Este documento discute los esfuerzos de las grandes compañías petroleras para suprimir las tecnologías de vehículos eléctricos, de hidrógeno y de vapor de agua. Relata cómo varios modelos de autos eléctricos exitosos fueron destruidos en masa por órdenes de sus fabricantes. También explica cómo los biocombustibles perpetúan el uso del petróleo y cómo los especuladores mantienen artificialmente altos los precios del petróleo. El documento concluye instando a la acción ciudadana para