El cifrado de Trithemius, propuesto por Johannes Trithemius en el siglo XVI, introdujo el concepto de cifrado polialfabético, que mejora la seguridad sobre sistemas monoalfabéticos. Aunque presenta limitaciones como la falta de clave secreta y patrones repetitivos en mensajes largos, su impacto en la criptografía moderna es significativo, influyendo en métodos avanzados como el cifrado de Vigenère y algoritmos actuales. Este sistema no solo fue un avance técnico, sino que también jugó un papel crucial en la preservación del conocimiento en contextos de persecución e inestabilidad política.