Este documento critica fuertemente la gestión del alcalde de Griñón. Señala que el ayuntamiento está en bancarrota y con una gran deuda, que los impuestos están subiendo mientras los servicios disminuyen, y que el alcalde ha perdido el rumbo en su administración del pueblo. También acusa al alcalde de irregularidades en varios proyectos municipales y de no ser transparente en la gestión de fondos.