La niña Clara escucha a su maestra hablar sobre la importancia de cuidar una mascota. Ella desea una mascota pero su mamá no quiere animales. Más tarde encuentran un perrito abandonado llamado Pinta. Una noche, Pinta ladra fuertemente para alertar a todos sobre un ladrón tratando de entrar a su casa. Gracias a los ladridos de Pinta, el ladrón huye. La vecina sugiere que Pinta se quede con Clara y su mamá, y Clara promete cuidar bien de Pinta.