hacia el auto y abrí la puerta trasera para meter a Chris, lo acosté en el asiento trasero y miré hacia arriba, había bastante ruido y se veían luces que parpadeaban en la ventana. Me preocupaban mucho todos los que estaban arriba -Creo que es hora de irnos Alex_ voltee bruscamente al oír esa voz desconocida. Un hombre de unos 20 años estaba parado detrás de mí. Era un poco más alto que yo, cabello castaño y ojos café, bien parecido, su expresión era dulce pero su voz era grave -¿Quién eres?
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Peter_ entonces recordé que Simon me dijo arriba que un Peter me iba estar esperando en el auto_ Dame las llaves que yo conduzco -Ok
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Capítulo 26 Peter condujo a una velocidad moderada mientras yo busqué mi celular dentro de mi bolso algo agitada -¿Adriana? ¿Están en la casa tú y Andrés? -Sí, ¿por qué? -No salgan por nada del mundo, si ves que Andrés va a salir no lo permitas, ya yo voy en camino para allá y les cuento -¿Pero qué pasa Alex? Te escuchas agitada, ¿estás bien? -Sí, estoy bien. Nos vemos en la casa, recuerda no dejar salir a Andrés ni le abran la puerta a nadie. Colgué la llamada y miré hacia el frente del camino, pensando que le iba a decir a Adriana y a Andrés, tal vez era mejor decirles la verdad, de todas formas ellos se iban a enterar dentro de poco. Miré hacia el asiento de atrás y Chris iba dormido, miré a Peter y él me miró a mí -Tranquila Alex, todo va a estar bien -Disculpa que sea tan antipática, pero ¿quién eres?
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -¡Oh! Cierto que no sabes quién soy. Soy Peter, tu ángel guardián -¿Eres mi nuevo ángel? -Si_ me dijo con una sonrisa amable dibujada en el rostro pero yo no sé la devolví, la confusión se apoderó de mi nuevamente. Me sentía extraña y más mientras tenía a mi lado a mi ángel guardián en carne y hueso y al hijo del diablo. En ese momento solo pensaba en Peter como el que le quitó el empleo a Simon, eso me daba algo de indignación la verdad, pero era algo tonto. Llegamos a la entrada de mi casa, todas las calles estaban solitarias, no era por la hora, era relativamente temprano, eso era extraño y más aún en mi calle que era tan transitada hasta altas horas de la noche. Nos bajamos del auto y abrí la puerta trasera -Deja que yo lo cargue Alex_ me pidió amablemente Peter, le di espacio para que sacara a Chris del auto, lo cargó en su regazo, subí las escaleras del porche y abrí rápidamente la puerta principal, Adriana y Andrés estaban en la entrada de la cocina -Peter súbelo a la última habitación de la derecha, acuéstalo en mi cama_ Peter asintió con la cabeza y miró a mis hermanos dedicándoles una mirada amable -¿Quién es él? ¿Y por qué traes a Christian para acá?_ preguntó Adriana_ ¿qué sucede Alex? -Él es Peter, un amigo, y lo de Chris es algo complicado, necesito que se sienten -¿Alex que pasa?_ preguntó Andrés con gesto bastante serio, odiaba verlo así -Lo que sucede es muy delicado y difícil de entender, necesito que abran su mente lo máximo posible, porque nuestras vidas están en peligro, y esta noche se pueden enterar de todo, pero prefiero contárselo yo misma -Alex me asustas, ¿qué pasa?_ la expresión facial de mi hermana era de preocupación -Andrés, no tenías nada que ver con esto. ¿Recuerdas que hubiera algo extraño con Sam, Adriana? ¿Algo que estuviera fuera de su lugar? -Sí, era muy misterioso la verdad. ¿Pero qué tiene que ver Sam con esto? -No tengo mucho tiempo para explicarles. ¿Recuerdan la noche de mi cumpleaños cuando yo desaparecí en el bosque y llegué herida?
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Si -No me caí simplemente. Phoebe me atacó_ hice una pausa_ Pero eso no es lo más grave. Phoebe es vampiro_ Andrés y Adriana me miraron con gestos confundidos y Andrés rió a carcajadas -¿A qué juegas Alexandra? -¿Alex por qué dices esas cosas? Yo sabía que esos libros que lees algún día terminarían dañándote el cerebro -No juego a nada Andrés. Y gracias a los libros que leo es que tengo la mente tan abierta y no temo tanto a esto. Pero los demonios y los ángeles están aquí, Peter es mi ángel guardián, Miguel y Gabriel, los supuestos primos de Simon son los arcángeles en los que mamá cree tanto, Simon es un ángel caído, era mi ángel guardián antes de…._ me detuve en seco, no debía entrar en detalles_ …en fin, eso no importa ahora, pero Chris está siendo perseguido por demonios y Phoebe es una de ellos, Sam y Adam son vampiros igualmente_ la mirada de Adriana estaba fijada en mi con expresión de preocupación como si yo estuviera loca, y era comprensible -Alex, no comprendo nada_ dijo Andres mirándome como se mira a un loco. Se levantó y fue hacia la puerta -¡NO SALGAS ANDRES!_ abrió la puerta sin mirarme_ ¡Andrés regresa por favor no puedes irte ahora!_ salió de la casa mientras yo lo seguía llamando con lágrimas en los ojos en la puerta mientras él se alejaba. Adriana me puso la mano en el hombro -Alex, no es lógico nada de lo que dices -No debía salir. ¿Ahora que se supone que deba hacer? -Alex me asustas -No me preocupa que me creas ahora, de todas formas ya falta poco para que veas una demostración en vivo_ en eso bajó las escaleras Peter a toda velocidad_ ¿Qué pasa Peter? -Ya vienen en camino. Necesito tiza blanca y sal -No debería preguntar, ¿pero para qué?
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Para hacer marcas de protección en todas las entradas de la casa. Consigue la sal que tengas en casa y mantenla contigo, dale algo a tu hermana_ en eso Gabriel salió de la sala y tocaron la puerta de la casa fuertemente, miré a Gabriel -Abre, traen a Ben_ la expresión de Adriana era de incredulidad -¿Pero por donde entró?_ abrí la puerta y eran Vanessa, Adam, Sam, Simon el señor Douglas y la señora Julia. Simon y Sam traían a cuestas a Ben. Miré a Adriana y ella miraba desconcertada a Sam, luego miró a los demás. -Pasen, pasen_ todos entraron apresuradamente_ Simon suban a Ben al cuarto de huéspedes_ mi mirada y la de Adam se encontraron pero la evité_ Adriana calienta un poco de agua, consigue toallas limpias y alcohol por favor, rápido_ Adriana se quedó paralizada por un momento pero luego reaccionó. Subí detrás de Simon y Sam, lo acostaron en la cama mientras se quejaba un poco del dolor -¿Ben, te sientes bien? -Me duelen un poco las costillas, creo que tengo rota una. ¿Christian dónde está? -Está descansando en mi habitación, está bien_ intentó moverse pero algo pareció molestarle -¿Te duele mucho? -Sí. Uno de esos tipos o lo que fueran me lanzó por los aires y caí encima de unos muebles de madera_ si tenía una costilla rota lo mejor era llevarlo a un hospital, pero no se podía. Miré hacia la nada -Gabriel…_ llamé a Gabriel a pesar de no estar en la habitación. Sam y Simon estaban parados detrás de mí. Gabriel apareció en la puerta -¿Alex? -¿Puedes curar a Ben? -Lo siento Alex, pero ese no es mi trabajo_ se acercó hacia mi observando a Gabriel, miró hacia el techo_ Rafael, te necesitamos_ en eso apareció un hombre más en la habitación, con rubio, rizo, delgado y expresión amable como todos los demás ángeles que conocía -¿Eres el arcángel Rafael?
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Sí. ¿Para que me necesitan? -Disculpa que te moleste, sé que debes tener mil peticiones que atender y de más gravedad -No te preocupes Alexandra. Ese es nuestro trabajo. -Por favor ayúdalo, al parecer tiene una costilla rota y está muy golpeado -Bien. Trabajemos entonces_ puso su mano derecha sobre la frente de Ben, mientras este lo veía con algo de miedo. Tomé la mano de Ben en señal de confianza y tranquilidad. Rafael cerró sus ojos_ Estarás bien. Descansa -¿Ya? -La fe logra cosas maravillosas Alex. -La fe. Claro la fe…_ sonreí un poco_ gracias Rafael -Gracias a ti por creer en nosotros y ayudarnos a defender a la humanidad_ Simon y Sam salieron de la habitación, Adriana entró con las cosas que le encargué. Miró a Rafael con timidez -Rafael ella es mi hermana -Lo sé. Buena chica por cierto -Él es el arcángel Rafael, Adriana_ Adriana me miró con los ojos abiertos como platos -Debo irme, algo sucede arriba. Si me necesitan saben que hacer_ dijo sonriendo un poco. Desapareció ante nuestros ojos. Adriana abrió la boca mostrando impresión al igual que Ben -Yo voy a estar abajo ayudando, si me necesitan llámame Alex_ me dijo Gabriel mientras salía de la habitación. Adriana se acercó a mí trayéndome las cosas -¿Entonces tú conoces a todos estos ángeles y demonios?_ preguntó Ben -Pues sí. Cuestiones extrañas de la vida. Ben hay cosas muy delicadas que están pasando y tú sabes que es así. Pero es mucho más grave de lo que parece -Sí, me doy cuenta, cuando estos aparecieron en la casa, querían llevarse a Christian, pero él se opuso, voló por los aires a más de uno, vi cómo se retorcían de dolor en el suelo y Christian no movió
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO ni un solo dedo. ¿Que pasa Alexandra?_ Adriana se arrodilló a mi lado mojando la toalla blanca en el agua tibia. Y empecé a limpiar la sangre que Ben tenía en los brazos -Christian es un chico extraordinario. Sabes que su nacimiento no fue normal y que Emily estaba poseída antes y durante su muerte. Resulta que Chris es el hijo del diablo, el anticristo_ creo que mis palabras fueron rudas, Adriana y Ben se me quedaron viendo horrorizados_ Sé que suena espantoso, pero te dije que iba a averiguar todo lo que pudiera para ayudar a Chris y lo hice. Miguel y Gabriel están aquí para proteger a Chris y llevarlo por buen camino, por eso yo también estoy en su vida, Dios me puso en su camino para ayudarlo a elegir bien -Pe..pe..pero -Sé que es difícil de entender, no tengo mucho tiempo para explicar cosas Ben. Tenemos que estar atentos a cualquier movimiento alrededor de la casa. Aquí estaremos seguros por un tiempo, la casa está bendita y protegida. Adri, por favor quédate con él y límpiale las heridas, tenemos vampiros en casa y no queremos que se alteren por la sangre_ a veces me impresionaba mi falta de delicadeza para decir o hacer las cosas, pero siempre pensé que era mejor así, así el golpe era súbito y no por partes que a la larga era peor. Salí de la habitación de huéspedes y fui a la mía, Simon y Miguel estaban con Chris que aún estaba inconsciente -¿Cómo sigue? -Vivirá. Rafael nos echó una mano_ dijo Miguel. Me acerqué a mi cama donde Chris dormía como un bebé, le acaricié el cabello peinándolo un poco -¿Que hacen Sam y Adam con ustedes? -Sabía que no tardarías mucho en preguntarlo_ dijo Simon con un poco de amargura -Digamos que necesitamos algo de ayuda extra, no nos dio mucho tiempo para corroborar si podíamos confiar en ellos, así que tuvimos que arriesgarnos -Yo todavía no confió en ellos_ volvió a decir Simon con obstinación -Nadie lo hace aquí del todo Simon. Están a prueba todavía -¿Pero como pasó todo esto?_ pregunté aun confundida
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Sam nos advirtió de los planes de los demonios, pero no le creímos pensamos que era una trampa hasta que me llamaste cuando estabas en la casa del niño -Adam fue quien me avisó del ataque en la calle, me dijo que te llamara y que los trajera a todos a la casa -Supongo que ahora debemos confiar en esos dos -Simon, sabes que hay que darle una segunda oportunidad, ya veremos que nos dice el tiempo hermano, debemos tenerlos bajo nuestra vista y estudiar su comportamiento. Por ahora nos queda confiar en ellos, de alguna forma nos ayudaron a salir de allí y se lo debemos_ miré a Miguel durante todo su dialogo y luego miré a Simon, las expresiones faciales eran encontradas, Simon era el ángel más obstinado que había conocido, eso me hacía gracia -¿Qué sucedió en la casa de Chris? -Matamos a varios demonios de los que estaban vigilando la casa, eran pocos la verdad, Sam y Adam eran parte de esos que vigilaban_ hizo un gesto de culpa -¿Que sucede? -Perdimos muchas vidas humanas al liberar los cuerpos de los demonios_ dijo Miguel -¡Oh! -Ayperos y Phoebe lograron escapar -¿Quién es ese Ayperos, Miguel? -Es en pocas palabras el hermano de Christian, es el príncipe del infierno, comanda 36 legiones de demonios, digamos que matamos a unos cuántos esta noche. Pero vendrán más y hay que estar preparados_ miré a Chris de nuevo y le di un beso en la frente. Me levanté de la cama y me dirigí hacia la puerta de mi habitación y Simon me tomó del brazo derecho -¿Vas a ir a hablar con él, cierto? -Sí, necesito saber que pasó_ la mirada de Simon era dura y a la vez triste. Me soltó el brazo y yo salí de la habitación, bajé las escaleras y Peter estaba haciendo guardia en la puerta principal, le dediqué una sonrisa amable cuando pasé por su lado, miré hacia el suelo porque había algo que me
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO llamaba la atención, era un triángulo con un circulo y un pentagrama dentro dibujado con tiza blanca_ ¿Peter, que es eso? -Se llama “La trampa del diablo” evita que los demonios entren a la casa, pusimos uno en cada puerta y en las ventanas Seguí caminando y miré hacia la sala, Vanessa y su familia estaban allí, Vanessa me vio cuando me detuve en la entrada de la sala y se acercó a mí -¿Cómo te sientes Alex? -Bien. Digamos que es mucho para un día, pero sobreviviré -¿Estás buscando a Adam? -La verdad si, necesito hablar con él -Está en la cocina con Sam y Gabriel_ la miré y caminé hacia la cocina Sam estaba solo en la cocina mirando por la ventana trasera, cuando sintió mi presencia volteó -Hola Alex, no nos dio tiempo de saludarnos -Hola Sam_ no sabía que decirle -Sé que es un poco extraña la situación, y que tal vez no confíes en nosotros aun, pero créenos que queremos ayudar -Supongo que debo creerles Sam, no creo que poner su vida en peligro sea un engaño, pero aun así mi vida, la de mi familia y la de Chris están en peligro con ustedes aquí, no hagan que me arrepienta de darles una oportunidad Sam_ dije inexpresiva y bastante tranquila, la expresión de Sam era algo triste pero sería como siempre, no estaba muy segura, pero me aventuré a decir lo siguiente_ Sam, desde el principio confié en ustedes y de alguna forma no nos hicieron daño físicamente hablando, pero fui testigo del amor que tú y Adriana se tenían y sé que aún se tienen, deberías hablar con ella, explicarle las cosas realmente como son, será más difícil para ella, pero es fuerte, lo va a entender; ten mucho tacto cuando le hables, a pesar que yo no sea la más indicada para pedirte delicadeza, pero viniendo de ti puede causarle mucho daño, por favor -Gracias Alex_ me brindó una sonrisa pero con mucha tristeza
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Está arriba en la habitación para huéspedes con Ben_ Sam me miró preguntándose qué hacer_ tranquilo que yo vigilo por ti_ me miró de nuevo y le guiñe el ojo como siempre hacia cada vez que tramaba algo. Sam salió de la cocina y yo abrí la nevera en busca de algo para tomar, saqué un jugo de mora que había en una jarra y me lo serví, bebí un poco hasta que alguien abrió la puerta del patio trasero, era Gabriel y atrás venía Adam, el corazón se me aceleró violentamente, sentí esas tontas maripositas en el estómago, quería llorar cuando lo vi y reír a la vez, quería correr a sus brazos. Gabriel me miró fijamente y luego volteo a ver a Adam -Supongo que me voy arriba_ no logré verle la expresión, mis ojos estaban clavados en Adam, pero Adam miraba hacia otro lado evitando mirarme. Gabriel salió de la cocina y Adam imitó su gesto hasta que lo detuve -Adam_ volteó con algo de timidez_ creo que nos debemos una conversación_ se volvió hacia mí y conservó una distancia prudencial, pero sin pronunciar palabra alguna_ Gracias -¿Por qué? -Por avisarme lo de Chris. Pero, ¿por qué lo hiciste? -Digamos que trato de cambiar_ estaba serio y con una expresión aún más triste que la de Sam -¿Cambiar? ¿A que te refieres a cambiar? ¿Tiene que ver con que nos estén ayudando tú y Sam? -Sí, decidimos cambiar algo de nuestro mundo. Es muy difícil tratar de cambiar la verdad, más aun cuando no eres un simple “malo” sino que eres de la realeza malvada por así decirlo -No a todos les gustan los cambios querrás decir -Tienes razón. Tratamos de ser “vampiros buenos” pero… -…eso implica no matar a más humanos ni beber su sangre. Me imagino el esfuerzo que deben estar haciendo, es como si un adicto a la carne roja decidiera ser vegetariano de la noche a la mañana porque el doctor le prohíbe seguir comiendo carnes porque afecta su salud. Es difícil pero necesario -Así es… -¿Pero por que decidieron cambiar? ¿Que les hizo cambiar de opinión? -Vivir de la sangre de inocentes, que tu alma le pertenezca al demonio, vivir en la oscuridad, alejados del mundo real no es lo que alguien normal quiere. Gracias a ti y a Adriana descubrimos eso,
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO queremos ser normales, pero no sabemos si lo lograremos_ cuando me dijo aquellas palabras sentí una euforia incontrolable, pero que tuve que controlar, me estaba diciendo que yo era la razón de querer ser mejor -¿Quieres decir que todo esto es por mí? -Por ti y por mi_ cuando me dijo aquellos mi corazón tomó velocidad de nuevo, me estaba dando esperanzas, sonreí de forma automática_ Pero más por mí, la verdad_ la sonrisa se me borró drásticamente -¿Donde estuviste todo este tiempo? -Lejos, tratando de resolver e investigar todo sobre los planes de los demonios para raptar al niño. Supe que estuviste en mi casa_ me sonrojé un poco cuando me recordó eso -Te fui a buscar para resolver las cosas entre nosotros…_ en eso fuimos interrumpidos por Simon que entró en la cocina -Alex, Christian se despertó y te está llamando_ miró a Adam con furia como siempre solía hacerlo. Yo miré a ambos con algo de desaprobación, salí de la cocina halando a Simon por la mano. Subimos las escaleras y entré a mi habitación, Chris estaba solo en mi habitación -Chris…_ le dije sonriendo un poco -¡Hola Alex! ¿Dónde estoy? -En mi habitación, ¿te sientes bien?_ me senté a su lado -Me duele un poco el estómago y la espalda. ¿Y mi papá? -Está bien, está en la otra habitación. Mi hermana lo está cuidando, está en buenas manos. Un poco golpeado pero se va a poner bien, recibimos un poco de ayuda_ miré a Simon dedicándole una sonrisa de agradecimiento -Voy a estar abajo si me necesitan_ dijo Simon -Gracias Simon_ dijimos Chris y yo en coro, él nos sonrió a ambos
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Hazte para allá_ le pedí a Chris, mi cama era inmensa, él se arrimó hacia el lado derecho de la cama, dejando el lado izquierdo libre, me metí debajo de las sabanas tomando a Chris en mi regazo, encendí la televisión con el control remoto y puse Disney Channel para distraerlo un poco -¿Por qué vinieron por mí? -Chris hay algo que debo contarte_ se levantó un poco y se sentó en la cama mirándome de frente_ como sabes, esos que vinieron a buscarte son demonios reales -¿Por que el sujeto alto me decía hermano? -Porque en teoría lo eres -Pero si yo nunca tuve hermanos_ su cara era de confusión -Chris, sabes que tu madre antes de tenerte sufría posesiones demoniacas continuas_ afirmó con la cabeza_ pero no era un demonio común, era el diablo quien la poseía_ su rostro se contrajo mostrando algo de horror_ no sé si entiendas mucho, pero lo que tengo que decirte es delicado Chris y tienes que tomarlo con serenidad y madurez_ Chris afirmó nuevamente con la cabeza_ Tu nunca supiste quien era tu padre porque tu madre los protegió de saber la verdad porque pensó que era lo mejor_ respiré profundamente tomando valor para lo que tenía que decirle_ Eres hijo del diablo Chris, él embarazó de una forma sobrenatural a tu madre mientras la poseía, porque quiere destruir a la humanidad y necesitaba encontrar alguna forma de introducir su maldad pura entre los humanos sin levantar sospechas_ Chris abrió la boca dejando mostrar sorpresa -Quiere decir que soy malo… -¡No!, no mi niño, no puedes ser malo, en eso él se equivocó, no pensó que podías ser influenciado por gente buena como tu padre, digamos que Dios me puso en tu camino para ayudarte. Y es ahí donde haces la diferencia, por eso los demonios vinieron por ti, para llevarte y evitar que sigas siendo influenciado por nosotros -¿Quiénes son todos los que estaban en mi casa contigo? -Ahora mi casa está llena de ángeles y vampiros ayudándonos para protegerte. Esta casa está protegida, aquí estamos a salvo -¿Ángeles y vampiros? ¿Los vampiros existen?
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Yo tampoco lo creí cuando lo vi con mis propios ojos, pero si, si existen -¿Y no se suponen que son malos? -No todos la verdad. ¿Recuerdas a mi cuñado? Él es vampiro, por eso decías que él era uno de ellos, Vanessa mi amiga y su familia son vampiros, mi ex novio también es vampiro, pero todos son buenos, ellos ayudaron a sacarte de tu casa. Miguel y Gabriel son los ángeles que tanto conocemos, Simon es un ex ángel y Peter es mi ángel guardián_ Chris tenía los ojos abiertos exageradamente, me recordó a los demás niños cuando les contaba historias durante mi clase en la escuela -No quiero que me lleven Alex_ se acostó nuevamente en mi regazo abrazándome -Tranquilo Chris, te prometí que iba a ayudarte y a cuidar de ti y así lo haré_ le besé la cabeza acariciando su brazo, nos quedamos en silencio viendo la televisión, miré el reloj de mi cuarto y eran las 12.12 de la noche.
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Capítulo 27 Abrí los ojos de repente, el sol se estaba colando por la ventana de mi cuarto, Chris estaba dormido sobre mi regazo, miré hacia la puerta y Simon estaba sentado en una silla mirándonos a Chris y a mí con una sonrisa disimulada y una mirada tierna -Buenos días bella durmiente -Buenos días Simon, me quedé dormida_ traté de disculparme -Y eso está perfecto, tenías que descansar un poco. Y en teoría no descuidaste a Chris, al contrario…_ lo miré y dormía profundamente -Tienes razón. ¿Y los demás? -Miguel y Gabriel se fueron a resolver unas cosas arriba. Peter, Vanessa y las sanguijuelas están abajo, y tus hermanos están en sus habitaciones. Ben está dormido todavía, le dimos unos calmantes anoche para que durmiera. Vamos a estar bien durante el día, los demonios no asaltan casas durante el día, pero de igual manera hay que vigilar la casa. Vi la hora en el reloj y eran las 6.30 de la mañana, me levanté con cuidado para no despertar a Chris, me lavé la cara y me cepillé los dientes, estaba algo ojerosa, me di una ducha fría para relajarme. Fui a la habitación de Ben y estaba dormido, cerré la puerta cuidadosamente y bajé a la cocina, Vanessa estaba charlando con Peter en la entrada de la sala
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -¡Buenos días Alex! -Hola chicos_ en eso sentí que alguien bajó las escaleras, era Andrés -Buenos días_ dijo con algo de seriedad. Vi a Vanessa que observaba a Andrés como posiblemente yo miraba a Adam y Adriana miraba a Sam, no me gustaba a mi mejor amiga así. Andrés se dirigió directo hacia la puerta principal -¿No vas a desayunar?_ le pregunté -Como en la calle, tengo cosas que hacer_ salió y cerró la puerta, no lo podía culpar por su comportamiento, yo era igual o más obstinada que él. Miré a Peter y a Vanessa y caminé a la cocina. Sam y Adam estaban sentados viendo la tele pequeña que había en la cocina -Buenos días chicos_ ambos voltearon a verme -Buenos días Alex_ me dijo Sam amablemente -Supongo que no van a comer nada -Tú sabes que no_ en eso entró Adriana a la cocina Simba la venía siguiendo y maullando, lo cargué y le hice cariños -Buenos días Adri_ ella y Sam se miraron pero esquivaron ambos la mirada. La situación realmente incómoda para todos los que estábamos allí. Adriana se fue directo hacia la nevera cuando vi a Sam, tenía los ojos llenos de sangre_ ¿Desde cuando no comen? -Hace 2 días_ dijo Adam -Es mejor que vayan por algo de comer para ustedes, se les ve que tienen hambre y su aspecto no es sano_ miré a Sam y ambos asintieron con la cabeza. Adriana me miró y luego los vio a ellos. Sam y Adam salieron por la puerta trasera de la casa y los vi adentrarse en el bosque a través de la ventana -¿Por qué no le dimos desayuno aquí? -Digamos que su dieta no es igual a la de nosotros Adriana_ me miró un tanto horrorizada -¿Van a matar a alguien?
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Si en realidad están cambiando como me lo dijeron, sólo van a matar a un par de animales y beberán su sangre, hasta donde se no sabe igual que la sangre humana es como comer carne vegetariana fingiendo que es carne de res, llena pero no satisface -Ya veo que se te hace fácil todo esto -La verdad no mucho, se del tema gracias a mis libros y mi manía por la lectura extraña, pero vivirlo es mucho más difícil que leerlo e imaginarlo, pero debemos vivir con esto, estamos rodeados de cosas sobrenaturales: demonios, vampiros, ángeles y quien sabe cuántas cosas más_ tomó un sartén y lo montó en la cocina y yo solté a Simba en el suelo para ayudarla a preparar el desayuno -¿Es cierto que Chris es hijo del diablo? ¿Qué es el anticristo? -Sí, es cierto -¿Eso no lo hace malo? -En teoría sí, pero no lo es, por eso lo estamos protegiendo, sabemos que el niño puede ser bueno si lo alejamos del mal -Es muy bueno lo que haces por él Alex, pero estás poniendo tu vida en peligro -Chris es como mi familia, lo mismo haría por ti, por Andrés, por mis padres, por Jennifer y Eduardo, por Vanessa, porque se ustedes harían lo mismo por mi -No todos tenemos tu valentía -Si la tienen, lo que no saben es como usarla. Necesito buscar la forma de que Andrés nos crea, Phoebe es una de las líderes vampíricas, no precisamente buenas, y no miento cuando digo que me quiere muerta. Su odio por mí es doble: Adam y Chris -Te voy a ayudar en eso, supongo que dos pueden más que uno -No pueden salir de la casa hasta que todo esté “normal” -¿Y que te hace pensar que aquí estaremos a salvo? -Miguel, Gabriel, Simon y Peter protegieron la casa bendiciéndola y poniendo trampas en todas las entradas y ventanas de la casa
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -No puedo creer que sean ángeles verdaderos, supongo que mi mamá querrá un autógrafo de Miguel_ ambas reímos pero se nos borró la sonrisa rápidamente -Nadie más debe saber lo que realmente pasa Adriana. Se supone que los vampiros son mitos, que los ángeles están en cielo y los demonios en el infierno y ninguno sale de sus sitios y así debe seguir … Yo salí en la mañana a comprar algunas cosas para comer, ya que teníamos huéspedes en la casa y a comprar sal, ese día no fuimos a la universidad ni tampoco fui a trabajar, de hecho el profesor Douglas me pidió que no fuera a trabajar que él me disculparía con los niños. Estaba preocupada por Andrés, me angustiaba no tenerlo bajo mi lupa y protección. Se hicieron las 5.30 de la tarde y yo estaba charlando con Peter y Simon en la cocina, mientras Adriana le subía algo de comer a Ben, ya estaba un poco mejor, Chris estaba arriba viendo televisión, no le había permitido salir de mi habitación para que no se agitara mucho, cuando sonó la puerta principal y se aproximaron unos pasos a la cocina, era Andrés -Por lo que veo ya te mudaste a la casa Simon -Podría ser_ dijo Simon sin darle importancia. Simon le hizo señas a Peter y ambos salieron de la cocina -¿Ahora la casa está llena de bichos raros? -Son ángeles y vampiros_ se rió irónicamente -Oye Andrés, ya basta. Después de todo yo no puedo protegerte del todo si no te dejas, ya el tiempo dirá quién tiene la razón, solo espero que no sea demasiado tarde cuando eso suceda_ en eso apareció Gabriel en la cocina, Andrés pegó un brinco de la impresión -¿De dónde saliste? -Soy un ángel, salí de la nada_ <<¿cómo lograba Gabriel estar siempre de buen humor?>>_ además creo que necesitas ayuda para que te crean Alex
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Nadie sale de la nada -Te falta imaginación y fe Andrés. Deberías creer en tu hermana -¡Ja! ¿Y ustedes creen que con un truco barato voy a creer que el ángel Gabriel eres tú? -Lo es Andrés_ dijo una voz que provenía detrás de mí, era Adriana -Lo que me faltaba, ¿tú también Adriana? Pensé que eras la única cuerda de ustedes dos -Esto no se trata de quien está más cuerdo que otro Andrés. Estamos protegiendo a tu familia y Alex nos ayuda a poner todo en orden -¡Wow! ¿Y de que se supone que nos están protegiendo?_ dijo con tanta amargura que sin duda no era él -Déjalo Gabriel, es imposible hacerlo entrar en la realidad, él vive su realidad -¿Gabriel, por qué interviniste? -Lo siento pero es mi trabajo -¿Tu trabajo? -Sí, recuerda que soy el mensajero de Dios y quien vela por la paz -¡Oh! -Ya está anocheciendo y debemos prepararnos, ya llamé a más refuerzos -¿Refuerzos?_ apareció un ángel más en la cocina -Él es Joseph, tu ángel guardián Adriana_ Adriana y yo nos miramos, pero la expresión de ella era indescriptible -¿Mi ángel guardián? -¿Creíste que Alex era la única con uno? Todos tenemos uno -¿Por qué no llamas al ángel de Chris? Creo que lo necesitamos_ la expresión de Gabriel cambió un poco
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Me sorprende que no lo hayas deducido por ti misma. Pero Chris no tiene un ángel guardián, recuerda que es hijo de Lucifer -¿Y su mitad humana no merece un ángel? -Buena observación, pero las cosas no se manejan así. Quizás si fuera mitad demonio corriente Anocheció y llegaron Sam, Adam, Vanessa y su familia, todos estábamos tensos, subí a mi habitación con Chris para dejarlo salir un rato, no estaba preso en mi habitación aunque lo pareciera y así cenaba -¿Que hace toda esta gente aquí, Alex? -Son todos los que te dije, y Joseph llegó nuevo, es el ángel de mi hermana. Todos están aquí para protegerte, esperamos que los demonios vengan esta noche -¿Vendrán otra vez? -No esperaras que se estén quietos después de quitarles la primera oportunidad de llevarte y de matar a unos cuantos de sus seguidores -Pero ponen en riesgo sus vidas -Solo la mía y la de mis hermanos, los demás saben cómo cuidarse y créeme que nosotros también_ le sonreí un poco mientras le puse en la mesa un sándwich de jamón de pavo con queso y salsa rosada con jugo de naranja, cuando Peter me llamó -Tu hermano viene herido_ me dijo en voz baja sin que Chris escuchara, salí sin que Chris se diera cuenta directo hacia afuera, Andrés venía golpeado, pasé su brazo por encima de mi hombro y Peter por el otro lado, todos estaba asomados en la puerta y la ventana de la sala -¿Que te sucedió? -Unos ladrones, me quitaron la camioneta -¡Por Dios! Pero mira cómo te dejaron_ llegamos a la puerta y él se detuvo en seco -¿No me vas a invitar a pasar?_ Lo miré y sus ojos estaban en negro y lo solté violentamente mientras Peter voló por los aires mientras Andrés se reía_ Siempre logro jugar contigo_ se convirtió en Phoebe, fue cuando recordé a Chris
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -¡Chris!_ corrí hacia la cocina y la puerta de la cocina estaba abierta. Salí corriendo por la puerta trasera y no vi a Chris por ninguna parte, vi hacia el bosque y vi que se estaba metiendo en el bosque, me eché a correr hacia el bosque cuando escuché que me llamaban -¡ALEX!_ voltee y venía Adriana corriendo tras de mí, los vampiros me alcanzaron en un abrir y cerrar de ojos al igual que los ángeles -¿A dónde se supone que vas? -A buscar a Christian, Adriana quédate con Ben -No me voy a quedar mientras tú estás enfrentando quien sabe qué cosa_ en ese momento me di cuenta que en realidad no lo haría -Julia por favor, ¿puedes? -Si crees que voy a ayudar de esa forma, está bien Alexandra, vayan_ echamos a correr en dirección hacia el bosque, todo estaba oscuro, los ángeles, los vampiros, Adriana y Simon venían conmigo -¡CHRIS! ¿DONDE ESTAS?_ voltee en todas direcciones buscando a Chris con la vista_ ¡MIGUEL! -Voy a buscarlo, vamos Joseph_ dijo Miguel de inmediato, yo estaba desesperada, sabía que debía calmarme porque estar en ese estado no me ayudaba en nada. Seguí corriendo en dirección hacia la laguna -En la laguna, están en la laguna_ dijo Sam. Corrimos hacia la laguna, había fuego iluminando parte de la laguna además de la luna llena. Chris estaba parado en frente de una formación semi circular que había de vampiros y demonios -Por fin llegaron mis invitados de honor_ dijo Ayperos_ que difícil ha sido sacarte de esa casa querido hermano -¿Tienes que ser tan patético todo el tiempo?_ abrí mi bocota como siempre -Creo que podré cerrarte la boca pequeña humana imprudente, ya veo que trajiste más comida para mis hijos, miraba fijamente a Adriana que estaba detrás de mí, hiperventilaba, me puse frente a ella para impedirle la visión
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -La tocas y te juro que te mato_ se rio a carcajadas sonoramente -¡Por favor chiquilla! ¿Crees que podrías matar a alguien como yo? No lo creo_ hizo un gesto con la mano derecha dándole la señal a alguien que trajeran algo, vi hacia el lado derecho y dos vampiros traían a Andrés, mi expresión se tornó alarmada, traté de correr hacia él, pero “mis vampiros” me interceptaron poniéndose en frente de mi -Miren a estos perdedores. “Vampiros buenos” ustedes dos… luego me ocupo de ustedes_ Sam y Adam se tiraron al suelo gritando de dolor botando sangre por la nariz y la boca, era más torturador verlos -¡Basta!_ dije firmemente_ ¿que quieres? -Tú sabes lo que quiero -Déjalos en paz_ dijo Chris de repente -Christian ven aquí_ le rogué estaba todavía lejos de mi alcance. En eso apareció Miguel y Joseph -No puedes llevarte al niño Ayperos_ dijo Miguel -Claro que puedo -No puedes secuestrarlo, no puede irse en contra de su voluntad, sabes que vas a fracasar -O el niño se viene conmigo o todos estos morirán_ mi cabeza trabajaba a toda velocidad, que solución podía encontrar, no podía dejar que Chris se fuera con ellos y mucho menos podía permitir que murieran los seres que habían arriesgado su vida por nosotros -¿Si yo me voy con ustedes, prometen dejarlos a todos en paz?_ preguntó Chris a Ayperos -Desde luego, pero solo si vienes con nosotros y tu prometes hacer lo que te digamos -¡No Chris!_ caminé hacia delante tratando de alcanzar a Chris pero Simon me tomó por el brazo impidiéndome avanzar -Perdóname Alex, pero tengo que hacerlo por el bien de todos_ Chris se dirigió hacia mí hablándome con inexpresión pero sus ojos estaban tristes -Chris, hijo, no tienes por qué hacerlo_ dijo Gabriel
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Libera al muchacho y déjalos en paz, yo iré con ustedes -¿Que me garantiza que vendrás conmigo?_ uno de los demonios en la formación cayó al suelo convulsionando y gritando a su vez -Lo exorcizó…_ dijo Miguel en voz baja, apenas pude escuchar -Lo liberas o mato a todos tus seguidores_ cuando Chris dijo eso me dio escalofríos -Supongo que con eso me basta_ dijo Ayperos -Tienes mi palabra que me iré con ustedes_ Ayperos miró al par de vampiros que sostenían a Andrés en señal de liberación, soltaron a Andrés y esté se zafó de golpe mirando a todos los que estábamos allí, estaba algo confundido y caminó hacia mí y Adriana, Adriana corrió a abrazarlo, pero mi atención se centró en Chris -Bien, ya lo liberé, ahora queda tu parte_ Chris dio un paso hacia delante sin mirar atrás -¡CHRIS NO!_ grité suplicándole pero él siguió caminando hacia Ayperos, entonces mi mente empezó a trabajar de nuevo cuando me vino una idea a la cabeza. Adriana y Andrés cayeron en el suelo gritando de dolor -¡Lo prometiste!_ sentenció Christian. Miró hacia uno de los demonios y el cuerpo explotó en varios pedazos -Está bien, está bien, solo quería probar tu habilidad niño, supongo que no me queda de otra que cumplir mi palabra_ dijo Ayperos sonriendo. En un descuido me quité la cadena de plata que tenía el crucifijo y el pentagrama dejándome inmune, tomé velozmente el puñal que sabía que Simon llevaba en la parte de atrás de su pantalón y se lo lancé directo al pecho al vampiro que tenía más cerca, este cayó muerto al suelo, anduve rápido hacia delante de manera que Simon no pudiera detenerme -¿ALEX QUE HACES?_ sabía que era algo totalmente suicida lo que estaba haciendo, pero de alguna forma tenía que funcionar, me puse en frente de Ayperos conservando la distancia. Simon en su intento por alcanzarme fue detenido por Gabriel y Miguel, al parecer ellos confiaban en lo que fuera que yo pensaba hacer -¡Vaya! Te quitaste la protección, mala opción. Phoebe toda tuya_ miré a Phoebe y ella estaba con la expresión agresiva de una típica vampiro, era impresionante como me había servido en bandeja de plata para ella
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Eres una perfecta idiota, ¿sabías? Como entregas tu vida por los demás, eso no es muy inteligente -Poco inteligente es jugar con la comida -Tienes razón_ me arrodilló de golpe y me agarró por el cabello echando mi cabeza hacia atrás. Chris interceptó a Phoebe inmediatamente -¡DEJALA! -Lo siento niño, pero ella es mi cena -¡Lo prometieron! -Ella mató a uno de los nuestros sin razón, así que ella morirá con razón_ dijo Ayperos -¡Antes de matarla a ella tendrás que matarme a mi primero!_ Ayperos rió sonoramente -¿Eres capaz de dar tu vida por esta simple humana? -Ella es mi familia, la quiero y me importa -¡Aw! Que tierno…_ dijo Phoebe burlándose. Miró por un momento a Chris y lo lanzó lejos de mí, luego Phoebe me haló otra vez por el cabello y dejó ver sus colmillos sobresalientes, mi corazón estaba acelerado, mi plan parecía caerse a pique, Phoebe sacó un puñal -No pienso beber tu sangre, pero si matarte_ apuntó su puñal contra mi pecho, tomó fuerzas y en cuestión de segundos Christian cayó encima de mí, el puñal se enterró en su abdomen -¡¡¡NO!!!_ grité. Phoebe retrocedió asustada -¿Qué hiciste imbécil?_ le dijo Ayperos a Phoebe, yo coloqué el cuerpo de Christian en el suelo con cuidado, salía sangre por su boca -Así tenía que ser, cuida de pap…_ tosió con dificultad -Shhhtt… no hables, no me puedes dejar…_ dije llorando -No lo haré…_ su corazoncito dejó de latir y su cuerpo se estremeció al quedar sin vida, enterré mi cara en su pecho mientras lloraba, Christian había muerto, mi pequeño se había ido. Mi bando se abalanzó encima de los otros, se había desatado una batalla, yo estaba aterrada. De pronto
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO una luz encandiladora provino desde el interior de Chris, yo me aparté de inmediato su cuerpo levitó en el aire mientras le salían unas alas en la espalda -¡NO! ¡NO! ¡NO!_ gritó Ayperos, aun no entendía que sucedía -Parece que subestimaste una vez más a una humana_ le dijo Miguel_ Claro, como no lo pensé antes_ me dijo en voz baja detrás de mí, llegó a mi rápidamente para escoltarme hacia atrás_ ¡Bien pensado!_ me dijo en el oído y yo conservando mi sonrisa de triunfo mientras Chris volvía a ponerse en el suelo de pie -Sabias que Chris no iba a seguir tu camino. ¿En realidad esperabas que me quedara con los brazos cruzados mientras te lo llevabas? -¡No te vas a salir con la tuya! ¡Eres una simple humana!_ dijo con algo de cólera una vena empezaba a marcársele en la frente, Phoebe seguía parada en el mismo lugar donde la dejé -Ayperos asúmelo, te ganó, una simple humana te ganó, ahora el niño es de los nuestros_ dijo Miguel -No crean que ganaron aun puedo tenerlo. Si no vayan al infierno y pregunten cuantos ángeles caídos hay, Simon es uno de ellos_ al decir eso me dolió el pecho y me invadió una gran tristeza, yo sabía que ser ángel era algo importante para Simon -Ya veremos qué pasa -No se van a ir así tan fácil_ Adam me tomó del brazo y me montó en su espalda bruscamente y se echó a correr dentro del bosque era una velocidad indescriptible -¡Adam, mis hermanos! ¡Hay que regresar por ellos! -Ellos estarán bien, los demás los traen_ en cuestión de segundos llegamos al patio trasero de la casa cuando Phoebe apareció detrás de nosotros junto a Ayperos -¿Pretenden exponerse?_ preguntó Adam_ saben que no deben y no pueden -Ganaron por ahora_ en eso llegaron Sam con Adriana en los brazos y el señor Douglas con Andrés a cuestas, con ellos Vanessa y los ángeles se posaron detrás de mí_ Pero no crean que esto es el fin -Tú y yo volveremos a vernos Alex_ me dijo Phoebe sonriendo y ambos desaparecieron.
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO Capítulo 28 Entramos a la casa, adentro estábamos seguros, ninguno de nosotros confiábamos en lo que dijo Ayperos, teníamos caras largas de cansancio, a menos Simon y yo, mis hermanos estaban adoloridos e inconscientes -Por favor llévenlos arriba a sus habitaciones_ Sam y el señor Douglas asintieron con la cabeza_ Gracias…_ les dije sonriendo un poco. Chris vino hacia mí y lo abracé fuertemente -Gracias Alex -Gracias a ti Chris, no podía hacerlo sin ti. Confié en ti y no me defraudaste. Yo también te quiero pequeño_ lo abracé más fuerte mientras se me escaparon unas lágrimas_ Bien, basta de lágrimas, ahora supongo que tienes trabajo arriba, ¿o me equivoco Peter? -Seguro que sí, Miguel ya se encargara de eso. ¿Pero cómo llegaste a esa deducción? -Digamos que mi mente trabaja rápido y el sacrificio es algo divino. Necesitaba que brotara lo mejor de Chris, supuse que daría buenos resultados, pero nunca pensé que Chris se convertiría en ángel. ¿Cómo sucedió? -Yo tampoco lo tengo muy claro, pero supongo que es por la situación especial de Chris, por decirlo de alguna manera es un “demonio caído” eso lo convierte en ángel -Tiene lógica_ sonreí un poco_ Bien Chris, es hora de ver cómo está tu padre_ Subimos las escaleras y fuimos directo a la habitación de huéspedes donde estaba Ben. Abrimos la puerta y Ben estaba sentado recostado de la cabecera de la cama
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -¡Christian! ¡Hijo!_ el rostro se le iluminó, Chris corrió a sus brazos. La señora Julia estaba parada junto a la ventana y le sonreí_ ¿estás bien? -Está perfectamente Ben. Ya salió del peligro, al menos por el momento -¿Pero cómo? -Díselo tu Chris -Papá, soy un ángel_ la cara de Ben se transformó en sorpresa -¿Qué? ¿Que estás diciendo? Alexandra…. -Dice la verdad. Se sacrificó por mí y eso lo convirtió en ángel, es una historia muy larga la verdad -¿Quiere decir que estás muerto?_ era difícil de digerir semejante cosa -Sé que es difícil Ben, pero era la forma más segura de protegerlo. Arriba no podrán hacerle daño. En el cielo va a estar a salvo_ los miré con algo de ternura a ambos_ los dejo, tengo cosas que resolver_ me di media vuelta -Alexandra_ me llamó Ben y voltee enseguida -¿Si? -Gracias. Muchas gracias, cumpliste, salvaste a mi hijo y lo pusiste a salvo; y con todo y eso cuidas de mí, gracias por tu hospitalidad_ sonreí abiertamente -Por nada, tú sabes por qué lo hice. Y puedes estar en mi casa el tiempo que desees, aquí podrás sanarte tranquilamente, tenemos ayuda especial_ les guiñé el ojo a ambos y me dedicaron una sonrisa. Abrí la puerta de la habitación de huéspedes y sentí que todo me dio vueltas, la vista se me nubló hasta que todo se puso negro. Abrí los ojos y Simon estaba a mi lado, yo estaba acostada en mi cama, me sentía algo mareada -¿Alex, te sientes bien?_ no sabía que pasaba realmente
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -¿Qué sucedió?_ traté de sentarme en la cama -Te desmayaste -¿Hace cuánto? -2 horas_ eso era alguna especie de record -¡Wow!_ miré hacia la ventana y Adam estaba parado observándome inexpresivamente, me alegró mucho verlo allí, cuando lo vi me sonrió un poco, pero con pocas ganas. En eso entró Chris -¡Despertaste! ¡Qué bueno!_ me abrazó enérgicamente -¿Y que pensaste? ¿Qué me había muerto?_ le dije sonriendo_ todavía no me toca_ me sentía mareada aun, lo más seguro se debía a que no había probado bocado desde el día anterior, además de todo el ajetreo. … Amaneció y me levanté mucho mejor, Simon y Chris cuidaron de mí, Adam sólo observaba desde la ventana, era torturador tenerlo tan cerca y a la vez tan lejos. Me di un baño de agua tibia y fui directo hacia la habitación de Andrés a ver como seguía, por lo visto Rafael había tenido bastante trabajo con nosotros en las últimas horas. Toqué la puerta silenciosamente y la abrí, Andrés estaba semi sentado en la cama, con la tele encendida, apenas me vio sonrió un poco, Vanessa estaba sentada a un lado, también sonrió al verme -Buenos días Alex -Buenos días -¿Ya te sientes mejor? -Si, por fortuna solo fue un simple mareo_ Mire a Andrés, y Vanessa nos miró a ambos -Los voy a dejar solos, tienen mucho de qué hablar_ Vanessa salió de la habitación enseguida, yo tomé su silla y la acerqué más a la cama. Tomé la mano de Andrés
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -¿Cómo te sientes? -Bastante bien. Alex yo… -Ya pasó Andrés, lo importante es que están bien. Todos están bien_ le sonreí -Perdóname por no creerte -Ya lo hice. Eres mi hermano, tonto, y te quiero por eso_ me sonrió abiertamente y lo abracé, odiaba ese tipo de escenas porque me hacían llorar, y esa no fue la excepción. Me limpié un poco las lágrimas_ ¡Basta! Voy a ver cómo sigue Adriana. Recuerda rezarle mucho a Rafael para que te siga ayudando en tu sanación_ le sonreí un poco -¿Después de todo es cierto? -¿Todavía lo dudas? -¡No! No para nada, mis ojos no mienten_ sonrió Salí de la habitación de Andrés y fui directamente a la de Adriana que quedaba justo al lado, abrí la puerta y Sam estaba parado en la ventana observándola, ella estaba dormida, o eso parecía -¿Todo bien?_ le pregunté a Sam -Sí, todo bien. ¿Cómo te sientes? -Genial, ya estoy bien, voy a bajar a desayunar_ bajé las escaleras pensando que todo sería más fácil si pensaba que todos los que estaban en mi casa eran seres comunes y corrientes, no pensar en ellos como vampiros y ángeles. Cuando iba a mitad de escaleras Peter me alcanzó -Alex, vaya desmayo el de anoche, ¿no?_ me dijo algo sonriente -Sí, no puedo evitar ser débil de vez en cuando_ miré hacia la entrada de la sala y Chris, Simon, Joseph, Miguel y Gabriel estaban allí -Ya es hora_ susurró Peter. No sabía de qué hablaba pero no me dio tiempo de preguntarle, llegué hasta donde estaban todos, Ben estaba dentro de la sala. Gabriel se acercó a mí -Alex, ya es hora de irnos
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -¿Irse? ¿Pero a dónde?_ era una pregunta retórica, sabia de que hablaban -Ya terminamos nuestro trabajo aquí -Pero no pueden irse_ les dije a todos_ son ángeles -Así es_ dijo Miguel_ siempre contarás con nosotros cuando nos necesites, puedes llamarnos cuando quieras, pero ya tenemos que irnos, el deber nos llama_ miré a Chris y entendí que él también tenía que irse. Él corrió hacia mí, y yo me agache para abrazarlo -Te voy a extrañar Alex_ dijo sollozando, mientras a mí se me escaparon unas lágrimas, las despedidas eran lo peor del mundo -Y yo mucho más, ya no voy a tener a mi alumno favorito. Cuídate mucho arriba y cuídame también, ¿vale?_ le dije sonriendo un poco para suavizar el momento_ ¿Gabriel, y que va a pasar con la vida normal que Chris tenía? -Ya hablamos con Ben, se va a planificar un funeral sin cuerpo, la historia es que murió ahogado y no se puede abrir el ataúd por deformidad del cuerpo y rostro_ esa historia no me gustaba en lo más mínimo, me dio mala vibra. Ben se acercó a mí, caminaba con la ayuda de un bastón -Nuevamente gracias Alexandra, ven a visitarme seguido -¿Ya te vas tú también? -Ya estoy mejor, ya camino, es hora de regresar a mi “vida normal” ahora sin mi hijo_ dijo algo nostálgico -Ustedes saben que nunca los voy a dejar_ dijo Chris. Ambos le sonreímos. Chris y Ben se abrazaron. Peter pasó al lado de todos los demás, dejándonos a Ben y a mí del otro lado, formando dos bandos: Humanos y Ángeles -Me imagino que tú también te vas_ le pregunté a Peter -Teóricamente no, sólo que no me vas a ver. Pero siempre estoy contigo -Lo sé. Cuida de mí, ya que yo sola no puedo_ le dije sonriendo_ Gracias chicos, de verdad muchas gracias por todo_ les dije a todos
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Gracias a ti Alex, sin ti no hubiéramos podido_ me dijo Miguel_ Nos estamos viendo_ Chris tenía unas cuantas lágrimas en el rostro, nos observaba a Ben y a mi mientras todos los ángeles desaparecían de la sala mágicamente. -Voy a llevar a Ben a su casa_ dijo Simon recuperando un poco el ambiente -Si necesitas algo, cualquier cosa Ben, sabes que me puedes llamar no importa la hora. Nos vemos en el funeral -Gracias Alexandra_ nos sonreímos mutuamente y Simon y él se fueron … Preparé un sándwich junto a Vanessa quien le preparaba uno a Andrés, era extraño todo, me sentía como si estuviera en alguna película, pero me sentía vacía, y era por la ausencia de todos. Tomé un vaso con jugo de limón y subí a mi habitación con la esperanza de encontrar a Adam allí, necesitaba hablar con él. Abrí la puerta de mi habitación y no había nadie, entré, cerré la puerta miré a todos lados buscándolo y no estaba -Adam sé que me estás escuchando, tenemos que hablar, no puedes huir todo el tiempo, tenemos muchas cosas que aclarar y necesito… -Lo sé_ apareció detrás de mí voltee violentamente. Su expresión era seria como lo era habitual, tenía mucho tiempo sin verlo sonreír. Lo vi allí parado y mis emociones se mezclaban dentro de mí, quería llorar, quería reír, lo único que mi cuerpo hizo fue salir corriendo hacia él y abrazarlo, el me abrazó fuertemente_ Alex, tenemos que hablar_ dijo con un tono de voz grave, el que se emplea cuando hay problemas -¿Que pasa Adam?_ su mirada era distante y triste -Esto… esto no puede ser. No debe ser… -¿A que te refieres con “esto”? -A lo nuestro_ era doloroso saberlo, pero era peor que él me lo recordara
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Si puede ser. Estás cambiando, yo te puedo ayudar… -Alex, no. Es antinatural, podría hacerte daño -No podrías Adam. Además lo de antinatural es amovible, nadie sabe que eres un vampiro, yo podría vivir con eso… -Alex, soy un vampiro, tu eres humana, no se puede, en algún momento morirás y yo seguiré vivo, o al menos existiendo_ no conseguía palabras -Pero tú puedes conver…_ me detuvo la idea -¿Convertirte en vampiro? No sabes lo que dices Alex. Nunca haré algo así. ¿Te imaginas vivir eternamente de sangre? ¿Sentir que enloqueces de sed cada vez que un humano se te acerca? ¿Que tu alma le pertenezca al infierno? ¿Vivir en la oscuridad?_ Todo lo que decía era verdad, sólo había tratado de decir lo que dije por intentar retenerlo conmigo, pero en realidad no era lo que yo deseaba, en efecto quería estar con él siempre, pero no de esa forma, no estaba dispuesta a matar a nadie y mucho menos para alimentarme. Incluso mi mente trató de trabajar en imaginarme como una vampiro y mi mente no dio para ello. -¡Ya entendí! Tienes razón Adam, pero aun así, ¿no puedes quedarte conmigo? Te necesito…_ dije con algunas lágrimas en el rostro, Adam puso sus dedos en mi rostro limpiando mis lágrimas -Alex, si tú supieras cuanto te necesito yo a ti, si sintieras al menos un poco de lo que yo siento, enloquecerías, no lo soportarías. Te amo más que a nada en este mundo, y daría mi vida (si la tuviera) por ti. Es por eso que quiero que estés bien, que vivas una vida normal -¿Una vida normal, Adam? Dudo que pueda después de todo esto. ¿Y cómo esperas que esté bien? El mundo se me viene encima Adam y tú sabes la razón_ siempre odié esas frases repetidas y patéticas de novela barata, y aun así yo las estaba utilizando_ quiero vivir contigo a mi lado. Solo te pido que no me dejes otra vez_ las lágrimas no dejaban de salir -Es lo mejor…_ se alejó de mi -¿Pero a dónde vas? -Lejos de ti, donde no pueda verte, ni escucharte, ni olerte. Voy a estar bien -Adam, no te vayas por favor… ¡Te amo!
  • 238.
    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO -Adiós Alex… -¡ADAM NO!_ Trate de acercarme a él, pero este desapareció cerrando la puerta de mi habitación, corrí a buscarlo, pero no estaba. Caí de rodillas en el suelo llorando en el pasillo, sentía que me estaban arrancando el corazón con las manos, me faltaba el aire. Nunca había sentido un dolor así. Adam se había ido. Me levanté del suelo cuando me vino la imagen de Adriana a mi mente <<¡Adriana!>> Corrí hacia la habitación de Adriana, ella estaba sentada en la orilla de la cama llorando, la habitación estaba sola, me acerqué a ella -Se fue Alex. Se fue para siempre…_ la abracé fuertemente y ambas lloramos en el hombro de la otra. Sabía cómo se sentía, ahora ella estaba al tanto de toda la verdad y sabía que se estaba muriendo por dentro. Teníamos que apoyarnos una en la otra, debíamos aprender a vivir sin ellos, aunque sabía que iba a ser muy difícil acostumbrarse a ello.
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    Mairim Soledad GonzálezCIELO, TIERRA E INFIERNO CONTINUA CLARIDAD Y OSCURIDAD Alex queda devastada por la partida de Adam, nunca pensó que la dejaría, pero en el fondo ella sabía que eso era lo mejor. Simon se convirtió en su apoyo la ayuda a olvidar la ausencia de Adam. Pero la vida le tiene más sorpresas preparadas, y no sorpresas agradables. ¿Está lista Alex para sobrevivir a tanto dolor? ¿Podrá vencer a Phoebe?