Este documento presenta cinco pasos hacia la vida eterna a través de Cristo: 1) Todos somos pecadores separados de Dios, 2) No podemos salvarnos a nosotros mismos, solo Dios puede perdonar pecados, 3) Cristo murió por nuestros pecados y resucitó, 4) Debemos recibir a Cristo por fe para ser salvos, 5) Al recibir a Cristo por fe tenemos vida eterna como hijos de Dios.