El documento resume los grandes costos de los rescates bancarios en Estados Unidos y Europa y calcula que si se distribuyera ese dinero entre todos los habitantes del planeta, cada persona recibiría 104 millones de dólares y se erradicaría la pobreza mundial. Luego aplica un cálculo similar al rescate bancario en España, determinando que si se repartiera el dinero entre los españoles, cada familia recibiría 415 millones de pesetas, lo que permitiría pagar la hipoteca. Concluye que los gobiernos y la oposición se